<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0376-7892</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Cirugía Plástica Ibero-Latinoamericana]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Cir. plást. iberolatinoam.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0376-7892</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE)]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0376-78922008000100002</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alogenosis iatrogénica: Una nueva enfermedad]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A new desease: Iatrogenic allogenosis]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
<xref ref-type="aff" rid="A03"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional de Colombia Facultad de Medicina ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Universidad de los Andes Facultad de Medicina Laboratorio Quirúrgico de Adiestramiento e Investigación]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A03">
<institution><![CDATA[,Hospital Universitario Fundación Santa Fe de Bogotá  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>Colombia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<volume>34</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>01</fpage>
<lpage>10</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0376-78922008000100002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0376-78922008000100002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0376-78922008000100002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La necesidad de rellenar arrugas y otras depresiones en la piel ha llevado a la creación de múltiples sustancias inyectables. Los desastrosos resultados producidos por varias de estas sustancias meses o años después de ser inyectados, llevaron al autor a crear el término "Alogenosis Iatrogénica", pues se trata de una nueva enfermedad que solo en Iberolatinoamérica tiene más de un millón de victimas: "Alogenosis", porque es producida por sustancias alógenas, es decir, ajenas al organismo e "Iatrogénica", porque la producen los médicos o las personas que inyectan estas sustancias. Hemos estudiado 358 casos en lo últimos 10 años, agrupados y catalogados según las sustancias inyectadas, los síntomas, signos, tiempo de aparición de los mismos, etc. El objetivo era aprender cómo se manejan y tratan sus complicaciones. ya que en ningún libro se encuentra claramente descrita la nueva enfermedad. Las sustancias inyectables de relleno más usadas fueron: silicona líquida, parafina, petrolato líquido, vaselina, "biopolímeros", aceite mineral, grasa animal, etc. No se incluyeron en el estudio otras sustancias más o menos aceptadas como rellenos biocompatibles (ácido hialurónico, grasa autógena, colágeno bovino tratado, hidroxiapatita, etc.). Las reacciones, que afortunadamente no se presentan en todos los pacientes, aparecieron entre las 6 horas y los 25 años del tratamiento y fueron locales (dolor, eritema, pigmentaciones, edemas, fibrosis, queloides, infecciones, fístulas, necrosis de piel, desplazamiento por gravedad, etc.) y generales (fiebre, dolor generalizado, artralgias, decaimiento, malestar general, aumento de caída del cabello, depresión, etc.). No se encontró relación con enfermedades autoinmunes tales como artritis, dermatomiositis, esclerodermia, etc. Los síntomas y signos se exacerban cada dos o tres meses durante períodos que duran de 1 a 3 semanas y mejoran con o sin tratamiento. El tratamiento es sintomático. Las resecciones quirúrgicas solo deben hacerse en zonas muy limitadas, pues producen depresiones cutáneas y cicatrices retráctiles. Las masas muy grandes no se deben resecar debido a las deformaciones consecuentes. Se debe proteger la piel con sustancias emolientes. El aspecto más importante de este estudio es lo que no debe hacerse: los corticoides locales o generales no sirven y aumentan la atrofia de la piel; las punciones y la liposucción no ayudan, pues las masas son sólidas y fibróticas; los masajes, el ultrasonido y el láser no ayudan y a veces empeoran la situación. En todos los países se deben realizar campañas oficiales de prevención contra estas sustancias.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The need to replenish wrinkles and depressions has enticed the creation of multiple solid or semi-solid injectable substances. The disastrous results of some of these have led me to create the term "Iatrogenic Allogenosis": "Allogenosis", because it is produced by allogenic (foreign) substances. "Iatrogenic", because we, the physicians or persons injecting these substances, have caused this disease. Over one million persons in Latin-America have become victims of these substances. Our objective is to learn how to treat these cases. We have studied 358 cases in a 10-year time span. We have grouped them and tried to reach conclusions. Mostly used substances are: liquid silicon, paraffin, liquid petrolatum, Vaseline, mineral oil, animal fat, etc. We have not included in this study some substances that have been fairly accepted by surgeons: autogenous fat, bovine collagen, hydroxyapatite, acrylic, hyaluronic acid, etc. Reactions are local and general. The latency period varies from 6 hours to 25 years. Local reactions are: pain, erhytema, edema, pigmentations, swelling, fibrosis, keloids, infection, fistulas, necrosis, gravity displacement, etc. The general ones are: fever, arthralgia, general discomfort, we have no find relations with autoimmune diseases (dermatomyositis, scleroderma, etc.). Treatment is symptomatic. Surgical resection has to be very limited because it leaves very notorious scars and retractions. Large masses must not be operated. Liposuction is not effective. Corticoids an massages make the situation even worst. It does not dissolve the masses and does atrophy the normal skin covering them, and thus, underlying masses are more noticeable. Exacerbation may occur every 3 or 4 months and will cure wit or without an anti-inflammatory or an antibiotic. An intense preventive campaign must be launched.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Alogenosis iatrogénica]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Sustancias de relleno]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Biopolímeros]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Iatrogenic allogenosis]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[filling substances]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[biopolymers]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <table border="0"width="100%"> <tr> <td width="90%">     <p align="center"><font face="Arial Narrow" size="6"><b>Alogenosis iatrog&eacute;nica. Una nueva enfermedad</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Arial Narrow" size="5"><b>A new desease: Iatrogenic allogenosis</b></font></p>     <p>&nbsp;</td> <td width="50%"><font face="Arial Narrow"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_foto_cirujano.jpg" width="118" height="169"></font></P>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial Narrow">Coiffman, F.</font></b></td> </tr> <tr> <td width="90%"><b><font face="Arial">Coiffman, F.*</font></b></td> <td width="50%">&nbsp;</td> </tr> </table>     <p>&nbsp;</p> <table border="0"width="100%"> <tr> <td width="48%">     <p align="right"><font face="Arial Narrow" size="5">Resumen</font></p> <hr color="#000000" size="1">     <p align="left"><font face="Arial" size="2">La necesidad de rellenar arrugas y otras depresiones en la piel ha llevado a la creaci&oacute;n de m&uacute;ltiples sustancias inyectables. Los desastrosos resultados producidos por varias de estas sustancias meses o a&ntilde;os despu&eacute;s de ser inyectados, llevaron al autor a crear el t&eacute;rmino &quot;Alogenosis Iatrog&eacute;nica", pues se trata de una nueva enfermedad que solo en Iberolatinoam&eacute;rica tiene m&aacute;s de un mill&oacute;n de victimas: &quot;Alogenosis&quot;, porque es producida por sustancias al&oacute;genas, es decir, ajenas al organismo e &quot;Iatrogénica&quot;, porque la producen los m&eacute;dicos o las personas que inyectan estas sustancias.    <br>Hemos estudiado 358 casos en lo &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, agrupados y catalogados seg&uacute;n las sustancias inyectadas, los s&iacute;ntomas, signos, tiempo de aparici&oacute;n de los mismos, etc. El objetivo era aprender c&oacute;mo se manejan y tratan sus complicaciones. ya que en ning&uacute;n libro se encuentra claramente descrita la nueva enfermedad.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Las sustancias inyectables de relleno m&aacute;s usadas fueron: silicona l&iacute;quida, parafina, petrolato l&iacute;quido, vaselina, &quot;biopol&iacute;meros", aceite mineral, grasa animal, etc. No se incluyeron en el estudio otras sustancias m&aacute;s o menos aceptadas como rellenos biocompatibles (&aacute;cido hialur&oacute;nico, grasa aut&oacute;gena, col&aacute;geno bovino tratado, hidroxiapatita, etc.).    <br>Las reacciones, que afortunadamente no se presentan en todos los pacientes, aparecieron entre las 6 horas y los 25 a&ntilde;os del tratamiento y fueron locales (dolor, eritema, pigmentaciones, edemas, fibrosis, queloides, infecciones, f&iacute;stulas, necrosis de piel, desplazamiento por gravedad, etc.) y generales (fiebre, dolor generalizado, artralgias, decaimiento, malestar general, aumento de ca&iacute;da del cabello, depresi&oacute;n, etc.). No se encontr&oacute; relaci&oacute;n con enfermedades autoinmunes tales como artritis, dermatomiositis, esclerodermia, etc. Los s&iacute;ntomas y signos se exacerban cada dos o tres meses durante per&iacute;odos que duran de 1 a 3 semanas y mejoran con o sin tratamiento.     <br>El tratamiento es sintom&aacute;tico. Las resecciones quir&uacute;rgicas solo deben hacerse en zonas muy limitadas, pues producen depresiones cut&aacute;neas y cicatrices retr&aacute;ctiles. Las masas muy grandes no se deben resecar debido a las deformaciones consecuentes. Se debe proteger la piel con sustancias emolientes.    <br>El aspecto m&aacute;s importante de este estudio es lo que no debe hacerse: los corticoides locales o generales no sirven y aumentan la atrofia de la piel; las punciones y la liposucci&oacute;n no ayudan, pues las masas son s&oacute;lidas y fibr&oacute;ticas; los masajes, el ultrasonido y el l&aacute;ser no ayudan y a veces empeoran la situaci&oacute;n.    <br>En todos los pa&iacute;ses se deben realizar campa&ntilde;as oficiales de prevenci&oacute;n contra estas sustancias.</font></p>     <p align="left">&nbsp;</td> <td width="4%">&nbsp;</td> <td width="48%" valign="top">     <p align="right"><font face="Arial Narrow" size="5">Abstract</font></p> <hr color="#000000" size="1">     <p align="left"><font face="Arial" size="2">The need to replenish wrinkles and depressions has enticed the creation of multiple solid or semi-solid injectable substances. The disastrous results of some of these have led me to create the term &quot;Iatrogenic Allogenosis": &quot;Allogenosis&quot;, because it is produced by allogenic (foreign) substances. &quot;Iatrogenic&quot;, because we, the physicians or persons injecting these substances, have caused this disease. Over one million persons in Latin-America have become victims of these substances. Our objective is to learn how to treat these cases.    <br>We have studied 358 cases in a 10-year time span. We have grouped them and tried to reach conclusions. Mostly used substances are: liquid silicon, paraffin, liquid petrolatum, Vaseline, mineral oil, animal fat, etc. We have not included in this study some substances that have been fairly accepted by surgeons: autogenous fat, bovine collagen, hydroxyapatite, acrylic, hyaluronic acid, etc.    <br>Reactions are local and general. The latency period varies from 6 hours to 25 years. Local reactions are: pain, erhytema, edema, pigmentations, swelling, fibrosis, keloids, infection, fistulas, necrosis, gravity displacement, etc. The general ones are: fever, arthralgia, general discomfort, we have no find relations with autoimmune diseases (dermatomyositis, scleroderma, etc.).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Treatment is symptomatic. Surgical resection has to be very limited because it leaves very notorious scars and retractions. Large masses must not be operated. Liposuction is not effective. Corticoids an massages make the situation even worst. It does not dissolve the masses and does atrophy the normal skin covering them, and thus, underlying masses are more noticeable. Exacerbation may occur every 3 or 4 months and will cure wit or without an anti-inflammatory or an antibiotic. An intense preventive campaign must be launched.</font></td> </tr> </table>     <p>&nbsp;</p> <table border="0"width="100%"> <tr> <td width="50%">     <p align="center"> <table border="1"width="70%"> <tr> <td width="100%"><font face="Arial Narrow"><b>Palabras clave</b> Alogenosis iatrogénica. Sustancias de relleno. Biopolímeros. </font>     <p><font face="Arial Narrow"><b>Código numérico</b> 266 </font></p></td> </tr> </table> </td> <td width="50%">     <p align="center"> <table border="1"width="70%"> <tr> <td width="100%"><font face="Arial Narrow"><b>Key words</b> Iatrogenic allogenosis, filling substances, biopolymers.  </font>     <p><font face="Arial Narrow"><b>Numeral Code</b> 266</font></p></td> </tr> </table> </td> </tr> </table>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Arial" size="2">* Profesor (em&eacute;rito) de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica, Facultad de Medicina, Universidad Nacional de Colombia. Miembro de la Academia Colombiana de Medicina.     <br> Jefe del Laboratorio Quir&uacute;rgico de Adiestramiento e Investigaci&oacute;n. Facultad de Medicina Universidad de los Andes. Hospital Universitario Fundaci&oacute;n     <br> Santa Fe de Bogot&aacute;, Colombia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Arial Narrow" size="5">Introducci&oacute;n</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Una enfermedad que produce al a&ntilde;o m&aacute;s de un mill&oacute;n de victimas, es decir, m&aacute;s que el SIDA o la tuberculosis, merece ser bautizada y controlada. Me refiero a los desastres que producen ciertas sustancias inyectables de relleno.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El autor se tom&oacute; la libertad de acu&ntilde;ar el t&eacute;rmino &quot;Alogenosis iatrog&eacute;nica" para calificar esta enfermedad: &quot;Alogenosis&quot; porque es producida por sustancias al&oacute;genas, es decir, extra&ntilde;as al organismo; &quot;Iatrog&eacute;nica" porque la producen los m&eacute;dicos o las personas que las han inyectado.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El deseo de corregir las depresiones que producen las arrugas y otras atrofias de la piel ha llevado a los laboratorios, con inversiones de centenares de millones de d&oacute;lares, a producir m&aacute;s de 40 sustancias inyectables de relleno; todo por complacer a los pacientes que quieren &quot;algo que aplane las arrugas". Conseguir esto ser&iacute;a el comienzo de la &quot;fuente de la eterna juventud" que infructuosamente vino a buscar el navegante espa&ntilde;ol Ponce de Le&oacute;n a la Florida (EEUU) en 1513 (1).</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Las depresiones en la superficie corporal no solo son producidas por las arrugas; las cicatrices y ciertos traumatismos tambi&eacute;n las producen. Hay ciertas enfermedades que igualmente producen depresiones tales como la atrofia hemifacial o enfermedad de Romberg, el s&iacute;ndrome de Barraquer-Simons que consiste en una atrofia de la grasa de la cara y de la mitad superior del tronco, la esclerodermia, las atrofias por par&aacute;lisis musculares, las atrofias producidas por inyecciones de corticoides, etc.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">En c&aacute;lculos muy conservadores, m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas, en su gran mayor&iacute;a mujeres, han sido victimas en Iberolatinoam&eacute;rica de esta nueva enfermedad. Afortunadamente, no todos los pacientes presentan signos y s&iacute;ntomas que les obliguen a consultar al m&eacute;dico, pero, por otra parte, cada vez vemos m&aacute;s pacientes que presentan las secuelas de estos rellenos hechos hace 10 ó 20 años. Es de esperar que a medida que transcurran los años más y más pacientes necesitarán los servicios médicos (2) (<a href="#f1">Fig.1</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f1"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig1.jpg" width="158" height="332"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 1. Paciente que recibi&oacute; inyecciones de "col&aacute;geno"    <br>en miembros inferiores. