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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Vascularización corneal y lentes de contacto]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <P align=right> <b><font face="Verdana" size="2">EDITORIAL</font></b></P>       <P align=right> </P><B>     <p align=left><font face="Verdana" size="4"><a name="top"></a>Vascularización  corneal y lentes de contacto</font></p>     <p align=left><font face="Verdana" size="4">Corneal vascularisation and contact  lenses</font></p>     <p align=left>&nbsp;</p>     <p align=left>&nbsp;</p></B>     <P align=left><b><FONT size=2 face="Verdana">Papas E. PhD<sup>1</sup></FONT></b></P>       <P align=left><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Vision CRC, Instituto  para la Investigación Oftalmológica, Escuela de Optometría y Ciencias de la  Visión,&nbsp;    <br>  Universidad de Nueva Gales del Sur, Sydney, Australia.    <br> E-mail: <a href="mailto:E.Papas@visioncrc.org">E.Papas@visioncrc.org</a></font></P>       ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left>&nbsp;</P>       <P align=left>&nbsp;</P>       <P align=left><font face="Verdana" size="2">La córnea es avascular por la simple razón de que de  otra forma comprometería su papel como la principal superficie refractiva del  ojo. Como resultado, se intentan evitar de forma enérgica las situaciones que  resultan en vascularización de este tejido bellamente transparente. La  alteración visual provocada por la invasión vascular de la región corneal  central es, quizá, la amenaza más obvia. Sin embargo, la vascularización corneal  (VC) tiene otras consecuencias potencialmente lesivas que incluyen el poner en  peligro la normal situación de privilegio inmune de la cámara anterior (1) y el  aumentar el riesgo de rechazo del injerto (2,3).</font></P>       <P align=left><FONT size=2 face="Verdana">Para la población general, la situación más probable  en la que se va a encontrar VC es en asociación con el uso de lentes de  contacto. Aunque las estimaciones de prevalencia son bastante variables, se  sugiere que entre un décimo y un tercio de todos los casos de VC implican el uso  de lentes de contacto. Sin embargo, no todas las lentes son iguales a este  respecto. Las cifras de prevalencia tienden a esconder el hecho de que las  lentes rígidas gas permeables (RGP) tienen mucha menos probabilidad de estar  asociadas a VC que las lentes de contacto blandas (LCB). Aunque no se conocen  completamente los mecanismos por los que las lentes de contacto causan VC, las  respuestas divergentes a los varios tipos de lentes son muy instructivas y la  consideración de las diferencias funcionales entre estas modalidades puede  proporcionar una valiosa comprensión etiológica.</FONT></P>     <P align=left><FONT size=2 face="Verdana">Los diámetros típicos de las lentes RGP están en la  región de 9-10 mm y consiguientemente cubren sólo la porción central de la  córnea durante su porte. Por el contrario, las LCB son notablemente mayores,  alrededor de 13-15 mm, y cubren tanto la córnea entera como el limbo y parte de  la conjuntiva perilímbica circundante. El efecto general de esta cobertura  adicional con las LCB es el de reducir el acceso de los tejidos subyacentes al  oxígeno de la atmósfera y al disuelto en la lágrima. Como resultado, la córnea  periférica y el limbo probablemente experimentan un cierto grado de hipoxia. Una  manifestación temprana de esto es la hiperemia de los vasos límbicos, una  respuesta que ha sido reconocida durante muchos años durante el uso de LCB y que  está directamente asociada con la hipoxia que estas lentes producen (4). Aunque  hay debate en torno a si la hipoxia periférica es un estímulo suficiente en sí  mismo para causar la VC, los cambios vasculares a corto plazo asociados son  aparentemente idénticos a aquéllos vistos en córneas donde la VC termina por  aparecer.</FONT></P>     <P align=left><FONT size=2 face="Verdana">Otro aspecto fundamental del uso de lentes de  contacto que incide en la VC es su modo de utilización. El uso de las lentes  durante largos períodos de tiempo y particularmente durante los períodos de  sueño, es decir, el uso prolongado o continuado, conlleva un mayor riesgo que el  formato de uso diario convencional en el que las lentes se retiran antes de la  oclusión del ojo. Las condiciones en el ojo cerrado son indicativas de un estado  de inflamación subclínica, con incrementos importantes en el reclutamiento de  leucocitos polimorfonucleares y la regulación a la alza de varios factores que  tienen propiedades potencialmente angiogénicas (5). Bajo circunstancias  normales, éstas están equilibradas por una regulación a la alza complementaria  de factores angiostáticos, que mantienen así el statu quo. El uso de lentes de  contacto parece tener la capacidad potencial de alterar este equilibrio y, de  nuevo, la carga hipóxica aumentada puede ser el factor clave. Durante el sueño,  la presión de oxígeno en la superficie anterior de las lentes de contacto se  reduce desde los 155 mmHg disponibles en la atmósfera hasta la proporcionada por  los vasos de la conjuntiva palpebral, es decir, alrededor de 55 mmHg. El poner  una lente de contacto entre el párpado cerrado y la córnea puede restringir aún  más este aporte de oxígeno ya reducido.