<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0212-1611</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Nutrición Hospitalaria]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Nutr. Hosp.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0212-1611</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Grupo Arán]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0212-16112017000100022</article-id>
<article-id pub-id-type="doi">10.20960/nh.990</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hidratos de carbono y práctica deportiva: una etnografía virtual en Twitter]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Carbohydrates and sports practice: a Twitter virtual ethnography]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez-Martín]]></surname>
<given-names><![CDATA[Beatriz]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alberto Castillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Castilla-La Mancha Facultad de Terapia Ocupacional, Logopedia y Enfermería Departamento de Enfermería, Fisioterapia y Terapia Ocupacional]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Talavera de la Reina ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>2017</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>2017</year>
</pub-date>
<volume>34</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>144</fpage>
<lpage>153</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0212-16112017000100022&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0212-16112017000100022&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0212-16112017000100022&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Introducción: aunque el consumo de hidratos de carbono es un factor clave para alcanzar un óptimo rendimiento deportivo, los niveles de ingesta parecen cuestionados por algunos deportistas amateurs, que llegan a desarrollar una aversión irracional por los hidratos de carbono conocida como "carbofobia". Por otro lado, la alimentación es origen de comunidades virtuales erigidas como fuente de conocimiento e intercambio de información, aunque apenas se ha analizado la influencia de estas en los comportamientos alimentarios. Objetivos: conocer las conceptualizaciones sobre el consumo de hidratos de carbono y los patrones alimentarios relacionados con la carbofobia a través de la actividad en Twitter de aficionados a la práctica deportiva. Métodos: estudio cualitativo diseñado desde la Etnografía Virtual de Hine. Realizamos una inmersión virtual en cuentas en abierto de la red social Twitter en una muestra teórica de tuits de aficionados al deporte. Se realizó un análisis del discurso de la información narrativa de tuits mediante los procesos de codificación abierta, axial y selectiva y el método de comparación constante. Resultados: del análisis emergen cuatro grandes categorías que retratan las conceptualizaciones sobre los hidratos de carbono: los hidratos de carbono como sospechosos o culpables del estancamiento en el entrenamiento y de los problemas con el peso, la carbofobia como estilo de vida, la carbofobia como religión y la relación amor/odio con los hidratos de carbono. Conclusiones: la dieta baja en hidratos de carbono, o carente de ellos, es considerada como un estilo de vida saludable en algunos aficionados a la práctica deportiva. Los resultados de este estudio ponen de manifiesto el poder de herramientas de comunicación virtual como Twitter para apoyar, fomentar y mantener conductas alimentarias no frecuentes y no siempre saludables. Futuros estudios deben seguir profundizando en el contexto en el que aparecen estas prácticas.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Introduction: Although carbohydrates consumption is a key factor to enhance sport performance, intake levels seem questioned by some amateur athletes, leading to develop an irrational aversion to carbohydrate known as "carbophobia". On the other hand, food is the origin of virtual communities erected as a source of knowledge and a way to exchange information. Despite this, very few studies have analysed the influence of social media in eating behaviours. Objectives: To know the conceptualizations about carbohydrates intake and eating patterns related to carbophobia expressed in amateur athletes' Twitter accounts. Methods: Qualitative research designed from Hine's Virtual Ethnography. Virtual immersion was used for data collection in Twitter open accounts in a theoretical sample of tweets from amateur athletes. Discourse analysis of narrative information of tweets was carried out through open, axial and selective coding process and the constant comparison method. Results: Data analysis revealed four main categories that offered a picture of conceptualizations of carbohydrates: carbohydrates as suspects or guilty from slowing down training, carbophobia as a lifestyle, carbophobia as a religion and finally the love/hate relationship with carbohydrates. Conclusions: Low-carbohydrate diet is considered a healthy lifestyle in some amateur athletes. The results of this study show the power of virtual communication tools such as Twitter to support, promote and maintain uncommon and not necessarily healthy eating behaviours. Future studies should focus on the context in which these practices appear.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Deporte]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Internet]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Nutrición]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Red social]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Twitter]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Investigación cualitativa]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Sports]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Internet]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Nutrition science]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Social network]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Twitter]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Qualitative research]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><a name="top"></a><b>TRABAJO ORIGINAL / <i>Epidemiolog&iacute;a y diet&eacute;tica</i></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Hidratos de carbono y pr&aacute;ctica deportiva: una etnograf&iacute;a virtual en Twitter</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Carbohydrates and sports practice: a Twitter virtual ethnography</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Beatriz Rodr&iacute;guez-Mart&iacute;n y Carlos Alberto Castillo</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Departamento de Enfermer&iacute;a, Fisioterapia y Terapia Ocupacional. Facultad de Terapia Ocupacional, Logopedia y Enfermer&iacute;a. Universidad de Castilla-La Mancha. Talavera de la Reina, Toledo</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#bajo">Direcci&oacute;n para correspondencia</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n:</b> aunque el consumo de hidratos de carbono es un factor clave para alcanzar un &oacute;ptimo rendimiento deportivo, los niveles de ingesta parecen cuestionados por algunos deportistas <i>amateurs</i>, que llegan a desarrollar una aversi&oacute;n irracional por los hidratos de carbono conocida como "carbofobia". Por otro lado, la alimentaci&oacute;n es origen de comunidades virtuales erigidas como fuente de conocimiento e intercambio de informaci&oacute;n, aunque apenas se ha analizado la influencia de estas en los comportamientos alimentarios.    <br><b>Objetivos:</b> conocer las conceptualizaciones sobre el consumo de hidratos de carbono y los patrones alimentarios relacionados con la carbofobia a trav&eacute;s de la actividad en Twitter de aficionados a la pr&aacute;ctica deportiva.    <br><b>M&eacute;todos:</b> estudio cualitativo dise&ntilde;ado desde la Etnograf&iacute;a Virtual de Hine. Realizamos una inmersi&oacute;n virtual en cuentas en abierto de la red social Twitter en una muestra te&oacute;rica de tuits de aficionados al deporte. Se realiz&oacute; un an&aacute;lisis del discurso de la informaci&oacute;n narrativa de tuits mediante los procesos de codificaci&oacute;n abierta, axial y selectiva y el m&eacute;todo de comparaci&oacute;n constante.    <br><b>Resultados:</b> del an&aacute;lisis emergen cuatro grandes categor&iacute;as que retratan las conceptualizaciones sobre los hidratos de carbono: los hidratos de carbono como sospechosos o culpables del estancamiento en el entrenamiento y de los problemas con el peso, la carbofobia como estilo de vida, la carbofobia como religi&oacute;n y la relaci&oacute;n amor/odio con los hidratos de carbono.    <br><b>Conclusiones:</b> la dieta baja en hidratos de carbono, o carente de ellos, es considerada como un estilo de vida saludable en algunos aficionados a la pr&aacute;ctica deportiva. Los resultados de este estudio ponen de manifiesto el poder de herramientas de comunicaci&oacute;n virtual como Twitter para apoyar, fomentar y mantener conductas alimentarias no frecuentes y no siempre saludables. Futuros estudios deben seguir profundizando en el contexto en el que aparecen estas pr&aacute;cticas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Deporte. Internet. Nutrici&oacute;n. Red social. Twitter. Investigaci&oacute;n cualitativa.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>ABSTRACT</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introduction:</b> Although carbohydrates consumption is a key factor to enhance sport performance, intake levels seem questioned by some amateur athletes, leading to develop an irrational aversion to carbohydrate known as "carbophobia". On the other hand, food is the origin of virtual communities erected as a source of knowledge and a way to exchange information. Despite this, very few studies have analysed the influence of social media in eating behaviours.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Objectives:</b> To know the conceptualizations about carbohydrates intake and eating patterns related to carbophobia expressed in amateur athletes' Twitter accounts.    <br><b>Methods:</b> Qualitative research designed from Hine's Virtual Ethnography. Virtual immersion was used for data collection in Twitter open accounts in a theoretical sample of tweets from amateur athletes. Discourse analysis of narrative information of tweets was carried out through open, axial and selective coding process and the constant comparison method.    <br><b>Results:</b> Data analysis revealed four main categories that offered a picture of conceptualizations of carbohydrates: carbohydrates as suspects or guilty from slowing down training, carbophobia as a lifestyle, carbophobia as a religion and finally the love/hate relationship with carbohydrates.    <br><b>Conclusions:</b> Low-carbohydrate diet is considered a healthy lifestyle in some amateur athletes. The results of this study show the power of virtual communication tools such as Twitter to support, promote and maintain uncommon and not necessarily healthy eating behaviours. Future studies should focus on the context in which these practices appear.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> Sports. Internet. Nutrition science. Social network. Twitter. Qualitative research.