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</front><body><![CDATA[ <P align="right"><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2"><B>DEBATES E INFORMES</B></FONT></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT FACE="VERDANA" SIZE="4">Jornada sobre modelos y estrategias en salud mental</FONT><sup><FONT FACE="Verdana" SIZE="4"><a name="top1"></a><a name="top1" href="#back1">*</a></FONT></sup></B></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="4"><B>Meeting about models and strategies in mental health</B></FONT></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2"><B>M. Alonso Su&aacute;rez <Sup>1</Sup>, I. Levav <Sup>2</Sup>, M. Desviat <Sup>3</Sup> y B. Saraceno <Sup>4</Sup></B></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">1 Secretaria de la AMSM;    <BR> 2 Asesor OMS, Asesor del Ministerio de Salud de Israel;     <BR> 3 Psiquiatra, ha sido Presidente de la AEN;     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR> 4 Director del Departamento de Salud Mental y Toxicoman&iacute;as de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, Ginebra.</FONT></P>     <P>&nbsp;</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="3"><B>1. Resumen</B></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2"><B>(Mar&iacute;a Alonso Su&aacute;rez</B></FONT>)</P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">En la inauguraci&oacute;n, Alberto Fern&aacute;ndez Liria, Presidente de la AEN, destac&oacute; la existencia actual de un consenso entre las CC.AA., plasmado en la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud, acerca de la necesidad de un modelo comunitario para el que existe un conocido soporte emp&iacute;rico. Y expon&iacute;a la situaci&oacute;n de Madrid, donde en este momento de consenso, los poderes pol&iacute;ticos y las circunstancias econ&oacute;micas promueven estrategias y modelos que llevan a la incertidumbre, por no saber si este sistema de recursos en red va a poder seguir funcionando. A continuaci&oacute;n, Antonio Burgue&ntilde;o, Director General de Hospitales de Madrid, se refiri&oacute; a la Jornada como un foro altamente oportuno ya que en este momento se ha propuesto hacer una revisi&oacute;n de nuestro sistema de Salud Mental, enmarcado en un Plan que <I>toca</I> revisar. Anim&oacute; a los presentes a que se le hicieran llegar las conclusiones y coment&oacute; su intenci&oacute;n de desarrollar una herramienta &uacute;til a la CAM. Pablo Rivero, Director General de Calidad y Cohesi&oacute;n del Sistema Nacional de Salud, expuso la necesidad de defender los avances logrados en el estado de bienestar, el SNS, y seguir avanzando sin caer en la autocomplacencia, en unos momentos de incertidumbre internacional. Destac&oacute; la importancia de haber desarrollado de manera cooperativa la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud y la necesidad de que este consenso llegue a dar herramientas a los profesionales y ciudadanos.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Luego se desarrollaron las conferencias y mesas redondas, destacando la inaugural de Benedetto Sarraceno, de la OMS, que en <I>La organizaci&oacute;n de los servicios de salud mental: perspectiva de la OMS</I> resumi&oacute; en primer lugar la evoluci&oacute;n del abordaje de la OMS del tema de la salud mental. De una primera etapa, el Informe Mundial de la Salud Mental, 2001, destac&oacute; como palabra clave la <I>carga</I> que la enfermedad supone (a&ntilde;os de vida perdidos, discapacidad, etc.) exponiendo c&oacute;mo &eacute;sta es un problema grande y un problema de todos. La palabra clave de una etapa posterior de enfoque en la OMS (2004&#150;2006) fue <I>brecha</I>, exponiendo la brecha que existe entre ser o no atendido con calidad: no hay suficientes recursos en muchos pa&iacute;ses, donde los hay est&aacute;n mal colocados (en hospitales psiqui&aacute;tricos), no hay acceso a psicotr&oacute;picos en Atenci&oacute;n Primaria y el 85% del presupuesto se gasta en <I>camas</I> frente a recursos en la comunidad. Y expuso que esta brecha no es un problema "s&oacute;lo en &Aacute;frica", sino que por ejemplo el 35% de los pacientes con trastornos depresivos en EE.UU. no est&aacute;n atendidos. La brecha est&aacute; en todas partes. De la tercera etapa destac&oacute; como palabra clave las <I>barreras</I>: ¿Por qu&eacute; existen esas barreras si sabemos que la carga es grande, que hay intervenciones efectivas, que hay tratamientos adecuados? Se refiri&oacute; al estigma como una de estas barreras pero destac&oacute; que no se destina presupuesto por parte de los pol&iacute;ticos a salud mental: porque el mensaje de los profesionales y afectados no es claro ni est&aacute; consensuado.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Sin embargo, Saraceno expuso que desde la OMS existe un consenso basado en estudios cient&iacute;ficos, de calidad, de satisfacci&oacute;n, en algunos aspectos: 1) Comparado con hace 50 &oacute; 100 a&ntilde;os, la medicina tiene m&aacute;s enfermos cr&oacute;nicos con necesidad de cuidados cr&oacute;nicos para los que no puede seguirse un modelo de <I>cirujano</I>. 2) El 85% de los d&iacute;as de un enfermo cr&oacute;nico los pasa fuera del hospital, pero el sistema de salud sigue siendo concebido alrededor de dos ejes: a corto plazo y alrededor del proveedor (las reglas del sistema). 3) Hay que repensar el sistema de salud con esta dimensi&oacute;n temporal: lo cr&oacute;nico. 4) ¿C&oacute;mo puede ser que el 85% del presupuesto se vaya a los hospitales donde los pacientes s&oacute;lo son atendidos el 15% del tiempo? 5) En el modelo la palabra <I>cama</I> no debe ser clave sino la palabra <I>plazas/oportunidades</I> que da el servicio. ¿Cu&aacute;ntas de ellas tengo en mi servicio? La cama es un accidente. En vez de <I>cl&iacute;nica</I>, de estar inclinados sobre el paciente como si estuviera tumbado, necesitamos "esquizofr&eacute;nicos de pie". 6) Lo comunitario en las grandes ciudades cada vez tiene menos significado; y lo comunitario no es llevar los recursos humanos del hospital a una direcci&oacute;n postal donde atiende ambulatoriamente un psiquiatra. 7) Es importante revisar la relaci&oacute;n con atenci&oacute;n primaria. 8) Es necesario un modelo con servicios que atiendan no solo a la enfermedad, sino tambi&eacute;n al da&ntilde;o, a la discapacidad y al handicap. La rehabilitaci&oacute;n es una parte fundamental para la enfermedad de larga duraci&oacute;n, para recuperar capacidades, para la reconstrucci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a. 9) La rehabilitaci&oacute;n psicosocial necesita recursos, planes, tecnolog&iacute;a, y debe ser parte de un programa global. Hay consenso en que forma parte de nuestra responsabilidad el trabajo de coordinaci&oacute;n con los recursos sociales. 10) Es importante hablar de valores que deben transformarse en recursos, tomarse en serio el modelo biopsicosocial. Hoy nadie defender&iacute;a que la enfermedad mental es s&oacute;lo biol&oacute;gica, o psicol&oacute;gica, o social; no hay debate en esto. Pero, ¿c&oacute;mo est&aacute;n organizados los servicios? Da igual que los profesionales tengan la convicci&oacute;n biopsicosocial si el servicio est&aacute; organizado para dar una sola parte. Y actualmente se ha ido evolucionando hacia servicios que son <I>bio</I> y punto. Y en esto tiene mucho peso la influencia de la industria farmac&eacute;utica. 11) La "integraci&oacute;n" deber&iacute;a ser la palabra clave actualmente. Y describi&oacute; c&oacute;mo los manicomios han ido desapareciendo a favor de instituciones sociales llevadas por empresas privadas, en ocasiones <I>asilos</I> con otra cara. En otras ocasiones disponiendo de una rehabilitaci&oacute;n fragmentada, en la que al enfermo se le "manda a hacer rehabilitaci&oacute;n" como quien pide una radiograf&iacute;a, al margen de un programa terap&eacute;utico. Puso como ejemplo la situaci&oacute;n de Holanda, donde el hospital es lo principal y la rehabilitaci&oacute;n psicosocial es un paquete de programas poco financiados y con profesionales con baja cualificaci&oacute;n.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Concluy&oacute; que actualmente hay una involuci&oacute;n del papel de la psiquiatr&iacute;a en la sociedad, y que estamos reanudando nudos que se soltaron tiempo atr&aacute;s, que esto depende de muchos factores, pero entre otros, el nivel de miedo que existe en la sociedad. Explic&oacute; que actualmente Europa ya no es m&aacute;s una referencia en modelos y estrategias en Salud Mental, y que desde la OMS se siguen con inter&eacute;s desarrollos en Brasil, Chile, Sri Lanka, algunos estados de la India. Y por &uacute;ltimo record&oacute; que, hoy d&iacute;a, la capacidad de evaluaci&oacute;n de los resultados de los modelos es mucho mayor y que existe amplia evidencia para que el mensaje de la OMS sea: a) Menos camas y m&aacute;s servicios comunitarios; b) Camas en los hospitales generales; c) Tratamientos psiscosociales; d) Participaci&oacute;n de los ciudadanos. Se abri&oacute; a continuaci&oacute;n un debate en el que surgieron reflexiones que ahondaron en la idea de la importancia de los servicios integrados y la continuidad de cuidados, la responsabilidad de evitar una nueva generaci&oacute;n de cr&oacute;nicos, y c&oacute;mo recuperar el papel de la psiquiatr&iacute;a y la salud mental a trav&eacute;s de conocimiento cient&iacute;fico tanto de los modelos efectivos de atenci&oacute;n como de los determinantes sociales de la salud (Informe de Naciones Unidas).