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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los costes socioeconómicos de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer en las Islas Canarias en 1998]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Objective: To evaluate the economic impact in terms of direct and indirect costs of the cardiovascular disease and cancer in the Canary Islands in 1998. Methods: The cost-of-illness method was used. Direct and indirect costs were estimated using prevalence costs, i.e., the costs produced in 1998. Direct costs were divided into hospitalization costs, outpatient costs, primary health care costs, and drug costs while indirect costs were obtained through transformation of physical units into monetary units using the approach of human capital theory and the friction cost method. Results: The total costs of cardiovascular disease and cancer were 246.11 and 193.72 million euros respectively. The direct costs of the two diseases were 134.44 and 58.04 million euros respectively, representing 55% and 30% of total costs and 16% of total health care expenditure in this region. The indirect costs of these two diseases were 111.68 and 135.68 million euros respectively, representing 45% and 70% of total costs. Use of the friction cost method revealed that indirect costs decreased by 88% for cardiovascular disease and those for cancer decreased by 77%. Conclusions: Although this study adopts a conservative approach by omitting costs associated with pain and suffering, permanent disability, and those of at-home care provided by the family, the annual socioeconomic cost of cardiovascular disease and cancer in the Canary Islands was high, amounting to 440 million euros.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><B><FONT face=Arial size=2>ORIGINALES</FONT> </B> <hr>     <p align="center"><B><font face="Arial" size="4">Los costes  socioeconómicos de las enfermedades</font></B></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="4"><B>cardiovasculares y del cáncer en las Islas  Canarias en 1998</B>    <BR></font><font face="Arial" size="2">    <BR><b>J. López-Bastida<sup> </sup>/ P. Serrano-Aguilar / B. Duque-González<SUP>    <br> </SUP></b>Servicio de Evaluación y  Planificación. Servicio Canario de Salud.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2"><i>Correspondencia</i>: Dr. J. López-Bastida. Pérez de Rozas, 5, 4º 38004 Santa Cruz de Tenerife. España    <br> Correo electrónico: <a href="mailto:jlopbas@gobiernodecanarias.org">jlopbas@gobiernodecanarias.org</a></font></p>     <p align="right"><font face="Arial" size="2"><i>Recibido</i>: 26 de julio de 2002    <br> <i>Aceptado</i>: 21 de noviembre de 2002&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><FONT face=Arial size=2><b>(Socioeconomic costs of cardiovascular  disease and cancer in the Canary Islands [Spain] in 1998)</b></FONT></p> <hr> <table border="0" width="100%">   <tr>     <td width="48%" valign="top">           <p align="left"><FONT face=Arial size=2><b>Resumen</b>    <BR><i>Objetivo</i>: Evaluar  el impacto económico, en términos de costes directos e indirectos, de las  enfermedades cardiovasculares y del cáncer, en Canarias, durante el año 1998.    <br>       <i>Métodos</i>: El enfoque que se ha utilizado es el método del coste de la  enfermedad. Los costes directos e indirectos se han estimado utilizando los  costes de la prevalencia, es decir, los costes que se produjeron durante el año  1998. Los costes directos se han desglosado en costes de las hospitalizaciones,  consultas externas, atención primaria y fármacos. Los indirectos se han obtenido  a partir de unidades físicas mediante su transformación en unidades monetarias  utilizando el enfoque de la teoría del capital humano y el método del período de  fricción.    <br>       <i>Resultados</i>: Los costes totales de las enfermedades cardiovasculares y del  cáncer ascendieron a 246,11 y 193,72 millones de euros, respectivamente,  utilizando el método del capital humano. Los costes directos atribuibles a las  mismas fueron de 134,44 y 58,04 millones de euros, respectivamente,  representando el 55 y 30% de los costes totales y el 16% del gasto total  sanitario en esta región. Los costes indirectos de estas dos enfermedades  ascendieron a 111,68 y 135,68 millones de euros, respectivamente, representando  el 45 y 70% del total. Utilizando el método del período de fricción, los costes  indirectos se redujeron en un 88% para enfermedades cardiovasculares y en un 77%  en el cáncer.    <br>       <i>Conclusiones</i>: A pesar de haberse adoptado un enfoque conservador, dado que en  este estudio no se incluyen los costes asociados con el dolor y el sufrimiento,  la invalidez permanente y la atención en el hogar por parte de los familiares,  el elevado coste socioeconómico anual de las enfermedades cardiovasculares y del  cáncer en Canarias alcanzó los 440 millones de euros.    <br>       <b>Palabras clave:</b>  Enfermedades cardiovasculares. Cáncer. Coste de la enfermedad. Capital humano.  Período de fricción. Canarias.</FONT></td>     <td width="4%"></td>     <td width="48%" valign="top">     <P><font face="Arial" size="2"><b>Abstract</b>    <BR><i>Objective</i>:  To evaluate the economic impact in terms of direct and indirect costs of the  cardiovascular disease and cancer in the Canary Islands in 1998.    <br> <i>Methods</i>: The cost-of-illness method was used. Direct and indirect costs were  estimated using prevalence costs, i.e., the costs produced in 1998. Direct costs  were divided into hospitalization costs, outpatient costs, primary health care  costs, and drug costs while indirect costs were obtained through transformation  of physical units into monetary units using the approach of human capital theory  and the friction cost method.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <i>Results</i>: The total costs of cardiovascular disease and cancer were 246.11 and  193.72 million euros respectively. The direct costs of the two diseases were  134.44 and 58.04 million euros respectively, representing 55% and 30% of total  costs and 16% of total health care expenditure in this region. The indirect  costs of these two diseases were 111.68 and 135.68 million euros respectively,  representing 45% and 70% of total costs. Use of the friction cost method  revealed that indirect costs decreased by 88% for cardiovascular disease and  those for cancer decreased by 77%.    <br> <i>Conclusions:</i> Although this study adopts a conservative approach by omitting  costs associated with pain and suffering, permanent disability, and those of  at-home care provided by the family, the annual socioeconomic cost of  cardiovascular disease and cancer in the Canary Islands was high, amounting to  440 million euros.    <br> <b>Key words:</b> Cardiovascular disease. Cancer. Cost-of-illness.  Human capital. Friction cost. Canary Islands.</font>           <p>&nbsp;</td>   </tr> </table> <hr>     <P><B><FONT face=Arial size=2>Introducción</FONT></B></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Las enfermedades cardiovasculares  constituyen la primera causa de mortalidad, tanto en Canarias como en el resto  de España y demás países desarrollados. Su reducción potencial es altamente  sensible a la acción de medidas de promoción de la salud (ejercicio, dieta sana,  evitación del tabaco) y de prevención primaria (diagnóstico y tratamiento  temprano y adecuado de las dislipemias, hipertensión arterial [HTA], obesidad y  diabetes mellitus, entre otras), por lo que debemos considerar este grupo de  «problemas de salud» como una prioridad sanitaria. Esta consideración cobra aún  más importancia al comprobar que las provincias canarias ocupan los primeros  lugares en la prevalencia de mortalidad nacional por cardiopatía isquémica (<a href="#f1">fig. 1</a>), y que el inicio del declive de la mortalidad por esta causa aún no se ha  iniciado, a diferencia de lo acontecido, hace aproximadamente 25 años, en un  número importante de países desarrollados.</FONT></P>     <P align=center>&nbsp;</P>     <P align="center"><B><font face="Arial" size="2">Figura 1. Tasas estandarizadas (por  100.000 habitantes) de    <br> mortalidad por cardiopatía isquémica según sexo, por    <br> comunidades autónomas. España, 1989-1995. Fuente: Análisis    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> del estado de salud  de la población y de&nbsp;los recursos    <br> disponibles. Documento 2 del Plan de Salud de  Canarias.</font></B></P>     <P align=center><a name="f1"><font face="Arial" size="2"><IMG src="/img/gs/v17n3/original5_archivos/138v17n03-13049282tab01.gif"  border=0></font></a></P>     <P><FONT face=Arial size=2>El cáncer es la segunda causa de muerte en  Canarias y el resto de España, siendo sólo superada por las enfermedades  cardiovasculares<SUP>1</SUP>. La tasa de fallecimientos por cáncer en 1998 fue  de 2.950 personas en Canarias, constituyendo la primera causa de muerte  prematura (antes de los 70 años), tanto en el conjunto de la población, como  específicamente en mujeres, ocupando para los varones la segunda causa (tras los  accidentes de tráfico). Aproximadamente, uno de cada 4 varones y una de cada 5  mujeres canarias presentará algún tipo de cáncer antes de los 75  años<SUP>2</SUP>.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Los estudios en los que se realizan  estimaciones de los costes de la enfermedad son importantes por varias razones:  por una parte, permiten obtener una visión del efecto de la enfermedad sobre la  utilización de los recursos sociales lo que, junto con la mortalidad y  morbilidad, nos informa de la carga o impacto socioeconómico de la enfermedad  sobre la colectividad y, por otra parte, el conocimiento de la distribución del  coste entre distintos tipos de recursos permite estimar de qué forma está  abordando el sistema sanitario el problema en cuestión. Finalmente, los estudios  del coste de la enfermedad pueden ser un primer paso o el punto de partida para  la elaboración de estudios de evaluación económica, en la medida que los efectos  de un nuevo tratamiento darán lugar, habitualmente, a una variación en las  pautas de utilización de los recursos existentes.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Existe una amplia variedad de estudios  disponibles que analizan el coste de las enfermedades  cardiovasculares<SUP>3-5</SUP> y del cáncer<SUP>6,7</SUP>. En la <a href="#t1"> tabla 1</a> se  expone la distribución entre costes directos e indirectos en diferentes estudios  realizados en distintos países sobre los costes de las enfermedades  cardiovasculares y del cáncer; no obstante, es difícil comparar estudios sobre  el coste de la enfermedad si no utilizan la misma metodología y si se basan en  datos diferentes. Además, está el problema de que los precios relativos y  totales difieren entre países, y que cada país tiene un diferente sistema de  salud.