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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario San Carlos Departamento de Inmunopatología ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2">EDITORIAL</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="4"><b>Melanoma</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="2"><b>C. Moreno    Koch</b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dpto. Inmunopatolog&iacute;a.    </font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Hospital    Universitario San Carlos. </font><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Madrid</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El melanoma es    un c&aacute;ncer de la piel que se origina a partir de mutaciones cancer&iacute;genas    que acontecen en un melanocito normal o en lesiones mel&aacute;nicas previas    que evolucionan a melanoma.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En las primeras    etapas de su desarrollo, el crecimiento del melanoma tiene lugar de un modo    superficial, por lo que cualquier lesi&oacute;n cut&aacute;nea pigmentada que    modifique su aspecto debe ser vigilada estrechamente para efectuar una biopsia    en profundidad en un corto plazo de tiempo si las alteraciones contin&uacute;an,    ya que la extirpaci&oacute;n del tumor en estadios precoces es, por el momento,    el modo m&aacute;s seguro de erradicar esta enfermedad.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En esta neoplasia,    el pron&oacute;stico de recidiva y/o met&aacute;stasis tras cirug&iacute;a y    las probabilidades de supervivencia, guardan estrecha relaci&oacute;n con el    espesor que va adquiriendo la masa tumoral durante su progresi&oacute;n, de    modo que la supervivencia a 5 a&ntilde;os va disminuyendo desde un 96% en el    caso de tumores &lt;0,76 mm. de grosor hasta el 47% para los que sobrepasan    4 mm.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por este motivo,    la <i>American Joint Commission on Cancer</i> y la <i>Uni&oacute;n Internacional    Contra el C&aacute;ncer</i> desarrollaron en 1983 la primera clasificaci&oacute;n    universalmente aceptada del melanoma en 4 estadios, que se correspond&iacute;an    con el riesgo de la diseminaci&oacute;n de este tumor seg&uacute;n fuera el    espesor (I. de Breslow) y el grado de invasi&oacute;n de las c&eacute;lulas    tumorales (Niveles de Clark).</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con posterioridad,    la AJCC ha realizado un nuevo estadiaje del melanoma (mayo 2002) tras un esfuerzo    colectivo sin precedentes en el que centros de todo el mundo han recogido la    experiencia cl&iacute;nica de 40.000 pacientes, con el fin de ofrecer una gu&iacute;a    de asesoramiento m&aacute;s segura respecto al pron&oacute;stico. Los nuevos    puntos de corte del espesor se han marcado en 1, 2 y 4 mm. y se han incorporado    tres nuevos factores de mal pron&oacute;stico, cuya presencia sit&uacute;a a    la enfermedad en la siguiente subclase superior: la existencia de ulceraci&oacute;n,    los niveles elevados de LDH en suero y el n&uacute;mero de ganglios con met&aacute;stasis.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La implantaci&oacute;n    de nuevas t&eacute;cnicas como la reacci&oacute;n en cadena de la polimerasa    (PCR) en la evaluaci&oacute;n de las biopsias del ganglio centinela y el progreso    efectuado en la b&uacute;squeda de nuevos marcadores serol&oacute;gicos precoces    de la metastatizaci&oacute;n (como la RT-PCR tirosinasa mRNA), hacen prever    una nueva clasificaci&oacute;n, m&aacute;s intrincada, pero cada vez m&aacute;s    aproximada a la exactitud en el pron&oacute;stico de la evoluci&oacute;n y a    la orientaci&oacute;n sobre la eventual administraci&oacute;n de terapia adyuvante.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el caso del    conocimiento de la biolog&iacute;a del melanoma, las nuevas tecnolog&iacute;as    han logrado el desarrollo de animales, principalmente ratones, en los que las    lesiones presentan grandes homolog&iacute;as con la patolog&iacute;a humana,    permitiendo correlacionar mutaciones espec&iacute;ficas implicadas en el origen    de este tumor y en las diferentes etapas de su progresi&oacute;n, desde el carcinoma    <i>in situ</i> confinado a la epidermis, a una primera fase de crecimiento radial    que va seguida de una fase de crecimiento vertical hacia la dermis y que finalmente    se disemina a diferentes &oacute;rganos. La posible identificaci&oacute;n de    marcadores moleculares espec&iacute;ficos de cada etapa abre la expectativa    de nuevos tratamientos.