<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0378-4835</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Oncología (Barcelona)]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Oncología (Barc.)]]></abbrev-journal-title>
<issn>0378-4835</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Alpe Editores, S.A.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0378-48352005000300009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspectos psicológicos en el paciente superviviente]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Andrés Solana]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>28</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>51</fpage>
<lpage>57</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0378-48352005000300009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0378-48352005000300009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0378-48352005000300009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>CUIDADOS    CONTINUOS EN ONCOLOG&Iacute;A RADIOTER&Aacute;PICA</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4"><b>Aspectos psicol&oacute;gicos    en el paciente superviviente</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>&nbsp;</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>C.    Andr&eacute;s Solana</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Psic&oacute;loga    cl&iacute;nica</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">A pesar de que las reacciones ante la experiencia de padecer <b>c&aacute;ncer</b> son <i>respuestas subjetivas,</i> tanto ante el diagn&oacute;stico como ante el transcurso del tratamiento (respuestas que oscilan desde la desorientaci&oacute;n, la incredulidad, el p&aacute;nico, la confusi&oacute;n, la rabia, la desesperaci&oacute;n, etc) en t&eacute;rminos generales, los seres humanos percibir&aacute;n, consciente o inconscientemente, su vida bajo <b><i>amenaza,</i></b> provocada por la <b><i>p&eacute;rdida</i></b> de salud y la consiguiente frustraci&oacute;n y dolor que significa ponerse en contacto con su <b><i>vulnerabilidad corporal.</i></b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El diagn&oacute;stico de c&aacute;ncer nos sit&uacute;a existencialmente en el borde de una experiencia cr&iacute;tica -en la que s&oacute;lo nombrarlo da un sentido de amenaza a la <i>integridad</i> tanto f&iacute;sica como <i>ps&iacute;quica</i>-, en la que el sujeto f&aacute;cilmente se ver&aacute; desbordado y superado por un caudal de acontecimientos que le seguir&aacute;n y para los cuales dif&iacute;cilmente podr&iacute;a estar preparado.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El hombre confrontado con las fuerzas de la vida y la muerte, se enfrenta a una verdadera <i>crisis.</i> "Desde la salud mental, una crisis pone en cuesti&oacute;n toda la adaptaci&oacute;n del individuo tanto a nivel psicol&oacute;gico, social y biol&oacute;gico" (cf. Tiz&oacute;n). Compartimos con este autor que "si la p&eacute;rdida, -el duelo dice el autor-, que supone cada transici&oacute;n se supera o elabora de forma adecuada, se obtiene una mejora en las capacidades de integraci&oacute;n, afrontamiento, elaboraci&oacute;n, creatividad", en definitiva un triunfo de Eros. "Sin embargo, en determinadas situaciones y personas de riesgo, o en personas vulnerables, la crisis puede desencadenar dificultades de integraci&oacute;n y adaptaci&oacute;n en el &aacute;mbito biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico y social" (cf. Tiz&oacute;n).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El objeto de este trabajo y nuestra responsabilidad, por tanto, estriba en poder ayudar a las personas que enfrentan esta crisis vital para que el resultado de fuerzas se vea inclinado hacia un mejor disfrute de la vida y un aumento de las capacidades, o cuanto menos una disminuci&oacute;n del sufrimiento.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Aunque el arte de comprender las vivencias y asimilar las razones del otro se convierte en una dif&iacute;cil tarea, deteng&aacute;monos en algunas de las constelaciones ps&iacute;quicas que atraviesan el proceso de enfermar oncol&oacute;gico.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>La vida se experimenta,    la muerte una gran inc&oacute;gnita</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una experiencia imprevista y repentina, que amenaza la existencia produce un caos en la econom&iacute;a libidinal. Nuestro cuerpo es un relato de nuestra vida y en &eacute;l se inscriben las marcas de nuestro ser mortal. Esta amenaza hace tope con "el cuerpo, ese poderoso regidor de nuestro destino, que emerge en primer plano imponiendo su viva presencia mortal" (cf. Alizade). La experiencia de una enfermedad como el c&aacute;ncer impregnar&aacute; nuestra trayectoria vital imponiendo el l&iacute;mite al cuerpo. Nuevas sensaciones y percepciones corporales resignificar&aacute;n una nueva representaci&oacute;n ps&iacute;quica, una nueva marca. Distinci&oacute;n que nos acompa&ntilde;ar&aacute; el resto de nuestra vida.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La cuesti&oacute;n de saber si hay o no representaci&oacute;n de la muerte en el inconsciente es un debate importante. Ya en 1915, Freud en "Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte" considera que nuestra actitud ante la muerte es inimaginable, de tal modo que llega a afirmar "que en el fondo nadie cree en su propia muerte...que en lo inconsciente todos estamos convencidos de nuestra inmortalidad". Posteriormente en 1923 acerca del miedo a la muerte plantea que "la muerte es un concepto abstracto de contenido negativo, para el cual no nos es posible encontrar nada correlativo en el inconsciente" (Cf. Freud).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Algunos autores sostienen que "la idea de que la noci&oacute;n de muerte no exist&iacute;a en el inconsciente... No basta con decir que nuestro yo conoce experiencias de aniquilamiento, o de peligro de aniquilamiento, para sostener en raz&oacute;n de ello que existe una idea de la muerte. Creo que una de las cosas que nos permite enfrentar la muerte es, precisamente, que no hay idea de muerte en el inconsciente. Por otra parte, construimos siempre una proyecci&oacute;n narcisista de lo que ocurrir&iacute;a tanto despu&eacute;s de la muerte individual como de una destrucci&oacute;n colectiva" (cf. Green, cols.y Yorke). La opini&oacute;n de otros estriba en que no existe diferencia "entre la aniquilaci&oacute;n total irreversible y la muerte" (Cf.Green, cols.y Segal).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Autores como Alizade manifiestan que "nadie tiene experiencia de su propia muerte de forma directa, si en cambio representaciones del objeto "muerte" que se inscriben en los sistemas mn&eacute;micos...Se puede, pues, enunciar que no hay representaciones de la muerte pero si, en cambio, representaciones acerca de la muerte".</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Desde otra perspectiva te&oacute;rica, en relaci&oacute;n a los efectos tard&iacute;os de haber recibido un diagn&oacute;stico de c&aacute;ncer, Timko y Janoff-Bulman afirman que los seres humanos funcionan con lo que ha sido dado en llamar una "ilusi&oacute;n de invulnerabilidad" ("eso no nos puede pasar a nosotros"). La ruptura de esa percepci&oacute;n de invulnerabilidad ir&aacute; acompa&ntilde;ada de un cambio en la percepci&oacute;n del mundo y de uno mismo en las que se basaba dicha creencia; el mundo ya no se percibir&aacute; como benigno y la propia val&iacute;a se pondr&aacute; en cuesti&oacute;n ("no soy especial") (Cf. Ferrero).