</FONT></P>     <P align=center><a name="t1"><font face="Arial" size="2"><IMG src="/img/gs/v17n3/original5_archivos/138v17n03-13049282tab02.gif"  border=0></font></a></P>     <P><FONT face=Arial size=2>El objetivo de este estudio es estimar los  costes directos e indirectos más relevantes, relacionados con las enfermedades  cardiovasculares y con el cáncer. Entre éstos se incluyen los costes de la  hospitalización, las visitas a consultas externas, las visitas a los centros de  salud, el consumo de fármacos y, por último, los costes asociados a la  mortalidad anticipada y las bajas laborales de estas dos enfermedades, en  Canarias, durante el año 1998.</FONT></P>     <P><B><FONT face=Arial size=2>Métodos</FONT></B></P>     <P><FONT face=Arial size=2><i>Metodología de costes</i></FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT face=Arial size=2>Para estimar el coste de las enfermedades  cardiovasculares y del cáncer se ha utilizado el método del coste de la  enfermedad, basado en la teoría del capital humano<SUP>8-10</SUP>. El enfoque  que se ha utilizado es el del coste de la prevalencia, es decir, los costes  atribuibles a la prevalencia o existencia de la enfermedad en el año 1998. Esto  incluye los costes directos e indirectos. En estos últimos, la pérdida de  productividad afecta en parte a años posteriores; la práctica corriente consiste  en atribuir al año de referencia el flujo futuro descontado de la productividad  perdida, es decir, se asigna el valor actualizado de la capacidad productiva  perdida a lo largo de toda su vida al año en que se produce la incapacidad o  muerte<SUP>8-16</SUP>.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Se han considerado los costes directos y  los indirectos relacionados con las dos enfermedades. Se entiende por coste  directo el consumo de recursos del sistema de atención sanitaria, incluyendo en  ellos los correspondientes a la atención hospitalaria, tanto en régimen de  hospitalización como de atención ambulatoria en consultas externas; los de la  atención primaria y de los fármacos. Los costes indirectos consisten en la  disminución o pérdida de productividad debida a la mortalidad prematura y a la  incapacidad laboral atribuible a las enfermedades cardiovasculares y al  cáncer.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2><i>Costes directos</i></FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Para determinar el volumen de ingresos  hospitalarios atribuibles a problemas relacionados con las enfermedades  cardiovasculares y con el cáncer, se ha recurrido a la información aportada por  la Encuesta de Morbilidad Hospitalaria. Esta información ha sido proporcionada  por el Servicio Canario de la Salud, a través de la Dirección de Programas  Asistenciales. El método utilizado ha consistido en la extracción del número  total de enfermos dados de alta, durante el año 1998, para cada código  diagnóstico de la clasificación internacional de enfermedades (ICD-9-MC) para  enfermedades cardiovasculares y cáncer, y su posterior transformación a los  Grupos Relacionados con el Diagnóstico (GRD). Los GRD son un sistema de  clasificación de episodios de hospitalización en clases de isoconsumo de  recursos<SUP>17</SUP>.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Con el fin de asignar un coste por GRD a  las hospitalizaciones de los pacientes con un diagnóstico principal de  enfermedad cardiovascular y cáncer, y al no disponer de costes por GRD para  todos los hospitales de Canarias, se emplearon los costes por GRD del Hospital  Universitario de Canarias y del Hospital de Gran Canaria Dr. Negrín, para  1998.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>La estimación de los costes de aquellos  pacientes en los que las enfermedades cardiovasculares se consignaban como  diagnóstico secundario, se ha obtenido a través del cómputo de las diferencias  entre las estancias medias de pacientes con y sin enfermedades cardiovasculares.  Las diferencias en estancias entre estos pacientes fueron de 5 días. Con el fin  de asignar un coste a las hospitalizaciones de los pacientes con enfermedades  cardiovasculares como diagnóstico secundario, se ha empleado el coste promedio  por día de estancia de 2 centros hospitalarios: Hospital General de Gran Canaria  Juan Negrín y Hospital Universitario de Canarias.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>El volumen de las consultas especializadas  externas se ha calculado según la información proporcionada por el Servicio  Canario de la Salud, a través de las consultas externas de cardiología, cirugía  vascular, cardiovascular y de oncología de los diferentes hospitales canarios.  El coste medio de la consulta externa (primeras visitas y sucesivas) se ha  obtenido de la base de datos de SOIKOS<SUP>18</SUP>.