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<institution><![CDATA[,Hospital General Universitario Gregorio Marañón Servicio de Medicina Interna II ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p>&nbsp;</p> <table border="0" width="100%">   <tr>     <td width="15%">    <br>     </td>     <td width="85%"><font size=5><b>Misi&oacute;n de la Medicina Interna y su influencia en el conjunto del hospital</b></font>           <p>&nbsp;</td>   </tr> </table>     <p><i><font size="2">De Portugal &Aacute;lvarez J. Misi&oacute;n de la Medicina Interna y su influencia en el conjunto del hospital. An Med Interna (Madrid) 2005; 22: 559-560.</font></i></p> <hr>     <p>La Medicina Interna supone la atenci&oacute;n integral al hombre enfermo mediante el m&eacute;todo cl&iacute;nico y el saber cient&iacute;fico, en el &aacute;mbito de toda la patolog&iacute;a m&eacute;dica o partes de la patolog&iacute;a m&eacute;dica. El primer caso, cuando la Medicina Interna se dedica a toda la patolog&iacute;a m&eacute;dica se refiere al internista generalista, el internista por antonomasia. El segundo, la dedicaci&oacute;n de la Medicina Interna a una parte de la patolog&iacute;a m&eacute;dica ha supuesto la evoluci&oacute;n del modelo anterior a dos versiones parecidas pero no iguales: una, la del internista subespecializado en una parte de la patolog&iacute;a m&eacute;dica, pero que mantiene su actividad generalista, la otra, la del especialista exclusivo en una de esas partes pero que mantiene la formaci&oacute;n y mentalidad internistas. Estos tres tipos de internitas, con mayor cualificaci&oacute;n como tales, desde el primero al tercero, son con el especialista en sentido estricto, dedicado exclusivamente a una parte de la patolog&iacute;a m&eacute;dica, sin formaci&oacute;n y mentalidad internistas y, por tanto, fuera del &aacute;mbito de la Medicina Interna, los profesionales que se mueven en el campo de la patolog&iacute;a m&eacute;dica.</p>     <p>La aparici&oacute;n y desarrollo de las subespecialidades m&eacute;dicas han tenido unas causas razonables y han contribuido al progreso cl&iacute;nico y cient&iacute;fico de la medicina, pero tambi&eacute;n han introducido problemas en la identificaci&oacute;n y el espacio de la medicina interna, que por conocidos y en buena medida sobrepasados, no es oportuno tratar aqu&iacute;. Pero s&iacute; me voy a referir a un viejo problema que empezamos a sentir los internitas con la aparici&oacute;n de las subespecialidades m&eacute;dicas y que se ha ido agravando progresivamente. Tal problema se enmarca en la disyuntiva extensi&oacute;n-profundidad de conocimientos y habilidades. El internista se caracteriza por un predominio de la extensi&oacute;n en detrimento de la profundidad, mientras que en el caso del especialista es al rev&eacute;s. Esta distinci&oacute;n esquem&aacute;tica ha adquirido categor&iacute;a de t&oacute;pico, pero conviene decir que el rasgo positivo del internista, la mayor extensi&oacute;n de conocimientos y habilidades no es puramente cuantitativa sino que est&aacute; cualificada por el sentido integrador, sintetizador y unificador. Pero en cualquier caso hay algo que los internistas debemos reconocer: nuestra baja competitividad en el manejo de enfermedades m&eacute;dicas en relaci&oacute;n con el especialista correspondiente. Esta cuesti&oacute;n puede ser explicada y discutida, pero se reconoce, abierta o t&aacute;citamente, tanto en el &aacute;mbito de los m&eacute;dicos como de los pacientes.</p>     <p>Sin embargo, esta supuesta baja competitividad del internista no parece contemplarse en el plano de la medicina hospitalaria, toda vez que pacientes con una misma enfermedad, ingresan indistintamente en &aacute;reas de Medicina Interna o de especialidad. Los pacientes con patolog&iacute;a m&eacute;dica que ingresan en el hospital y su posible distribuci&oacute;n, son los siguientes:</p>     <p>1. Pacientes cr&iacute;ticos, que derivan a unidades especiales de cuidados cr&iacute;ticos.</p>     <p>2. Pacientes agudizados, con procesos ya diagnosticados y tratados, que van o deben ir a unidades de corta estancia.</p>     <p>3. Pacientes con procesos agudos "de novo", que seg&uacute;n los casos son dirigidos a la unidad de corta estancia o a servicios de subespecialidad o de Medicina Interna.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>4. Pacientes no agudos, que ingresan en Medicina Interna o la subespecialidad m&aacute;s pr&oacute;xima a su cuadro cl&iacute;nico.</p>     <p>Estos pacientes agudos o no agudos que ingresan indistintamente en Medicina Interna y especialidades, son fundamentalmente de tres tipos:</p>     <p>-Pacientes con claros requerimientos de atenci&oacute;n especializada, es decir, con patolog&iacute;a especial, bien definida, de una parte de la patolog&iacute;a m&eacute;dica que demanda el manejo de un equipo especializado. Estos pacientes son dirigidos a la subespecialidad correspondiente.