</font></p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las dietas bajas en hidratos de carbono o cetog&eacute;nicas han ido progresivamente haci&eacute;ndose m&aacute;s populares tanto en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica como en los medios de comunicaci&oacute;n (1). A pesar de no tratarse de una pr&aacute;ctica nueva, a partir del a&ntilde;o 2000 encontramos un repunte en el n&uacute;mero de grupos de apoyo <i>online</i> relacionados con las dietas bajas en hidratos de carbono (2). No obstante, las dietas cetog&eacute;nicas se emplean con fines terap&eacute;uticos desde principios del siglo XX (3), aunque no es hasta principios de los a&ntilde;os setenta con la aparici&oacute;n del libro <i>Dr. Atkins' Diet Revolution</i> en Estados Unidos, cuando las dietas bajas en hidratos de carbono empiezan a emplearse como herramienta adelgazante. De hecho, el &eacute;xito de estas dietas fue tal que se lleg&oacute; a acu&ntilde;ar el t&eacute;rmino <i>carbofobia</i> para denominar al miedo irracional a los hidratos de carbono, caracterizado por la defensa y/o seguimiento de dietas bajas en hidratos de carbono, un aumento en el consumo de prote&iacute;nas y de grasas (incluyendo las grasas saturadas) y la cr&iacute;tica a las recomendaciones nutricionales tradicionales (4). Tras la dieta de Atkins emergieron m&uacute;ltiples variaciones de dietas bajas en hidratos de carbono, hasta llegar a la que probablemente haya tenido m&aacute;s repercusi&oacute;n y seguidores de todas: la Dieta Dukan (5). Esta dieta, publicada por el Dr. Pierre Dukan, ha alcanzado un n&uacute;mero muy elevado de seguidores, sobre todo a partir del desarrollo de las redes sociales como herramienta de comunicaci&oacute;n. Aunque estas dietas puedan funcionar a corto plazo (logrando una reducci&oacute;n de peso deseado sin tener en cuenta otros factores), parece probable que la p&eacute;rdida de peso no se deba mayoritariamente a la reducci&oacute;n de hidratos de carbono sino a la disminuci&oacute;n total de calor&iacute;as ingeridas (6). De hecho, recientes estudios no observan diferencias significativas entre dietas bajas en hidratos de carbono y dietas balanceadas como herramientas para perder peso (1). Igualmente, existe evidencia cient&iacute;fica suficiente para afirmar que este tipo de enfoques nutricionales pueden resultar nocivos para la salud, aun consiguiendo los objetivos de reducci&oacute;n de peso (7). De hecho, este m&eacute;todo ha sido calificado como "fraudulento y peligroso" por diferentes organismos evaluadores (8). No obstante, las dietas bajas en hidratos de carbono siguen teniendo multitud de seguidores dispuestos a cambiar sus h&aacute;bitos alimenticios para adaptarse a estas dietas a pesar de la falta de evidencia a favor de su uso o la creciente evidencia que lo desaconseja.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sabemos que la ingesta de hidratos de carbono en la pr&aacute;ctica deportiva es clave para mantener tanto unos niveles adecuados de gluc&oacute;geno antes de un evento deportivo, as&iacute; como para favorecer altos niveles de oxidaci&oacute;n de hidratos de carbono y prevenir hipoglucemias durante la realizaci&oacute;n de ejercicio (9). De hecho, no parece claro que reducir la disponibilidad de hidratos de carbono para favorecer adaptaciones metab&oacute;licas tenga efecto alguno sobre la mejora del rendimiento (10). As&iacute;, organismos internacionales ponen en valor la ingesta de hidratos de carbono como elemento clave en la pr&aacute;ctica deportiva e incluso como factor esencial en la recuperaci&oacute;n entre sesiones de entrenamiento o eventos deportivos (9) y son pocos los casos en los cuales la reducci&oacute;n de la ingesta de hidratos de carbono no acarree aspectos negativos en el plano deportivo (11). Nuevas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n sugieren que controlar la periodicidad con la que se introducen los hidratos de carbono durante la pr&aacute;ctica deportiva (sin modificar la cantidad) a lo largo del d&iacute;a puede suponer una mejora en deportes de resistencia (12).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ante este escenario es fundamental conocer y comprender los factores asociados a la adherencia de la poblaci&oacute;n tanto a la pr&aacute;ctica de la actividad f&iacute;sica regular realizada de manera no profesional, como a ciertos h&aacute;bitos nutricionales. Ya que estos h&aacute;bitos nutricionales pueden asociarse con estilos de vida no saludables considerados factores de riesgo de prevalentes enfermedades actuales como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes o ciertos tipos de c&aacute;ncer. Adem&aacute;s, sabemos que los h&aacute;bitos nocivos, especialmente cuando son adquiridos durante la adolescencia, no suelen seguirse solamente durante un determinado periodo de tiempo, siendo com&uacute;n la transformaci&oacute;n de los h&aacute;bitos nocivos en rutinas que se perpet&uacute;an en la vida adulta (13,14).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En la actualidad, vivimos en sociedades conectadas a Internet donde las redes sociales son un medio de interacci&oacute;n entre usuarios y poderosas herramientas para la creaci&oacute;n de una cultura e identidad com&uacute;n, que emerge y se propaga a trav&eacute;s de ideas virales, emoticonos, abreviaturas, acr&oacute;nimos, chistes, argot y c&oacute;digos propios, etc., estableciendo aut&eacute;nticas comunidades virtuales. En este escenario Twitter es una de las redes sociales m&aacute;s empleadas mundialmente, con 313 millones de usuarios activos al mes seg&uacute;n cifras de junio de 2016 (seg&uacute;n datos de la propia compa&ntilde;&iacute;a). En esta red social los usuarios (u organizaciones) pueden publicar comentarios, ideas, reacciones, noticias, etc. en 140 caracteres o menos. Adem&aacute;s, el texto puede ir acompa&ntilde;ado de material audiovisual, dando lugar a un <i>tweet</i> o tuit, en espa&ntilde;ol. Por otra parte, los usuarios pueden interaccionar con este tuit coment&aacute;ndolo, renvi&aacute;ndolo a sus seguidores (retuit), indicando que les gusta e incluso mencionando a otros usuarios. En Twitter el espa&ntilde;ol es la segunda lengua m&aacute;s utilizada y se estima que en Espa&ntilde;a, donde m&aacute;s de la mitad de los usuarios de Internet tienen una cuenta en Twitter, m&aacute;s del 95% de los j&oacute;venes de entre 20 y 24 a&ntilde;os usan la comunicaci&oacute;n digital como medio de relaci&oacute;n entre personas (15).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el &aacute;mbito de la investigaci&oacute;n, Twitter ya ha sido empleado con anterioridad como herramienta para analizar diversos aspectos en Ciencias de la Salud, de hecho, es una red social empleada con asiduidad para hacer promoci&oacute;n de la salud desde cuentas oficiales de los servicios de salud nacionales (16). As&iacute;, se ha utilizado esta red social como herramienta predictiva frente a fen&oacute;menos estacionales como la gripe (17), como un m&eacute;todo para obtener datos epidemiol&oacute;gicos frente a nuevos usos de sustancias estupefacientes (18) o como herramienta de apoyo para dejar de fumar (19). Asimismo, actualmente se est&aacute;n desarrollando nuevas tecnolog&iacute;as y m&eacute;todos de acceso y an&aacute;lisis a la enorme cantidad de informaci&oacute;n publicada en Twitter (20).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la actualidad la alimentaci&oacute;n es uno de los principales ejes de debate en las redes sociales, siendo el origen de muchas comunidades virtuales, como los defensores de la identidad carbof&oacute;bica especialmente com&uacute;n entre aficionados a la pr&aacute;ctica deportiva. Desde el paradigma biom&eacute;dico la carbofobia es considerada como una pr&aacute;ctica personal extrema y altamente peligrosa, evidenciando los riesgos del seguimiento de dietas bajas en hidratos de carbono (4). A pesar de lo anterior, los motivos que llevan a las personas a seguir este tipo de dietas o el trasfondo sociocultural de esta pr&aacute;ctica son en su mayor&iacute;a desconocidos. Desde un punto de vista social y cultural, el conocimiento nutricional, los h&aacute;bitos alimenticios y los h&aacute;bitos relacionados con la pr&aacute;ctica deportiva de la poblaci&oacute;n son una informaci&oacute;n clave para los profesionales sanitarios y los gestores que debe ser tenida en cuenta en el dise&ntilde;o e implantaci&oacute;n de planes y programas de educaci&oacute;n para la salud. Sin embargo, poco sabemos acerca de c&oacute;mo las redes sociales pueden servir de escaparate para la difusi&oacute;n de h&aacute;bitos no saludables y su aceptaci&oacute;n por parte de otros usuarios, particularmente en Espa&ntilde;a.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Conocer las conceptualizaciones sobre el consumo hidratos de carbono y los patrones alimentarios relacionados con la carbofobia manifestados en cuentas de Twitter de aficionados a la pr&aacute;ctica deportiva, con el fin de indagar en los aspectos socioculturales de esta pr&aacute;ctica alimentaria.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>M&eacute;todos</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Estudio cualitativo dise&ntilde;ado desde el enfoque de la Etnograf&iacute;a Virtual de Hine, m&eacute;todo utilizado para indagar las pr&aacute;cticas culturales de grupos <i>online</i> (21). Se realiz&oacute; un an&aacute;lisis del discurso de la informaci&oacute;n narrativa de tuits publicados en ingl&eacute;s o castellano relacionados con el consumo de hidratos de carbono en cuentas abiertas de la red social Twitter. Se eligi&oacute; un enfoque etnogr&aacute;fico con el fin de comprender los comportamientos alimentarios y la interpretaci&oacute;n otorgada a los hidratos de carbono por los seguidores de la pr&aacute;ctica alimentaria analizada y la red social Twitter por la oportunidad que ofrece de generar debates abiertos sobre un tema a trav&eacute;s de <i>hashtags</i> y su potencial para proporcionar informaci&oacute;n resumida y actualizada sobre un tema. A trav&eacute;s de un dise&ntilde;o cualitativo se indag&oacute; en las pr&aacute;cticas alimentarias de un grupo, profundizando m&aacute;s all&aacute; del mero recuento de tuits por <i>hashtag</i>, retuits o seguidores que puede proporcionar una investigaci&oacute;n cuantitativa. Siguiendo los principios de la Etnograf&iacute;a Virtual para la recogida de datos el investigador principal realiz&oacute; inmersi&oacute;n virtual, de junio de 2014 a enero de 2016, en cuentas de Twitter en abierto analizando los tuits publicados, en ingl&eacute;s o castellano, por personas que practicaran alg&uacute;n tipo de actividad f&iacute;sica de manera <i>amateur</i> en instalaciones deportivas p&uacute;blicas o privadas de forma continuada y planificada para mantener o mejorar su condici&oacute;n f&iacute;sica. Durante este tiempo se busc&oacute; la comprensi&oacute;n de las pr&aacute;cticas culturales existentes detr&aacute;s de los textos, im&aacute;genes y videos incluidos en los tuits analizados (22).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para la b&uacute;squeda de los tuits se utilizaron las siguientes palabras clave o <i>hashtag</i>s en castellano <i>(&#35;carbohidrato, &#35;carbo, &#35;CH, &#35;SinAz&uacute;car, &#35;ComerLimpio) o ingl&eacute;s (&#35;carbohydrate, &#35;carbs, &#35;LowCarbs, &#35;SugarFree, &#35;NoSugar, &#35;EatClean)</i>. Adem&aacute;s, se realiz&oacute; una b&uacute;squeda secundaria a trav&eacute;s del an&aacute;lisis de los tuits de los seguidores de las cuentas encontradas y personas que les realizaban retuit, con el objetivo de ampliar la b&uacute;squeda e incluir tambi&eacute;n tuits de otros usuarios que no utilizaran <i>hashtag</i>. Tras la b&uacute;squeda a trav&eacute;s de las palabras clave seleccionadas se localizaron un total de 6.525 tuits, en el <a href="#f1">figura 1</a> se muestra un diagrama de burbujas que incluye el n&uacute;mero de tuits por cada <i>hashtag</i>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f1"></a><img src="/img/revistas/nh/v34n1/22_original_figura1.jpg"></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los tuits localizados durante la fase de b&uacute;squeda fueron revisados por dos investigadores dentro del contexto en el que aparecieron para comprobar su relaci&oacute;n con el tema de estudio.