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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tipos de toxicidad y escalas de valoración]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario 12 de Octubre Servicio de Oncología Radioterápica ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>TOXICIDAD    EN EL &Aacute;REA DE O.R.L.</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b>Tipos de toxicidad    y escalas de valoraci&oacute;n</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>&nbsp;</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>C.    Pe&ntilde;a S&aacute;nchez</b></font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Servicio de Oncolog&iacute;a    Radioter&aacute;pica. Hospital Universitario 12 de Octubre. Madrid</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La <b>radioterapia</b> es uno de los pilares b&aacute;sicos del tratamiento est&aacute;ndar de los tumores de cabeza y cuello, con unos &iacute;ndices de control local de la enfermedad y de supervivencia sobradamente conocidos. Asimismo, tambi&eacute;n es conocido que este control lleva asociada la aparici&oacute;n, ineludible hasta el momento, de <b>efectos secundarios</b> m&aacute;s o menos intensos, o lo que es lo mismo = <b>toxicidad.</b> Seg&uacute;n J. Parsons cuando hablamos de toxicidad, o efectos secundarios estamos hablando de &iacute;ndice terap&eacute;utico. La toxicidad es "la otra mitad" de este &iacute;ndice terap&eacute;utico<sup>1</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tanto su incidencia    como su severidad son variables. Esto se debe no s&oacute;lo a los factores    relacionados con el tratamiento o con las caracter&iacute;sticas propias del    paciente, sino al hecho de que la mayor&iacute;a de los datos sobre incidencia    de toxicidad proceden de ensayos cl&iacute;nicos en los que esto era un objetivo    secundario. Por otro lado la forma de recogerla es muy dispar entre los distintos    grupos de trabajo. Por ejemplo, en lo que se refiere a la mucositis, los Gº    I-II no suelen recogerse, o se hace de una forma irregular, por lo tanto los    datos de los que se dispone son parciales, sobre todo mucositis Gº III-IV.</font></p>     <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Clasificaci&oacute;n</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Hist&oacute;ricamente la toxicidad derivada del tratamiento radioter&aacute;pico se ha separado en dos grandes grupos: agudos y cr&oacute;nicos. En la actualidad la tendencia es a evitar esta diferenciaci&oacute;n tan artificiosa y considerar la toxicidad como un espectro continuo, aunque a efectos de clasificaci&oacute;n es necesario delimitar alguna frontera. As&iacute; la definici&oacute;n cl&aacute;sica de efectos agudos y cr&oacute;nicos es la siguiente:</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Agudos:</b>    aparecen durante el tratamiento o en el periodo inmediatamente posterior a la    irradiaci&oacute;n. Siguiendo los criterios del Radiation Therapy Oncology Group    (RTOG) y del NCI, publicados en la gu&iacute;a CTC (Common Toxicity Criteria),    se considera toxicidad aguda a toda aquellas alteraciones ocurridas antes de    los 90 d&iacute;as de finalizado el tratamiento<sup>2</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Cr&oacute;nicos    o tard&iacute;os:</b> aparecen meses o a&ntilde;os tras el tratamiento, poniendo    la barrera en los 90 d&iacute;as.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Efectos tard&iacute;os consecuentes:</b> tambi&eacute;n hist&oacute;ricamente, se considera que ambos tipos de efectos est&aacute;n disociados; es decir, la gravedad de los efectos agudos no tiene porqu&eacute; condicionar ni ser predictiva de la severidad de los cr&oacute;nicos. Sin embargo, hay que tener en cuenta otro grupo de efectos secundarios que no puede englobarse en ninguno de los anteriores. En el &aacute;rea que nos ocupa, la toxicidad derivada de los ensayos cl&iacute;nicos que prueban esquemas m&aacute;s agresivos de tratamiento ha permitido observar modificaciones en cuanto a la latencia de estos fen&oacute;menos. En muchos de ellos han aparecido lo que se denomina <b>"efectos tard&iacute;os consecuentes"</b>, es decir, efectos tard&iacute;os que siguen inmediatamente a la toxicidad aguda. Aparecen cuando tiene lugar una completa denudaci&oacute;n de la capa basal epitelial y no quedan c&eacute;lulas basales capaces de regenerar el tejido dentro del campo de tratamiento. Esto retrasa considerablemente la recuperaci&oacute;n de las lesiones puesto que ha de hacerse a partir de las c&eacute;lulas sanas de la periferia. Aparece, por tanto, una curaci&oacute;n retardada de los efectos agudos (el mas frecuente la mucositis) y una aparici&oacute;n temprana de los cr&oacute;nicos (necrosis de tejidos blandos o hueso, edema linf&aacute;tico o aumento de las complicaciones quir&uacute;rgicas post-RT).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Antes de pasar    a revisar cada uno de los posibles efectos secundarios, nos detendremos en las    escalas de evaluaci&oacute;n de los mismos y en los criterios que se siguen    para determinarlas.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Escalas de Toxicidad</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El reconocimiento    y la clasificaci&oacute;n de la toxicidad causada por los tratamientos antineopl&aacute;sicos    es uno de los aspectos m&aacute;s importantes de la pr&aacute;ctica de la oncolog&iacute;a    radioter&aacute;pica y un objetivo cr&iacute;tico en los an&aacute;lisis cl&iacute;nicos    (3). Con este objetivo surgieron y han evolucionado las escalas de toxicidad    (<a href="#tab1">Tabla I</a>).</font></p>      <p align="center"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>&nbsp;<a name="tab1"></a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img src="/img/onco/v28n2/04t1.gif"></p>     <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Evoluci&oacute;n    de las escalas de toxicidad</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los efectos de la irradiaci&oacute;n se describieron por primera vez entre 1890 y 1900; desde entonces las definiciones y, sobre todo las escalas se han modificado de forma considerable.