</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Las siguientes mesas redondas (en la web de la AMSM hay algunas de las presentaciones) profundizaron en muchos de los planteamientos esbozados por Saraceno. Por mencionar algunas de las aportaciones m&aacute;s destacadas: Pedro Cuadrado, presidente de la AMSM, que coordinaba la primera mesa redonda (<I>Modelos y estrategias en salud mental</I>), destac&oacute; la p&eacute;rdida del papel de lo p&uacute;blico y c&oacute;mo, habiendo un consenso en el modelo, los grupos que manejan el presupuesto ponen en peligro el modelo volviendo a modelos neo-institucionalizadores. Manuel G&oacute;mez Beneyto, coordinador cient&iacute;fico del la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud (<I>La perspectiva europea</I>), expuso c&oacute;mo en Europa, y dentro de Espa&ntilde;a, existen diferencias tanto en el ritmo como el grado de des-institucionalizaci&oacute;n y desarrollo del modelo comunitario. Advirti&oacute; de los riesgos de la mayor especializaci&oacute;n de la atenci&oacute;n en salud mental en unidades espec&iacute;ficas creadas por grupos de presi&oacute;n o por la fragmentaci&oacute;n de la red de atenci&oacute;n. Tambi&eacute;n expuso la tendencia a la participaci&oacute;n del sector privado, la ausencia de transparencia para poder estimar el gasto y el dato de que en general es peque&ntilde;a la proporci&oacute;n que se dedica a salud mental de lo total invertido en sanidad si lo comparamos con la carga de la enfermedad. En cuanto a las directivas europeas, expuso las regulaciones que existen actualmente aunque resaltando que se han ido <I>descafeinando</I>, pasando por ejemplo de una "estrategia europea" a un "pacto europeo". Seg&uacute;n G&oacute;mez Beneyto, el cambio podr&iacute;a estar en el papel de los usuarios si reivindican unos servicios que atiendan a sus necesidades en vez de a las del propio servicio. Y coincidi&oacute; con Saraceno en que a la hora de buscar modelos quiz&aacute; haya que fijarse en otro sitio y no mirar hacia Europa.</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Ricardo Guinea, Delegado de Asuntos Internacionales de la FEARP, en su intervenci&oacute;n (<I>La rehabilitaci&oacute;n psicosocial en el modelo comunitario</I>), abund&oacute; en algunas de las ideas que se hab&iacute;an avanzado, como el consenso existente en torno al papel de la rehabilitaci&oacute;n psicosocial, la identificaci&oacute;n de &eacute;sta con los principios del modelo comunitario, la importancia de un modelo centrado en la recuperaci&oacute;n o el dato de que en Espa&ntilde;a se invierte en salud mental por debajo de la media Europea. Retom&oacute; la cuesti&oacute;n del consenso en el modelo en salud mental, mencion&oacute; los documentos de referencia nacional (Modelo de Atenci&oacute;n a Personas con Enfermedad Mental Grave del IMSERSO y la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad), que recogen de manera clara la pertinencia de un modelo comunitario con un papel fundamental de la rehabilitaci&oacute;n psicosocial, en l&iacute;nea con el planteamiento de Fern&aacute;ndez Liria, aunque al mismo tiempo se hac&iacute;a la pregunta de Saraceno sobre si hay realmente consenso entre los profesionales. Guinea termin&oacute; comentando que parece que actualmente en vez de hablar de "completar el modelo" vamos hacia atr&aacute;s y habr&iacute;a que hablar de la sostenibilidad del modelo.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Juan Carlos Casal, del colectivo Orate y vicepresidente de la Asociaci&oacute;n Alonso Quijano (<I>La participaci&oacute;n y responsabilidad de los usuarios y usuarias con la salud</I>), a partir del modelo social de la discapacidad, en el que &eacute;sta se entiende como una construcci&oacute;n social sobre la que no puede justificarse ning&uacute;n tipo de discriminaci&oacute;n ni limitaci&oacute;n en la libertad de las personas, destac&oacute; el papel de los usuarios, que no puede ser substituido por las familias ni por los profesionales. Subray&oacute; el derecho a que la capacidad jur&iacute;dica de una persona con discapacidad no se viera limitada por ning&uacute;n motivo y que pudieran darse otros apoyos que permitan a la persona tomar decisiones y gobernar su vida, as&iacute; como el derecho a vivir de forma independiente y ser incluido en la comunidad. Por &uacute;ltimo, explic&oacute; los avances que se estaban dando a nivel nacional en torno a las asociaciones de usuarios. Tras estas tres intervenciones G&oacute;mez Beneyto fue preguntado por las consecuencias en el funcionamiento de la red tras las privatizaciones en Valencia, y destac&oacute; el da&ntilde;o a la integraci&oacute;n de la red puesto que durante a&ntilde;os han estado trabajando de manera independiente. Tambi&eacute;n surgi&oacute; un debate acerca de la pertinencia de que asociaciones de familiares presten servicios.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">La segunda mesa, <I>En torno a la aplicaci&oacute;n de los modelos</I>, coordinada por Itzhak Levav, Asesor de Salud Mental, Ministerio de Salud de Israel, comenz&oacute; con la intervenci&oacute;n de Manuel Desviat, de la Plataforma para la Defensa de la Sanidad P&uacute;blica, cuya presentaci&oacute;n (<I>&Eacute;xitos y fracasos, en torno a las Experiencias)</I>, tuvo un enfoque m&aacute;s <I>micro</I> que las anteriores, y se refiri&oacute; a cuestiones acerca de si en los equipos se trabaja desde los valores y metodolog&iacute;a del modelo, as&iacute; como a la situaci&oacute;n actual en Madrid. Se preguntaba si en la pr&aacute;ctica de los equipos ha fraguado la pr&aacute;ctica comunitaria y solidaria, afirmando que son las micro-experiencias aplicadas las que dan estabilidad al modelo. En su opini&oacute;n, actualmente estamos frente a una crisis de valores en la que "vale todo". En cuanto a la situaci&oacute;n de Madrid, expuso c&oacute;mo actualmente Atenci&oacute;n Primaria est&aacute; estrangulada presupuestariamente, que el peso del hospital est&aacute; avanzando. Se preguntaba d&oacute;nde va a quedar el concepto de &aacute;rea en el nuevo marco de competencia libre entre hospitales. Afirm&oacute; que con los futuros planes hay programas que dif&iacute;cilmente se pueden llevar a cabo, como el de continuidad de cuidados.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Francisco Chicharro, director m&eacute;dico del Hospital Psiqui&aacute;trico de Zamudio, quien habl&oacute; de <I>Modelos, estrategias y la gesti&oacute;n cl&iacute;nica</I>, comenz&oacute; su intervenci&oacute;n identific&aacute;ndose con los profesionales formados en Legan&eacute;s, y con una visi&oacute;n pesimista de la situaci&oacute;n actual al observar c&oacute;mo una red que ha costado tanto esfuerzo crear se puede desmantelar en pocos d&iacute;as con las medidas que se han tomado. Retom&oacute; alguna de las ideas que ya hab&iacute;an surgido en intervenciones previas, como la importancia de que las asociaciones recuperen el papel que han tenido en el pasado, el fundamental papel de los usuarios, la necesidad de distinguir entre asociaciones de usuarios y de familias, cuestionando el papel de las &uacute;ltimas como proveedoras de servicios. Una vez m&aacute;s destac&oacute; que existen suficientes evidencias como para seguir defendiendo el modelo comunitario. A partir de su experiencia en el Hospital Psiqui&aacute;trico de Zamudio expuso c&oacute;mo un modelo de gesti&oacute;n puede servir para una cosa o todo lo contrario. Es decir, c&oacute;mo puede darse un servicio de calidad y bajo un modelo comunitario desde distintos modelos de gesti&oacute;n. Termin&oacute; cuestionando que esto fuera posible con las iniciativas que se est&aacute;n tomando en Sanidad en la Comunidad de Madrid.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">En torno a <I>La fragilidad te&oacute;rica en (tiempos de la) evidencia</I> gir&oacute; la intervenci&oacute;n de Alberto Fern&aacute;ndez Liria, Presidente de la AEN. Empez&oacute; exponiendo el "giro de los 80" en el panorama internacional tanto lo pol&iacute;tico, econ&oacute;mico, asistencial, te&oacute;rico, terap&eacute;utico, en la &eacute;poca de Reagan, Thatcher, con un giro de "la solidaridad al mercado", una relaci&oacute;n con el <I>cliente</I> del servicio en vez de con el <I>paciente</I> y unos modelos de enfermedad reduccionistas con b&uacute;squeda de aplicaciones del tipo "a una enfermedad seg&uacute;n el DSM, un tratamiento". A continuaci&oacute;n se refiri&oacute; al panorama mundial actual en sus distintas vertientes como volviendo a la solidaridad, en una crisis del libre mercado, una vuelta a la psiquiatr&iacute;a centrada en la persona, una neurobiolog&iacute;a de lo relacional, y, sin embargo, una situaci&oacute;n en Madrid que se parece m&aacute;s a lo que ocurr&iacute;a en el mundo en los 80, con sus fracasos, que a lo que sucede actualmente en el resto del mundo.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">El debate que surgi&oacute; tras esta mesa complet&oacute; el objetivo de estas Jornadas: hacer un diagn&oacute;stico de la situaci&oacute;n de la salud mental en la Comunidad de Madrid tras los cambios iniciados en Sanidad y ante la perspectiva de un pr&oacute;ximo Plan de Salud Mental. Durante la Jornada hubo consenso en el diagn&oacute;stico de la situaci&oacute;n en Madrid como un panorama que pone en riesgo la sostenibilidad del modelo comunitario, para el que tambi&eacute;n se destac&oacute; el consenso en torno a su efectividad en la comunidad cient&iacute;fica y en las recomendaciones de la OMS. La reflexi&oacute;n llev&oacute; a cierta autocr&iacute;tica por parte de los profesionales al no haber sido capaces hasta el momento de transmitir el mensaje a la poblaci&oacute;n y a los pol&iacute;ticos. As&iacute;, los representantes de las asociaciones de profesionales organizadoras de la Jornada renovaron su compromiso para incrementar las acciones de divulgaci&oacute;n a la poblaci&oacute;n, de coordinaci&oacute;n con la Administraci&oacute;n, de formaci&oacute;n de los profesionales y de recogida de datos a trav&eacute;s del observatorio de salud mental de la evoluci&oacute;n del mapa de servicios y el modelo implementado. Clausur&oacute; la Jornada Itzhak Levav, Asesor del Ministerio de Salud de Israel.