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<journal-title><![CDATA[Medicina y Seguridad del Trabajo]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Escuela Nacional de Medicina del Trabajo. Instituto de Salud Carlos III]]></publisher-name>
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<article-id>S0465-546X2011000100009</article-id>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Valoración de la capacidad laboral de la malformación de Arnold Chiari tipo I]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Valuation of work disability of the Arnold Chiari malformation]]></article-title>
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<surname><![CDATA[Regal Ramos]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raúl Jesús]]></given-names>
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<institution><![CDATA[,Instituto Nacional de la Seguridad Social Madrid Unidad Médica del Equipo de Valoración de Incapacidades ]]></institution>
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<country>España</country>
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<fpage>95</fpage>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0465-546X2011000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0465-546X2011000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0465-546X2011000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Introducción: La reciente publicación de un documento de consenso por el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras, el aumento de la incidencia de malformación de Arnold - Chiari (por la cada vez más frecuente solicitud de RMN cervicales) y, paralelamente, el aumento de la presencia de estos pacientes en las consultas de los médicos encargados de valorar su capacidad funcional, nos invita a hacer una reflexión sobre la valoración laboral de estos pacientes. Objetivos: Esta revisión pretende realizar un acercamiento a distintos aspectos relevantes en la valoración de la discapacidad laboral de estos pacientes. Metodología: Se han revisado hasta Mayo de 2010 las siguientes bases de datos bibliográficas: Medline, Embase, Cochrane. Resultados: La intensidad de los síntomas (sobre todo dolor) no está en relación directa con la gravedad de las lesiones observadas en las pruebas de imagen. El cuadro clínico puede ser fluctuante, con períodos de agudización y de remisión. Los síntomas que mejor responden a la cirugía son los síntomas debido a compresión del tronco cerebral (especialmente la cervicocefalalgia), desapareciendo en algunos casos. Son factores de mala evolución postoperatoria la presencia en el examen prequirúrgico de atrofia, ataxia, escoliosis y que el tiempo entre el inicio de los síntomas y la cirugía haya sido superior a 2 años. Aquellas manifestaciones clínicas que no desaparecen en el postoperatorio ni en el periodo de seguimiento podrían estar relacionadas con el daño permanente de las vías nerviosas o de sus núcleos. Pese a tratarse de una enfermedad congénita podría tener la consideración de accidente de trabajo, si los síntomas se desencadenan tras un traumatismo. La evidencia de la eficacia del tratamiento para el dolor resulta escasa. Conclusiones: La evaluación de estos pacientes debe ser siempre individualizada, considerando las limitaciones orgánicas y/o funcionales, y relacionándolas con los requerimientos del puesto de trabajo, no obstante existen una serie de aspectos comunes relevantes en la valoración laboral de estos pacientes.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Introduction: The recent publication of a consensus document by the Research Institute of Rare Diseases, the increased incidence of Arnold-Chiari malformation (by the increased demand of cervical MRI) and, simultaneously, the increased presence of these patients in hospitals where doctors can assess their functional capacity, invites us to reflect on the assessment of the working disability of these patients. Objectives: This review pretends to make an approach to various relevant aspects on the assessment of these patients' working disability. Material and methods: The following bibliographical database have been reviewed until May 2010: Medline, Embase, Cochrane. Results: The intensity of the symptoms (mostly pain) is not directly related to the severity of the lesions observed in the imaging tests. The clinical symptoms may fluctuate, with periods of exacerbation and remission. The symptoms that best respond to surgery are those due to compression of the brainstem (especially cervical headache), disappearing in some