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Del mismo modo,    los avances en la comprensi&oacute;n de las bases moleculares de la biolog&iacute;a    nos est&aacute;n permitiendo ampliar el conocimiento de la enfermedad cancerosa    en general, as&iacute; como la forma de actuaci&oacute;n de las terapias utilizadas.    Y aunque todav&iacute;a es necesario conseguir que esa informaci&oacute;n pueda    ser trasladada a la cl&iacute;nica cancerol&oacute;gica con &eacute;xito, empezamos    a disponer de datos que nos permiten pensar en la posibilidad de seleccionar    subgrupos de pacientes, dentro de cada estadio, en los que una determinada terapia    puede efectuarse de un modo m&aacute;s efectivo.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el limitado    espacio de un art&iacute;culo no es posible ni siquiera esbozar la repercusi&oacute;n    que estos avances en la caracterizaci&oacute;n de la biolog&iacute;a del melanoma    est&aacute; teniendo sobre las tres formas de terapia adyuvante de este tipo    de c&aacute;ncer: quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia en los &uacute;ltimos    10 a&ntilde;os. Un ejemplo puede ser la existencia de protocolos en los que    se combina el tamoxifeno junto a los quimioter&aacute;picos en el tratamiento    del melanoma debido al hallazgo de receptores para estr&oacute;genos en estas    c&eacute;lulas tumorales, de un modo similar a los que se llevan a cabo en los    cl&aacute;sicos tumores hormonodependientes. O los caminos abiertos en la radioterapia    a partir de los nuevos datos que ha ido suministrando la radiobiolog&iacute;a    y que han dado lugar, por ejemplo, a la introducci&oacute;n de m&eacute;todos    como el fraccionamiento de dosis mayores de radiaci&oacute;n en algunas situaciones,    a la adici&oacute;n de radiosensibilizantes o al empleo de la hipertemia como    adyuvantes de la radioterapia, que est&aacute;n permitiendo obtener resultados    en el control de esta enfermedad que est&aacute;n muy alejados de los que caracterizan    a otros tumores radiorresistentes.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En este n&uacute;mero    de la revista Oncolog&iacute;a se publican dos revisiones sobre la inmunoterapia    en el melanoma. Los autores (E. Noris Garc&iacute;a y A. Torrella) resumen,    por un lado, las vacunas que se han utilizado en el melanoma y, por otro, los    protocolos terap&eacute;uticos ensayados para promover la estimulaci&oacute;n    de los diferentes integrantes del S.I. y de los compuestos que regulan su respuesta    frente al melanoma.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la mayor&iacute;a    de los casos se observan respuestas completas-curaciones en un peque&ntilde;o    n&uacute;mero de individuos. Puesto que, como recogen los autores, existen evidencias    cl&iacute;nicas acumuladas de la relevancia de la inmunidad mediada por c&eacute;lulas    en la evoluci&oacute;n y erradicaci&oacute;n de este tumor, hay que plantearse    que quiz&aacute; no se hayan probado todav&iacute;a las terapias inmunol&oacute;gicas    adecuadas, o que se est&eacute;n dise&ntilde;ando protocolos que se aplican    en pacientes inadecuados o en estadios de enfermedad avanzada evidente, incumpli&eacute;ndose    en estos &uacute;ltimos la regla fundamental de la inmunoterapia, conocida desde    hace tiempo, de la necesidad de una baja carga tumoral para que esta modalidad    puede ser efectiva.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En este contexto    quiero mencionar unos trabajos que son una muestra de las nuevas v&iacute;as    de investigaci&oacute;n que pueden tener aplicaci&oacute;n en la cl&iacute;nica    en el campo de la inmunoterapia de esta patolog&iacute;a.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la mayor&iacute;a    de estudios publicados sobre vacunaciones en pacientes con melanoma, la respuesta    de los linfocitos T circulantes frente a los ant&iacute;genos empleados no se    corresponde con la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica, incluidos los protocolos    que incorporaban c&eacute;lulas dendr&iacute;ticas.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">G. Parmiani y cols.    (2002) realizan una amplia revisi&oacute;n sobre la relaci&oacute;n del S.I.    y el melanoma y lanzan una serie de interesantes hip&oacute;tesis de trabajo.    Diferencian dos tipos de pacientes en el melanoma: uno, en el que se activan    los mecanismos del sistema inmunol&oacute;gico (S.I.) para lograr una respuesta    (R.I.) temprana frente a los ant&iacute;genos tumorales y otro que no lo hace.    