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Durante este proceso se utilizaron los siguientes criterios de inclusi&oacute;n:</font></p>     <blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">- Tuits que incluyeran alguna de las palabras clave seleccionadas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">- Tuits publicados en ingl&eacute;s o castellano.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">- Tuits publicados por personas que manifestaran en alg&uacute;n apartado de su cuenta de Twitter realizar actividad f&iacute;sica.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Una vez seleccionados los potenciales tuits que cumpl&iacute;an los criterios de inclusi&oacute;n, y ante la imposibilidad de analizar todos los tuits encontrados, para la siguiente fase de an&aacute;lisis del contenido de los mismos se realiz&oacute; un muestreo te&oacute;rico de modo que cada nuevo tuit incluido en el proceso de an&aacute;lisis fue elegido por proporcionar conceptos anal&iacute;ticos nuevos y/o clarificar las relaciones entre los constructos. Este tipo de muestreo permiti&oacute;, en el caso de aquellas personas que compart&iacute;an informaci&oacute;n personal en sus perfiles, incluir tuits publicados por personas con diferente g&eacute;nero, edad, y pr&aacute;ctica de actividad f&iacute;sica, en un esfuerzo de ampliar las miradas sobre el fen&oacute;meno estudiado. Los tuits elegidos para el an&aacute;lisis fueron volcados en una unidad hermen&eacute;utica compartida por ambos investigadores del programa de an&aacute;lisis cualitativo Atlas-ti 7.0, <i>software</i> que facilita el manejo de grandes vol&uacute;menes de datos, el proceso de codificaci&oacute;n y la triangulaci&oacute;n del an&aacute;lisis por parte de varios investigadores. Esta fase fue guiada por el m&eacute;todo de comparaci&oacute;n constante en un proceso interactivo de recogida y an&aacute;lisis de datos. El proceso de an&aacute;lisis de tuits continu&oacute; hasta alcanzar la saturaci&oacute;n te&oacute;rica de los datos, punto en el que seguir analizando nuevos datos (contenido de los tuits) no proporcionaba conceptos anal&iacute;ticos nuevos (23-25). En el <a href="#f2">figura 2</a> se muestra un diagrama de flujo de las fases secuenciales de la etnograf&iacute;a virtual que se ha realizado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f2"></a><img src="/img/revistas/nh/v34n1/22_original_figura2.jpg"></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>AN&Aacute;LISIS DE DATOS</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Dos investigadores realizaron de manera independiente en Atlas-ti el an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n narrativa de los tuits incluidos a trav&eacute;s del proceso de codificaci&oacute;n y el m&eacute;todo de comparaci&oacute;n constante (23,24). Posteriormente los resultados del proceso de codificaci&oacute;n fueron puestos en com&uacute;n y consensuados por ambos investigadores. Durante el an&aacute;lisis de los datos se realiz&oacute; el proceso de codificaci&oacute;n abierta, axial y selectiva, de modo que la informaci&oacute;n de los tuits fue agrupada en categor&iacute;as que englobaban los conceptos o temas similares encontrados durante el an&aacute;lisis. As&iacute;, durante la primera fase del proceso de codificaci&oacute;n se buscaron y etiquetaron en los tuits los conceptos emergentes (c&oacute;digos) relacionados con los significados del consumo de hidratos de carbono, posteriormente esos conceptos fueron agrupados en categor&iacute;as (codificaci&oacute;n abierta). En el siguiente nivel de an&aacute;lisis las categor&iacute;as fueron agrupadas en subcategor&iacute;as buscando las relaciones ente las mismas (codificaci&oacute;n axial) y finalmente se reorganizaron las categor&iacute;as en torno al concepto explicativo central: conceptualizaciones sobre los hidratos de carbono (codificaci&oacute;n selectiva) (24).</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Resultados</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los tuits analizados reflejan los discursos sobre el consumo de hidratos de carbono de hombres y mujeres que practicaban actividad f&iacute;sica, de intensidad de moderada a vigorosa, de manera regular en instalaciones deportivas p&uacute;blicas o privadas de manera no profesional con el objetivo de mantener o mejorar su condici&oacute;n f&iacute;sica. Los autores de los tuits analizados acud&iacute;an de manera regular al gimnasio destacando entre sus actividades los ejercicios anaer&oacute;bicos (levantamiento de pesas, barras, trabajo con m&aacute;quinas o con el propio peso) combinando, sobre todo en las fases de definici&oacute;n, con otras actividades anaer&oacute;bicas como carrera, bicicleta, el&iacute;ptica o nataci&oacute;n, entre otras. Tras el proceso de an&aacute;lisis de los tuits incluidos emergen cuatro grandes categor&iacute;as que ofrecen un retrato de las conceptualizaciones sobre los hidratos de carbono y del comportamiento alimentario de los defensores de la alimentaci&oacute;n baja en hidratos de carbono como paradigma del &eacute;xito tras el entrenamiento f&iacute;sico: los hidratos de carbono como sospechosos o culpables del estancamiento en el entrenamiento y los problemas relacionados con el peso, la carbofobia como estilo de vida, la carbofobia como religi&oacute;n y la relaci&oacute;n amor/odio con los hidratos de carbono. La <a target="_blank" href="/img/revistas/nh/v34n1/22_original_tabla1.html">tabla I</a> recoge las relaciones entre las categor&iacute;as y los c&oacute;digos emergentes, junto con una selecci&oacute;n de tuits ilustrativos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>LOS HIDRATOS DE CARBONO COMO SOSPECHOSOS O CULPABLES DEL ESTANCAMIENTO EN EL ENTRETAMIENTO Y PROBLEMAS RELACIONADOS CON EL PESO</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Entre los principios b&aacute;sicos de la alimentaci&oacute;n, los hidratos de carbono son conceptualizados de forma negativa por los carbof&oacute;bicos hasta el punto de promover su eliminaci&oacute;n de la dieta o responsabilizarlos de ciertas patolog&iacute;as como la obesidad y diabetes, de producir estancamiento en el entrenamiento f&iacute;sico o de ser los culpables de no reducir peso a pesar del entrenamiento. Observamos que en la mayor&iacute;a de los tuits se promueve la eliminaci&oacute;n de todo tipo de hidratos de carbono de la dieta, como si de una familia homog&eacute;nea de sustancias se tratara y sin hacer una separaci&oacute;n entre hidratos de carbono simples y complejos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>LA CARBOFOBIA COMO ESTILO DE VIDA</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Uno de los lugares comunes de los tuits analizados es la defensa de la carbofobia como un estilo de vida y no como una mera pr&aacute;ctica alimentaria. En este sentido, las dietas bajas en hidratos de carbono o su eliminaci&oacute;n, es interiorizado por sus seguidores como un paradigma de alimentaci&oacute;n saludable.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Adem&aacute;s, es com&uacute;n que las personas que escriben tuits carbof&oacute;bicos busquen respaldar la informaci&oacute;n que difunden referenciando en sus mensajes alg&uacute;n art&iacute;culo cient&iacute;fico y/o enlaces a otras web o siguiendo el hilo de otras conversaciones que se hayan iniciado previamente en Twitter sobre el tema. Siendo estos comportamientos los nuevos modos de demostrar la credibilidad de sus mensajes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No obstante, para la mayor&iacute;a de los usuarios la confianza en la informaci&oacute;n lanzada en esta red social se basa en el n&uacute;mero de seguidores que tiene la persona que difunde el mensaje en Twitter, as&iacute; como en el n&uacute;mero de retuits que haya recibido el mensaje y no tanto en la informaci&oacute;n cient&iacute;fica que avale el mensaje. De hecho, es com&uacute;n encontrar en estos tuits v&iacute;nculos a investigaciones donde se sacan las conclusiones de estudios complejos de contexto y se emplean como justificaci&oacute;n a estos estilos de vida. Esta trampa es muy sutil ya que se utiliza el conocimiento cient&iacute;fico para generar la falsa creencia de que existen estudios que apoyan este estilo de vida. Si observamos por ejemplo el tuit donde se cita a Sert y cols. (26), se hace referencia en &eacute;l a un estudio con un elevado n&uacute;mero de sujetos donde se establece que las dietas hiperproteicas no producen da&ntilde;o renal. Sin embargo, si leemos el estudio en cuesti&oacute;n, vemos que se trata de una publicaci&oacute;n antigua (1990) que hace referencia a un trabajo donde en realidad lo que se eval&uacute;an son las complicaciones descritas en trasplantes renales, obteniendo como principal conclusi&oacute;n que la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica es clave para mejorar la respuesta del paciente. Por lo tanto, no existe ninguna relaci&oacute;n entre este estudio y el impacto que pudieran tener las dietas hiperproteicas en la salud.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Otro aspecto que contribuye a la difusi&oacute;n exitosa del mensaje es el empleo del sentido del humor a trav&eacute;s de memes graciosos o ingeniosos que suelen estar basadas en juegos de palabras o en el uso de personajes famosos, vi&ntilde;etas de comic, fotograf&iacute;as y dibujos con situaciones divertidas de la vida diaria que contribuyen a que el mensaje se difunda r&aacute;pidamente por la web.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Como en todo grupo, los seguidores de la identidad carbof&oacute;bica tienen sus propias se&ntilde;as de identidad manifestadas en la informaci&oacute;n difundida en Twitter. Por ejemplo, es habitual que los tuits lanzados por los seguidores del estilo de vida carbof&oacute;bico incluyan informaci&oacute;n aparentemente especializada sobre hidratos de carbono, prote&iacute;nas y grasas y sus efectos en el organismo. As&iacute;, sus seguidores se convierten, con el tiempo, en seudoexpertos legitimados para opinar y trasmitir dogmas. El problema reside en que en la mayor&iacute;a de los casos, estas personas carecen de formaci&oacute;n nutricional o basan sus opiniones en intereses comerciales. As&iacute;, los gur&uacute;s (seguidores avanzados de esta pr&aacute;ctica alimentaria) instruyen a otros seguidores n&oacute;veles a trav&eacute;s de tuits que informan sobre la composici&oacute;n nutricional de los alimentos y de ciertos aspectos t&eacute;cnicos como el &iacute;ndice gluc&eacute;mico (IG) de los hidratos de carbono. Otra caracter&iacute;stica com&uacute;n es la clara diferenciaci&oacute;n en sus discursos entre la alimentaci&oacute;n y la nutrici&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En otros casos, son comunes las cr&iacute;ticas a la pir&aacute;mide alimentaria. En este sentido, si la pir&aacute;mide alimentaria tradicional se compone por cuatro grandes escalones ordenados seg&uacute;n las recomendaciones de mayor frecuencia de consumo de los grupos de alimentos por su cercan&iacute;a a la base de la pir&aacute;mide, son comunes los tuits que muestran una nueva imagen en la que se secciona tanto la base (grupo de cereales), como la c&uacute;spide (az&uacute;cares) para crear una pir&aacute;mide alimentaria propia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los miembros de estas redes sociales suelen emplear un lenguaje propio en los tuits que lanzan, as&iacute; t&eacute;rminos como <i>carbos o carbs</i> (hidratos de carbono), <i>protes</i> (prote&iacute;nas), <i>comida trampa</i> (comida especial rica en hidratos de carbono que puede realizarse de manera puntual), <i>suples</i> (suplementos alimenticios tales como vitaminas, prote&iacute;nas en polvo y sustancias quema grasas) o <i>comer limpio</i> (no ingerir hidratos de carbono) son habituales en los mensajes que difunden. Adem&aacute;s, suelen utilizar actividades realizadas de manera puntual o peri&oacute;dica con el fin de mantener la cohesi&oacute;n del grupo, difundir informaci&oacute;n o atraer a otros posibles adeptos. En el caso de Twitter los usuarios utilizan las etiquetas o <i>hashtag</i>s para que otros usuarios identifiquen r&aacute;pidamente las actividades propuestas, por ejemplo: <i>&#35;BeSugarFree, &#35;LowCarbs, &#35;EatClean, &#35;TweetYourMeal, &#35;DiaTrampa</i>, etc. Estas actividades pueden consistir en iniciar nuevos temas de conversaci&oacute;n, realizar comentarios o aportes personales sobre un tema ya propuesto, subir fotos o compartir resultados que muestren el seguimiento de una determinada pr&aacute;ctica, entre otras.