cases. The presence of atrophy, ataxia, scoliosis in the pre surgery tests, and more than two years between the beginning of the symptoms and the surgery are poor post surgery evolution factors. Those clinical manifestations that do not disappear in the post surgery period or in the follow-up period could be related to permanent damage of the neural pathways or their nuclei. Despite being a congenital disease, it could be treated as a working accident, if symptoms appear after trauma. Evidence of the effectiveness of pain treatment is low. Conclusions: These patients' evaluation should always be individualized, considering the organic and or functional limitations and relating them to the requests of their job. Nevertheless, there exists a series of common relevant aspects in these patients' working assessment.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Malformación de Chiari]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Discapacidad laboral]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Repercusión Funcional]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Chiari I malformation]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Work disability]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Functional impact]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><a name="top"></a><b>REVISIÓN</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Valoraci&#243;n de la capacidad laboral de la malformaci&#243;n de Arnold Chiari tipo I</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Valuation of work disability of the Arnold Chiari malformation</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Ra&#250;l Jes&#250;s Regal Ramos</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Unidad M&#233;dica del Equipo de Valoraci&#243;n de Incapacidades. Instituto Nacional de la Seguridad Social Madrid. Espa&#241;a.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#bajo">Dirección para correspondencia</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducci&#243;n:</b> La reciente publicaci&#243;n de un documento de consenso por el Instituto de Investigaci&#243;n de Enfermedades Raras, el aumento de la incidencia de malformaci&#243;n de Arnold - Chiari (por la cada vez m&#225;s frecuente solicitud de RMN cervicales) y, paralelamente, el aumento de la presencia de estos pacientes en las consultas de los m&#233;dicos encargados de valorar su capacidad funcional, nos invita a hacer una reflexi&#243;n sobre la valoraci&#243;n laboral de estos pacientes.    <br><b>Objetivos:</b> Esta revisi&#243;n pretende realizar un acercamiento a distintos aspectos relevantes en la valoraci&#243;n de la discapacidad laboral de estos pacientes.    <br><b>Metodolog&#237;a:</b> Se han revisado hasta Mayo de 2010 las siguientes bases de datos bibliogr&#225;ficas: Medline, Embase, Cochrane.    <br><b>Resultados:</b> La intensidad de los s&#237;ntomas (sobre todo dolor) no est&#225; en relaci&#243;n directa con la gravedad de las lesiones observadas en las pruebas de imagen.    <br>El cuadro cl&#237;nico puede ser fluctuante, con per&#237;odos de agudizaci&#243;n y de remisi&#243;n.    <br>Los s&#237;ntomas que mejor responden a la cirug&#237;a son los s&#237;ntomas debido a compresi&#243;n del tronco cerebral (especialmente la cervicocefalalgia), desapareciendo en algunos casos.    <br>Son factores de mala evoluci&#243;n postoperatoria la presencia en el examen prequir&#250;rgico de atrofia, ataxia, escoliosis y que el tiempo entre el inicio de los s&#237;ntomas y la cirug&#237;a haya sido superior a 2 a&#241;os.    <br>Aquellas manifestaciones cl&#237;nicas que no desaparecen en el postoperatorio ni en el periodo de seguimiento podr&#237;an estar relacionadas con el da&#241;o permanente de las v&#237;as nerviosas o de sus n&#250;cleos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Pese a tratarse de una enfermedad cong&#233;nita podr&#237;a tener la consideraci&#243;n de accidente de trabajo, si los s&#237;ntomas se desencadenan tras un traumatismo.    <br>La evidencia de la eficacia del tratamiento para el dolor resulta escasa.    <br><b>Conclusiones:</b> La evaluaci&#243;n de estos pacientes debe ser siempre individualizada, considerando las limitaciones org&#225;nicas y/o funcionales, y relacion&#225;ndolas con los requerimientos del puesto de trabajo, no obstante existen una serie de aspectos comunes relevantes en la valoraci&#243;n laboral de estos pacientes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Malformaci&#243;n de Chiari, Discapacidad laboral, Repercusi&#243;n Funcional.