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s aparecieron zonas    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>eritematosas, edematosas y discrom&iacute;as en la piel.</font></b></p>     <P>&nbsp;</P>     <p><font face="Arial" size="2">Las sustancias m&aacute;s usadas como relleno son: la silicona, la parafina, el petrolato l&iacute;quido, la vaselina, el aceite mineral o vegetal, los triturados vegetales, los &quot;constructenos&quot;, las grasas animales o vegetales, los col&aacute;genos, los &quot;biopol&iacute;meros", etc. No incluir&eacute; en este estudio algunas sustancias que han sido m&aacute;s o menos aceptadas por los cirujanos, tales como la grasa aut&oacute;gena, los col&aacute;genos tratados, la hidroxiapatita, el acr&iacute;lico, el metilmetacrilato, el &aacute;cido hialur&oacute;nico, la poliglactina, el silic&oacute;n s&oacute;lido, el tefl&oacute;n, el col&aacute;geno aut&oacute;geno cultivado, el nylon, el &aacute;cido poliglic&oacute;lico, etc. (3) (<a href="#f2">Fig.2</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f2"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig2.jpg" width="346" height="320"</p></a></font></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><b>Fig. 2. Paciente con ulceraciones y discrom&iacute;as en las regiones gl&uacute;teas,     <br> 8 a&ntilde;os despu&eacute;s de hab&eacute;rsele inyectado substancias al&oacute;genas ("constructenos")    <br>en regiones gl&uacute;teas. Obs&eacute;rvense las ulceraciones de las incisiones que se le    <br>practicaron con intenci&oacute;n de drenar lo inyectado.</b></font></p>     <p><font face="Arial" size="2"><b>ALGO DE HISTORIA</b></font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El uso de las sustancias de relleno no es nuevo; hace m&aacute;s de un siglo, Gersuny, en 1.899, inyect&oacute; parafina en el escroto de un joven a quien le hab&iacute;a practicado una orquidectom&iacute;a. El m&eacute;todo cay&oacute; en desuso cuando comenzaron a aparecer las tumoraciones producidas por esta sustancia, los parafinomas. Las siliconas, que son pol&iacute;meros derivados del s&iacute;lice, comenzaron a llamar la atenci&oacute;n desde su descubrimiento; su nombre gen&eacute;rico es dimetilpolisiloxano y su densidad o dureza se mide en centistoques. Son sustancias bastante inertes y pueden prepararse en distintos grados de dureza: desde l&iacute;quidos hasta en forma s&oacute;lida. En Jap&oacute;n comenzaron a usarse a principios de la d&eacute;cada de los 40 del siglo pasado. Debido a que la silicona en su forma l&iacute;quida (200 centistoques) se desplazaba o pod&iacute;a ser reabsorbida en parte, Sakurai, en Tokio, en 1946, mezcl&oacute; esta sustancia con &aacute;cidos grasos de origen animal y vegetal al 1%. El objetivo era producir una irritaci&oacute;n en los tejidos que la rodean al ser inyectada y que posteriormente esta irritaci&oacute;n produjera una c&aacute;psula fibrosa que la fijara en el sitio inyectado. Los resultados inmediatos fueron muy buenos. En el t&eacute;rmino de ocho a&ntilde;os lleg&oacute; a tratar el asombroso n&uacute;mero de 72.648 casos. Varios a&ntilde;os despu&eacute;s, comenzaron a aparecer en los pacientes los &quot;siliconomas&quot;. M&aacute;s tarde, otro japones, Akiyama, en 1.949, comenz&oacute; a usar una variedad de silicona en forma de gel de doble enlace. Miles de senos fueron inyectados con este gel que fu&eacute; llamado &quot;la grasa natural de Akiyama" o &quot;la cirug&iacute;a sin bistur&iacute;". En los Estados Unidos, Cronin y Gerow, de la Universidad de Baylor, en 1.962, implantaron bolsas de silicona por primera vez a una paciente en los senos. Esto aseguraba el no desplazamiento de la silicona. Hasta hoy, más de veinte millones de pacientes en el mundo llevan silicona en sus senos. (4) (<a href="#f3">Fig. 3</a>)</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f3"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig3.jpg" width="346" height="228"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 3. Paciente a la que le inyectaron sustancias de relleno     <br>(posiblemente silicona) en las pantorrillas. Con los a&ntilde;os, la    <br>sustancia se desplaz&oacute; por la gravedad a la planta de los pies     <br>en donde form&oacute; ulceraciones.</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="left"><font face="Arial" size="2">Las complicaciones inmediatas o tard&iacute;as de las sustancias de relleno, han llevado a que cada d&iacute;a m&aacute;s cirujanos estemos empleando la grasa aut&oacute;gena para rellenar arrugas o depresiones. (5) (<a href="#f4">Fig. 4</a> y <a href="#f5">5</a>)</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f4"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig4.jpg" width="418" height="303"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 4. El edema de los p&aacute;rpados inferiores puede hacerse cr&oacute;nico.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>A esta paciente le inyectaron 3 a&ntilde;os antes, posiblemente parafina en    <br>p&aacute;rpados inferiores.</font></b></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f5"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig5.jpg" width="346" height="228"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 5. La misma paciente anterior. Otro cirujano le resec&oacute;      <br>los abultamientos en los p&aacute;rpados inferiores en una sola sesi&oacute;n    <br>quir&uacute;rgica. N&oacute;tense las depresiones y las cicatrices irregulares.</font></b></p>     <p><font face="Arial" size="2">El &quot;col&aacute;geno", muy usado, es un conjunto de prote&iacute;nas compuestas por tres cadenas de polip&eacute;ptidos, cada una de las cuales contiene mil amino&aacute;cidos. Hay 19 tipos diferentes de col&aacute;geno. El 80% de la dermis est&aacute; compuesta por col&aacute;geno tipo I y el 20 % por col&aacute;geno tipo III. Se puede extraer de la piel misma del paciente y cultivarlo. Tambi&eacute;n puede ser bovino o cadav&eacute;rico. La hidroxiapatita, que es un material alopl&aacute;stico biocompatible, tiene una composici&oacute;n parecida a la del hueso humano y se usa como su sustituto. El politetrafluoroetileno, se usa con frecuencia y es bastante biocompatible. El &aacute;cido hialur&oacute;nico, que se encuentra en el tejido conectivo de los mamíferos y en el espacio extracelular, también se usa, inyectado, como relleno. Lo hay también de origen no animal (6, 7).</font></p>     <p><font face="Arial Narrow" size="5">Material y método</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Alarmado por las secuelas cada vez más frecuentes de estas sustancias, decidí, hace más de 10 años, estudiar estos casos y aprender de ellos para poderlos tratar. Solicité a todos los colegas, especialmente a los cirujanos plásticos, que me enviaran a mi consultorio a los pacientes que tuvieran estas secuelas. Obviamente, a estos pacientes remitidos no les cobramos consulta. Se les elaboró una completa historia clínica y se les tomaron fotografías. Sumando los casos vistos en varias instituciones y los examinados en mi consultorio, he estudiado 342. Hasta donde llegan mis informaciones, es el mayor número de pacientes estudiados con estos problemas por un mismo cirujano. Los he agrupado por síntomas, signos, evolución, tipo de sustancia implantada, etc. He sacado denominadores comunes y de ellos, conclusiones y conductas a seguir (8,9).</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Uno de los problemas m&aacute;s serios que encontr&eacute; fue el de que los pacientes no sab&iacute;an qu&eacute; se les hab&iacute;an inyectado. Los m&eacute;dicos y las cosmet&oacute;logas emplean t&eacute;rminos que no dicen mucho tales como &quot;biopol&iacute;meros", &quot;c&eacute;lulas vivas", &quot;col&aacute;geno", &quot;grasa inerte", &quot;constructenos&quot;, &quot;polixano V 10&quot;, &quot;un producto alem&aacute;n", etc. La gran mayor&iacute;a de los pacientes nos comunicaron que la persona que les hab&iacute;a aplicado la sustancia no les quer&iacute;a dar el nombre de dicho producto. Los implantes fueron hechos, en n&uacute;meros redondos, en un 70% por cosmet&oacute;logas o personal param&eacute;dico y en un 30% por m&eacute;dicos, especialmente dermat&oacute;logos, cirujanos pl&aacute;sticos, otorrinolaring&oacute;logos y odont&oacute;logos (<a href="#f6">Fig. 6</a>).