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por otro lado, los seguidores de estas pr&aacute;cticas comparten la conceptualizaci&oacute;n de que el seguimiento de este tipo de alimentaci&oacute;n les hace superiores frente a los que caen en la tentaci&oacute;n de comer hidratos de carbono. En este sentido el consumo de hidratos de carbono es percibido como signo de debilidad personal al no cumplir con las reglas interiorizadas para ganar masa muscular y "comer limpio". Adem&aacute;s, los seguidores de estas pr&aacute;cticas suelen utilizar los tuits para responder de manera p&uacute;blica a los que los critican por seguir este estilo de vida. En este sentido, los seguidores de este tipo de pr&aacute;cticas comparten una visi&oacute;n del cuerpo como entidad modelable y disciplinable. Es decir, el cuerpo es considerado como algo que en su inicio es imperfecto, siendo necesario modelarlo y cuidarlo a diario para que alcance su forma perfecta.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>LA CARBOFOBIA COMO RELIGI&Oacute;N</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En los tuits analizados encontramos un cierto paralelismo entre las pr&aacute;cticas alimentarias carbof&oacute;bicas y la religi&oacute;n. En este sentido encontramos tuits que muestran la visi&oacute;n de los seguidores del cuerpo como un santuario y como objeto de salvaci&oacute;n, promovi&eacute;ndose adem&aacute;s el seguimiento de ciertos mandamientos. Dentro de la lista propuesta de preceptos a seguir encontramos la obligaci&oacute;n general de entrenar a diario o cuestiones muy espec&iacute;ficas sobre qu&eacute; comer y cu&aacute;ndo comer, evitando pr&aacute;cticas no permitidas y animando a los seguidores a seguir la disciplina de comer limpio o <i>eat clean</i> (sin hidratos de carbono). Adem&aacute;s, la comida se ubica en un lugar privilegiado por encima del resto actividades, condicionando todas las actividades de la vida diaria. As&iacute;, es com&uacute;n que eviten comer fuera de casa o en el caso que no puedan evitarlo lleven su propia comida all&aacute; donde vayan, lo que les obliga a planear sus salidas con antelaci&oacute;n suficiente para poder llevar sus alimentos y suplementos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, como en cualquier religi&oacute;n, los seguidores de la identidad carbof&oacute;bica se sienten culpables cuando alguna circunstancia les lleva a no respetar alguno de sus preceptos. En este caso la forma de mostrar su arrepentimiento es a trav&eacute;s de la publicaci&oacute;n de un tuit en el que se manifieste tanto su pecado como su penitencia autoimpuesta.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>RELACI&Oacute;N AMOR/ODIO CON LOS HIDRATOS DE CARBONO</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A pesar de que los hidratos de carbono son evitados por los carbof&oacute;bicos, su erradicaci&oacute;n de la alimentaci&oacute;n cotidiana no es tarea sencilla para sus seguidores. As&iacute;, es caracter&iacute;stico que inicien un periodo de "destete" de hidratos de carbono en el que van elimin&aacute;ndolos de manera paulatina y disciplinando a su cuerpo a decir no a las tentaciones en forma de alimentos ricos en hidratos de carbono. Este periodo no es sencillo y conduce en muchas ocasiones a experimentar sentimientos contradictorios frente a los hidratos de carbono que podemos observar en m&uacute;ltiples memes sobre el tema, en los que destacan los paralelismos con elementos religiosos como el cielo y el infierno, &aacute;ngeles y demonios, la voz de la conciencia, etc.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Con el paso del tiempo observamos que la rutina y la insipidez alimentaria de las dietas que excluyen los hidratos de carbono termina provocando entre los seguidores de esta pr&aacute;ctica alimentaria una cierta a&ntilde;oranza a los sabores y texturas de los alimentos desterrados. Lo que les lleva a buscar alimentos sin hidratos de carbono o con bajo contenido en &eacute;stos que tengan el sabor o la forma de alimentos ricos en hidratos de carbono. Esta b&uacute;squeda del sabor de los alimentos prohibidos se refleja claramente en la proliferaci&oacute;n de suplementos y alimentos hiperproteicos con sabores propios de alimentos ricos en hidratos de carbono o que recuerdan sabores y olores de la infancia: chocolate, pl&aacute;tano, batido de fresa, galletas, donuts, zumo de naranja, algod&oacute;n dulce, etc. Adem&aacute;s, a trav&eacute;s de las im&aacute;genes y tuits analizados podemos observar la proliferaci&oacute;n de alimentos con bajo o nulo contenido en hidratos de carbono, pero s&iacute; ricos en prote&iacute;nas, que imitan la forma de alimentos ricos en hidratos de carbono (trampantojos), por ejemplo: patatas fritas, chips, helados, yogures, pasta, lasa&ntilde;a y otros alimentos hechos a partir de prote&iacute;na en polvo. Adem&aacute;s, son frecuentes los tuits en los que se comparten recetas o se proporcionan consejos para crear comidas principales, aperitivos y postres sin hidratos de carbono, pero con la apariencia de aquellos alimentos a&ntilde;orados.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Otra de las paradojas encontradas es que aunque los seguidores de la identidad carbof&oacute;bica deben cumplir de forma estricta los principios de la alimentaci&oacute;n limpia, se permite y se fomenta saltarse las normas en una de las comidas de la semana, denominada <i>cheat meal</i> (comida trampa). Durante esta comida trampa los hidratos de carbono vuelven a ser amados y liberados moment&aacute;neamente de sus efectos da&ntilde;inos, sucios o peligrosos, pero siempre de forma justificada. El <i>cheat meal</i>, conceptualizado como un mandamiento m&aacute;s a cumplir dentro de esta identidad, es percibido como el momento de "placer", "romper el celibato" o "echar una canita al aire" y como una motivaci&oacute;n para seguir el resto de d&iacute;as con los principios de la alimentaci&oacute;n limpia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Observamos que incluso este mandamiento tiene sus consejos, dec&aacute;logos y reglas. Por ejemplo la regla del 90/10, esto es, seguir la dieta limpia en el 90% de las ocasiones, realizar esta pr&aacute;ctica solo en una de las comidas de la semana, no realizar excesos con lo que se come o disfrutar de lo que se come sin remordimientos.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Discusi&oacute;n</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El an&aacute;lisis de los tuits de aficionados a la pr&aacute;ctica deportiva muestra que la carbofobia es considerada como un estilo de vida y no como una pr&aacute;ctica alimentaria problem&aacute;tica, siendo un s&iacute;mbolo de una nueva identidad emergente. Por lo tanto, el an&aacute;lisis de este fen&oacute;meno debe realizarse desde una perspectiva que vaya m&aacute;s all&aacute; del discurso biom&eacute;dico y de los conocimientos actuales en nutrici&oacute;n. Por otro lado, los seguidores de esta pr&aacute;ctica alimentaria utilizan redes sociales como Twitter para legitimar su identidad, evidenciando que las redes sociales son potentes herramientas para la difusi&oacute;n y promoci&oacute;n de pr&aacute;cticas alimentarias alternativas. Estos nuevos instrumentos no solo recogen informaci&oacute;n relacionada con la alimentaci&oacute;n, sino que adem&aacute;s permiten exponer, difundir y alentar ciertas pr&aacute;cticas alimentarias, lo que evidencia el poder de las redes sociales para modificar estilos de vida.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En la actualidad, las dietas bajas en hidratos de carbono se emplean tanto para la mejora del rendimiento deportivo como para conseguir bajar de peso de forma r&aacute;pida y sencilla. De hecho, este tipo de dietas se han asociado con mejoras en la salud cardiovascular a corto plazo (27). No obstante, existe controversia acerca de la efectividad de este tipo de dietas e incluso es controvertido hablar de efectos positivos a largo plazo. Existen ya metaan&aacute;lisis disponibles que cuestionan este cl&aacute;sico paradigma al observar que para la reducci&oacute;n de peso a largo plazo es tan efectivo emplear dietas bajas en hidratos de carbono como dietas isoenerg&eacute;ticas equilibradas (1). Adem&aacute;s, recientes estudios han demostrado que las dietas bajas en hidratos de carbono est&aacute;n m&aacute;s bien asociadas con un incremento del riesgo de mortalidad de cualquier tipo y no tanto con la disminuci&oacute;n del riesgo en enfermedad cardiovascular (28).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Esta investigaci&oacute;n muestra que los seguidores de la identidad carbof&oacute;bica la entienden como un estilo de vida saludable basado en informaci&oacute;n obtenida a trav&eacute;s de webs y difundida a trav&eacute;s de redes sociales como Twitter. Sin embargo, no se tiene en cuenta la calidad de las fuentes de informaci&oacute;n a la hora de extraer esta informaci&oacute;n. As&iacute;, ya se ha podido medir la calidad de sitios webs m&aacute;s visitados para obtener informaci&oacute;n relativa a la p&eacute;rdida de peso y se ha comprobado que la calidad de los mismos generalmente suele estar por debajo de la aceptable y aunque existen sitios web de calidad admisible generalmente estos no son colocados en puestos preferentes por los algoritmos de los buscadores (29), obteni&eacute;ndose resultados similares con p&aacute;ginas web en espa&ntilde;ol relacionadas con la nutrici&oacute;n y los trastornos de la conducta alimentaria (30) o en general para webs relacionadas con cuestiones de salud (31). De igual modo, las <i>app</i> m&oacute;viles m&aacute;s empleadas en los entrenamientos, en su mayor&iacute;a, tampoco parecen estar basadas en la evidencia cient&iacute;fica aceptada (32). En este sentido los seguidores de las pr&aacute;cticas alimentarias carbof&oacute;bicas, al igual que en el caso de la anorexia, conceptualizan estas pr&aacute;cticas no como una enfermedad o un desorden, sino como un estilo de vida de un nuevo colectivo social creado en la red.