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Cuando experimentamos    la vida, "en la medida en que cada sujeto no tiene representaci&oacute;n consciente    de su propia muerte" y nos enfrentamos a la muerte ajena, especialmente de alguien    cercano afectivamente, siempre nos topamos con la sorpresa de la muerte &#150;sea    esperada o no-. "La mort du poche lui rappelle donc qu&acute;il es donc lui    aussi destin&eacute; &agrave; mourir, qu&acute;il est <i>un &eacute;tre pour    la mort</i> (selon la fomule de Heidegger) ("La muerte de alguien cercano le    recuerda que &eacute;l est&aacute; destinado a morir, que es un ser para la    muerte &#150;seg&uacute;n la f&oacute;rmula de Heidegger-") (Cf. Soussan).</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Acerca de las    manifestaciones ps&iacute;quicas de la vivencia subjetiva de enfermar de c&aacute;ncer</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>I. El desamparo    y la angustia</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En cualquiera de los casos una persona enfrentada a la p&eacute;rdida de salud siente amenazada su vida y le confronta con una experiencia de radical <b>desamparo</b>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La sorpresa y el impacto que acompa&ntilde;an a la experiencia de tener c&aacute;ncer, donde el temor al diagn&oacute;stico, el miedo al pron&oacute;stico, la trayectoria de posible sufrimiento y dolor de la enfermedad, se significa desde la incertidumbre de lo incomprensible, abriendo una fisura de interrogantes. Todas las incertidumbres posibles se colapsan en la experiencia presente, cuestion&aacute;ndonos sobre la previsi&oacute;n preocupante de nuestro futuro (&iquest;Qu&eacute; pasar&aacute;?) y poni&eacute;ndonos en contacto con una serie de predicciones acerca de nuestro pasado (&iquest;Qu&eacute; ha ocurrido?, &iquest;Por qu&eacute; a mi?, &iquest;Qu&eacute; hice mal?...)</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La <b><i>angustia</i></b> se convierte en la expresi&oacute;n del desamparo del sujeto, tanto del ps&iacute;quico como del biol&oacute;gico.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La ansiedad es una de las manifestaciones afectivas humanas b&aacute;sicas, constituye una respuesta ante el peligro, el sufrimiento del organismo tanto desde un punto de vista biol&oacute;gico, psicol&oacute;gica como social. Por tanto es una respuesta preprogramada en la especie que genera cambios en los anteriores niveles. El fin es la preparaci&oacute;n ante el peligro. "Ese estado afectivo de temor, inseguridad, tensi&oacute;n o alerta es una consecuencia de la percepci&oacute;n consciente o inconsciente del peligro y al tiempo, se constituye en una se&ntilde;al de alerta o alarma tanto para nosotros mismos ("algo va mal") como para los dem&aacute;s" (Cf. Tiz&oacute;n)</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Freud en "Mas all&aacute; del principio del placer" "distingue entre la <i>angustia</i> que designa como un estado caracterizado por la espera del peligro y la preparaci&oacute;n para &eacute;ste, aunque sea desconocido; el <i>miedo</i>, que supone un objeto definido, del cual se tiene miedo; y el <i>susto</i> que designa el estado que sobreviene cuando se entra en una situaci&oacute;n de peligro sin estar preparado,"</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Siguiendo a este autor... Pero cual es entonces la situaci&oacute;n temida, &iquest;cu&aacute;l es su significaci&oacute;n? "La estimaci&oacute;n de nuestra fortaleza en comparaci&oacute;n con la magnitud del peligro y el reconocimiento de nuestro desamparo".</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Cuando afrontamos un diagn&oacute;stico de c&aacute;ncer nos enfrentamos a la percepci&oacute;n de amenaza de nuestra integridad corporal y al reconocimiento de nuestra vulnerabilidad corporal.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>II. La experiencia    de p&eacute;rdida</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La vida humana se halla jalonada siempre de p&eacute;rdidas; desde un punto de vista evolutivo en el proceso de nuestro ciclo vital se produce una sucesi&oacute;n de una etapa a otra que va acompa&ntilde;ada necesariamente de la p&eacute;rdida de una etapa y el encuentro con la siguiente. Inevitablemente se acompa&ntilde;ara de un proceso de duelo, entendiendo por tal, "un conjunto de emociones, representaciones mentales y conductas vinculadas con la p&eacute;rdida afectiva". Persistente e inevitable en el transcurso de nuestra existencia. Ante una nueva p&eacute;rdida resurgen un conjunto de operaciones, que incluyen tanto el modus operandi, como los mecanismos defensivos, repetici&oacute;n de otras experiencias anteriores de satisfacci&oacute;n y frustraci&oacute;n.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">"La elaboraci&oacute;n del duelo se entiende como la serie de procesos psicol&oacute;gicos, el trabajo psicol&oacute;gico que, comenzando con el impacto afectivo y cognitivo de la p&eacute;rdida, termina con la aceptaci&oacute;n de la nueva realidad externa e interna del sujeto". "Los procesos de duelo tienen una significaci&oacute;n especial para la estructuraci&oacute;n de la personalidad y para la salud mental del individuo". (Cf. Tiz&oacute;n)</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Y por supuesto, se comprende la importancia capital que tiene para una persona que ha vivido un proceso oncol&oacute;gico, donde el proceso de duelo incluir&aacute;:</font></p>      <blockquote>        <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#150; por una      parte, un gran gasto de energ&iacute;a y por supuesto, de tiempo.</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#150; por otro      lado, constituir&aacute; la superaci&oacute;n de los estados normales inherentes      a todo proceso oncol&oacute;gico por lo perdido, que inevitablemente llevan      consigo cierto nivel de dolor ps&iacute;quico. Entre nosotros, C.Meseguer      detalla alguna de estas p&eacute;rdidas refiri&eacute;ndose a la p&eacute;rdida      de identidad, de control, de relaciones sociales, de la imagen de uno mismo,      del estilo de vida, de la capacidad de procreaci&oacute;n, del proyecto de      futuro, del sentimiento de igualdad de condiciones...</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#150; por &uacute;ltimo,      la reorientaci&oacute;n de la actividad mental y la recomposici&oacute;n de      su mundo interno (cogniciones, sentimientos y fantas&iacute;as fundamentales)      y externo.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin olvidarnos por tanto, que en el afrontamiento del proceso de un c&aacute;ncer se realiza bajo la plataforma de la personalidad del individuo, y por ello de los modos de actuaci&oacute;n y defensas anteriores. En ocasiones en este proceso normal de elaboraci&oacute;n de duelo se a&ntilde;aden ciertas condiciones ps&iacute;quicas y lo significado como perdido se amplia, de tal modo que el paciente de c&aacute;ncer no puede separarse del sufrimiento, atravesando los fen&oacute;menos depresivos. Entre otras de estas condiciones podr&iacute;amos mencionar aquellas que tienen relaci&oacute;n con:</font></p>      <blockquote>        <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#150; los autoreproches      por no haber podido evitar una situaci&oacute;n de enfermedad e incluso haber      contribuido a la misma. El enfermo se sostiene en el anhelo del pasado. (&iquest;qu&eacute;      he hecho yo para que pase esto? &iquest;Por qu&eacute; a mi?...)