</FONT></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="3"><B>2. Claroscuros en la reforma psiqui&aacute;trica</B></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2"><B>(Itzhak Levav </B></FONT>)</P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">La mayor&iacute;a de las personas, si se les diera la opci&oacute;n, preferir&iacute;an vivir en una sociedad justa y humana. Hacerlo refuerza su propia humanidad y crea confianza en el entorno. Es verdad que la Reforma Psiqui&aacute;trica (RP) reconoce la necesidad de desarrollar una acci&oacute;n t&eacute;cnica-cient&iacute;fica de probada efectividad. Pero tambi&eacute;n es cierto que esa dimensi&oacute;n solo ser&iacute;a insuficiente para promoverla como modelo m&aacute;s apropiado de atenci&oacute;n; para sostenerla, a pesar de los obst&aacute;culos; y para imprimirle el entusiasmo que una dif&iacute;cil tarea demanda a diario. Por eso cabe reconocer otro componente, no menos esencial. Este se refiere al af&aacute;n de eliminar la distinci&oacute;n entre "ser como uno" y "ser el otro" en cuanto a la condici&oacute;n humana. Quien sufre no se convierte en "otro" por su sufrimiento. Es as&iacute; que la RP postula el reconocimiento de los inalienables derechos humanos de las personas con trastornos mentales, y con los principios de la democracia &#150;sistema que reconoce la total igualdad entre las personas&#150;. Probablemente son estos aspectos del discurso y praxis de la RP lo que ofusca m&aacute;s a aquellos para quienes esos principios se tambalean, de manera abierta o disimulada.</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Juzguen ustedes: En Am&eacute;rica Latina, con el colapso de los reg&iacute;menes militares y la recuperaci&oacute;n de la democracia, surgen en algunos pa&iacute;ses o renacen en otros los movimientos de reforma. Naturalmente, el cambio operado en Am&eacute;rica Latina no es a&uacute;n completo ni aceptado universalmente. Las demoras se explican, en parte, por la insuficiencia cient&iacute;fico-t&eacute;cnica pero, seguramente y en igual medida, por oposiciones ideol&oacute;gicas. No por nuevas evidencias cient&iacute;ficas contrarias a las que dan bases racionales a la RP sino por oposiciones ideol&oacute;gicas. &Eacute;stas se nutren en obstinadas convicciones de que el "otro" ces&oacute; de ser "como uno" en virtud de un trastorno psiqui&aacute;trico. De ah&iacute; a su exclusi&oacute;n social, apenas media un paso. &iexcl;Qu&eacute; absurdo! Para distintos sectores, sin exceptuar los profesionales, las ideas y actitudes autoritarias no desaparecieron con el final formal de los reg&iacute;menes autoritarios; ambas permanecen en la mente o en la conducta y se infiltran en las gestiones de los partidos pol&iacute;ticos y sus plataformas. Los que sostienen la RP deben estar siempre alerta frente a esta oposici&oacute;n. No cabe otra alternativa que concebir e impulsar las estrategias apropiadas para hacerles frente. Es la promoci&oacute;n de los derechos humanos el primer claro de los claroscuros de la RP. Particularmente en cuanto a la RP, es sin&oacute;nimo de atenci&oacute;n en la comunidad.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Probablemente conocen la Declaraci&oacute;n de Caracas, adoptada en 1990 en la capital de Venezuela. En este manifiesto, 11 pa&iacute;ses latinoamericanos proclamaron su decisi&oacute;n de reestructurar sus servicios de salud mental tal como lo postula la RP. Con el tiempo todos los pa&iacute;ses se plegaron de manera oficial por medio de dos resoluciones adoptadas en el seno del Consejo Directivo de OPS. Quiero citar aqu&iacute; a Javier V&aacute;squez, abogado de la OPS. &Eacute;l dice que "Si bien la Declaraci&oacute;n de Caracas no se refiri&oacute; expl&iacute;citamente a "vivir en la comunidad" como un derecho <I>per se</I>, la salvaguarda de ese derecho la garantizan las orientaciones que proclama destinados a permitir que las personas con discapacidad mental vivan y sean atendidas en la comunidad". En efecto, la organizaci&oacute;n de servicios comunitarios hace posible que las personas afectadas por trastornos psiqui&aacute;tricos puedan disfrutar de la libertad personal y, por consiguiente, puedan llegar a ejercer los derechos civiles, pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos, sociales y culturales y otras libertades fundamentales que les corresponde. Igualmente, la Declaraci&oacute;n expl&iacute;citamente propuso desarrollar en los pa&iacute;ses programas orientados a preservar los derechos humanos de estas personas, de acuerdo con las legislaciones nacionales y los compromisos internacionales en la materia. Sigue diciendo V&aacute;squez que "los instrumentos de derechos humanos (tratados y recomendaciones regionales e internacionales), consagran los est&aacute;ndares m&iacute;nimos que salvaguardan los derechos de las personas con discapacidades mentales, en cuanto constituyen un grupo que requiere protecci&oacute;n debido a su condici&oacute;n de vulnerabilidad". El derecho internacional ha instituido, en relaci&oacute;n con los derechos humanos, la protecci&oacute;n de todas las personas sin distinci&oacute;n de su pertenencia &eacute;tnica, color, edad, g&eacute;nero, idioma, religi&oacute;n, afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica, origen nacional, extracci&oacute;n social, posici&oacute;n econ&oacute;mica o cualquier otra caracter&iacute;stica. Consecuentemente, las personas con discapacidad mental se encuentran protegidas por los instrumentos generales adoptados internacionalmente para la defensa de los Derechos Humanos, tales como la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos y otros. Corresponde mencionar una vez m&aacute;s que, tal como lo recomendara la Declaraci&oacute;n de Caracas, el derecho a vivir en la comunidad s&oacute;lo puede ejercerse cuando los pa&iacute;ses establecen servicios comunitarios de salud mental donde las personas con discapacidad mental pueden gozar de todos los derechos civiles.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Otro <I>claro</I>, muy pr&oacute;ximo al anterior. La RP sostiene el valor de la democracia. Habiendo sido definida la acci&oacute;n terap&eacute;utica y las intervenciones a nivel comunitario como acciones conjuntas y complementarias entre dos partes con igualdad de derechos y con obligaciones rec&iacute;procas; nada m&aacute;s natural que ambas partes la compartan en un di&aacute;logo continuo que nace en la determinaci&oacute;n de las prioridades de la investigaci&oacute;n, contin&uacute;a con la programaci&oacute;n de las acciones y concluye con la evaluaci&oacute;n de las mismas. Este di&aacute;logo &#150;no id&eacute;ntico, pero s&iacute; complementario&#150;se hace m&aacute;s patente en la atenci&oacute;n comunitaria de la salud mental y menos, o ninguno, en la hospitaloc&eacute;ntrica o manicomial. En el hospital psiqui&aacute;trico, que la Reforma Psiqui&aacute;trica busca superar, la atenci&oacute;n tiene caracter&iacute;sticas restrictivas. El profesional no s&oacute;lo posee autoridad sino que s&oacute;lo &eacute;l detenta el poder, y en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n lo instrumenta autoritariamente. Es decir, hay una relaci&oacute;n asim&eacute;trica no democr&aacute;tica, no igualitaria, entre los proveedores de atenci&oacute;n y los que la necesitan, incluidas las familias. El valor de las relaciones democr&aacute;ticas en el interior del sistema de salud mental constituye una de las recomendaciones de las diez que la OMS hizo en 2001, el "a&ntilde;o de la salud mental". La OMS, a fin de impulsar el progreso en la atenci&oacute;n psiqui&aacute;trica, recomienda involucrar a las comunidades, las familias y los usuarios; todas estas partes deben participar en la formulaci&oacute;n y la adopci&oacute;n de las pol&iacute;ticas, los programas y los servicios. El resultado esperado es desarrollar servicios m&aacute;s acordes con las necesidades tratadas y no tratadas de la poblaci&oacute;n, y facilitar su mejor utilizaci&oacute;n. Con otras palabras: las intervenciones, comunitarias y cl&iacute;nicas, est&aacute;n de esa manera en mejores condiciones de responder a las necesidades que determinan la edad, el g&eacute;nero, la cultura, las condiciones sociales, y la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de la poblaci&oacute;n por la cual los profesionales asumen responsabilidad.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Nuevamente, sin involucrar a todas las partes, la Reforma Psiqui&aacute;trica carece de bases democr&aacute;ticas. Ese involucramiento se extiende, am&eacute;n de los aspectos antes aludidos, al proceso de capacitaci&oacute;n. De esta manera se asegura que la capacitaci&oacute;n cumple con su <I>raison d'&ecirc;tre</I>, el sentido para la cual la capacitaci&oacute;n existe. La Universidad debe reconocer este principio. El respeto a los derechos humanos, vivir en comunidad, y la participaci&oacute;n comunitaria, son condiciones de la RP. Sin ellos es dif&iacute;cil hablar de RP, a menos que se la entienda tan solo como el mero traslado de la atenci&oacute;n del manicomio a la comunidad. Lo que, me atrever&iacute;a a decir, se tratar&iacute;a de un simple traslado del manicomio de dentro hacia afuera. Y algo m&aacute;s: la atenci&oacute;n comunitaria tiene m&aacute;s posibilidades de permitir el acceso a los servicios. Para la abogada Sara Rosenbaum, en el simposio sobre cobertura para todos los norteamericanos (publicado en el <I>New England Journal of Medicine</I> del pasado mes de agosto), el acceso a la atenci&oacute;n es el tema &eacute;tico m&aacute;s esencial. Este componente &eacute;tico, s&oacute;lo es posible si los servicios se encuentran donde las poblaciones moran.