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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"></a><b>EDITORIAL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>"Racionalizaci&oacute;n del gasto en salud mental": izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detr&aacute;s, un, dos, tres...</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>"Rationalization of expenditure on mental health": left, left, right, right, forward, back, one, two, three</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Jorge L. Tiz&oacute;n</b></font></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">El poder del miedo y la yenka. La "yenka", la vieja y bastante "ratoneril" danza guatequera, ataca de nuevo. Y legiones de profesionales y t&eacute;cnicos la bailan y rebailan, tal vez felices porque, al menos, ellos pueden bailar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Varias compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros, as&iacute; como personas destacadas de nuestra asociaci&oacute;n y nuestras profesiones y especialidades han recibido y recibir&aacute;n en estos meses peticiones para colaborar en grupos de trabajo para redactar "Medidas de racionalizaci&oacute;n y ahorro" o "reducci&oacute;n del gasto en salud mental". Con todo mi respeto para los compa&ntilde;eros que adopten la postura de colaborar en los mismos, muchos de ellos incluso de nuestra misma asociaci&oacute;n, y con mi comprensi&oacute;n hacia los que se sienten obligados a hacerlo para proteger a sus empleados -en el caso, cada vez m&aacute;s frecuente, de los servicios privados o semi-privados concertados-, creo que vale la pena dar algunas razones y argumentos disonantes con la postura m&aacute;s frecuente aceptaci&oacute;n acr&iacute;tica de la colaboraci&oacute;n. Adem&aacute;s, ahora que nuevamente se repite hasta la saciedad lo dif&iacute;cil que es distinguir la izquierda de la derecha en el momento actual, esta perspectiva divergente tal vez proporcione alg&uacute;n argumento coyuntural para esa diferenciaci&oacute;n, adem&aacute;s de los ya sabidos (y perfectamente v&aacute;lidos) que diferencian izquierda y derecha por la importancia concedida al internacionalismo, la ecolog&iacute;a, la solidaridad como forma de organizaci&oacute;n y su consecuencia, la democracia real y cotidiana, la igualdad real ante la ley, la confianza en los hombres m&aacute;s que en su control, la equidad, la ayuda al desarrollo de los individuos y grupos m&aacute;s desfavorecidos, la denuncia de los medios y sistemas para el uso continuado de la mentira como arma de "destrucci&oacute;n masiva" de conciencias y voluntades, el pacifismo por contra de la "exportaci&oacute;n de ej&eacute;rcitos" y la creaci&oacute;n de "guerras locales", etc.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los compa&ntilde;eros que nos hemos negado a participar con los administradores y pol&iacute;ticos actuales en esos grupos de "racionalizaci&oacute;n del gasto" y otros que se muestran cr&iacute;ticos con los mismos podemos aducir una serie de argumentos que tal vez ayuden a pensar un poco en nuestra situaci&oacute;n concreta como pa&iacute;s y en la situaci&oacute;n de las disciplinas de la salud mental con respecto a la "casta parlamentaria":</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">1) Una cosa es la necesidad de participar en la organizaci&oacute;n y funcionamiento del sistema  <i>p&uacute;blico</i> de salud o de ense&ntilde;anza en el cual trabajamos e incluso colaborar en la "reducci&oacute;n del da&ntilde;o" que, presumiblemente, los agentes de los especuladores transnacionales van a provocar en los sistemas sanitarios p&uacute;blicos europeos, y una actitud bien diferente es colaborar en grupos dirigidos, precisamente, a proporcionar un disfraz supuestamente t&eacute;cnico al desmantelamiento de esos sistemas p&uacute;blicos. No olvidemos que uno de los candidatos de los republicanos USA favoritos en las encuestas, Newt Gingrich, est&aacute; ya defendiendo el trabajo de los ni&ntilde;os mayores de 9 a&ntilde;os de <i>familias desfavorecidas,</i> "combinada con su escolarizaci&oacute;n". Indudablemente, es un marxista: Quiere reproducir lo que Karl Marx o Charles Dickens contaban en sus obras.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">2) ¿Por qu&eacute; se dice "racionalizaci&oacute;n" y no lisa y llanamente "reducci&oacute;n" o "ahorro"?: Edulcoraci&oacute;n sintom&aacute;tica. ¿O es que esos nuevos gestores defienden en alg&uacute;n lado aumentar esos presupuestos para la salud mental?</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">3) Desde el punto de vista de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, desde el punto de vista de la izquierda y la solidaridad, no hay ninguna demostraci&oacute;n cl&iacute;nica, epidemiol&oacute;gica, econ&oacute;mica o social que apoye el que haya que dedicar menores presupuestos a la salud mental en los a&ntilde;os venideros, sino mayores. Orientando esos presupuestos de otra forma, como algunos llevamos diciendo en numerosas publicaciones y foros desde hace veinte a&ntilde;os, pero con montos globales similares o mayores, no menores.