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El primer intento de estandarizar los criterios de evaluaci&oacute;n se realiz&oacute; en la d&eacute;cada de 1980. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud public&oacute; las primeras recomendaciones para clasificar la toxicidad aguda. Se consideraron 28 &iacute;tems abarcando 9 &oacute;rganos o sistemas<sup>4</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En 1983, el NCI elabor&oacute; una nueva escala para evaluar los efectos secundarios derivados de la quimioterapia que denomin&oacute; "Common Toxitity Criteria" o CTC. Inclu&iacute;a 49 items en 13 categor&iacute;as (&oacute;rganos). Poco despu&eacute;s, la RTOG desarroll&oacute; la "Acute Radiation Morbidity Scoring Criteria" para los efectos agudos relacionados con la radioterapia<sup>5</sup>. Para los efectos cr&oacute;nicos se introdujo, como un ap&eacute;ndice, la escala del RTOG/EORTC de 1984.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Desde la mitad de los a&ntilde;os 80 la mayor&iacute;a de los ensayos cl&iacute;nicos en c&aacute;ncer de cabeza y cuello han empleado alguna de estas escalas. Algunos grupos de trabajo han venido empleando otras escalas de evaluaci&oacute;n como la dise&ntilde;ada por el Instituto Nacional del C&aacute;ncer de Canada (NCIC), o el Eastern Cooperative Oncology Group (ECOG). Cada uno de estos sistemas se diferencia en varios puntos de los dem&aacute;s, por lo que resulta dif&iacute;cil realizar estudios comparativos entre los distintos grupos de trabajo.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En 1995, los grupos cooperativos RTOG/EORTC desarrollaron la escala LENT/SOMA para los efectos tard&iacute;os de la radioterapia. Esta escala es probablemente la m&aacute;s utilizada dada su amplitud y f&aacute;cil utilizaci&oacute;n.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La escala de toxicidad de 1984 de la RTOG evaluaba 5 &oacute;rganos cr&iacute;ticos en cabeza y cuello: mucosa, piel, gl&aacute;ndulas salivares, faringe/es&oacute;fago y laringe. En la actualidad la RTOG ha incluido la toxicidad auditiva y &oacute;ptica entre los efectos agudos en el &aacute;rea de cabeza y cuello. Igualmente est&aacute; revisada y actualizada la escala de toxicidad cr&oacute;nica. Ambas se pueden encontrar en la pagina web de la RTOG<sup>6, 7</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En 1998, el NCI    public&oacute; una nueva versi&oacute;n &#150;CTC v2.02&#150; con intenci&oacute;n    de mejorar y hacer m&aacute;s comprensivas las escalas previas. Eval&uacute;an    al menos 30 toxicidades individuales que pueden darse de forma habitual en los    tratamientos por c&aacute;ncer de cabeza y cuello, aunque incluidos en distintos    ep&iacute;grafes. Incluye m&aacute;s de 260 efectos adversos individuales, con    m&aacute;s de 100 de los mismos aplicables a la radioterapia. Por ejemplo la    dermitis r&aacute;dica se incluye en el grupo de "dermatolog&iacute;a/piel",    la disfagia en "gastrointestinal",... En cuanto al dolor, que habitualmente    se incluye en la escala de la RTOG como elemento descriptivo, se eval&uacute;a    ahora por separado de otros efectos secundarios, pudiendo encontrar en la categor&iacute;a    de dolor un apartado para el dolor por radiaci&oacute;n. La toxicidad de faringe    y es&oacute;fago se ha divido en dos criterios separados, incluidos en la categor&iacute;a    gastrointestinal como "disfagia-far&iacute;ngea relacionada con radiaci&oacute;n.    La toxicidad lar&iacute;ngea se encuentra incluida en el grupo de toxicidad    pulmonar y se denomina "cambios en la voz/estridor/ laringe", con una nota a    pie de p&aacute;gina para separarla de la clasificaci&oacute;n de la tos y la    mucositis. El o&iacute;do se ha dividido en canal audivo externo, o&iacute;do    medio y o&iacute;do interno y se encuentra en el grupo de "auditivo/audi&oacute;n".    Las gl&aacute;ndulas salivares y las mucosas (ahora conocidas como mucositis    debida a radiaci&oacute;n) est&aacute;n en la categor&iacute;a "gastrointestinal".    En cuanto a la mucositis r&aacute;dica ha habido algunas modificaciones para    clarificar conceptos anteriores, sobre todo a la hora de diferenciar los t&eacute;rminos    mucositis y estomatitis. En la CTC v. 2, la &uacute;ltima se describe en relaci&oacute;n    con la QT y la mucositis con la RT, se codifican separadamente dentro del ep&iacute;grafe    del &oacute;rgano afecto (colitis, esofagitis, gastritis, etc). El aumento en    el n&uacute;mero de items se debe a la subdivisi&oacute;n de algunos apartados    previos que eran confusos. No se ha realizado cambio alguno en la clasificaci&oacute;n    de la severidad, que consta de 5 grados:</font></p>      <blockquote>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Gº 0 = ausencia      de toxicidad</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Gº 1 = toxicidad      leve</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Gº 2 = toxicidad      moderada</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Gº 3 = toxicidad      severa e indeseable</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Gº 4 = toxicidad      que amenaza la vida o incapacita de forma importante</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Gº 5 = muerte      t&oacute;xica</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Otro punto interesante incluido en esta escala es la posibilidad de diferenciar la toxicidad en cuanto a su origen (RT, QT, CR). En los pacientes que reciben tratamientos combinados de RT-QT se usan "los criterios que mejor definan el evento". Habitualmente los derivados de la RT se circunscriben al campo de tratamiento, mientras que los derivados de la QT son m&aacute;s difusos (ej: mucositis vs estomatitis)<sup>4</sup>, aunque ambas terap&eacute;uticas puedan potenciarse mutuamente.