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Habiendo visto tres <I>claros</I> es tiempo de mirarnos al espejo y reconocer los <I>oscuros</I>. Probablemente hay dos <I>oscuros</I> que me abruman por su omisi&oacute;n. El primero es la casi ausencia de toda consideraci&oacute;n de la RP en la atenci&oacute;n de la salud mental a ni&ntilde;os; por ejemplo en Brasil, donde la RP est&aacute; en marcha ascendente y donde la pir&aacute;mide de la poblaci&oacute;n es muy ancha en su base. Quiz&aacute;s la preocupaci&oacute;n, admisible, claro est&aacute;, por las personas adultas tratadas o depositadas en los manicomios es la que, a mi juicio, ha creado este severo escotoma. Ignorar la psicopatolog&iacute;a de los ni&ntilde;os es ignorar que las tasas de prevalencia de los trastornos psiqui&aacute;tricos llegan al 13% en un periodo de 3 meses, seg&uacute;n un estudio muy bien hecho por Costello y cols. en los EE. UU. Nada m&aacute;s errado que suponer que toda esa carga remite espont&aacute;neamente o que carece de impacto funcional. Este impacto puede afectar el desarrollo intelectual y, por consiguiente, el potencial social del ni&ntilde;o. Pero no solo son los trastornos psiqui&aacute;tricos <I>per se</I> a los que importa dar soluci&oacute;n sino a las situaciones traum&aacute;ticas que viven los ni&ntilde;os en comunidad y que tienen impacto a corto e incluso a largo plazo. Nada nuevo les digo, pero el abuso f&iacute;sico o sexual al ni&ntilde;o, am&eacute;n de truncar un desarrollo arm&oacute;nico pone en movimiento un mecanismo psicobiol&oacute;gico que le imprime vulnerabilidad, de tal manera que incluso en la adultez son detectables trastornos psicopatol&oacute;gicos severos como ansiedad, trastornos del sue&ntilde;o y conducta antisocial.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Veamos algunos par&aacute;metros que se pueden usar para juzgar esa omisi&oacute;n. En un estudio realizado en Europa, apenas unos a&ntilde;os atr&aacute;s, encontramos que la oferta de recursos humanos en psiquiatr&iacute;a infantil era preocupante. (Para la poblaci&oacute;n de hasta 15 a&ntilde;os, la tasa de psiquiatras de ni&ntilde;os era de 14.0 en Italia y de 14.7 en Espa&ntilde;a por 100.000, obviamente insuficiente). Este estudio informa tambi&eacute;n que en 15 pa&iacute;ses de alta renta, solo en 3 la cobertura de los servicios para ni&ntilde;os era comparable con la de los adultos. En cuanto a los servicios para el d&eacute;ficit intelectual, solo en 4 pa&iacute;ses eran suficientes; en 10 eran insuficientes y en 1, simplemente, no los hab&iacute;a. En cuanto a los trastornos de la conducta, solo en uno de los pa&iacute;ses los servicios eran suficientes. Datos inadmisibles que ponen en evidencia una discriminaci&oacute;n en la atenci&oacute;n infantil que la RP no puede tolerar. Y, hete aqu&iacute;, que ninguna otra forma de asistencia est&aacute; mejor posicionada que la RP, para hacer frente en la comunidad a los problemas de la salud mental de los ni&ntilde;os, en virtud de su proximidad a los servicios pedi&aacute;tricos, jardines de infantes y escuelas, y a las familias.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Veamos otros <I>oscuros</I> en este mosaico de claroscuros de la RP. La RP hubo de reestructurar la atenci&oacute;n curativa, frecuentemente iatrog&eacute;nica, manicomial, en una amplia oferta de prestaciones que dieran respuesta a la variedad de estados psicopatol&oacute;gicos, cambiantes a lo largo de la vida. Pero el predominio de la atenci&oacute;n curativa ha desplazado la atenci&oacute;n preventiva, a pesar de ser un elemento fundamental de la atenci&oacute;n comunitaria. La OMS ha publicado un libro con evidencias de acciones probadas cient&iacute;ficamente. Solo identificar&eacute; una, a guisa de ejemplo. Olds mostr&oacute; en EE. UU., hace a&ntilde;os, que gracias a las visitas de enfermeras durante el embarazo y post-parto (particularmente a las mujeres en condiciones de riesgo por razones psicosociales, tal como depravaci&oacute;n econ&oacute;mica, h&aacute;bitos de salud malsanos, deficientes pr&aacute;cticas de manejo familiares), el ni&ntilde;o era menos golpeado, la lactancia materna se produc&iacute;a por mayor tiempo, y que disminu&iacute;an los riesgos psicopatol&oacute;gicos, como la conducta antisocial. En s&iacute;ntesis, una verdadera vacuna &iexcl;psicol&oacute;gica! Pasma observar que una acci&oacute;n de tal tipo, con enfermeras o con madres graduadas en un programa de capacitaci&oacute;n, no es parte de las acciones de rutina de los servicios comunitarios orientados por la RP.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Sigamos mir&aacute;ndonos en el espejo. El divorcio o mejor, la ausencia de matrimonio entre la Universidad y los servicios de la RP, empobrece a ambos. Divorcio que para la Universidad, que vive en esta realidad de torre de marfil, se traduce en una capacitaci&oacute;n ajena o, como m&iacute;nimo, distante de las necesidades de las poblaciones y en una investigaci&oacute;n que no est&aacute; encaminada a solucionar los problemas que los afecta. Nada m&aacute;s patente que la formaci&oacute;n de m&eacute;dicos en cuanto a las materias pertinentes a la salud mental. En Am&eacute;rica Latina, por ejemplo, el m&eacute;dico general fracasa en la atenci&oacute;n en salud mental. Un estudio que se realiz&oacute; en seis pa&iacute;ses de Centro y Sudam&eacute;rica, destinado a capacitar al m&eacute;dico general en la atenci&oacute;n a la depresi&oacute;n, se mostr&oacute; que la modificaci&oacute;n de actitudes y conocimientos no desembocaban en una pr&aacute;ctica diferente a la de la precapacitaci&oacute;n. A nuestro juicio, el mal aprendizaje en la Facultad de Medicina parece ser pr&aacute;cticamente irreversible. Y esta es una experiencia que registra abundante literatura. El problema a&ntilde;adido es que los servicios, siempre escasos en recursos, deben invertir enormes esfuerzos en mejorar en algo la situaci&oacute;n en desmedro de otras actividades necesarias que nunca cuentan, como resultado, con los recursos necesarios. Y sin el involucramiento competente del m&eacute;dico general, la atenci&oacute;n comunitaria &#150;seg&uacute;n la promueve la RP&#150;es parcial o totalmente imposible de llevarse a cabo.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">El dedo apostrofador no puede replegarse, la Universidad es o debe ser un organismo permeable a las necesidades de los servicios.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">El empobrecimiento de los servicios por esa situaci&oacute;n es evidente. La investigaci&oacute;n que debe nutrir las decisiones es m&aacute;s escasa de la que los servicios requieren. Un estudio recientemente realizado por el <I>Global Forum for Health Research</I> y la OMS en los pa&iacute;ses en desarrollo mostr&oacute; claramente que la investigaci&oacute;n y la atenci&oacute;n marchan por derroteros independientes y se unen solo en algunas oportunidades. Benedetto Saraceno y su equipo lanzaron la iniciativa <I>Investigaci&oacute;n para el Cambio</I>, persuadidos que con investigaci&oacute;n el desarrollo de los servicios se acelerar&aacute;. Estos requieren del apoyo de la Universidad, como dijera, y la Universidad requiere de los servicios para cumplir su funci&oacute;n social. El matrimonio entrambas debe producirse sin m&aacute;s demora.</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Veamos un obvio <I>claro</I>. Las necesidades psicopatol&oacute;gicas cambian a lo largo del tiempo. Hay remisiones. Hay reca&iacute;das. Hay modificaciones en virtud de la comorbilidad que puede desarrollarse. En un estudio que realizamos en Israel en el marco del <I>World Mental Health Survey</I> encontramos que el 30% de los episodios depresivos estaban acompa&ntilde;ados de otro desorden psiqui&aacute;trico, entre ellos, 29%, con alguna categor&iacute;a diagn&oacute;stica de ansiedad. Pareciera que no encontrar comorbilidad es reflejo de un examen cl&iacute;nico superficial y que no se mantiene a lo largo del tiempo. Sin olvidar que la comorbilidad no solo se produce con otros trastornos psiqui&aacute;tricos sino tambi&eacute;n con los f&iacute;sicos. Problemas cardiovasculares, &uacute;lcera, reumatismo, lumbalgias, dolores cr&oacute;nicos, cefaleas, fueron encontrados asociados con trastornos depresivos, los resultados de las asociaciones fueron estad&iacute;sticamente significativos. Entonces, ¿c&oacute;mo es posible arg&uuml;ir que una opci&oacute;n de atenci&oacute;n monovalente puede dar respuesta adecuada a estas necesidades? Lo que me impresion&oacute; de una visita dif&iacute;cil de olvidar al Servicio de Legan&eacute;s fue observar c&oacute;mo estaba organizada la atenci&oacute;n de manera que pudiera dar la respuesta adecuada en el momento necesario. Est&aacute;n errados los que se oponen a la RP y a la atenci&oacute;n en comunidad; la atenci&oacute;n hospitaloc&eacute;ntrica y biologicista en sus diferentes variantes no responde a las necesidades cambiantes y m&uacute;ltiples de los miembros de la comunidad que requieren atenci&oacute;n curativa.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">La mera desinstitucionalizaci&oacute;n no es equivalente a RP. Sin ella, la RP no es completa. Pero frente a estudios que solo cuentan camas como su &eacute;xito o fracaso yo me permito apoyar a Matt Muijen, Asesor en Salud Mental de la OMS/EURO, que arguye que son las condiciones reinantes de las instituciones, su ubicaci&oacute;n y la extensi&oacute;n del internamiento lo que cuenta. Es dif&iacute;cil que alguien se atreviera hoy a criticar las camas en medicina interna en un hospital general. Tampoco entonces cabe asumir que los internamientos psiqui&aacute;tricos en un hospital general implican un fracaso de la desinstitucionalizaci&oacute;n.