<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0212-1611</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Nutrición Hospitalaria]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Nutr. Hosp.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0212-1611</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Grupo Arán]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0212-16112014000700007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang=""><![CDATA[]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>05</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>05</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>29</volume>
<fpage>59</fpage>
<lpage>80</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0212-16112014000700007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0212-16112014000700007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0212-16112014000700007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>ÁREA TEMÁTICA PATOLOGÍAS ESPECÍFICAS</b></font></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P94 La circunferencia de la pantorrilla como marcador de desnutrición en una Unidad de Media y Larga Estancia</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>María Argente Pía<sup>1</sup>, Katherine García Malpartida<sup>1</sup>, Beatriz León de Zayas<sup>1</sup>, Silvia Martín Sanchis<sup>1</sup>, Maribeí Del Olmo García<sup>1</sup>, Sol Navas de Solís<sup>1</sup>, Iván Moreno Muñoz<sup>2</sup>, Mónica Muñoz<sup>1</sup>, Alia García Castells<sup>1</sup>, Juan Francisco Merino Torres<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Servicio de Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitari I Politècnic La Fe.    <br><sup>2</sup>Servicio de Medicina Interna. Hospital Universitari i Politècnic La Fe.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> La circunferencia de la pantorrilla (CP) es una medida antropométrica directamente relacionada con la masa libre de grasa, de fácil medición y reproductible. La prevalencia de la desnutrición en pacientes hospitalizados es muy elevada y generalmente infra-diagnosticada, entre otros motivos por dificultades a la hora de pesar y tallar a los pacientes.    <br><b>Objetivo:</b> Estudiar la relación entre la CP con otras medidas antropométricas y una posible situación de desnutrición basada en la aplicación del MNA en pacientes ingresados en una Unidad de Media y Larga Estancia (UMLE).    <br><b>Pacientes y métodos:</b> estudio descriptivo, transversal de 201 pacientes ingresados en la UMLE durante un año. Se evaluaron: edad, sexo, motivo de ingreso, medidas antropométricas como peso, talla, IMC, circunferencia braquial (CB), pliegue tricipital (PT), perímetro muscular del brazo (PMB), circunferencia de la pantorrilla (CP) y el test de evaluación nutricional MNA. Los resultados se muestran como media (DE) o porcentaje (%). El análisis estadístico se realizó con el SPSS v.16. utilizando la T-Student.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Resultados:</b> El 54,5% fueron hombres con una edad 77,7 (11,7) años. Las causas más frecuentes de ingreso fueron ACV (18,3%), EPOC (17,8%) y sepsis (11,9%). La estancia media fue de 19,5 (2-75) días.    <br>El total de los pacientes se dividió en 2 grupos: CP &lt; 31(Grupo-A) y CP &ge; 31(grupo-B). Las características de ambos grupos se recogen en la  <a href="#1">tabla I</a>. Se apreciaron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos en cuanto a peso, IMC, CB, PMB y puntuación del MNA.</font></p>     <p align="center"><a name="1"><img src="/img/revistas/nh/v29s1/07_patologias_especificas_p94_t1.gif" align="top"></a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conclusiones:</b> la CP guarda buena correlación con otras medidas antropométricas y con el estado nutricional medido con el MNA. En pacientes con una larga estancia hospitalaria, la CP es una medida útil para detectar el riesgo de desnutrición.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P95 Facilitando el cumplimiento de la suplementación vitamínica en los pacientes adultos afectos de fibrosis quística (FQ)</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Guillermo Cárdenas Lagranja<sup>1</sup>, Hegoi Segurola Gurrutxaga', Belen Sarto Guerri, Raquel Lorite Cuenca<sup>1</sup>, Miguel Giribes Veiga<sup>1</sup>, Nuria García Barrasa<sup>1</sup>, Antonio Alvarez<sup>2</sup>, Xavier De Gracia<sup>2</sup>, Rosa Burgos Peláez<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Hospital Universitario Vall D'Hebron. Unidad de Soporte Nutricional.    <br><sup>2</sup>Hospital Universitario Vall d'Hebron. Servicio de Pneumología.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> La falta de cumplimiento del tratamiento vitamínico en pacientes adultos con FQ es motivo de preocupación. La suplementación vitamínica completa habitual conlleva la ingesta de varios comprimidos/ampollas al día que se unen a la polimedicación que siguen estos pacientes y que dificultan enormemente la adhesión al tratamiento.    <br><b>Objetivo:</b> Valorar la adecuación y cumplimiento a un tratamiento polivitamínico que contiene las 4 vitaminas liposolubles (A, D, E, K) en un único comprimido, en pacientes adultos con FQ.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Metodología:</b> Estudio prospectivo, de intervención, en pacientes adultos con FQ, que presentan insuficiencia pancreática exocrina suplementados con vitaminas liposolubles. Definimos suplementación vitamínica completa aquella que contiene las 3 vitaminas liposolubles ( A, D y E). Determinamos número de comprimidos previos y post inicio del polivitaminico. Valoramos adhesión. Determinamos niveles séricos de vitaminas lipo-solubles (A, D, E y tiempo protrombina) con la suplementación vitamínica completa previa y 3 meses después.    <br>Composicón polivitamínico por comprimido masticable: Vit A 9000 UI, Vit D 400 UI, Vit E 33,6 UI , Vit K 0,35 mg.    <br><b>Resultados:</b> 48 pacientes afectos de FQ, 24 mujeres; edad media 28 &plusmn; 8.</font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Todos recibían suplementación vitamínica completa previo a instauración del polivitamínico. Previo a polivitamínico: promedio de 3 comprimidos diarios que el 50% de ellos seguían de forma irregular. Post polivitamínico: 1 cp/dia y sólo 1 paciente presentó mala tolerancia. 5 pacientes requirieron suplementación extra de vitamina D por déficit.    <br>Niveles de vitaminas liposolubles previos del 100% de pacientes y posteriores al inicio de polivitamínico en 66%.    <br>Evolución niveles séricos de vitaminas liposolubles pre y post tratamiento polivitamínico.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P96 Prevalencia de desnutrición y caquexia en pacientes ambulatorios con insuficiencia cardíaca (IC). ¿Cuál es el mejor método de cribado nutricional?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Clara Joaquín Ortiz<sup>1</sup>, Rocío Puig Piña<sup>1</sup>, Carolina Martignetti<sup>1</sup>, Mariona Martin<sup>1</sup>, José Manuel Sánchez-Migallón<sup>1</sup>, Jaume Sanjuan<sup>1</sup>, Paloma Gastelurrutia<sup>2</sup>, Dídac Mauricio Puente<sup>1</sup> José Lupón<sup>3</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Servicio de Endocrinología y Nutrición/Hospital Universitari Germans Trias i Pujol/Badalona.    <br><sup>2</sup>ICREC Research group/ Institut d'Investigació en Ciéncies de la Salut Germans Trias i Pujol/Badalona.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><sup>3</sup>Servicio de Cardiologia/Hospital Universitari Germans Trias i Pujol/Badalona.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b>    <br>1. Comparar sensibilidad (s) y especificidad (e) de 3 cribados nutricionales [MUST, MNA mini (MNAm), MST], en pacientes ambulatorios con IC utilizando la Valoración Global Subjetiva (VGS) y el MNA completo (MNAc) como métodos de referencia de valoración nutricional.    <br>2. Evaluar prevalencia de desnutrición (DN) y caquexia.    <br>3. Estudiar la relación entre estado nutricional, fuerza de prensión manual (FPM), calidad de vida, capacidad funcional y clase funcional (CF) NYHA de la IC.    <br><b>Pacientes y métodos:</b> Estudio observacional transversal en pacientes de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca de nuestro centro. Se analizaron: NYHA, años de evolución de IC, medidas antropométricas, FPM, MUST, MNAm, MST, VGS, MNAc, caquexia (criterios de Anker 2003 y ESPEN 2010), Índice de Barthel (IB), cuestionario de calidad de vida Minnesota Living With Heart Failure Questionnaire (MLHFQ) y determinación analítica.    <br><b>Resultados:</b> 98 pacientes (75,5% hombres), edad 68 &plusmn; 10,8 (&gt; 65 años: 68,4%), IMC 27,43 &plusmn; 3,87 kg/m<sup>2</sup>, con 7,35 &plusmn; 5,24 años de evolución IC; 83,7% en CF NYHA II. Según la VGS el 13,3% presentaban riesgo nutricional (RN) y el 1% DN grave. El MNAc detectó un 22,4% de pacientes en RN y un 2% de DN. Los &ge; 65 años presentaron mayor tasa de DN. La prevalencia de caquexia fue 6,7% según criterios de Anker y 4,5% según ESPEN. La (s), (e) y concordancia (&kappa;) de los cribados con VGS y MNAc se muestra en las  <a href="#2">tablas 1-3</a>. Los pacientes en RN presentaron mayor porcentaje de peso perdido [5,78% (p25:0/p75: 8,24) <i>vs</i> 0,58 (p25:0/p75:1,8) p0,002], menor IMC (25,4 &plusmn; 3,5 <i>vs</i> 27,8 &plusmn; 3,8 kg/m<sup>2</sup>; p 0,033), menor FPM [-1,11DE (p25: -1,61/p75: -0,76) <i>vs</i> -0,37 (p25: -0,90/p75: 0,18) p0,002], menor recuento linfocitario (1.384 &plusmn; 506 <i>vs</i> 1830 &plusmn; 616 p0,011), menor 25 (OH) Vitamina D (14 &plusmn; 5,9 <i>vs</i> 19 &plusmn; 8,6 ng/ml p0,021), peor calidad de vida (MLHFQ, p0,02) y mayor dependencia (58,8% <i>vs</i> 19,6% de los pacientes, p &lt; 0,001).</font></p>     <p align="center"><a name="2"><img src="/img/revistas/nh/v29s1/07_patologias_especificas_p96_t1.gif" align="top"></a></font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/nh/v29s1/07_patologias_especificas_p96_t2.gif" align="top"></font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/nh/v29s1/07_patologias_especificas_p96_t3.gif" align="top"></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Conclusiones:</b>    <br>1. La prevalencia de desnutrición en nuestros pacientes afectos de IC varia en función del test de valoración nutricional (14,3-24,4%). En MNAm es mejor método de cribado en estos pacientes, independientemente de la edad.    <br>2. Entre un 4,5-6,7% presentan caquexia.    <br>3. Los pacientes en RN presentaron menor FPM, peor calidad de vida y mayor dependencia</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P97 Osteocalcina como nexo de unión entre metabolismo óseo y metabolismo energético</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Verónica Ávila Rubio, Beatriz García Fontana, Sonia Morales Santana, Antonia García Martín, Rebeca Reyes García, Fernando Escobar Jiménez, Manuel Muñoz Torres</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Unidad de Metabolismo Óseo (RETICEF). UGC de Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario San Cecilio Granada.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> La investigación en modelos animales ha demostrado el papel de la osteocalcina (OC) en la regulación del metabolismo energético mediante su acción directa sobre la célula beta pancreática y el adipocito. Estos hallazgos han dado lugar a un nuevo concepto del hueso como órgano endocrino. Sin embargo, los datos obtenidos en humanos resultan contradictorios y no son concluyentes.    <br><b>Objetivo:</b> Determinar si los niveles plasmáticos de OC total se correlacionan con parámetros de homeostasis hidrocarbonada y parámetros de adiposidad en mujeres con osteoporosis (OP) postmenopáusica tratadas con fármacos osteoanabólicos (AN) o antirresortivos (AR).    <br><b>Material y métodos:</b> Estudio longitudinal sobre 34 mujeres con OP postmenopáusica, sin otras patologías concomitantes, tratadas durante 1 año con teriparatida (n = 15) o denosumab (N = 19) en seguimiento por la Unidad de Metabolismo Óseo de la UGC de Endocrinología del HU San Cecilio entre 2012 y 2013. Se realizan determinaciones plasmáticas de OC total, glucosa en ayunas (GA), HbA1c, índices de insulinorresistencia (HOMA), insulinosensibilidad (HOMA2%S) e insulinosecreción (HOMA2%p); y mediciones antropométricas de peso, IMC, porcentaje de masa grasa (PMG) y gasto energético basal (GEB) mediante impedanciometría bioeléctrica.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Resultados:</b> La población de estudio (N = 34) es homogénea respecto a sus parámetros basales antes del inicio del tratamiento (p &gt; 0,05 para las comparaciones entre grupo AN/AR, respectivamente): Edad 64 &plusmn; 10 años / 62,3 &plusmn; 7 años; OC 16,4 &plusmn; 7 ng/ml / 19,9 &plusmn; 8 ng/ml; GA 85 &plusmn; 7 mg/dl / 89 &plusmn; 9 mg/dl; HbA1c 5,4 &plusmn; 0,3% en ambos grupos; HOMA 1,7 &plusmn; 0,8/1,9 &plusmn; 0,9; HOMA2 1,0 &plusmn; 0,4/1,1 &plusmn; 0,5; HOMA2%S 113 &plusmn; 50%/103 &plusmn; 41%; HOMA2%p 109 &plusmn; 27%/107 &plusmn; 30%; Peso 60 &plusmn; 11 kg / 63 &plusmn; 7 kg; IMC 24,9 &plusmn; 4,3 kg/m<sup>2</sup>/25,9 &plusmn; 3,2 kg/m<sup>2</sup>; PMG 32,7 &plusmn; 6,6%/35,7 &plusmn; 5%; GEB 1.246 &plusmn; 123 kcal/día/1.240 &plusmn; 60 kcal/día. En el análisis de la muestra global realizado al año de tratamiento la OC total se correlaciona de forma inversa y estadísticamente significativa con GA (r = -0,189, p = 0,04), PMG (rs = -0,253, p = 0,04) y GEB (r = -0,331, p = 0,02); y muestra un correlación con tendencia a la significación con índice HOMA (rs = -0,162, p = 0,08), HbA1c (rs = -0,181, p = 0,05) y peso (rs = -0,256, p = 0,05).    <br><b>Conclusiones:</b> En nuestra serie de mujeres con OP pos-tmenopáusica, sin otras comorbilidades, en tratamiento osteoanabólico/antirresortivo la OC total se correlaciona con parámetros de homeostasis hidrocarbonada y parámetros de adiposidad.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P98 Insuficiencia pancreática exocrina y estado nutricional de pacientes con pancreatitis crónica, resultados preliminares de un estudio prospectivo</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Rafael Cerezo Vidal, Ángel Abad Gonzáles, Rahma Amrani, Antonio Picó, Enrique de Madaria, Víctor Luis González Sanches</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hospital de Alicante.