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En abril de 2002,    en ST. Petersburgo, ser desarroll&oacute; el Late Effect Workshop (LENT IV),    inicialmente para efectos cr&oacute;nicos. Surgi&oacute;, sin embargo la versi&oacute;n    3 de los CTC, con m&aacute;s de 300 nuevos criterios, que ya incluye tanto los    efectos agudos como los cr&oacute;nicos. En la creaci&oacute;n de este documento    han participado las principales organizaciones mundiales del campo de la oncolog&iacute;a:    EORTC, RTOG, NCI, ACOSOG (American College of S&uacute;rgenos Oncology Group),    ESTRO, ASTRO,... este documento est&aacute; tambi&eacute;n disponible en la    web<sup>9</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Tipos de toxicidad</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Como en cualquier    &aacute;rea anat&oacute;mica, los diferentes tipos de toxicidad vienen determinados    por los &oacute;rganos y tejidos sanos &#150;de riesgo&#150; incluidos en los    campos de irradiaci&oacute;n necesarios para el tratamiento. En el &aacute;rea    de cabeza y cuello estos son los siguientes:</font></p>      <blockquote>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- piel y      tejido celular subcut&aacute;neo</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- mucosas</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- gl&aacute;ndulas      salivares</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- ojo</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- o&iacute;do</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- laringe</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- tiroides</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- articulaci&oacute;n      temporo-mandibular</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- tejidos      blandos</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- m&eacute;dula      cervical</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dada la gran cantidad    de s&iacute;ndromes cl&iacute;nicos que podemos encontrar en esta &aacute;rea    se comentaran exclusivamente los que presentan una mayor incidencia cl&iacute;nica.    De entre todos los que podemos encontrar en este &aacute;rea anat&oacute;mica,    la mucositis y la xerostom&iacute;a son definitorios de los tratamientos radioter&aacute;picos    en el &aacute;rea de cabeza y cuello. Algunos autores han sugerido que la xerostom&iacute;a    podr&iacute;a predisponer al desarrollo de mucositis o aumentar su severidad    ya que se pierde el efecto protector de la mucina sobre la mucosa y la disminuye    la actividad antimicrobiana de la saliva, la secreci&oacute;n de factores de    crecimiento como el factor de crecimiento epid&eacute;rmico y fibrobl&aacute;stico.    Sin embargo, todos los datos disponibles en la actualidad apuntan a que probablemente    se trate de acontecimientos biol&oacute;gicamente independientes durante las    primeras etapas de su desarrollo que se potencian posteriormente.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Mucosas</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La mucosa de las    v&iacute;as aero-digestivas superiores es especialmente sensible a la acci&oacute;n    de la irradiaci&oacute;n. En condiciones normales tiene una coloraci&oacute;n    rosada m&aacute;s o menos intensa dependiendo del grosor del epitelio y de la    cantidad de capilares que pasen bajo la capa basal.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Bases biol&oacute;gicas    y patogenia</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La mucosa normal del tracto aero-digestivo superior es un tejido en constante renovaci&oacute;n a expensas de las c&eacute;lulas de la capa basal. El proceso biol&oacute;gico desencadenado por el da&ntilde;o directo a las c&eacute;lulas en divisi&oacute;n del epitelio da lugar, en &uacute;ltima instancia, a la depleci&oacute;n de la capa basal. Su desarrollo se considera modulado por el sistema inmune, procesos inflamatorios y las posibles sobreinfecciones por la flora oral bacteriana y f&uacute;ngica<sup>10</sup>.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Este proceso es, en realidad, la suma de otros muchos procesos que se dan en la mucosa como consecuencia de la acci&oacute;n de la radiaci&oacute;n.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En primer lugar el <b>da&ntilde;o vascular</b> -da&ntilde;o capilar- mediado por apoptosis endotelial, juega un papel fundamental. La alteraci&oacute;n del endotelio vascular precede al desarrollo cl&iacute;nico de la mucositis radioinducida, aunque los estudios experimentales demuestran que pr&aacute;cticamente todas las c&eacute;lulas y tejidos de la mucosa participan en el desarrollo de la misma, incluyendo la matriz extracelular. La secuencia de acontecimientos es tal que puede decirse que ninguno ocurre de forma aislada. Es mas, parece que hubiera interacciones entre varios componentes mucosos, incluyendo los relativos al entorno externo de mucosa<sup>11</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El examen histopatol&oacute;gico de la mucositis revela ulceraciones superficiales, pudiendo encontrar en las &aacute;reas de mucositis<sup>4</sup>:</font></p>      <blockquote>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- infiltrado      inflamatorio</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- aparici&oacute;n      de fibrina</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- exudado      intersticial</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- detritus      celulares</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Cuadro cl&iacute;nico    = Mucositis</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El m&aacute;s llamativo es, probablemente, el derivado de la mucositis oral que puede llegar a ser muy intenso, con dolor en toda la mucosa oral, dolor dental y disfagia. Afecta sobre todo a la cavidad oral y a la faringe que son las &aacute;reas m&aacute;s frecuentemente incluidas en los campos de tratamiento, pero afectar&aacute; a la mucosa de cualquier localizaci&oacute;n que se irradie (fosas nasales, es&oacute;fago,..). Se da en todos los pacientes que reciben tratamiento RT o RT/QT por un tumor de cabeza y cuello, con mayor o menor intensidad. Es un grave problema puesto que aumenta la morbilidad y el coste del tratamiento por lo que se considera la &uacute;nica <i>toxicidad dosis-limitante</i><sup>1</sup>.