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Obviamente, cabe ofrecer a la RP una soluci&oacute;n a los internamientos en las c&aacute;rceles, internamientos que parecen aumentar debido a la comorbilidad con drogas. Estas cr&iacute;ticas desde dentro son &uacute;tiles, muestran las dudas que acompa&ntilde;an a la RP, tal como deben existir en todo movimiento que se caracteriza por ser cient&iacute;fico. Los directivos est&aacute;n atentos a los costos de las acciones de salud mental. Adviertan: esos costos son inversiones. Inversiones en la salud mental de la gente, como se dice en Chile. Menos atentos est&aacute;n a los costos (costos, s&iacute;) de todos los que necesitan atenci&oacute;n y no la tienen. En el estudio WMHS que Espa&ntilde;a participa, es decir, que epidemi&oacute;logos espa&ntilde;oles participan en el ESEMeD, se encontr&oacute; que 1 entre 4 personas ten&iacute;an necesidades de atenci&oacute;n no satisfechas. Es verdad, que no toda persona que sufre un trastorno psiqui&aacute;trico necesita atenci&oacute;n, pero el problema es que aun las personas con un trastorno severo no consultan. La ausencia de consulta obedece a factores objetivos, por ejemplo, la accesibilidad de los servicios; accesibilidad en sentido amplio, no solo geogr&aacute;fico sino de horarios y de compatibilidad cultural. Los factores subjetivos, igualmente juegan un papel, al igual que el estigma. La RP al promover la asistencia en la comunidad est&aacute; en condiciones estrat&eacute;gicas mejores para disminuir el sufrimiento y la discapacidad que lo acompa&ntilde;a. Ciertamente, la atenci&oacute;n tradicional no puede enfrentar ni los factores objetivos, su accesibilidad es limitada, ni los subjetivos. El estigma que rodea a las instituciones manicomiales ha sido sobradamente documentado.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">En s&iacute;ntesis, los claroscuros de la RP muestran que la tarea no est&aacute; acabada. Los claros requieren refuerzos y sostenibilidad; los <I>oscuros</I> demandan inmediata soluci&oacute;n.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Perm&iacute;tanme concluir con un mensaje personal. En este acto se celebra la trayectoria de Manuel Desviat y sus colegas. Pero, Manuel Desviat no solo desarroll&oacute; la RP en Legan&eacute;s. La llev&oacute; a Brasil, donde la reforz&oacute;, y a M&eacute;xico, donde la RP diera sus pasos iniciales titubeantes, en misiones sucesivas de OPS, en el marco del movimiento de reestructuraci&oacute;n de la atenci&oacute;n psiqui&aacute;trica de Am&eacute;rica Latina. Su tarea fue descollante, los testimonios son de los profesionales locales y la evidencia de los resultados concretos. Querido Manuel, con pena, asombro e ira me enter&eacute; que fuiste removido de Legan&eacute;s. Las razones son sinrazones, a mi juicio. La solidaridad y el apoyo de los usuarios, familias, comunidad, disc&iacute;pulos, pares y amigos son el mejor reconocimiento de los &eacute;xitos de tu tarea. Pero, aunque todo esto nutre, en todo momento y en &eacute;poca de crisis m&aacute;s sin duda, que no solo eso te sirva de nutriente. Que sean las acciones venideras las que te nutran porque la tarea no est&aacute; terminada y la misi&oacute;n no ha concluido. Todos, sin excepci&oacute;n, todos, esperamos que contin&uacute;es tu tarea y que prosigas con tu misi&oacute;n. Y a ustedes, les agradezco el honor que me han hecho al invitarme a compartir la plataforma con l&iacute;deres de la RP en este pa&iacute;s.</FONT></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="3"><B>3. &Eacute;xitos y fracasos: en torno a las experiencias</B> </FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2"><B>(Manuel Desviat</B></FONT>)</P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">I.&#150;Hablar de logros y de insuficiencias, hacer balance de lo conseguido y de lo que falta, tanto en lo macro, en el escenario de las estrategias generales de la reforma, como en lo micro, en las experiencias asistenciales que constituyen el forjado de todo el proceso, significa plantearse no solo lo alcanzado, sino tambi&eacute;n preguntarse sobre su sostenibilidad.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Hay que plantearse qu&eacute; de lo conseguido tiene suficiente consistencia, ha cambiado suficientemente la realidad, para que subsista en el tiempo. ¿Cu&aacute;les de los nuevos programas han invalidado a pr&aacute;cticas anteriores? M&aacute;s a&uacute;n cuando estamos en un tiempo de crisis de valores, falto de grandes teor&iacute;as y principios, donde todo parece valer (para que al final valga lo que se acomoda m&aacute;s f&aacute;cilmente a la ganancia del capital. El mercado manda).</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">No cabe duda de los avances alcanzados en la asistencia psiqui&aacute;trica de este pa&iacute;s desde la transici&oacute;n democr&aacute;tica, ni del peso que en este proceso han tenido los profesionales y las asociaciones, como las que convocan este acto, en la mejora de la atenci&oacute;n a la salud mental, y en el intento de cambiar las formas de hacer la asistencia. Tampoco de los l&iacute;mites que la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica del Estado y sus Autonom&iacute;as han impuesto al desarrollo de una atenci&oacute;n comunitaria. Pero la cuesti&oacute;n es, y aqu&iacute; entran en juego las experiencias concretas, en un Estado donde las diferencias de desarrollo asistencial entre CC. AA., y aun dentro de &eacute;stas, es enorme; la cuesti&oacute;n es preguntarnos sobre el grado de implantaci&oacute;n del modelo propuesto en la reforma sanitaria y psiqui&aacute;trica; preguntarnos, no ya desde la extensi&oacute;n de los nuevos recursos, desde el crecimiento de personal y servicios, sino desde la pr&aacute;ctica de los equipos, desde los programas, desde la cl&iacute;nica, preguntarnos qu&eacute; ha fraguado de aquella idea comunitaria y solidaria. Hasta d&oacute;nde ha sido posible. Pues, de esta implantaci&oacute;n y de esta consistencia, va a depender en buena medida la sostenibilidad de toda la Estrategia, lo que pueda mantenerse del modelo.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">M&aacute;s a&uacute;n, si tenemos en cuenta la gran vulnerabilidad de especialidades tan ideologizadas como las de salud mental, tan sensibles a los vaivenes de los partidos pol&iacute;ticos. Debilidad que adquiere mayor relevancia, cuando lo que se pretend&iacute;a en la Reforma Sanitaria que se inicia con la LGS, era un cambio del Sistema Sanitario y de su modelo organizativo; un cambio que diera una mayor cobertura a la poblaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n OTRO tipo de asistencia, otro tipo de acercamiento al malestar ps&iacute;quico; una atenci&oacute;n a la persona que tuviera presente al sujeto y no solo a sus s&iacute;ntomas y aparatos; que tuviera presente su subjetividad, y por tanto, su autonom&iacute;a, su dignidad y su libertad. Que tuviera presente a las colectividades y a la persona tanto en comunidad como individualmente. Y una reforma que adem&aacute;s empezaba ya a contracorriente, cuando Thatcher, Regan, el Banco Mundial iniciaban su giro neoliberal, sus recortes del Estado del Bienestar.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Psiquiatr&iacute;a social, salud mental comunitaria, psiquiatr&iacute;a p&uacute;blica, abordaje biopsicosocial, psicopatolog&iacute;a del cuidado... Ese era el objetivo, y es a partir de esa perspectiva desde donde creo necesario abrir una reflexi&oacute;n para acercarnos a la situaci&oacute;n actual, &eacute;xitos y fracasos de la reforma. Una reflexi&oacute;n que debe partir de las asociaciones que defienden la salud p&uacute;blica; asociaciones como las convocantes de este acto, sobre todo en los lugares, en las Comunidades, donde se ve amenazada, donde el contexto pol&iacute;tico es claramente adverso, si queremos dise&ntilde;ar una estrategia de progreso o simple resistencia.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">II.&#150;Empezar&eacute; por ver qu&eacute; ha pasado con el &Aacute;rea Sanitaria y la Atenci&oacute;n Primaria, dos componentes fundamentales del dise&ntilde;o de la reforma sanitaria espa&ntilde;ola, consideradas con raz&oacute;n internacionalmente lo m&aacute;s innovador de la transformaci&oacute;n de la Sanidad de nuestro pa&iacute;s. Dos componentes que inciden particularmente en la atenci&oacute;n a la salud mental, en una estrategia de cambio que sit&uacute;a a la psiquiatr&iacute;a y la psicolog&iacute;a cl&iacute;nica en segundo nivel, especializado, dentro de la red sanitaria del &Aacute;rea de Salud.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Hoy, nadie discute el desarrollo de la atenci&oacute;n primaria, pero tampoco se duda de su estrangulamiento actual, pero cada vez hay m&aacute;s datos sobre sus dificultades, voces sobre su relativo fracaso, por falta de medios, de tiempo, de presupuesto. Un presupuesto cuyo porcentaje &#150;hospital-atenci&oacute;n primaria&#150;atribuido sigue siendo uno de los m&aacute;s bajos de Europa. Algo que es m&aacute;s pronunciado en las CC. AA. m&aacute;s ricas que orientan todav&iacute;a m&aacute;s su gasto hac&iacute;a los hospitales. Son las m&aacute;s pobres, envejecidas, o las gobernadas por la izquierda las que favorecen la AP. Plataformas como las de diez minutos, que exigen un tiempo m&iacute;nimo para cada paciente (o la pretendida absorci&oacute;n de la atenci&oacute;n primaria por entidades hospitalarias privadas en los planes de la Comunidad de Madrid), se&ntilde;alan no el fracaso de un modelo ejemplar, sino su paulatino estrangulamiento. De sus dificultades, de su cansancio, de su hartazgo dan cuenta a diario manifestaciones y paros en todo el Estado.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Respecto del &Aacute;rea de Salud, elemento marco de la ordenaci&oacute;n sanitaria de la LGS, habr&iacute;a que preguntarse d&oacute;nde est&aacute;n los Consejos de Salud; ¿d&oacute;nde la integraci&oacute;n de salud p&uacute;blica, primaria y especializada?, ¿d&oacute;nde queda el &Aacute;rea en un sistema regido por la competencia entre centros y la adjudicaci&oacute;n capitativa de la financiaci&oacute;n, en un sistema como el que se quiere o se est&aacute; ya imponiendo en la Comunidad de Madrid?</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">III.