</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#150; una preocupaci&oacute;n      hacia los otros significativos que considera que les ha da&ntilde;ado, por      la propia situaci&oacute;n, por un manejo inadecuado de la agresividad...con      la consiguiente culpa.</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#150; una desilusi&oacute;n      de s&iacute; mismo fundamentada en la representaci&oacute;n de s&iacute; como      impotente, incapaz y la representaci&oacute;n de si mismo como desvalorizado.</font></p>       <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">&#150; una vivencia      de aumento o descontrol de la agresividad condicionada por la frustraci&oacute;n,      por la angustia, por el sufrimiento narcisista, por la culpa, etc.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Estos nuevos acontecimientos y nuevas circunstancias en la vida de un paciente con c&aacute;ncer abren nuevos espacios ps&iacute;quicos, innombrables en ocasiones, con significaciones repetidas como la de p&eacute;rdida y separaci&oacute;n, de mayor o menor intensidad, que podr&iacute;an contribuir indudablemente a la elaboraci&oacute;n y constituir un progreso de las capacidades de vida. Pero tambi&eacute;n, como el psiquismo es un delicado engranaje que posee un gran caudal de mecanismos de funcionamiento y que sufre de desperfectos a lo largo de la vida nos encontraremos con situaciones y vivencias en las que se bloquee el potencial vital del individuo.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">De forma ineludible nuestra aportaci&oacute;n y responsabilidad tendr&aacute; que estar del lado de reconocer y evaluar los problemas emocionales de los pacientes y en contribuir a aumentar los recursos para enfrentarse a las exigencias de la vida.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Algunos estudios apuestan por el conocimiento de una serie de variables propuestas como candidatas a la predicci&oacute;n de bienestar psicol&oacute;gico y que podr&iacute;amos poner en relaci&oacute;n directa con una mejor o peor elaboraci&oacute;n de esta situaci&oacute;n emocional. Las variables a destacar de acuerdo con Rowland son: (Cf. Ferrero)</font></p> <ul>       <li>          ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Variables        socio-culturales: visi&oacute;n p&eacute;sima del pron&oacute;stico de la        enfermedad y las creencias culturales sobre el car&aacute;cter terrible        y oscuro del c&aacute;ncer.</font></p>   </li>       <li>          <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Variables        f&iacute;sico-m&eacute;dicas: en relaci&oacute;n a las secuelas del trastorno        y de los tratamientos; la severidad del deterioro f&iacute;sico...</font></p>   </li>       <li>          <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> Variables        personales: entre las que destacan,</font></p>         <blockquote>            <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> &#150; la          edad y/o momento del ciclo vital en el que se ha producido el diagn&oacute;stico.</font></p>           <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> &#150; La          situaci&oacute;n econ&oacute;mica y laboral.</font></p>           <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> &#150; Los          recursos interpersonales y el apoyo social</font></p>           <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"> &#150; Los          recursos intrapersonales, donde englobar&iacute;amos el tipo de personalidad,          la historia previa de problemas psicol&oacute;gicos...</font></p>     </blockquote>   </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>III. Nuestro    cuerpo enfermo habla</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El seguimiento m&eacute;dico requiere del cuerpo org&aacute;nico del enfermo y le impone numerosas exigencias; desde exploraciones intensivas, m&uacute;ltiples pruebas y reconocimientos hasta intervenciones m&aacute;s o menos agresivas. El cuerpo del enfermo est&aacute; a disposici&oacute;n del hospital. Esta irrupci&oacute;n exclusiva sobre el cuerpo llena todo el espacio corporal y temporal y reduce cualquier otra actividad.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se produce una inusual experiencia, por una parte, esta concentraci&oacute;n requiere un repliegue de la energ&iacute;a ps&iacute;quica hacia el propio cuerpo, hacia la imagen del cuerpo, para disponer de suficiente energ&iacute;a para responder y adaptarse a la realidad. Se detecta cualquier m&iacute;nima sensaci&oacute;n corporal que en ocasiones toman un valor, una significaci&oacute;n bordeada por la inquietud y la angustia. El cuerpo se vuelve el mundo del individuo con el fin de asegurar la supervivencia (<i>repliegue narcisista</i>). Por otra parte, esta inesperada y a veces intolerable repercusi&oacute;n en el cuerpo implica una situaci&oacute;n de frustraci&oacute;n ante la sucesi&oacute;n de p&eacute;rdidas que acarrea el c&aacute;ncer y tambi&eacute;n, una exposici&oacute;n constante de la mirada de uno mismo y de los otros hacia el propio cuerpo y la imagen de &eacute;ste. Esta din&aacute;mica implica un mecanismo de retracci&oacute;n narcisista que tiene como objeto el trabajo mental de elaborar las p&eacute;rdida<i>s</i>.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Sin embargo, en algunos enfermos oncol&oacute;gicos el acento de lo intolerable tambi&eacute;n recae de una forma poderosa en sentimientos de humillaci&oacute;n y verg&uuml;enza, produci&eacute;ndose en ocasiones un colapso narcisista. Se ha producido una p&eacute;rdida en su estima, en su val&iacute;a de no poseer un cuerpo sano como el de los dem&aacute;s.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">F. Dolto investig&oacute; exhaustivamente acerca del cuerpo; para esta autora la imagen del cuerpo se constituye a trav&eacute;s del registro corporal y el ps&iacute;quico. La imagen corporal se apoya en la representaci&oacute;n anat&oacute;mica y las funciones del cuerpo, tanto como sus necesidades, es decir, en el esquema corporal. A su vez, &eacute;ste se sostiene en la relaci&oacute;n con la madre, en la respuesta que da al hijo ante sus necesidades donde se implica la afectividad y las fantas&iacute;as.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">"En el transcurso de la vida, la imagen del cuerpo ir&aacute; asumiendo dos funciones complementarias y contradictorias: ser la imagen de base, estable, unificadora, siempre id&eacute;ntica a s&iacute; misma, que da la seguridad de ser uno mismo; pero, al mismo tiempo, deber&aacute; integrar la discontinuidad de los estados emocionales y de los deseos que refleja. Esta imagen interna, inconsciente en su mayor parte, es muy distinta, obviamente de la que imagen que los dem&aacute;s tienen de nuestro cuerpo, cargada a su vez de todo el "mundo imaginario" de aquellos". (Cf. M.C.C&eacute;l&eacute;rier y cols.)