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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Infecciones por neumococo: ¿debemos conocer el perfil de sensibilidad local?]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size=5><b>Cartas al Director</b></font></p>     <p>    <br> <font size="4">Infecciones por neumococo: ¿debemos conocer el perfil de sensibilidad local?</font></p>     <p>    <br> Sr. Director:</p>     <p>El tratamiento de elecci&oacute;n para las infecciones producidas por <i> Streptococcus pneumoniae</i> en nuestro medio ha sido durante muchos a&ntilde;os la penicilina. Sin embargo, han ido aumentando el perfil de resistencia, a semejanza de otras localizaciones geogr&aacute;ficas (1). Esto puede condicionar ciertas dificultades para elegir el tratamiento adecuado, puesto que el aumento de resistencias disminuye la probabilidad de erradicaci&oacute;n y aumenta la probabilidad de fracaso cl&iacute;nico (2). Con el objetivo de planear una estrategia antimicrobiana emp&iacute;rica adaptada a nuestra &aacute;rea sanitaria realizamos un trabajo para conocer el perfil de sensibilidad antibi&oacute;tica del neumococo, as&iacute; como las caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas de los pacientes infectados. Realizamos un estudio retrospectivo de todos los aislamientos de <i> Streptococcus pneumoniae</i> en cultivos de sangre, esputo, LCR y l&iacute;quido pleural, entre abril del 2002 y diciembre de 2003. Las muestras de esputo que se consideraron v&aacute;lidas fueron aquellas que reun&iacute;an los est&aacute;ndares de calidad en cuanto a n&uacute;mero de c&eacute;lulas y neutr&oacute;filos (menos de 5 c&eacute;lulas y m&aacute;s de 25 leucocitos por campo o cultivo puro). Se analizaron los casos de resistencia parcial (CIM 0,1-1 microgr/ml) y de alta resistencia (CIM mayor o igual a 2 microgramo/ml). Se aislaron en 67 pacientes, un grupo de 61 adultos, de los cuales 47 eran hombres y 14 mujeres, con una media de edad de 63 a&ntilde;os, y un grupo de 6 ni&ntilde;os, 4 mujeres y 2 varones, con edad media de 3 a&ntilde;os. Entre los factores de riesgo potenciales para padecer una infecci&oacute;n neumoc&oacute;cica destacaron lo pacientes con EPOC (28%), de los cuales el 68% ten&iacute;an adem&aacute;s una enfermedad cr&oacute;nica debilitante, como pod&iacute;an ser la diabetes mellitus, insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal, neoplasia s&oacute;lida o hematol&oacute;gica. Un 12% de los pacientes ten&iacute;an la infecci&oacute;n por VIH, y de estos el 50% padec&iacute;a alguna enfermedad cr&oacute;nica debilitante. El 25% de los pacientes ten&iacute;an una enfermedad cr&oacute;nica debilitante solamente y en un 35% de los casos no ten&iacute;an ning&uacute;n antecedente de inter&eacute;s. Las formas de presentaci&oacute;n cl&iacute;nica fueron: 29 neumon&iacute;as (43%), en dos casos con empiema asociado y 23 de infecciones respiratorias no condensantes (35%), 8 casos de sepsis (12%), 4 de origen respiratorio, dos peritoneal y otro en un reci&eacute;n nacido tras ces&aacute;rea urgente, 5 meningitis (7%), y dos casos de peritonitis (3%). El microorganismo se aisl&oacute; en un 56% de los casos en esputos, 33% en hemocultivos, 7% en LCR y 4% en l&iacute;quido pleural. El perfil de sensibilidad obtenido mostraba que la sensibilidad del microorganismo en nuestro medio para la penicilina era del 67%, con un 3% de alta resistencia y un 30% moderadamente resistente. La asociaci&oacute;n de amoxicilina clavul&aacute;nico aumentaba la sensibilidad hasta el 96%. En cuanto a las cefalosporinas de 3&ordf; generaci&oacute;n (ceftriaxona y cefotaxima), la