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f6"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig6.jpg" width="346" height="177"></p></a></font>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 6. Cuando la piel se fistuliza debido a la sustancia de relleno,    <br>el contenido que elimina tiene el aspecto de una crema dental.</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p><font face="Arial Narrow" size="5">Resultados</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Veamos lo que he encontrado en com&uacute;n hasta ahora.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Un 97% de los pacientes son de g&eacute;nero femenino. Todos los pacientes salen satisfechos inmediatamente terminada la implantaci&oacute;n y solo se quejan de &quot;ligeras molestias".</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El per&iacute;odo de latencia de los signos y s&iacute;ntomas var&iacute;a entre unas horas y 25 a&ntilde;os. Durante este per&iacute;odo de latencia es cuando el paciente, que se siente contento y satisfecho, recomienda entusiasmado a sus amigos o amigas el tratamiento. Viene entonces la repentina fama de quien aplic&oacute; la sustancia y el consiguiente aumento de pacientes, por no decir de &quot;victimas&quot; (10,11).</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Un 95% no sabe qu&eacute; le inyectaron.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El promedio de sesiones de inyecci&oacute;n fue de 2.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">Variaron entre 1 y 4.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">M&aacute;s de un 98% de los pacientes insatisfechos recibieron masajes, ultrasonido o alg&uacute;n corticoide inyectado, por v&iacute;a oral o aplicado localmente.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Por fortuna, en los casos vistos por nosotros, no hemos encontrado cegueras ni par&aacute;lisis debidas a estas inyecciones, pero s&iacute; han sido reportados.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Dos pacientes, ambas con serias deformaciones faciales y corporales, terminaron en suicidio despu&eacute;s de un largo per&iacute;odo de depresi&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Tres &quot;cosmet&oacute;logas" est&aacute;n encarceladas despu&eacute;s de perder una demanda penal. Ocho tienen demandas penales pendientes y cuatro han tenido que salir del pa&iacute;s.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Uno de cada cinco pacientes complicados, ha recurrido a tratamiento psiqui&aacute;trico (<a href="#f7">Fig. 7</a> y <a href="#f8">8</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f7"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig7.jpg" width="346" height="228"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 7. Paciente a la cual le inyectaron una mezcla de    <br>&quot;col&aacute;geno y silicona" en surcos nasogenianos.    <br>Los abultamientos persisten despu&eacute;s de 10 a&ntilde;os.</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f8"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig8.jpg" width="418" height="303"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 8. Paciente al que le inyectaron &quot;silicona&quot; en las mejillas para     <br> corregir irregularidades y atrofias de la piel por secuelas de acn&eacute;</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p><b><font face="Arial" size="2">Síntomas y signos</font></b></p>     <p><font face="Arial" size="2">Son locales y generales.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Los signos locales m&aacute;s comunes fueron: inflamaci&oacute;n, irregularidades, edema, eritema, cicatrices queloideas, hiper o hipopigmentaciones, ulceraciones, endurecimiento, necrosis, esclerosis, fibrosis, desplazamiento por gravedad de la sustancia, infecci&oacute;n y f&iacute;stulas. Una de nuestras pacientes no pod&iacute;a separar las arcadas dentarias m&aacute;s de 8 mm. debido a la fibrosis de los tejidos de la cara. En los raros casos en que la piel se fistuliza, la sustancia sale con un aspecto de crema dental. Las ulceraciones tardan meses o a&ntilde;os en sanar, pero generalmente curan con el tiempo (12,13).</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Los s&iacute;ntomas generales m&aacute;s comunes fueron: dolor, fiebre, decaimiento, dolores articulares, somnolencia, malestar general y depresi&oacute;n. No encontramos exacerbaci&oacute;n de enfermedades latentes tales como dermatomiositis, esclerodermia, etc.(14,15) (<a href="#f9">Fig. 9</a> y <a href="#f10">10</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f9"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig9.jpg" width="448" height="493"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 9. El mismo paciente anterior despu&eacute;s de varias    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>sesiones quir&uacute;rgicas para resecar los siliconomas.</font></b></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f10"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig10.jpg" width="346" height="228"></a></font></P>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 10. Paciente a la que le inyectaron silicona en varias regiones de la     <br>cara 12 a&ntilde;os antes. Obs&eacute;rvense las deformaciones producidas por la piel    <br>fibrosada y retr&aacute;ctil.</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p><font face="Arial" size="2"><b>Tratamiento y Evoluci&oacute;n</font></b></p>     <p><font face="Arial" size="2">El tratamiento debe ser sintom&aacute;tico en los per&iacute;odos de exacerbaci&oacute;n, aunque, los s&iacute;ntomas pasan con o sin tratamiento.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Los s&iacute;ntomas generales descritos duran entre una y dos semanas. Sin embargo, el uso de analg&eacute;sicos, antihistam&iacute;nicos no corticoideos y antiinflamatorios no esteroideos, acortan los per&iacute;odos de exacerbaci&oacute;n. Estos per&iacute;odos de exacerbaci&oacute;n se repiten, en promedio, cada tres meses. Las infecciones son raras y por ello los antibi&oacute;ticos no modifican la evoluci&oacute;n (<a href="#f11">Fig. 11</a> y <a href="#f12">12</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f11"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig11.jpg" width="418" height="303"></a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 11. Paciente a la que le inyectaron &quot;un producto alem&aacute;n"     <br> en p&aacute;rpados inferiores 3 a&ntilde;os antes. Las masas estaban bien delimitadas.</font></b></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f12"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig12.jpg" width="418" height="303"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 12. La misma paciente anterior 8 meses despu&eacute;s de las correcciones quir&uacute;rgicas.</font></b></p>     <p><font face="Arial" size="2">Las sustancias inyectadas, con el tiempo, se van superficializando e invadiendo la piel por reacci&oacute;n de defensa del organismo. La piel se adelgaza, se esclerosa y puede ulcerarse; por ello recomendamos extraer quir&uacute;rgicamente estas masas lo m&aacute;s pronto posible. Pero esta extracci&oacute;n es muy dif&iacute;cil o imposible si la zona inyectada es muy extensa. Solo las masas muy localizadas y enquistadas deben ser resecadas con cautela y preferiblemente en varias sesiones quir&uacute;rgicas. Pueden quedar depresiones y las cicatrices tienden a hacerse queloideas (16) (<a href="#f13">Fig. 13</a>).</font></P>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f13"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig13.jpg" width="378" height="373"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 13. La misma paciente anterior despu&eacute;s de 4 sesiones    <br>quir&uacute;rgicas en las que se resecaron masas fibr&oacute;ticas.</font></b></p>     <p><font face="Arial" size="2">Pocas veces las sustancias se enquistan. Lo habitual es que el tejido que las circunda las invada y forme una sola masa sin l&iacute;mites definidos; por ello es tan dif&iacute;cil su extracci&oacute;n. Si la piel que las recubre es muy delgada, termina necros&aacute;ndose (17).