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<institution><![CDATA[,Consejo Superior de Investigaciones Científicas-Institución Milá y Fontanals (CSIC-IMF) Departamento de Historia de la Ciencia ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p><font size="2" face="Verdana"><b>IN MEMORIAM</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>En recuerdo de D. Juan Antonio, maestro, colega y amigo</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>In memory of don Juan Antonio, teacher, colleague and friend</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Jon Arrizabalaga</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Dpto. de Historia de la Ciencia, CSIC-IMF. <a href="mailto:jonarri@imf.csic.es">jonarri@imf.csic.es</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Conoc&iacute; a Juan Antonio Paniagua durante el a&ntilde;o acad&eacute;mico 1973-1974, cuando comenzaba mis estudios de medicina en la Universidad de Navarra. La ocasi&oacute;n me la brind&oacute; la asignatura de "Introducci&oacute;n a la Medicina" que aquel a&ntilde;o se impart&iacute;a en Pamplona por vez primera. Desde el primer momento me sent&iacute; atrapado por el estilo apasionado, claro y directo con que impart&iacute;a su magisterio aquel profesor inquieto y menudo, bajo cuya bata blanca asomaba un "clergyman" negro. Sus clases ten&iacute;an un contendido peculiar, alejado del obligado formalismo de las restantes disciplinas y a la vez necesario complemento suyo. Paniagua recurr&iacute;a sistem&aacute;ticamente a la historia de la medicina como fuente iluminadora de algunos conceptos m&eacute;dicos b&aacute;sicos con los que comenz&aacute;bamos a familiarizarnos en aquel primer curso de la licenciatura.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A trav&eacute;s de una encuesta que nos pas&oacute; al concluir el curso para conocer mejor nuestros intereses, supo de mi gusto por el lat&iacute;n y la historia. Antes de la llegada de las vacaciones estivales habl&oacute; conmigo y me ofreci&oacute; colaborar en las tareas del departamento de Historia de la Medicina, que dirig&iacute;a; ofrecimiento que acept&eacute; encantado. Al final de aquella charla quiso obsequiarme con un ejemplar dedicado de su esencial librito sobre Arnau de Vilanova, que en 1994 reaparecer&iacute;a editado en sus <i>Studia Arnaldiana</i>. Aquella ocasi&oacute;n en el ya lejano a&ntilde;o 1974 sell&oacute; el inicio de una larga y sostenida relaci&oacute;n con Juan Antonio Paniagua que s&oacute;lo su fallecimiento ha interrumpido. El curso regular de Historia de la Medicina que nos imparti&oacute; durante el cuarto a&ntilde;o de la carrera, y un curso opcional, un a&ntilde;o despu&eacute;s, sobre la mentalidad anatomocl&iacute;nica, reafirmaron mi creciente inter&eacute;s por la historia de la medicina. Al concluir este &uacute;ltimo curso, acept&eacute; entusiasmado la propuesta de D. Juan Antonio -como le llam&aacute;bamos- de iniciar bajo su direcci&oacute;n una tesis doctoral de car&aacute;cter hist&oacute;ricom&eacute;dico. La nueva etapa abierta entonces en mi relaci&oacute;n con &eacute;l estuvo marcada por su apoyo desinteresado e incondicional a mi voluntad de dedicarme pro-fesionalmente a la historia de la medicina.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sus gestiones personales, en el verano de 1980, ante Emili Ba-laguer y Rosa Ballester, a la saz&oacute;n responsables del departamento de Historia de la Medicina de la Universidad de Zaragoza, me permitieron iniciar en este departamento mi andadura profesional durante el curso 1980-1981. Y su aval en 1982 ante Luis Garc&iacute;a Ballester -finalmente codirector de mi tesis, con quien completar&iacute;a mi formaci&oacute;n y, hasta su prematuro fallecimiento en 2000, compartir&iacute;a lugares de trabajo, proyectos e ilusiones- hizo posible la continuidad de &eacute;sta en la Universidad de Cantabria a partir de febrero de 1983. Pero, ni mi marcha a Santander y posterior estancia posdoctoral de dos a&ntilde;os en Cambridge, ni mi ulterior traslado profesional al CSIC