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>ABSTRACT</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introduction:</b> The recent publication of a consensus document by the Research Institute of Rare Diseases, the increased incidence of Arnold-Chiari malformation (by the increased demand of cervical MRI) and, simultaneously, the increased presence of these patients in hospitals where doctors can assess their functional capacity, invites us to reflect on the assessment of the working disability of these patients.    <br><b>Objectives:</b> This review pretends to make an approach to various relevant aspects on the assessment of these patients' working disability.    <br><b>Material and methods:</b> The following bibliographical database have been reviewed until May 2010: Medline, Embase, Cochrane.    <br><b>Results:</b> The intensity of the symptoms (mostly pain) is not directly related to the severity of the lesions observed in the imaging tests.    <br>The clinical symptoms may fluctuate, with periods of exacerbation and remission.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>The symptoms that best respond to surgery are those due to compression of the brainstem (especially cervical headache), disappearing in some cases.    <br>The presence of atrophy, ataxia, scoliosis in the pre surgery tests, and more than two years between the beginning of the symptoms and the surgery are poor post surgery evolution factors.    <br>Those clinical manifestations that do not disappear in the post surgery period or in the follow-up period could be related to permanent damage of the neural pathways or their nuclei.    <br>Despite being a congenital disease, it could be treated as a working accident, if symptoms appear after trauma.    <br>Evidence of the effectiveness of pain treatment is low.    <br><b>Conclusions:</b> These patients' evaluation should always be individualized, considering the organic and or functional limitations and relating them to the requests of their job. Nevertheless, there exists a series of common relevant aspects in these patients' working assessment.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> Chiari I malformation, Work disability, Functional impact.</font></p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Bajo el t&#233;rmino de Malformaci&#243;n de Chiari se agrupan una serie de anomal&#237;as cong&#233;nitas de la base del cr&#225;neo caracterizadas fundamentalmente por descenso de las am&#237;gdalas cerebelosas por detr&#225;s del bulbo y m&#233;dula espinal en el canal cervical a trav&#233;s del agujero occipital (<a href="#f1">Figura 1</a>) y, desplazamiento del bulbo hacia el canal cervical con la parte inferior del cuarto ventr&#237;culo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b><a name="f1"></a>Figura 1. Descenso de 5 mm. de las am&#237;gdalas cerebelosas    <br>por debajo del foramen magnum.</b>    <br><img src="/img/revistas/mesetra/v57n222/revision_figura1.jpg" width="313" height="312"></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Aunque existen diversas teor&#237;as, no hay ninguna universalmente aceptada que explique el desarrollo de una malformaci&#243;n de Chiari.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Existen 5 subtipos (0 a IV) de malformaci&#243;n de Chiari. En el tipo 0 existen solo una alteraci&#243;n de la hidrodin&#225;mica del LCR a nivel del foramen m&#225;gnum con m&#237;nimos datos de herniaci&#243;n amigdalar o sin ellos. El tipo I es el m&#225;s frecuente y es al que haremos referencia en este trabajo, es la denominada malformaci&#243;n de Chiari del adulto. En el tipo I se produce herniaci&#243;n caudal de las am&#237;gdalas cerebelosas mayor de 5 mm.<sup>1</sup> por debajo del foramen m&#225;gnum y aunque se asocia a siringomielia en el 50% de los casos, no suelen existir otras anomal&#237;as cerebrales asociadas (no suele acompa&#241;arse de descenso del tronco del enc&#233;falo o del 4<sup>o</sup> ventr&#237;culo y la hidrocefalia solo aparece en el 3-10% de los casos). El tipo II suele debutar en la infancia y se asocia siempre con espina b&#237;fida abierta e hidrocefalia. El tipo III generalmente es incompatible con la vida y por &#250;ltimo el tipo IV asocia aplasia o hipoplasia del cerebelo</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La t&#233;cnica diagn&#243;stica de elecci&#243;n es la resonancia magn&#233;tica<sup>2</sup>. La RM, pone de manifiesto no s&#243;lo la anomal&#237;a de la uni&#243;n cr&#225;neo-vertebral, sino tambi&#233;n su intensidad, la