</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La piel escler&oacute;tica cicatriza despu&eacute;s de una incisi&oacute;n, aunque tarda varios d&iacute;as m&aacute;s en cicatrizar debido a la pobre circulaci&oacute;n (18).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">Las depresiones que resultan pueden rellenarse con grasa aut&oacute;gena (varias sesiones) o con bloques de silic&oacute;n blando, tallados a la medida.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">La piel debe ser protegida con cremas emolientes y antisolares. Una de las mejores cremas protectoras que hemos encontrado, es la de &quot;Nutrientes aut&oacute;genos"; la llamamos as&iacute; porque es una crema base rica en antioxidantes a la que agregamos plasma extra&iacute;do de la sangre del mismo paciente (aut&oacute;geno) en una proporci&oacute;n del 2%.(19) (<a href="#f14">Fig. 14</a> y <a href="#f15">15</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f14"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig14.jpg" width="428" height="511"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 14. Abscesos en cara por inyecci&oacute;n de &quot;biopol&iacute;meros".</font></b></p>     <p align="center"><font face="Arial" size="2"><a name="f15"><img src="/img/revistas/cpil/v34n1/01_fig15.jpg" width="347" height="519"></a></font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Arial">Fig. 15. Necrosis de piel en regiones gl&uacute;teas tras inyecci&oacute;n de    <br>&quot;constructenos&quot; 6 a&ntilde;os antes.</font></b></p>     <p><font face="Arial" size="2">En algunos casos, la lipoaspiraci&oacute;n hecha con una aguja de venopunci&oacute;n larga No. 14 puede lograr extraer algo de la masa. A estas agujas se les debe devastar ligeramente el filo y montarlas en una jeringa peque&ntilde;a (2 &oacute; 3 ml.) para que el poder de succi&oacute;n sea mayor. Este procedimiento debe ser seguido de presi&oacute;n por varias semanas. Si la masa es peque&ntilde;a y profunda, es preferible dejarla en observaci&oacute;n. Si las masas son muy grandes e infiltrantes es aconsejable no tratarlas, pues la reconstrucci&oacute;n dejar&iacute;a serias deformaciones (20,21).</font></p>     <p><font face="Arial" size="2"><b>Qu&eacute; no debe hacerse</font></b></p>     <p><font face="Arial" size="2">Entre las conclusiones m&aacute;s importantes de nuestro estudio destacamos qu&eacute; es lo que no debe hacerse en estos casos (22, 23).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2"> Uno de los errores serios es el de aplicar corticoides indiscriminadamente. Estos no disuelven la masa y en cambio adelgazan la piel, lo que hace que el abultamiento se haga m&aacute;s ostensible.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Los masajes no disuelven las masas y al igual que los corticoides, adelgazan la piel que recubre.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2"> La lipoaspiraci&oacute;n convencional, lo mismo que el ultrasonido o los masajes el&eacute;ctricos vibratorios, no ayudan. Por el contrario, empeoran la situaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Arial Narrow" size="5">Discusi&oacute;n</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Debido a diversidad de sustancias usadas como relleno es muy dif&iacute;cil predecir su comportamiento. Los resultados de los estudios de patolog&iacute;a son muy similares; todos se expresan en estos t&eacute;rminos: &quot;fibrosis e inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de tipo cuerpo extra&ntilde;o", &quot;Granulomas&quot;, "Numerosas vacuolas claras, de diferente tama&ntilde;o rodeadas de un infiltrado linfohistioc&iacute;tico", &quot;Histiocitos de aspecto espumoso que contienen material que refringe con la luz polarizada y provoca un aspecto vacuolizado", &quot;Calcificaci&oacute;n distr&oacute;fica", &quot;No es posible identificar la sustancia inyectada", etc.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Las radiograf&iacute;as, el ultrasonido, la resonancia magn&eacute;tica, la tomograf&iacute;a computerizada, etc., s&oacute;lo nos ayudan a determinar el tama&ntilde;o aproximado de las masas y su profundidad, pero no nos diagnostican las sustancias inyectadas (24, 25).</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Los alerg&oacute;logos poco pueden ayudar en estos casos. No cabe duda de que el sistema inmunitario, ese juego de ant&iacute;genos-anticuerpos, tiene un papel definitivo en estas reacciones. Sin embargo, los ex&aacute;menes de laboratorio no muestran cambios significativos (26, 27).</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El proceso &quot;normal&quot; de reacci&oacute;n inflamatoria nos ayuda a entender algunos aspectos. Las c&eacute;lulas T, al igual que los monocitos, los macr&oacute;fagos y los mastocitos producen citoquinas en presencia de cuerpos extra&ntilde;os. Estas estimulan la aparici&oacute;n de interleuquinas que explicar&iacute;an la fiebre, la inflamaci&oacute;n tisular, el malestar general, la anorexia, la somnolencia y la activaci&oacute;n linfocitaria. Cuando la producci&oacute;n de citoquinas cesa, los linfocitos sufren apoptosis (suicidio celular) y los s&iacute;ntomas tambi&eacute;n cesan. Nos preguntamos si algunos productos ampliamente utilizados que son prote&iacute;nas desnaturalizadas tipo toxinas botul&iacute;nicas, &aacute;cido hialur&oacute;nico, etc., se convertir&aacute;n a la larga en ant&iacute;genos que estimular&aacute;n la formaci&oacute;n de anticuerpos. Espero que no tengamos que arrepentirnos dentro de varios a&ntilde;os. Seamos prudentes. Nos falta mucho por aprender. Recordemos el fen&oacute;meno ant&iacute;geno- anticuerpo (28, 29).</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Sabemos que no existe la sustancia de relleno ideal. A&uacute;n los tejidos aut&oacute;logos (del mismo paciente) cuando son cambiados de sitio, se resienten. La grasa aut&oacute;gena se reabsorbe en m&aacute;s de un 50% en la mayor&iacute;a de los casos, a menos que se inyecte en el m&uacute;sculo o en columnas no mayores de 3mm de di&aacute;metro. La fascia, el cart&iacute;lago, el hueso, etc., tambi&eacute;n aut&oacute;genos, no nos garantizan el 100% de supervivencia a largo plazo. S&oacute;lo nos queda esperar que la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica ayude produciendo tejidos aut&oacute;genos cultivados o clonados para ser usados m&aacute;s tarde. El futuro es prometedor (30, 31).</font></p>     <p><font face="Arial Narrow" size="5">Conclusiones</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial" size="2">Consideramos que debe llevarse a cabo en todos los pa&iacute;ses una intensa campa&ntilde;a de divulgaci&oacute;n al p&uacute;blico, al cuerpo m&eacute;dico y a las cosmet&oacute;logas. Los departamentos de control de drogas y cosm&eacute;ticos de los ministerios de protecci&oacute;n social, deben ser m&aacute;s estrictos en la supervigilancia de estas sustancias de relleno y deben pedirles per&iacute;odos de estudio mucho m&aacute;s largos (32).</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">&nbsp;La Alogenosis Iatrog&eacute;nica no mata f&iacute;sicamente al paciente, pero s&iacute; destruye su psiquismo, su autoestima y su calidad de vida.</font></p>     <p><font face="Arial Narrow" size="5">Direcci&oacute;n del autor</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Dr. Felipe Coiffman    <br>Avenida (Cra.) 9 # 116-20. Cons. 301.    <br>Bogot&aacute;. Colombia.    <br>e-mail: <a href="mailto:fecoiffman@yahoo.com">fecoiffman@yahoo.com</a></font></p>     <p><font size="5" face="Arial Narrow">Bibliograf&iacute;a</font></p>     <!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">1. Spector , M.: &quot;Biomaterials&quot;. En Plastic Surgery. Indications, operations and outcomes. Editor Achaner et al. Mosby. Tomo 1. 2000. Pp. 239-260.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365241&pid=S0376-7892200800010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">2. Kagan, H.D.: &quot;Sakurai inyectable silicone formula". Arch. Otol.,1963, 78:663.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365242&pid=S0376-7892200800010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">3. Ashinobb, R.: &quot;Overview: soft tissue augmentation". Clin. Plast. Surg., 2000, 27:479.