&#150;La psiquiatr&iacute;a, la salud mental se enfrent&oacute; a un doble desaf&iacute;o: desmontar un sistema antiguo asentado en el hospital psiqui&aacute;trico y las consultas del seguro y, a la vez, a la construcci&oacute;n de un nuevo modelo asistencial, de una nueva cl&iacute;nica, que superara la idea que de la psiquiatr&iacute;a hab&iacute;an trasmitido unas c&aacute;tedras monocolor, que se resist&iacute;an a los avances de las especialidades de la salud mental. Un desaf&iacute;o al que con los a&ntilde;os y la evoluci&oacute;n conservadora de la sociedad, se une el cada vez mayor peso de la mentalidad hospitalaria &#150;ahora del hospital general&#150;y la amenaza de sus consultas externas, monogr&aacute;ficas, por patolog&iacute;as frente a los equipos comunitarios; o lo que es lo mismo, el mayor peso, de nuevo, con todas sus consecuencias, del Servicio de psiquiatr&iacute;a frente a los Servicios de salud mental.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Una muestra de las consecuencias de este desplazamiento del eje de la asistencia de la comunidad al hospital est&aacute; en la manera de medir por los gerentes la actividad ambulatoria: se preocupan tan s&oacute;lo de las primeras y segundas consultas, y penalizando el mayor n&uacute;mero de estas segundas, lo que demuestra su pobre noci&oacute;n de la actividad psiqui&aacute;trica. La ausencia de indicadores propios de la salud mental, de gu&iacute;as y protocolos, de procesos consensuados de &aacute;mbito estatal, ausentes tambi&eacute;n en muchas de las CC.AA., deja inerme la salud mental en su necesaria integraci&oacute;n en la sanidad general. O la sit&uacute;a en su concepci&oacute;n meramente biol&oacute;gica, o psiconeurofarmacol&oacute;gica, tan deseada por la Psiquiatr&iacute;a Perdida entre sus Pruebas.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">En este escenario, los programas de continuidad de cuidados, las acciones de &aacute;mbito m&aacute;s comunitarias quedan fuera, como pueden quedar fuera en la Comunidad de Madrid los programas de rehabilitaci&oacute;n que en su inmensa mayor&iacute;a, dependen de Servicios Sociales. O los recursos residenciales, fuera de las redes de las &aacute;reas, en renovados, y poco, hospitales psiqui&aacute;tricos; con camas, de nuevo, en otra Comunidad Aut&oacute;noma. Con estos l&iacute;mites, con las agendas llenas de pacientes cr&oacute;nicos m&aacute;s o menos estabilizados, de trastornos comunes por mor de la medicalizaci&oacute;n de la vida, de la psicologizaci&oacute;n de los factores de riesgo y la psiquiatrizaci&oacute;n de las pre-enfermedades; con los agudos y cr&oacute;nicos desestabilizados colapsando las urgencias, con la presi&oacute;n de m&aacute;s pacientes por d&iacute;a de los que se puede atender adecuadamente, con la falta de una pol&iacute;tica de salud mental, con la delegaci&oacute;n de la formaci&oacute;n en la empresa farmac&eacute;utica, con la falta de motivaci&oacute;n econ&oacute;mica y profesional, con jefes de salud mental regionales sin la autoridad suficiente &#150;lo que demuestra la poca importancia que le dan a la salud mental&#150;para ser interlocutores capaces con las gerencias y la Administraci&oacute;n Sanitaria; o tambi&eacute;n en la Comunidad de Madrid con la salud mental escindida en centros de salud mental y unidades hospitalarias, islas o guetos independientes cada centro; convertidas en ambulatorios o unidades de crisis, con pol&iacute;ticas defensivas cada vez m&aacute;s coercitivas y biol&oacute;gicas; con esto &#150;y m&aacute;s quiz&aacute;&#150;sobra plantearnos la construcci&oacute;n de una nueva cl&iacute;nica, de un nuevo discurso, rescatando lo hecho durante la reforma.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Puede que en esta situaci&oacute;n, est&eacute; de m&aacute;s preguntarnos, c&oacute;mo se atiende hoy a los pacientes en los centros de salud mental, en los hospitales de d&iacute;a, en las unidades psiqui&aacute;tricas de los hospitales generales, en los programas de rehabilitaci&oacute;n. ¿Qu&eacute; idea o ideas de la enfermedad mental sustentan nuestra pr&aacute;ctica? ¿Qu&eacute; papel tiene la comunidad, las familias, los ciudadanos en estos programas de salud mental? ¿Qu&eacute; de la participaci&oacute;n, de la autonom&iacute;a del paciente mental? En definitiva, cuesta preguntarnos qu&eacute; hay de la psiquiatr&iacute;a comunitaria ¿hasta d&oacute;nde, o hasta cu&aacute;nto, nos diferenciamos en nuestra pr&aacute;ctica habitual de la psiquiatr&iacute;a tradicional, biol&oacute;gica, anclada en el psicotropo?</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Sin embargo, creo que debemos buscar la manera de hacerlo, debemos abrir una nueva reflexi&oacute;n colectiva, usando como anta&ntilde;o las asociaciones, los m&aacute;rgenes del sistema, all&iacute; donde el sistema es adverso. Es una cuesti&oacute;n de supervivencia, de supervivencia del modelo.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Tenemos experiencias sobre la diversidad y desigualdad que han creado las transferencias y la ausencia de autoridad por parte del Ministerio de Sanidad y Consumo; experiencias que han desarrollado acciones de atenci&oacute;n comunitaria, por ejemplo en la atenci&oacute;n a la cronicidad, donde hemos dado grandes pasos, donde tenemos programas eficaces, m&aacute;s eficaces que nunca, pero flacos, en muchas ocasiones, psicopatol&oacute;gicamente, como dir&iacute;a Fernando Colina, y no siempre respetuosos con la autonom&iacute;a del paciente, lejanos a las ideas de recuperaci&oacute;n y empoderamiento en auge hoy en d&iacute;a.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">La participaci&oacute;n ciudadana es casi inexistente y la seducci&oacute;n psicofarmacol&oacute;gica est&aacute; invadi&eacute;ndolo todo, desde la psicolog&iacute;a hasta las familias. Seducci&oacute;n farmacol&oacute;gica que trae de la mano la idea de la normalizaci&oacute;n, el chantaje de la normalizaci&oacute;n paternalista; que el otro, que el diferente deje de ser diferente, y donde los s&iacute;ntomas dejan de tener un sentido existencial. El pragmatismo desaloja la psicopatolog&iacute;a, DSM en mano, y una cl&iacute;nica que se base en el respeto y el cuidado. Salud mental de la receta, el consejo y la conciencia de enfermedad como mito. &iexcl;Parece como si volvi&eacute;ramos a la idea de la curaci&oacute;n!</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">IV.&#150;Y aqu&iacute; entran en juego las experiencias: la construcci&oacute;n del modelo se hace en el marco de las estrategias establecidas por la Autoridad Sanitaria, pero su concreci&oacute;n, su desarrollo, va a estar marcado por experiencias institucionales particulares, m&aacute;s o menos globales. Experiencias que act&uacute;an como vanguardias en la creaci&oacute;n, experimentaci&oacute;n y desarrollo de nuevas pr&aacute;cticas, de nuevos conocimientos (rompiendo l&iacute;mites, creando nuevas reglas, ensayando caminos). Experiencias pioneras cuyo &eacute;xito depende de si han podido mantenerse, a&uacute;n a contracorriente, el tiempo suficiente como para crear nuevas v&iacute;as y demostrar su viabilidad o verificar aquello que quer&iacute;an demostrar. Creando y expandiendo fuera de s&iacute; mismas los profesionales que puedan continuarlas.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Por su car&aacute;cter de vanguardia estas experiencias, m&aacute;s visibles, mostradas por la propia administraci&oacute;n como su obra, son procesos muy vulnerables, sobre todo porque precisan de libertad, como lo precisa todo conocimiento, para encontrar nuevos caminos y desarrollarlos.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Pero hay que tener en cuenta que la independencia, esencial en las sociedades democr&aacute;ticas en &aacute;reas como la Sanidad o la Universidad, es inc&oacute;moda para el Poder Pol&iacute;tico, sobre todo cuando &eacute;ste se rige m&aacute;s por intereses de partido que universales. No podemos olvidar que la reforma sanitaria, al igual que la Transici&oacute;n democr&aacute;tica fue un pacto, y en condiciones desiguales. La psiquiatr&iacute;a tradicional mantuvo la hegemon&iacute;a en la Academia, en la Universidad. Por error de c&aacute;lculo o incapacidad del movimiento progresista.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">En la asistencia, a falta de una coordinaci&oacute;n por parte del Ministerio de Sanidad, la reforma se desarroll&oacute; en las Comunidades de forma tremendamente desigual, y en muchas de ellas gracias a la buena voluntad de algunos pol&iacute;ticos y gestores, y siempre desde el voluntarismo de los profesionales, con acciones carentes en muchos casos de la normativa legal que les apoyara, acciones comunitarias que ten&iacute;an que transgredir organigramas, normativas hospitalarias, y realizar actividades no contempladas en los convenios colectivos. Creo que uno de los grandes fallos de la reforma ha sido precisamente esta falta de normativas, que el Estado no regulara unos m&iacute;nimos asistenciales, tanto de indicadores, como de denominaci&oacute;n, contenido, funciones y personal de los servicios de salud mental. Ausencia que ha propiciado grandes desigualdades y una absoluta falta de informaci&oacute;n por el Estado. Indefiniciones legales, o normas como la ley 15/1997, abren la puerta a formas de gesti&oacute;n y financiaci&oacute;n que pueden acabar con el modelo de asistencia a la salud mental que contempla la LGS, o en el caso de Madrid, el mismo Plan de Salud Mental de la propia Comunidad.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">V.&#150;Volviendo al principio, quiero insistir en la idea que mueve mi intervenci&oacute;n. Una idea quiz&aacute; condicionada por el momento lleno de incertidumbres pero con algunas certezas, que suponen una gran amenaza para la asistencia psiqui&aacute;trica comunitaria all&iacute; donde prospere un sistema sanitario regido por la competencia y no por la equidad y la solidaridad. Una idea que me lleva a creer que el futuro, el futuro de la salud mental comunitaria, su posibilidad misma, est&aacute; en el desarrollo de una cl&iacute;nica comunitaria. Desarrollo que exige el esfuerzo de las asociaciones y colectivos progresistas. Que exige construir un nuevo discurso desde nuestro trabajo cotidiano, desde los centros de trabajo asistencial. La reforma ha conseguido modificar radicalmente los espacios de tratamiento, ahora queda modificar los tratamientos.