</p>     <p>-Pacientes comunes, sin requerimientos de atenci&oacute;n especializada, es decir, con enfermedad de una parte de la patolog&iacute;a m&eacute;dica, pero enfermedad de manifestaci&oacute;n com&uacute;n o habitual que no requiere necesariamente la atenci&oacute;n del especialista. Estos pacientes son distribuidos unas veces aleatoriamente, otras con criterios variables e imprecisos, a la subespecialidad correspondiente o a Medicina Interna.</p>     <p>-Finalmente, una masa heterog&eacute;nea de pacientes inclasificables, cr&oacute;nicos, seniles, terminales, con abundante pluripatolog&iacute;a, que se vierten mon&oacute;tonamente en el Servicio de Medicina Interna.</p>     <p>El segundo tipo de pacientes, aquellos con patolog&iacute;a manifiesta de un &oacute;rgano o sistema de expresi&oacute;n com&uacute;n, sin especiales compromisos diagn&oacute;sticos y terap&eacute;uticos y con frecuente pluripatolog&iacute;a asociada o derivada, es el tipo m&aacute;s frecuente que ingresa en el hospital. Y como queda dicho unas veces se deriva, seg&uacute;n las manifestaciones cl&iacute;nicas m&aacute;s aparentes, a la especialidad y otras a Medicina Interna. Pero este tipo de paciente deber&iacute;a ingresarse preferentemente en Medicina Interna, mientras que el paciente con condiciones o circunstancia especiales en su patolog&iacute;a y que necesita atenci&oacute;n diagn&oacute;stica y/o terap&eacute;utica requieren su atenci&oacute;n adecuada y pertinente. El segundo es el m&eacute;dico que por definici&oacute;n convencional se dedica a una parte anatomofisiol&oacute;gica del organismo, al margen de la cualidad de su patolog&iacute;a. Este tipo de paciente com&uacute;n que venimos refiriendo cae habitualmente en el &aacute;rea de especialidad dirigido m&aacute;s con un criterio parcialista que especialista y pensamos que por el contrario estos pacientes deber&iacute;an ingresarse preferentemente en Medicina Interna, mientras que el paciente con patolog&iacute;a cualificada que necesita atenci&oacute;n diagn&oacute;stica y/o terap&eacute;utica especializada, ser&iacute;a el adecuado para el &aacute;rea de especializaci&oacute;n.</p>     <p>&Eacute;sta poco racional distribuci&oacute;n de pacientes en la medicina del hospital, sedimentada por la inercia del uso, no parece beneficiosa para los intereses de la Medicina Interna ni para los de las especialidades. La primera porque se ve expoliada de muchos pacientes que por capacitaci&oacute;n podr&iacute;a atender y las segundas porque se saturan de pacientes de su parte anatomofisiol&oacute;gica, con patolog&iacute;a com&uacute;n y sin necesidad de atenci&oacute;n especializada, con lo cual se desfigura su verdadero papel de especialidades y se bloquean otras tareas asistenciales y de investigaci&oacute;n.</p>     <p>Sin embargo, &eacute;sta poco pertinente distribuci&oacute;n de pacientes en el &aacute;rea de Medicina de Hospital, es aceptada satisfactoriamente por los gestores hospitalarios. Cuando nuestros gestores sanitarios y mucho antes los de la medicina americana han comenzado a utilizar m&eacute;todos modernos de an&aacute;lisis con sistemas de registro informatizados, han comprobado la rentabilidad de los Servicios de Medicina Interna que atienden la mayor parte de los pacientes del &aacute;rea de medicina y, en general, con &iacute;ndices cualitativos semejantes o mejores que los de las subespecialidades. Por ejemplo, comparando estancias medias en Medicina Interna y en subespecialidades de los principales GRD ingresados en 1999 en nuestro hospital, se observa que, en general, son m&aacute;s altas en las subespecialidades. En una muestra analizada hace algunos a&ntilde;os en el Hospital Cl&iacute;nico de Salamanca, se pone de manifiesto que las estancias medias de cuatro GRD eran m&aacute;s bajas cuando eran manejados en Medicina Interna que en la subespecialidad correspondiente y tambi&eacute;n en la primera eran menores el n&uacute;mero de pruebas solicitas al paciente y el n&uacute;mero de interconsultas que en las segundas. Estas dos &uacute;ltimas circunstancias que son, en alguna manera inherentes al modo de hacer del internista, influyen necesariamente en la estancia media.</p>     <p>Pero si &eacute;sta, m&aacute;s o menos, aleatoria distribuci&oacute;n de pacientes puede resultar beneficiosa para la din&aacute;mica y el gasto hospitalarios, insisto que no lo es para lo que deben ser la Medicina Interna y las subespecialidades. Ser&iacute;a interesante establecer unos criterios consensuados (ya realizados en algunos hospitales americanos) entre Medicina Interna y las distintas subespecialidades, en todas y cada una (al menos en las de mayor prevalencia) de las enfermedades de la patolog&iacute;a m&eacute;dica, para racionalizar su distribuci&oacute;n. Esto, sin duda, elevar&iacute;a la pertinencia de la actividad cl&iacute;nica, potenciar&iacute;a las verdaderas funciones de la subespecialidad y evitar&iacute;a o disminuir&iacute;a la p&eacute;rdida de pacientes reagudizados y determinados agudos, a unidades de corta estancia.