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365243&pid=S0376-7892200800010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">4. Klein A.W.: &quot;Collagen Substitutes. Bovine Collagen". Clin. Plast Surg., 2001, 28:35.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365244&pid=S0376-7892200800010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">5. Hobar P.C., Pantaloni M. and Byrd H.S: &quot;Porous Hydroxiapatite Granules for Alloplastic Enhancement of the Facial Region". Clin. Plast. Surg. 2000, 27:557.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365245&pid=S0376-7892200800010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">6. Waldman Sr: &quot;Gore-Tex for augmentation of the nasal dorsum: A preliminary report". Annals of Restorative Surgery, 1991, 26:520.</font>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365246&pid=S0376-7892200800010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">7. Frank P. and Gendler E.: &quot;Hyaluronic Acid for Soft-Tissue Augmentation".Clin.Plast. Surg. 2001, 28:121.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365247&pid=S0376-7892200800010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">8. Coiffman, F.: &quot;Transplantes de tejidos". En Cirug&iacute;a pl&aacute;stica, reconstructiva y est&eacute;tica". Editor: F. Coiffman. Masson-Salvat. Barcelona. 2ª edici&oacute;n, 1er tomo, (de 4), 1.994. Pp. 679.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365248&pid=S0376-7892200800010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">9. Moody, B.R. et al.: &quot;Self limited adverse reaction to human derived collagen inyectable product". Dermatol. Surg. 2000, 26: 936.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365249&pid=S0376-7892200800010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">10. Breiner, M et al.: &quot;Collagen inyection". En Plastic, Maxilofacial and Reconstructive Surgery. Ed: Georgiade, G. 3a. Ed.: W:B: Saunders  Co. Philadelphia, 1999, Pp. 617-634.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365250&pid=S0376-7892200800010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">11. Bigata, X et al.: &quot;Adverse granulomatous reaction after cosmetic dermal silicone inyection". Dermatol. Surg., 2001,27:198.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365251&pid=S0376-7892200800010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">12. Jackson, I. T. Et al.: &quot;Alloderm for nasal irregularities". Plast.Recons. Surg. 2001: 553.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365252&pid=S0376-7892200800010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">13. Klein, AW.: &quot;Substances for soft tissues augmentation". En Dermatology in general medicine. 5a. Ed. Ed. Fritzpatrick. C.V. Mosby Co. St. Louis, 2000. Pp: 2.969-2.980</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365253&pid=S0376-7892200800010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">14. Asperos, J et al.: &quot;Autologen&quot;. Clin. Plast. Surg., 2000, 27: 507.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365254&pid=S0376-7892200800010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">15. Coleman, S.R.: &quot;Avoidance of arterial occlution from inyection of soft tissue fillers". Aesth. Surg. J. 2002, 22: 555.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365255&pid=S0376-7892200800010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">16. Guerrerosantos, J. et al.: &quot;Aesthetic Facial Contour Augmentation With Microlipofilling". Aesth. Surg. J. July/August, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365256&pid=S0376-7892200800010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">17. Sailan, Z.: &quot;Facial Fillers and their Complications". Aesth. Surg. J. May/June, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365257&pid=S0376-7892200800010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">18. Ashinoff, R.: &quot;Oveview: Soft Tissue Augmentation". Clin. Plast.Surg., 2000, 27 (4).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365258&pid=S0376-7892200800010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">19. Rorhich, R., et al.: &quot;Role of New Fillers in Facial Rejuvenation: A Cautious Outlook". Plas. Reconst. Surg. 2003, 112 (7).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365259&pid=S0376-7892200800010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">20. Irvine, D.: &quot;Particulate AlloDerm: A Permanent Injection for Lips and Perioral Rejuvenation". Aesthetic Surg. J. July/August, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365260&pid=S0376-7892200800010000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">21. Reinmuller, J.: &quot;Hyaluronic Acid". Aesthetic Surg. J. July/August, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365261&pid=S0376-7892200800010000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">22. Coiffman, F.: &quot;Inyecci&oacute;n de sustancias al&oacute;genas. Sus peligros". Revista Sociedad Colombiana de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica. Bogot&aacute;, 2000.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365262&pid=S0376-7892200800010000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">23. Coiffman, F., M&uacute;nera, T., Prada, R.: &quot;Inyecciones de col&aacute;geno: un desastre. Su tratamiento". Revista Sociedad Colombiana de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica. Bogot&aacute; Junio de 1999.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365263&pid=S0376-7892200800010000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">24. Coiffman, F.: &quot;Una nueva enfermedad: alogenosis iatrog&eacute;nica". Trabajo presentado en el XVI Congreso de ISAPS. Estambul. Turqu&iacute;a.   Mayo, 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365264&pid=S0376-7892200800010000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">25. Coiffman, F.: &quot;Alogenosis iatrog&eacute;nica: una nueva enfermedad". Revista M&eacute;dica S&aacute;nitas. Bogot&aacute;, Abril-Junio, 2006.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365265&pid=S0376-7892200800010000200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">26. Coiffman, F.: &quot;Una nueva enfermedad: alogenosis iatrog&eacute;nica", XXVIII Congreso de la Sociedad Colombiana de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica. Cali, Noviembre, 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365266&pid=S0376-7892200800010000200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">27. Coiffman, F.: &quot;Alogenosis iatrog&eacute;nica. Qu&eacute; hacer y qu&eacute; no hacer". XIV Congreso de la FILACP. Canc&uacute;n, M&eacute;xico, Octubre, 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365267&pid=S0376-7892200800010000200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">28. Coiffman, F.: &quot;Los desastres de algunas sustancias inyectables de relleno. Alogenosis iatrog&eacute;nica". XV Congreso FILACP, Sevilla. Espa&ntilde;a, Mayo, 2004.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365268&pid=S0376-7892200800010000200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">29. Coiffman, F.: &quot;Desastres de algunas sustancias inyectables de relleno". V Congreso Centroamericano y del Caribe de Cirugía Plástica. Managua, Nicaragua, Junio, 2005.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365269&pid=S0376-7892200800010000200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">30. Coiffman, F.: &quot;Alogenosis iatrog&eacute;nica". XXX Congreso Colombiano de Cirugía Plástica y IV Congreso Regional Bolivariano de la FILACP. Cartagena. Colombia. Abril, 2005.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365270&pid=S0376-7892200800010000200030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">31. Coiffman, F.: &quot;Alogenosis iatrog&eacute;nica: una nueva enfermedad". XVI Congreso FILACP. Buenos Aires, Argentina. Marzo, 2006.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365271&pid=S0376-7892200800010000200031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Arial" size="2">32. Coiffman, F.: Editor en &quot;Coiffman. Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica, Reconstructiva y Est&eacute;tica" 3ª. Edici&oacute;n. Amolca. Bogot&aacute;. 