</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En palabras de la autora, la imagen del cuerpo es la representaci&oacute;n inconsciente donde se origina el deseo. La imagen del cuerpo es aquello en lo cual se inscriben las experiencias relacionales de la necesidad y del deseo, valorizantes y/o desvalorizantes, es decir, narcisizantes y/o desnarcisizantes. Estas sensaciones valorizantes o desvalorizantes se manifiestan como una simbolizaci&oacute;n de las variaciones de percepci&oacute;n del esquema corporal y m&aacute;s particularmente de aquellas que inducen los encuentros interhumanos, entre los cuales el contacto y los decires de la madre son predominantes. (Cf. F.Dolto).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En los enfermos oncol&oacute;gicos el bienestar o malestar corporal puede ser resignificado desde la perspectiva del narcisismo. De ah&iacute; que para algunas personas el malestar de cualquier enfermedad se le agrega la injuria narcisista de no poseer un cuerpo sano como el de los dem&aacute;s y por tanto tal agravio podr&aacute; acompa&ntilde;arse de no poder elaborar mentalmente esta p&eacute;rdida y la consiguiente inestabilidad emocional.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La integridad corporal amenazada tras el diagn&oacute;stico de c&aacute;ncer estar&aacute; en un fr&aacute;gil equilibrio donde jugar&aacute; un papel importante, como veremos m&aacute;s adelante, las limitaciones provisionales o permanentes, consecuencia de los tratamientos oncol&oacute;gicos, en nuestro cuerpo biol&oacute;gico. Tras esta experiencia y en especial cuando se suceden alteraciones f&iacute;sicas, la percepci&oacute;n de la imagen corporal se podr&aacute; ver afectada de manera intensa produci&eacute;ndose inestabilidad psicol&oacute;gica.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Hemos recorrido algunas de las problem&aacute;ticas planteadas en el transcurso de un proceso de c&aacute;ncer que podr&iacute;amos decir comunes a las constelaciones ps&iacute;quicas m&aacute;s significativas en este devenir donde el trabajo ps&iacute;quico y la elaboraci&oacute;n mental o no podr&iacute;a conducir a fen&oacute;menos psicopatol&oacute;gicos o fen&oacute;menos propios de la vida.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Los supervivientes:    un hito entre el antes y el despu&eacute;s</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">De acuerdo con el diccionario Larousse un superviviente es el "que sobrevive a algo, generalmente a una cat&aacute;strofe" y sobrevivir es "seguir viviendo despu&eacute;s de la muerte de alguna persona, o despu&eacute;s de determinada fecha o suceso ocurrido"</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Un suceso que altera el orden regular de las cosas es una cat&aacute;strofe; y desde luego recorrer el proceso de un c&aacute;ncer desde que acontece el diagn&oacute;stico y se contin&uacute;an los tratamientos puede ser considerado como una gran alteraci&oacute;n en la cotidianidad de la vida.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Para algunos autores    se considera paciente superviviente al c&aacute;ncer a aquel sujeto que ha finalizado    los tratamientos m&eacute;dicos y en el que no se encuentra ning&uacute;n indicio    de enfermedad activa &#150;paciente libre de enfermedad- y cuyo pron&oacute;stico    no es evidentemente malo (Cf. J.Ferrero). Para otros "se define a un superviviente    de c&aacute;ncer como aquella persona que ha padecido un trastorno oncol&oacute;gico    y lleva libre de tratamientos y de enfermedad un per&iacute;odo m&iacute;nimo    de un a&ntilde;o. Seg&uacute;n algunos autores no hay momento concreto en el    que se produzca la curaci&oacute;n y se pase de ser enfermo a ser superviviente,    sino m&aacute;s bien se produce una evoluci&oacute;n de la supervivencia desde    el momento del diagn&oacute;stico oncol&oacute;gico" (Cf. M.Die)</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Para los fines de esta exposici&oacute;n y teniendo en cuenta que la medicina, cada vez mas compleja, donde los diagn&oacute;sticos apoyados en bases cada vez m&aacute;s cient&iacute;ficas, y especialmente en oncolog&iacute;a donde el descubrimiento incesante de nuevas terapias cada vez m&aacute;s eficaces proporcionan a los enfermos un mayor tiempo de supervivencia. Vamos a considerar por ello al paciente superviviente a aquella persona que tras el impacto del diagn&oacute;stico ha terminado el tratamiento m&eacute;dico, sin por ello olvidar a un n&uacute;mero cada vez mayor de personas donde lo cr&oacute;nico no es s&oacute;lo la enfermedad sino la toxicidad de los tratamientos.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La primera pregunta    que nos podemos hacer ante esta situaci&oacute;n es porqu&eacute; para algunos    enfermos mientras dura el tiempo de la enfermedad &#150;el diagn&oacute;stico,    los tratamientos, la hospitalizaci&oacute;n...- no se hacen tan visibles los    indicios de angustia, sufrimiento, fragilidad ps&iacute;quica,- al menos no    se vislumbran en el tiempo de una consulta de un m&eacute;dico-onc&oacute;logo-    y tras su finalizaci&oacute;n comienzan a detectarse alteraciones emocionales    intensas, esto es, una demanda de ayuda para su sufrimiento.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las reacciones emocionales y los mecanismos defensivos ante la enfermedad oncol&oacute;gica, estar&aacute; determinado no s&oacute;lo por las condiciones del medio del individuo, que forman una constelaci&oacute;n; desde las condiciones m&eacute;dicas (informaci&oacute;n masiva que se tiene que asimilar, afrontamiento de las pruebas diagn&oacute;sticas y de los tratamientos...), las condiciones de apoyo familiar y social, las creencias personales, etc. Sino tambi&eacute;n por el tipo de personalidad del paciente.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con todo este arsenal de recursos disponibles el paciente recorrer&aacute; un proceso en el cual deber&aacute; irse adaptando a las nuevas condiciones de su medio. La carga de incontrolabilidad e <i>incertidumbre</i> lleva consigo una natural respuesta al estr&eacute;s. Pero para llevar a cabo un proceso de adaptaci&oacute;n, el paciente dispone de una peculiar contradicci&oacute;n, el tiempo real del que dispone para hacerse cargo de un proceso m&eacute;dico que no puede parar, antes al contrario ha de ser r&aacute;pido, preciso y eficaz y <i>un tiempo subjetivo</i> diferente al real en el cual tendr&aacute; que llevar cabo un proceso de elaboraci&oacute;n mental. Es como si la experiencia del tiempo ps&iacute;quico quedase detenida, lo urgente es dedicar la energ&iacute;a a la supervivencia f&iacute;sica.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Durante este tiempo de la enfermedad un sujeto ha tenido que enfrentarse a la ruptura que ha significado, por una parte, encontrarse con los l&iacute;mites del cuerpo, con los nuevos mensajes y experiencias desde el punto de vista fisiol&oacute;gico, que supondr&aacute;n un desaf&iacute;o para el cuerpo, con la atenci&oacute;n y presencia exclusiva del hospital y, por otro lado, la separaci&oacute;n de su medio familiar, la paralizaci&oacute;n de su actividad profesional.