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</front><body><![CDATA[  <B>           <P align=right><STRONG>SECCIÓN        HISTÓRICA</STRONG></P>       <hr>     <p align=center><font size="4">ACOMODACIÓN OCULAR (1931)</font></p></B>     <P align=center>LÓPEZ DE LETONA C<sup>1</sup></P>      <P align=left>A comienzos de la tercera década del siglo XX se  definía a la acomodación ocular como la facultad del ojo humano para modificar  sus estructuras a fin de que su retina percibiese imágenes situadas a corta  distancia, ya que en un principio las estructuras oculares humanas estaban  organizadas para recibir objetos situados a más de cinco metros de las  mismas.</P>     <P align=left>Por los años indicados se sabía con certeza que todo  dependía de cambios en la forma del cristalino. Sin embargo la acomodación, en  sí misma, había sido intuida por algunos sabios europeos desde el siglo  XVII.</P>     <P align=left>Así el astrónomo y matemático Kepler creía en 1600  que el cristalino se desplazaba «In toto», facilitándose de este modo la  acomodación. Casi veinte años después Scheiner, médico y sacerdote atribuía a un  cambio en la forma del cristalino, las variaciones refractivas necesarias para  que el ojo humano se adaptase a los objetos cercanos.</P>     <P align=left>Saintiver refirió la existencia de posibles atrofias  retinianas que explicarían la falta de acomodación ocular aparecida en  determinados pacientes.</P>     <P align=left>Un poco más adelante llegaron a formularse hasta seis  teorías distintas encaminadas a explicar los fenómenos adaptativos oculares. Son  éstas:</P>     <P align=left>La primera defendida en 1637 por el polifacético  Renato Descartes afirmaba que todo se debía al alargamiento y acortamiento del  eje ántero posterior del ojo. También abundaron en esta opinión Penberton en  1719, Camper en 1746 y Hunter a partir de 1794.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>Hubo igualmente quien opinó que la acomodación se  justificaba por el reculamiento o propulsión del cristalino, fue el caso de  Portefield, Plemp y Traber.</P>     <P align=left>En tercer lugar, debemos citar las ideas de Haller y  Lahire, estos autores afirmaban que eran los movimientos del iris los que  explicaban en sí mismos la acomodación.</P>     <P align=left>Existió asimismo la opinión que era la córnea la que  modificaba su curvatura, sus patrocinadores fueron entre otros: Albinus y Ramsed.</P>     <P align=left>Por otra parte, la quinta teoría a considerar es de  la Jurin, era el humor acuoso el que se desplazaba obligando así al cristalino a  modificar sus dimensiones.</P>     <P align=left>Finalmente ya bien entrado el siglo XIX Dexchales,  Schencher y Young hicieron patente que todo radicaba en el cambio de curvatura  cristaliniana sin que tuviese nada que ver el humor acuoso citado en la teoría  anterior.</P>     <P align=left>Esta última opinión, que es la cierta, tardó en  imponerse hasta que los hallazgos de sus autores se vieron confirmados en 1823  por Purkinge. Con posterioridad Wallace afirmó que era el músculo ciliar el  agente modificador del cristalino y ya en 1850 Langembeck observó algunos  cambios en las estructuras refringentes del ojo, llegando a la conclusión de que  la cara anterior del cristalino aumentaba su curvatura en las acomodaciones a  corta distancia.</P>     <P align=left>Otros autores continuaron investigando estos asuntos,  sobre todo Donders y Cramer, este último diseñó un facoidoscopio, destinado a  estudiar los cambios ocurridos en el cristalino cuando se acomodaba a objetos  próximos.</P>     <P align=left>Helmholtz, confirmó todo lo expuesto hasta aquí,  diseñando igualmente un oftalmómetro propio. Del mismo modo Hensen y Volckers  demostraron igualmente el importante papel que jugaba el motor ocular común en  los asuntos acomodaticios.</P>     <P align=left>Quedaba pues demostrado de un modo palmario que el  ojo acomoda aumentando la curvatura de su cristalino, jugando un papel  importante el músculo ciliar.</P>     <P align=left>Todas estas nociones que venimos exponiendo en  relación con la acomodación ocular, forman parte de un discurso pronunciado el  día 22 de marzo de 1931, con motivo del ingreso en la Real Academia de Medicina  y Cirugía de Valladolid del oftalmólogo D. José Cilleruelo Zamora.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>Se trata de un curioso personaje nacido en la capital  del Pisuerga en 1889 y fallecido en el mismo lugar el año 1969. Ejerció la  oftalmología a lo largo de veinticinco años en una ciudad en la que esta  especialidad tardó en imponerse, hasta después de 1936, pues si bien hubo  acreditados profesionales que la desempeñaron, se dio el caso de que no llegó a  ser impartida, en su facultad médica por un oftalmólogo hasta bien entrada la  década de los cuarenta.</P>     <P align=left>Cilleruelo por su parte cultivó diversas ramas de la  Oftalmología como el estrabismo, al que dedicó su tesis doctoral y algunos  trabajos previos aparecidos en una revista médica vallisoletana <I>La Clínica Castellana.</P></I>     <P align=left>Del mismo modo entre 1922 y 1923 se ocupó de realizar  una inspección ocular en todos los escolares de Valladolid, practicándola en  condiciones cuanto menos penosas, redactó una amplia memoria sobre sus hallazgos  que pensó editar el Ayuntamiento vallisoletano, pero tuvo lugar por entonces el  golpe de Estado del General Primo de Rivera, con lo cual resultó imposible la  edición de dicha obra.</P>     <P align=left>No obstante, su autor, que también había realizado  estudios de magisterios, extractó lo principal de la misma, presentándola a  diversos congresos médicos. De esta forma parcial ha llegado hasta  nosotros.</P>     <P align=left>Hay otro asunto importante, a partir de 1939  Cilleruelo cesa en su producción científica, abandonando probablemente de modo  paulatino la práctica de su especialidad, ello se debió sobre todo a que cultivó  de un modo intenso sus aficiones artísticas.</P>     <P align=left>Fue así como llegó a ser escultor de la cátedra de  Anatomía de Valladolid regentada entonces por el prestigioso anatómico D. Ramón  López Prieto, discípulo preferido del tantas veces citado D. Salvino  Sierra.</P>     <P align=left>Nuestro oftalmólogo esculpió un busto de este último  personaje dentro de una serie de notorios intelectuales de Valladolid, entre los  que podemos citar a D. Narciso Alonso Cortés y al catedrático de Patología  Médica D. Misael Bañuelos.</P>     <P align=left>&nbsp;</P> <hr width="30%" align="left">     <p align="left"><font size="2"><sup>1</sup>  IOBA. Valladolid. España.<i>    <br> </i></font></p>     ]]></body>
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