2º Tomo, 2007. Pp. 951.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1365272&pid=S0376-7892200800010000200032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="left"><font face="Arial Narrow" size="6"><b>Comentario al trabajo "Alogenosis iatrog&eacute;nica. Una nueva enfermedad"</b></font></p>     <p><b><font face="Arial">Dr. Luis de la Cruz. Cirujano Plástico. Clínica &#8220;La Luz&#8221;. Madrid. España</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Arial" size="2">Estoy totalmente de acuerdo en que el problema, aunque muy distinto en su desarrollo y presentaci&oacute;n, pero com&uacute;n en su etiolog&iacute;a, merece, por su gravedad la categor&iacute;a de enfermedad, y creo adecuado el nombre de Alogenosis Iatrog&eacute;nica por las razonas que se describen en el art&iacute;culo.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Es altamente tentador y demandado por los pacientes &quot;rellenar con una simple inyecci&oacute;n surcos, arrugas o depresiones corporales". Si hay demanda tenemos que crear una oferta (debieron pensar los laboratorios). Me figuro que as&iacute; empez&oacute; todo. Lo que no comprendo es los pocos y pobres estudios cl&iacute;nicos que los fabricantes realizaron sobre estas sustancias y la gran permisividad de la Administraci&oacute;n Sanitaria, en comparaci&oacute;n con los complej&iacute;simos ensayos cl&iacute;nicos que se exigen para que otros medicamentos puedan ser comercializados.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">He tenido la suerte de que todos los maestros con los que he trabajado a lo largo de mi vida fueron siempre reacios al uso de sustancias de relleno por la posible peligrosidad que pod&iacute;an aportar a corto y largo plazo. En especial el Dr. Rafael de la Plaza, con el que conviv&iacute; y trabaj&eacute; quince a&ntilde;os, me alert&oacute; una y otra vez de la posible cat&aacute;strofe futura que estas t&eacute;cnicas iban a provocar. A pesar de ello us&eacute; 2 veces estos materiales y aunque de momento no me han producido complicaciones, siempre me arrepentir&eacute;. Actualmente uso exclusivamente grasa aut&oacute;loga con mejores o peores resultados dependiendo del &aacute;rea corporal y de sus condiciones histol&oacute;gicas. Me planteo como probable el uso de los nuevos derivados del &aacute;cido hialur&oacute;nico que s&iacute; creo que han demostrado desde hace a&ntilde;os sus beneficios y su inocuidad.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Creo que el trabajo del Dr. Coiffman es del m&aacute;ximo inter&eacute;s ya que alerta de una forma contundente, clara y cient&iacute;fica sobre un gran peligro del que pocos sospechaban o se pod&iacute;an imaginar.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">¿Ser&aacute; que poderoso caballero es Don Dinero? No lo s&eacute;. Lo que s&eacute; es que se han comercializado pronto y mal multitud de sustancias que est&aacute;n produciendo una enfermedad de muy dif&iacute;cil tratamiento. Como siempre en Medicina hay excepciones y creo que existen actualmente algunas sustancias reabsorbibles, principalmente el &aacute;cido hialur&oacute;nico y sus diversos derivados, que tienen un gran margen de seguridad.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">El importante estudio del Dr. Coiffman es una desesperada llamada de atenci&oacute;n y prudencia "primum non nocere". Viene tambi&eacute;n a corroborar la sintomatolog&iacute;a de los pacientes que acuden a nuestras consultas con esta enfermedad y las experiencias de algunos colegas que han usado estos materiales ampliamente y nos las han relatado. Pacientes desesperados con una patolog&iacute;a cr&oacute;nica cut&aacute;nea que no tiene tratamiento y que es consecuencia de un relleno realizado para corregir una m&iacute;nima alteraci&oacute;n est&eacute;tica. Tambi&eacute;n creo que el art&iacute;culo aporta important&iacute;simos consejos sobre el manejo de las complicaciones como el de evitar la corticoterapia tan frecuentemente usada cuando afloran los primeros s&iacute;ntomas de rechazo.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Creo que ser&iacute;a de gran utilidad un registro nacional en cada uno de los pa&iacute;ses miembros de la FILACP para obtener datos todav&iacute;a m&aacute;s objetivos de las complicaciones o beneficios que conlleva el uso de estos materiales. De esta forma, se podr&iacute;a realizar un metan&aacute;lisis que ser&iacute;a muy positivo, tanto para nuestra seguridad como para la de nuestros pacientes.</font></p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Arial Narrow" size="6"><b>Respuesta al comentario del Dr. Luis de la Cruz</b></font></p>     <p><b><font face="Arial">Prof. Dr. Coiffman</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Arial" size="2">Estoy profundamente agradecido al Dr. De la Cruz por sus sesudos y elogiosos comentarios sobre mi art&iacute;culo acerca de &quot;Alogenosis iatrog&eacute;nica: una nueva enfermedad".</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Yo tambi&eacute;n insisto en recomendar la grasa aut&oacute;gena como &uacute;nica sustancia inyectable de relleno. El tiempo y la experiencia se encargar&aacute;n de demostrar la eficacia e inocuidad de otras sustancias inyectables de relleno hoy usadas por muchos profesionales. Los m&eacute;dicos j&oacute;venes son muy sensibles a la presi&oacute;n de la publicidad de las casas productoras.</font></p>     <p><font face="Arial" size="2">Estoy de acuerdo con mi colega, el Dr. de la Cruz, sobre la necesidad de publicar las complicaciones y hacerlas conocer por el p&uacute;blico. Un metan&aacute;lisis ser&iacute;a muy &uacute;til. A mi me gustar&iacute;a recibir estas complicaciones por e-mail <a href="mailto:(fecoiffman@yahoo.com">(fecoiffman@yahoo.com</a>) para aumentar nuestros conocimientos al respecto y tratar de buscar soluciones.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Spector]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Achaner]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Plastic Surgery: Indications, operations and outcomes]]></source>
<year>2000</year>
<volume>1</volume>
<page-range>239-260</page-range><publisher-name><![CDATA[Mosby]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kagan]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.D.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Sakurai inyectable silicone formula]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch. Otol.]]></source>
<year>1963</year>
<volume>78</volume>
<page-range>663</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ashinobb]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Overview: soft tissue augmentation]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin. Plast. Surg.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>27</volume>
<page-range>479</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Klein]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Collagen Substitutes: Bovine Collagen]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin. Plast Surg.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>28</volume>
<page-range>35</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hobar]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pantaloni]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Byrd]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Porous Hydroxiapatite Granules for Alloplastic Enhancement of the Facial Region]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin. Plast. Surg.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>27</volume>
<page-range>557</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Waldman]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sr]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Gore-Tex for augmentation of the nasal dorsum: A preliminary report]]></article-title>
<source><![CDATA[Annals of Restorative Surgery]]></source>
<year>1991</year>
<volume>26</volume>
<page-range>520</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Frank]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gendler]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hyaluronic Acid for Soft-Tissue Augmentation]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin.Plast. Surg.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>28</volume>
