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</front><body><![CDATA[ <P align="right"><b>CARTA AL DIRECTOR</b> <hr>     <P><font size="4">Contra la «medicina basada en la evidencia»</font><I>    <br> <b>Against «Evidence-Based Medicine»</b></I>    <P>&nbsp;    <P>Efectivamente, he elegido un título ligeramente  provocador para inducir a una sana polémica.     <P align=left>El habitual sistema para discutir, seleccionar,  perfeccionar y evaluar los trabajos científicos mediante revisión por expertos y  ponderación de las citas posteriores contiene perversiones que resultarían  superables, si hubiese algún interés en conseguirlo. Ocasionalmente un trabajo  es revisado por alguien más competente en el tema de que trata y dotado de la  suficiente objetividad, pero es mucho más frecuente la situación inversa o el  empate y, en cualquier caso, la discrepancia con el evaluado por razones  escasamente científicas.</P>     <P align=left>La pregunta del millón es ¿quién evalúa al evaluador?  A lo largo de los años he asistido a las situaciones más peregrinas: en  muchísimos casos el evaluador está mucho menos preparado que el evaluado sobre  el tema en cuestión, y de ello surge inevitablemente un empobrecimiento del  trabajo o un rechazo absolutamente injustificado. En otras ocasiones no es  difícil asistir a pequeñas venganzas, o simplemente a utilizar contra el  siguiente trabajo los argumentos que han sido empleados contra nosotros: «La  redacción es poco didáctica», «debería usted haber utilizado las Series  Polinómicas de Fourier» o «es inadmisible que haya usted incluido los dos ojos»  aunque la serie incluya 12.543 casos y no le sean aplicables los criterios de  las pequeñas muestras.</P>     <P align=left>Solo excepcionalmente dos revisores identifican los  mismos errores. Siendo como son «expertos» el hecho resulta sorprendente y  permite mantener una duda razonable de que realmente no estén justificando la  misión que les han encomendado, o pagando a los demás con la misma moneda que  han cobrado tantas veces.</P>     <P align=left>Si escribes en otro idioma se considerará  inevitablemente que «la redacción es incorrecta». No podrás contestarle al  revisor con la opinión que ha causado su crítica en el Profesor Nativo de  Filología que corrigió el trabajo, porque sin duda resultará «políticamente  incorrecta».</P>     <P align=left>Si tu teoría científica es minoritaria nunca podrás  sacar las fosas nasales a la superficie, porque las probabilidades de que te  toque un evaluador no contaminado serán próximas a 0. Más vale que te dediques a  investigar la secuencia del ADN del lince ibérico, que sin duda será fácilmente  publicada en Nature.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>La segunda revisión rara vez resuelve los problemas y  frecuentemente los agrava. Como el evaluado ponga de relieve la incompetencia  del evaluador, está absolutamente perdido. No conozco ningún caso en que la  editorial haya actuado contra esta indefensión.</P>     <P align=left>En nuestra especialidad, como en otras, el máximo  índice de impacto lo tienen revistas en las que se publica por invitación.  Posiblemente nos costará encontrarlas en nuestras bibliotecas. ¿Cuál es entonces  la razón de su alto índice de impacto? El método no es complejo, solo se  necesita organización. Los autores se dedican sistemáticamente a citarse los  unos a los otros. No es de extrañar que sean a continuación nombrados revisores  de las demás revistas. ¿Quién se conforma con mucho pudiendo tenerlo todo? Al  Capone es capaz de colonizar la Ciencia y la mismísima Evidencia. El problema no  es tener Razón, sino tener Poder.</P>     <P align=left>En este mundo nuestro en el que solo es evidencia  científica lo que se publica y solo se publica lo que es evidencia científica,  se va quedando atrás una considerable cantidad de buena ciencia. Se nos  argumentará: «no hay problema, detrás de todo el sistema están los  super-evaluadores del Centro CCC que extraen la verdad sin dejarse influir por  el Índice de Impacto». Bien, todavía hay bastantes científicos que creen que los  niños vienen de París, pero yo estoy casi seguro de que los niños vienen  habitualmente de otras latitudes. Los meta-análisis que he leído, relativos al  tema en el que trabajo habitualmente, me han enseñado que están generalmente  realizados por personas con escasos conocimientos en el tema pero, eso sí,  próximos a la escuela predominante.</P>     <P align=left>Es decir, que tenemos un sistema de juzgado con dos,  cuatro y hasta cinco fiscales, pero ningún abogado defensor, lo que lleva  inevitablemente a la injusticia y a la corrupción. O establecemos un «Defensor  del Científico» o nos inventamos alguna alternativa que termine con este sistema  que está resultando un freno para la progresión de la ciencia. Mejoraría algo la  situación si la segunda revisión la hiciesen evaluadores diferentes a los que  han realizado la primera, a ser posible de escuelas no coincidentes, que no  pudiesen introducir nuevos argumentos contra el evaluado, sino juzgar si su  respuesta a los primeros evaluadores fue adecuada.</P>     <P align=left>Cualquier otra aportación de mentes más lúcidas que  la mía será bienvenida.</P>     <P align=right>González de la Rosa MA    <BR>Doctor en  Medicina    <BR>E-mail: <A  href="mailto:mgdelarosa@jet.es">mgdelarosa@jet.es</A></P>      ]]></body>
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