en Barcelona interrumpieron mi relaci&oacute;n profesional con Juan Antonio Paniagua, que en el transcurso del tiempo, &eacute;sta se fue convirtiendo, de forma natural, en la relaci&oacute;n con un colega senior, que adem&aacute;s era un entra&ntilde;able amigo. Desde los a&ntilde;os ochenta coincid&iacute; con &eacute;l en numerosas reuniones profesionales en distintos lugares y, hasta poco antes de su fallecimiento, pude visitarle asiduamente en Pamplona aprovechando mis viajes familiares. Y cuando en mi vida profesional necesit&eacute; consejo, nunca dud&eacute; en ped&iacute;rselo a &eacute;l, consciente del valor de su ben&eacute;volo y desinteresado juicio.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El fallecimiento de Juan Antonio Paniagua el pasado 11 de febrero se produjo en Pamplona seis meses antes de su nonag&eacute;simo aniversario y habi&eacute;ndose mantenido intelectualmente activo y f&iacute;sicamente aut&oacute;nomo hasta poco antes del final de sus d&iacute;as. Licenciado en medicina por la Universidad de Valladolid (1945) y doctor en medicina por la Universidad Central de Madrid (1948), Paniagua fue Secretario General de la Universidad de Navarra (1960-1966), y profesor de Historia de la Medicina (1962-1992), de Deontolog&iacute;a M&eacute;dica (1965-1972) y de Historia de la Farmacia (1970-1990) en dicha universidad, adem&aacute;s de sacerdote desde 1968.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En 1948 inici&oacute; su dedicaci&oacute;n a la historia de la medicina, bajo el magisterio del profesor Pedro La&iacute;n Entralgo, titular en Madrid desde 1942 de la &uacute;nica c&aacute;tedra de Historia de la Medicina entonces existente en Espa&ntilde;a. A su lado fue el primer secretario de redacci&oacute;n de la revista <i>Archivos Iberoamericanos de Historia de la Medicina y Antropolog&iacute;a M&eacute;dica</i> (fundada en 1949 y que actualmente sigue public&aacute;ndose bajo el nombre de <i>Asclepio)</i> y socio fundador de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Historia de la Medicina. Fue La&iacute;n quien le anim&oacute; a estudiar la figura y la obra del m&eacute;dico catal&aacute;n y profesor de la Universidad de Montpellier, Arnau de Vilanova (c.1240-1311), un &aacute;mbito de estudio en el que Juan Antonio Paniagua fue una autoridad internacionalmente reconocida.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Convencido de la necesidad de estudiar la tradici&oacute;n manuscrita de las obras de Arnau de Vilanova para despojarlas de multitud de atribuciones dudosas, en 1956 Paniagua se traslad&oacute; a Par&iacute;s con una beca del CSIC para abordar el estudio de dicha tradici&oacute;n. All&iacute; tom&oacute; contacto con los historiadores europeos de la ciencia medieval que, tras la Segunda Guerra Mundial, estaban construyendo la disciplina desde nuevas bases documentales. Sus investigaciones heur&iacute;sticas le llevaron a demostrar que gran parte de las obras atribu&iacute;das al m&eacute;dico medieval eran ap&oacute;crifas, en particular las referentes a los aspectos m&aacute;s pr&oacute;ximos al esoterismo y las "artes ocultas".</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La producci&oacute;n cient&iacute;fica de Juan Antonio Paniagua, extendida en el tiempo entre 1949 y 1994, sigue siendo de consulta obligada para los historiadores de la medicina medieval. En ella cabe destacar, por una parte, una imprescindible biograf&iacute;a de Arnau (Valencia: C&aacute;tedra de Historia de la Medicina de la Universidad de Valencia; 1969), la edici&oacute;n de la versi&oacute;n castellana del r&eacute;gimen de salud que Arnau dedic&oacute; al rey Jaime II de Arag&oacute;n, y la monograf&iacute;a <i>El doctor Chanca y su obra m&eacute;dica: vida y escritos del primer m&eacute;dico del Nuevo Mundo</i> (Madrid: Instituto de Cultura Hisp&aacute;nica; 1977). La biograf&iacute;a y principales art&iacute;culos sobre Arnau volvieron a publicarse en la d&eacute;cada de 1990 integrando el volumen <i>Studia Arnaldiana: trabajos en torno a la obra m&eacute;dica de Arnau de Vilanova, c.1240-1311</i> (Barcelona: Fundaci&oacute;n Uriach 1838; 1994).