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Durante este tiempo de la enfermedad los pacientes tienen la sensaci&oacute;n de control tanto por ellos mismos, "est&aacute;n haciendo algo", y especialmente por parte de los m&eacute;dicos. Parapeto de protecci&oacute;n que se perder&aacute; al regresar a la normalidad diaria.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Una vez finalizados los tratamientos deber&aacute; enfrentarse con las repercusiones ps&iacute;quicas y sociales de la enfermedad y por tanto a la experiencia de p&eacute;rdida que hemos descrito anteriormente. En la experiencia de tiempo subjetivo nos topamos con una parada ps&iacute;quica y la persona se percata de que hay un antes y un despu&eacute;s. Tendr&aacute; que hacerse cargo de los cambios y transformaciones capitales desencadenadas por el c&aacute;ncer. La fisura producida por la traves&iacute;a de la enfermedad har&aacute; detenerse al enfermo y llevar su atenci&oacute;n a redescubrirse por el atravesamiento traum&aacute;tico del c&aacute;ncer y por todas y cada una de las modificaciones impuestas por &eacute;ste.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Comienza pues, una importante y significativa etapa -lejos de parecer tranquila y feliz-, donde, como ya mencionamos, habr&aacute; un trabajo ps&iacute;quico en el que el sujeto superviviente empleara grandes cantidades de tiempo y energ&iacute;a ps&iacute;quica. ("Elaboraci&oacute;n del duelo").</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tambi&eacute;n    en este tiempo de elaboraci&oacute;n ps&iacute;quica nuestra intervenci&oacute;n    como profesionales para colaborar en un resultado m&aacute;s &oacute;ptimo se    hace imprescindible y obligatoria. En el encuentro con el enfermo, se tendr&aacute;    que producir un viraje desde donde se daba m&aacute;s importancia al hacer &#150;pruebas,    tratamientos...-hacia el decir, esto es, la palabra. En la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente    se producir&aacute; un importante intercambio de palabras que permitir&aacute;n    una mejor escucha por parte del m&eacute;dico de la demanda de ayuda del paciente.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En palabras de Rosa G&oacute;mez: "en medicina la recuperaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n de la experiencia, esto es, de la b&uacute;squeda de sentido (m&aacute;s all&aacute; de las causas de la enfermedad) a fin de comprender no s&oacute;lo como se manifiesta la enfermedad en un sujeto, sino c&oacute;mo &eacute;ste la experimenta y la utiliza en ese momento espec&iacute;fico de su historia; pero este cambio s&oacute;lo puede pasar por la <i>restituci&oacute;n de la palabra al paciente</i>. Esta nueva pr&aacute;ctica m&eacute;dica ha de estar fundada sobre una aut&eacute;ntica comunicaci&oacute;n humana".</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Territorio de dolor ps&iacute;quico de los sobrevivientes, en el que se produce un proceso de transici&oacute;n que implica inevitablemente confrontarse con las limitaciones y vulnerabilidad del ser humano. En este redescubrimiento de s&iacute; mismo, el paciente tiene que enfrentarse a un posicionamiento con respecto al c&aacute;ncer, que constituir&aacute; un eje sobre el cual dar&aacute; cuenta su vida, y que har&aacute; referencia a ser enfermo de c&aacute;ncer o estar enfermo de c&aacute;ncer.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">De las diversas    implicaciones que entran a formar parte de esta traves&iacute;a podr&iacute;amos    agruparlas en tres tipos de repercusiones que tiene que afrontar los enfermos    de c&aacute;ncer, aunque si bien es cierto todas ellas se encuentran interrelacionadas:    repercusiones individuales, en relaci&oacute;n a la enfermedad y los tratamientos    y socio-laborales.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>&nbsp;</i></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Repercusiones    individuales</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Un c&aacute;ncer no supone un cambio de estructura de personalidad, pero si la avalancha de una serie de cambios y transformaciones personales que comienzan en una vuelta a la cotidianeidad de la vida, donde nos podremos encontrar con la experiencia de una p&eacute;rdida del sentido de la normalidad de la vida cuando descubre las diferencias entre el antes y el despu&eacute;s, tanto desde el punto de vista f&iacute;sico como psicol&oacute;gico.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La estructura y el soporte que formaron parte del contacto regular con el mundo m&eacute;dico y hospitalario durante el tiempo de la enfermedad dejan de serlo para regresar los pacientes a su vida cotidiana. Se puede sentir la p&eacute;rdida de esta fortificaci&oacute;n de protecci&oacute;n. La sensaci&oacute;n de control de la enfermedad se dispersa y se agolpan una serie de miedos, y con ellos la angustia.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Nuevas experiencias f&iacute;sicas aparecen en el panorama personal de un paciente. La evidencia de que nuestro cuerpo es mortal establece una experiencia de ruptura con un cuerpo entero, sano y lleno de vitalidad. Pero a pesar de ello se contin&uacute;a adelante, o neg&aacute;ndolo o integr&aacute;ndolo en nuestra imagen ps&iacute;quica corporal. Pero la fuerza persistente e intensa de la experiencia de enfermar oncol&oacute;gica hace que se inscriba un nuevo registro en nuestro cuerpo que nos hablar&aacute; de la vulnerabilidad que todos tenemos. En ocasiones la confianza en las sensaciones corporales queda rota. En m&uacute;ltiples casos se produce una p&eacute;rdida y modificaci&oacute;n del aspecto del cuerpo, tanto en relaci&oacute;n a determinadas partes como funciones, que afectar&aacute; a los cambios masivos y repentinos en la imagen corporal y en ocasiones a la identidad. Inevitablemente se dar&aacute; una hipervigilancia de las sensaciones corporales para poder aceptar estas modificaciones (Cf. S. Haber).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La fisura provocada en el antes y el despu&eacute;s conlleva una aceptaci&oacute;n y elaboraci&oacute;n de que el c&aacute;ncer es una enfermedad cr&oacute;nica y, a veces, tambi&eacute;n la cronificaci&oacute;n de los tratamientos y la toxicidad de los mismos. La preocupaci&oacute;n por una posible <i>reca&iacute;da</i> ocupa un lugar predominante en la vida de los pacientes. Tross y Holland recogen "que las complicaciones psicol&oacute;gicas m&aacute;s frecuentes en los sujetos que han sufrido c&aacute;ncer en general a medio y largo plazo toman la forma de preocupaci&oacute;n contin&uacute;a por la enfermedad, miedos a la reca&iacute;da, aumento del miedo a la muerte, sentimientos de da&ntilde;o f&iacute;sico, mayor sentido de vulnerabilidad y de incertidumbre respecto al futuro, sensaci&oacute;n de inadecuaci&oacute;n personal, sensaci&oacute;n de control disminuida, miedo al rechazo social, ansiedad y depresi&oacute;n" (Cf. J. Ferrero ).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En esta trayectoria cr&iacute;tica reaparecen en ocasiones problemas previos. Cuando irrumpe el c&aacute;ncer cada persona dispone de un espacio ps&iacute;quico previo organizado de forma estable o inestable, en equilibrio o en desequilibrio, ordenada o en desorden. Con esta plataforma previa las personas reaccionamos ante cualquier suceso vital al que debamos enfrentarnos en la vida y determinar&aacute; las reacciones emocionales que en mayor o menor medida contribuir&aacute;n a cierto grado de bienestar o malestar y autonom&iacute;a posible. En ocasiones, la carga de incontrolabilidad e incertidumbre que conlleva el c&aacute;ncer trae aparejada una ruptura del equilibrio a veces inestable previo.