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La odinofagia y el dolor aparecen a las 2-3 semanas mejorando despu&eacute;s aunque contin&uacute;e el tratamiento radioter&aacute;pico y no desaparece del todo hasta 2-3 semanas despu&eacute;s. Al mes casi todos los pacientes est&aacute;n libres de toxicidad, aunque algunos pacientes necesitan m&aacute;s tiempo, sobre todo si han recibido QT concomitante o se han tratado con fraccionamientos alterados.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En el caso de haber recibido braquiterapia sobre la cavidad oral, la mucositis se produce en la 1ª semana tras el implante y se hace m&aacute;xima a los 15 d&iacute;as, durando aproximadamente 1 mes.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las localizaciones m&aacute;s frecuentes y m&aacute;s tempranamente afectadas son: paladar blando, pilares amigdalinos, mucosa yugal, borde lateral de la lengua, paredes far&iacute;ngeas y algunas zonas de la laringe, excepto las cvs verdaderas<sup>1</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En tumores de paladar blando y am&iacute;gdala se puede observar, en la primera semana de tratamiento, la afectaci&oacute;n de la zona tumoral ("tumoritis").</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tambi&eacute;n es frecuente observar zonas de mucositis severa alrededor de los implantes dentales met&aacute;licos debido a los electrones de baja energ&iacute;a dispersados (backscateered).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la exploraci&oacute;n del paciente vamos observando las fases cl&iacute;nicas de los procesos histol&oacute;gicos y celulares anteriormente descritos.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Durante la primera semana del tratamiento, aparece un eritema de la mucosa que puede corresponderse con la fase de infiltrado inflamatorio (Gº I).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Al ir depleccion&aacute;ndose la capa basal comienzan a formarse pseudomembranas que tienen un aspecto opalescente y blanquecino (Gº II) lo que las hace f&aacute;cilmente confundibles con candidiasis. Es la fase de mucositis parcheada. Las c&eacute;lulas b&aacute;sales tardan aproximadamente 2 semanas en madurar por lo tanto las pseudomembranas aparecen en la 2ª semana de tratamiento.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">A medida que las    lesiones anteriores crecen, contactan entre s&iacute; apareciendo las pseudomembranas    confluentes &#150;3ª semana&#150; (Gº III). A partir de este momento    comienza la recuperaci&oacute;n con la maduraci&oacute;n de las c&eacute;lulas    b&aacute;sales sanas que no hubieran sido da&ntilde;adas inicialmente, excepto    que se a&ntilde;ada sobreinfecci&oacute;n con lo que las pseudomembranas pueden    volverse amarillentas o gris&aacute;ceas.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La curaci&oacute;n de este proceso comienza con una se&ntilde;al procedente de la matriz extracelular. La regeneraci&oacute;n de las stem cell permite la reepitelizaci&oacute;n y resoluci&oacute;n de las &uacute;lceras. Sin embargo, existe un l&iacute;mite a la capacidad de los tejidos normales para reparar los efectos agudos de los tratamientos citot&oacute;xicos y, a veces, la depleci&oacute;n de la capa basal es m&aacute;s profunda de lo habitual, con lo que la curaci&oacute;n se dilata en el tiempo y puede progresar a necrosis de los tejidos blandos o incluso del hueso subyacente (Gº IV).</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es dif&iacute;cil diferenciar la mucositis ocasionada por RT o por QT desde el punto de vista exploratorio salvo por la distribuci&oacute;n. En el primer caso se limita al campo de tratamiento, definido por un "anillo" de eritema intenso, mientras que en el caso de QT se encuentra diseminada a lo largo de toda la mucosa aero-digestiva.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La mucositis es sensible a los cambios en la dosis por fracci&oacute;n: con dosis de 1,7-1,8 Gy por fracci&oacute;n generalmente s&oacute;lo hay eritema o como mucho alguna placa blanquecina o pseudomembrana, incluso con grandes vol&uacute;menes irradiados. Si aumentamos a 2 Gy casi todos los pacientes desarrollan mucositis con importante cl&iacute;nica y alteraci&oacute;n de la nutrici&oacute;n.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La incidencia de mucositis severa (gº 3-4) var&iacute;a de unas publicaciones a otras, desde el 60% en pacientes que reciben RT est&aacute;ndar hasta m&aacute;s del 90% en los tratados con fraccionamientos alterados o RT-QT.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">A&uacute;n cuando los &iacute;ndices de mucositis severa sean bajos, la trascendencia cl&iacute;nica es siempre alta, ya que para el paciente este es probablemente el efecto secundario que m&aacute;s disconfort le ocasiona.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La <b>alteraci&oacute;n del sentido del gusto</b> aparece aproximadamente en la 1ª semana de tratamiento y progresa r&aacute;pidamente entre los 20 y los 40 Gy. Esto se debe a la afectaci&oacute;n de las papilas gustativas presentes en la mucosa lingual. Tras el ttº se recuperan aproximadamente en 4 meses, aunque en algunos pacientes persisten peque&ntilde;as alteraciones del sentido del gusto o disgeusia de forma cr&oacute;nica.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Todo esto compromete la situaci&oacute;n del enfermo con deterioro de la nutrici&oacute;n y predisposici&oacute;n a las sobreinfecciones de la cavidad oral, entorpeciendo finalmente el desarrollo adecuado del tratamiento. La mucositis severa puede ocasionar interrupciones del mismo o reducci&oacute;n en la dosis, lo que puede comprometer la supervivencia y el control loco-regional, sobre todo si el retraso es &gt; 5 d&iacute;as.