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<institution><![CDATA[,Universidad de Sevilla Departamento de Medicina Unidad de Osteoporosis y Metabolismo Óseo]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="left"><b><font face="Verdana" size="4">El t&eacute;rmino osteopenia y el riesgo de fractura</font></b></p>     <p align="left"><font face="Verdana" size="4"><b>The term osteopenia and risk of fracture</b></font></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>M. Sosa Henr&iacute;quez, M. J. G&oacute;mez de Tejada Romero<sup>1</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Unidad de Osteoporosis. Hospital Universitario Insular. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.    <br> <sup>1</sup>Departamento de Medicina. Unidad de Osteoporosis y Metabolismo &Oacute;seo. Universidad de Sevilla.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">La osteoporosis es una enfermedad extraordinariamente frecuente que afecta tanto a varones como a mujeres, y cuya importancia radica en que predispone a quien la padece a sufrir fracturas &oacute;seas. Se ha estimado que una mujer de 50 a&ntilde;os tiene un riesgo del 40% de sufrir una fractura en el resto de su vida, y que en los varones este riesgo alcanza el 13% (1). Sin embargo, algunos autores consideran que estos datos est&aacute;n infravalorados, pues en estudios epidemiol&oacute;gicos realizados en nuestro mismo medio se observa que m&aacute;s del 20% de los varones de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os tienen al menos una deformidad vertebral cuando se les realiza un radiograf&iacute;a lateral de columna (2).</font></p>    <p>   <font face="Verdana" size="2">   Siendo una enfermedad tan prevalerte, la osteoporosis tiene un problema importante, y es el de su definici&oacute;n (3). A lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha ido cambiando en funci&oacute;n de los conocimientos que se iban adquiriendo sobre ella. En la actualidad se acepta por consenso que es una "enfermedad esquel&eacute;tica sist&eacute;mica caracterizada por una resistencia &oacute;sea comprometida que predispone a un incremento en el riesgo de fractura" (4). Esta definici&oacute;n se&ntilde;ala los mecanismos etiopatog&eacute;nicos y determina la enfermedad antes de que aparezca su principal complicaci&oacute;n: la fractura. Sin embargo, desde un punto de vista cl&iacute;nico, es poco pr&aacute;ctica, porque, en ausencia de s&iacute;ntomas, dependemos de un m&eacute;todo para su diagn&oacute;stico, y no disponemos de una &uacute;nica t&eacute;cnica que de forma precisa, inocua y f&aacute;cilmente aplicable lo establezca. Esto contrasta con lo que se observa en otras enfermedades tan prevalentes como la osteoporosis, como son la hipertensi&oacute;n arterial, la hipercolesterolemia, la obesidad o la diabetes mellitus por solo poner algunos ejemplos, en las cuales existe un criterio para establecer el diagn&oacute;stico de la enfermedad habitualmente num&eacute;rico, &uacute;nico, objetivo, sencillo y reproducible.</font> </p>    <p>   <font face="Verdana" size="2">   En la osteoporosis se afecta la resistencia del hueso, tanto en su cantidad como en su calidad. Mientras que la cantidad &oacute;sea es perfectamente valorable, tampoco tenemos una &uacute;nica definici&oacute;n de lo que es la calidad &oacute;sea, ya que bajo este concepto se incluyen diferentes propiedades del hueso, como son el remodelado &oacute;seo, la microarquitectura, la conectividad de las trab&eacute;culas y las caracter&iacute;sticas geom&eacute;tricas del hueso, entre otras (5). Adem&aacute;s, en la actualidad no disponemos de un m&eacute;todo v&aacute;lido para medir la calidad &oacute;sea. Por ello, basamos la definici&oacute;n de osteoporosis en la medici&oacute;n de la cantidad de hueso habitualmente determinada por densitometr&iacute;a, t&eacute;cnica a la que se considera el "patr&oacute;n-oro" (6). La OMS refrend&oacute; pronto la definici&oacute;n densitom&eacute;trica de osteoporosis bas&aacute;ndose en la puntuaci&oacute;n T facilitada por el valor de densidad mineral &oacute;sea, de manera que hasta un puntuaci&oacute;n T de -1 la masa &oacute;sea es normal, siendo m&iacute;nimo el riesgo para sufrir fracturas, y por debajo de -2,5 el riesgo ser&iacute;a alto y por tanto hablar&iacute;amos de osteoporosis; mientras que entre ambos valores, de -1 a -2,5, lo referir&iacute;amos como "osteopenia", concepto que intenta definir "lo que no es normal, pero tampoco patol&oacute;gico". De esta manera, la densitometr&iacute;a permiti&oacute; por una parte establecer con claridad qu&eacute; es osteoporosis y por otra poder cuantificar el riesgo de fractura, pues se comprob&oacute; que por cada descenso de una desviaci&oacute;n t&iacute;pica por debajo del valor te&oacute;rico se duplicaba el riesgo de sufrir una fractura (6).</font> </p>    <p>   <font face="Verdana" size="2">   A&uacute;n aceptando que esta definici&oacute;n densitom&eacute;trica de osteoporosis es pr&aacute;ctica, debe tenerse en cuenta que la intenci&oacute;n original de la OMS era que se aplicara tan s&oacute;lo para hacer una clasificaci&oacute;n desde un punto de vista epidemiol&oacute;gico, y no que se utilizara en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, aunque as&iacute; ocurriera posteriormente. Pero, quiz&aacute;, el inconveniente m&aacute;s importante que, desde nuestro punto de vista, ha generado esta clasificaci&oacute;n de la OMS es el hecho de crear un subgrupo, que es el de la osteopenia. Y no sabemos qu&eacute; es exactamente la osteopenia, ya que es una situaci&oacute;n te&oacute;rica y conceptualmente epidemiol&oacute;gica, en la que la densidad mineral &oacute;sea no es ni normal ni osteopor&oacute;tica.