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> La insuficiencia pancreática exocrina (IPE) es una complicación frecuente de la pancreatitis crónica (PC). La IPE se asocia a maladigestión de grasas de forma que puede haber déficits de vitaminas liposolubles, B12 y pérdida de peso. Actualmente existen pocos trabajos publicados en los que se realice un estudio nutricional a pacientes con PC en función de la presencia de IPE. Objetivos: valorar el estado nutricional de pacientes con PC según la presencia de IPE.    <br><b>Métodos:</b> Estudio prospectivo de pacientes con PC (calcificante o con dilatación de Wirsung) seguidos en consultas externas de nuestro centro. La IPE se definió por un test de aliento con triglicéridos marcados patológico (&lt; 29%). Los pacientes fueron valorados en la Unidad de Nutrición donde se realizó un estudio enfocado a las consecuencias de la maladigestión de grasas, incluyendo estudio antropométrico, analítica sanguínea, impedanciometría y densitometría.    <br><b>Resultados:</b> Se incluyeron 26 pacientes (92,3% varones). La edad media fue 57 &plusmn; 8 años. La etiología más frecuente fue la alcohólica: 21 (81%) pacientes. Presentaron IPE 9 (35%) de los pacientes. Los pacientes con IPE tuvieron menor porcentaje de masa grasa [10 (7-19) <i>vs</i> 26 (17-29)%] y mayor de masa magra [90 (81-93) <i>vs</i> 74 (71-82)%], menores niveles de vitamina D [13 (7-17) <i>vs</i> 16 (13-26) ng/mL] y de vitamina E [8 (6-11) <i>vs</i> 12 (11-16) mcg/mL], resultados en mediana (p25-p75), p &lt; 0,05. El porcentaje de pacientes con parámetros nutricionales patológicos global y según la presencia de IPE se expone en la tabla I.    <br><b>Conclusiones:</b> Los pacientes con IPE tienen menor porcentaje de grasa corporal y mayor de masa magra, y tienen menores niveles de vitamina D y E. El déficit de vitamina D y la presencia de osteoporosis u osteopenia son muy frecuentes en PC independientemente de la presencia de IPE y deben ser estudiados de forma rutinaria. Los déficits de vitaminas B12, A, E y K son infrecuentes en PC.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P99 Resultados preliminares de un ensayo clínico para evaluar el efecto de dos fórmulas inmunomoduladoras orales, consumidas en el preoperatorio, sobre el número de infecciones y complicaciones postoperatorias en pacientes con cáncer de cabeza-cuello sometidos a cirugía mayor</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Thabata Koester Weber<sup>1</sup>, Ana Beatriz Santamaría<sup>1</sup>, Samara Palma Milla<sup>1</sup>, Álvaro de Arriba Sánchez<sup>2</sup>, Antonia Rico Hernández<sup>1</sup>, Bricia López Plaza<sup>1</sup>, Marlhyn Valero Pérez<sup>1</sup>, Laura María Bermejo<sup>1</sup>, Carmen Gómez-Candela<sup>1 </sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Servicio de Nutrición Clínica y Dietética. Hospital Universitario La Paz. Instituto de Investigación Hospital Universitario La Paz (IdiPaz). Madrid, España.    <br><sup>2</sup>Servicio de Otorrinolaringología, Hospital Universitario La Paz. Madrid. España.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> las fórmulas inmunomoduladoras en pacientes con cáncer orofaríngeo candidatos a cirugía han demostrado disminuir el número de infecciones postcirugía y los días de estancia hospitalaria. Fue objetivo del estudio el efecto de una nueva fórmula inmunomoduladora experimental frente al efecto de una fórmula inmunomoduladora control, habitualmente utilizada en la práctica clínica, sobre el número de infecciones y complicaciones postoperatorias y duración de la estancia hospitalaria en pacientes con cáncer orofaríngeo y maxilofacial.    <br><b>Material y métodos:</b> se ha diseñado un estudio aleatorizado, paralelo y simple ciego en pacientes candidatos a cirugía con diagnóstico histológico de cáncer epidermoide de orofaringe, hipofaringe, laringe y cavidad oral, excluyendo aquellos con indicación de radioterapia/quimioterapia previa a la cirugía. La n calculada para este estudio fue de 62 sujetos que están siendo estratificados según la localización del tumor (laringe/hipofaringe versus cavidad oral/orofaringe) y el estadio de la enfermedad (precoz/avanzado). Los participantes fueron aleatorizados en dos grupos de intervención: Grupo experimental (GE) (fórmula inmunomoduladora en estudio) y Grupo control (GC) (fórmula inmunomoduladora de uso habitual). Ambas fórmulas son isocalóricas e isonitrogenadas. La fórmula en estudio contiene mal-todextrinas modificadas que permiten un mejor control glucémico, mezcla de proteínas de alta eficacia nutricional y de fibras. Los voluntarios consumieron 400 ml/día de la fórmula correspondiente, durante 7-10 días previos a la cirugía. Se evaluó: duración de la cirugía, estado nutricional de los sujetos, número de días de ingreso hospitalario, número de infecciones y complicaciones durante la estancia hospitalaria y 90 días tras el alta.    <br><b>Resultados:</b> Hasta el momento, fueron aleatorizados 23 participantes (59,4 &plusmn; 8,8 años, 83% hombres), 13 GE y 10 GC. Dos pacientes del GE y uno del GC fueron excluidos. Ambos grupos fueron homogéneos en relación a la localización del tumor, estadio tumoral, duración de la cirugía y estado nutricional al inicio del estudio (9/11 sujetos del GE y 6/9 del GC estaban bien nutridos y ninguno presentaba desnutrición severa). De momento, no se documentan diferencias significativas en la duración del ingreso hospitalario entre el GE 14 (10-23) días y el GC 19 (15-29) días (p = 0,159). Se recogieron 1 (0-1) episodios de infecciones y 1 (1-2) complicaciones para GE, y 0 (0-1) y 1 (0,75-2,5) para GC, respectivamente, no encontrándose diferencias significativas (p = 0,898; p = 0,721).    <br><b>Conclusiones:</b> Estos datos preliminares sugieren que esta nueva fórmula inmunomoduladora constituye una alternativa en la fase preoperatoria a la fórmula habitualmente utilizada puesto que no existen diferencias significativas en los aspectos analizados.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P100 Deficiencia de vitamina D en obesos mórbidos: modificación con dieta hipocalórica mixta y suplementación vitamínico-mineral antes de cirugía bariátrica</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Ana Martín Leyva, Socorro Leyva Martínez, Ándres San Juan McNulty, Amalia González Jiménez, Mª Luisa Fernández Soto</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hospital Universitario San Cecilio.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> Conocer la evolución ponderal y la adecuación de los niveles de 25-OH vitamina D3 en obesos mórbidos (OM) antes de someterse a cirugía bariátrica (CB) y su modificación con dieta mixta hipocalórica más una suplementación vitamínico-mineral a corto plazo.    <br><b>Material y métodos:</b> Se incluyeron en el estudio a 49 OM (V/M: 29/71%) que cumplían criterios de CB. Edad media de 49,2 &plusmn; 10,1 años. Se les indicó una dieta mixta hipocalórica con 3 envases/día de una dieta fórmula normocalórica hiperproteica (Vegestart Complet) y un suplemento polivitamínico y mineral aportando 1.000 kcal/día y 800 UI de vitamina D3. Se evaluaron datos antropométricos y analíticos, basales y a las 6 semanas.    <br><b>Resultados:</b> La pérdida ponderal media a las 6 semanas es de 7,6 &plusmn; 3,2 kg. Hay un incremento significativo (p &lt; 0,001) del porcentaje de sobrepeso perdido (% SPP), del exceso de IMC perdido (PEIMCP) y un descenso significativo de la glucemia a las 6 semanas (7,9 &plusmn; 3,5 <i>vs</i> 6,2 &plusmn; 2,3 mmol/l, p &lt; 0,02). Los niveles de calcio aumentan de forma significativa a las 6 semanas (8,3 &plusmn; 0,7 <i>vs</i> 9,7 &plusmn; 0,7 mg/dl, p &lt; 0,01) así como los de 25-OH vitamina D3 (19,2 &plusmn; 6,6 ng/ml <i>vs</i> 29,3 &plusmn; 5,9 ng/ml, p &lt; 0,01). Al inicio, el 12% presentaban déficit grave de 25-OH vitamina D3 (&lt; 10 ng/ml), el 60% déficit (&lt; 20 ng/ml), el 18% insuficiencia (20-30 ng/ml) y solo el 10% niveles óptimos (&gt; 30 ng/ml). A las 6 semanas ningún paciente presentaba déficit grave de 25-OH vitamina D3, el 20% tenían déficit, el 57% insuficiencia y un 23% de pacientes presentaban niveles óptimos. Existe una correlación significativa negativa (r: -0,87, p &lt; 0,01) entre IMC y niveles de 25-OH vitamina D3 basal pero no a las 6 semanas.    <br><b>Conclusiones:</b> El déficit de 25-OH vitamina D3 es muy prevalente en OM y su medida debe formar parte del protocolo preCB para su corrección. La aplicación de una dieta mixta con formula conocida y suplementación vitamínico-mineral, antes de la CB, mejora el déficit en un porcentaje significativo con una buena adecuación a corto plazo. La repercusión de la deficiencia de vitamina D no es bien conocida sobre la morbilidad posterior en la CB.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P101 Evaluación de la suplementación con Supressi<sup>&reg;</sup> sobre el perfil de ácidos grasos en membranas de eritrocito y el estado oxidativo en pacientes con enfermedades neurodegenerativas</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>María Dolores Mesa García<sup>1</sup>, Nicolás Peña<sup>4</sup>, Alejandro Sanz París<sup>5</sup>, José Antonio Irles<sup>6</sup>, Milagros Pérez Rodríguez<sup>3</sup>, Rocío Sánchez<sup>3</sup>, Antonio Jesús Péres de la Cruz<sup>2</sup>, Ángel Gil Hernández<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos &quot;José Mataix&quot;. Departamento de Bioquímica y Biología Molecular II. Centro de Investigaciones Biomédicas. Universidad de Granada. Granada.    <br><sup>2</sup>Hospital Universitario Virgen de las Nieves, Unidad de Nutrición Clínica y Dietética. Granada.    <br><sup>3</sup>VEGENAT, S.A. Departamento de I+D. Pueblonuevo del Guadiana. Badajoz.    <br><sup>4</sup>Unidad De Nutrición Del Hospital Universitario Marqués De Valdecilla, Santander.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><sup>5</sup>Servicio De Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.    <br><sup>6</sup>Unidad De Nutrición Del Hospital Universitario Nuestra Señora De Valme. Sevilla.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> Una nutrición adecuada puede ser de ayuda para el mejor estado nutricional de pacientes con enfermedades neurodegenerativas.    <br><b>Objetivos:</b> El objetivo de este trabajo ha sido evaluar los efectos de un suplemento específico para pacientes con enfermedades neurodegenerativas, Supressi<sup>&reg;</sup>, administrado durante seis meses, sobre el perfil de ácidos grasos en membranas de eritrocito y sobre marcadores de estrés oxidativo en orina.    <br><b>Material y métodos:</b> 25 pacientes con enfermedades neurodegenerativas fueron suplementados diariamente con 400 ml de Supressi<sup>&reg;</sup> durante seis meses. Se tomaron muestras de sangre a tiempo basal y tras tres y seis meses de suplementación. Se determinó el perfil de ácidos grasos en membranas de eritrocitos mediante cromatografía gaseosa y los parámetros de estrés oxidativo, F2-isoprostanos y 8-hidroxi-desoxiguanosina (8-OHdG) en orina utilizando kits de ELISA comerciales. Se realizó una t de Student o test de Wilcoxon para muestras relacionadas para comparar los valores basales y a los tres y seis meses de intervención. P &lt; 0,050 ha sido considerado significativo. Se ha utilizado el programa estadístico SPSS versión 20.    <br><b>Resultados:</b> A los seis meses de suplementación, los porcentajes de palmitoleico y oleico disminuyeron tras la administración de Supressi<sup>&reg;</sup> mientras que los porcentajes de araquidónico, docosapentaenoico (DPA) y docosahexaenoico (DHA) aumentaron de forma significativa en las membranas de eritrocito. No se encontraron diferencias significativas en los marcadores de estrés oxidativo en orina tras la suplementación con ninguno de los productos.    <br><b>Conclusiones:</b> La suplementación son Supressi<sup>&reg;</sup> durante seis meses mejora el perfil de ácidos grasos poliin-saturados de las membranas de eritrocitos, sin afectar al estado oxidativo en pacientes con enfermedades neurodegenerativas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Trabajo financiado con el Proyecto n&deg; 2965, establecido entre la Fundación General UGR-Empresa y Vegenat S.A. Residencias que han participado en el estudio: Residencia de Mayores de Cueto (Santander); Residencia Elías Martínez Santiago y Residencia Romareda (Zaragoza).</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P102 ¿El cribaje nutricional Short Nutritional Assessment Questionnaire (SNAQ) es aplicable en pacientes con patología nefrológica?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Inmaculada Jiménez García<sup>1</sup>, Eva María García Raimundo<sup>1</sup>, María Domingo Coll<sup>2</sup>, Ménica Montserrat Gil de Bernabé<sup>1</sup>, Gloria Creus Costas<sup>1</sup>, María Nuria Virgili Casas<sup>1</sup>, M. Concepción Vilarasau Farré<sup>1</sup></b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Hospital Universitari de Bellvitge. Unidad de Dietética y Nutrición Clínica.    <br><sup>2</sup>Hospital Universitari de Bellvitge. Servicio de Nefrología.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> Valorar utilidad del cuestionario SNAQ como método de cribado nutricional en pacientes con patología renal. Evaluar aplicabilidad en estos pacientes indiscriminadamente.    <br><b>Material y métodos:</b> Estudio prospectivo de 7 meses de duración 2013.Se implementa cuestionario SNAQ por enfermería a pacientes ingresados en nefrología. Consta de 3 preguntas, asigna puntuación de 0 a 5, en función de pérdida peso, grado anorexia y utilización de soporte nutricional. Los casos con riesgo grave de desnutrición (4,5), son consultados a Unidad de Dietética y Nutrición. Ésta valora patología de base, comorbilidades, motivo ingreso y estado nutricional (IMC, % pérdida peso, datos bioquímicos y encuesta alimentaria) realizando intervención nutricional. Analiza evolución paciente a los 3 meses.    <br><b>Resultados:</b> Se han estudiado 244 pacientes: un 13% (32) obtuvieron puntuación de riesgo. De éstos, el 71,9% son hombres, edad media 67,5 &plusmn; 13,08 años; patología de base fue IRC por nefropatía diabética 25%, vasculitis y neoplasia 12% respectivamente y otras causas 18%; y 40,6% recibía terapia renal sustitutiva (HD/DP), y 12% trasplante renal (TR). El 68,8% presentaban HTA y 46,9% DM. El motivo de ingreso fue agudización de la IRC 37%, procesos infecciosos 31,3%.    <br>Valoración nutricional: IMC 24 kg/m<sup>2</sup> (19-36); según % pérdida peso en 6 m, 31,3% presentaban desnutrición grave (&gt; 10%), mayormente pacientes en diálisis y 31,3% desnutrición moderada (5-10%); albúmina normal 87% y PCR &gt; 5: 71,9% de pacientes. El 78% recibe tratamiento nutricional: 46,9% adecuación dieta; 28,1% adecuación dieta + suplementos nutricionales orales (SNO) y 3,1% nutrición enteral por sonda, continuando 21,9% con SNO al alta, y recomendaciones dietéticas 53%.    <br>A los 3 meses 21,9% reingresó; 3,1% TR; 6,3% inicia diálisis y 18,8% éxitus.    <br><b>Conclusiones:</b> El SNAQ puede ser útil en este tipo de pacientes a pesar de las limitaciones que conlleva el proceso agudo del ingreso hospitalario. Es una población con riesgo nutricional que puede beneficiarse de la actuación dietética.    <br>Serían necesarios más estudios con muestra más amplia para valorar especificidad del SNAQ en esta patología, pues no han sido valorados falsos negativos y su aplicabilidad en las diferentes etapas de enfermedad.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P103 Soporte nutricional en pacientes con cáncer de laringe: impacto en la aparición de faringostomas</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Carmen Muñoz Darias<sup>1</sup>, José Pablo Suárez Llanos<sup>1</sup>, José Gregorio Oliva García<sup>1</sup>, Néstor Benítez Brito<sup>1</sup>, Nieves Caracena Castellanos<sup>1</sup>, Francisca Pereyra-García Castro<sup>1</sup>, Beatriz Gómez Álvarez<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Servicio de Endocrinología y Nutrición. Unidad de Nutrición. Hospital Universitario Nuestra Señora De Candelaria. Santa Cruz de Tenerife.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b>    <br>1. Conocer los parámetros nutricionales antropométricos y analíticos de los pacientes sometidos a laringectomía en nuestro medio.    <br>2. Analizar la relación de dichos parámetros con la aparición de faringostomas y con la estancia media.    <br><b>Material y métodos:</b> Se revisaron retrospectivamente los informes de alta y de seguimiento nutricional de los pacientes intervenidos de cáncer de laringe en nuestro centro (enero/2008-septiembre/2013). Se analizaron las siguientes variables: edad, sexo, tipo de laringectomía, estancia, IMC, pliegue tricipital, circunferencia muscular del brazo, albúmina, linfocitos, colesterol total, tipo de soporte nutricional pautado y desarrollo de faringostoma en el postoperatorio. Se efectuó un análisis descriptivo de las variables anteriores. Luego, se compararon las variables antropométricas y analíticas en el grupo de pacientes que desarrollaron faringostoma respecto al que no desarrolló dicha complicación (empleando T-Student para muestras independientes para las variables cuantitativas y chi-cuadrado para las variables categóricas). Se comparó asimismo la estancia en ambos grupos (T-Student para muestras independientes).    <br><b>Resultados:</b> 101 pacientes (91,1% varones). Edad: 61,6 &plusmn; 9,6 años. Se practicó laringectomía total en el 89,8%. Estancia media: 31,4 &plusmn; 26 días. Parámetros antropométricos: IMC 24,8 &plusmn; 4,3 kg/m<sup>2</sup>, PT 94,2 &plusmn; 36,5% del p50, CMB 90 &plusmn; 26,4% del p50. Parámetros analíticos: albúmina 3,1 &plusmn; 0,6 g/dl, prealbúmina 16,5 &plusmn; 6,4 mg/dl, transferrina 172,5 &plusmn; 48,1 mg/dl. Soporte nutricional durante el ingreso: nutrición enteral continua (34,9%), bolus (65,1%). Desarrollaron faringostoma el 45,5% de los pacientes. La nutrición enteral en bolus se relacionó con la aparición de faringostomas (58,9 <i>vs</i> 36,7%, p = 0,049). No se apreció asociación estadística entre dicha complicación postquirúrgica y el resto de variables analíticas y antropométricas analizadas. La estancia fue significativamente mayor en los pacientes que desarrollaron faringostoma (44,7 &plusmn; 32 <i>vs</i> 20,3 &plusmn; 11,1; p &lt; 0,001).    <br><b>Conclusiones:</b> la nutrición enteral en bolus se asocia con la aparición de faringostomas en los pacientes laringectomizados, que a su vez se relacionan con una mayor estancia hospitalaria.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P104 Prevalencia de disfagia y desnutrición en ancianos ingresados por infección respiratoria</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Vanessa Cabrejo Gavidia<sup>1</sup>, Nuria Garcia<sup>3</sup>, Virgina Isern<sup>2</sup>, Rita Godoy<sup>2</sup>, Carlos Sabbagh<sup>2</sup>, Clara Sala<sup>2</sup>, Rubén Manresa<sup>2</sup>, Mar Lluch<sup>2</sup>, Lourdes Ferrer<sup>2</sup>, Susana Casas<sup>2</sup></b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Unidad de Dietética y Nutrición. Hospital Dos De Maig. Barcelona.    <br><sup>2</sup>Servicio de Medicina Interna. Hospital Dos de Maig. Barcelona.    <br><sup>3</sup>Residente Medicina de Familia. Hospital Dos de Maig. Barcelona</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> La disfagia orofaríngea (DOF) es un problema infra-diagnosticado en población geriátrica que provoca desnutrición e infecciones respiratorias. Un número importante de ingresos por infección respiratoria en ancianos podría estar relacionado con la existencia de disfagia.    <br><b>Objetivos:</b> Estudiar la prevalencia de DOF y de desnutrición en población geriátrica ingresada en un hospital de agudos por infección respiratoria, y determinar su relación con el pronóstico clínico.    <br><b>Material y métodos:</b> Estudio prospectivo, transversal, de pacientes &gt; 75 años ingresados por infección respiratoria. El diagnóstico de DOF se estableció mediante test MECV-V (Método de Exploración Clínica Volumen-Viscosidad).    <br><b>Resultados:</b> Se incluyeron 94 pacientes, 48 (51,1%) hombres, con una edad media de 86,9 años y un índice de Barthel de 52,9 (SD 5,6). Se diagnosticó neumonía en 28 (29,8%), y la estancia media fue 9,7 días. 83 (88,3%) presentaban DOF. El 63% presentaban alteraciones de seguridad y de eficacia, el 28,8% de seguridad y el 8,2% de eficacia. Los pacientes con DOF tendieron a presentar un peor estado funcional (índice de Barthel 49,8 <i>vs</i> 71,7, p = 0,07), y más complicaciones durante el ingreso (53 vs 27,3%, p = 0,1). El tomar fármacos con efecto depresor del SNC fue factor predictor de DOF (45,5% <i>vs</i> 74,7%, p = 0,04), y la demencia de DOF de mayor grado (OR 3,4, IC95% 1,1-10,1; p = 0,03). Hubo 4 éxitus (4,3%), todos del grupo con disfagia.    <br>De los 58 pacientes valorados nutricionalmente, 96,5% (56) estaban desnutridos: 44,8% (26) mixta, 36,2% (21) calórica y 15,5% (9) proteica. El IMC medio de los pacientes con disfagia fue de 25,8 (SD 7,1) y sin disfagia 28,4 (SD 7,4) (p = 0,3). El 19,3% (11) presentaban un IMC &lt; 20, con una estancia media más larga que aquellos con IMC &gt; 20 (13 <i>vs</i> 9,6, p = 0,08).    <br><b>Conclusiones:</b> La DOF y la malnutrición son altamente prevalentes en ancianos ingresados por infección respiratoria, en un hospital de agudos. Por este motivo, al ingreso sería conveniente realizar, de forma rutinaria, una valoración clínica de DOF y del estado nutricional</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P105 Evaluación de la suplementación con Supressi<sup>&reg;</sup> sobre biomarcadores de inflamación y riesgo cardiovascular en pacientes con enfermedades neurodegenerativas</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>María Dolores Mesa García<sup>1</sup>, Nicolás Peña<sup>4</sup>, Alejandro Sanz París<sup>5</sup>, José Antonio Irles<sup>6</sup>, Milagros Pérez Rodríguez<sup>3</sup>, Rocío Sánchez<sup>3</sup>, Antonio Jesús Pérez De La Cruz<sup>2</sup>,  Ángel Gil Hernández<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Universidad de Granada Centro de Inestigaciones Biomédicas.    <br><sup>2</sup>Hospital Universitario Virgen de las Nieves, Unidad de Nutrición Clínica y Dietética. Granada.    <br><sup>3</sup>VEGENAT, S.A. Departamento de I+D. Pueblonuevo del Guadiana. Badajoz.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> Una nutrición adecuada puede ser de ayuda para el mejor estado de salud de pacientes con enfermedades neurodegenerativas.    <br><b>Objetivos:</b> El objetivo de este trabajo ha sido evaluar los efectos de un suplemento específico para pacientes con enfermedades neurodegenerativas, Supressi<sup>&reg;</sup>, administrado durante seis meses, sobre biomarcadores de inflamación y riesgo cardiovascular.    <br><b>Material y métodos:</b> 25 pacientes con enfermedades neurodegenerativas fueron suplementados diariamente con 400 ml de Supressi<sup>&reg;</sup> durante seis meses. Se tomaron muestras de sangre a tiempo basal y tras tres y seis meses de intervención. Se determinaron las concentraciones plasmáticas de interleuquinas 6 y 8 (IL-6, IL-8), proteína quimiotáctica de monocitos-1 (MCP-1), meta-loproteasa-9 (MMP-9), mieloperoxidasa (MPO), factor de crecimiento hepático (HGF), factor de crecimiento nervioso-&beta; (&beta;-NGF), inhibidor del activador del plasminógeno-1 (PAI-1), molécula de adhesión intercelular-1 soluble (sICAM-1), molécula de adhesión vascular-1 soluble (sVCAM,) factor de necrosis tumoral-&beta; (TNF-&beta;), resistina y sE-selectina. Se realizó una t de Student o test de Wilcoxon para muestras relacionadas para comparar los valores basales y a los tres y seis meses de intervención con cada suplemento. P &lt; 0,050 ha sido considerado significativo. Se ha utilizado el programa estadístico SPSS versión 20.    <br><b>Resultados:</b> La administración de Supressi<sup>&reg;</sup> durante seis meses produjo una disminución significativa de las concentraciones plasmáticas de MPP-9 y MPO. Cabe destacar los elevados niveles de MPO al inicio del estudio y que el efecto de la dieta se produjo durante los tres primeros meses de intervención. El resto de los marcadores de inflamación y riesgo cardiovascular no se vieron afectados por la intervención.    <br><b>Conclusiones:</b> La suplementación son Supressi<sup>&reg;</sup> durante seis meses disminuye las concentraciones plasmáticas de MPP-9 y MPO en pacientes con enfermedades neurodegenerativas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Trabajo financiado con el Proyecto n&deg; 2965, establecido entre la Fundación General UGR-Empresa y Vegenat S.A. Residencias que han participado en el estudio: Residencia de Mayores de Cueto (Santander); Residencia Elías Martínez Santiago y Residencia Romareda (Zaragoza).</font></p> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>P106 Seguridad y eficacia de la colocación precoz de la gastrostomía radiológica percutánea (GRP) en pacientes con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>MarÍa Verónica Herrera Rodríguez<sup>1</sup>, Nuria Virgili Casas<sup>1</sup>, Mónica Povedano Panades<sup>1</sup>, Begoña Andrés Melon<sup>1</sup>, Gloria Creus Costas<sup>1</sup>, Concepció Vilarasau Ferré<sup>1</sup>, Raimon Mila Villarroel<sup>2</sup>, Equip Multidisciplinar de ELA<sup>1 </sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Hospital Universitario De Bellvitge.    <br><sup>2</sup>Facultat de Salut i Benestar. Universitat de Vic.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> Analizar la influencia de la colocación precoz de la GRP en la evolución ponderal de pacientes diagnosticados de ELA y las complicaciones derivadas de su colocación.    <br><b>Material y métodos:</b> Estudio retrospectivo de la base de datos de la Unidad multidisciplinar de ELA seleccionando pacientes con colocación de gastrostomía en los últimos dos años. Se analiza: forma de inicio, demora diagnóstica, tratamiento con Riluzole, ventilación mecánica no invasiva (VMNI), evolución ponderal, tiempo desde indicación de GRP hasta su aceptación, utilización y complicaciones al mes de su colocación.    <br><b>Resultados:</b> Desde enero 2012-noviembre 2013 se han colocado GRP en 41 pacientes con ELA (61% espinal, 36,6% bulbar, 2,4% respiratorio) con edad media 64 &plusmn; 11, un 58,5% varones, una demora diagnostica 8,3 &plusmn; 6 meses, 97,6% en tratamiento con Riluzole y 71% VMNI. El tiempo medio de evolución desde el diagnostico hasta la GRP fue 11 meses (IC 95%: 6-25), desde la indicación GRP hasta su aceptación 3,1 (IC 95% 1,512) y la pérdida ponderal media 4,9 kg (IC 95%: -7,37 a -2,5) desde su peso habitual hasta la aceptación de GRP (p &lt; 0,05), observándose una estabilización del peso con aumento no significativo medio de 0,46 kg (IC 95%: -1,09 a 2,01) al mes de GRP.    <br>Las indicaciones iniciales de gastrostomía fueron: soporte nutricional (SN) e hidratación manteniendo ingesta oral en 61% de los casos; 29% y 2,4% exclusivamente para hidratación y SN respectivamente y 7,5% precozmente por insuficiencia respiratoria. Del 34% de las complicaciones observadas al mes de GRP, el 85,7% fueron menores (infección 50%, extracción involuntaria y granuloma 14,3% respectivamente y 7,1% obstrucción) y 14,2% mayores (7,1% perforación gástrica y sangrado digestivo respectivamente).    <br>Durante este periodo, 31,7% de los pacientes han sido exitus con una supervivencia media de 335 días (IC 95%: 396-274), no viéndose esta afectada significativamente por las complicaciones asociadas a la colocación de GRP.    <br><b>Conclusiones:</b> La colocación precoz de la GRP permite frenar la perdida ponderal siendo una técnica segura con una baja tasa de complicaciones, la mayoría de las cuáles menores, que no afectan a su supervivencia.</font></p> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>P107 Tumores neuroendocrinos y estado nutricional: el marcador pronóstico olvidado</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Cristina Tejera Pérez<sup>1</sup>, Ernesto Barzola<sup>2</sup>, José Ángel Flores<sup>2</sup>, Luis Miguel Luengo<sup>3</sup>, Alejandro Rubio<sup>4</sup>, Francisco Galeano<sup>2</sup>, Francisco Botello<sup>2</sup>, Gerardo Blanco<sup>2</sup>, Octavio López<sup>2</sup>, Juana Fernández<sup>2</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Complejo Hospitalario Universitario De Badajoz. Endocrinología y Nutrición.    <br><sup>2</sup>Complejo Hospitalario Universitario de Badajoz. Cirugía Hepatobiliar y pancreática.    <br><sup>3</sup>Complejo Hospitalario Universitario de Badajoz. Endocrinología y Nutrición (miembro SENPE).    <br><sup>4</sup>Complejo Hospitalario Universitario de Badajoz. Anatomía Patológica.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> Los tumores neuroendocrinos pancreáticos (TNEP) engloban a un grupo heterogéneo de neoplasias en cuanto historia natural, manifestaciones clínicas, pronóstico y tratamiento. Entre los marcadores pronósticos de los TNEP se han incluido localización, tipo tumoral, funcionalidad, invasión vasculo-linfática e índices de malignidad en el estudio anatomo-patológico. Sin embargo, son pocos los estudios que se han centrado en evaluar el pronóstico de estos tumores en función de parámetros nutricionales. Objetivos. Investigar la influencia de los parámetros nutricionales en la supervivencia total, la supervivencia libre de enfermedad y el desarrollo de complicaciones postquirúrgicas en los pacientes intervenidos por TNEP.    <br><b>Material y métodos:</b> Se trata de un estudio retrospectivo y observacional. Se han revisado todos los TNEP intervenidos en nuestro centro entre 2009 y 2013. En total, se han evaluado 26 pacientes (16 hombres y 10 mujeres). Se han registrado cambios de peso, albúmina, proteínas totales y linfocitos previos a la intervención. Se han registrado las complicaciones presentadas así como supervivencia total y supervivencia libre de enfermedad hasta el momento actual.    <br><b>Resultados:</b> La edad media de los pacientes intervenidos era de 59 &plusmn; 13,65 años. De los 26 pacientes, 4 habían perdido peso previamente al diagnóstico del tumor (-6,4 kg &plusmn; 1,2 kg), siendo todos TNEP no funcionantes. La albúmina se situaba 3,84 &plusmn; 0,73 g/dL.    <br>El 30,8% de los pacientes presentaban una albúmina menor de 3,5 g/dL. Los linfocitos previos a la cirugía eran de 2.529 &plusmn; 3.864 linfocitos/mm<sup>3</sup>. El 57,7% de los pacientes tenían menos de 2.000 linfocitos/mm<sup>3</sup>. El nivel medio de proteínas totales era de 6,59 &plusmn; 1,06 g/dL. El 26,9% de los pacientes presentaba menos de 6,3 g/dL de proteínas totales. Los niveles de albúmina se correlacionaron de forma positiva con la supervivencia libre de enfermedad (0,432, p &lt; 0,02). Los niveles de proteínas totales se correlacionaron de forma negativa con la morbilidad postcirugía (0,35, p = 0,05). La supervivencia total de los pacientes bien nutridos fue de 23,4 meses y la de los mal nutridos 19,3 m (diferencia 4,1 meses, p = 0,05). La supervivencia libre de enfermedad para los pacientes bien nutridos fuera de 22,4 meses y para los mal nutridos de 13,5 meses (diferencia 8.9 meses, p = 0,001).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Conclusiones:</b> El estado nutricional influye de manera significativa en la evolución de los pacientes intervenidos de TNEP. Se debe incluir el estado nutricional dentro de los marcadores pronósticos de TNEP. Ello sugiere la necesidad de un abordaje multimodal en manejo quirúrgico de estos pacientes.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P108 Evolución ponderal de los pacientes intervenidos de Gastrectomía Vertical y Bypass Gastroyeyunal en Y de Roux por vía laparoscópica para el tratamiento de la obesidad mórbida</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Alicia Molina-López<sup>1</sup>, Antoni Rabassa Soler<sup>2</sup>, Jordi Salas-Salvadó<sup>2</sup>, Clara Alegret Basora<sup>2</sup>, Núria Guillén Rey<sup>2</sup>, Isabel Megías Rangil<sup>2</sup>, Fátima Sabench Pereferrer<sup>1</sup>, Daniel Del Castillo Déjardin<sup>1,3</sup>, Anna Bonada Sanjaume<sup>2 </sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Unidad de Cirugía. Universitat Rovira i Virgili.    <br><sup>2</sup>Unidad de Nutrición. Hospital Universitario Sant Joan de Reus.    <br><sup>3</sup>Unidad de Cirugía. Hospital Universitario Sant Joan de Reus.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> Describir la evolución ponderal durante los tres años posteriores a la cirugía para el tratamiento de la obesidad mórbida, en pacientes intervenidos de Gastrectomía Vertical Laparoscópica (GVL) y Bypass Gastroyeyunal en Y de Roux (BGYR).    <br><b>Material y métodos:</b> Se revisaron de forma retrospectiva las historias clínicas de los pacientes intervenidos entre 2005-2012. Se valoró la evolución ponderal mediante los siguientes indicadores: peso (kg), índice de masa corporal (IMC, kg/m<sup>2</sup>) y porcentaje del exceso de IMC perdido (PEIMCP).    <br><b>Resultados:</b> Se valoraron 297 pacientes, 70 hombres (23,6%) y 227 mujeres (76,4%), con una edad media de 46,5 años (IC 95%: 45,2-47,8), un peso medio de 127,2 kg (IC 95%: 124,6-129,8) y un IMC medio prequirúrgico de 48,1 kg/m<sup>2</sup> (IC 95%: 47,3-49,0). Se realizaron 175 GVL y 122 BGYR.    <br>Grupo GVL: Antes de la intervención los pacientes presentaban un peso medio de 132,1 kg (IC 95%: 128,3135,8) y un IMC medio de 49,7 kg/m<sup>2</sup> (IC 95%: 48,451,0). Al año de la intervención los pacientes presentaban un peso medio de 93,6 kg (IC 95%: 90,5-96,7), un IMC medio de 35,5 kg/m<sup>2</sup> (IC95%: 34,4-36,5) y un PEIMCP del 56,3% (IC95%: 50,5-62,1). A los tres años los pacientes presentaban un peso medio de 93,5 kg (IC 95%: 89,5-97,5), un IMC medio de 35,9 kg/m<sup>2</sup> (IC 95%: 34,4-37,4) y un PEIMCP del 47,0% (IC 95%: 30,263,7).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Grupo BGY: Antes de la intervención quirúrgica los pacientes presentaban un peso medio de 120,3 kg (IC 95%: 117,4-123,1) y un IMC medio de 45,8 kg/m<sup>2</sup> (IC 95%: 44,9-46,7). Al año de la intervención los pacientes presentaban un peso medio de 81,7 kg (IC 95%: 79,1-84,3), un IMC medio de 31,3 kg/m<sup>2</sup> (IC 95%: 30.5- 32,2) y un PEIMCP del 70,6% (IC 95%: 66,874,3). A los tres años de la intervención quirúrgica: los pacientes presentaban un peso medio de 80,2 kg (IC 95%: 77,1-83,4), un IMC medio de 30,9 kg/m<sup>2</sup> (IC 95%: 29,7-32,1) y un PEIMCP del 73,5% (IC 95%: 68.6- 78,4).    <br>Al comparar el PEIMCP según las diferentes técnicas, se encontraron diferencias significativas al año, a los dos años y a los tres años de la cirugía (p &lt; 0,05).    <br><b>Conclusión:</b> Los pacientes intervenidos de BGYR presentan mejor evolución ponderal valorada según el PEIMCP y el IMC a los 3 años. La GVL consigue un PEIMCP menor, aunque cumple los estándares de la técnica, sin conseguir la disminución de IMC esperada debido probablemente a que se realiza como primer tiempo quirúrgico en la mayoría de los casos.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P109 Evaluación del riesgo nutricional en el paciente oncológico en tratamiento con quimioterapia</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Pablo Selvi Sabater<sup>1</sup>, José Carlos Titos Arcos<sup>1</sup>, María Ventura López<sup>1</sup>, Teresa Alonso Domínguez<sup>1</sup>,  Ángela María Rizo Cerdá<sup>1</sup>, Noemi Manresa Ramon<sup>1</sup>, Iria Sánchez Martinez<sup>1</sup>, Nacho de Gorostiza Frias<sup>1</sup>, Carmen Sánchez Alvarez<sup>2 </sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Servicio de Farmacia. Hospital Morales Meseguer. Murcia.    <br><sup>2</sup>Servicio Medicina Intensiva. Hospital Reina Sofía. Murcia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> Evaluar el riesgo nutricional y evolución en los pacientes diagnosticados de tumores sólidos (TS), que inician tratamiento con quimioterapia (QT) y relacionar el test de cribado MST (Malnutrition Screening Tool) con el de valoración subjetiva global generada por paciente (VSG-GP).    <br><b>Material y métodos:</b> Estudio prospectivo observacional de los pacientes con TS que inician tratamiento con QT desde septiembre hasta noviembre de 2013. Se realizaron los test MST y VSG-GP al inicio del tratamiento y tras un mes.    <br>Datos recogidos: edad, peso, talla, IMC, tipo de tumor, puntuación MST y valoración VSG-GP. Fuente de datos: encuestas al paciente, programas Farmis-Oncofarm<sup>&reg;</sup> y Selene<sup>&reg;</sup>.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Resultados:</b> Se encuestaron 42 pacientes, con una mediana 60 años. Tipo de TS: mama 45,24%, colon/recto 23,81%, pulmón 16,67%, cabeza y cuello (CyC) 7,14% y otros 7,14%.    <br>El 57,14% de los pacientes presentaron un MST &lt; 2. En cuanto a la VSG-GP, el 61,9% fueron clasificados como A (riesgo bajo), el 30,95% como B (riesgo intermedio) y el 7,15% como C (riesgo elevado). Comparando los datos entre el MST y VSG-GP: el 91% de los pacientes con un MST &lt; 2 fueron clasificados como A en la VSG-GP y el 72% con MST &gt; 2 como B o C. El análisis de los subgrupos se representa en la  <a href="#3">tabla I</a>.</font></p>     <p align="center"><a name="3"><img src="/img/revistas/nh/v29s1/07_patologias_especificas_p109_t1.gif" align="top"></a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Al mes se evaluaron 20 de los 42 pacientes. La mediana de 60 años. Tipo de TS: mama 50%, colon/recto 30%, pulmón 10% y otros 10%. El 65% de los pacientes presentaba una MST &lt; 2 y en cuanto a la VSG-GP el 55% fue clasificado como A y el 45% como B.    <br>Comparando los datos entre MST y VSG-GP: el 85% de los pacientes con un MST&lt; 2 fueron clasificados como A en la VSG-GP y el 100% con MST &gt; 2 como B. El análisis de los subgrupos se representa en la  <a href="#4">tabla II</a>.</font></p>     <p align="center"><a name="4"><img src="/img/revistas/nh/v29s1/07_patologias_especificas_p109_t2.gif" align="top"></a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conclusiones:</b> Existe una buena correlación entre los test MST y VSG-GP. El riesgo de desnutrición varía en función del TS, siendo los tumores de colon/recto y CyC los que tienen un mayor riesgo de desnutrición. Será necesario continuar el estudio, realizando un seguimiento a los 3 y 6 meses para evaluar la evolución del riesgo de desnutrición en los pacientes tratados con QT y valorar posibles intervenciones nutricionales</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P110 Efecto sobre parámetros nutricionales, calidad de vida y fuerza de una fórmula enriquecida en vitamina D y hidroximetilbutirato (HMB) en una muestra de pacientes ancianos</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Daniel de Luis Roman<sup>1,2</sup>, Olatz IZaola<sup>2</sup>, José Luis Pérez Castrillon<sup>2</sup>, Pablo Bachiller<sup>2</sup>, Beatriz de la Fuente<sup>2</sup>, Luis Cuellar<sup>2</sup>, Concepción Terroba<sup>2</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Hospital Clínico Universitario De Valladolid.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><sup>2</sup>Centro de Investigación de Endocrinología y nutrición Clínica UVA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> El objetivo de nuestro trabajo fue evaluar el efecto del suplemento hiperproteico (22,4%) enriquecido en HMB (0,68 mg/100 ml) y vitamina D (5,7 ug/100 ml) en una muestra de pacientes ancianos con datos de desnutrición.    <br><b>Material y métodos:</b> Se reclutaron un total de 25 pacientes con algún dato de desnutrición (albúmina &lt; 3 g/dl, disminución &gt; 5% del peso en 3 meses, &gt; 10% en 6 meses o IMC &lt; 18 o ingesta inferior al 70% de las necesidades más de 7 días) y sin enfermedad aguda grave y/o proceso oncológico. Cada paciente recibió 2 bricks (220 ml) al día de Ensure Advance plus<sup>&reg;</sup> durante 3 meses. Antes de la intervención nutricional y a los 3 meses se realizó una valoración bioquímica y antropométrica nutricional, determinación de vitamina 25 OH-D, dinamometría y test de calidad de vida SF-36.    <br><b>Resultados:</b> La edad media de los pacientes fue de 78,4 &plusmn; 7,4 años (9 varones y 16 mujeres). Los niveles de prealbúmina (19,6 &plusmn; 6,9 <i>vs</i> 21,5 &plusmn; 7,8 mg/dl), transferrina (234,3 &plusmn; 63,9 <i>vs</i> 252,5 &plusmn; 56,8 mg/dl) y 25-OH vitamina D (18,8 &plusmn; 8,9 <i>vs</i> 29,8 &plusmn; 12,2 ug/dl) mejoraron en significativa tras 12 semanas de tratamiento. La mejoría del peso (54,6 &plusmn; 8,7 <i>vs</i> 57,2 &plusmn; 8,3 kg: p &lt; 0,05) y masa magra (38,3 &plusmn; 3,8 kg <i>vs</i> 40,7 &plusmn; 5,8 kg: p &lt; 0,05) también fue significativa. La fuerza aumento en la mano derecha (13,73 &plusmn; 8,86 kg/cm<sup>2</sup> <i>vs</i> 17,78 &plusmn; 15,52 kg/cm<sup>2</sup>) y en la mano izquierda (13,72 &plusmn; 8,96 kg/cm<sup>2</sup> vs 17,25 &plusmn; 16,80 kg/cm<sup>2</sup>) de manera significativa. El test de calidad de vida SF 36 mejoro de una manera significativa (96,0 &plusmn; 10,4 puntos <i>vs</i> 98,39 &plusmn; 9,9 puntos), mejorando las dimensiones de rol físico y salud en general.    <br><b>Conclusión:</b> La formula nutricional hiperproteica enriquecida en vitamina D y HMB mejora los niveles de prealbumina, transferrina y vitamina D, así como el peso, la masa magra y la fuerza prensora en ambas manos, con una clara mejoría de la calidad de vida en una muestra de pacientes ancianos.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P111 Intervención nutricional en pacientes sometidos a transplante de progenitores hematopoyeticos (TPH): experiencia en un centro</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Beatriz Patino Gutiérrez<sup>1</sup>, Mar Sánchez Salmerón<sup>1</sup>, Isabel Sánchez-Ortega Sanchez<sup>1</sup>, Montserrat Arnan Sangerman<sup>1</sup>, Rafael Duarte Palomino<sup>1</sup>, Inmaculada Peiró Martínez<sup>2</sup>, Lorena Arribas Hortigüela<sup>2</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Institut Cátala d'Oncologia, Departament de hematología clínica.    <br><sup>2</sup>Insitut Catala d' Oncología, Unitat de Nutricio Clínica.