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La <i>familia</i> nuclea a los seres queridos, a los otros significativos con los que la persona recorre la vida. La familia y en concreto la relaci&oacute;n de pareja, es un apoyo indescriptible en todo el recorrido del proceso oncol&oacute;gico. Pero a veces el otro se asusta y se pone a distancia ps&iacute;quica con el enfermo. Aparecen m&uacute;ltiples combinaciones de v&iacute;nculos que van desde los seres queridos que acompa&ntilde;an, sostienen, apoyan, tranquilizan; aquellos que el enfermo consuela y sostiene al no enfermo; la familia que crea un cerco de silencio sobre el enfermo; aquellos familiares que niegan la situaci&oacute;n con la que se enfrentan; los que acuerdan un pacto mutuo de mentiras o no...</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En ocasiones <i>la relaci&oacute;n de pareja</i> no puede resistir los cambios provocados por el proceso de c&aacute;ncer y las tensiones que se dan en la fase de postratamiento. En otras, el c&aacute;ncer hace de detonante en los conflictos previos de la pareja.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Repercusiones    en relaci&oacute;n a la enfermedad y los tratamientos m&eacute;dicos</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Enfrentar el c&aacute;ncer    est&aacute; en estrecha relaci&oacute;n con el <i>significado personal</i> que    de forma simb&oacute;lica acompa&ntilde;a a la <i>enfermedad</i>. Autores como    Lipowski consideran el afrontamiento como "toda actividad cognitiva y motora    &#150;y emocional a&ntilde;adir&iacute;amos- que utiliza una persona enferma    para preservar su integridad f&iacute;sica y ps&iacute;quica, para recuperar    las funciones deterioradas de un modo reversible y para compensar en lo posible    cualquier deterioro irreversible". Afrontamiento adaptativo o desadaptativo    en funci&oacute;n de diversos factores tales como factores ambientales, de la    enfermedad e intrapersonales, entre los que se encuentran el significado subjetivo    de la misma y que influir&aacute;n en la elaboraci&oacute;n de esta situaci&oacute;n.    Este autor menciona la enfermedad como un reto, como un castigo, como un enemigo,    como debilidad &#150;fallo personal-, como liberaci&oacute;n &#150;de sus obligaciones    y responsabilidades-, como estrategia -obtener apoyo y condescendencia de los    dem&aacute;s-, como p&eacute;rdida o da&ntilde;o irreparable y como un valor    -se producir&aacute; un desarrollo individual- (Cf. J.Ferrero).</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Entran en escena    las <i>revisiones m&eacute;dicas</i> y con ellas la incertidumbre; cada vez    que un enfermo acude a una revisi&oacute;n va acompa&ntilde;ado de cierto nivel    de angustia inevitable por el enfrentamiento que significa volver a ponerse    en contacto con nuestra naturaleza humana de temporalidad. Es como un momento    de mayor &eacute;nfasis de la angustia, donde cristalizan los temores y la preocupaci&oacute;n    por la posible reaparici&oacute;n &#150;o agravamiento- de la enfermedad. El    c&aacute;ncer vuelve a ser por d&iacute;as o semanas el centro de atenci&oacute;n    de las vidas, produciendo alteraciones psicol&oacute;gicas significativas (insomnio,    irritabilidad, ansiedad elevada, quejas hipocondr&iacute;acas, ideas obsesivas,    estados depresivos, etc).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En esta vuelta a la normalidad de la vida, en ocasiones ensombrecido por la angustia, aparece el denominado "S&iacute;ndrome de Damocles" para referirse al malestar psicol&oacute;gico derivado no s&oacute;lo de la conciencia de vulnerabilidad a la enfermedad sino tambi&eacute;n a la dificultad ps&iacute;quica de poder desarrollar un proyecto vital a largo plazo.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Indudablemente entre las variables que influyen en la adaptaci&oacute;n del superviviente a la vida hay que considerar los factores m&eacute;dicos relacionados con el proceso de enfermar oncol&oacute;gico, que "incluyen el tipo de tumor diagnosticado, el curso de la enfermedad, las modalidades terap&eacute;uticas administradas, la respuesta tumoral al tratamiento, los efectos secundarios y complicaciones, las secuelas de la enfermedad, etc". Por tanto, cuanto mayores las complicaciones m&eacute;dicas mayor dificultad de recuperaci&oacute;n psicol&oacute;gica. (Cf. M.Die).</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Si los tratamientos    m&eacute;dicos producen <i>alteraciones f&iacute;sicas</i> provisionales pero    sobre todo definitivas, present&aacute;ndose limitaciones en las actividades    y funciones corporales &#150;por tanto en lo laboral (discapacitaciones), como    familiar (dependencia) y social (aislamiento), nos situar&aacute; en una posici&oacute;n    ps&iacute;quica donde aparece una imagen del antes y una actual, en la cual    tendremos que elaborar lo irreversible de la situaci&oacute;n e incorporar una    nueva imagen, si es posible, de forma constructiva.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Estas repercusiones    f&iacute;sicas consecuencia de los tratamientos, definitivas o pasajeros, y    dependientes del tipo de localizaci&oacute;n del tumor influir&aacute;n en la    calidad de vida de la persona. No s&oacute;lo se puede perder el &oacute;rgano    y la funci&oacute;n correspondiente, sino la <i>funci&oacute;n simb&oacute;lica</i>    que representa y a la que est&aacute; estrechamente unida. Por citar algunos    ejemplos, los aspectos referidos a la p&eacute;rdida del lenguaje (ca.laringe)    no s&oacute;lo refiri&eacute;ndose a la p&eacute;rdida de una funci&oacute;n,    el habla, sino aquella funci&oacute;n homeost&aacute;tica que aquel tiene; del    mismo modo hablar&iacute;amos de la alimentaci&oacute;n, digesti&oacute;n y    las disfunciones en la eliminaci&oacute;n fecal (ca. aparato digestivo). Tambi&eacute;n    en los tumores genitourinarios, la sexualidad se podr&iacute;a ver alterada    en su representaci&oacute;n mental. La incapacitaci&oacute;n de las funciones    mentales &#150;cognici&oacute;n, memoria, atenci&oacute;n, etc&#150; en relaci&oacute;n    a los tumores cerebrales. Por &uacute;ltimo citar, la repercusi&oacute;n en    la autoimagen consecuencia de cirug&iacute;as en cara, cabeza o bien otras zonas    del cuerpo y tambi&eacute;n hemiplejias, alopecias, etc.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Todas estas secuelas conllevan alteraciones significativas, as&iacute; como una interrupci&oacute;n importante en la vida del paciente superviviente tanto desde el punto de vista individual, familiar y social.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Las repercusiones    socio-laborales</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tambi&eacute;n en el &aacute;rea socio-laboral se experimentan duelos; para alguna de las personas que han atravesado un proceso de c&aacute;ncer y como consecuencia del mismo, se ha visto interrumpida su trayectoria profesional, con la consiguiente p&eacute;rdida econ&oacute;mica y las repercusiones que conlleva la misma a nivel personal y familiar; sin olvidar por ello los efectos psicol&oacute;gicos en cuanto a que el trabajo significa una fuente de valorizaci&oacute;n.