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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento con interferón de la hepatitis crónica por virus C en pacientes coinfectados por VIH]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p>&nbsp;</p> <table border="0" width="100%">   <tr>     <td width="15%" valign="top"></td>     <td width="85%" valign="top"><font size=5><b>Tratamiento con interfer&oacute;n de la hepatitis cr&oacute;nica por virus C    <br> 	en pacientes coinfectados por VIH</b></font></td>   </tr> </table>     <p><i>M. Buti. Tratamiento con interfer&oacute;n de la hepatitis cr&oacute;nica por virus C en pacientes coinfectados por VIH. An Med Interna (Madrid) 2004; 21: 367-368.</i></p> <hr>     <p>La coinfecci&oacute;n por el virus de la hepatitis C (VHC) y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es relativamente frecuente. Aproximadamente, el 30% de los pacientes con anticuerpos antiVIH est&aacute;n coinfectados por el VHC y el 10% de los pacientes con hepatitis C presentan infecci&oacute;n simultanea por el VIH (1). La infecci&oacute;n por VHC es especialmente com&uacute;n en aquellos sujetos que han adquirido la infecci&oacute;n por el VIH a trav&eacute;s de la v&iacute;a parenteral, utilizando drogas por v&iacute;a endovenosa, donde aproximadamente el 90% est&aacute;n coinfectados por ambos virus. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en estos sujetos coinfectados se ha reconocido que la enfermedad hep&aacute;tica es cada vez mas una causa frecuente de morbilidad y mortalidad (2,3).</p>     <p>El papel que ejerce el VIH sobre el VHC ha sido ampliamente estudiado. Se conoce que el VIH ejerce un efecto delet&eacute;reo sobre el VHC afectando la historia natural y la progresi&oacute;n de la infecci&oacute;n por el VHC (4). En los pacientes coinfectados, las concentraciones s&eacute;ricas de ARN del VHC est&aacute;n aumentadas de forma significativa y las posibilidades de eliminar la infecci&oacute;n tras la exposici&oacute;n aguda al VHC est&aacute;n reducidas. Adem&aacute;s los pacientes coinfectados tienen un grado mayor de inflamaci&oacute;n y fibrosis en la biopsia hep&aacute;tica, lo que conlleva a una mayor progresi&oacute;n de la lesi&oacute;n hep&aacute;tica y a un mayor riesgo de desarrollo de cirrosis hep&aacute;tica y c&aacute;ncer hep&aacute;tico (4-5). En consonancia con estos datos, estudios recientes han demostrado un incremento en la morbilidad y la mortalidad por enfermedad hep&aacute;tica avanzada en los pacientes coinfectados por VIH y VHC, a pesar de haberse logrado un descenso en el numero total de fallecimientos en los pacientes con infecci&oacute;n por el VIH (6).</p>     <p>El efecto del VHC sobre la infecci&oacute;n por VIH no esta todav&iacute;a bien establecido. Algunos trabajos sugieren que la coinfecci&oacute;n por VHC podr&iacute;a acelerar la progresi&oacute;n de la enfermedad causada por VIH y complicar su tratamiento debido a la mayor hepatotoxicidad de los f&aacute;rmacos antiretrovirales utilizados para el tratamiento del VIH (7). Es por ello importante que todos los pacientes infectados por VIH sean cribados para la hepatitis C, inicialmente mediante la determinaci&oacute;n de anticuerpos anti-VHC y despu&eacute;s con el estudio del ARN del VHC mediante t&eacute;cnicas de reacci&oacute;n en cadena de la polimerasa para confirmar la presencia de viremia ya que en ocasiones la producci&oacute;n de anticuerpos anti-VHC puede estar alterada por la infecci&oacute;n por el VIH. Del mismo modo los pacientes con hepatitis C rutinariamente deben ser cribados para el VIH mediante la determinaci&oacute;n de los anticuerpos correspondientes, ya que ambos virus comparten los mismos factores de riesgo y v&iacute;as de transmisi&oacute;n.</p>     <p>As&iacute; pues, en la actualidad la enfermedad hep&aacute;tica es una de las principales causas de muerte en los pacientes con infecci&oacute;n por VIH, en estos pacientes coinfectados por VIH y VHC, la progresi&oacute;n de la enfermedad hep&aacute;tica esta acelerada y el VHC interfiere con la administraci&oacute;n de antiretrovirales aumentando el riesgo de hepatotoxicidad, todo ello hace imprescindible la b&uacute;squeda de tratamiento espec&iacute;fico para la hepatitis C (8,9).