</font></p>    <p>   <font face="Verdana" size="2">   Y esta circunstancia de definici&oacute;n <i> borderline</i> genera no pocos problemas en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Por una parte, porque es muy com&uacute;n la consulta por parte de pacientes que acuden preocupadas porque se les ha diagnosticado una osteopenia, circunstancia que puede ser normal en determinadas edades, haci&eacute;ndoles tener vivencia de estar enfermas. O, en caso contrario, porque podr&iacute;a tenderse a la infravaloraci&oacute;n del riesgo de fractura en pacientes en las que realmente existe. As&iacute; por ejemplo, en el estudio OFELY, el 48% de las fracturas recogidas en una poblaci&oacute;n de 671 mujeres postmenop&aacute;usicas se produjeron en mujeres con osteopenia, mientras que el 44% de estas fracturas ser produjeron en las que ten&iacute;an criterios densitom&eacute;tricos de osteoporosis (7); a la vez que en un estudio efectuado en mujeres canarias postmenop&aacute;usicas, el 22.1% de las mujeres con osteopenia densitom&eacute;trica ten&iacute;a al menos una fractura en el momento de la exploraci&oacute;n (8). En un estudio prospectivo recientemente publicado, realizado en 83 mujeres postmenop&aacute;usicas fracturadas, Seton y cols. (9) encuentran que cerca del 34% ten&iacute;an una T-score entre -1,5 y -2,5. No olvidemos que el riesgo de fractura no viene determinado s&oacute;lo por la masa &oacute;sea; es evidente que otros factores predisponentes (edad, tratamientos, enfermedades previas, antecedentes personales y familiares, etc.) pueden tener la misma o mayor potencia en la incidencia de fractura sobre el sujeto que los padece, sin necesidad de una masa &oacute;sea baja.</font></p>    <p>   <font face="Verdana" size="2">   Esto demuestra la especial gravedad que supondr&iacute;a aplicar en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica estricta y exclusivamente estos criterios densitom&eacute;tricos para el diagn&oacute;stico y tratamiento de la osteoporosis, de manera que ante la presencia de una osteopenia podr&iacute;a ocurrir que se indicara &uacute;nicamente medidas preventivas al aceptar que no existe osteoporosis. Por &uacute;ltimo podr&iacute;amos encontrarnos incluso con un hipot&eacute;tico problema legal. En una determinada paciente con valores densitom&eacute;tricos de osteopenia, no estamos estrictamente autorizados a utilizar un f&aacute;rmaco que s&oacute;lo tenga aceptada la indicaci&oacute;n de "tratamiento de la osteoporosis"; aunque podr&iacute;amos tener la sospecha de que exista un elevado riesgo de fractura en base a otros datos cl&iacute;nicos, por ejemplo, ante una paciente que con valores de osteopenia comienza un tratamiento con esteroides a dosis elevadas durante un tiempo prolongado (10).</font> </p>    <p>   <font face="Verdana" size="2">   El concepto de osteopenia y su imposibilidad de identificaci&oacute;n cl&iacute;nica nos hace ver, una vez m&aacute;s, que es necesario modificar el paradigma de la osteoporosis, y que precisamos de nuevas formas de diagn&oacute;stico que integren aquellos factores que participan en la aparici&oacute;n de las fracturas osteopor&oacute;ticas.</font></p>     <p>   &nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="3"><b>Bibliografía</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">1. Cummings SR, Melton LJ III. Epidemiology and outcomes of osteoporotic fractures. Lancet 2002; 359: 1761-7.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <font face="Verdana" size="2"> 2. Cooper C, O'Neill T, Silman A on behalf of the European Vertebral Osteoporosis Study Group (EVOS). The Epidemiology of Vertebral fractures. Bone 1993; 14: S89-S97.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2"> 3. Sosa Henr&iacute;quez M. Osteoporosis, el dilema de su definici&oacute;n. Med Clin (Barc) 2005; 124: 259-60.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2"> 4. NIH Consensus Development Panel on Osteoporosis Prevention, Diagnosis and Therapy. JAMA 2001; 285: 785-95.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2"> 5. Hans D, Fuerst T, Lang T, Majumdar S, Lu Y, Genant HK, et al. How can we measure bone quality? Ballieres Clin Rheumatol 1997; 11:495-515.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2"> 6. Cummings SR, Bates D, Black DM. Clinical use of bone densitometry. Scientific Review. JAMA 2002; 288: 1889-97.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2"> 7. Sornay-Rendu E, Munoz F, Garnero P, Dubouef F, Delmas PD. Identification of osteopenic women at high risk of fracture: the OFELY Study. J Bone Miner Res 2005; 20: 1813-9.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2"> 8. Sosa Henr&iacute;quez M, Hern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez D, Castro Medina R, Traves&iacute; Garc&iacute;a I, Sabl&oacute;n Gonz&aacute;lez N, Sarmiento Santana J. Las mujeres postmenop&aacute;usicas con osteopenia densitom&eacute;trica tienen una elevada prevalencia de fracturas. Rev Esp Enf Metab Oseas 2005; 14: 110.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2"> 9. Saton M, Jackson V, Lasser KE, Doppelt S, Pierre-Jacques M, Connelly M. Low 25 hydroxyvitamin D and osteopenia are prevalent in persons &ge; 55 yr with fracture at any site. J Clin Densitom 2005; 8: 454-60.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">10. Cranney A, Adachi JD. Corticosteroid-induced osteoporosis: a guide to optimum management. Treat Endocrinol 2002; 1: 271-9.</font></p>      ]]></body>
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