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>La cifra aproximada del número total de  visitas a los centros de salud relacionada con la atención a los pacientes con  enfermedades cardiovasculares y con cáncer en la Comunidad Canaria se ha  obtenido como resultado de promediar los resultados de varios estudios que  contenían 206.456 consultas<SUP>11</SUP>. Se estima en estos estudios que los  pacientes con enfermedades cardiovasculares y con cáncer visitan al médico de  familia con una frecuencia del 14,92 y el 1,41%, respectivamente, sobre el total  de visitas efectuadas en atención primaria de salud (7.566.704 visitas en  Canarias). Así pues, por medio de la aplicación de este porcentaje obtenemos el  total de visitas en los centros de salud para toda la Comunidad Canaria. El  coste de la visita programada al médico de familia se ha obtenido de la base de  datos de SOIKOS<SUP>18</SUP>.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>La información sobre el consumo de fármacos  para los pacientes con estas dos enfermedades se ha obtenido a partir de los  datos proporcionados por el Sistema de Información Farmacéutica del Servicio  Canario de Salud (SIFAR). Los principales grupos farmacológicos incluidos para  las enfermedades cardiovasculares han sido: hipotensores, diuréticos,  vasodilatadores periféricos, bloqueadores betaadrenérgicos, antagonistas del  calcio, hemostásicos, nitritos y sustancias relacionadas y glucósidos cardíacos.  Para el cáncer, los grupos farmacológicos incluidos han sido: sustancias  alquilantes, antimetabolitos, alcaloides de plantas y similares, antibióticos  citotóxicos y otros quimioterápicos antineoplásicos, hormonoterapia  antineoplásica y analgésicos narcóticos.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2><i>Costes indirectos</i></FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT face=Arial size=2>Entre los costes indirectos se incluyen  tanto la pérdida de producción debida a las enfermedades cardiovasculares y al  cáncer como el impacto sobre toda la sociedad en términos de años de vida  perdidos.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Se puede distinguir entre la productividad  perdida asociada a la mortalidad y la asociada a la morbilidad. La primera suele  estimarse como la producción que se habría llevado a cabo desde el momento del  fallecimiento hasta la edad de jubilación. La pérdida de productividad asociada  a la morbilidad tiene dos manifestaciones básicas: una es la derivada del  absentismo por enfermedad y otra es la reducción de la productividad de un  trabajador enfermo o discapacitado en el trabajo.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Para la obtención de los costes indirectos  y su conversión en unidades monetarias se ha utilizado, en la mayoría de los  estudios de este tipo, el método del capital humano<SUP>8-10</SUP>. Dicho  enfoque transforma los años de vida en unidades monetarias mediante la  aplicación de la ganancia media bruta por trabajador. Se han realizado múltiples  críticas sobre la utilización de este método<SUP>20</SUP>, sin embargo, a pesar  de todo, se ha utilizado de forma muy amplia por su facilidad de cálculo y por  la falta de métodos alternativos<SUP>7,9,19,21-25</SUP>. Este método utiliza  como hipótesis básica la equivalencia entre el valor de la producción perdida y  el salario asociado a la obtención de dicha producción. Es decir, un día de  ausencia al trabajo implica una pérdida de la producción igual al salario que se  percibiría por este mismo día trabajado.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>En la actualidad, se dispone de varios  métodos alternativos: «el período de fricción» y la «disponibilidad a pagar». El  primero se basa en que una enfermedad puede causar pérdidas de la producción,  pero no más allá de un período de adaptación que se denomina el período de  fricción<SUP>26,27</SUP>. Koopmanshap calculó en 2,5 meses, para Holanda en el  año 1988, el período de fricción. Así pues, la pérdida por defunción, invalidez  o larga enfermedad no puede superar los 2,5 meses<SUP>26,27</SUP>. Sin embargo,  un aspecto que no favorece la implantación de este método es la necesidad de una  información estadística muy amplia que permita el cálculo del período de  fricción<SUP>19</SUP>. Además, este método es altamente discutido por algunos  autores<SUP>28,29</SUP>. En este estudio hemos comparado los costes indirectos  con el método del capital humano y el período de fricción, utilizando 2,5 meses  para el cálculo del período de fricción en las bajas laborales y en la  mortalidad anticipada.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>El método de la disponibilidad a pagar  tiene como objetivo determinar el valor monetario que la población está  dispuesta a pagar por conseguir una unidad adicional de beneficio sanitario. La  utilización de esta técnica es bastante reciente y todavía existe poco consenso  en algunos de sus aspectos metodológicos<SUP>30</SUP>. Las dificultades  metodológicas derivadas de este tipo de medida no han permitido que se utilice  de forma más extensa.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Con el fin de valorar la magnitud de las  repercusiones socioeconómicas de la mortalidad provocada por las enfermedades  cardiovasculares y el cáncer, se han calculado los años de vida perdidos (AVP).  Los AVP ofrecen una información suplementaria a las simples tasas de mortalidad,  que en ocasiones pueden infravalorar la importancia de la mortalidad por una  causa determinada cuando ésta se concentra en edades tempranas. El método de  cálculo simple de los AVP se basa en sumar las muertes por las enfermedades  cardiovasculares y cáncer a cada edad y multiplicar por la esperanza de vida.  