sensibilidad fue del 100%, y de un 98% para la vancomicina y el cloranfenicol. La eritromicina alcanzaba resistencias de hasta el 25%, y la clindamicina del 23%. Creemos importante destacar las diferencias encontradas en cuanto al perfil de sensibilidad y resistencias de la penicilina con respecto a otras series publicadas en hospitales espa&ntilde;oles. Al igual que en otros estudios (3,4), la resistencia a penicilina en nuestra serie era mayoritariamente en grado intermedio (30%), pero con una menor tasa de resistencias de alto grado. Es importante sobre todo, las diferencias con la serie publicada del Hospital Cl&iacute;nico Virgen de la Victoria de M&aacute;laga (5), si tenemos en cuenta la proximidad geogr&aacute;fica existente entre ambos hospitales. En esta serie se notificaron que un 12,9% de los aislamientos eran altamente resistentes a penicilina, frente a un 3% en nuestro medio, con una resistencia total del 43,4% frente al 33% en nuestra serie. As&iacute; mismo destacar la menor tasa de resistencia a eritromicina, que alcanza m&aacute;s del 30% en algunas series (5,6) y la ausencia de resistencia a ceftriaxona y cefotaxima en todos los aislamientos. Estos datos sugieren que a pesar de existir una tendencia cada vez mayor al aumento de resistencias a antibi&oacute;ticos de forma generalizada en los hospitales, es necesario conocer el perfil de resistencia y sensibilidad del microorganismo en un &aacute;rea determinada para la elecci&oacute;n del antibi&oacute;tico adecuado (4), teniendo en cuenta que &aacute;reas sanitarias tan cercanas geogr&aacute;ficamente pueden presentar perfiles de sensibilidad diferentes.</p>     <p><b>J. Aguilar Garc&iacute;a, A. del Arco Jimenez, J. L. Prada Pardal, J. de la Torre Lima, N. Montiel<sup>1</sup></b></p>     <p><i>Unidad de Medicina Interna. <sup>1</sup>Unidad de Microbiolog&iacute;a. Hospital Costa del Sol. Marbella. M&aacute;laga</i></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>1. Pallares R, Li&ntilde;ares J, Vadillo M, Cabellos C, Manresa F, Viladrich PF, Martin R, Gudiol F. Resistance to Penicillin and Cephalosporin and Mortality from Severe Pneumococcal Pneumonia in Barcelona, Spain. N Engl J Med 1995; 333: 474-448.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>2. Aguado Garc&iacute;a JM, Mart&iacute;nez Herrero JE, Lumbreras Bermejo C. Resitencias bacterianas y farmacodin&aacute;mica como bases de la prescripci&oacute;n de antibi&oacute;ticos en infecciones hospitalarias. Enferm Infecc Microbiol Clin 2004; 22: 230-237.</p>     <p>3. Swing S, Ruiz M, Torres A, Marco F, Mart&iacute;nez JA, S&aacute;nchez M, et al. Pneumonia acquired in the community through drug-resistant Streptococcus pneumoniae. Am J Respir Crit Care Med 1999; 159: 1835-42.</p>     <p>4. Sanz Herrero F, Juan Samper G, Ram&oacute;n Capilla M, Navarro Ib&aacute;&ntilde;ez R, Lloret P&eacute;rez T. Neumon&iacute;a neumoc&oacute;cica en pacientes hospitalizados. Implicaciones terap&eacute;uticas de las resistencias a la penicilina y la eritromicina. Med Clin (Barc) 2003; 120: 292-4.</p>     <p>5. Viciana MI, Garc&iacute;a L&oacute;pez MV, Mariscal A, S&aacute;nchez Bernal MA, Clavijo E, Mart&iacute;n E, et al. Aspectos microbiol&oacute;gicos y clinicoepidemiol&oacute;gicos de los aislados de Streptococcus pneumoniae durante dos a&ntilde;os. Enferm Infecc Microbiol Clin 2004; 22: 13-17.</p>     <p> 6. G&oacute;mez Lus R, Adr&aacute;n F, G&oacute;mez Lus S, Rubio Calvo MC. Presi&oacute;n selectiva antibi&oacute;tica y resistencia en infecciones por Streptococcus pneumoniae. Med Clin (Barc) 1998; 110: 3-8.</p>      ]]></body>
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