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">4) Lo cual plantea el tema de qui&eacute;n sufraga esos gastos. Algunos mantenemos la molesta opini&oacute;n de que no deber&iacute;a ponerse en marcha ning&uacute;n grupo de trabajo de reducci&oacute;n presupuestaria, si &eacute;ste no comienza sus labores con una declaraci&oacute;n que inste la fiscal&iacute;a del estado a la persecuci&oacute;n de los causantes de la crisis, a los causantes de los derroches y las "burbujas" (inmobiliarias, presupuestarias... y sanitarias). Tienen nombres, apellidos, NIF, empresas y entidades financieras. Habr&iacute;a que instar de forma imperativa a las autoridades p&uacute;blicas a no disminuir los gastos sociales, sino a hacer que los financien quienes especulativamente han creado esta crisis.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">5) En el bien entendido de que tambi&eacute;n aqu&iacute; izquierda y derecha se diferencian: Desde la izquierda real, la crisis se entiende como fundamentalmente social y pol&iacute;tica, y s&oacute;lo secundariamente econ&oacute;mica: Se dirime en ella qui&eacute;n tiene el verdadero poder en las democracias occidentales. Por eso la crisis y los aumentos del gasto social que va a implicar (en salud mental y en otros &aacute;mbitos) deben ser sufragados por los que han creado esta crisis. La poblaci&oacute;n ha de saber que no colaboramos con ellos, sino que, si la situaci&oacute;n se hace m&aacute;s grave, estamos dispuestos a asesorar en la reorientaci&oacute;n de los fondos SIEMPRE QUE NUESTRAS AUTORIDADES PIDAN RESPONSABILIDAES PREVIAMENTE A LOS CAUSANTES DE ESTA SITUACI&Oacute;N y que cada grupo de trabajo lo pida en su declaraci&oacute;n de intenciones: estamos hablando de la ruina de pa&iacute;ses enteros, de la ruina de sistemas sanitarios enteros, y eso supone centenares y miles de muertes e invalidaciones prematuras hoy evitables.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">6) Como llevamos decenios defendiendo, los gastos en asistencia sanitaria, en general, deber&iacute;an ser profundamente reorganizados. Pero no por la crisis, sino por la defensa y desarrollo de nuestro sistema sanitario, uno de los mejores del mundo a pesar de todo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">7) Hoy ya hay sobradas pruebas emp&iacute;ricas y experiencias a favor de una orientaci&oacute;n de la atenci&oacute;n a la psicopatolog&iacute;a m&aacute;s basada en medidas psicol&oacute;gicas, psicosociales y comunitarias, porque resulta menos derrochadora, disparatada, iatrog&eacute;nica y, en definitiva, antisanitaria (y son t&eacute;rminos que suenan a  <i>indignados,</i> pero que escojo con cuidado y plena conciencia: "derrochadora, disparatada, iatrog&eacute;nica y antisanitaria"). Una orientaci&oacute;n del cuidado de la psicopatolog&iacute;a basada en instituciones y terapias de un tipo diferente a las que hoy se llevan el grueso de los presupuestos de la red psiqui&aacute;trica: basada, en la realidad y no en los escritos, en la perspectiva comunitaria; basada, de forma mucho m&aacute;s amplia, en terapias psicol&oacute;gicas, psicosociales y biopsicosociales; basada en instituciones mucho menos costosas para el sistema y m&aacute;s eficientes, tales como los "acompa&ntilde;antes terap&eacute;uticos" adecuadamente cuidados y supervisados, residencias para crisis, equipos integrales de atenci&oacute;n precoz, tratamientos integrales tipo  <i>Open Dialogue, Healing Homes,</i> pisos asistidos, trabajos protegidos, actividades preventivas de la salud mental desde la infancia, "decrecimiento sostenible" del profesionalismo en la crianza y en las transiciones psicosociales y duelos, etc.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">8) Por cierto, que, como han mostrado, entre otros, los economistas n&oacute;rdicos -y cualquier persona interesada seriamente por la comunidad y la democracia-, esos son sistemas que poseen consecuencias tales como:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2">- Disminuir el paro (pues se necesita para ellos m&aacute;s trabajadores y profesionales).</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">- Aumentar las capacidades y el nivel de conocimientos de la poblaci&oacute;n: Ese aumento de conocimientos en la poblaci&oacute;n (y entre nuestros profesionales) es imprescindible para poner en marcha mediadas preventivas y anti-estigma, hoy ya suficientemente probadas aunque no financiadas. Y esa es otra v&iacute;a para un "aumento del conocimiento" en la poblaci&oacute;n general, uno de los escasos caminos que posee "la vieja Europa" para "salir" de esta crisis.