Así pues, los años de vida perdidos por un individuo que muere a una edad  determinada son aquellos que transcurren desde el momento en que se produce la  muerte hasta el tope superior fijado. Una vez determinado el método para  calcular los AVP entre dos edades determinadas, la conversión de años de vida  perdidos a años de vida productiva perdidos (AVPP) se realiza mediante la  aplicación de las tasas de ocupación para cada grupo de edad y sexo, con el  objeto de valorar los años naturales como años «productivos». De esta forma,  para cada muerte producida en un grupo de edad y sexo determinado se irá  aplicando la tasa de ocupación a cada período posterior hasta el límite  determinado (65 años). Los años de vida productivos perdidos se multiplicarán  entonces por la ganancia media bruta en Canarias para el período de estudio  (1998), obteniendo de este modo la producción potencialmente perdida debido a  una causa de muerte prematura<SUP>8,9,19,24,25</SUP>. A este valor obtenido se  aplica una tasa de descuento del 3% para los resultados básicos y la utilización  del 0 y 6% en el análisis de sensibilidad para permitir la comparabilidad con  los estudios anteriores<SUP>31,32</SUP> y un incremento de productividad del  2%<SUP>16</SUP>. La información sobre empleo, salarios y mortalidad se ha  obtenido del Instituto Nacional de Estadística (INE)<SUP>33</SUP>.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>La obtención de los días de incapacidad  transitoria (IT) se ha realizado a partir de los datos de una muestra de  población de 195.100 individuos en el área de Tenerife en 1998. En esta muestra,  el período medio de incapacidad laboral para pacientes con enfermedades  cardiovasculares (8.639 pacientes) y con cáncer (4.837 pacientes) ascendió a 98  y 76 días, respectivamente.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Para estimar el coste derivado de los días  de trabajo perdido por la enfermedad, hemos utilizado el valor medio de la  duración de la baja laboral por paciente con enfermedades cardiovasculares y  cáncer en 1998 sobre el número total de los pacientes en dicho año, aplicando,  posteriormente, la ganancia media bruta por trabajador y el porcentaje de  personas con enfermedades cardiovasculares y cáncer ocupadas.</FONT></P>     <P><B><FONT face=Arial size=2>Resultados</FONT></B></P>     <P><FONT face=Arial size=2><i>Atención hospitalaria</i></FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT face=Arial size=2>Los costes totales de las hospitalizaciones  para las enfermedades cardiovasculares y el cáncer ascendieron a 71,36 y 45,66  millones de euros, respectivamente. Las enfermedades cardiovasculares  representaron un total de 12.175 ingresos con diagnóstico principal y 141.561  estancias, con una estancia media de 11,63 días. Éstas también causaron 12.199  ingresos con diagnóstico secundario y 60.955 estancias. Las enfermedades  relacionadas con el cáncer representaron un total de 8.763 ingresos y 116.997  estancias, con una estancia media de 13,35 días.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2><i>Atención ambulatoria (atención  especializada y atención primaria)</i></FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Los costes totales de las consultas en la  atención especializada y atención primaria para las enfermedades  cardiovasculares y cáncer fueron de 17,76 y 3,03 millones de euros,  respectivamente. Éstas causaron un total de 93.074 consul tas externas y  1.128.952 visitas para las enfermedades cardiovasculares en los centros de  salud, y un total de 43.106 consultas externas y 106.691 visitas para el cáncer  en los centros de salud.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2><i>Fármacos</i></FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Los costes totales de los fármacos para las  enfermedades cardiovasculares y para el cáncer representaron 45,31 y 9,35  millones de euros, respectivamente.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2><i>Mortalidad</i></FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>El número de muertos por enfermedades  cardiovasculares fue de 4.418 (2.231 varones y 2.187 mujeres), causando una  pérdida en años de vida de 44.447 años. Con respecto a la mortalidad anticipada,  el número de años productivos perdidos fue de 8.711. Aplicando la tasa de  ocupación para cada año, la probabilidad de vida, la tasa de descuento del 3%,  un incremento de productividad del 2% y multiplicando por la ganancia media  bruta, el valor de dichos años perdidos fue de 80,83 millones de  euros.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>El número de muertos por cáncer fue de  2.950 (1.815 varones y 1.135 mujeres), causando una pérdida en años de vida de  47.982 años. Con respecto a la mortalidad anticipada, el número de años  productivos perdidos fue de 13.800. Aplicando la tasa de ocupación para cada  año, la probabilidad de vida, la tasa de descuento del 3%, un incremento de  productividad del 2% y multiplicando por la ganancia media bruta, resultó un  total de 122,40 millones de euros. Utilizando el método del período de fricción,  los valores relativos a la producción perdida a causa de la mortalidad se  redujeron de forma drástica (1,71 y 2,54 millones de euros para las enfermedades  cardiovasculares y el cáncer, respectivamente).