repercusiones sobre las estructuras vecinas y la presencia de siringomielia</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El &#250;nico tratamiento eficaz es el quir&#250;rgico y esta indicado cuando la progresi&#243;n o intensidad de los s&#237;ntomas provocan una incapacidad significativa<sup>3</sup> El tratamiento de elecci&#243;n para estos pacientes es la craniectom&#237;a descompresiva suboccipital (que suele ampliarse con una laminectom&#237;a de C1 y C2) con apertura de la duramadre y colocaci&#243;n de una plastia de dura para ampliar el espacio de la fosa posterior. Cuando asocia hidrocefalia debe implantarse una derivaci&#243;n de LCR</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los pacientes asintom&#225;ticos sin siringomielia no son candidatos a cirug&#237;a, mientras que en los que presentan siringomielia se recomienda la cirug&#237;a cuando la cl&#237;nica progresa o la RM demuestra aumento del crecimiento del quiste</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">El tratamiento no quir&#250;rgico abarca el tratamiento del dolor y la terapia de rehabilitaci&#243;n. Si la evidencia del tratamiento farmacol&#243;gico para el dolor resulta escasa (anticonvulsivantes, anest&#233;sicos locales, antidepresivos, opi&#225;ceos y otros analg&#233;sicos), la del tratamiento no farmacol&#243;gico, como la estimulaci&#243;n la estimulaci&#243;n el&#233;ctrica medular o perif&#233;rica, resulta inexistente. El tratamiento rehabilitador va encaminado a aliviar el dolor, mejorar la amplitud del recorrido articular, normalizar el tono, reducir la espasticidad, reeducar las reacciones de equilibrio y de la marcha, disminuir los problemas orofaciales, como disfon&#237;a, disartria y disfagia,..</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Valoración laboral</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La valoraci&#243;n de estos pacientes debe ser siempre individualizada, evaluando cada s&#237;ntoma y la intensidad de estos, pero vamos a realizar un acercamiento a los distintos aspectos relevantes en la valoraci&#243;n laboral de estos pacientes.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Valoraci&#243;n de la cl&#237;nica</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La intensidad de los s&#237;ntomas (sobre todo el dolor) no est&#225; en relaci&#243;n directa con la gravedad de las lesiones observadas en las pruebas de imagen<sup>4</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Existe mucha variabilidad cl&#237;nica entre los pacientes pudiendo presentarse como un hallazgo casual, con manifestaciones cl&#237;nicas inespec&#237;ficas o con signos neurol&#243;gicos graves.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El inicio suele ser insidioso y progresivo. La cefalea suboccipital es el s&#237;ntoma y la forma de presentaci&#243;n m&#225;s frecuente (60-70% de los casos). Las alteraciones sensitivas en miembros superiores, sobre todo parestesias, son el segundo s&#237;ntoma en frecuencia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Adem&#225;s debemos tener en cuenta que el cuadro cl&#237;nico puede ser fluctuante, con per&#237;odos de agudizaci&#243;n y de remisi&#243;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En aquellos pacientes asintom&#225;ticos a los que se les realiza una RMN cervical por otro motivo (afectaci&#243;n radicular por hernia discal, para descartar fractura,..) y se les descubre como hallazgo casual la presencia de esta malformaci&#243;n en un grado leve, probablemente no deberemos plantearnos la incapacidad laboral.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Valoraremos tambi&#233;n el impacto ps&#237;quico de esta patolog&#237;a y su grado, ya que con frecuencia es necesario el apoyo de un especialista.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El conocimiento fisiopatol&#243;gico de la cl&#237;nica es necesario para realizar una correcta valoraci&#243;n laboral:</font></p>     <blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">- Los s&#237;ntomas secundarios a alteraciones de la din&#225;mica del LCR (cefalea suboccipital, cervicalgia, mareos, v&#233;rtigos, ac&#250;fenos, hipoacusia, diplopia, fotopsias, visi&#243;n borrosa, fotofobia,..) aparecen o empeoran al realizar esfuerzos (defecaci&#243;n, tos, estornudo, ejercicio f&#237;sico, etc.). Las cervicalgias, se caracterizan por carecer de distribuci&#243;n radicular y estar acompa&#241;adas de molestias continuas, urentes y profundas, localizadas en hombros, nuca o miembros superiores y que t&#237;picamente aumentan con maniobras de Valsalva</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">- Entre los s&#237;ntomas secundarios a compresi&#243;n afectaci&#243;n cerebelosa tenemos la ataxia, nistagmus vertical hacia abajo, temblor, alteraci&#243;n de la coordinaci&#243;n<sup>5</sup>. La posturograf&#237;a din&#225;mica permite evaluar objetivamente los trastornos del equilibrio.