</p>     <p>Los estudios terap&eacute;uticos iniciales para la hepatitis C con monoterapia con interfer&oacute;n ofrec&iacute;an unos resultados muy pobres con unas tasas de respuesta virol&oacute;gica mantenida inferiores a las observadas en los pacientes monoinfectados por VHC (10). El tratamiento combinado con interfer&oacute;n y ribavirina ha mejorado la respuesta ya que ha incrementado la respuesta al final del tratamiento y ha reducido la tasa de reca&iacute;das consigui&eacute;ndose una respuesta virol&oacute;gica sostenida en casi la mitad de los pacientes tratados (11). Existen varios estudios en pacientes coinfectados por VIH y VHC utilizando interfer&oacute;n y ribavirina que muestran una menor tasa de respuesta mantenida, de alrededor del 20% (12-14). En este numero Santos y cols. recogen su experiencia terap&eacute;utica en 28 casos de hepatitis C y coinfecci&oacute;n por VHI (15). Al igual que la mayor&iacute;a de los estudios los pacientes tratados ten&iacute;an una infecci&oacute;n por VIH controlada con m&aacute;s de 150CD4/ml y una carga viral del VIH inferior a 50.000 copias/ml. El 82% estaban recibiendo tratamiento antiretroviral. La eficacia global del tratamiento combinado fue 26%, 50% para genotipo 3 y 14% para genotipo 1. Estos resultados confirman los resultados obtenidos en otros estudios con tratamiento combinado en pacientes coinfectados por VIH y VHC que demuestran una eficacia inferior a la observada en la poblaci&oacute;n monoinfectada, de alrededor del 20%. Aunque Santos y cols. (15) refieren que los efectos adversos fueron similares a la poblaci&oacute;n monoinfectada, un 18% de los pacientes abandonaron el tratamiento y se observ&oacute; un efecto adverso grave, un paciente s&eacute; suicidio al discontinuar el tratamiento. Esta es una de las mayores limitaciones del tratamiento especialmente en la poblaci&oacute;n de coinfectados que est&aacute;n recibiendo antiretrovirales. La asociaci&oacute;n de algunos an&aacute;logos de los nucle&oacute;sidos como ddI y d4T con ribavirina provoca un riesgo m&aacute;s elevado de toxicidad mitocondrial con trascendencia cl&iacute;nica. En esta poblaci&oacute;n, todav&iacute;a est&aacute; en discusi&oacute;n el mejor momento para iniciar el tratamiento de la hepatitis C, aunque est&aacute; claro que en los pacientes que no requieren tratamiento antiretroviral es mejor tratar primero la hepatitis C sin esperar a que la lesi&oacute;n hep&aacute;tica evolucione. Sin embrago, la mayor&iacute;a de los pacientes coinfectados ya est&aacute;n en tratamiento para el VIH cuando se plantea el tratamiento de la hepatitis C y en esta situaci&oacute;n es importante seleccionar los f&aacute;rmacos frente al VIH que puedan combinarse mejor con la ribavirina para intentar minimizar los efectos adversos. Existen todav&iacute;a algunas &aacute;reas controvertidas en el tratamiento de los pacientes coinfectados como la necesidad de realizar una biopsia hep&aacute;tica antes del tratamiento. Recientemente, en una reuni&oacute;n de consenso en pacientes coinfectados se recomend&oacute; la biopsia hep&aacute;tica s&oacute;lo para pacientes con genotipo 1. Otros aspectos en discusi&oacute;n son el tratamiento de los pacientes con valores de transaminasas normales, la dosis m&aacute;s adecuada de ribavirina, la utilizaci&oacute;n de factores de crecimiento para disminuir los efectos adversos, y la duraci&oacute;n del tratamiento dependiendo del genotipo viral. Finalmente, los objetivos del tratamiento antiviral han ido evolucionando, y en los casos sin respuesta virol&oacute;gica, es decir en los casos en los que no se consigue la erradicaci&oacute;n, un objetivo importante es evitar o retrasar la progresi&oacute;n cl&iacute;nica e histol&oacute;gica de la enfermedad.</p>     <p>En este momento han finalizado tres grandes estudios multic&eacute;ntricos en pacientes coinfectados que comparan la eficacia del interfer&oacute;n pegilado, un interfer&oacute;n de acci&oacute;n m&aacute;s prolongada con el interfer&oacute;n est&aacute;ndar, en ambos casos asociado con ribavirina. Los resultados todav&iacute;a no publicados pero conocidos en forma de res&uacute;menes demuestran una mayor eficacia del interfer&oacute;n pegilado asociada a ribavirina frente al interfer&oacute;n est&aacute;ndar, tal como se ha referido en un estudio publicado por P&eacute;rez Olmeda y cols.. (16). Esta respuesta es inferior a la observada en los pacientes monoinfectados (17). La publicaci&oacute;n detallada de estos estudios probablemente ayudara a clarificar algunos de los aspectos todav&iacute;a poco conocidos del tratamiento.