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</front><body><![CDATA[  <B>           <P align=right><STRONG>SECCIÓN        HISTÓRICA</STRONG></P> <FONT  face=Arial> <HR>        </FONT>     <p align=center><font size="4">LA MUTILACIÓN DELIBERADA DE LOS OJOS</font></B></p>     <p align=center>ARRUGA A<sup>1</sup></p>     <p align=left>Leyenda e historia relatan casos de oftalmorrexis  autoinfingida o como castigo.</p>     <P align=left>SÓFOCLES refiere el caso de EDIPO, rey de Tabas, que  en su remordimiento y desesperación —al percatarse de su circunstancia,  parricida e incestuoso— se mutiló los ojos. DEMÓCRITO se quitó la vista...  <I>para pensar con mayor lucidez. </I>Es probable que la máxima de SAN MATEO:  <I>«Si tu ojo te hace tropezar, sácalo y arrójalo lejos de ti», </I>incitara a  la práctica de la autoevulsión.</P>     <P align=left>La leyenda atribuye erróneamente a SANTA LUCÍA DE  SIRACUSA la historia de la bienaventurada LUCÍA CASTA, de Jerez, que se extirpó  los ojos para eludir una relación no deseada, mandando sus globos oculares a su  pretendiente.</P>     <P align=left>La ablación de los ojos como castigo o venganza ya  era habitual en los pueblos de la antigüedad. Los Filisteos se apresuraron a  cegar a SANSÓN después de la traición de DALILA. SARGÓN, ASURBANIPAL y «el Gran  Rey» DARÍO cegaban a sus enemigos. Más cruel ANÍBAL que, en sus campañas en  Italia, hacía cortar los párpados superiores de los prisioneros. La subsiguiente  fusión purulenta y perforación del ojo, en medio de dolores espantosos era mucho  peor que la extirpación, hasta que una meningitis mortal acababa con el  sufrimiento de los desgraciados. El general BELISARIO, injustamente acusado por  la Emperatriz TEODORA de una conjura para derribar a JUSTINIANO, fue cegado por  orden de dicha emperatriz.</P>     <P align=left>El año 600 se introdujo en Inglaterra una ley que  permitía la extirpación de los ojos como conmutación, para reducir la pena a  algunos condenados a muerte. Desde tiempos remotos y hasta 1836, el robo de algo  cuyo valor superara el valor equivalente a tres euros de hoy era castigado con  la pena máxima. La susodicha permuta (en casos de delito <I>limítrofe)</I> era  aprobada por la Iglesia, por entrañar la oportunidad de arrepentimiento. Este  precepto desapareció del Código de Leyes inglés durante el reinado de ENRIQUE  III de Winchester.</P>     <P align=left>En el Fuero Juzgo se aplicaba la ceguera asimismo a  los traidores cuando el Rey les perdonaba la vida. También a los padres reos de  infanticidio. Las Partidas de ALFONSO X el Sabio abolieron esta pena <I>«porque la cara del home la fizo Dios a su  semejanza».</P></I>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>ALFONSO II el Casto mandó sacar los ojos al Conde de  SALDAÑA por haberse casado secretamente con la hermana del rey, D.ª JIMENA.  RAMIRO II mandó cegar a su hermano, ALFONSO IV, así como a los tres hijos de  FRUELA II. BASILIO II, Emperador de Oriente, mandó que se vaciaran los ojos de  los prisioneros búlgaros. ISAAC II ANGELUS, emperador bizantino, fue destronado  por su hermano ALEJO III, que lo mandó cegar. FEDERICO II, emperador del Sacro  Romano Imperio Germánico, suponiendo a su fiel servidor PIER DE LA VIGNE en  connivencia para envenenarle, le mandó extirpar los ojos.</P>     <P align=left>Si la autoevulsión se explica por el ámbito primitivo  y medieval, se han dado caso en todas las épocas. Hoy, empero, casi sólo en  alienados. La «técnica», tanto en la oftalmorrexis autoinflingida o como  castigo, de lo más atroz. Los dedos, sin o con participación de las uñas, un  utensilio cortante o romo. Claro que, en brutalidad, nada que envidiar a los  procedimientos «lege artis» empleados por los oftalmólogos hasta mediados del s.  XIX. Así, en la descripción por Georg BARTISCH (1583) el ojo era arrancado  mediante los dedos o con una cuchara. Si bien ideó instrumentos para mejorar la  técnica (<a href="#f1">fig. 1</a>) los intentos para mitigar la atrocidad no fueron felices.  BARTOLINI, para humanizar la técnica, traccionó el globo con ganchos diseñados  <I>ad-hoc:</I> el paciente fallecía a tres días tras horribles convulsiones. Lo  más parecido a la técnica actual no llegó hasta FERRAL (1841) que, previa  incisión circuncorneal de la conjuntiva, liberaba el ojo de tendones, cápsula y  nervio óptico. Pero hasta el perfeccionamiento de la anestesia (general y local)  la enucleación fue una operación brutal, a pesar de varios intentos para mitigar  el sufrimiento, algunos un tanto peculiares como el de MACKENZIE (1830);  consistía en desangrar al paciente hasta la total pérdida de la consciencia: en  ese momento el ojo era arrancado. Hasta 1855 la enucleación casi sólo se  practicaba en casos de tumor maligno. PRITCHARD fue uno de los pocos que desde  1850 la practicó en casos en que temía la oftalmía simpática.</P> <FONT  face=Arial>     <P align=center>&nbsp;<FONT color=#000080 size=1><a name="f1"><img border="0" src="/img/aseo/v78n6/img/f11-01.jpg" width="500" height="411"></a>    <BR></FONT></FONT> <i><font size="2">Fig.  1.</font></i></P> <hr width="30%" align="left">     <P align=left><font size="2"><sup>1</sup> Oftalmólogo. Sant Just Desvern. España.&nbsp;</font></P>     <P align=left>&nbsp;</P><B>     <P align=center>BIBLIOGRAFÍA</P></B>     <P align=left>- Allport F. Enucleation of the Eye and its    Substitutes. Amer Encycl Ophthal 1915; 6: 4391-4394.</P>       <P align=left>- Arriaga Cantullera J. La Crueldad del Hombre y la    Ceguera. La Ceguera en la Historia. Real Acad Medic Sevilla 1972; cap. III:    47-74. </P>       <P align=left>- Duke-Elder S. Self inflicted injuries. Syst Ophthal    1972; 14: 58. </P>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>- Foster J. Curiosa ophthalmica. Trans Ophthal Soc    1952 Australia; 12: 18-42. </P>       <P align=left>- Sagrada Biblia. Mt. xiii, 9. </P>       <P align=left>- Shastid TH. Georg Bartisch. Ophthalmodouleia oder    Augendienst. Amer Encycl Ophthal 1913; 2: 888-895. </P>      ]]></body>
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