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Con frecuencia se producen discapacitaciones tanto por efectos de la propia enfermedad como de las repercusiones permanentes f&iacute;sicas de la misma; por un lado, las dificultades econ&oacute;micas que se producir&aacute;n y por otra parte, solicitar una incapacidad laboral en ocasiones es vivenciado como una representaci&oacute;n de s&iacute; mismo como incapaz e impotente, sinti&eacute;ndose fuera del espacio social reservado a "los &uacute;tiles". Si junto a ello aparecen deterioro y desfiguraciones f&iacute;sicas, no es infrecuente encontrar el desencadenamiento de situaciones depresivas.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Estas p&eacute;rdidas del estilo de vida previo traen consigo un alejamiento de la vida social. Tambi&eacute;n en algunos supervivientes de c&aacute;ncer en su trabajo elaborativo de esta situaci&oacute;n de atravesamiento del c&aacute;ncer se produce cierto aislamiento social. Para otros, es resultado de efectos depresivos por no poder asumir los cambios y repercusiones.</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Algunas personas han expresado sentimientos de abandono o de no suficiente apoyo social tras pasar el tiempo de los tratamientos m&eacute;dicos. En esta misma l&iacute;nea cuando no es reconocido por parte de los otros el malestar ps&iacute;quico.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Un comentario    final</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>"No se trata    de aprender psicolog&iacute;a. Se trata de pensar psicol&oacute;gicamente"</i></font></p>     <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>J.    Bleger</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><i>"Pero al final    el m&eacute;dico se queda a solas con su paciente para encontrar con &eacute;l    la mejor soluci&oacute;n a su problema....Frente al enfermo en la consulta...    lo que observa el m&eacute;dico es todo el contexto de la enfermedad..."</i></font></p>      <p align="RIGHT"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>C&eacute;l&eacute;rier    M y cols.</b></font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Problema que est&aacute; enraizado en m&uacute;ltiples facetas adem&aacute;s de la org&aacute;nica: lo social, lo familiar, lo individual, lo ps&iacute;quico...</font></p>      <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La <i>relaci&oacute;n    m&eacute;dico-paciente</i> constituye un entramado siempre complejo de abordar.    La demanda del paciente &#150;que incluye no s&oacute;lo sus habilidades para    curar y la t&eacute;cnica impl&iacute;cita, sino todo aquello que tiene que    ver con el encuentro humano&#150; y la angustia que bordea cada momento de la    relaci&oacute;n, lo cual har&aacute; extremadamente delicado cada encuentro    y la labor m&eacute;dica por ello intensa, dif&iacute;cil y delicada.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dentro de nuestras obligaciones y responsabilidades como profesionales de la salud se encuentra dejar de lado la ya lejana dicotom&iacute;a cuerpo-mente y crear un espacio de trabajo com&uacute;n, donde lo ps&iacute;quico y lo f&iacute;sico tengan cabida y de estrecha cooperaci&oacute;n de equipo para atender eficazmente al enfermo oncol&oacute;gico.</font></p>      <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>      <!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Alizade AM. Duelos del cuerpo, Primer Congreso de Psicoan&aacute;lisis y XI Jornadas Cient&iacute;ficas "Los duelos y sus destinos. Depresiones hoy". Asociaci&oacute;n Psicoanal&iacute;tica de Uruguay, en psico-oncolog&iacute;a.org, Mayo, 1999.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076102&pid=S0378-4835200500030000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Alizade AM. Cl&iacute;nica con la muerte. Buenos Aires. Amorrortu Editores, 1996.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076103&pid=S0378-4835200500030000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">C&eacute;l&eacute;rier MC, Oresve C, Janiaud-Gouitaa J. El encuentro con el enfermo. Madrid, Ed. S&iacute;ntesis, 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076104&pid=S0378-4835200500030000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Die Trill M. Psico-oncolog&iacute;a. Madrid, Ades ediciones, 2003 El superviviente de c&aacute;ncer.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076105&pid=S0378-4835200500030000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Dolto F. La imagen inconsciente del cuerpo. Barcelona, Ed. Paidos, 1986.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076106&pid=S0378-4835200500030000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Ferrero J. El afrontamiento de un diagn&oacute;stico de c&aacute;ncer, Valencia, Ed.Promolibro, 1993.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076107&pid=S0378-4835200500030000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Fl&oacute;rez JA. Personalidad, estr&eacute;s y c&aacute;ncer: una aproximaci&oacute;n &eacute;tica e integral en la asistencia, Madrid, Zeneca Farma, 1999.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076108&pid=S0378-4835200500030000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Fl&oacute;rez JA. La comunicaci&oacute;n y comprensi&oacute;n del enfermo oncol&oacute;gico, Madrid, Zeneca Farma, 1997.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076109&pid=S0378-4835200500030000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Freud S. Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte, 1915.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076110&pid=S0378-4835200500030000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Freud S. M&aacute;s all&aacute; del principio del placer, 1920.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076111&pid=S0378-4835200500030000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Freud S. El yo y el Ello, 1923.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076112&pid=S0378-4835200500030000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Freud S. Inhibici&oacute;n, s&iacute;ntoma y angustia, 1926.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076113&pid=S0378-4835200500030000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Freud S. Obras Completas III, Madrid, Biblioteca Nueva, 1996.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076114&pid=S0378-4835200500030000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">G&oacute;mez R. El m&eacute;dico como persona en la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente, Madrid, Ed. Fundamentos, 2002</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076115&pid=S0378-4835200500030000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Gonz&aacute;lez de Rivera JL. Medicina Psicosom&aacute;tica, Madrid, Ades ediciones, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076116&pid=S0378-4835200500030000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Green et al. La pulsi&oacute;n de muerte, B.Aires, Amorrortu editores, 1991.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076117&pid=S0378-4835200500030000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Haber S. (comp.) C&aacute;ncer de mama. Manual de tratamiento psicol&oacute;gico., Barcelona, Ed. Paidos, 2000.