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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Desigualdad en salud y territorio urbano]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><span style="text-transform: uppercase"><b><font face="Arial" size="2" color="#000000">editorial</font></b></span></p> <hr color="#000000">     <p align="center"><B><font face="Arial" size="4">Desigualdad en salud  y territorio urbano</font></B></p>     <p align="left"><B><FONT face=Arial size=2>(Inequalities in health and urban areas)</FONT> </B> </p> <hr color="#000000">     <P><font face="Arial" size="2">La comprensión de los procesos urbanos de las grandes ciudades es clave para  entender las transformaciones económicas, sociales, políticas y de salud de un  país. Si la polarización entre las clases sociales trazó la morfología de la  ciudad industrial, la combinación de polarización y fragmentación contribuye a  la conformación de las ciudades actuales<SUP>1</SUP>. Las grandes ciudades han  asimilado la pobreza en los barrios marginales situados en el centro y la  periferia, consecuencia de factores como el encarecimiento de la vida, el  aumento del desempleo, la disminución de las redes sociales y, más  recientemente, la globalización y la inmigración. En estos barrios marginales se  detectan los peores indicadores socioeconómicos y de salud, como por ejemplo las  altas tasas de sida, de tuberculosis y de sobredosis de  drogas<SUP>2</SUP>.</font></P>     <P><FONT face=Arial size=2>En el conjunto de la Europa mediterránea  asistimos a una reorganización del espacio: las grandes ciudades tienden a  perder población, mientras que las segundas coronas y las ciudades medias  absorben la mayor parte del crecimiento demográfico y económico. La  reestructuración industrial se ha visto acompañada de la flexibilización  laboral, y esto conlleva el aumento del desempleo y los trabajos precarios. Las  fábricas se ubican preferentemente en las áreas metropolitanas, hecho que ha  repercutido en el importante aumento del sector servicios y ha provocado la  «terciarización urbana». Esto afecta sobre todo a los centros y ensanches de las  grandes ciudades, donde se localizan las oficinas, los despachos, los servicios  y los comercios. Además, las grandes ciudades pierden población,  mayoritariamente entre las personas jóvenes, debido sobre todo al alto precio de  la vivienda<SUP>3</SUP>. Estas emigraciones, junto con el descenso de la  natalidad y el aumento de la esperanza de vida, están favoreciendo el  envejecimiento progresivo de la población.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>En España, según datos del Instituto  Nacional de Estadística (INE) del año 2002, el 66% de la población reside en  municipios de más de 20.000 habitantes. En los 2 municipios con más de un millón  y medio de habitantes (Madrid y Barcelona) vive el 10,9% de la población. En los  4 municipios con un número de habitantes entre 500.000 y 800.000 (Valencia,  Sevilla, Zaragoza y Málaga) reside el 6,3% de la población, y en los de  250.000-500.000 habitantes reside el 7%. Del resto de la población, el 42% vive  en municipios que tienen entre 20.000 y 250.000 habitantes<SUP>4</SUP>. En  nuestro país, el crecimiento continuo del territorio urbano ha propiciado la  desaparición de muchos espacios rurales interurbanos, lo que conlleva la  aparición de grandes conurbaciones, formadas a partir de la agregación de varios  municipios<SUP>5</SUP>.</FONT></P>     <P><font face="Arial"><B><FONT size=2>La investigación sobre la desigualdad en  salud</FONT></B> <FONT size=2><B>en el territorio urbano:  presente y futuro</B></FONT></font></P>     <P><FONT face=Arial size=2>En la última década han proliferado los  estudios que han considerado el área geográfica como un determinante de la  salud, probablemente relacionado con el hecho de considerar los determinantes de  la salud como un entramado de causas, entre las cuales son preponderantes las de  tipo social<SUP>6</SUP>. Ello implica que no sólo deben analizarse los  determinantes individuales, sino también las características del área de  residencia o contextuales<SUP>7</SUP>.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>En este sentido, el estudio de las  desigualdades socioeconómicas relacionadas con la salud que tenga en cuenta el  territorio cobra una gran relevancia por diversos motivos: <I>a)</I> existen  factores contextuales del área geográfica que explican la salud,  independientemente de los factores individuales<SUP>8,9</SUP>, como el medio  ambiente, el urbanismo, el sector productivo, los equipamientos de ocio, la  provisión de servicios tanto públicos como privados o los aspectos  socioculturales; <I>b)</I> la detección de áreas geográficas con peores  indicadores socioeconómicos y de salud facilitará la puesta en marcha de  intervenciones, y <I>c)</I> a veces es más fácil disponer de datos del área  geográfica que de los propios individuos.