</p>     <p>Por otra parte, pero en el sentido de lo anterior, ser&iacute;a necesario elevar la competitividad del internista en relaci&oacute;n con la del subespecialista en los procesos m&aacute;s frecuentes de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica, profundizando en su conocimiento cient&iacute;fico y adquiriendo habilidades en algunas t&eacute;cnicas cl&iacute;nicas: ecocardiograf&iacute;a, endoscopias, pruebas funcionales, tomas bi&oacute;psicas, etc. el internista podr&iacute;a seguir siendo generalista, pero con semejante competencia cl&iacute;nica en determinadas enfermedades de presentaci&oacute;n com&uacute;n, que el subespecialista correspondiente.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Probablemente las consideraciones anteriores tengan una validez transitoria y pierdan inter&eacute;s en un futuro no muy lejano. La medicina cambia como cambia la sociedad, inducida por factores sociales, pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos, culturales, etc. algunos de estos cambios son predecibles y otros incluso ya se ha iniciado. Recu&eacute;rdese los producidos por el envejecimiento de la poblaci&oacute;n, la tecnolog&iacute;a m&eacute;dica, la cibermedicina, la pol&iacute;tica de gesti&oacute;n, la potenciaci&oacute;n de la medicina primaria, etc., pero me voy a referir aqu&iacute; a tres tipos de circunstancias que van a generar importantes cambios en el fundamento y la pr&aacute;ctica de la medicina.</p>     <p>1. La prevalencia de algunas, quiz&aacute; muchas, enfermedades es previsible que descienda notablemente como consecuencia de programas eficaces de prevenci&oacute;n, tratamientos altamente resolutivos, manipulaciones gen&eacute;ticas, etc., y esto reducir&aacute; necesariamente el contenido de algunas subespecialidades, que a pesar del aporte, nunca compensatorio, de eventuales enfermedades emergentes y reemergentes, ver&aacute;n comprometida su viabilidad.</p>     <p>2. Nuestro conocimiento de la fisiopatolog&iacute;a de las enfermedades es cada vez m&aacute;s profundo. Estamos llegando al conocimiento de mecanismos etiopatog&eacute;nicos m&aacute;s esenciales, m&aacute;s elementales, m&aacute;s primarios. Recu&eacute;rdese al respecto lo que al conocimiento y al manejo de muchas enfermedades, han introducido, o est&aacute;n introduciendo, la inmunolog&iacute;a, la enzimolog&iacute;a, la biolog&iacute;a molecular, la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica, la trasmisi&oacute;n qu&iacute;mica, la manipulaci&oacute;n de receptores y otras muchas adquisiciones de la ciencia m&eacute;dica que van a hacer que se desborde la ordenaci&oacute;n nosol&oacute;gica cl&aacute;sica de las enfermedades y que su organizaci&oacute;n basada en &oacute;rganos y sistemas quede sobrepasada. Es posible que ello conduzca a la creaci&oacute;n de nuevas &aacute;reas de la Medicina, constituidas a nivel m&aacute;s elemental y b&aacute;sico que el de las actuales especialidades organobasadas. Estas nuevas &aacute;reas alojar&aacute;n problemas comunes a varias de las subespecialidades tradicionales y el subespecialista concreto de corte actual ver&aacute; comprometida su existencia como tal.</p>     <p>3. El hospital futuro, establecido sobre la actual transferencia del control m&eacute;dico al de la administraci&oacute;n-empresa, modificar&aacute; el criterio de hospitalizaci&oacute;n de pacientes impelido por el enorme gasto que genera.</p>     <p>Estos hospitales ser&aacute;n principalmente cenros de atenci&oacute;n a pacientes agudos, graves y situaciones cr&iacute;ticas que requieran alto grado de tecnolog&iacute;a, con &aacute;reas o unidades seguramente m&aacute;s polivalentes que espec&iacute;ficas. En estos hospitales, los dos tipos de m&eacute;dicos operativamente m&aacute;s importantes ser&aacute;n el t&eacute;cnico y el "hospitalista", m&eacute;dico de formaci&oacute;n generalista y de actividad polivalente, ser&aacute; el encargado cl&iacute;nico de todos los pacientes ingresados, agudos y no agudos, con el concurso ocasional del especialista en situaciones concretas. El papel asistencial del "hospitalista", cuyo antepasado m&aacute;s cercano es el internista generalista, est&aacute; creciendo significativamente en hospitales europeos y americanos.</p>     <p>J. DE PORTUGAL ÁLVAREZ</p>     <p><i>Servicio de Medicina Interna II. Hospital General    <br> Universitario Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n. Madrid</i></p>      ]]></body>
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