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076118&pid=S0378-4835200500030000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Manoni M. Lo nombrado y lo innombrable. La &uacute;ltima palabra de la vida, B.Aires, Nueva Visi&oacute;n, 1992.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076119&pid=S0378-4835200500030000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Marino A. C&aacute;ncer y aparato ps&iacute;quico, Asociaci&oacute;n psicoanal&iacute;tica de Uruguay, en psicooncolog&iacute;a.org.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076120&pid=S0378-4835200500030000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Meseguer C. El adulto con c&aacute;ncer, en Psico-oncolog&iacute;a, Madrid, Ades ediciones, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076121&pid=S0378-4835200500030000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tizon JL. P&eacute;rdida, pena, duelo. Vivencias, investigaci&oacute;n, asistencia. Barcelona, Fundaci&oacute; Vidal i Barraquer, 2004.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076122&pid=S0378-4835200500030000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Schavelzon. Paciente con c&aacute;ncer, B. Aires, Cient&iacute;fica interamericana, 1988.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076123&pid=S0378-4835200500030000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Soussan PB. Le cancer. &Eacute;preuve de la maladie, dur&eacute;e de la d&eacute;pression. B. Jacobi, en Approche psychodynamique chez l'adulte, Editions &eacute;r&egrave;s, 2004.   </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4076124&pid=S0378-4835200500030000900023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alizade]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Duelos del cuerpo, Primer Congreso de Psicoanálisis y XI Jornadas Científicas "Los duelos y sus destinos: Depresiones hoy"]]></source>
<year>Mayo</year>
<month>, </month>
<day>19</day>
<publisher-name><![CDATA[Asociación Psicoanalítica de Uruguay]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alizade]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Clínica con la muerte]]></source>
<year>1996</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Amorrortu Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Célérier]]></surname>
<given-names><![CDATA[MC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Oresve]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Janiaud-Gouitaa]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El encuentro con el enfermo]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Síntesis]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Die Trill]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Psico-oncología]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ades ediciones]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dolto]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La imagen inconsciente del cuerpo]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ferrero]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El afrontamiento de un diagnóstico de cáncer]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[Valencia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Promolibro]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Flórez]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Personalidad, estrés y cáncer: una aproximación ética e integral en la asistencia]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Zeneca Farma]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Flórez]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La comunicación y comprensión del enfermo oncológico]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Zeneca Farma]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Freud]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte]]></source>
<year></year>
<publisher-loc><![CDATA[1915 ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Freud]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Más allá del principio del placer]]></source>
<year>1920</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Freud]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El yo y el Ello]]></source>
<year>1923</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Freud]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Inhibición, síntoma y angustia]]></source>
<year>1926</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Freud]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Obras Completas III]]></source>
<year>1996</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Biblioteca Nueva]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gómez]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El médico como persona en la relación médico-paciente]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fundamentos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González de Rivera]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Medicina Psicosomática]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ades ediciones]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Green]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La pulsión de muerte]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[B.Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Amorrortu editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Haber]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cáncer de mama: Manual de tratamiento psicológico]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Manoni]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Lo nombrado y lo innombrable: La última palabra de la vida]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[B.Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Nueva Visión]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Marino]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cáncer y aparato psíquico]]></source>
<year></year>
<publisher-name><![CDATA[Asociación psicoanalítica de Uruguay]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Meseguer]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El adulto con cáncer]]></article-title>
<source><![CDATA[Psico-oncología]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ades ediciones]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tizon]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Pérdida, pena, duelo: Vivencias, investigación, asistencia]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fundació Vidal i Barraquer]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schavelzon]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Paciente con cáncer]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[B. Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Científica interamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Soussan]]></surname>
<given-names><![CDATA[PB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="fr"><![CDATA[Le cancer: Épreuve de la maladie, durée de la dépression]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Jacobi]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Approche psychodynamique chez l'adulte]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-name><![CDATA[Editions érès]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