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Por todo ello, la descripción de las  desigualdades en los distintos territorios de una ciudad adquiere una gran  importancia, tanto para los investigadores como para los planificadores y  agentes políticos. Además, tal como se ha comentado anteriormente, en el  territorio urbano es donde suelen concentrarse los núcleos de pobreza y  marginación que se asocian a ciertas enfermedades, como el sida y la  tuberculosis, o la sobredosis de drogas, que pueden producir importantes  desigualdades socioeconómicas en términos de salud. Una ventaja añadida del  estudio de las desigualdades en salud en las áreas pequeñas del territorio  urbano es que permite detectar las zonas con mayor riesgo para la salud, que  frecuentemente pasan inadvertidas cuando se analizan áreas más  grandes.</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT face=Arial size=2>Múltiples publicaciones, sobre todo  procedentes del ámbito anglosajón, ponen de manifiesto la existencia de  desigualdades en salud en los barrios de las zonas urbanas<SUP>10-12</SUP>. En  España se han realizado pocos estudios al respecto. La mayoría de ellos se han  efectuado en la ciudad de Barcelona<SUP>13,14</SUP>, aunque también se han  llevado a cabo estudios en otras ciudades<SUP>15,16</SUP>. En este número de  Gaceta Sanitaria se publican 2 artículos que ponen de manifiesto las  desigualdades en mortalidad en los distritos de Valencia y  Alicante<SUP>17</SUP>, y en las zonas básicas de salud de Sevilla<SUP>18</SUP>.  Ambos trabajos representan un avance en el conocimiento de las desigualdades en  salud en ciudades donde la información era escasa. Para las ciudades de Valencia  y Alicante, se analiza la evolución de la mortalidad y sus elevadas tasas en 2  distritos de Valencia. En Sevilla, se describen las desigualdades en las zonas  básicas de salud y se observa un aumento de la mortalidad a medida que  incrementa el desempleo en la población de estas áreas. Al igual que en  Barcelona, el sida es una de las causas que provoca mayores  desigualdades.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>El futuro de la investigación sobre las  desigualdades en salud en áreas pequeñas del territorio urbano debería seguir 5  enfoques:</FONT></P>     <P><I><FONT face=Arial size=2>--</FONT></I> <FONT face=Arial size=2> La realización de estudios  referidos a otras ciudades, que profundicen en la contribución de las distintas  causas de muerte a las desigualdades.</FONT></P>     <P><I><FONT face=Arial size=2>--</FONT></I> <FONT face=Arial size=2> La comparación de las  desigualdades en salud entre distintas áreas urbanas. Para ello deberían  delimitarse las áreas geográficas, o bien las agrupaciones de las secciones  censales comparables entre ciudades.</FONT></P>     <P><I><FONT face=Arial size=2>--</FONT></I> <FONT face=Arial size=2> El análisis de las tendencias de  estas desigualdades en el tiempo.</FONT></P>     <P><I><FONT face=Arial size=2>--</FONT></I> <FONT face=Arial size=2> La realización de estudios de  niveles múltiples. Los estudios ecológicos citados anteriormente son útiles para  detectar y evaluar las desigualdades socioeconómicas en salud, pero debemos  señalar que estos trabajos no permiten identificar si las desigualdades en salud  entre las áreas están causadas por las características de éstas (efecto del  contexto) o por las diferencias de los individuos que viven en ellas (efecto de  la composición). Tampoco permiten evaluar el papel de los factores individuales  como confusores, mediadores o modificadores del efecto del área. El análisis de  niveles múltiples permite tener en cuenta tanto los factores individuales como  los contextuales<SUP>19,20</SUP>, lo que supondría dar un paso adelante en el  estudio sobre la relación entre la desigualdad y el territorio urbano,  investigación prácticamente inexistente en nuestro país<SUP>21</SUP>.</FONT></P>     <P><I><FONT face=Arial size=2>--</FONT></I> <FONT face=Arial size=2> La realización de estudios  cualitativos. Los estudios propuestos anteriormente deberían ir acompañados de  un conocimiento más profundo de los límites geográficos utilizados para  delimitar los barrios, y sería necesario no sólo utilizar los límites  administrativos, sino también los límites que permiten caracterizarlos mejor  desde el punto de vista cultural e histórico. Por lo tanto, es necesario  profundizar en los aspectos sociales, económicos, geográficos, culturales e  históricos de los barrios, lo que ayudará a definir un marco conceptual de  análisis más útil sobre cómo y por qué el territorio urbano afecta a la salud.  En este sentido, la metodología de investigación cualitativa puede ser de gran  utilidad para elucidar las interacciones dinámicas entre las características  individuales y de las áreas<SUP>22</SUP>, además de poder permitir una mayor  aproximación cuantitativa a través de la formulación de nuevas  hipótesis.