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivo:</b> El objetivo de la intervención nutricional (IN) durante la hospitalización en pacientes sometidos a TPH es mantener el estado nutricional. La desnutrición debido al aumento de la actividad metabólica, disminución de la ingesta y síntomas gastrointestinales (SGI) contribuye al desarrollo de complicaciones secundarias al tratamiento y eleva el riesgo de infección que puede prolongar el periodo de recuperación post TPH.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Métodos:</b> Durante el 2012 se realizó una evaluación nutricional pretransplante a todos los pacientes al ingreso. Se recogió el peso, tipo de transplante y acondicionamiento, índice de masa corporal (IMC) y SGI. Se monitorizaron SGI (náuseas, vómitos, diarrea, xerostomía, anorexia), fiebre, ingesta oral, grado de mucositis durante la hospitalización hasta el alta. La IN llevada a cabo en los pacientes se clasificó en: recomendaciones dietéticas con dieta adaptada (DA), soporte nutricional oral (SNO) nutrición enteral (NE) y nutrición parenteral (NP).    <br><b>Resultados:</b> La IN fue evaluada en 66 pacientes con TPH: 38 auto, 28 alo (12 de intensidad reducida y 16 mieloablativos), con mediana de edad de 55 años (2069), 28 mujeres. El 24% de los pacientes perdió el 5% de peso involuntariamente en los últimos 6 meses. La mediana de la estancia hospitalaria fue 24 días (3-82) con un periodo de neutropenia GIV (&lt; 500N) de 9,5 días (0-79). El 92% de los pacientes presentaron fiebre durante el ingreso. La mucositis se presentó en 91% de los casos: GI-II 59% vs GIII-IV 31% (según escala de toxicidad oral de la OMS).    <br>Con referencia a SGI: 63% de pacientes presentó vómitos, 53% naúseas G 0-3 <i>vs</i> 47% G 4 a 10 (según escala analógica visual); 46% tuvo diarrea. Anorexia y xerostomía fueron universales en algún grado dentro del grupo.    <br>Todos los pacientes recibieron consejo nutricional y DA durante el TPH. Requirieron SNO 37 pacientes; 3 necesitaron NP y 3 NE por sonda nasogástrica.    <br>El IMC evaluado al alta incrementó en el 28% de los pacientes tras la IN y disminuyó menos del 5% en el 51% con respecto al ingreso.    <br><b>Conclusiones:</b>    <br>&bull; La IN en pacientes de TPH es esencial para reducir las complicaciones relacionadas con la desnutrición.    <br>&bull; Evaluar el impacto nutricional de los síntomas que impiden la ingesta es imprescindible ya que el 60% de los pacientes requirió SNO y consejo dietético.    <br>&bull; La IN debe ser objetivo común multidisciplinar que ayude a mejorar la tolerancia del proceso TPH.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P112 Evaluación de la ingesta, la composición corporal y la tolerancia alimentaria en pacientes obesos mórbidos intervenidos de Gastrectomia Vertical por vía laparoscópica</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Alicia Molina-López<sup>1</sup>, Anna Bonada Sanjaume<sup>2</sup>, Fatima Sabench Pereferrer<sup>1</sup>, Mercè Hernández González<sup>1,3</sup>, Santiago Blanco Blasco<sup>1,3</sup>, Jordi Salas-Salvadó<sup>2</sup>, Daniel Del Castillo Déjardin<sup>1,3</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Unidad de Cirugía. Universitat Rovira i Virgili.    <br><sup>2</sup>Unidad de Nutrición. Hospital Universitario Sant Joan de Reus.    <br><sup>3</sup>Unidad de Cirugía. Hospital Universitario Sant Joan de Reus.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> Valorar los cambios en la ingesta, composición corporal y tolerancia alimentaria, en pacientes obesos mórbidos intervenidos de Gastrectomía Vertical Laparoscópica (GVL) en los 6 meses posteriores a la cirugía.<b>    <br> Material y métodos:</b> Estudio prospectivo que incluye pacientes intervenidos de GVL (n = 28). Se valoró la ingesta alimentaria con un registro alimentario de tres días y la composición corporal mediante impedanciometría, antes y a los seis meses de la intervención. Se valoró la tolerancia alimentaria con el Test de Suter et al. (Escala de 1-27 puntos) a los seis meses de la cirugía.    <br><b>Resultados:</b> Se analizaron datos de 28 pacientes, 8 hombres (28,6%) y 20 mujeres (71,4%), con una edad media de 52,1 &plusmn; 11,5 años, un peso medio de 132,19 &plusmn; 25,86 kg e IMC medio de 50,18 &plusmn; 6,68 kg/m<sup>2</sup>. A los 6 meses el IMC medio era de 37,77 &plusmn; 4,29 kg/m<sup>2</sup> y el porcentaje del exceso del IMC perdido (PEIMCP) fue de 47,48 &plusmn; 9,46. La pérdida media de masa muscular y masa magra fue de 4,06 &plusmn; 1,63 y 5,47 &plusmn; 2,23 kg a los 6 meses. Se encontró significativa la reducción de peso, IMC, kg de grasa (p &lt; 0,001), kg de masa magra y masa muscular (p &lt; 0,05) y perímetro de la cintura (p &lt; 0,001). En cuanto a la ingesta alimentaria, la energía media ingerida antes de la intervención era de 2.075,79 &plusmn; 395,64 kcal/día pasando a los 6 meses a 936,93 &plusmn; 196,18 kcal/día (p &lt; 0,001). El reparto energético en forma de hidratos de carbono, proteínas y grasas a los 6 meses fue 39,5%, 20,1% y 40,2% respectivamente.    <br>No se encontraron diferencias significativas en estos porcentajes respecto a los valores iniciales, aunque si en la cantidad total de macronutrientes y fibra. La ingesta de proteínas pasó de 0,76 &plusmn; 0,21 a 0,49 &plusmn; 0,16 gr/kg/día (p &lt; 0,001), cabe destacar que a los seis meses el 64,3% de los pacientes ingerían menos de 60gr de proteína/día. No se encontró ninguna asociación entre la pérdida de masa muscular y la ingesta de proteínas. La puntuación del test de tolerancia alimentaria a los seis meses fue de 21,38 &plusmn; 2,75.    <br><b>Conclusiones:</b> Los pacientes intervenidos de GVL presentan una buena evolución en cuanto a la pérdida ponderal y una buena tolerancia alimentaria. La cirugía condiciona la disminución cuantitativa de energía ingerida pero no afecta al porcentaje de energía aportada por los macronutrientes a los 6 meses. La mayoría de pacientes presentan una ingesta insuficiente de proteínas a los seis meses, aunque no se ha podido establecer una relación con la pérdida de masa muscular o magra.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P113 Reversibilidad de la disfagia detectada durante un ingreso hospitalario</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Vanessa Cabrejo Gavidia<sup>1</sup>, Nuria Garcia<sup>3</sup>, Virginia Isern<sup>2</sup>, Rita Godoy<sup>2</sup>, Carlos Sabbagh<sup>2</sup>, Clara Sala<sup>2</sup>, Rubén Manresa<sup>2</sup>, Mar Lluch<sup>2</sup>, Lourdes Ferrer<sup>2</sup>, Susana Casas<sup>2</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Unidad de Dietética y Nutrición. Hospital Dos De Maig. Barcelona.    <br><sup>2</sup>Servicio de Medicina Interna. Hospital Dos de Maig. Barcelona.    <br><sup>3</sup>Residente Medicina de Familia. Hospital Dos de Maig. Barcelona.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> La disfagia orofaríngea (DOF) en población geriátrica muchas veces se diagnostica durante el ingreso por una enfermedad aguda. El deterioro funcional que produce la propia enfermedad aguda podría favorecer la aparición de DOF.    <br><b>Objetivos:</b> Comprobar si la DOF detectada en un paciente durante el ingreso hospitalario es reversible al restablecerse completamente del deterioro provocado por la enfermedad aguda.    <br><b>Material y métodos:</b> Estudio prospectivo, longitudinal, de pacientes &gt; 75 años ingresados por infección respiratoria. El diagnóstico de DOF se estableció mediante el test MECV-V (Método Exploración Clínica Volumen-Viscosidad) y se repitió a las 2-4 semanas del alta hospitalaria. El diagnóstico de malnutrición se realizó mediante el método Chang.    <br><b>Resultados:</b> Se incluyeron 94 pacientes de los cuales, 83 (88,3%) presentaban DOF, 24 (28,8%) alteraciones de la seguridad, 7 (8,2%) alteraciones de la eficacia y 52 (63%) de ambos tipos, con lo que 59 (71,2%) presentaban un alto riesgo de desnutrición.    <br>De los 58 pacientes con valoración nutricional 96,5% (56) tenía algún tipo de malnutrición: 44,8% (26) mixta, 36,2% (21) calórica y 15,5% (9) proteica. El 32,1% toleraban textura pudding, 48,1% textura néctar y 19,8% toleraba líquidos; el 27,5% presentaba DOF a volúmenes bajos, 46,2% a volúmenes medios y 26,3% a volúmenes altos. De los 28 pacientes con DOF revalorados tras el alta, 21 (75%)seguían presentando DOF, 4 (19%) a líquidos, 14 (66,7%) a textura néctar y 4 (14, 3%) a textura puding; 4 (19%) toleraba un volumen bajo, 13 (62%) un volumen medio y 4 (19%) un volumen alto. Así 20 (71,4%) mejoraron el resultado del test MECV-V, 7 (25%) revirtieron el resultado del test MECV-V y 13 (46,4%) mejoraron el grado de DOF, tolerando texturas más líquidas o volúmenes mayores.    <br><b>Conclusiones:</b> Sería conveniente repetir el test MECV-V durante el seguimiento dietético-nutricional al alta, en pacientes ancianos que ingresan por infección respiratoria y se diagnostican de DOF, ante la posibilidad de que sea reversible.</font></p> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>P114 Resultados de una intervención integral para la pérdida de peso en pacientes con sobrepeso y obesidad: análisis de una cohorte de pacientes que han finalizado optiprogram<sup>&reg;</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>José Manuel García Almeida<sup>1</sup>, Diego Bellido Guerrero<sup>2</sup>, Violeta Moizé Arcone<sup>3</sup>, Gemma Peralta<sup>4</sup>, Krysmarú Araujo Torres<sup>5</sup>, Ramón Ciurana<sup>6</sup>, Guillem Cuatrecasas Cambra <sup>7</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>UGC Endocrinología y Nutrición. Hospital Virgen de la Victoria. H. Regional Malaga.    <br><sup>2</sup>Servicio de Endocrinología y Nutrición. Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol.    <br><sup>3</sup>Unidad Funcional de Obesidad. Hospital Clínic, Barcelona.    <br><sup>4</sup>Fundación Rossend Carrasco i Formiguera, Barcelona.    <br><sup>5</sup>Departamento Médico, Nestlé Health Science.    <br><sup>6</sup>Dirección Asistencial. Advance Medical.    <br><sup>7</sup>Servicio de Endocrinología. C. Sagrada Familia, Barcelona.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> Optiprogram<sup>&reg;</sup> es un programa no presencial para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad basado en la nutrición, motivación y acción como ejes de la intervención. Consta de 10 semanas de intervención y 6 meses de mantenimiento. Comprende el seguimiento telefónico quincenal de los pacientes por un equipo médico y de dietistas mediante cuestionario estructurado.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Objetivo:</b> Evaluar los cambios antropométricos y la adherencia a la dieta y ejercicio físico de los pacientes que finalizan la fase de intervención (FI).    <br><b>Material y métodos:</b> Se analizan datos de 393 pacientes que finalizan la FI de febrero a octubre de 2013. El análisis estadístico del peso, IMC y perímetro abdominal (PA) se realiza mediante t-student para muestras relacionadas con un nivel de significación de p = 0.001.    <br><b>Resultados:</b> La edad media de los pacientes fue de 46 DE &plusmn; 12,84 años. Un 3,56% de los pacientes presentó Diabetes Mellitus tipo 2, 13,74% hipertensión arterial y 21.63% hipercolesterolemia. Al inicio un 47% de los pacientes presentan sobrepeso y un 52% obesidad. El 22% de los pacientes refiere conductas intensas de picoteo, un 16% de ingesta compulsiva y un 14% altas puntuaciones en hiperfagia. En la FI, la reducción ponderal media fue de 5,82 DE &plusmn; 3,89 kg (p &lt; 0,05), y la reducción de la media del IMC final respecto al inicial de 2,27 DE &plusmn; 3,62 kg/m<sup>2</sup> (31,11 &plusmn; 4,84 <i>vs</i> 28,84 &plusmn; 5,34; p &lt; 0,001). Asimismo, se observa una reducción del PA de 6,92 cm respecto al inicial (102,96 cm <i>vs</i> 96,04 cm). Un 59% de los pacientes bajan de categoría del IMC, y un 22,9% alcanzan un IMC menor de 25 kg/m<sup>2</sup> (criterio de exclusión para la FI). La reducción media de peso semanal es de 0,51 DE &plusmn; 0,32 kg (IC95% 0,48-0,55) y la reducción media de IMC es de 0,2 DE &plusmn; 0,33 kg/m<sup>2 </sup>(IC95% 0,16-0,23). El 19,59% de los pacientes que finalizan la FI inician el programa de mantenimiento, un 65,39% deciden repetir la fase de intervención y un 15,01% finalizan y no continúan la fase de mantenimiento.    <br><b>Conclusiones:</b> La intervención integral de Optiprogram<sup>&reg;</sup> produce los beneficios antropométricos deseados. El alto porcentaje de pacientes con obesidad y los resultados tras 10 semanas, sugieren la necesidad de adaptar el programa a largo plazo.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>115 Evolución del protocolo de soporte nutricional en la pancreatitis aguda grave</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Samara Palma Milla, María Antonia Rico Hernández, Marta Pulido Vega, María Martín Fuentes, Marta Expósito García, Beatriz Pelegrina Cortés, Carmen Gómez Candela</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hospital Universitario La Paz.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> El protocolo de soporte nutricional específico en las pancreatitis agudas graves (PAG) ha evolucionado notablemente en nuestro centro en los últimos años; pasando de una estrategia basada en el &quot;reposo pancreático&quot; representado por la nutrición parenteral a una mayor preferencia por la nutrición enteral postpilórica.    <br>Desde hace un año, siguiendo las recomendaciones de las sociedades más influyentes y tras debatirlo en la Unidad de Nutrición y Comisión Clínica de Calidad en Nutrición, hemos implantado un protocolo según el cual, las PAG, salvo contraindicación, reciben soporte nutricional vía enteral, a través de sonda nasogástrica con fórmula peptídica en infusión continua.    <br><b>Objetivos:</b> Describir nuestra experiencia con las PAG seguidas por nuestra unidad en el último año tratadas según el protocolo descrito.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Material y métodos:</b> Estudio observacional y retrospectivo. Se recogen todos los casos consecutivos de interconsulta por PAG ingresados en la Unidad de Enfermedades Digestivas del Hospital Universitario La Paz, Madrid. Se evalúan características clínicas referentes a la pancreatitis y su evolución, estado nutricional y soporte nutricional.    <br><b>Resultados:</b> Se incluyeron 7 casos, 28% mujeres, edad media 66 años. El origen de la PAG fue: biliar 71,4%, autoinmune e idiopática 14,7% respectivamente. El estado nutricional (según Valoración Global Subjetiva) fue A: 71,4% y B 28,6%. Se inició nutrición enteral en las primeras 24 h, la tolerancia media fue de 53 ml/h. Se utilizó fórmula peptídica en el 85,6% casos. Sólo se interrumpió el tratamiento en un caso, por dolor. Los pacientes recibieron soporte por una media de 11,6 días. El estado nutricional al alta mejoró con respecto al basal todos los casos salvo uno. La tolerancia a la nutrición enteral fue buena en el 57%; regular 28,6 y mala 14,3%. No se observaron complicaciones mecánicas, infecciosas o metabólicas graves relacionadas con la nutrición enteral.    <br><b>Conclusiones:</b> El soporte nutricional enteral con sonda nasogástrica de alimentación en régimen de infusión continua y fórmula peptídica constituye una alternativa segura, eficaz y bien tolerada en los pacientes con PAG frente a la infusión postpilórica. Si bien, son necesarios más estudios bien diseñados que avalen esta hipótesis.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P116 Aplicación de un protocolo de abordaje nutricional y farmacológico en pacientes con ostomías de alto débito</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>José Javier Arenas Villafranca<sup>1</sup>, Cristóbal López Rodríguez<sup>1</sup>, Alberto J Arias Romano<sup>2</sup>, María Eugenia Blanco Rivas<sup>1</sup>, Jimena Abilés<sup>1</sup>, Vicente Faus Felipe<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Área de Farmacia y Nutrición. Hospital Costa del Sol.    <br><sup>2</sup>Área de Cirugía general. Hospital Costa del Sol.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> La formación de una ostomía de se asocia a una alta tasa de complicaciones entre las que destacan las ostomías de alto débito (OAD) (débitos &gt; 2.000 ml) que desembocan en grandes pérdidas hidroelectrolíticas, además de malnutrición a largo plazo. Están poco identificadas y no suelen ser abordadas desde el punto de vista clínico. Se plantea un estudio prospectivo para identificar los pacientes con OAD y evaluar los beneficios de un protocolo de abordaje farmacológico y nutricional de esta patología.    <br><b>Material y métodos:</b> Se desarrolló un protocolo de abordaje de las OADs por parte del Área de Farmacia y Nutrición basado en el estudio de Baker et al. consistente en 4 fases de actuación según la duración de la OAD. Se planteó un estudio prospectivo y se calculó una &quot;n&quot; de 50 pacientes (confianza 95%, precisión 5%). A todos los pacientes se les solicitó consentimiento. Se descartaron aquellos pacientes con estancia en UCI &gt; 7días o perdidos. Se registró el débito de todos los pacientes así como otras variables de interés. Los pacientes con OAD fueron seguidos de una manera estrecha. También se identificaron los reingresos.    <br><b>Resultados:</b> Se partió de una &quot;n&quot; final de 42 pacientes, edad 63,7 &plusmn; 15,1 años, 62,5% varones, IMC 24,8 &plusmn; 5,3. El 52,4% de las intervenciones fueron programadas, realizándose un 52,4% de colostomías y un 47,6% de ileostomías. Las causas principales de intervención fueron el Cáncer Colorrectal (64,3%) y Enfermedad inflamatoria intestinal (11,9%). Se objetivó la aparición de OAD en el 19%, 7 pacientes durante el ingreso, y uno tras el alta. El 100% de los pacientes con OAD eran portadores de ileostomía, (p &lt; 0,001). Se identificó la causa subyacente a la OAD en el 50% de los casos, uno por procinéticos y tres por infección. El protocolo fue aplicado en el 75% pacientes remitiendo en el 83,3% al aplicar la primera fase, 16,7% al aplicar la segunda. Al comparar los pacientes con OAD respecto a los demás: la duración de la estancia fue mayor para los pacientes con OAD (p &lt; 0,005) pero no hubo diferencias en cuanto a reingreso, carácter urgente/programado de la cirugía, necesidad de seguimiento nutricional ni longitud intestinal resecada.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Conclusiones:</b> Los datos muestran una prevalencia de OAD similar a la descrita en la bibliografía, con una detección de la causa subyacente también similar y un aumento significativo de la estancia hospitalaria. El protocolo de manejo de OAD se ha mostrado eficaz en la totalidad de los pacientes.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P117 Efecto de los inhibidores de tirosin kinasa y del mTor en el estado nutricional de los pacientes con cáncer</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Isabel Higuera Pulgar<sup>1</sup>, María Luisa Carrascal Fabian<sup>1</sup>, Cristina Velasco Gimeno<sup>1</sup>, Almudena Ribed Sánchez<sup>2</sup>, Rosa M<sup>a</sup> Romero Jiménez<sup>2</sup>, Marta Luisa Motilla de la Cámara<sup>1</sup>, Miguel Camblor Álvarez<sup>1</sup>, Cristina Cuerda Compes<sup>1</sup>, Irene Bretón Lesmes<sup>1</sup>, Pilar García Peris<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Unidad de Nutrición Clínica y Dietética. Hospital General Universitario Gregorio Marañón.    <br><sup>2</sup>Servicio de Farmacia del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivo:</b> La prevalencia de desnutrición puede alcanzar hasta el 80% en los pacientes con cáncer. El origen es multifactorial, siendo uno de los factores implicados el propio tratamiento oncológico. El objetivo es describir el efecto de los inhibidores de tirosin kinasa (ITK) y del mTor (ImT) (2 nuevas familias de quimioterápicos orales) sobre el estado nutricional en un grupo de pacientes oncológicos.    <br><b>Materiales y métodos:</b> Estudio descriptivo, observacional y prospectivo (basal-1mes-3 meses) de pacientes que iniciaron tratamiento con ITK o ImT. Para valorar el estado nutricional se realizó estudio antropométrico (Peso, Talla, Pliegue tricipital (PTC), Circunferencia media del brazo (CMB), Fuerza medida por dinamómetro), y de parámetros bioquímicos nutricionales (Albúmina, Proteínas séricas, Perfil lipídico, renal y hepático, Calcio, Magnesio, Fosfato, Hierro, Cobre, Zinc, Vitamina A, E, D, B12 y Ácido Fólico, TSH, T4, PTH, Hemoglobina glicosilada).    <br>El estudio estadístico se realizó con el paquete SPSS 21.0, mediante los test de Wilcoxon, Kruskal-Wallis y Friedman, significación p &lt; 0,05. Las variables se expresan como distribución de frecuencias, media &plusmn; DS.    <br><b>Resultados:</b> Se estudiaron 33 pacientes (16 hombres) de edad 63 &plusmn; 14 años con los diagnósticos: cáncer renal 48,5%, hepatocarcinoma 21,2%, pulmonar 12,1%, GIST 9,1%, leucemia 6,1% y mama 3%. La mayoría de pacientes fueron tratados con ITK (sunitinib 24,2%, sorafenib 21,2%, pazopanib 18,2%, imatinib 12,1% y gefitinib 12,1%) y 12,1% con ImT (everolimus). Los pacientes presentaron la siguiente evolución:</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/nh/v29s1/07_patologias_especificas_p117_t1.gif" align="top"></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">No hubo diferencias significativas entre los ITKs, ni por patología. Hubo cambios significativos en los siguientes micronutrientes</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/nh/v29s1/07_patologias_especificas_p117_t2.gif" align="top"></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ITK- ImT y sí las hubo por patología para vitamina E (p = 0,009), donde el hepatocarcinoma fue el único que presentó déficit (VitE &lt; 800 &mu;g/dl).    <br><b>Conclusiones:</b> El tratamiento con inhibidores de tirosin kinasa y del mTor parece disminuir los niveles plasmáticos de algunos micronutrientes (Ca y Vitamina E). En los parámetros antropométricos estudiados no se observaron cambios durante el tiempo observado.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>118 Detención de la pérdida de peso en pacientes oncológicos sometidos a radioterapia mediante una estrategia de suplementación nutricional precoz con una formula enteral hipercalórica e hiperproteica específica</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>José Manuel García Almeida<sup>1</sup>, Josefina Ruiz Navas<sup>1</sup>, Yolanda Lupiañez Perez<sup>2</sup>, Mercedes Blanco Naveira<sup>3</sup>, Isabel Cornejo-Pareja<sup>1</sup>, Ana Gómez Perez<sup>1</sup>, María Molina Vega<sup>1</sup>, José Antonio López Medina<sup>1</sup>, José Antonio Medina<sup>2</sup>, Francisco Tinahones Madueño<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>UGC Endocrinología y Nutrición. H.V. Victoria. H. Regional Málaga.    <br><sup>2</sup>UGC Oncología. H.V. Victoria.    <br><sup>3</sup>Dep. Medico, Nestlé Health Science.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivo:</b> La Sociedad Europea de Nutrición Enteral y Parenteral recomienda suplementos nutricionales durante el tratamiento oncológico para prevenir la pérdida de peso. La aceptación por parte de los pacientes de estos suplementos es difícil, factores como la fatiga en el sabor y la saciedad asociada al volumen ingerido conducen a una reducción en el consumo. La utilización de suplementos de bajo volumen e hipercalóricos puede mejorar el cumplimiento y la ingesta. Nuestro objetivo es conocer la aceptabilidad, cumplimiento y tolerancia de un suplemento nutricional específico hipercalórico e hiperproteico de bajo volumen en pacientes oncológicos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Material y método:</b> Estudio unicéntrico, observacional y prospectivo en pacientes oncológicos con un suplemento nutricional hipercalórico e hiperproteico específico siguiendo la práctica clínica habitual, realizado entre julio del 2012 y julio del 2013.    <br>Se incluyeron 30 pacientes oncológicos mayores de 18 años con desnutrición o riesgo de desnutrición, con indicación de suplementación nutricional. La suplementación duró 6 días. Se evaluó la aceptabilidad (escala Madrid), el cumplimiento (envases utilizados), las variables antropométricas y los acontecimientos adversos gastrointestinales.    <br><b>Resultados:</b> El 70% fueron hombres, edad media 60 a. (32-79), con neoplasias de pulmón (43,3%), ORL (26,7%) y mama (13,3%), en estadio III-IV (56,7%). Tratados con radioterapia (93,3%), quimioterapia (60%) y cirugía (16,7%). El 90% de los pacientes presentaban desnutrición moderada o riesgo de desnutrición. El suplemento tuvo una buena aceptación y ningún paciente consideró que el producto no le había gustado. El grado de cumplimiento del suplemento fue del 100%. Seis pacientes (20%) mostraron acontecimientos gastrointestinales leves o moderados. El peso, el IMC y las proteínas ingeridas aumentaron durante la suplementación (tabla). No se observaron diferencias respecto a la masa magra, la grasa o el agua corporal.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/nh/v29s1/07_patologias_especificas_p118_t1.gif" align="top"></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conclusiones:</b> La elevada aceptación y cumplimiento del suplemento nutricional específico se asoció con la mejora nutricional de los pacientes oncológicos pues revirtió la pérdida de peso, sin presentar problemas gastrointestinales severos, ni producir desplazamiento de la ingesta.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P119 Nutrición Parenteral Intradialítica en Insuficiencia Renal Crónica</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Silvia Buendía Bravo<sup>1</sup>, Rosa María Romero Jiménez<sup>1</sup>, Paula Arrabal Durán<sup>1</sup>, Isabel Higuera Pulgar<sup>2</sup>, Irene Bretón Lesmes<sup>2</sup>, Pilar García Peris<sup>2</sup>, María Sanjurjo Sáez<sup>1 </sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Servicio de Farmacia. Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Madrid.    <br><sup>2</sup>Servicio de Nutrición, Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Madrid.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> El Consenso de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) y la Sociedad Española de Nutrición Enteral y Parenteral (SENPE) sobre nutrición parenteral intradialítica (NPI), establece los criterios de indicación y composición de la misma.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>El objetivo principal del estudio es analizar la utilización y efectividad de la NPI en pacientes con insuficiencia renal crónica (IRC) en un hospital terciario. El objetivo secundario es analizar la adherencia a las recomendaciones sobre indicación y composición establecidas en el consenso SEN-SENPE.    <br><b>Material y métodos:</b> Estudio retrospectivo en el que se incluyeron todos los pacientes con IRC que iniciaron NPI desde enero de 2010 hasta febrero de 2013. Se recogieron las siguientes variables: edad, sexo, fecha de inicio y suspensión de la NPI, frecuencia de administración y composición de la nutrición. Además se recogieron los parámetros bioquímicos sanguíneos de seguimiento nutricional -albúmina (Alb), proteínas totales (Prot) y prealbúmina- y el valor de creatinina sérica (Cr); 3 meses antes de la administración de la NPI, al inicio y tras un mes de seguimiento.    <br><b>Resultados:</b> Se incluyeron 8 pacientes, 5 hombres y 3 mujeres, con una edad media de 62 años (30 a 78 años). Todos los pacientes presentaban desnutrición calórico-proteica. La pauta de administración más frecuente para la NPI fue de tres por semana y el tiempo medio de duración 5,3 meses (1,1 a 11,6 meses). La composición media de las nutriciones fue: 734 mililitros de volumen, 7 gramos de nitrógeno, 119 gramos de glucosa y 33 gramos de lípidos. Respecto a los parámetros bioquímicos, presentaron los siguientes valores medios indicados en la  <a href="#5">tabla I</a>.</font></p>     <p align="center"><a name="5"><img src="/img/revistas/nh/v29s1/07_patologias_especificas_p119_t1.gif" align="top"></a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conclusiones:</b> Debido al grado de insuficiencia renal de los pacientes no se consiguen normalizar los valores de albúmina y proteínas en sangre, aunque se mantienen estables en el periodo de estudio. En los pacientes analizados, se cumplen los criterios de inicio y composición recomendados en el consenso SEN-SENPE sobre NPI.