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Adem&aacute;s de su utilidad para crear y potenciar nuevas identidades, Twitter es utilizado por los seguidores de la identidad carbof&oacute;bica para protegerse de manera com&uacute;n de las valoraciones de "los otros" y de la estigmatizaci&oacute;n social. De hecho, las redes sociales proporcionan un nuevo espacio que sirve de altavoz para la difusi&oacute;n y la legitimizaci&oacute;n de sus creencias. As&iacute;, como en el caso de otras comunidades virtuales creadas en torno a la anorexia o la bulimia (33), observamos que estas comunidades engloban a un grupo de personas que se identifican no solo por sus aspectos comunes, sino tambi&eacute;n por sus modos de resistencia simb&oacute;lica. Aspectos que nos recuerdan la importancia de abordar los trastornos alimentarios como entes sociales y no solo desde el punto de vista cl&iacute;nico (34). Nuestros resultados coinciden adem&aacute;s con estudios previos que evidencian que la informaci&oacute;n que los usuarios cuelgan en la web tiene como objetivo ayudar a otros usuarios a hacer de estos trastornos de la conducta alimentaria un modo de vida (35). Curiosamente, se ha descrito que, debido al exceso de informaci&oacute;n, hay una parte de los consumidores que se posicionan en cuestiones de salud relativas a la alimentaci&oacute;n en funci&oacute;n de sus sensaciones corporales, para estos consumidores el hecho de alimentarse del modo que ellos consideran saludable forma parte esencial de su identidad (36).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Nuestros resultados muestran que los seguidores de la identidad carbof&oacute;bica plantean una relaci&oacute;n de amor/odio con los hidratos de carbono que concuerda con estudios previos publicados donde se observa que, aunque aparentemente casi cualquier enfoque diet&eacute;tico planteado parece ser efectivo en el corto plazo para perder peso (37), presentan una mayor adherencia aquellos planteamientos basados en dietas con elevadas cantidades de grasa frente a las dietas bajas en grasa y las bajas en hidratos de carbono (38) lo que explica la dualidad que presentan los seguidores de esta identidad a la hora de seguir una dieta efectiva pero con poca adherencia que les lleva plantear abiertamente el hecho de tener que hacer trampas peri&oacute;dicamente (<i>&#35;Cheatmeal</i>).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Siguiendo la l&iacute;nea de otros estudios que tambi&eacute;n han utilizado la red social Twitter, los hallazgos de esta investigaci&oacute;n confirman que esta red social es una fuente relevante de datos para conocer las percepciones de los pacientes sobre ciertos comportamientos y como valiosa fuente de informaci&oacute;n para los sistemas sanitarios (39). Adem&aacute;s, nuestros resultados muestran c&oacute;mo el uso de esta red puede contribuir a la propagaci&oacute;n de conductas alimentarias no saludables en aficionados a la pr&aacute;ctica deportiva. En este sentido, ya ha sido descrito con anterioridad el uso de esta red social para diseminar aspectos negativos de las convulsiones epil&eacute;pticas, las cuales hab&iacute;an estado hist&oacute;ricamente sujetas al estigma social (40). Nuestros resultados coinciden con estudios previos que evidencian la capacidad de Internet como herramienta con potencial para promover que la poblaci&oacute;n cambie su estilo de vida (41). As&iacute;, los seguidores de las pr&aacute;cticas alimentarias carbof&oacute;bicas, al igual que en el caso de la anorexia, conceptualizan estas pr&aacute;cticas no como una patolog&iacute;a o un desorden, sino como un estilo de vida de un nuevo colectivo social creado y difundido a trav&eacute;s de una comunidad virtual, existiendo comportamientos similares a los encontrados en las tribus urbanas (42). Adem&aacute;s, en la l&iacute;nea de otros estudios realizados con consumidores que siguen pr&aacute;cticas alimentarias saludables, el hecho de alimentarse del modo que ellos consideran saludable es para los carbof&oacute;bicos parte esencial de su identidad (36).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Con respecto al potencial de esta red para la educaci&oacute;n para la salud, investigaciones previas proponen el uso de las redes sociales como apoyo en la divulgaci&oacute;n de la informaci&oacute;n en importantes retos sanitarios en nuestra sociedad, como el c&aacute;ncer (43) o las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual (44). Adem&aacute;s, se propone su uso como un elemento clave en la formaci&oacute;n continua del personal sanitario al permitir una discusi&oacute;n abierta de investigaciones basadas en evidencia (45), siendo el potencial de Twitter para fomentar la interacci&oacute;n entre distintos usuarios su principal ventaja. A la vista de los resultados obtenidos en esta investigaci&oacute;n, parece interesante promover acciones encaminadas a fomentar h&aacute;bitos saludables a trav&eacute;s de redes sociales que sean p&uacute;blicamente accesibles y que ayuden a evitar la adquisici&oacute;n, sobre todo en j&oacute;venes deportistas, de h&aacute;bitos no saludables. En este sentido la capacidad de esta red social de promover la interacci&oacute;n bidireccional con los usuarios contribuir&aacute; al &eacute;xito de estas acciones (46).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El dise&ntilde;o eficaz de planes y programas que fomenten h&aacute;bitos alimentarios saludables requiere de un conocimiento y comprensi&oacute;n de los motivos que llevan a la poblaci&oacute;n a adherirse a ciertas pr&aacute;cticas alimentarias emergentes desligadas de las recomendaciones oficiales, pero percibidas por sus seguidores como saludables. En esta investigaci&oacute;n consideramos Twitter como un sitio virtual donde las personas act&uacute;an e interact&uacute;an, siendo &uacute;til para conocer lo que la gente hace, por qu&eacute; lo hace y de qu&eacute; modo. Se han utilizado los textos (tuits, im&aacute;genes, memes, etc.) como materiales etnogr&aacute;ficos que ayudan a comprender la realidad vivida por sus autores y sus pr&aacute;cticas culturales concretas. Adem&aacute;s, la inmersi&oacute;n en esta red social ha permitido conocer qu&eacute; informaci&oacute;n se comparte en Twitter, c&oacute;mo interaccionan entre s&iacute; los usuarios y reflexionar sobre los significados de los comportamientos de sus usuarios en esta red social. Por tanto, futuros estudios deben seguir indagando en el contexto en el que aparecen estas pr&aacute;cticas y profundizar en el conocimiento sobre qu&eacute; informaci&oacute;n se busca y se comparte en redes sociales, c&oacute;mo interpretan los usuarios dicha informaci&oacute;n y la posible influencia en sus h&aacute;bitos alimentarios y estilo de vida.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El uso de perfiles en abierto de la red social Twitter es una de las limitaciones de este estudio, ya que es posible que existan otros discursos sobre el consumo de hidratos de carbono en cuentas no p&uacute;blicas o en otras redes sociales que est&eacute;n influyendo tambi&eacute;n en este fen&oacute;meno. En este sentido ser&iacute;a conveniente que futuros estudios incluyeran otras redes sociales como Facebook o Instagram. Es conocido que parte de los usuarios de Twitter no utiliza <i>hashtag</i> en sus publicaciones, aunque se tuvo la precauci&oacute;n de realizar una b&uacute;squeda secundaria de los tuits de los seguidores de las cuentas encontradas y usuarios que les realizaban retuit, pueden existir otros tuits relevantes que no hayan sido localizados al utilizar las palabras clave seleccionadas en ingl&eacute;s o castellano durante el proceso de b&uacute;squeda. Por otra parte, a la hora de analizar los resultados obtenidos hay que tener presente el sesgo de la deseabilidad social que puede influir en la informaci&oacute;n publicada en abierto por algunos de los usuarios de esta red social. Asimismo es posible que algunos de los discursos transmitidos a trav&eacute;s de los tuits analizados (pr&aacute;cticas alimentarias <i>online</i>) no se correspondan con las verdaderas pr&aacute;cticas alimentarias de los autores de los tuits (pr&aacute;cticas alimentarias <i>offline</i>). Por todo ello, futuras investigaciones deber&aacute;n utilizar otras t&eacute;cnicas como la observaci&oacute;n participante o las entrevistas en profundidad a los seguidores de estas pr&aacute;cticas alimentarias para triangular la informaci&oacute;n.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Naude CE, Schoonees A, Senekal M, et al. Low carbohydrate versus isoenergetic balanced diets for reducing weight and cardiovascular risk: a systematic review and meta-analysis. PloS One 2014;9(7):e100652.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920701&pid=S0212-1611201700010002200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Vaterlaus JM, Patten EV, Roche C, et al. &#35;Gettinghealthy: The perceived influence of social media on young adult health behaviors. Comput Hum Behav 2015;45:151-7.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920703&pid=S0212-1611201700010002200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Kossoff EH, Hartman AL. Ketogenic Diets: New Advances for Metabolism-Based Therapies. Curr Opin Neurol 2012;25(2):173-8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920705&pid=S0212-1611201700010002200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. Greger M. Carbophobia: The Scary Truth about America's Low-Carb Craze by Michael Greger (2005) Paperback. Lantern Books; 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920707&pid=S0212-1611201700010002200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Basulto Marset J, Manera Bassols M, Baladia Rodr&iacute;guez E. Dietas hiperproteicas o proteinadas para adelgazar, innecesarias y arriesgadas. Dieta Dukan y m&eacute;todo PronoKal<sup>&reg;</sup> como ejemplo. FMC Form M&eacute;dica Contin En Aten Primaria 2012;19(7):411-8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920709&pid=S0212-1611201700010002200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. Astrup A, Meinert Larsen T, Harper A. Atkins and other low-carbohydrate diets: hoax or an effective tool for weight loss? Lancet Lond Engl 2004;364(9437):897-9.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920711&pid=S0212-1611201700010002200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7. Frank H, Graf J, Amann-Gassner U, et al. Effect of short-term high-protein compared with normal-protein diets on renal hemodynamics and associated variables in healthy young men. Am J Clin Nutr 2009;90(6):1509-16.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920713&pid=S0212-1611201700010002200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">8. Basaulto J, Manera M, Baladia E, et al. "Dieta" o "m&eacute;todo" Dukan. Postura del Grupo de Revisi&oacute;n, Estudio y Posicionamiento de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AED-N) (Internet). Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2011 (citado 29 de octubre de 2015). Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.naos.aesan.msc.es/csym/saber_mas/dietas/DietaDukan.html">http://www.naos.aesan.msc.es/csym/saber_mas/dietas/DietaDukan.html</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920715&pid=S0212-1611201700010002200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">9. Thomas DT, Erdman KA, Burke LM. Position of the Academy of Nutrition and Dietetics, Dietitians of Canada, and the American College of Sports Medicine: Nutrition and Athletic Performance. J Acad Nutr Diet 2016;116(3):501-28.