</FONT></P>     <P><B><FONT face=Arial size=2>Las limitaciones actuales en el estudio  de la desigualdad en salud en el territorio urbano</FONT></B></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Debemos aprovechar estas páginas para  recordar las limitaciones que existen en nuestro país para avanzar en el estudio  de las desigualdades socioeconómicas relacionadas con la salud. La mayoría de  los registros y las fuentes de información sanitarias no disponen de información  socioeconómica que permita presentar los datos según la clase social o el nivel  socioeconómico. Además, los registros rutinarios tampoco permiten codificar  fácilmente el área geográfica de residencia (geocodificar). Así, por ejemplo, el  registro de mortalidad del INE utiliza el municipio como última unidad de  análisis geográfica, y no facilita las variables que identifiquen cada defunción  en áreas geográficas más pequeñas. Sólo a partir de iniciativas locales o de las  comunidades autónomas se ha podido avanzar en este campo. En los trabajos de  Ruiz-Ramos et al y Nolasco et al, en este número de Gaceta Sanitaria, se ha  realizado la geocodificación a partir de las direcciones postales que constaban  en los boletines estadísticos de defunción. El primero utiliza como base la  información del Padrón de Habitantes de la ciudad de Sevilla y el segundo, la  información facilitada por el INE. En la ciudad de Barcelona existe un enlace  entre el registro de mortalidad y el Padrón de Habitantes, hecho que permite  asignar a cada defunción el área de residencia (manzana, sección censal, barrio,  zona básica de salud o distrito) que consta en el Padrón.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Además de mejorar los registros sanitarios,  es necesario avanzar en los sistemas de información con datos sobre los barrios  y las comunidades. A excepción de los datos censales, es una información que no  suele estar sistematizada, lo que la hace poco accesible a los investigadores y  trabajadores de la salud pública. Sería necesario que estos temas figuraran en  la agenda tanto de los responsables políticos como de los planificadores, para  permitir la mejora de nuestros sistemas de información.</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B><FONT face=Arial size=2>Las intervenciones para reducir la  desigualdad en salud en el territorio urbano</FONT></B></P>     <P><FONT face=Arial size=2>Entre los objetivos de la Organización  Mundial de la Salud para el siglo xxi, se indica que para el año 2020 tendría  que haber una reducción de al menos un 25% de la diferencia en salud entre los  grupos socioeconómicos en todos los países<SUP>23</SUP>. A pesar de ello, en el  estado español no se han priorizado las políticas e intervenciones para  disminuir estas desigualdades<SUP>24</SUP>. Tal como definen Mackenbach y  Bakker<SUP>25</SUP> existen distintas fases en el conocimiento y la acción  frente a las desigualdades socioeconómicas en salud, que van desde la fase de  premedida (no existe información al respecto y, por tanto, tampoco  intervenciones) a la fase de coordinación global (existen amplia información y  programas coordinados y estructurados para disminuir las desigualdades en  salud). En nuestro país, estaríamos en la fase siguiente a la de la premedida,  es decir, la fase de «negación», ya que éste es un tema escasamente reconocido  por las administraciones públicas locales, autonómicas o estatales y al que sólo  dedican su atención algunos grupos de investigadores (a pesar de que la  financiación para este tipo de investigaciones es muy reducida). Tampoco existe  desde la salud pública un seguimiento continuado de esta problemática, lo que  facilitaría el conocimiento del fenómeno y la puesta en marcha de  intervenciones. Una excepción que vale la pena mencionar es el último plan de  salud de Euskadi<SUP>26</SUP>, donde se ha tenido una sensibilidad especial para  introducir unos objetivos relacionados con la disminución de las desigualdades  en la mayoría de los problemas de salud.</FONT></P>     <P><FONT face=Arial size=2>A pesar de que en nuestro país las  evidencias disponibles sobre la existencia de las desigualdades socioeconómicas  en salud no son todo lo abundantes que sería deseable, son suficientes para  poner en marcha políticas e intervenciones destinadas a reducir estas  desigualdades. Las áreas pequeñas de los territorios urbanos, donde se concentra  la privación material y los peores indicadores de salud, podrían ser la  población diana de alguna de estas intervenciones, siguiendo el modelo de  algunas experiencias concretas que ya han demostrado su  eficacia<SUP>27</SUP>.</FONT></P>     <p align="right"><b><FONT face=Arial size=2>Carme Borrell y María Isabel Pasarín    <br> </FONT></b><i><FONT face=Arial size=2>Agencia de Salud Pública de Barcelona; Grupo de    <br> Género y Salud Pública de SESPAS; Red de Grupos    <br> de Investigación en Salud y Género (RISG); Red    <br> Centros de Investigación Cooperativa en    <br> Epidemiología y Salud Pública (RCESP).</FONT></i> <hr color="#000000">     <p align="left"><b><font face="Arial" size="2">Bibliografía</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font face="Arial" size="2">1. Alabart A,  García S, Giner S. Clase, poder y ciudadanía: a modo de introducción. En:  Alabart A, García S, Giner S, editores. Clase, poder y ciudadanía. Madrid: Siglo  XXI, 1994.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">2. Price CH, Tsouros A, editors. Our cities, our future: policies  and actions plans for health and sustainable development. Copenhagen: WHO  Healthy Cities Project Office, 1996.