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La mucositis es el principal impedimento en los proyectos de intensificaci&oacute;n de tratamiento. El dolor ocasionado por la mucositis es generalmente severo necesitando tratamientos agresivos y m&eacute;todos invasivos de alimentaci&oacute;n y la consiguiente hospitalizaci&oacute;n. Aproximadamente el 35% de los pacientes en ttº QT con Gº 3-4 no pueden recibir el siguiente ciclo de QT, o reciben una dosis menor. El 70% necesitan alimentaci&oacute;n enteral y aproximadamente el 60% tiene que ingresar (10). Adem&aacute;s hay que a&ntilde;adir la medicaci&oacute;n de soporte necesaria (narc&oacute;ticos, antibi&oacute;ticos,..) todo lo cual encarece sensiblemente los tratamientos.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Lo habitual es que la mucositis tenga exclusivamente un curso agudo, subagudo como mucho en caso de casos especialmente severos que tardan en recuperarse</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los efectos cr&oacute;nicos    de la radiaci&oacute;n sobre las mucosas del tracto aero-digestivo superior    son palidez y adelgazamiento de la misma, con p&eacute;rdida de la flexibilidad,    induraci&oacute;n de la mucosa y a veces &uacute;lceras cr&oacute;nicas con    exposici&oacute;n del hueso subyacente y los tejidos blandos, aunque esto es    m&aacute;s raro, de hecho no suele haber mucositis cr&oacute;nica especialmente    relevante, incluso con dosis altas entre 66 y 70 Gy.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Gl&aacute;ndulas    salivares</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La afectaci&oacute;n    de las gl&aacute;ndulas salivares es el otro gran inconveniente de los tratamientos    radioter&aacute;picos del &aacute;rea que nos ocupa. Su incidencia puede superponerse    a la de la mucositis y, aunque sus consecuencias cl&iacute;nicas no son tan    graves en el periodo agudo de su desarrollo, si ocasionan un importante deterioro    de la calidad de vida a largo plazo. Podemos observar dos tipos de toxicidad:</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>Sialoadenitis</i></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En las 1ª    12 horas de tratamiento se observa un aumento del tama&ntilde;o de las gl&aacute;ndulas    salivares incluidas en el campo de ttº; generalmente es asintom&aacute;tico,    aunque puede ocasionar molestias leves locales sin cl&iacute;nica general (diagn&oacute;stico    diferencial con parotiditis infecciosa), se acompa&ntilde;a de aumento de la    amilasa en suero. Es m&aacute;s manifiesto en las gl&aacute;ndulas submandibulares    que en las par&oacute;tidas y generalmente desaparece 1-2 d&iacute;as despu&eacute;s<sup>1</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>Xerostom&iacute;a</i></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La xerostom&iacute;a, o boca seca, es el otro efecto secundario m&aacute;s frecuentes entre los pacientes que reciben tratamiento radioter&aacute;pico por un c&aacute;ncer del &aacute;rea ORL. Se puede definir como la disminuci&oacute;n objetiva del flujo salivar y la alteraci&oacute;n de su composici&oacute;n cualitativa.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Los &oacute;rganos    productores de saliva son las gl&aacute;ndulas salivares, mayores y menores.    Hay 3 pares de gl&aacute;ndulas salivares mayores: las par&oacute;tidas, las    submandibulares y las sublinguales. Las gl&aacute;ndulas par&oacute;tidas son    puramente serosas, mientras que las submandibulares y las sublinguales presentan    un componente seroso y un componente mucoso. Estos tres pares de gl&aacute;ndulas    proveen de la mayor parte de la saliva secretada en respuesta a un est&iacute;mulo    externo. Las gl&aacute;ndulas salivares menores est&aacute;n repartidas por    toda la cavidad oral, podemos encontrarlas en el espacio sublingual, en el paladar    blando,...</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>Histopatolog&iacute;a</i></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las caracter&iacute;sticas    de una gl&aacute;ndula salivar irradiada son: atrofia acinar e inflamaci&oacute;n    cr&oacute;nica. La fibrosis y la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica se encuentran    en &aacute;reas periductales e intralobulillares, mientras que el sistema ductal    permanece relativamente intacto.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Fisiopatolog&iacute;a    de la disfunci&oacute;n salivar</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las c&eacute;lulas de las gl&aacute;ndulas salivares tienen un bajo &iacute;ndice mit&oacute;tico, existe poco recambio celular. Teniendo en cuenta esto, se podr&iacute;a pensar que las gl&aacute;ndulas salivares son radio-resistentes; sin embargo los cambios en la saliva aparecen bien pronto en el curso del tratamiento radioter&aacute;pico (efectos tempranos) lo que indica que el tejido glandular es radiosensible, al menos en un sentido funcional.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las c&eacute;lulas acinares serosas son mucho m&aacute;s sensibles a la irradiaci&oacute;n que las mucosas, lo que ocasionando la reducci&oacute;n inicial del contenido acuoso de la saliva en relaci&oacute;n con la mucina, otras prote&iacute;nas, y el contenido mineral. Esto da lugar a una saliva pegajosa referida por pacientes poco despu&eacute;s del inicio del tratamiento. Con el tiempo el componente mucinoso tambi&eacute;n disminuye y la saliva pegajosa desaparece.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dada la localizaci&oacute;n de los tumores primarios y de la distribuci&oacute;n de la red linf&aacute;tica regional, las gl&aacute;ndulas salivares de la mayor&iacute;a de los pacientes con c&aacute;ncer de cabeza y cuello se encuentran dentro de los campos de irradiaci&oacute;n.