</FONT></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT FACE="VERDANA" SIZE="3">4. ¿Por qu&eacute; urge actuar? Entrevista<a name="top2"></a></FONT><sup><FONT FACE="Verdana" SIZE="3"><a href="#back2">**</a></FONT></sup></B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2"><B>(Benedetto Saraceno </B></FONT>)</P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">A. F. L.: <I>La OMS ha realizado, durante los a&ntilde;os en que diriges el Departamento de Salud Mental, una incesante investigaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n de la salud mental en el mundo. ¿Podr&iacute;as hablarnos de esta situaci&oacute;n?, ¿qu&eacute; perspectivas ves tanto en los pa&iacute;ses desarrollados como en los pa&iacute;ses pobres?</I></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">B. S.: Una de cada cuatro personas &#150;el 25% de la poblaci&oacute;n&#150;, sufre en alg&uacute;n momento de su vida al menos un trastorno mental. Actualmente hay 450 millones de personas con trastornos mentales en pa&iacute;ses tanto desarrollados como en desarrollo. Los problemas de salud mental constituyen cinco de las diez principales causas de discapacidad en todo el mundo, lo que supone casi un tercio del total de la discapacidad mundial. Los trastornos con mayor peso son la depresi&oacute;n, el abuso de sustancias, la esquizofrenia y la demencia. Esta carga cobra un elevado tributo en forma de sufrimiento, discapacidad y p&eacute;rdidas econ&oacute;micas. Aunque los trastornos mentales afectan a personas de todos los grupos sociales y pa&iacute;ses, los pobres los sufren de forma desproporcionadamente mayor. Adem&aacute;s, dado que la longevidad se acrecienta y las poblaciones envejecen, en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas aumentar&aacute; el n&uacute;mero de afectados por trastornos mentales, as&iacute; como la carga consiguiente. En todo el mundo, numerosas personas con trastornos mentales son v&iacute;ctimas de discriminaci&oacute;n por el simple motivo de padecer esos trastornos. Con frecuencia tienen dificultades para conseguir vivienda, empleo u otros servicios que forman parte de la vida normal en la sociedad, lo que a veces provoca la agudizaci&oacute;n de sus s&iacute;ntomas. De ah&iacute; que a menudo vacilen en recurrir a especialistas para tratar sus problemas y opten, en cambio, por sufrir solos y en silencio. La informaci&oacute;n equ&iacute;voca sobre los trastornos mentales, por ejemplo, la idea de que esos enfermos suelen ser violentos o v&iacute;ctimas de alg&uacute;n tipo de maleficio, o de que esas dolencias son incurables, no hacen m&aacute;s que perpetuar el estigma y la discriminaci&oacute;n. La falta de acceso a terapias eficaces y el internamiento de esas personas en centros psiqui&aacute;tricos aislados, dan p&aacute;bulo a ese tipo de prejuicios. En los Principios de las Naciones Unidas para la Protecci&oacute;n de los Enfermos Mentales y para el Mejoramiento de la Atenci&oacute;n de la Salud Mental se establece que no habr&aacute; discriminaci&oacute;n por motivo de enfermedad mental, que todo paciente tendr&aacute; derecho a ser tratado y atendido en la comunidad en la que vive y a recibir el tratamiento menos restrictivo posible. La aplicaci&oacute;n de esos principios, sin embargo, dista mucho de ser perfecta en buena parte del mundo.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Nuestra comprensi&oacute;n de los trastornos mentales y de su tratamiento progresa con rapidez. Tambi&eacute;n sabemos que en la mayor&iacute;a de los casos es posible tratarlos con buenos resultados. Con una terapia apropiada pueden controlarse eficazmente los s&iacute;ntomas de cerca del 70% de los casos de depresi&oacute;n, esquizofrenia y epilepsia; la aplicaci&oacute;n sostenida del tratamiento reduce sustancialmente las probabilidades de reca&iacute;da. La farmacoterapia resulta efectiva y adem&aacute;s bastante barata en muchos pa&iacute;ses. La intervenci&oacute;n psicosocial es un componente b&aacute;sico, y en muchos casos rentable, del tratamiento de la mayor&iacute;a de los trastornos mentales y de la rehabilitaci&oacute;n de los pacientes. Otros avances importantes en el terreno terap&eacute;utico son resultado de los movimientos de los usuarios y de defensa de los derechos humanos. Ambos movimientos han prestado especial atenci&oacute;n a las violaciones de los derechos de las personas con enfermedades mentales y han insistido en la obligaci&oacute;n que tienen los poderes p&uacute;blicos de promover y proteger los derechos e intereses de esas personas. Esos movimientos han propugnado, asimismo, la elaboraci&oacute;n de normas de garant&iacute;a de calidad y la b&uacute;squeda de alternativas al internamiento en centros psiqui&aacute;tricos.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Aunque en teor&iacute;a exista la posibilidad de hacer frente con &eacute;xito a los trastornos mentales, en la pr&aacute;ctica s&oacute;lo se dispensa tratamiento, aun del tipo m&aacute;s b&aacute;sico, a una peque&ntilde;a minor&iacute;a de quienes lo necesitan. Un reciente estudio de la OMS sobre los recursos de los pa&iacute;ses en el &aacute;mbito de la salud mental (Proyecto ATLAS, 2000-2001), ha reunido informaci&oacute;n sobre 185 pa&iacute;ses (96, 9% de los Estados Miembros) que comprenden, en conjunto, al 99, 3% de la poblaci&oacute;n mundial. Los an&aacute;lisis de esos datos han puesto de manifiesto que: a) el 41% de los pa&iacute;ses no tiene definida una pol&iacute;tica de salud mental; b) el 25% carece de legislaci&oacute;n en la materia; c) el 28% no dispone de un presupuesto independiente para la salud mental. (Entre los pa&iacute;ses que informaron tenerlo, el 36% destina a esta &aacute;rea menos del 1% de su presupuesto total de salud); d) el 37% carece de establecimientos de atenci&oacute;n comunitaria de la salud mental; e) en m&aacute;s del 25% de los pa&iacute;ses los centros de atenci&oacute;n primaria no tienen acceso a medicamentos psiqui&aacute;tricos esenciales; f) en m&aacute;s del 27% no hay ning&uacute;n sistema para recoger y comunicar informaci&oacute;n relativa a la salud mental; g) alrededor del 65% de las camas destinadas a esta atenci&oacute;n se encuentra en hospitales psiqui&aacute;tricos aut&oacute;nomos; h) el 70% de la poblaci&oacute;n mundial dispone de menos de un psiquiatra por cada 100 000 personas.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Con frecuencia, los recursos para la salud mental ofrecen un estado desolador. Los recursos y servicios con frecuencia representan una d&eacute;cima o incluso una cent&eacute;sima parte de los necesarios. Sin embargo, hay muchas diferencias entre pa&iacute;ses y no es posible tener un mapa completo de la situaci&oacute;n: algunos tienen problemas de salud mental muy espec&iacute;ficos (por ejemplo altas tasas de suicidio o abuso de alcohol); otros tienen sistemas de salud mental muy atrasados o, al contrario, muy desarrollados. Quiz&aacute;s algunos ejemplos concretos puedan ayudar. Ex Rep&uacute;blicas Sovi&eacute;ticas como Lituania, Estonia, Latvia, Rusia misma y tambi&eacute;n Suiza, Luxemburgo, B&eacute;lgica tienen una proporci&oacute;n importante de suicidios. El consumo de alcohol est&aacute; aumentando y se ampl&iacute;an las condiciones que nunca se ve&iacute;an antes, como el s&iacute;ndrome fetal de alcoh&oacute;licos, quiere decir que hay chicas embarazadas consumidoras de alcohol de forma dram&aacute;tica. El aumento de los refugiados, de las emergencias naturales, de los conflictos armados, o de lo que sea, incrementa fuertemente la problem&aacute;tica de Salud Mental, y la carga aumenta. La respuesta es que no hay nuevas grandes experiencias innovadoras, seguimos con experiencias puntuales quiz&aacute;s debidas a un l&iacute;der local, debidas a una contingencia, y si hacemos un mapa de las reformas innovadoras en Salud Mental, aparte de las tradicionales reformas innovadoras europeas de Espa&ntilde;a, Italia, Inglaterra y en Latinoam&eacute;rica, con Chile y Brasil liderando el proceso de reforma, no hay mucho m&aacute;s. A pesar del Informe Mundial del a&ntilde;o 2001, de la Declaraci&oacute;n de Caracas y de la Declaraci&oacute;n de Helsinki, las reformas realmente innovadoras en Salud Mental siguen siendo muy pocas, y contin&uacute;an al contrario las respuestas tradicionales: manicomios, o en ausencia de manicomios, en pa&iacute;ses muy pobres, el abandono.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">A. F. L.: <I>No hay muchos, ni en los pa&iacute;ses desarrollados ni en los pa&iacute;ses de bajo nivel de ingresos. ¿Habr&iacute;a una diferencia, en estos momentos, entre ellos si pens&aacute;ramos en las posibilidades de desarrollar algo parecido a servicios de atenci&oacute;n comunitaria?