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<institution><![CDATA[,Hospital San Agustín de Avilés Servicio de Oftalmología ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">SECCIÓN HISTÓRICA</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana" size="4">Cuestiones oftalmológicas en la obra de Feijoo (I)</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">Sampedro A.<sup>1</sup>, Barbón García J.J.<sup>1</sup></font></b></p>      <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup> Licenciado en Oftalmología. Servicio de Oftalmología Hospital San Agustín de Avilés. Asturias. España.    <br> E-mail: <a href="mailto:jjbarbon@telecable.es">jjbarbon@telecable.es</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Benito Jerónimo Feijoo (Orense, 1676 – Oviedo, 1764), es el  filósofo y pensador español más importante del siglo XVIII, aunque contaba ya  con cincuenta años cuando inició su actividad literaria. Monje benedictino que  ejerció la enseñanza desde la Cátedra de Teología en la Universidad de Oviedo,  comenzó en 1726 la publicación sistemática de ensayos filosóficos <i>«sobre todo género de materias, para desengaño de errores comunes».</i></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Sus escritos, que pueden considerarse ensayos aún hoy bastante  leíbles, combaten las supersticiones y tradiciones sociales de su época, versan  sobre política, arte o la situación científica bosquejando un retrato fiel del  conocimiento y la realidad de su tiempo, entre ellos el estado de la medicina  con múltiples referencias a la Óptica y la Oftalmología. Feijoo maneja una gran  bibliografía y cita de manera prolija textos y autores a los que aplica un  escepticismo crítico (salvo al intocable tema religioso) con el que defiende la  búsqueda de la verdad a través de la experiencia guiada por la razón. El autor  contribuyó con la masiva difusión de su obra (unos cuatrocientos mil ejemplares)  a la renovación cultural que tuvo lugar en el s. XVIII, el siglo de la  ilustración.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las obras de Feijoo comprenden el <i>Teatro crítico universal</i>  (118/117 discursos publicados en nueve volúmenes entre 1726 y 1740), <i> Ilustración apologética al primero y segundo tomo del Teatro Crítico</i> (1729), <i>Cartas eruditas y curiosas</i> (163 cartas publicadas en cinco volúmenes  entre 1742 y 1760), y la <i>Ilustración Apologética</i> y <i>Justa repulsa de  inicuas acusaciones</i> (1749), en la que responde a los múltiples libros que  aparecieron para atacar sus escritos. Las obras de Feijoo alcanzaron gran  difusión en vida del autor y en los años inmediatos a su muerte y, aunque no se  ha vuelto a realizar la edición de sus obras completas, se dispone de la versión  integra por Internet, lo que permite su consulta con facilidad  (www.filosofia.org/bjf.htm).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las referencias a la oftalmología aparecen principalmente en:</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">1. Teatro Crítico: tomo II, discurso 2.º y 14º; tomo III,  discurso 2.º y 7.º; tomo V, discurso 5.º.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">2. Cartas eruditas y curiosas: tomo III, carta 16ª y tomo IV,  cartas 4.ª y 26ª.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Feijoo nos muestra certeramente sus conocimientos de Anatomía y  Fisiología ocular: «La parte más interna del ojo es una túnica, llamada <i> retina,</i> donde paran los rayos, o especies visibles de los objetos, después  de pasar por los tres humores, aqueo, cristalino, y vítreo»; y como el ojo se  halla unido al sistema nervioso central «la impresión, que hacen los objetos en  los órganos de todos los sentidos, se propaga por los nervios hasta el cerebro,  donde está el sensorio común: y mediante la conmoción, que reciben las fibras de  esta parte príncipe, se excita en la alma la percepción de todos los objetos  sensibles», por tanto «no miran, ni ven los ojos, sino el alma» y «lógicamente  negaré constantemente, por más que lo afirmen muchos Autores, que mata &#091;el  Basilisco&#093; con la vista, y con el silbo».</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><img border="0" src="/img/revistas/aseo/v83n1/f13-01.jpg" width="200" height="289">    <br> <i>Teatro Crítico Universal.</i></font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">La transmisión del impulso nervioso se inicia con una  «conmoción, o impresión, que hacen los rayos visuales en la retina, se propaga  en un momento por el nervio óptico, que es continuación de ella, hasta el origen  del nervio que está dentro del cerebro; lo cual no tiene más dificultad, que la  que vemos suceder en la cuerda de un instrumento músico, que herida en cualquier  parte suya, en un momento se propaga la conmoción hasta su última extremidad. En  llegando la impresión al origen del nervio óptico, resulta, o se excita en el  alma aquella percepción del objeto, que llamamos Visión». Así, «sucede al que  estuvo de cerca mirando la llama de una candela, que apagada ésta, y quedando el  sujeto en perfecta obscuridad, por algunos momentos ve la llama, que ya no hay,  aunque muy mitigada, y que sucesivamente se va mitigando más, y más; porque el  movimiento del nervio óptico sucesivamente se va debilitando más, y más, hasta  que cesando éste del todo, del todo cesa también la sensación de la luz».