</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2><i>Bajas laborales</i></FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Los costes por bajas laborales para las  enfermedades cardiovasculares y para el cáncer representaron 30,85 y 13,28  millones de euros, respectivamente, ocasionando 846.649 y 367.643 días de  trabajo perdido, respectivamente. Utilizando el método del período de fricción,  los valores relativos a la producción perdida a causa de las bajas laborales  presentaron algunas variaciones (23,61 y 13,22 millones de euros para las  enfermedades cardiovasculares y el cáncer, respectivamente).</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT face=Arial size=2><i>Costes totales de las enfermedades  cardiovasculares y del cáncer en Canarias en 1998</i></FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>En la <a href="#t2"> tabla 2</a> se exponen los costes  directos, indirectos y totales de las enfermedades cardiovasculares y del  cáncer, con el método del capital humano y el período de fricción. Además, en la f<a href="#f2">igura 2</a> se presenta la distribución de los costes para el mismo año.</FONT></P>     <P align=center><a name="t2"><font face="Arial" size="2"><IMG src="/img/gs/v17n3/original5_archivos/138v17n03-13049282tab03.gif"  border=0></font></a></P>     <P><FONT face=Arial size=2>El coste social de las enfermedades  cardiovasculares y del cáncer ascendió a un total de 246,11 y 193,72 millones de  euros, respectivamente. El coste directo de la asistencia sanitaria fue de  134,44 y 58,04 millones de euros, respectivamente, representando el 16% del  gasto sanitario en Canarias.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>En la <a href="/img/gs/v17n3/original5_archivos/138v17n03-13049282tab05.gif"> tabla 3</a> se ha realizado un análisis  de sensibilidad con el fin de comprobar las variaciones que sobre el coste total  representan los cambios en el coste de la tasa de descuento y en el incremento  productivo. Con referencia a la tasa de descuento, se estimó un rango de 0, 3 y  6%, mientras que el rango para el incremento productivo se estimó en 0, 1 y 2%.  Los resultados del análisis de sensibilidad reflejan que los rangos de costes  anuales para las enfermedades cardiovasculares y cáncer variaron entre 222,95 y  272,18, y 157,67 y 235,24 millones de euros, respectivamente.</FONT></P>     <P align=center><font face="Arial" size="2"><IMG src="/img/gs/v17n3/original5_archivos/138v17n03-13049282tab04.gif"  border=0></font></P>     <P align=center>&nbsp;</P>     <P><B><FONT face=Arial size=2>Discusión</FONT></B></P>     <P><FONT face=Arial size=2>En las últimas décadas, las enfermedades  cardiovasculares y el cáncer se han consolidado como los problemas  sociosanitarios de mayor importancia, tanto en Canarias como en el resto de  España y países industrializados, tanto por su elevada frecuencia (incidencia y  prevalencia) como por las consecuencias que originan sobre la sociedad en  términos de mortalidad, morbilidad, secuelas y costes económicos y sociales. Las  tasas de mortalidad por cardiopatía isquémica de las dos provincias canarias se  sitúan, en términos relativos, en los primeros lugares de todas las comunidades  autónomas. A ello parece contribuir la mayor tasa de obesidad y la mayor  incidencia y prevalencia de diabetes mellitus<SUP>34</SUP>. La evolución de las  tasas de mortalidad brutas por cáncer y por enfermedades cardiovasculares han  mantenido, hasta 1998, la tendencia de crecimiento anteriormente  existente<SUP>1</SUP>. A propósito de esta evolución epidemiológica, el impacto  de las complicaciones derivadas de las dos enfermedades sobre el entorno social,  familiar y laboral de los enfermos es cada vez más importante, tanto en lo  referido a los costes directos como indirectos.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>A pesar de haberse adoptado en este estudio  un enfoque conservador, dado que no se han podido incluir los costes asociados  con el dolor, el sufrimiento, la invalidez permanente y la atención en el hogar  por parte de los familiares, el coste socioeconómico anual del conjunto de las  enfermedades cardiovasculares y el cáncer en Canarias alcanza los 440 millones  de euros. El impacto sobre los servicios sanitarios (costes directos) es mayor  en el caso de las enfermedades cardiovasculares (55% del total), mientras que en  el caso del cáncer el impacto es mayor sobre los costes indirectos (70% del  total). Si comparamos estos resultados con los procedentes de otros estudios, es  posible comprobar (<a href="#t1">tabla 1</a>) que la distribución de los costes directos e  indirectos, en cada uno de estos dos problemas de salud, es muy similar a la  publicada en la bibliografía existente<SUP>3-7</SUP>.</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT face=Arial size=2>Al analizar, en el caso de las enfermedades  cardiovasculares, la distribución interna de los costes que conforman cada uno  de estos bloques, se observa que el que ocasiona el mayor coste es la mortalidad  anticipada, seguida, como segunda partida en importancia, por los costes debidos  a la atención hospitalaria. Sin embargo, para el cáncer, los costes indirectos  constituyen la primera partida en importancia y, al analizar, dentro de este  bloque, los componentes que la integran, se observa que los que ocasionan los  mayores costes son la mortalidad anticipada y la atención hospitalaria.  Utilizando el método del período de fricción, los costes indirectos se redujeron  en un 88% para las enfermedades cardiovasculares y en un 77% en el  cáncer.