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">3. Leal J, Cortés L. La dimensión de la  ciudad. Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas, 1995; p. 42-7.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">4.  Anuario Estadístico de España (consultado 25/11/2003). Disponible en:  http://www/ine.es INEbase</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">5. Martí-Casas O. Introducció a la medicina social.  Barcelona: Institut Catòlic d'Estudis Socials de Barcelona,1995; p. 301-7.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">6.  Krieger N. Epidemiology and the web of causation: has anyone seen the spider?  Soc Sci Med 1994;38:887-903.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">7. Susser M, Susser E. Choosing a future for  epidemiology (II): from black box to Chinese boxes and eco-epidemiology. Am J  Public Health 1996;86:674-7.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">8. Pickett KE, Pearl M. Multilevel analysis of  neighbourhood socioeconomic context and health outcomes: a critical review. J  Epidemiol Community Health 2001;55:111-22.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">9. Díez-Roux AV. Investigating  neighborhood and area effects on health. Am J Public Health  2001;91:1783-9.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">10. Macintyre S, Elleway A. Ecological approaches:  rediscovering the role of the physical and social environment. En: Berkman L,  Kawachi I, editors. Social epidemiology. Oxford: Oxford University Press,  2000.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font face="Arial" size="2">11. Wasylenki DA. Inner city health. CMAJ 2001;164:214-5.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">12.  Wallace R, Wallace D. Socioeconomic determinants of health: community  marginalisation and the diffusion of disease and disorder in the United States.  BMJ 1997;314: 1341-5.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">13. Borrell C, Plasència A, Pasarín I, Ortún V.  Widening social inequalities in mortality: the case of Barcelona, a southern  European city. J Epidemiol Community Health 1997;51: 659-67.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">14. Pasarín I,  Borrell C, Plasència A. ¿Dos patrones de desigualdades sociales en mortalidad en  Barcelona? Gac Sanit 1999;13:431-40.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">15. Marín FJ, March JC. Desigualdades  sociales en salud en la ciudad de Málaga. Gac Sanit 1992;6:198-206.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">16. Casi-Casanellas A, Moreno-Iribas C. Desigualdad ante la muerte: estudio  comparativo entre comunidades de Navarra en el segmento de población de 25 a 74  años. Aten Primaria 1992;10:543-8.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">17. Nolasco A, Melchor I, Moncho J, García  C, Verdú J, Caballero P, et al. Análisis de la mortalidad en ciudades:  resultados en Valencia y Alicante. Gac Sanit 2004;18:7-15.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">18. Ruiz-Ramos M,  Sánchez J, Garrucho G, Viciana F. Desigualdades en mortalidad en la ciudad de  Sevilla. Gac Sanit 2004;18:16-23.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">19. Sánchez-Cantalejo E, Ocana-Riola R. Los  modelos multinivel o la importancia de la jerarquía. Gac Sanit  1999;13:391-8.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">20. Díez-Roux AV. Multilevel analysis in public health  research. Annu Rev Public Health 2000;21:193-221.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left"><font face="Arial" size="2">21. Borrell C, Rodríguez M,  Ferrando J, Brugal MT, Pasarín MI, Martínez V, et al. The role of individual and  contextual effects in injury mortality: new evidence from small area analysis.  Injury Prev 2002;8:297-302.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">22. Díez-Roux AV. Invited commentary: places,  people and health. Am J Epidemiol 2002;155:516-9.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">23. World Health  Organization. Health 21-health for all in the 21st century. Copenhagen: World  Health Organization, 1999.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">24. Díez E, Peiró R. Intervenciones para disminuir  las desigualdades en salud. En: Borrell C, García-Calvente M, Martí-Boscà JV,  editores. La salud pública desde la perspectiva de género y clase social [en  prensa]. Informe SESPAS 2004. Gac Sanit 2004.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">25. Mackenbach JP, Bakker MJ,  for the European Network on Interventions and Policies to Reduce Inequalities in  Health. Tackling socioeconomic inequalities in health: analysis of European  experiences. Lancet 2003;362: 1409-14.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">26. Políticas de salud para Euskadi.  Plan de salud 2002-2010. Gastéiz: Departamento de Sanidad, Gobierno Vasco,  2002.</font></p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">27. Díez E, Villalbí JR, Benaque A, Nebot M. Desigualdades en salud  materno-infantil: impacto de una intervención. Gac Sanit  1995;9:224-31</font></p>      ]]></body>
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