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920717&pid=S0212-1611201700010002200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">10. Beck KL, Thomson JS, Swift RJ, et al. Role of nutrition in performance enhancement and postexercise recovery. Open Access J Sports Med 2015;6:259-67.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920719&pid=S0212-1611201700010002200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">11. Burke LM. Re-Examining High-Fat Diets for Sports Performance: Did We Call the "Nail in the Coffin" Too Soon? Sports Med Auckl NZ 2015;45 (Suppl 1):S33-49.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920721&pid=S0212-1611201700010002200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">12. Marquet LA, Brisswalter J, Louis J, et al. Enhanced Endurance Performance by Periodization of Carbohydrate Intake: "Sleep Low" Strategy. Med Sci Sports Exerc 2016;48(4):663-72.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920723&pid=S0212-1611201700010002200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">13. S&aacute;nchez Socarr&aacute;s V, Aguilar Mart&iacute;nez A. Food habits and health-related behaviors in a university population. Nutr Hosp 2015;31(1):449-57.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920725&pid=S0212-1611201700010002200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">14. Lima-Serrano M, Guerra-Mart&iacute;n MD, Lima-Rodr&iacute;guez JS. Lifestyles and factors associated to nutrition and physical activity among adolescents. Nutr Hosp 2015;32(6):2838-47.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920727&pid=S0212-1611201700010002200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">15. Fundaci&oacute;n Telef&oacute;nica. La Sociedad de la Informaci&oacute;n en Espa&ntilde;a 2014. Barcelona: Ariel; 2015. p. 304.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920729&pid=S0212-1611201700010002200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">16. Park H, Reber BH, Chon M-G. Tweeting as Health Communication: Health Organizations' Use of Twitter for Health Promotion and Public Engagement. J Health Commun 2015;1-11.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920731&pid=S0212-1611201700010002200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">17. Nagar R, Yuan Q, Freifeld CC, et al. A case study of the New York City 2012-2013 influenza season with daily geocoded Twitter data from temporal and spatiotemporal perspectives. J Med Internet Res 2014;16(10):e236.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920733&pid=S0212-1611201700010002200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">18. Daniulaityte R, Nahhas RW, Wijeratne S, et al. "Time for dabs": Analyzing Twitter data on marijuana concentrates across the U.S. Drug Alcohol Depend 2015;155:307-11.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920735&pid=S0212-1611201700010002200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">19. Rocheleau M, Sadasivam RS, Baquis K, et al. An observational study of social and emotional support in smoking cessation Twitter accounts: content analysis of tweets. J Med Internet Res 2015;17(1):e18.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920737&pid=S0212-1611201700010002200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">20. Kendra RL, Karki S, Eickholt JL, et al. Characterizing the Discussion of Antibiotics in the Twittersphere: What is the Bigger Picture? J Med Internet Res 2015;17(6):e154.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920739&pid=S0212-1611201700010002200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">21. Hine C. Etnografia Virtual. Barcelona: Editorial UOC; 2004. p. 212.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920741&pid=S0212-1611201700010002200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">22. Marwick AE. Ethnographic and Qualitative Research on Twitter. En: Lang P, editor. Twitter and Society. New York: Peter Lang; 2013. p. 109-22. (Digital Formations).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920743&pid=S0212-1611201700010002200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">23. Rodr&iacute;guez-Mart&iacute;n B, Mart&iacute;nez-Andr&eacute;s M, Cervera-Monteagudo B, et al. Perception of quality of care among residents of public nursing-homes in Spain: a grounded theory study. BMC Geriatr 2013;13:65.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920745&pid=S0212-1611201700010002200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">24. Silverman D, editor. Qualitative Research. 3<sup>rd</sup> ed. edition. Los &Aacute;ngeles: SAGE Publications Ltd; 2010. p. 464.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920747&pid=S0212-1611201700010002200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">25. Corbin J, Strauss A. Basics of Qualitative Research: Techniques and Procedures for Developing Grounded Theory. 4.<sup>a</sup> ed. Los &Aacute;ngeles: SAGE Publications, Inc; 2015. p. 456.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920749&pid=S0212-1611201700010002200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">26. Sert S, G&uuml;lay H, Hamalo&#287;lu E, et al. Urological complications in 350 consecutive renal transplants. Br J Urol 1990;66(6):568-71.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920751&pid=S0212-1611201700010002200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">27. Foster GD, Wyatt HR, Hill JO, et al. A randomized trial of a low-carbohydrate diet for obesity. N Engl J Med 2003;348(21):2082-90.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920753&pid=S0212-1611201700010002200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">28. Noto H, Goto A, Tsujimoto T, et al. Low-carbohydrate diets and all-cause mortality: a systematic review and meta-analysis of observational studies. PloS One 2013;8(1):e55030.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920755&pid=S0212-1611201700010002200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">29. Modave F, Shokar NK, Pe&ntilde;aranda E, et al. Analysis of the accuracy of weight loss information search engine results on the internet. Am J Public Health 2014;104(10):1971-8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920757&pid=S0212-1611201700010002200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">30. Gonz&aacute;lez-Soltero R, Blanco MJ, Biscaia JM, et al. (Contents, positioning and quality analysis in Spanish websites related to nutrition and eating behavior disorders). Nutr Hosp 2015;31(3):1394-402.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920759&pid=S0212-1611201700010002200030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">31. Berland GK, Elliott MN, Morales LS, et al. Health information on the internet: Accessibility, quality, and readability in english and spanish. JAMA 2001;285(20):2612-21.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920761&pid=S0212-1611201700010002200031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">32. Modave F, Bian J, Leavitt T, et al. Low Quality of Free Coaching Apps With Respect to the American College of Sports Medicine Guidelines: A Review of Current Mobile Apps JMIR MHealth UHealth 2015;3(3):e77.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920763&pid=S0212-1611201700010002200032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">33. Melioli T, Bauer S, Franko DL, et al. Reducing eating disorder symptoms and risk factors using the internet: A meta-analytic review. Int J Eat Disord 2016;49(1):19-31.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920765&pid=S0212-1611201700010002200033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">34. Eli K. Between difference and belonging: configuring self and others in inpatient treatment for eating disorders. PloS One 2014;9(9):e105452.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920767&pid=S0212-1611201700010002200034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">35. Rodgers RF, Lowy AS, Halperin DM, et al. A Meta-Analysis Examining the Influence of Pro-Eating Disorder Websites on Body Image and Eating Pathology. Eur Eat Disord Rev J Eat Disord Assoc 2016;24(1):3-8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920769&pid=S0212-1611201700010002200035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">36. Kristensen DB, Askegaard S, Jeppesen LH. 'If it makes you feel good it must be right': Embodiment strategies for healthy eating and risk management. J Consum Behav 2013;12(4):243-52.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920771&pid=S0212-1611201700010002200036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">37. Johnston BC, Kanters S, Bandayrel K, et al. Comparison of weight loss among named diet programs in overweight and obese adults: a meta-analysis. JAMA 2014;312(9):923-33.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920773&pid=S0212-1611201700010002200037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">38. Fleming JA, Kris-Etherton PM. Macronutrient Content of the Diet: What Do We Know About Energy Balance and Weight Maintenance? Curr Obes Rep 2016;5(2):208-13.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920775&pid=S0212-1611201700010002200038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">39. Nakhasi A, Bell SG, Passarella RJ, et al. The Potential of Twitter as a Data Source for Patient Safety. J Patient Saf 2016;11.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920777&pid=S0212-1611201700010002200039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">40. McNeil K, Brna PM, Gordon KE. Epilepsy in the Twitter era: a need to re-tweet the way we think about seizures. Epilepsy Behav EB 2012;23(2):127-30.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920779&pid=S0212-1611201700010002200040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">41. Guill&eacute;n S, Sanna A, Ngo J, et al. New technologies for promoting a healthy diet and active living. Nutr Rev 2009;67 (Suppl 1):S107-110.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920781&pid=S0212-1611201700010002200041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">42. Custers K. The urgent matter of online pro-eating disorder content and children: clinical practice. Eur J Pediatr 2015;174(4):429-33.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920783&pid=S0212-1611201700010002200042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">43. Thackeray R, Burton SH, Giraud-Carrier C, et al. Using Twitter for breast cancer prevention: an analysis of breast cancer awareness month. BMC Cancer 2013;13:508.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920785&pid=S0212-1611201700010002200043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">44. Gabarr&oacute;n E, Serrano JA, Wynn R, et al. Tweet content related to sexually transmitted diseases: no joking matter. J Med Internet Res 2014;16(10):e228.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920787&pid=S0212-1611201700010002200044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">45. Roberts MJ, Perera M, Lawrentschuk N, et al. Globalization of continuing professional development by journal clubs via microblogging: a systematic review. J Med Internet Res 2015;17(4):e103.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920789&pid=S0212-1611201700010002200045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">46. Thackeray R, Neiger BL, Burton SH, et al. Analysis of the purpose of state health departments' tweets: information sharing, engagement, and action. J Med Internet Res 2013;15(11):e255.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3920791&pid=S0212-1611201700010002200046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/nh/v34n1/seta.gif" width="15" height="17"></a><a name="bajo"></a><b>Dirección para correspondencia:</b>    <br>Carlos Alberto Castillo.    <br>Facultad de Terapia Ocupacional, Logopedia y Enfermer&iacute;a.    <br>Universidad de Castilla-La Mancha.    <br>Avda. Real F&aacute;brica de Seda, s/n.    <br>45600 Talavera de la Reina, Toledo    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>e-mail: <a href="mailto:CarlosA.Castillo@uclm.es">CarlosA.Castillo@uclm.es</a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Recibido: 16/06/2016    <br>Aceptado: 26/09/2016</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Naude]]></surname>