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">- Los s&#237;ntomas secundarios a compresi&#243;n de m&#233;dula y de bulbo incluyen afectaci&#243;n de primera neurona motora y segunda neurona motora, afectaci&#243;n de la sensibilidad, e incluso en casos muy avanzados puede haber afectaci&#243;n de esf&#237;nteres.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">- S&#237;ntomas secundarios a afectaci&#243;n de pares craneales bajos (se afectan en 15-25% de casos) como disartria, disfon&#237;a, par&#225;lisis de cuerdas vocales, disfagia, ausencia de reflejo nauseoso, neuralgia del trig&#233;mino o del glosofar&#237;ngeo, bradicardia sinusal.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">- Los s&#237;ntomas secundarios a siringomielia (aproximadamente el 90% de los casos de siringomielia ocurren en la malformaci&#243;n de Chiari tipo I, mientras que s&#243;lo un 50% de los pacientes con malformaci&#243;n de Chiari tipo I tienen asociada siringomielia) incluyen s&#237;ntomas de s&#237;ndrome centromedular (disociaci&#243;n termoalg&#233;sica suspendida con amiotrofia braquial) y/o de siringomielia a nivel del bulbo o siringobulbia (par&#225;lisis del paladar o de las cuerdas vocales, disartria, nistagmo horizontal o vertical, mareos epis&#243;dicos, debilidad o amiotrofia lingual, la hipoalgesia trigeminal)</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Valoraci&#243;n del tratamiento</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Valoraremos las limitaciones derivadas de la cirug&#237;a (por la presencia de v&#225;lvulas ventr&#237;culo-peritoneales, de artrodesis occipito-cervicales,..) y las derivadas del tratamiento farmacol&#243;gico (opi&#225;ceos, anticonvulsivantes, psicof&#225;rmacos,..).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Debemos tener en cuenta que el &#250;nico tratamiento eficaz es el quir&#250;rgico y esta indicado cuando la progresi&#243;n o intensidad de los s&#237;ntomas provocan una incapacidad significativa. Los pacientes asintom&#225;ticos sin siringomielia no son candidatos a cirug&#237;a, mientras que en los que presentan siringomielia se recomienda la cirug&#237;a cuando progresan la cl&#237;nica o las alteraciones en la RMN.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La eficacia de los analg&#233;sicos es escasa.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El tratamiento rehabilitados va encaminado adem&#225;s de a aliviar el dolor, a mejorar el recorrido articular, reeducar equilibrio y marcha, disminuir disfon&#237;a, disartria, disfagia,..</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Valoraci&#243;n del pron&#243;stico</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los s&#237;ntomas que mejor responden a la cirug&#237;a son los s&#237;ntomas debidos a compresi&#243;n del tronco cerebral (especialmente la cervicocefalalgia), desapareciendo en algunos casos<sup>6</sup> y, tambi&#233;n, el s&#237;ndrome cerebeloso. Por tanto, cuando estos s&#237;ntomas sean la principal causa de la limitaci&#243;n laboral de estos pacientes, debemos valorarlos tras la cirug&#237;a.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tambi&#233;n debemos tener presente que aquellas manifestaciones cl&#237;nicas que no desaparecen en el postoperatorio ni en el periodo de seguimiento podr&#237;an estar relacionadas con el da&#241;o permanente de las v&#237;as nerviosas o de sus n&#250;cleos<sup>7</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Son factores de mala evoluci&#243;n postoperatoria: la presencia en el examen prequir&#250;rgico de atrofia, ataxia, escoliosis y el tiempo entre el inicio de los s&#237;ntomas y la cirug&#237;a (si es superior a 2 a&#241;os puede hacer que los signos derivados de la compresi&#243;n de estructuras de la fosa posterior sean relativamente resistentes al tratamiento). Pese a que como hemos visto, la cl&#237;nica mejora tras la cirug&#237;a, algunos autores como Rhoton<sup>8</sup>, sostienen que el mayor beneficio de la cirug&#237;a es detener la progresi&#243;n de la patolog&#237;a</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Escalas</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En casos muy graves debemos aplicar diversas escalas que nos orienten sobre la necesidad de terceras personas para la realizaci&#243;n de ABVD: Barthel, Katz, Lawton, FIM, Nottingham, etc,.. El balance muscular podemos graduarlo con la escala de Daniels.