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, desde 1975 a 2000 Juan Antonio Paniagua dirigi&oacute;, junto a Luis Garc&iacute;a Ballester y Michael McVaugh, las <i>Arnaldi de Villanova Opera Medica Omnia (AVOMO)</i>, un proyecto internacional de edici&oacute;n cr&iacute;tica y estudio de las obras m&eacute;dicas de Arnau de Vilanova, dentro del cual se han publicado hasta la fecha trece vol&uacute;menes, a cargo de un amplio plantel interdisciplinar de investigadores europeos y norteamericanos. Adem&aacute;s de sus funciones como integrante del equipo editorial general de las <i>AVOMO</i>, Paniagua se ocup&oacute; espec&iacute;ficamente de la edici&oacute;n de la obra afor&iacute;stica de Arnau, recogida en los vol&uacute;menes VI.1 y VI.2 de esta colecci&oacute;n: las <i>Medica-tionisparabole</i> (Barcelona: Universitat de Barcelona; 1990) y el <i>Commentum in quasdam parabolas et alias aphorismorum series: aphorismi particulares, aphorismi de memoria, aphorismi extravagantes</i> (Barcelona: Universit&aacute;t de Barcelona-Fundaci&oacute; Noguera; 1993).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Entre las cualidades de Juan Antonio Paniagua como maestro de profesionales de la historia de la medicina dentro y fuera de nuestro pa&iacute;s, me gustar&iacute;a destacar su rigor y pulcritud como investigador; su audacia intelectual de pionero en la apertura y desarrollo de nuevos campos de investigaci&oacute;n; su "olfato" como historiador de la medicina e intuici&oacute;n a la hora de formular en sus trabajos hip&oacute;tesis y conjeturas que investigaciones posteriores suyas y de otros especialistas internacionales sobre Arnau de Vilanova han permitido confirmar; su apertura a la bibliograf&iacute;a hist&oacute;ricom&eacute;-dica internacional, m&aacute;s meritoria si se tiene en cuenta los dif&iacute;ciles a&ntilde;os 40, 50 y 60, en los que Paniagua desarroll&oacute; buena parte de sus investigaciones hist&oacute;ricom&eacute;dicas; su gusto y dominio de la lengua castellana, su elegante prosa y su vasta cultura human&iacute;stica; y su generosidad intelectual materializada tanto en su dedicaci&oacute;n docente, como en una actitud siempre atenta hacia disc&iacute;pulos y colegas que somet&iacute;amos a su opini&oacute;n los resultados de nuestras investigaciones.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Junto a las cualidades intelectuales enumeradas, D. Juan Antonio Paniagua aunaba en su persona una profunda exquisitez humana, como a nadie que le conociera pudo pasarle desapercibido: era "un hombre en el buen sentido de la palabra bueno", si se me permite utilizar el manido verso machadiano. Y con su bondad entra&ntilde;able, se gan&oacute; la estima de personas de la m&aacute;s variada condici&oacute;n e ideolog&iacute;a, para quienes fue un privilegio contar con su amistad. Su afabilidad y bonhom&iacute;a, su esp&iacute;ritu abierto y tolerante, su f&aacute;cil conversar y agudo ingenio, su capacidad de escuchar e interesarse por las opiniones de los dem&aacute;s, su optimismo antropol&oacute;gico, le granjearon respeto y afecto por doquier, particularmente entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En cierta ocasi&oacute;n, Juan Antonio Paniagua me confes&oacute; sentir como una especie de sino en su vida, el papel de puente entre personas e instituciones que a menudo le tocaba jugar. Tras m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de amistad, me consta que supo construir, dentro y fuera de la profesi&oacute;n, muchos y s&oacute;lidos puentes a lo largo de una dilatada existencia que, en buena parte, transcurri&oacute; en circunstancias muy dif&iacute;ciles, cuando no tr&aacute;gicas, de la historia de nuestro pa&iacute;s. Desde estas l&iacute;neas en su memoria quiero manifestar mi profunda gratitud por cuanto intelectual y humanamente pude aprender de &eacute;l en los a&ntilde;os que le trat&eacute;.</font></p>      ]]></body>
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