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</front><body><![CDATA[  <B>     <p align="right">SECCIÓN HISTÓRICA</p> <FONT  face=Arial> <hr> </FONT>     <p align=center><font size="4">SOBRE LENTES, ESPEJUELOS, ANTEOJOS, GAFAS O ANTIPARRAS</font></p></B>     <P align=center>ASCASO PUYUELO FJ<sup>1</sup>, CRISTÓBAL BESCÓS  JA<sup>1</sup></P>      <P align=center>&nbsp;</P>      <P align=left>En la historia de la ciencia pocos temas emanan tanto  misticismo como la óptica y la naturaleza de la luz. El salto de la observación  a simple vista a la visión ayudada de instrumentos fue uno de los mayores  avances de la historia. No sabemos quién inventó las gafas, cómo y cuándo.  Quizás los chinos del siglo X ya usasen lentes incorporadas en algún soporte. En  Europa, aunque el filósofo y científico inglés <B>Roger Bacon</B> (c. 1220-1292)  proclamó el uso de lentes como ayuda óptica, parece que fue Italia la pionera en  la utilización de gafas. Los datos disponibles sugieren que éstas habrían sido  inventadas casualmente por algún lego no versado en óptica. Quizás un viejo  cristalero que fabricaba piezas redondas para hacer ventanas emplomadas probara  uno de esos discos mirando a través de él y, para su deleite, descubrió que veía  mucho mejor. Sospechamos que el inventor no era un académico, pues a los  profesores les encanta jactarse de sus creaciones y no disponemos de ningún dato  referente a un inventor de estas características anterior al siglo XIII. El  término italiano <I>lente</I> (de <I>lentil,</I> «lenteja», la semilla  comestible) o <I>lente di vetro</I> («lenteja de cristal»), utilizado al  principio para describir el invento, evidentemente no es de origen culto. No es  el tipo de palabra que un sabio profesor utilizaría para describir la aplicación  de sus teorías ópticas.</P>      <P align=center><a name="f1"><img border="0" src="/img/aseo/v77n12/img/f10-01.jpg" width="323" height="315"></a>&nbsp;<FONT color=#000080 size=1>    <BR>  </FONT><font size="2">Fig. 1. La Virgen del Canónigo van der Paele <i> (1436)    <br> (122x157 cm), de Jan van Eyck (c. 1390-Brujas, 1441),    <br> fundador de la escuela  flamenca. Recoge la primera    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> representación pictórica de unas gafas con lentes  cóncavas.</i></font></P>     <P align=left>Desde las primeras noticias de la utilización de  gafas, anteriores al año 1300, hasta la invención del telescopio trescientos  años después, los eruditos no prestaron atención alguna a las lentes. Las  razones fueron múltiples. Se sabía muy poco sobre la teoría de la refracción de  la luz, y los pocos físicos que la estudiaron, seducidos por su amor hacia las  formas perfectas, lo hicieron sobre una esfera completa de cristal, en la cual  se daban las aberraciones más complejas, con lo cual ese estudio no les llevó a  ningún sitio. Por otro lado, los filósofos naturales veían obstaculizada la  investigación de los efectos de las lentes por sus teorías sobre la luz y la  visión. Desde tiempos muy remotos, las especulaciones de los filósofos europeos  habían estado dominadas por el propósito de descubrir <I>cómo ve la gente,</I>  en lugar de preguntarse sobre la naturaleza de la luz como fenómeno físico. Los  griegos concebían la visión como el proceso activo de un ojo humano viviente y  no como el registro pasivo de impresiones físicas exteriores. La teoría  elaborada por <B>Euclides</B> sobre la perspectiva, hacía del ojo y no del  objeto visto, el punto de origen de las líneas de visión. <B>Platón</B> y los  pitagóricos describían el proceso de la visión como emanaciones del ojo que, de  algún modo, abarcaban el objeto visto. <B>Ptolomeo</B> defendió la misma teoría.  <B>Demócrito</B> y los atomistas, en cambio, sugirieron que unas emisiones  procedentes del objeto visto entraban en el ojo y producían imágenes. <B>Galeno,  </B>árbitro de la anatomía europea, planteó una objeción lógica: las imágenes  grandes, como las de las montañas, posiblemente no podrían penetrar por la  diminuta pupila del ojo. Tampoco los atomistas pudieron explicar cómo un objeto  único podía producir el número suficiente de emisiones para que llegaran a toda  la gente que lo veía a la vez. Galeno elaboró una teoría de compromiso que  intentó relacionar con la fisiología del ojo. Durante la Edad Media la Europa  cristiana todavía estaba dominada por el concepto del ojo «activo», cuya  experiencia visual dependía del alma interna, lo cual implicaba que el ojo no  era un mero instrumento óptico y la luz no era un fenómeno de la  física.</P>     <P align=center><a name="f2"><img border="0" src="/img/aseo/v77n12/img/f10-02.jpg" width="285" height="357"></a>&nbsp;<FONT color=#000080 size=1>    <BR>  </FONT><font size="2"><i>Fig. 2</i>. Retrato de León X acompañado por los  cardenales    <br> Julio de Médicis y Luis de Rossi, <i> por Rafael (1517;    <br> Galería de los  Uffizi, Florencia). El papa lee ayudado    <br> por una lupa.</i></font></P>     <P align=left>En el estudio de la óptica y en la fabricación de  instrumentos de visión se interponían también obstáculos religiosos.  <I>«Vosotros sois la luz del mundo»,</I> declaraba Jesús en el sermón de la  montaña (Mateo, 5,14); <I>«Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna»,  </I>afirmaba Juan (I Juan 1,5). El primer día de la Creación, según observaron  los estudiosos de las Escrituras, <I>«Dios dijo: que se haga luz; y la luz se  hizo»</I> (Génesis 1,3). Y no creó el Sol, la Luna, ni las estrellas hasta el  cuarto día. Jugar con la luz o tratarla como un fenómeno meramente físico era  como investigar la química de la Eucaristía. La teología estaba reforzada por el  folklore y el sentido común. ¿Por qué les habían sido dados los ojos a los  hombres si no era para que conocieran la forma, tamaño y color verdaderos de los  objetos del mundo exterior? ¿No eran los espejos, los prismas y las lentes  dispositivos para crear mentiras visuales? Los instrumentos hechos por el hombre  para multiplicar, desviar, ampliar o reducir, duplicar o invertir las imágenes  visuales eran medios para distorsionar la verdad. Los cristianos devotos y los  filósofos honestos no querían tener nada que ver con semejante  superchería.</P>     <P align=center><a name="f3"><img border="0" src="/img/aseo/v77n12/img/f10-03.jpg" width="251" height="324"></a>&nbsp;<FONT color=#000080 size=1>    <BR>  </FONT><font size="2"><i>Fig. 3</i>. El cirujano <i> (detalle), por Jan Sanders Van    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Hemesen (Hemixen, cerca de Amberes, c. 1504-Haarlem    <br> c. 1575), pintor flamenco  (Museo del Prado, Madrid).    <br> Unos anteojos corrigen su presbicia.</i></font></P>     <P align=left>Con todo, ciertas personas de mente práctica  siguieron adelante. Se alegraban de ponerse unas gafas sobre la nariz,  simplemente porque así veían mejor. Parece que el primer uso de las gafas tenía  como objetivo corregir la presbicia. Así, durante los siglos XIII y XIV se  utilizaron lentes convexas elaboradas con fragmentos de berilio o cuarzo. A  principios del siglo XIV, en el inventario de las propiedades de un obispo  florentino constaba <I>«un par de gafas con montura de plata dorada».</I>  Durante este siglo se fabricaron las primeras lentes convexas de cristal, entre  las que destacaban las venecianas por su especial calidad. Resulta difícil  averiguar cuál fue su génesis, dado que los artesanos que descubrieron el  procedimiento para fabricarlas no deseaban hacer públicos sus secretos ni  informar a sus competidores por razones comerciales. En 1300, la fabricación de  gafas era tan común en Venecia que hubo de promulgarse una ley contra los  fabricantes que engañaban a los clientes dándoles vidrio en lugar de cristal.  <I>«Para mi fastidio, al llegar a los sesenta años de edad... hube de buscar la  ayuda de las gafas», </I>se quejaba <B>Petrarca</B> (1304-1374) en su  autobiográfica <I>Epístola a la posteridad.</I> El propio <B>Kepler</B> llevaba  gafas. A mediados del siglo XIV algunos europeos eminentes se retrataban con  gafas. Aunque el teólogo y filósofo alemán <B>Nicolás de Cusa</B> (1401-1464),  en su obra <I>De Berylli,</I> describió por vez primera el uso de lentes  cóncavas para mejorar la visión lejana, las primeras lentes cóncavas no  aparecieron hasta finales del siglo XV o principios del XVI. <B>Benjamín  Franklin</B> diseñó en 1758 la primera lente bifocal, y no será hasta finales  del siglo XIX cuando se construyan lentes correctoras del  astigmatismo.</P>     <P align=center><a name="f4"><img border="0" src="/img/aseo/v77n12/img/f10-04.jpg" width="309" height="237"></a>&nbsp;<FONT color=#000080 size=1>    <BR>  </FONT><font size="2">Fig. 4. La mujer entre las dos edades de la vida: <i> se  deja    <br> cortejar por el joven al tiempo que sostiene los anteojos    <br> del anciano. Una  alegoría sensual y profana a tono con    <br> el espíritu del Renacimiento. Siglo XVI,  Escuela francesa.    <br> Museo de Bellas Artes, Rennes, Francia.</i></font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=center>&nbsp;</P>     <P align=center><a name="f5"><img border="0" src="/img/aseo/v77n12/img/f10-05.jpg" width="232" height="288"></a>&nbsp;<FONT color=#000080 size=1>    <BR>  </FONT><font size="2">Fig. 5. El pesador de oro, óleo de Gérard Dou <i> (Leiden    <br> 1613-id. 1675), pintor holandés de género, cuya temática    <br> de la vida burguesa  plasmó con minuciosidad realista.</i></font></P> <hr width="30%" align="left">     <P align=left><font size="2"><sup>1</sup> Doctor en Medicina. Servicio de Oftalmología. Hospital Clínico Universitario de Zaragoza. España.    <br>     <br> Correspondencia:&nbsp;    <br> Fco. Javier Ascaso Puyuelo    <br> Servicio de Oftalmología. Hospital Clínico Universitario    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Avda. San Juan Bosco, 15    <br> 50009 Zaragoza    <br> España    <br> E-mail: <a href="mailto:adileza@comz.org">adileza@comz.org</a></font></P>     <P align=left>&nbsp;</P>     <P align=left><B>BIBLIOGRAFÍA</P> </B>       <P align=left>- Albert DM, Edwards DD. The History of    Ophthalmology. Cambridge, Mass: Blackwell Science; 1996. </P>       <P align=left>- Boorstin DJ. Los descubridores. Barcelona: Ed.    Crítica; 1998; 308-310. </P>       <P align=left>- Noguera JJ. Las gafas. Arch Soc Esp Oftalmol 1998;    73: 123-124. </P>       <P align=left>- Noguera JJ. Nicolás Cusanus, Jan Van Eyck y las    lentes cóncavas. Arch Soc Esp Oftalmol 2000; 75:649-650.  </P>     ]]></body>
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