</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><img border="0" src="/img/revistas/aseo/v83n1/f13-02.jpg" width="300" height="440">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <i>BJ Feijoo.</i></font></p>      <p><font face="Verdana" size="2">La visión binocular no era reconocida «cuando se ve algún objeto, aunque concurren ambos ojos a la visión, solo con el uno se ve claramente, y con el otro con alguna confusión».</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los conocimientos de óptica aplicados al ojo también están  presentes: «la magnitud de la imagen no depende precisamente del tamaño, y  distancia del objeto, mas también de la estructura, y conformación del ojo» y  «aquellos objetos parecen mayores que se ven debajo de mayor ángulo óptico; y  aquellos menores que se ven debajo de menor ángulo óptico». Igualmente nos  explica cómo se reúnen las imágenes en la retina «las partes de la imagen ocular  están en sitio inverso, o al revés de las correspondientes de la torre; de modo,  que lo que en la torre está arriba, en la imagen está abajo; lo que en la torre  abajo, en la imagen está arriba; y las partes laterales del mismo modo, las del  derecho en el izquierdo, y las del izquierdo en el derecho». Compara ópticamente  al ojo con un espejo convexo, ya que consigue «lo mismo que los espejos ustorios  convexos, esto es, por medio de la refracción, que padecen en los tres humores  de que constan, unir sus rayos en el centro de la retina».</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La presbicia no estaba presente en Feijoo a la edad de cincuenta  años pues nos confiesa en su Respuesta al Discurso Fisiológico-Médico de 1727  «... A cuanto yo probé de la oposición de las doctrinas médicas... se me añade,  tome su Rma. otros anteojos, que no hagan los bultos tan grandes. Yo no tomo ni  estos, ni los otros; porque gracias a Dios, hasta ahora no los uso, ni los  necesito para leer las contradicciones de los Médicos, que aunque estén escritas  de letra muy menuda, son harto abultadas».</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Dentro de las enfermedades citadas por Feijoo destacan las  referencias a la «Gota serena» que se correspondería básicamente al glaucoma y  de la que dice: «el órgano particular de la vista está perfectamente bien  dispuesto: sin embargo, el sujeto, que padece esta enfermedad, nada ve, no por  otra razón, sino porque en virtud de la indisposición de los nervios ópticos no  se propaga hasta el cerebro la impresión, que los objetos hacen en el ojo», y  recoge la causa aceptada en esa época «comúnmente los Médicos explican este defecto de la vista por la falta de fluencia de los espíritus animales del cerebro a los ojos, cuyo curso impide la obstrucción, o compresión del nervio óptico». Feijoo utiliza la gota serena para explicar la función suprema del alma, que nos permitiría procesar las sensaciones, mas allá de la simple percepción: «Si los ojos fuesen el órgano propio de la potencia visiva, entretanto que ellos estuviesen sanos, vivos, y animados, no podría faltar la vista; pero esto es falso: luego, aquella enfermedad, que llamamos Gota serena, y que proviene únicamente de obstrucción del nervio óptico, siendo perfecta la obstrucción, falta enteramente la vista; con todo, los ojos están vivos, y animados».</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La cirugía del futuro ya se insinúa al situar a la retina como la parte más noble e insustituible del ojo, a diferencia de otras estructuras oculares, afirmación que aún hoy se podría suscribir: «quitados todos los humores, y túnicas del ojo, a la reserva sola de la retina, como esta quede en su natural, y debida temperie, se puede restituir la vista, poniendo en la concavidad del ojo artificial».</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana">Bibliografía</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">1. Fernández González AR. Benito Jerónimo Feijoo. Teatro Crítico Universal. IV ed. Madrid: Ed. Cátedra; 1989.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">2. Telenti A. Aspectos médicos en la obra del maestro B. J. Feijoo. Oviedo: Publicaciones del IDEA; 1969.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">3. Marañón G. Las ideas biológicas del P Feijoo. IIº ed. Madrid: Espasa Calpe, 1941.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">4. Biblioteca feijoniana del Proyecto Filosofía en español.  <a target="_blank" href="http://www.filosofia.org/bjf/">www.filosofia.org/bjf/</a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">5. Hernández Benito E. Oftalmología española de la ilustración, Siglo XVIII. In: Cotallo JL, Hernández E, Munoa JL, Leoz C. Historia de la oftalmología española. 69 Ponencia de la Sociedad Española de Oftalmología. Madrid: Sociedad Española de Oftalmología: Madrid; 1993; 113- 158.</font></p>       ]]></body>
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