<given-names><![CDATA[CE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schoonees]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Senekal]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Low carbohydrate versus isoenergetic balanced diets for reducing weight and cardiovascular risk: a systematic review and meta-analysis]]></article-title>
<source><![CDATA[PloS One]]></source>
<year>2014</year>
<volume>9</volume>
<numero>7</numero>
<issue>7</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vaterlaus]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Patten]]></surname>
<given-names><![CDATA[EV]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Roche]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[#Gettinghealthy: The perceived influence of social media on young adult health behaviors]]></article-title>
<source><![CDATA[Comput Hum Behav]]></source>
<year>2015</year>
<volume>45</volume>
<page-range>151-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kossoff]]></surname>
<given-names><![CDATA[EH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hartman]]></surname>
<given-names><![CDATA[AL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Ketogenic Diets: New Advances for Metabolism-Based Therapies]]></article-title>
<source><![CDATA[Curr Opin Neurol]]></source>
<year>2012</year>
<volume>25</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>173-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Greger]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Carbophobia: The Scary Truth about America's Low-Carb Craze by Michael Greger]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-name><![CDATA[Lantern Books]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Basulto Marset]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Manera Bassols]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baladia Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Dietas hiperproteicas o proteinadas para adelgazar, innecesarias y arriesgadas: Dieta Dukan y método PronoKal® como ejemplo]]></article-title>
<source><![CDATA[FMC Form Médica Contin En Aten Primaria]]></source>
<year>2012</year>
<volume>19</volume>
<numero>7</numero>
<issue>7</issue>
<page-range>411-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Astrup]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Meinert Larsen]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Harper]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Atkins and other low-carbohydrate diets: hoax or an effective tool for weight loss?]]></article-title>
<source><![CDATA[Lancet Lond Engl]]></source>
<year>2004</year>
<volume>364</volume>
<numero>9437</numero>
<issue>9437</issue>
<page-range>897-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Frank]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Graf]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Amann-Gassner]]></surname>
<given-names><![CDATA[U]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Effect of short-term high-protein compared with normal-protein diets on renal hemodynamics and associated variables in healthy young men]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clin Nutr]]></source>
<year>2009</year>
<volume>90</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>1509-16</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Basaulto]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Manera]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baladia]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA["Dieta" o "método" Dukan: Postura del Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AED-N)]]></source>
<year>2011</year>
<publisher-name><![CDATA[Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Thomas]]></surname>
<given-names><![CDATA[DT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Erdman]]></surname>
<given-names><![CDATA[KA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Burke]]></surname>
<given-names><![CDATA[LM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Position of the Academy of Nutrition and Dietetics, Dietitians of Canada, and the American College of Sports Medicine: Nutrition and Athletic Performance]]></article-title>
<source><![CDATA[J Acad Nutr Diet]]></source>
<year>2016</year>
<volume>116</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>501-28</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beck]]></surname>
<given-names><![CDATA[KL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Thomson]]></surname>
<given-names><![CDATA[JS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Swift]]></surname>
<given-names><![CDATA[RJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Role of nutrition in performance enhancement and postexercise recovery]]></article-title>
<source><![CDATA[Open Access J Sports Med]]></source>
<year>2015</year>
<volume>6</volume>
<page-range>259-67</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Burke]]></surname>
<given-names><![CDATA[LM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Re-Examining High-Fat Diets for Sports Performance: Did We Call the "Nail in the Coffin" Too Soon?]]></article-title>
<source><![CDATA[Sports Med Auckl NZ]]></source>
<year>2015</year>
<volume>45</volume>
<numero>^s1</numero>
<issue>^s1</issue>
<supplement>1</supplement>
<page-range>S33-49</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Marquet]]></surname>
<given-names><![CDATA[LA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brisswalter]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Louis]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Enhanced Endurance Performance by Periodization of Carbohydrate Intake: "Sleep Low" Strategy]]></article-title>
<source><![CDATA[Med Sci Sports Exerc]]></source>
<year>2016</year>
<volume>48</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>663-72</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Socarrás]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aguilar Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Food habits and health-related behaviors in a university population]]></article-title>
<source><![CDATA[Nutr Hosp]]></source>
<year>2015</year>
<volume>31</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>449-57</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lima-Serrano]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Guerra-Martín]]></surname>
<given-names><![CDATA[MD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lima-Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[JS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Lifestyles and factors associated to nutrition and physical activity among adolescents]]></article-title>
<source><![CDATA[Nutr Hosp]]></source>
<year>2015</year>
<volume>32</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>2838-47</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>Fundación Telefónica</collab>
<source><![CDATA[La Sociedad de la Información en España 2014]]></source>
<year>2015</year>
<page-range>304</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ariel]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Park]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Reber]]></surname>
<given-names><![CDATA[BH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chon]]></surname>
<given-names><![CDATA[M-G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Tweeting as Health Communication: Health Organizations' Use of Twitter for Health Promotion and Public Engagement]]></article-title>
<source><![CDATA[J Health Commun]]></source>
<year>2015</year>
<page-range>1-11</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nagar]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yuan]]></surname>
<given-names><![CDATA[Q]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Freifeld]]></surname>
<given-names><![CDATA[CC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A case study of the New York City 2012-2013 influenza season with daily geocoded Twitter data from temporal and spatiotemporal perspectives]]></article-title>
<source><![CDATA[J Med Internet Res]]></source>
<year>2014</year>
<volume>16</volume>
<numero>10</numero>
<issue>10</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Daniulaityte]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nahhas]]></surname>
<given-names><![CDATA[RW]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wijeratne]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA["Time for dabs": Analyzing Twitter data on marijuana concentrates across the U.S]]></article-title>
<source><![CDATA[Drug Alcohol Depend]]></source>
<year>2015</year>
<volume>155</volume>
<page-range>307-11</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rocheleau]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sadasivam]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baquis]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[An observational study of social and emotional support in smoking cessation Twitter accounts: content analysis of tweets]]></article-title>
<source><![CDATA[J Med Internet Res]]></source>
<year>2015</year>
<volume>17</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kendra]]></surname>
<given-names><![CDATA[RL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Karki]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Eickholt]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Characterizing the Discussion of Antibiotics in the Twittersphere: What is the Bigger Picture?]]></article-title>
<source><![CDATA[J Med Internet Res]]></source>
<year>2015</year>
<volume>17</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hine]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Etnografia Virtual]]></source>
<year>2004</year>
<page-range>212</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial UOC]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Marwick]]></surname>
<given-names><![CDATA[AE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Ethnographic and Qualitative Research on Twitter]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Lang]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Twitter and Society]]></source>
<year>2013</year>
<page-range>109-22</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Peter Lang]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez-Martín]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Martínez-Andrés]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cervera-Monteagudo]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Perception of quality of care among residents of public nursing-homes in Spain: a grounded theory study]]></article-title>
<source><![CDATA[BMC Geriatr]]></source>
<year>2013</year>
<volume>13</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Silverman]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Qualitative Research]]></source>
<year>2010</year>
<edition>3</edition>