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P120 Nutrición Parenteral Intradiálisis: adecuación al documento de consenso SEN-SENPE</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Laura Villaverde Piñeiro, Ana Fernández Pérez, Víctor Manuel López García</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hospital Universitario Lucus Augusti.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivo:</b> Evaluar la adecuación de los criterios de inicio, seguimiento y discontinuación en pacientes con nutrición parenteral intradiálisis (NPID) en base al documento consenso SEN-SENPE.    <br><b>Material y métodos:</b> Estudio observacional retrospectivo septiembre 2012-noviembre 2013. Fuentes de datos: Historia clínica (Ianus<sup>&reg;</sup>) y aplicativo informático de prescripción de nutrición parenteral (Kabisoft<sup>&reg;</sup>). Datos recogidos: tipo y duración de prescripción, criterios de inicio de NPI: suplementos orales, albúmina, creatinina, IMC e ingesta calórica disminuida; seguimiento: glucemia capilar, control de acidosis y lipémico, antropometría y bioquímica; discontinuación: motivos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Resultados:</b> 7 pacientes recibieron NPID, 4 mujeres (57,14%) y 3 hombres (42,86%) con edad media de 78,4 años. La composición las NPID prescritas se ajustaron a las recomendaciones SEN-SENPE. La duración media de la NPID fue de 5 meses (14 días-9 meses). Criterios de inicio: se cumplen en 4 pacientes (57,14%). Los 3 pacientes restantes (42,86%) tenían índice de masa corporal superior a 18,5 y albúmina mayor de 3,5 g/dl y dos de ellos no recibieron suplementos orales ni consta en historia clínica intolerancia, rechazo a sonda o fallo de refuerzo nutricional. El seguimiento se realizó de acuerdo a las recomendaciones en todos los pacientes. Al final del estudio, 3 pacientes habían discontinuado la NPID: 1 (33,33%) éxitus, 1 (33,33%) por infección relacionada con el catéter y 1 (33,33%) por aumento en la ingesta oral.    <br><b>Conclusiones:</b> La desnutrición calórico-proteica es una complicación frecuente en pacientes con insuficiencia renal crónica en hemodiálisis por lo que el suporte nutricional es un pilar fundamental en su tratamiento. El grado de seguimiento al documento de consenso SEN-SENPE no resultó satisfactorio sobre todo por falta de adecuación en los criterios de inicio. Sería recomendable establecer un protocolo de valoración nutricional a todos los pacientes sometidos a técnicas dialíticas en el que participaran médicos, farmacéuticos y personal de enfermería para realizar una detección precoz de riesgo nutricional y optimizar los beneficios. Consideramos un punto fundamental el adecuado refuerzo nutricional mediante entrevista con el paciente o en caso necesario mediante la prescripción de suplementos ya sea por vía oral o por sonda nasogástrica.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P121 Nutrición parenteral precoz en cistectomía radical con neovejiga</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Andrea Gómez Estebanz<sup>1</sup>, Laura Ramos Ramos<sup>2</sup>, Mª del Castañar García Gómez<sup>2</sup>, Coral Montalbán Carrasco<sup>2</sup>, Inés Carro<sup>2</sup>, Magdalena Jiménez<sup>2</sup>, Cristina Fernández<sup>2</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Servicio de Farmacia, Hospital Universitario Marqués De Valdecilla.    <br><sup>2</sup>Servicio de Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> El cáncer de vejiga ocupa el segundo lugar de las neoplasias genitourinarias y su tratamiento estándar es quirúrgico mediante cistectomía radical con neovejiga ileal. Es un procedimiento con morbilidad (2057%) y mortalidad (0,3-5,7%), con un estado catabólico significativo en el post-operatorio y reposo intestinal de 5-7 días. Por estos motivos la indicación de alimentación parenteral precoz nos parece una conducta adecuada.    <br><b>Objetivos:</b> Evaluar si la situación nutricional pre-quirúrgica influye en el curso postoperatorio, si la NPT resulta más beneficiosa en algún grupo de enfermos, y aportar datos acerca de la utilización de la NPT en este tipo de cirugías.    <br><b>Material y métodos:</b> Se evaluaron de forma retrospectiva 31 pacientes de 68,3 años de edad media con cáncer de vejiga tratados con cistectomía radical con neovejiga ileal. Todos los pacientes iniciaron la NPT en las primeras 48 horas de la cirugía, calculada según las necesidades individuales y se mantuvo hasta reinstitución de la dieta oral. Se correlacionó el tiempo de ingreso hospitalario y de duración de la NPT con parámetros nutricionales y clínicos pre-quirúrgicos.    <br><b>Resultados:</b> Se realizó valoración nutricional pre-quirúrgica. El valor medio de la albúmina era 4,3 mg/dl y el IMC 27,6, la pérdida de peso estimada en los 6 meses previos a la cirugía era 3,7 kg (4,4%). La albúmina postcirugía desciende a 2,8 mg/dl. La media de la duración de la NPT fue de 8,35 días. El 51,6% de los pacientes precisó la NPT más de 6 días. El tiempo medio de ingreso fue de 22,5 días. No hay correlación de la albúmina ni el IMC preoperatorios con la duración de la NPT ni con el tiempo de ingreso. Sí necesitaron más días de NPT y mayor estancia hospitalaria los pacientes con mayor pérdida de peso precirugía.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Conclusiones:</b> La cirugía induce un estado catabólico como demuestra la disminución de la albúmina. La duración de la NPT en nuestros pacientes fue de más de 7 días por lo que cumple las recomendaciones ESPEN para la NPT precoz postoperatoria. El único indicador nutricional capaz de identificar aquellos pacientes con más necesidad de NPT precoz postcirugía radical de cáncer vejiga es la pérdida de peso.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P122 Soporte nutricional en pacientes portadores de sonda de gastrostomía</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Celia García-Molina Sáez, Carles Iniesta Navalón, Tamara Monedero Saiz, Noelia García-Talavera Espín, María Bienvenida Gómez Sánchez, Lorena Rentero Redondo, Abel Trujillano Ruiz, Carmen Caballero Requejo, Mercedes Nicolás Hernández, Carmen Sánchez  Álvarez</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hospital General Universitario Reina Sofía De Murcia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivo:</b> Describir las características clínicas y el tipo de soporte nutricional de los pacientes portadores de sonda de gastrostomía (SG).    <br><b>Material y método:</b> Estudio transversal descriptivo realizado en un Hospital de Referencia de Área de 330 camas. Se incluyeron todos los pacientes portadores de SG atendidos por la Unidad de Nutrición del centro durante un periodo de dos años (2012-2013). Mediante la revisión de historia clínicas se recogieron datos relativos a las características clínicas (antecedentes patológicos), demográficas (sexo y edad) y relativas al soporte nutricional de los pacientes (diagnóstico que justifica la colocación del a SG y tipo de dieta de nutrición enteral (NE) prescrita). Además se determinó la tasa de reingresos y de mortalidad durante el periodo de estudio. Los diagnósticos que justificaron la colocación del a SG se clasificaron de forma global en enfermedades neurológicas, neoplasias u otras enfermedades, indicando posteriormente la patología que justificaba su indicación. Las dietas de NE se clasificaron según su densidad calórica y contenido proteico en normocalóricas-normoproteicas (dietas &quot;standard&quot;), hipercalóricas-normoproteicas,normocalóricas-hiperproteicas e hipercalóricas-hiperproteicas.Por otra parte se clasificaron según si eran fórmulas enriquecidas o no con fibra y si eran o no específicas para paciente diabético. Los datos se registraron y analizaron en spss v21.0.    <br><b>Resultados:</b> Se incluyeron un total de 60 pacientes, de los cuales el 51,7% fueron mujeres. La edad media fue de 72,5 &plusmn; 15,9 años, oscilando entre 19 y 93 años. Las patologías crónicas más prevalentes fueron demencia (25%), enfermedades neoplásicas (21,7%) e hipertensión (20%). En cuanto a los diagnósticos que justificaron la colocación de la SG, el 80% estuvieron englobados en la categoría de enfermedades neurológicas, seguido de neoplasias(15%) y por último de otras enfermedades (5%). Atendiendo a las patologías específicas que justificaron la indicación de la SG, encontramos que el 21,7% fue por Alzheimer, el 15% por Parkinson y un 13,3% por accidente cerebrovascular. El resto de diagnósticos fueron minoritarios. En cuanto al tipo de dietas de NE prescritas, la mayoría (70%) fueron formulaciones &quot;standard&quot;,seguido de normocalóricas-hiperproteicas (18,3%) e hipercalóricas-hiperproteicas (10%).El 38,3% fueron con fibra, encontrando un 11,7% de ellas específicas para diabéticos. Por último, encontramos una tasa de reingresos del 56,7% y una tasa de mortalidad del 8,3%.    <br><b>Conclusiones:</b> Los pacientes portadores de SG son, en su mayoría, pacientes mayores con enfermedades neurológicas crónicas e irreversibles como el Alzheimer y el Parkinson, por lo que la duración de la NE será indefinida a pesar de que tenga que someterse a reevaluaciones frecuentes.    <br>Los tipos de dietas de NE más utilizados para el soporte nutricional de estos pacientes son las formulaciones &quot;standard&quot;,no específicas para diabético y sin fibra lo que indica que son pacientes sin otras patologías asociadas.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P123 Soporte nutricional en el carcinoma gastroesofágico</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Araceli Ramos Carrasco<sup>1</sup>, Isabel Gasanz Garaicoechea<sup>2</sup>, Teresa Antón Bravo<sup>1</sup>, Emilia Condes Moreno<sup>3</sup>, Inmaculada Moraga Guerrero<sup>4</sup>, Laura Pérez Fernández<sup>1</sup>, Ángel Luis Marco Mur<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario De Móstoles.    <br><sup>2</sup>Servicio de Farmacia del Hospital Universitario de Móstoles.    <br><sup>3</sup>Departamento de Especialidades Médicas de la Universidad Europea de Madrid.    <br><sup>4</sup>Servico de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> Evaluar el soporte nutricional recibido por los pacientes que son diagnosticados de carcinoma gastroesofágico y la influencia de éste en su  evolución.    <br><b>Material y métodos:</b> Se analizan 87 pacientes diagnosticados de carcinoma gastroesofágico desde 2010 a 2013, recogidos por el servicio de nutrición y el servicio de farmacia del Hospital Universitario de Móstoles. Se evalúa en estudio retrospectivo descriptivo el soporte nutricional que reciben los pacientes al diagnóstico o tras la cirugía. Se analiza la distribución por años, tipo de nutrición recibida y la evolución (exitus) en relación con el tipo de nutrición.    <br><b>Resultados:</b> De los 87 pacientes el 75% eran hombres (65) y el 25% mujeres (22). Edad media 65,8 años (SD 11,5).    <br>Distribución por años:    <br> &bull; En 2010 un total de 20 pacientes (22,9%).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>&bull; En 2011 un total de 22 pacientes (25,2%).    <br>&bull; En 2012 un total de 26 pacientes (29,8%).    <br>&bull; En 2013 un total de 19 pacientes (18,4%).    <br> Distribución por años:    <br> &bull; En 2010 un total de 20 pacientes (22,9%)    <br>&bull; En 2011 un total de 22 pacientes (25,2%)    <br>&bull; En 2012 un total de 26 pacientes (29,8%)    <br>&bull; En 2013 un total de 19 pacientes (18,4%)    <br> Tipo de nutrición recibida:    <br> &bull; Ninguna (30 pacientes, 34,5%)    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>&bull; Enteral (8 pacientes, 9,2%)    <br>&bull; Parenteral total, periférica o ambas (31 pacientes, 35,6%)    <br> - 6 pacientes con nutrición parenteral total    <br>- 17 pacientes con nutrición parenteral periférica    <br>- 8 pacientes con nutrición periférica y total    <br> &bull; Parenteral y enteral (18 pacientes, 20,7%)    <br> - 6 pacientes con nutrición parenteral total    <br>- 8 pacientes con nutrición parenteral periférica    <br>- 4 pacientes con nutrición periférica y total    <br>Evolución, exitus, según el tipo de nutrición recibida: utilizando el test estadístico Chi cuadrado se vio que no hay diferencias estadísticamente significativas (P = 0,850)    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> De los 87 pacientes fueron no exitus 65 y exitus 22. Según el tipo de nutrición recibida:    <br> &bull; Ninguna (30):    <br> - No exitus: 23    <br>- Exitus: 7    <br> &bull; Enteral (8):    <br> - No exitus: 6    <br>- Exitus: 2    <br> &bull; Parenteral (31):    <br> - No exitus: 24    <br>- Exitus: 7    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &bull; Parenteral y enteral (18):    <br> - No exitus: 12    <br>- Exitus: 6<b>    <br> Conclusiones:</b>    <br>&bull; El carcinoma gastroesofágico continúa siendo muy prevalente en la población, especialmente en hombres.    <br>&bull; Aún es elevado el porcentaje de pacientes que no reciben soporte nutricional pese a que se trata de las neoplasias con mayor repercusión sobre el estado nutricional antes y después del tratamiento específico.    <br>&bull; Dado que no es estadísticamente significativa la influencia del tipo de soporte nutricional recibido sobre la evolución, exitus, habría que estudiar las variables que han determinado este resultado.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P124 Evaluación de la transición de la edad pediátrica a la adulta en pacientes con fenilcetonuria</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Montserrat Gonzalo Marín<sup>1</sup>, Antonio Omiste-Romero<sup>1</sup>, Inmaculada González Molero<sup>1</sup>, Victoria Contreras Bolívar<sup>1</sup>, Marta Domínguez<sup>1</sup>, Javier Blasco<sup>2</sup>, Juliana Serrano<sup>2</sup>, Carlos Sierra<sup>2</sup>, Gabriel Olveira'</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>HRU Carlos Haya Málaga.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><sup>2</sup>Hospital Materno Infantil Málaga.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivo:</b> La transición de la atención sanitaria de la edad pediátrica a la adulta es un período particularmente vulnerable en los pacientes con enfermedades metabólicas congénitas.    <br>Nuestro objetivo en este estudio fue evaluar la actual transición de los pacientes con fenilcetonuria atendidos en la Unidad de Metabolopatías de Málaga, mediante el análisis del control metabólico, la asistencia médica, la satisfacción de los pacientes y el estado psicosocial.    <br><b>Material y métodos:</b> Evaluamos todos los pacientes trasladados a nuestra unidad de adultos entre 2008 y 2012. Se analizaron retrospectivamente las historias clínicas de casos pediátricos y las historias actuales de los pacientes. Se pasó una encuesta de satisfacción.    <br><b>Resultados:</b> Se analizaron dieciséis pacientes (8 M/8 V). En el momento de la transición, 13/16 estaban con un buen control metabólico de acuerdo con las directrices de tratamiento actuales.    <br>- 13/16 estaban con una dieta baja en fenilalanina en combinación con la ingesta de una mezcla de aminoácidos libre de fenilalanina. 3/16 estaban tomando BH 4 con ingesta normal de proteínas.    <br>- 6/16 tenían IMC superior a 25 kg/m<sup>2</sup> (1/16 con IMC &gt; 40).    <br>- 1/16 tenía osteopenia y 2/16 tenían osteroporosis severa.    <br>- 8/16 tenían formación secundaria y 3/16 habían alcanzado estudios universitarios.    <br>- 3/16 presentaban psicopatología (todos ellos con diagnóstico tardío).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>- 3/16 estaban casados (2 mujeres tenían hijos).    <br><b>Conclusiones:</b> Los pacientes estaban bastante satisfechos con el proceso de transición Durante la transición el control médico y metabólico permanecieron estables.    <br>La optimización individual de la terapia, establecida durante la edad pediátrica, proporciona las bases decisivas para el control de la enfermedad en adultos. Es importante preparar, coordinar y evaluar los procesos de transición.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P125 Pacientes quirúrgicos con ostomías de descarga y papel del equipo de nutrición hospitalaria</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Jose Javier Arenas Villafranca<sup>1</sup>, Cristóbal López Rodríguez<sup>1</sup>, María Ramos Fernández<sup>2</sup>, Maria Eugenia Blanco Rivas<sup>1</sup>, Jimena Abilés<sup>1</sup>, Vicente Faus Felipe<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Área de Farmacia y Nutrición. Hospital Costa del Sol.    <br><sup>2</sup>Área de Cirugía general. Hospital Costa del Sol.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos:</b> La formación de una ostomía de descarga es un procedimiento común tras una resección intestinal. Como en toda intervención de cirugía mayor el paciente precisará de un buen estado nutricional previo. Por añadidura, la resección intestinal está sujeta a complicaciones que pueden comprometer el estado nutricional del paciente. Se expone la relevancia de la intervención nutricional y las características demográficas en este tipo de pacientes.    <br><b>Material y métodos:</b> Se seleccionaron prospectivamente durante 9 meses aquellos pacientes intervenidos con resultado de una ostomía de descarga, solicitándose consentimiento informado. Se descartaron aquellos pacientes con estancia en UCI &gt; 7días o perdidos. Se registró escrupulosamente el débito de todos los pacientes así como otras variables de interés inherentes al estoma, al seguimiento y estatus nutricional. También se identificaron los reingresos.    <br><b>Resultados:</b> Se reclutaron 42 pacientes, edad 63,7 &plusmn; 15,1 años, 62,5% varones. El 52,4% de las intervenciones fueron programadas. Se realizaron un 52,4% de colostomías y un 47,6% de ileostomías. Las causas principales de formación del estoma fueron el Cáncer Colorrectal (64,3%) y Enfermedad inflamatoria intestinal (11.9%). La mediana de la longitud resecada fue 24,5 cm (rango 7-131 cm). El 63,4% de los pacientes, con IMC medio de 25,3 &plusmn; 6 kg/m<sup>2</sup>, precisó seguimiento nutricional estando el 19% pacientes con buen estado nutricional, el 31% riesgo nutricional, y el 50% diagnosticado de desnutrición (85% mixta y 15% calórica) 15,4% en grado severo, 61,5% moderado y 23% leve. El 50% recibió tratamiento con nutrición parenteral (media de aportes 30 &plusmn; 8 kcal/kg), individualizada y monitorizada en la totalidad de los casos, 23% con dieta oral adaptada, 23% con dieta enteral suplementaria y 4% con dieta enteral total. Al comparar los pacientes que recibieron seguimiento con aquellos que no, no se encontraron diferencias en cuanto a la edad, IMC, longitud resecada, el tipo de estoma, el carácter urgente o programado de la cirugía ni los reingresos. Al alta el IMC medio de los pacientes en seguimiento fue 24,0 &plusmn; 5,8 kg/m<sup>2</sup> con una variación con respecto al ingreso de -1,2 &plusmn; 1,8 kg/m<sup>2</sup>.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Conclusiones:</b> Pese a no existir diferencias entre los pacientes en seguimiento nutricional o los que no, es relevante el hecho de que el 50% partieran de un diagnóstico de desnutrición previa a la intervención siendo importante en estos casos el soporte nutricional. En los pacientes en seguimiento se mantuvo el IMC al alta.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P126 Suplementación nutricional en cáncer de tracto digestivo. Adherencia y resultados</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Tamara Monedero Saiz, María Bienvenida Gómez Sánchez, Noelia Victoria García-Talavera Espín, María de los Ángeles Núñez Sánchez, Celia García-Molina Saez, Antonia Inmaculada Zomeño Ros, Mercedes Nicolás Hernández, Carmen Sánchez Álvarez</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">HGU Reina Sofía. Murcia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El enfermo oncológico presenta riesgo de malnutrición: efectos causados por el tumor y consecuencia de la terapia antineoplásica. Se recomienda el inicio de suplementos dietéticos en el postoperatorio de dichos pacientes, indicando tiempo de inicio, pero no cuánto tiempo y qué efectividad podrá tener. Es difícil asegurar un buen cumplimiento de su ingesta en estos pacientes; sufren cambios en percepción gustativa, sensación de plenitud temprana y anorexia por su tratamiento oncológico.    <br><b>Objetivos:</b>    <br>1. Conseguir buen estado nutricional del paciente operado de cáncer al alta hospitalaria.    <br>2. Valorar evolución del estado nutricional y composición corporal tras cirugía y alta hospitalaria.    <br>3. Evaluar tolerancia y preferencias de la suplementación.    <br><b>Material y métodos:</b> Evolución de 48 pacientes, 16 mujeres y 32 hombres entre 39 y 79 años de edad operados de cáncer en el hospital, a los que se les pautó suplemento hipercalórico e hiperproteico específico para pacientes oncológicos (2/día) por tener desnutrición proteica moderada o grave. Tras cirugía, se valoraron los parámetros: pérdida de peso y su tiempo, y grado de desnutrición proteica (método CONUT). Seguimiento durante 8 semanas con controles semanales de sabor escogido, horario de tomas, forma de consumición, cantidad ingerida/día, tolerancia gastrointestinal, datos analíticos y antropométricos de evolución y complicaciones. Los datos se introdujeron en una base de datos de SPSS v.15. Las variables cuantitativas se expresan como la media &plusmn; desviación estándar y las cualitativas como porcentajes.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Resultados:</b> Los pacientes incrementaron su IMC en 0,6 y el 75% mejoraron su actividad física, datos directamente relacionados con el aumento de la ingesta del suplemento.    <br>De los 2 bricks prescritos al día, la media ingerida fue 1, 5, vainilla el sabor preferido y la media mañana, frío y diluido la toma y la forma predominantes. Nauseas, diarrea, estreñimiento y dolor abdominal, los signos y síntomas propios de su intolerancia.    <br><b>Conclusiones:</b> Suplementar al paciente oncológico durante peroperatorio mejora su composición corporal, ingesta alimenticia y su capacidad funcional. Un cercano seguimiento del nutricionista adecuando en cada situación su alimentación garantiza buen estado nutricional que les permita afrontar mejor los problemas derivados de la propia enfermedad (caquexia cancerosa), quimio y radioterapias.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P127 Valoración nutricional prequirúrgica en pacientes con neoplasia colorrectal</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Laura Ramos Ramos, María del Castañar García-Gómez, Magdalena Jiménez Sanz, Cristina Fernández Arce, Coral Montalbán Carrasco</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hospital Marqués de Valdecilla.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción:</b> La desnutrición repercute de forma desfavorable sobre la evolución del proceso quirúrgico, provocando efectos sobre diversos sistemas y retrasando la cicatrización de las heridas, lo que implica un aumento de morbimortalidad, de estancia hospitalaria y como consecuencia de todo ello, del gasto sanitario. Nuestro objetivo es conocer la prevalencia de desnutrición en pacientes con neoplasia colorrectal que van a ser sometidos a cirugía, y valorar la necesidad de nutrición enteral suplementaria.    <br><b>Material y métodos:</b> Se trata de un estudio longitudinal prospectivo desarrollado desde enero a octubre de 2013 en el que se incluyen 18 pacientes remitidos desde cirugía general a la consulta de nutrición para valoración prequirúrgica. A todos los pacientes se les realiza valoración nutricional, utilizando como escalas la VGS (Valoración Global Subjetiva) y el IRN (Índice de Riesgo Nutricional), exploración física completa y analítica. En aquellos pacientes con desnutrición o de riesgo nutricional se pautan suplementos nutricionales con fórmulas inmunomoduladoras.    <br><b>Resultados:</b> De los 18 pacientes incluidos, la edad media fue de 69 &plusmn; 11 años, el 66,7% fueron varones. La localización de las neoplasias fue en 7 casos colon (3 derecho, 2 izquierdo, 2 transverso), 9 en recto/sigma y en 2 casos otras localizaciones. El tiempo medio transcurrido desde la consulta hasta la intervención quirúrgica fue de 17 días (3-68). La albúmina media prequirúrgica fue de 3,9 &plusmn; 0,45 g/dl; El porcentaje de pérdida de peso en los 6 meses previos tiene una mediana de 7% (0-22%). 3 de los pacientes recibieron quimioterapia prequirúrgica y en 2 casos radioterapia. El 28% presentaban diarrea. Un 47% de los pacientes presentaron un estado de malnutrición moderada o riesgo de malnutrición en la VGS. En lo relativo al IRN, un 50% de los pacientes presentaban algún grado de desnutrición, en 2 casos leve, 6 casos moderado y 1 caso severo. Se pautaron suplementos nutricionales en el 61% de los pacientes preferentemente con fórmulas inmunomoduladores. No se observó asociación estadísticamente significativa entre el grado de desnutrición y la localización de la neoplasia.    <br><b>Conclusiones:</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>1. En nuestra serie un 50% de pacientes con neoplasia colorrectal pendiente de intervención quirúrgica presentaban algún grado de desnutrición.    <br>2. La suplementación con fórmulas inmunomoduladoras podría mejorar el estado nutricional prequirúrgico y reducir potencialmente las complicaciones postoperatorias.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>P128 Beneficio del suplemento nutricional enriquecido en ácido eicosapentaenoico (EPA) en pacientes oncológicos</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Cristina Vázquez López, Alicia Martín Vila, Marta Suárez Santamaría, Miriam Álvarez Payero, Guadalupe Piñeiro Corrales</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Complejo Hospitalario Universitario de Vigo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivo:</b> Evaluar efectividad y tolerancia de los suplementos enriquecidos en EPA en pacientes con cáncer de pulmón y tracto digestivo superior (TDS) sometidos a radioterapia.    <br><b>Método:</b> Estudio piloto prospectivo de 12 meses de duración, aleatorizado con grupo control de pacientes adultos con neoplasia de pulmón y TDS en radioterapia. Se incluyeron pacientes con caquexia tumoral (pérdida de peso &gt; 5% en los últimos 6 meses o Índice de Masa Corporal &lt; 20 kg/m<sup>2</sup> con pérdida peso &gt; 2%) y esperanza de vida superior a 3 meses, en los que se recogieron datos demográficos, antropométricos, porcentaje de pérdida de peso (ppp) al inicio del tratamiento, Valoración Global Subjetiva Generada por el Paciente (VSG-GP). El grupo intervención (GI) recibió un suplemento nutricional normoproteico/hipercalórico enriquecido en EPA (2 veces/día, 2 g EPA) y grupo control (GC) recibió un suplemento normoproteico/hipercalórico (igual posología).    <br>Se realizó una evaluación nutricional al inicio, 2 y 4 meses, y una valoración de tolerancia al suplemento.    <br><b>Resultados:</b> Se reclutaron 12 pacientes [75% hombres, mediana de edad 66 (56-81); 7 pacientes: neoplasia de pulmón, 2: adenocarcinoma escamoso esófago y 1: mesotelioma] que presentaron malnutrición con un ppp con respecto al habitual superior al 10% (13% &plusmn; 7,6)]. De los 12 pacientes evaluados, 7 fueron aleatorizados al GI y 5 al GC. En el primer mes, 4 pacientes abandonaron el estudio; 2, voluntariamente, 1 éxitus, y 1 por complicaciones clínicas. Se realizó el seguimiento nutricional en los 8 pacientes restantes, en 1 sólo se dispone de información de la visita inicial pero en 4 se pudieron evaluar datos hasta el cuarto mes de tratamiento según VSG-GP.    <br>Encontramos que, tanto en los pacientes del grupo de intervención como en los del grupo control, persiste el mismo estado nutricional que en la visita inicial (GI: 2 malnutrición moderada y GC: 1 malnutrición moderada y 1 sin datos de malnutrición)    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>La tolerancia a ambos suplementos fue adecuada en todos los pacientes, salvo en uno que experimentó saciedad precoz al suplemento con EPA.    <br><b>Conclusiones:</b> No se han observado beneficios en cuanto a efectividad y tolerancia del suplemento enriquecido en EPA. Sería necesario llevar a cabo más estudios, ya que el tamaño muestral es reducido.</font></p>      ]]></body>
</article>