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>El notable impacto económico de estas dos  enfermedades está condicionado por dos factores complementarios: por una lado,  su elevada frecuencia y, por otro, el consumo de servicios sanitarios,  condicionado este último por la oferta o disponibilidad de servicios o  prestaciones. Del mismo modo, la superioridad del impacto económico de las  enfermedades cardiovasculares sobre el cáncer, está determinada por su mayor  incidencia y mortalidad. A pesar de la mayor frecuencia de las enfermedades  cardiovasculares, la concentración de este grupo de enfermedades hacia las  edades avanzadas de la vida disminuye su impacto, respecto a los resultados que  provoca el cáncer, sobre la pérdida de años de vida y de años de vida  productivos.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>En la actualidad siguen siendo muy escasos,  en España, los estudios económicos relacionados con la salud y la sanidad; por  lo que no se favorece el desarrollo de actitudes críticas ni la maduración de  los diferentes actores del sistema (políticos, gestores, clínicos, ciudadanos y  pacientes) en la participación en la toma de decisiones sobre el establecimiento  de prioridades en la financiación de recursos. A pesar de la habitual presencia  en el discurso político del reconocimiento del carácter limitado de los  recursos, continúan observándose pocas iniciativas para documentar y promover el  debate simultáneo de «lo sanitario y lo económico». Por esta razón, este  artículo quiere contribuir humildemente a incorporar información económica en el  ámbito sanitario. Los estudios del coste de la enfermedad están sirviendo en  Canarias, como ha ocurrido en otros lugares<SUP>35</SUP>, para contribuir al  establecimiento de prioridades entre los diferentes problemas y necesidades de  salud. A partir de la utilización de esta información, junto con otras fuentes  de información complementaria (epidemiológica, etc.), el nuevo Plan de Salud de  Canarias ha llevado a cabo un proceso de establecimiento de prioridades  explícito, transparente y reproducible, que se concentra sobre un reducido  número de problemas de salud.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>La mayor presencia de los estudios  económicos en el ámbito sanitario debería partir de los estudios del coste de la  enfermedad, y buscar la continuidad hacia la realización de estudios de  evaluación económica, con el objeto de contribuir a informar la selección de  actuaciones coste-efectivas reduciendo, de esta manera, la discrecionalidad en  la priorización de la financiación de los programas  sanitarios.</FONT></P> <hr> <font face="Arial" size="2"><b>Bibliografía</b></font>     <!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">1. Instituto Canario de  Estadística (ISTAC) y Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de  Salud. Defunciones Canarias 1998. Gobierno de Canarias. Consejería de Economía y  Hacienda; 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328055&pid=S0213-9111200300030000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">2. Rojas Martín MD, Martín Rodríguez JA, Alemán Herrera A.  Incidencia de cáncer en las islas de Gran Canaria y Tenerife 1994. Dirección  General de Salud Pública del Servicio Canario de Salud. Registro Poblacional de  Cáncer de la Comunidad Autónoma de Canarias. ISBN: 84-89454-25-6.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328056&pid=S0213-9111200300030000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">3.  Kiiskinen U, Vartiainen E, Pekurinen M, Puska P. Does prevention of  cardiovascular diseases lead to decreased cost of illness? Twenty years of  experience from Finland. Prev Med 1997;26:220-6.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328057&pid=S0213-9111200300030000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">4. Pestana JA, Steyn K,  Leiman A, Hartzenberg GM. The direct and indirect costs of cardiovascular  disease in South Africa in 1991. S Afr Med J 1996;86:679-84.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328058&pid=S0213-9111200300030000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">5. Chan B, Coyte  P, Heick C. Economic impact of cardiovascular disease in Canada. Can J Cardiol  1996;12:1000-6.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328059&pid=S0213-9111200300030000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">6. Thom TJ. Economic costs of neoplasms, arteriosclerosis and  diabetes in the United States. In Vivo 1996;10:255-9.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328060&pid=S0213-9111200300030000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">7. Hartunian NS, Smart  ChN, Thompson MS. The incidence and economic costs of cancer, motor vehicle  injuries, coronary heart disease, and stroke: a comparative analysis. Am J  Public Health 1980;70:1249-60.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328061&pid=S0213-9111200300030000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">8. Hodgson TA, Meiners MR. Cost-of-illness  methodology: a guide to assessment practices and procedures. Milbank Mem Fund Q  1982;60:429-91.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328062&pid=S0213-9111200300030000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">9. Max W, Rice DP, Mackenzie EJ. The lifetime cost of injury.  