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La extensi&oacute;n de la alteraci&oacute;n salivar inducida por radiaci&oacute;n depende de varios factores: campo de irradiaci&oacute;n, dosis total, funcionalidad inicial de la gl&aacute;ndula y volumen de la misma expuesta. Este &uacute;ltimo es el principal determinante de la alteraci&oacute;n, por este motivo es tan importante proteger las gl&aacute;ndulas salivares siempre que sea posible.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La mayor parte de los estudios encuentra una correlaci&oacute;n entre la dosis media recibida por la gl&aacute;ndula y la alteraci&oacute;n de la funci&oacute;n. La RTOG ha definido como m&aacute;ximo aceptable una reducci&oacute;n del flujo salival respecto de los niveles prettº del 25%; para no sobrepasar este l&iacute;mite se considera una dosis permisible a par&oacute;tida de entre 16 y 39 Gy como dosis media a las par&oacute;tidas<sup>13</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La mayor&iacute;a de los pacientes con c&aacute;ncer de cabeza y cuello recibe una dosis total de 50-70 Gy como dosis curativa. Tras 2-3 semanas de tratamiento RT convencional la producci&oacute;n de saliva se ve reducida de forma importante. Valdez<sup>11</sup> demostr&oacute; que la disminuci&oacute;n de saliva, tanto en reposo como tras estimulaci&oacute;n, es un hecho dosis-dependiente.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es un efecto secundario    de larga duraci&oacute;n, la necrosis acinar y la atrofia de la gl&aacute;ndula    progresan hasta 6-8 meses tras RT, con lo que la cl&iacute;nica tambi&eacute;n    continua acentu&aacute;ndose. Aunque se puede observar una mejor&iacute;a de    la cl&iacute;nica, al menos en parte, a los 2 a&ntilde;os del tratamiento. Esto    se da fundamentalmente en los casos en los que se pudo proteger m&aacute;s de    la mitad de la gl&aacute;ndula par&oacute;tida con RT convencional y en los    trabajos publicados de IMRT.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Cl&iacute;nica</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El tratamiento radioter&aacute;pico no s&oacute;lo ocasiona una importante disminuci&oacute;n en el volumen de saliva secretado a diario, sino que tambi&eacute;n cambia su composici&oacute;n, aumentando la concentraci&oacute;n de sodio y disminuyendo el pH, con lo que se favorece la proliferaci&oacute;n de las levaduras de la cavidad oral, adem&aacute;s de las caries (aunque s&oacute;lo se traten las submandibulares y la sintomatolog&iacute;a subjetiva sea leve, las caries aparecen siempre y es necesario realizar profilaxis fluorada).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la primera semana de irradiaci&oacute;n, despu&eacute;s de 5 a 10 Gy, el flujo salival disminuye entre un 60% y un 90%, con recuperaci&oacute;n posterior si la dosis de irradiaci&oacute;n es moderada. La saliva se vuelve viscosa y mucosa, indicando que algunas acinis mucosos est&aacute;n todav&iacute;a funcionantes. La mayor&iacute;a de los pacientes experimenta los primeros signos de xerostomia en este estadio. A medida que la RT continua y la dosis total aumenta, la funci&oacute;n salivar disminuye a&uacute;n m&aacute;s, aunque la sensaci&oacute;n subjetiva de "boca seca" no presenta una gran relaci&oacute;n con los hallazgos objetivos de disfunci&oacute;n de las gl&aacute;ndulas salivares.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El denominado "s&iacute;ndrome de xerostomia" incluye:</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- alteraci&oacute;n      del gusto despu&eacute;s de RT, y retraso en su recuperaci&oacute;n.</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- dificultades      en la masticaci&oacute;n y degluci&oacute;n, con agravamiento de posibles      carencias alimenticias</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- predisposici&oacute;n      a grietas y ulceraciones de la mucosa</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- los cambios      en la composici&oacute;n la flora oral pueden ocasionar caries e infecciones.</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- contribuci&oacute;n      al riesgo de osteo-radionecrosis mandibular</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- alteraciones      esof&aacute;gicas por acidificaci&oacute;n del ph salivar</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">- dificultades      para la comunicaci&oacute;n hablada</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Hueso mandibular</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El efecto secundario m&aacute;s grave que puede sufrir el hueso mandibular es la osteoradionecrosis (ORN), de hecho la mitad de los pacientes que la presentan terminan necesitando tratamiento quir&uacute;rgico. Su incidencia, var&iacute;a considerablemente entre los distintos autores, desde un 0,4% a un 56%.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Aparece de forma habitual en los primeros 3 a&ntilde;os tras el tratamiento radioter&aacute;pico, aunque es probable que nunca desaparezca el riesgo de padecerla. Su diagn&oacute;stico se basa en la presencia de un cuadro cl&iacute;nico de exposici&oacute;n &oacute;sea cr&oacute;nica. Los s&iacute;ntomas radiol&oacute;gicos incluyen p&eacute;rdida de densidad &oacute;sea con fracturas espont&aacute;neas (o no) y destrucci&oacute;n cortical con p&eacute;rdida de la trabeculaci&oacute;n de la esponjosa.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Hay numerosos factores    que se han asociado con la ORN, factores relacionados con el tratamiento (DT,    D biol&oacute;gica efectiva, energ&iacute;a empleada, dosis de braquiterapia,    combinaci&oacute;n de RTE con BT, campo de ttº, tama&ntilde;o de la fracci&oacute;n    y volumen de mand&iacute;bula incluido), o factores derivados del propio paciente    (parodontitis profunda, cirug&iacute;a tras RT, mala higiene oral, abuso de    alcohol y tabaco, inflamaci&oacute;n &oacute;sea, extracciones dentales tras    RT) y los derivados del propio tumor (tama&ntilde;o y estadio del tumor, proximimidad    del tumor al hueso o infiltraci&oacute;n del mismo, localizaci&oacute;n ant&oacute;mica..)