<page-range>121</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Transplantes de tejidos]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cirugía plástica, reconstructiva y estética]]></source>
<year>994</year>
<edition>2</edition>
<page-range>679</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Masson-Salvat]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Moody]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Self limited adverse reaction to human derived collagen inyectable product]]></article-title>
<source><![CDATA[Dermatol. Surg.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>26</volume>
<page-range>936</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Breiner]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Collagen inyection]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Georgiade]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Plastic, Maxilofacial and Reconstructive Surgery]]></source>
<year>1999</year>
<edition>3</edition>
<page-range>617-634</page-range><publisher-loc><![CDATA[Philadelphia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[W:B: Saunders]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bigata]]></surname>
<given-names><![CDATA[X]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Adverse granulomatous reaction after cosmetic dermal silicone inyection]]></article-title>
<source><![CDATA[Dermatol. Surg.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>27</volume>
<page-range>198</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jackson]]></surname>
<given-names><![CDATA[I. T.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alloderm for nasal irregularities]]></article-title>
<source><![CDATA[Plast.Recons. Surg.]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>553</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Klein]]></surname>
<given-names><![CDATA[AW]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Substances for soft tissues augmentation]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Fritzpatrick]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.V.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Dermatology in general medicine]]></source>
<year>2000</year>
<edition>5</edition>
<page-range>2.969-2.980</page-range><publisher-loc><![CDATA[St. Louis ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Mosby]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Asperos]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Autologen]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin. Plast. Surg.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>27</volume>
<page-range>507</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coleman]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Avoidance of arterial occlution from inyection of soft tissue fillers]]></article-title>
<source><![CDATA[Aesth. Surg. J.]]></source>
<year>2002</year>
<volume>22</volume>
<page-range>555</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guerrerosantos]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Aesthetic Facial Contour Augmentation With Microlipofilling]]></article-title>
<source><![CDATA[Aesth. Surg. J.]]></source>
<year>July</year>
<month>/A</month>
<day>ug</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sailan]]></surname>
<given-names><![CDATA[Z.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Facial Fillers and their Complications]]></article-title>
<source><![CDATA[Aesth. Surg. J.]]></source>
<year>May/</year>
<month>Ju</month>
<day>ne</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ashinoff]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Oveview: Soft Tissue Augmentation]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin. Plast.Surg.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>27</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rorhich]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Role of New Fillers in Facial Rejuvenation: A Cautious Outlook]]></article-title>
<source><![CDATA[Plas. Reconst. Surg.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>112</volume>
<numero>7</numero>
<issue>7</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Irvine]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Particulate AlloDerm: A Permanent Injection for Lips and Perioral Rejuvenation]]></article-title>
<source><![CDATA[Aesthetic Surg. J.]]></source>
<year>July</year>
<month>/A</month>
<day>ug</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Reinmuller]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hyaluronic Acid]]></article-title>
<source><![CDATA[Aesthetic Surg. J.]]></source>
<year>July</year>
<month>/A</month>
<day>ug</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Inyección de sustancias alógenas: Sus peligros]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Múnera]]></surname>
<given-names><![CDATA[T.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Prada]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Inyecciones de colágeno: un desastre. Su tratamiento]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica]]></source>
<year>Juni</year>
<month>o </month>
<day>de</day>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="confpro">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Una nueva enfermedad: alogenosis iatrogénica]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
<conf-name><![CDATA[XVI Congreso de ISAPS]]></conf-name>
<conf-date>Mayo, 2002</conf-date>
<conf-loc>Estambul </conf-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alogenosis iatrogénica: una nueva enfermedad]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Médica Sánitas]]></source>
<year>Abri</year>
<month>l-</month>
<day>Ju</day>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="confpro">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Una nueva enfermedad: alogenosis iatrogénica]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
<conf-name><![CDATA[XXVIII Congreso de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica]]></conf-name>
<conf-date>Noviembre, 2001</conf-date>
<conf-loc>Cali </conf-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="confpro">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alogenosis iatrogénica: Qué hacer y qué no hacer]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
<conf-name><![CDATA[XIV Congreso de la FILACP]]></conf-name>
<conf-date>Octubre, 2002</conf-date>
<conf-loc>Cancún </conf-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="confpro">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los desastres de algunas sustancias inyectables de relleno: Alogenosis iatrogénica]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
<conf-name><![CDATA[XV Congreso FILACP]]></conf-name>
<conf-date>Mayo, 2004</conf-date>
<conf-loc>Sevilla </conf-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="confpro">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Desastres de algunas sustancias inyectables de relleno]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
<conf-name><![CDATA[V Congreso Centroamericano y del Caribe de Cirugía Plástica]]></conf-name>
<conf-date>Junio, 2005</conf-date>
<conf-loc>Managua </conf-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="confpro">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alogenosis iatrogénica]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
<conf-name><![CDATA[ XXX Congreso Colombiano de Cirugía Plástica y IV Congreso Regional Bolivariano de la FILACP]]></conf-name>
<conf-date>Abril, 2005</conf-date>
<conf-loc>Cartagena </conf-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="confpro">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Alogenosis iatrogénica: una nueva enfermedad]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
<conf-name><![CDATA[XVI Congreso FILACP]]></conf-name>
<conf-date>Marzo, 2006</conf-date>
<conf-loc>Buenos Aires </conf-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coiffman]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Coiffman: Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética]]></source>
<year>2007</year>
<volume>2</volume>
<edition>3</edition>
<page-range>951</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Amolca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