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">- Se trata de una v&iacute;a concreta para reactivar la econom&iacute;a: desarrollar nuevos campos y agentes de creaci&oacute;n, distribuci&oacute;n e intercambio de bienes y servicios basados en una real extensi&oacute;n de los servicios comunitarios y personales, en una transici&oacute;n real desde nuestro "estado de medioestar" hoy en crisis hacia esa utop&iacute;a que se ha llamado, muy exageradamente, "estado de bienestar".</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">9) Tales propuestas y datos, y miles de otros, sin embargo, no han sido tenidos en cuenta nivel administrativo y pol&iacute;tico, en especial en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Y tanto por las autoridades pol&iacute;ticas y administrativas entrantes como por parte de las, que, a menudo, han interpretado en este campo, torpe o ingenuamente, el papel del "aprendiz de brujo". Y ahora nos toca el aquelarre. Para que todo quedara bien claro, y sin posibilidades de confusi&oacute;n, posiblemente el primer servicio cerrado en Catalunya por parte del Servei Catal&aacute; de la Salut (que dice "organizar y controlar" la asistencia p&uacute;blica y la concertada) ha sido el primer equipo integral de atenci&oacute;n a las psicosis, el EAPPP. El EAPPP era ya el &uacute;nico servicio comunitario de salud mental de Catalunya p&uacute;blico, no concertado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Y ha sido cerrado a pesar de que ya hab&iacute;a mostrado a nivel nacional e internacional su eficacia, eficiencia y efectividad. Y no s&oacute;lo con datos cl&iacute;nicos, sino a nivel econ&oacute;mico: reducci&oacute;n de hasta el 20%  de los ingresos, reducci&oacute;n del coste de la medicaci&oacute;n hasta la tercera parte para el mismo tipo de pacientes, reducci&oacute;n de los d&iacute;as de baja de los pacientes y sus familiares... Pero ha sido cerrado en septiembre del 2011 sin dar las m&aacute;s m&iacute;nimas muestras de sensibilidad hacia el tema por parte de las autoridades sanitarias catalanas, sin o&iacute;r siquiera a sus integrantes, tal vez en una manifestaci&oacute;n m&aacute;s de su obediencia a otros intereses y/o pensamiento y/o perspectivas sanitarias (¿), con lo que se convierten en "despedidoras a sueldo" de los especuladores transnacionales, lo sientan as&iacute; o no.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">¿Colaborar en la reducci&oacute;n presupuestaria con autoridades sanitarias, administrativas y pol&iacute;ticas que, bajo diversas siglas, han mostrado la misma patente la falta de firmeza, criterio y credibilidad ante las presiones de los "burbujeadores" sanitarios? Hay que saber lo que se hace: Se trata de administradores que nunca han reclamado da&ntilde;os y perjuicios y ni tan siquiera han evaluado y denunciado conciertos y contratos ruinosos, hayan hecho lo que hayan hecho ciertos negociantes de la sanidad, algunos de ellos sumamente "piadosos". Esas autoridades sanitarias, ¿ser&aacute;n mejores que aqu&eacute;llas para las que trabajamos m&aacute;s de diez a&ntilde;os, consumiendo miles de horas de trabajo p&uacute;blico como grupo de expertos, para desarrollar una gu&iacute;a de implementaci&oacute;n de las terapias psicol&oacute;gicas en la red p&uacute;blica que ha sido postergada a&ntilde;o tras a&ntilde;o y que, probablemente, ya no ser&aacute; nunca aplicada? No parece una buena presentaci&oacute;n por su parte, ni ofrece seguridad alguna de que nuestros trabajos no resulten bald&iacute;os o utilizados, como casi siempre, para alimentar el pensamiento sanitario m&aacute;s unidimensional.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el momento presente, y en los a&ntilde;os que vienen, parece que todos vamos a tener ocasi&oacute;n de tomar posturas en situaciones sumamente complejas. No es forzoso ver esa situaci&oacute;n como ampliamente negativa, pues tal vez pueda despertarnos de un sue&ntilde;o m&aacute;s parecido a la embriaguez que al so&ntilde;ar, y que ha sido derrochadoramente alimentado con r&iacute;os de psicof&aacute;rmacos. No va a quedar m&aacute;s remedio que despertar de nuevo a la pol&iacute;tica. Cada uno tendr&aacute; que escoger a qu&eacute; pol&iacute;tica. Porque todos aquellos "mantras" de que la izquierda y la derecha no se diferencian, todo es lo mismo, la izquierda ha muerto, la izquierda no tienen alternativas, la TINA omnipresente ("there is not other alternative"), tales "mantras" han revelado ya, incluso en nuestro &aacute;mbito, su car&aacute;cter de "jaculatoria auto-consoladora". Y detr&aacute;s, o enfrentamos con indignaci&oacute;n y autogesti&oacute;n el poder del miedo que nos ten&iacute;a atenazados, o nuevamente nos vestimos con "racionalidades" tan elementales y pobres que pronto tendr&aacute;n raz&oacute;n para gritarnos..."¡Pero si van desnudos!".</font></p>      ]]></body>
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