</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Histopatolog&iacute;a</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El sistema &oacute;seo de Haversand (conductos de Havers) y los vasos sangu&iacute;neos est&aacute;n sistem&aacute;ticamente afectados, con una capacidad de reparaci&oacute;n y repoblaci&oacute;n muy disminuida. Estudios in vitro han demostrado que es dosis dependiente.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Histol&oacute;gicamente    se puede apreciar destrucci&oacute;n de osteocitos, ausencia de osteoblastos    en el margen &oacute;seo sano y aspecto arenoso del tejido osteoide nuevo. Se    observa da&ntilde;o vascular m&aacute;s que celular. De hecho Bras et al<sup>14</sup>    demostraron que la ORN es una necrosis &oacute;sea debida a la obliteraci&oacute;n    de la arteria alveolar inferior m&aacute;s el deterioro ocasionado a las ramas    de la arteria facial que podr&iacute;an suplir y revascularizar.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Cl&iacute;nica</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Muy variable, sin que exista necesariamente correlaci&oacute;n anatomocl&iacute;nica. Las ramas mandibulares horizontales se afectan con m&aacute;s frecuencia que la s&iacute;nfisis, los &aacute;ngulos mandibulares o las ramas ascendentes y mucho m&aacute;s la mand&iacute;bula que el maxilar. La zona m&aacute;s vulnerable de la mand&iacute;bula es el cortex bucal de las regiones premolares, molares y retromolares En los pacientes tratados con RTE aparecen en el cuerpo de la mand&iacute;bula (regi&oacute;n molar y premolar). En estas &aacute;reas se superponen los campos de tratamiento de la orofaringe (tratados con fotones) y los de las cadenas ganglionares (tratadas con electrones). Igualmente suele estar incluida en los campos de sobreimpresi&oacute;n que reciben dosis radicales. En los pacientes que han recibido BT aparece en la superficie lingual o bucal<sup>15</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En primer lugar aparece una zona eritematosa en la mucosa que recubre el hueso da&ntilde;ado, seguido de una ulceraci&oacute;n en el interior de la cual puede observarse, a veces, el hueso necr&oacute;tico<sup>14</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Algunos casos cl&iacute;nicos son asintom&aacute;ticos, excepto por peque&ntilde;as dehiscencias de la mucosa oral. El dolor est&aacute; muchas veces ausente, pero tambi&eacute;n puede ser severo.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>El diagn&oacute;stico</b> se basa en el cuadro cl&iacute;nico y los hallazgos radiol&oacute;gicos. Los hallazgos radiol&oacute;gicos m&aacute;s frecuentes son:</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Rx convencional:</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Necrosis &oacute;sea en el campo de irradiaci&oacute;n sin evidencia de recidiva tumoral</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Disminuci&oacute;n de la densidad &oacute;sea</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Fracturas</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">CT:</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&Aacute;reas l&iacute;ticas</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Interrupciones de la cortical</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">P&eacute;rdida de la trabeculaci&oacute;n esponjosa</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Adelgazamiento de los tejidos blandos adyacentes</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">3. RM:</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se&ntilde;al anormal de la m&eacute;dula &oacute;sea</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Destrucci&oacute;n cortical</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Leve-moderado aumento de captaci&oacute;n del contraste.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La ORN es una complicaci&oacute;n exclusiva de la RT radical, post-operatoria, braquiterapia o RIO.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Aunque puede aparecer en cualquier momento tras la RT, entre el 70 y el 94% se desarrollan en los primeros 5 a&ntilde;os tras el tratamiento<sup>7, 10</sup>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Hasta el 20% de    los pacientes con ORN aparentemente persistente, que no responde a tratamiento    agresivo, la causa del da&ntilde;o &oacute;seo es, en realidad, recidiva tumoral    o 2º tumor.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Factores de    riesgo</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se han identificado numerosos factores de riesgo.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><u>Relacionados con el tratamiento.</u></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dosis: seg&uacute;n Perez y cols (16) la dosis de tolerancia del hueso con RTE (&oacute;rgano completo) es &gt; 70 Gy y no est&aacute; bien establecida, aunque si parece existir una clara relaci&oacute;n con el aumento de dosis (m&aacute;s frecuente con dosis &gt; 66 Gy).</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">BT(tasa de dosis): Fujita y cols establecieron un umbral de dosis para los pacientes que reciben tratamiento combinado de RTE + BT. Ellos observaron un aumento significativo de la incidencia cuando se superaban los 60 Gy con BT, a una tasa de dosis &gt;/= 0,55 cGy/h, combinado con una dosis &gt; 30 Gy con RTE.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><u>Relacionados con el tumor.</u></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Localizaci&oacute;n: mayor incidencia en tumores de am&iacute;gdala y tr&iacute;gono retromolar.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tama&ntilde;o: hay que tener en cuenta que los tumores mayores reciben dosis m&aacute;s altas.