</FONT></P>     <P align=left><FONT size=2 face="Verdana">Hasta hace poco, los materiales de las LCB no tenían  capacidad suficiente para transmitir fisiológicamente niveles de oxígeno  adecuados a la superficie ocular en todo el abanico de circunstancias que se  presentan durante su uso. Por ello, las secuelas hipóxicas han sido frecuentes  complicaciones del uso de LCB y estas secuelas incluyen la VC. Cuando el médico  se enfrenta a la VC inducida con las LCB, su estrategia debe ser la de reducir  la carga hipóxica. Tradicionalmente, esto significaba o bien reducir los  períodos de porte o bien aumentar la oxigenación en la superficie ocular  reduciendo el grosor de la lente y/o incrementado el contenido acuoso de la  lente. Por supuesto siempre existe la opción de cambiar a lentes RGP, aunque  esta opción es poco popular entre los portadores debido a la mayor incomodidad  inicial y al período de adaptación más largo.</FONT></P>     <P align=left><FONT size=2 face="Verdana">Recientemente, ha surgido una nueva alternativa  importante gracias a la aparición de los materiales de hidrogel silicona. Estos  nuevos polímeros permiten la fabricación de lentes de contacto con las mismas  dimensiones y grado de comodidad de las LCB tradicionales, pero con mucha mayor  capacidad de transmisión del oxígeno. El uso de estas lentes hace posible  reducir la hipoxia durante su porte a niveles que, en muchos casos, se aproximan  a los de una situación de no-uso de lente. Estos materiales pueden disminuir de  forma significativa la aparición de VC durante el uso de LCB (6).</FONT></P>     <P align=left><FONT size=2 face="Verdana">Aunque las lentes de contacto asociadas a VC podrían  beneficiarse enormemente de la eliminación de la hipoxia, no sería razonable  asumir que ésta es la única causa. Las lentes mal diseñadas o mal adaptadas  pueden provocar lesión mecánica directa a la superficie ocular o, si se asocian  a una pobre biocompatibilidad, provocar una disrupción grave de la película  lagrimal. Si se mantiene de forma suficientemente prolongada, la lesión que esto  crea puede ser suficiente para iniciar los acontecimientos de la cascada  angiogénica. Es útil también recordar que mientras que la mayoría de los  portadores de lentes de contacto lo hacen por motivos estéticos, hay un grupo  importante que lo hace por necesidad terapéutica. Estos individuos requieren  típicamente lentes especiales. Por ejemplo, condiciones como el queratocono, la  miopía alta o la córnea irregular pueden precisar lentes esclerales y debido a  su amplio diámetro y grosor estos tipos de lentes pueden suponer un reto  fisiológico importante tanto a la superficie ocular como al encargado de  adaptarlas. No es sorprendente, pues, que estos grupos experimenten VC más  frecuentemente, o bien que la gravedad de esta VC sea relativamente mayor que la  de la población con un uso estético (7). Una vez más, sin embargo, parecen  conseguirse mejorías cuando se pueden utilizar materiales con alta transmisión  de oxígeno, aunque el ámbito para hacerlo es actualmente relativamente limitado.  Es de esperar que el desarrollo continuado de las propiedades de los materiales  también podrá beneficiar a este grupo en un futuro próximo.</FONT></P> <FONT face=Arial>     <P>  </FONT> <B>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=left><font face="Verdana">Bibliografía</font></P></B>        <P align=left><font face="Verdana" size="2">1. Dana MR, Streilein JW. Loss and restoration of immune privilege    in eyes with corneal neovascularization. Invest Ophthalmol Vis Sci 1996; 37:    2485-2494.</font> </P>        <P align=left><font face="Verdana" size="2">2. Price MO, Thompson RW Jr, Price FW Jr. Risk Factors for various    causes of failure in initial corneal grafts. Arch Ophthalmol 2003; 121:    1087-1092.</font> </P>        <P align=left><font face="Verdana" size="2">3. Dandona L, Naduvilath TJ, Janarthanan M, Ragu K, Rao GN.    Survival analysis and visual outcome in a large series of corneal transplants    in India. Br J Ophthalmol 1997; 81: 726-731.</font> </P>        <P align=left><font face="Verdana" size="2">4. Papas EB. The role of hypoxia in the limbal vascular response to    soft contact lens wear. Eye Contact Lens 2003; 29: S72-S74.</font> </P>        <P align=left><font face="Verdana" size="2">5. Sack RA, Sathe S, Beaton A. Tear turnover and immune and    inflammatory processes in the open-eye and closed-eye environments:    relationship to extended wear contact lens use. Eye Contact Lens 2003; 29:    S80-S82.</font> </P>        <P align=left><font face="Verdana" size="2">6. Dumbleton KA, Chalmers RL, Richter DB, Fonn D. Vascular response    to extended wear of hydrogel lenses with high and low oxygen permeability.    Optom Vis Sci 2001; 78: 147-151.</font> </P>        <P align=left><font face="Verdana" size="2">7. Tan DT, Pullum KW, Buckley RJ. Medical applications of scleral    contact lenses: 2. Gas-permeable scleral contact lenses. Cornea 1995; 14:    130-137.<b>    <br>   </b></font> </P>       ]]></body>
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