</I></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">B. S.: Hay algunos aspectos en que los pa&iacute;ses desarrollados tienen una mejor capacidad para desarrollar la Salud Mental Comunitaria y otros aspectos en que son los pa&iacute;ses subdesarrollados los que tienen mejor capacidad: por ejemplo, el rol de las cooperativas, las viviendas protegidas, han sido mucho m&aacute;s incorporados en las experiencias europeas que en las experiencias de los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo. Entonces, si hoy la OMS necesita a un asesor, a un consultor en estas &aacute;reas, ser&iacute;a seguramente un consultor europeo, pero no me cabe la m&iacute;nima duda de que si por ejemplo, miramos a la relaci&oacute;n con la Atenci&oacute;n Primaria en muy remotas regiones de gran pobreza, los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo han tenido una capacidad de inyectar Salud Mental a nivel de Atenci&oacute;n Primaria mucho m&aacute;s que nosotros los europeos. En asociaciones, por ejemplo Brasil tiene un movimiento de usuarios que tampoco vamos a imaginarlo nosotros en Europa. Entonces hoy, para la situaci&oacute;n ideal, necesitar&iacute;amos un pedazo de Brasil, otro de Trieste, otro de Espa&ntilde;a, para juntarlos. Sigo pensando, por ejemplo, que la experiencia espa&ntilde;ola con todos los aspectos de la formaci&oacute;n de cooperativas es bastante &uacute;nica en Europa, y que la integraci&oacute;n p&uacute;blico-privado, privado no con fin de lucro, priva-do-social digamos, ha sido una experiencia importante en Espa&ntilde;a. En conclusi&oacute;n no veo un pa&iacute;s liderando el proceso; quiz&aacute;s hace 30 a&ntilde;os era Italia pero no hoy: no est&aacute; liderando nada. Existen trayectorias innovadoras en &aacute;rea de derechos humanos, hay pa&iacute;ses que son muy sensibles en el &aacute;rea de Atenci&oacute;n Primaria, otros pa&iacute;ses en el &aacute;rea de desmanicomializaci&oacute;n: hay experiencias con redes amplias de prestaciones, pero son minoritarias. Al tiempo, crece un proceso de privatizaci&oacute;n muy fuerte que va a empeorar las cosas; es seguro que en el momento en que se fragmente la oferta de servicios entre varios actores sociales, privados, privados subvencionados, p&uacute;blicos, tambi&eacute;n el paciente se encontrar&aacute; fragmentado, y creo que esto va a ser nefasto y veo el riesgo en Europa de una separaci&oacute;n cada d&iacute;a mayor entre lo que es social y lo que es salud, con el sector salud que se limita a la dimensi&oacute;n m&eacute;dica (que al final es el tratamiento hospitalario y las drogas) y deja lo social bajo el control de un incierto mundo de competencias, como algo de cuarta clase, de quinta clase.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">A. F. L.: <I>Algo que tendr&iacute;a que ver con la calidad, casi.</I></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">B. N.: S&iacute;, con lo de la rehabilitaci&oacute;n de trastornos en lugares donde se pone la gente ah&iacute; escuchando una musiquita y esta es la rehabilitaci&oacute;n. En nuestra idea, la rehabilitaci&oacute;n era la reconstrucci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, no el entretenimiento caritativo de los pacientes mentales</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">A. F. L.: <I>Y ¿c&oacute;mo podr&iacute;amos imaginar un posible futuro, teniendo en cuenta que vivimos un contexto econ&oacute;mico que parece que no da para grandes alegr&iacute;as?</I></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">B. S.: Hay que recomenzar la noci&oacute;n de movimiento de abajo hacia arriba. Digo esto porque, por un momento, los reformadores han sabido controlar algunos pa&iacute;ses o provincias, o regiones o ciudades, y han tomado un liderazgo cultural. Entonces, la Salud Mental innovadora ha sido hegem&oacute;nica, por lo menos su discurso, y en algunas zonas tambi&eacute;n en la pr&aacute;ctica. Ahora no es as&iacute;, y por razones que van m&aacute;s all&aacute; de la psiquiatr&iacute;a. Hay un aumento de los miedos relacionado con la seguridad en Italia y en Francia, debido a los inmigrantes, a los ilegales, y todo este discurso ahora sobre la criminalizaci&oacute;n del trastorno de personalidad, por un lado, y por otro la presi&oacute;n de la industria farmac&eacute;utica, que son fen&oacute;menos que han empobrecido la cultura psiqui&aacute;trica de las generaciones j&oacute;venes de psiquiatras. Me parece que un joven psiquiatra de los a&ntilde;os sesenta u ochenta era m&aacute;s holista en su visi&oacute;n de su profesi&oacute;n de lo que pueda ser hoy un psiquiatra que tenga 30 &oacute; 35 a&ntilde;os, y eso debido a una fuerte presi&oacute;n de parte de la industria que ha conquistado cabezas, mercados y al final gastos porque el gasto no es infinito: si el presupuesto se utiliza solo para comprar nuevas mol&eacute;culas, al final habr&aacute; menos plata para pagar enfermeras que hagan visitas domiciliarias.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Creo que, humildemente, hay que retomar la ruta del movimiento de base, y tenemos un aliado que en los a&ntilde;os setenta no sab&iacute;amos identificar, o sea el movimiento de los usuarios, que tiene una fuerza, una capacidad de provocaci&oacute;n muy importante. Adem&aacute;s, existe una menor necesidad de ideologizar lo que estamos proponiendo. Tenemos una actitud m&aacute;s pragm&aacute;tica, lo que nos facilitar&iacute;a el no identificar inmediatamente el proceso de reforma con discursos pol&iacute;ticos o partidistas y esas son nuevas herramientas: conviene retomar el movimiento de abajo hacia arriba porque no creo que el proceso de cambio pueda llegar de la OMS o de la Uni&oacute;n Europea o de los gobiernos, si no hay una capacidad de crear un movimiento cr&iacute;tico importante, entonces el futuro es retomar el esp&iacute;ritu de lucha que se ha perdido.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">A. F. L.: <I>Esto casi responde a mi &uacute;ltima pregunta. Igual hay algo m&aacute;s que se puede decir con respecto a lo que sucede en este momento en algunas Comunidades espa&ntilde;olas, muy en concreto en Madrid. Una situaci&oacute;n en la que se est&aacute; produciendo una retirada de los recursos p&uacute;blicos del terreno de la atenci&oacute;n sanitaria mientras que a los empresarios que hipot&eacute;ticamente podr&iacute;an invertir en este campo desde la Consejer&iacute;a de la Salud, se les ofrece un terreno en el que uno puede aprovechar las oportunidades para tener beneficios. Si tuvi&eacute;ramos que lidiar en un panorama configurado por este punto de partida, ¿qu&eacute; lecciones de otros lugares del mundo podr&iacute;amos intentar aplicar aqu&iacute;?</I></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">B. S.: No tengo una respuesta. Creo que la palabra clave es equidad. Si la recomendaci&oacute;n de la OMS es que el sistema de salud es un sistema fundamentalmente p&uacute;blico, sin duda hay que tener en cuenta un cambio social en que deber&aacute; aumentar la interacci&oacute;n p&uacute;blico-privado, desde lo privado-social sin fin de lucro a lo privado de Organizaciones No Gubernamentales, y tambi&eacute;n quiz&aacute;s en algunos casos a lo privado con fines de lucro. Sin embargo, el proceso de transformaci&oacute;n de salud en negocio no va a ayudar a respetar los grandes puntos clave de la OMS, o sea la equidad, la accesibilidad y la salud para todos. Eso que tenemos que mantener como referencia &eacute;tica y t&eacute;cnica.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">A. F. L.: <I>S&iacute;, deber&iacute;amos poder salvaguardar eso.</I></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">M. D.: <I>Llevas a&ntilde;os dirigiendo la salud mental en la Organizaci&oacute;n Mundial de las Naciones Unidas, me gustar&iacute;a saber qu&eacute; dificultades has encontrado en tu trabajo &#150;no digo en la asistencia, sino en la propia funci&oacute;n&#150;, qu&eacute; oportunidades le ves al Organismo, qu&eacute; posibilidades tiene de influir sobre los distintos pa&iacute;ses.</I></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">B. S.: Tengo dos respuestas. En primer lugar, seguramente la estigmatizaci&oacute;n que sufre la Salud Mental, la sufre tambi&eacute;n dentro del sistema. El prejuicio de que Salud Mental no es a fin de cuentas una gran prioridad, lo sufrimos tambi&eacute;n dentro del sistema de Naciones Unidas. Si miras los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas, la Salud Mental no aparece, est&aacute;n solamente las enfermedades transmisibles. Creo que habr&iacute;a que pensar en la fuerte relaci&oacute;n entre enfermedades f&iacute;sicas transmisibles y no transmisibles y la enfermedad mental, pues la ausencia de salud mental es un grave factor de riesgo tambi&eacute;n para la enfermedad f&iacute;sica. El lema <I>no health without mental health</I> no creo que sea ret&oacute;rico, no hay salud sin salud mental, entonces la primera respuesta es que tambi&eacute;n hay que conducir un movimiento de promoci&oacute;n dentro del sistema para que la Salud Mental ocupe la plaza que tendr&iacute;a que ocupar.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">¿Cu&aacute;l es la capacidad de influencia que tiene OMS? En pa&iacute;ses de bajos ingresos tiene una influencia mayor que en pa&iacute;ses de altos ingresos: es evidente por una raz&oacute;n muy simple, que los pa&iacute;ses grandes industrializados y muy desarrollados tienen expertos internos. Si el Ministro de Salud de Inglaterra quiere hacer la reforma de salud mental, no necesita al Dr. Saraceno de Ginebra, tiene en</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2">Inglaterra bastantes instituciones competentes para que le puedan apoyar y t&eacute;cnicamente ayudar, eso no es sorprendente. Mientras que si Honduras quiere hacer una reforma en salud mental necesita el apoyo de organismos como la OMS. Entonces nuestra influencia disminuye al aumentar el grado de desarrollo de los pa&iacute;ses, eso es evidente. Y un elemento que no exist&iacute;a en el pasado: hay m&aacute;s competencia, hay otras agencias que tienen una influencia en Salud Mental como el Banco Mundial, que tiene expertos en Salud Mental que acompa&ntilde;an en pr&eacute;stamo al pa&iacute;s. Sin embargo, cuando el pr&eacute;stamo es en salud a veces hay un componente de Salud Mental y no siempre el discurso del experto del Banco Mundial y el discurso del experto de la OMS coinciden. La OMS no tiene un liderazgo asegurado, tiene que conquistar el liderazgo moral y t&eacute;cnico en cada pa&iacute;s y en cada situaci&oacute;n.</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="3"><B>Notas</B></FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2"><a name="back1" href="#top1">*</a><a name="back1"></a>Jornada organizada conjuntamente por la AEN, FEARP y la Plataforma por la Defensa de la Salud Mental P&uacute;blica. Se celebr&oacute; el 30-IX-2008, en el Colegio Oficial de M&eacute;dicos.</FONT></P>     <P><FONT FACE="VERDANA" SIZE="2"><a name="back2" href="#top2">**</a><a name="back2"></a>Palabras recogidas por Alberto Fern&aacute;ndez Liria y Manuel Desviat</FONT></P>       ]]></body>
</article>