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Proximidad al hueso: recibir&aacute; mayor dosis.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><u>Relacionados con el paciente.</u></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Pacientes edentado</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Extracciones cercanas al ttº (antes o despu&eacute;s) o durante el tratamiento. Las extracciones tras dosis altas de RTE aumentan hasta un 60% el riesgo de ORN.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Enfermedad periodontal severa</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Pobre higiene dental</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tabaquismo</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Alcoholismo</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>      <!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">1.	Parsons J. The effect of radiation on normal tissues of the head and neck. In: R. Million and N. Cassisi, Editors, Management of head and neck cancer: A multidisciplinary approach, JB Lippincott, Philadelphia. 1994;245-289.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062001&pid=S0378-4835200500020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">2.	Berger AM, Kilroy TJ. Oral complications. In: V. De Vita, S. Hellman and S. Rosenberg, Editors, Cancer: Principles and practice of oncology (5th ed.). Lippincott-Raven, Philadelphia (1997), pp. 2714-2725.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062002&pid=S0378-4835200500020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">3.	Andy Trotty and cols. CTCAE v3.0: development of a comprehensive gradin system for the adverse effects of c&aacute;ncer treatment. Sem Rad Oncol. Vol 13,nº 3, juliy 2003. 176-181.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062003&pid=S0378-4835200500020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">4.	A. Trotty M.D. Toxicity in head and neck c&aacute;ncer: a review of trends and issues. I.J.R.O Vol 47, nº1, 2000"</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062004&pid=S0378-4835200500020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">5.	James D. Cox, JoAnn Stetz and Thomas F. Pajak: Toxicity criteria of the Radiation Therapy Oncology Group (RTOG) and the European organization for research and treatment of cancer (EORTC) 1341-1346</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062005&pid=S0378-4835200500020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">6. <a href="http://www.rtog.org/members/toxicity/acute.html" target="_blank">http://www.rtog.org/members/toxicity/acute.html</a></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">7. <a href="http://www.rtog.org/members/toxicity/late.html" target="_blank">http://www.rtog.org/members/toxicity/late.html</a></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">8. <a href="http://ctp.info.nih.gov/CTC3/ctc.htm" target="_blank">http://ctp.info.nih.gov/CTC3/ctc.htm</a>    Support Care C&aacute;ncer (1997) 5: 281-288 Radiation-induced xerostom&iacute;a:    pathophysiology, clinical course and supportive treatment. H-.J-Guchelaar, Pharm.D.,PhD.;    A.Vermes; J.H.Meerwaldt (Dto Radiotherapy) University of Amsterdam</font></p>      <!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">9.	Sonis S. Mucositis as a biological process: A new hypothesis for the development of chemotherapy-induced stomatotoxicity. Oral Oncol 34 (1998), pp. 39-43&#93;and 9&#91;S. Sonis, L. Edwards and C. Lucey, The biological basis for the attenuation of mucositis: The example of interleukin-11. Leukemia 13 (1999), pp. 831-834.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062009&pid=S0378-4835200500020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">10.	Stephen T. Sonis, D.M.D., D.M.Sc. and cols.: Perspectives on Cancer Therapy-Induced Mucosal Injury. Pathogenesis, Measurement, Epidemiology, and Consequences for Patients. Mucositis: Perspectives and Clinical Practice Guidelines CANCER Supplement May 1, 2004 / Volume 100 / Number 9</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062010&pid=S0378-4835200500020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">11.	Valdez H. (1991) Radiation induced salivary dysfuntion: clinical course and significance.Spec Care Dent 11:252-255&#93;University, Chiba, Japan</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062011&pid=S0378-4835200500020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">12.	Support Care C&aacute;ncer (1997) 5: 281-288 Radiation-induced xerostom&iacute;a: pathophysiology, clinical course and supportive treatment. H-.J-Guchelaar, Pharm.D.,PhD.; A.Vermes; J.H.Meerwaldt (Dto Radiotherapy) University of Amsterdam</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062012&pid=S0378-4835200500020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">13.	Radiotherapy-induced mandibular bone Complications. Cancer treatment reviews 2002; 28: 65&plusmn;74. Barbara A. Jereczek-Fossa*,2 and Roberto Orecchia*,3 *Division of Radiotherapy of the European Institute of Oncology, Milan, Italy; 2Department of Oncology and Radiotherapy, Medical University of Gdansk, Poland, 3Faculty of Medicine of the University of Milan, Italy</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062013&pid=S0378-4835200500020000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">14.	Valdez H. (1991) Radiation induced salivary dysfuntion: clinical course and significance.Spec Care Dent 11:252-255&#93;University, Chiba, Japan</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062014&pid=S0378-4835200500020000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">15. L.J. Peters,    K.K. Ang and H.D. Thames, Altered fractionation schedules. In: C. Perez and    L. Brady, Editors, Principles and practice of radiation oncology, JB Lippincott,    Philadelphia (1992), pp. 97&#150;113.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4062015&pid=S0378-4835200500020000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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