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Otros aspectos a valorar</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Aunque el Chiari tipo I puede ser asintom&#225;tico de por vida, si despu&#233;s de un traumatismo se desencadenan los s&#237;ntomas, estos han sido considerados por algunos jueces como originados por el traumatismo, lo cual implica que pese a tratarse de una enfermedad cong&#233;nita podr&#237;a tener la consideraci&#243;n de accidente de trabajo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Profesiones sujetas a determinados requerimientos psicof&#237;sicos establecidos por normativa (pilotos, conductores profesionales,..), deber&#225;n permanecer en IT hasta que cumplan &#233;stos requisitos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para concluir, debemos tener presente que la valoraci&#243;n de la capacidad laboral de un trabajador requiere objetivar las limitaciones org&#225;nicas y/o funcionales, pero tambi&#233;n resulta imprescindible conocer los requerimientos del puesto de trabajo, con objeto de poder determinar si las limitaciones impiden al trabajador desarrollar su actividad labora. Esta revisi&#243;n recoge los aspectos m&#225;s relevantes de la valoraci&#243;n de la discapacidad laboral de los pacientes con Chiari tipo I.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Referencias bibliográficas</b></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Payner TD, Prenger E, Berger TS, Crone KR. Acquired Chiari Malformations: incidence, diagnosis, and management. Neurosurgery. 1994;34:429-34.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3015285&pid=S0465-546X201100010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Ventureyra EC, Asis HA, VassilyadiM: The role of cine flor MRI in children with Chiari I malformation. Childs Nerv Syst 2003. 19:109-13.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3015287&pid=S0465-546X201100010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Mart&#237;nez-Vila E, Riverol Fern&#225;ndez M, Irimia Sieira P. S&#237;ndrome vestibular central. REV MED UNIV NAVARRA/VOL 47, N<sup>o</sup> 4, 2003, 51-59.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3015289&pid=S0465-546X201100010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. <a target="_blank" href="http://www.semergen.es/semergen/microsites/manuales/consenso_chiari">http://www.semergen.es/semergen/microsites/manuales/consenso_chiari</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3015291&pid=S0465-546X201100010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Bell W. et al: Symptomatic Arnold Chiari malformation: review of experience with 22 cases. J of Neurosurg 66, 812-816, 1987</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3015293&pid=S0465-546X201100010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. Bindal AK, Dunsker SB, Tew JM. Chiari I malformation: classification and management. Neurosurgery 1995; 37(6): 1069-74.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3015294&pid=S0465-546X201100010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7.  Álvarez-Betancourt,L; Garc&#237;a-Rentaria, JA; López- Ortega, SJ; Caldera-Duarte, A.: Malformaci&#243;n de Chiari tipo I: evoluci&#243;n postoperatoria a 2 a&#241;os. An&#225;lisis de 10 casos. Neurocirug&#237;a 2005; 16:34-38.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3015296&pid=S0465-546X201100010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">8. Rothon A. et al: Mycrosurgery of siringomielia and syringolielic cor syndrom. En Schmidek, H.H and Sweet, W.H., ed W.B. Saunders Co. Philadelphia 1995.2: 1745-1764.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3015298&pid=S0465-546X201100010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/mesetra/v57n222/seta.gif" width="15" height="17"></a><a name="bajo"></a><b>Dirección para correspondencia:</b>    <br>Ra&#250;l Jes&#250;s Regal Ramos    <br>Unidad M&#233;dica del Equipo de Valoraci&#243;n de Incapacidades    <br>Lope de Hoyos, 169    <br>28002 Madrid. Espa&#241;a    <br>Tfno: 915907432    <br>E-mail: <a href="mailto:raul-jesus.regal@inss.seg.social">raul-jesus.regal@inss.seg.social</a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Recibido: 03-12-10    ]]></body>
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