Inquiry 1990;27:332-43.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328063&pid=S0213-9111200300030000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">10. Robinson JC. Philosophical origins of the  economic valuation of life. Milbank Q 1986;64:133-55.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328064&pid=S0213-9111200300030000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">11. Goeree R, O'Brien  BJ, Blackhouse G, Agro K, Goering P. The valuation of productivity costs due to  premature mortality: a comparison of the human-capital and friction-cost methods  for schizophrenia. Can J Psychiatry 1999;44:455-63.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328065&pid=S0213-9111200300030000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">12. Gerard K, Donaldson  C, Maynard AK. The cost of diabetes. Diabet Med 1989;6:164-70.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328066&pid=S0213-9111200300030000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">13. Henriksson  F, Jonsson B. Diabetes: the cost of illness in Sweden. J Intern Med  1998;244:461-8.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328067&pid=S0213-9111200300030000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">14. Goeree R, O'Brien BJ, Goering P, Blackhouse G, Agro K,  Rhodes A, et al. The economic burden of schizophrenia in Canada. Can J  Psychiatry 1999;44:464-72.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328068&pid=S0213-9111200300030000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">15. American Diabetes Association. Economic  Consequences of Diabetes Mellitus in the US in 1997. Diabetes Care  1998;21:296-309.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328069&pid=S0213-9111200300030000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">16. Krahn MD, Berka C, Langlois P, Detsky AS. Direct and  indirect costs of asthma in Canada, 1990. CMAJ 1996;154:821-31.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328070&pid=S0213-9111200300030000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">17. Fetter  RB, Shin Y, Freeman JL, Averill RF, Thompson JD. Case mix definition by  diagnosis-related groups. Med Care 1980;18(Suppl 2):1-53.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328071&pid=S0213-9111200300030000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">18. Base de datos  de costes sanitarios SOIKOS. Barcelona: SOIKOS; 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328072&pid=S0213-9111200300030000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">19. Gisbert R, Brosa M,  Figueras M, Mindan E, Rovira J. El coste de la enfermedad en España: el coste de  las enfermedades cardiovasculares. Madrid: Merch Sharp and Dohme de España,  S.A.; 1998.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328073&pid=S0213-9111200300030000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">20. Mishan EJ. Evaluation of life and limb: a theoretical  approach. J Polit Econ 1971;79:687-705.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328074&pid=S0213-9111200300030000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">21. Fox P, Gazzaniga J, Karter A, Max  W. The economic costs of cardiovascular disease mortality in California, 1991:  implication for public health policy. J Public Health Policy 1996;  17:442-59.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328075&pid=S0213-9111200300030000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">22. Blincoe LJ. The economic cost of motor vehicle crashes, 1994.  Washington, DC: NHTSA; 1996.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328076&pid=S0213-9111200300030000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">23. Leigh JP, Markowtz SB, Fahs M, Shin Ch,  Landrigan PJ. Occupational injury and illness in the United States. Estimates of  costs, morbidity and mortality. Arch Intern Med 1997;157:1557-68.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328077&pid=S0213-9111200300030000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">24.  Drummond MF, McGuire AJ, Black NA, Petticrew M, McPherson CK. Economic burden of  treated benign prostatic hyperplasia in the United Kingdom. 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Discounting in the economic evaluation of health care  interventions. Med Care 1993;31:403-18.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328086&pid=S0213-9111200300030000700032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">33. Instituto Nacional de Estadística  (INE). España en cifras 1998. Madrid; 1998.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328087&pid=S0213-9111200300030000700033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">34. Servicio del Plan de Salud e  Investigación del Servicio Canario de Salud. Encuesta Nutricional de Canarias  1997-1998. Consejería de Sanidad y Consumo del Gobierno de Canarias. Santa Cruz  de Tenerife; 1999.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328088&pid=S0213-9111200300030000700034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">35. Ministry of Health, Welfare and Cultural Affairs.  Report on Choices in Health Care; 1993.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2328089&pid=S0213-9111200300030000700035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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