<page-range>464</page-range><publisher-loc><![CDATA[Los Ángeles ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[SAGE Publications]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Corbin]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Strauss]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Basics of Qualitative Research: Techniques and Procedures for Developing Grounded Theory]]></source>
<year>2015</year>
<edition>4</edition>
<page-range>456</page-range><publisher-loc><![CDATA[Los Ángeles ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[SAGE Publications]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sert]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gülay]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hamalo&#287;lu]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Urological complications in 350 consecutive renal transplants]]></article-title>
<source><![CDATA[Br J Urol]]></source>
<year>1990</year>
<volume>66</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>568-71</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Foster]]></surname>
<given-names><![CDATA[GD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wyatt]]></surname>
<given-names><![CDATA[HR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hill]]></surname>
<given-names><![CDATA[JO]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A randomized trial of a low-carbohydrate diet for obesity]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med]]></source>
<year>2003</year>
<volume>348</volume>
<numero>21</numero>
<issue>21</issue>
<page-range>2082-90</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Noto]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goto]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tsujimoto]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Low-carbohydrate diets and all-cause mortality: a systematic review and meta-analysis of observational studies]]></article-title>
<source><![CDATA[PloS One]]></source>
<year>2013</year>
<volume>8</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Modave]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Shokar]]></surname>
<given-names><![CDATA[NK]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Peñaranda]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Analysis of the accuracy of weight loss information search engine results on the internet]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Public Health]]></source>
<year>2014</year>
<volume>104</volume>
<numero>10</numero>
<issue>10</issue>
<page-range>1971-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González-Soltero]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Blanco]]></surname>
<given-names><![CDATA[MJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Biscaia]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Contents, positioning and quality analysis in Spanish websites related to nutrition and eating behavior disorders]]></article-title>
<source><![CDATA[Nutr Hosp]]></source>
<year>2015</year>
<volume>31</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>1394-402</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Berland]]></surname>
<given-names><![CDATA[GK]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Elliott]]></surname>
<given-names><![CDATA[MN]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Morales]]></surname>
<given-names><![CDATA[LS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Health information on the internet: Accessibility, quality, and readability in english and spanish]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>2001</year>
<volume>285</volume>
<numero>20</numero>
<issue>20</issue>
<page-range>2612-21</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Modave]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bian]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Leavitt]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Low Quality of Free Coaching Apps With Respect to the American College of Sports Medicine Guidelines: A Review of Current Mobile Apps]]></article-title>
<source><![CDATA[JMIR MHealth UHealth]]></source>
<year>2015</year>
<volume>3</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Melioli]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bauer]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Franko]]></surname>
<given-names><![CDATA[DL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Reducing eating disorder symptoms and risk factors using the internet: A meta-analytic review]]></article-title>
<source><![CDATA[Int J Eat Disord]]></source>
<year>2016</year>
<volume>49</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>19-31</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Eli]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Between difference and belonging: configuring self and others in inpatient treatment for eating disorders]]></article-title>
<source><![CDATA[PloS One]]></source>
<year>2014</year>
<volume>9</volume>
<numero>9</numero>
<issue>9</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodgers]]></surname>
<given-names><![CDATA[RF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lowy]]></surname>
<given-names><![CDATA[AS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Halperin]]></surname>
<given-names><![CDATA[DM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A Meta-Analysis Examining the Influence of Pro-Eating Disorder Websites on Body Image and Eating Pathology]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur Eat Disord Rev J Eat Disord Assoc]]></source>
<year>2016</year>
<volume>24</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>3-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<label>36</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kristensen]]></surname>
<given-names><![CDATA[DB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Askegaard]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jeppesen]]></surname>
<given-names><![CDATA[LH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA['If it makes you feel good it must be right': Embodiment strategies for healthy eating and risk management]]></article-title>
<source><![CDATA[J Consum Behav]]></source>
<year>2013</year>
<volume>12</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>243-52</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<label>37</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Johnston]]></surname>
<given-names><![CDATA[BC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kanters]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bandayrel]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Comparison of weight loss among named diet programs in overweight and obese adults: a meta-analysis]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>2014</year>
<volume>312</volume>
<numero>9</numero>
<issue>9</issue>
<page-range>923-33</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<label>38</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fleming]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kris-Etherton]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Macronutrient Content of the Diet: What Do We Know About Energy Balance and Weight Maintenance?]]></article-title>
<source><![CDATA[Curr Obes Rep]]></source>
<year>2016</year>
<volume>5</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>208-13</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<label>39</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nakhasi]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bell]]></surname>
<given-names><![CDATA[SG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Passarella]]></surname>
<given-names><![CDATA[RJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Potential of Twitter as a Data Source for Patient Safety]]></article-title>
<source><![CDATA[J Patient Saf]]></source>
<year>2016</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<label>40</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[McNeil]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brna]]></surname>
<given-names><![CDATA[PM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gordon]]></surname>
<given-names><![CDATA[KE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Epilepsy in the Twitter era: a need to re-tweet the way we think about seizures]]></article-title>
<source><![CDATA[Epilepsy Behav EB]]></source>
<year>2012</year>
<volume>23</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>127-30</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<label>41</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guillén]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sanna]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ngo]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[New technologies for promoting a healthy diet and active living]]></article-title>
<source><![CDATA[Nutr Rev]]></source>
<year>2009</year>
<volume>67</volume>
<numero>^s1</numero>
<issue>^s1</issue>
<supplement>1</supplement>
<page-range>S107-110</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<label>42</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Custers]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The urgent matter of online pro-eating disorder content and children: clinical practice]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur J Pediatr]]></source>
<year>2015</year>
<volume>174</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>429-33</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<label>43</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Thackeray]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Burton]]></surname>
<given-names><![CDATA[SH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Giraud-Carrier]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Using Twitter for breast cancer prevention: an analysis of breast cancer awareness month]]></article-title>
<source><![CDATA[BMC Cancer]]></source>
<year>2013</year>
<volume>13</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<label>44</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gabarrón]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Serrano]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wynn]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Tweet content related to sexually transmitted diseases: no joking matter]]></article-title>
<source><![CDATA[J Med Internet Res]]></source>
<year>2014</year>
<volume>16</volume>
<numero>10</numero>
<issue>10</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<label>45</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Roberts]]></surname>
<given-names><![CDATA[MJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Perera]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lawrentschuk]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Globalization of continuing professional development by journal clubs via microblogging: a systematic review]]></article-title>
<source><![CDATA[J Med Internet Res]]></source>
<year>2015</year>
<volume>17</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<label>46</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Thackeray]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Neiger]]></surname>
<given-names><![CDATA[BL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Burton]]></surname>
<given-names><![CDATA[SH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Analysis of the purpose of state health departments' tweets: information sharing, engagement, and action]]></article-title>
<source><![CDATA[J Med Internet Res]]></source>
<year>2013</year>
<volume>15</volume>
<numero>11</numero>
<issue>11</issue>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