</p>     <p align="right">M. BUTI<i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Hospital General Universitari Vall d'Hebron. Barcelona</i></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p><font size="4"><i>Bibliograf&iacute;a</i></font></p>     <p>1. Villano SA, Vlahov D, Nelson KE, Lyles CM, Cohn S, Thomas DL. Incidence and risk factors for hepatitis C among injection drug users in Baltimore, Maryland. J Clin Microbiol 1997; 35: 3274-3277.</p>    <p>2. Bica I, McGovern B, Dhar R, Stone D, McGowan K, Scheib R, Snydman DR. Increasing mortality due to end-stage liver disease in patients with human immunodeficiency virus infection. Clin Infect Dis 2001; 32: 492-497.</p>    <p>3. Monga HK, Rodr&iacute;guez-Barradas MC, Breaux K, Khattak K, Troisi CL, V&eacute;lez M, Yoffe B. Hepatitis C virus infection-related morbidity and mortality among patients with human immunodeficiency virus infection. Clin Infect Dis 2001; 33: 240-247.</p>    <p>4. Thomas DL, Shih JW, Alter HJ, Vlahov D, Cohn S, Hoover DR, Cheung L, et al. Effect of human immunodeficiency virus on hepatitis C virus infection among injecting drug users. J Infect Dis 1996; 174: 690-695.</p>    <p>5. Eyster ME, Fried MW, Di Bisceglie AM, Goedert JJ. Increasing hepatitis C virus RNA levels in hemophiliacs: relationship to human immunodeficiency virus infection and liver disease. Blood 1994; 84: 1020-1023.</p>    <p>6. Palella FJ Jr, Delaney KM, Moorman AC, Loveless MO, Fuhrer J, Satten GA, Aschman DJ, et al. Declining morbidity and mortality among patients with advanced human immunodeficiency virus infection. HIV Outpatient Study Investigators. N Engl J Med 1998; 338: 853-860.</p>    <p>7. Graham CS, Baden LR, Yu E, Mrus JM, Carnie J, Heeren T, Koziel MJ. Influence of human immunodeficiency virus infection on the course of hepatitis C virus infection: a meta-analysis. Clin Infect Dis 2001; 33: 562-569.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>8. Sulkowski MS, Thomas DL, Chaisson RE, Moore RD. Hepatotoxicity associated with antiretroviral therapy in adults infected with human immunodeficiency virus and the role of hepatitis C or B virus infection. JAMA 2000; 283: 74-80.</p>    <p>9. Centers for Disease Control and Prevention. Recommendations for prevention and control of hepatitis C virus (HCV) infection and HCV-related chronic disease. MMWR Morbid Mortal Wkly Rep 1998; 47: 1-39.</p>    <p>10. Boyer N, Marcellin P, Degott C, Degos F, Saimot AG, Erlinger S, Benhamou JP. Recombinant interferon-alpha for chronic hepatitis C in patients positive for antibody to human immunodeficiency virus. J Infect Dis 1992; 165: 723-726.</p>    <p>11. McHutchison JG, Gordon SC, Schiff ER, Shiffman ML, Lee WM, Rustgi VK, Goodman ZD, et al. Interferon alfa-2b alone or in combination with ribavirin as initial treatment for chronic hepatitis C. N Engl J Med 1998; 339: 1485-1492.</p>    <p>12. Zylberberg H, Benhamou Y, Lagneaux JL, Landau A, Chaix ML, Fontaine H, Bochet M, et al. Safety and efficacy of interferon-ribavirin combination therapy in HCV-HIV coinfected subjects: an early report. Gut 2000; 47: 694-697.</p>    <p>13. Landau A, Batisse D, Piketty C, Duong Van Huyen JP, Bloch F, Belec L, Bruneval P, et al. Long-term efficacy of combination therapy with interferon-alpha2b and ribavirin for severe chronic hepatitis C in HIV-infected patients. AIDS 2001; 15: 2149-2155.</p>    <p>14. Sauleda S, Juarez A, Esteban JI, Altisent C, Ruiz I, Puig L, Esteban R, et al. Interferon and ribavirin combination therapy for chronic hepatitis C in human immunodeficiency virus-infected patients with congenital coagulation disorders. Hepatology 2001; 34: 1035-1040.</p>    <p>15. Santos Gil I, Sanz Sanz J. Tratamiento con interfer&oacute;n y ribavirina de la hepatitis cr&oacute;nica por virus C en pacientes con infecci&oacute;n por VIH. An Med Interna (Madrid) 2004; 21: 369-372.</p>    <p>16. P&eacute;rez-Olmeda M, N&uacute;&ntilde;ez , Romero M, et al. Pegylated interferon alpha2b plus ribavirn as therapy for chronic hepatitis in HIV patients . AIDS 2003; 17: 1023-1028.</p>    <p>17. Manns MP, McHutchison JG, Gordon SC, Rustgi VK, Shiffman M, Reindollar R, Goodman ZD, et al. Peginterferon alfa-2b plus ribavirin compared with interferon alfa-2b plus ribavirin for initial treatment of chronic hepatitis C: a randomised trial. Lancet 2001; 358: 958-965.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
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