Al primer grupo pertenecen los casos en los que se observan infiltrados de linfocitos    en las lesiones cut&aacute;neas primarias que a menudo est&aacute;n localizados    en un &aacute;rea de regresi&oacute;n tumoral, y que <i>in vitro</i> son capaces    de destruir c&eacute;lulas de melanoma. Este hallazgo sugiere que, durante el    crecimiento primario, la R.I de los linfocitos T<font face="Symbol">ab</font>    promueve una inmunoselecci&oacute;n que elimina una parte de las c&eacute;lulas    integrantes del tumor, perdurando las c&eacute;lulas que no expresan los ant&iacute;genos    frente a los que se ha inducido la R.I. y que son las que dar&aacute;n lugar    a met&aacute;stasis de c&eacute;lulas no reconocibles por el S.I. De hecho,    la regresi&oacute;n parcial espont&aacute;nea del melanoma primario es considerada    como signo de mal pron&oacute;stico por varios autores. La falta de respuesta    por parte de linfocitos T<font face="Symbol">ab</font> en el otro subgrupo de    pacientes, incluso en el caso de que el tumor sea potencialmente antig&eacute;nico,    puede deberse a alguno de los m&uacute;ltiples mecanismos conocidos de escape    tumoral relacionados con la R.I., entre los que puede incluirse, en el caso    del melanoma, la existencia de un defecto en las c&eacute;lulas presentadoras    de ant&iacute;geno (APC) causado por las radiaciones U.V.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el primer caso,    las c&eacute;lulas circulantes del melanoma, as&iacute; como las que integran    las met&aacute;stasis ser&iacute;an antig&eacute;nicamente diferentes a las    del tumor primario que dieron lugar a la R.I., mientras que las del segundo    grupo pueden mantener el perfil antig&eacute;nico de las c&eacute;lulas primarias    del melanoma aunque incorporen el propio de las c&eacute;lulas con capacidad    invasiva y metast&aacute;sica durante su progresi&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Cuando las c&eacute;lulas    tumorales alcanzan los ganglios linf&aacute;ticos, puede iniciarse una nueva    respuesta T frente a los ant&iacute;genos de diferenciaci&oacute;n adquiridos,    que posibilitan la invasi&oacute;n y la met&aacute;stasis, que puede ser efectiva    debido a la existencia de un nuevo microambiente, con presencia de abundantes    citoquinas proinflamatorias.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Seg&uacute;n este    modelo hipot&eacute;tico, habr&iacute;a que asegurar mediante biopsia de las    met&aacute;stasis accesibles, que los ant&iacute;genos utilizados en la vacunaci&oacute;n    existen "todav&iacute;a" en las lesiones de los enfermos a los que se va aplicar    la inmunoterapia. Y habr&iacute;a que suponer que el subgrupo de pacientes portadores    de met&aacute;stasis inmunoseleccionadas y con abundantes CTL memoria circulantes    frente al tumor primario, no obtendr&aacute;n ning&uacute;n beneficio de la    vacunaci&oacute;n con ant&iacute;genos del tumor inicial mientras que, parad&oacute;jicamente,    si los pertenecientes al segundo grupo son vacunados con vacunas que contengan    varios epitopos y con c&eacute;lulas dendr&iacute;ticas (potentes APC) que activen    su previamente ignorante o perezoso S.I., podr&iacute;an presentar un gran infiltrado    linfocitario en las lesiones tras activaci&oacute;n de linfocitos "naive" y    una notable reducci&oacute;n de la masa tumoral. Y se explicar&iacute;a el motivo    por el que la respuesta y cantidad de los linfocitos T circulantes frente a    las vacunas no se corresponden con la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En otra vertiente    del S.I., J.E. Lee y cols. (2002) han estudiado los ant&iacute;genos HLA clase    II durante la evoluci&oacute;n de pacientes con melanoma localizado, y observaron    que los subtipos HLA-DQB*0301 y HLA-DRBI*1011 representaban un factor de pron&oacute;stico    adverso que no se correlacionaba con otros factores conocidos. La expresi&oacute;n    de este &uacute;ltimo se asocia con niveles de IFN (elevados, que es un factor    de mal pron&oacute;stico para algunos autores, aunque todav&iacute;a no se conozca    el mecanismo de actuaci&oacute;n que lo justifique y que tiene que ser corroborado    por estudios randomizados.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por otro lado,    en un editorial realizado por Vernon K. Sondak y col. (2002), se analizan los    resultados obtenidos por J.A. Sosman y colaboradores (2002), en un protocolo    de vacunaci&oacute;n con Melacine (vacuna alog&eacute;nica polivalente de c&eacute;lulas    lisadas) en el que encontraron que el subgrupo de pacientes que expresaba los    ant&iacute;genos HLA-A2 y HLA-C3 obtuvo el mayor beneficio terap&eacute;utico    <i>versus</i> al de los pacientes que no expresaban estos ant&iacute;genos de    clase I.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Este tipo de estudios    puede ayudar a seleccionar los pacientes que se pueden beneficiar de esta modalidad    de terapia adyuvante tras cirug&iacute;a.</font></p>      ]]></body>
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