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<journal-title><![CDATA[Revista Española de Enfermedades Digestivas]]></journal-title>
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<institution><![CDATA[,Servicio Aragonés de la Salud Centro de Salud Almozara ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <div align="center">       <center>   <table border="1" width="30%">     <tr>       <td width="100%" align="center"><font face="Arial"><b>INFORMACIÓN AL         PACIENTE</b></font></td>     </tr>   </table>   </center> </div>     <p align="center">    <br> <font face="Arial" size="2"><b>Secci&oacute;n coordinada por:</b>    <br> V. F. Moreira y A. L&oacute;pez San Rom&aacute;n    <br> <i> Servicio de Gastroenterolog&iacute;a. Hospital Universitario Ram&oacute;n y Cajal. Madrid</i></font></p>     <p align="left"><font size=5><b>Alteraciones digestivas por antiinflamatorios no esteroideos</b></font></p>     <p align="left">&nbsp;</p>     <p align="left"><b>¿QUÉ SON?</b></p>     <p>Los f&aacute;rmacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) son un grupo de medicamentos ampliamente usados para tratar el dolor, la inflamaci&oacute;n y la fiebre. Incluye medicamentos tan conocidos y usados como el &aacute;cido acetil-salic&iacute;lico (Aspirina<sup>&reg;</sup>), ibuprofeno, indometacina, diclofenaco, piroxicam, etc.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se trata de medicaciones que han contribuido de forma muy importante a mejorar la calidad de vida del ser humano, aliviando s&iacute;ntomas como el dolor o la fiebre, y ayudando a controlar enfermedades incapacitantes como las enfermedades reum&aacute;ticas. Adem&aacute;s, algunos de ellos, como el &aacute;cido acetil-salic&iacute;lico, se usan en la prevenci&oacute;n y tratamiento de enfermedades vasculares tan importantes como el infarto de miocardio o los accidentes vasculares cerebrales, debido a que tienen la propiedad de disminuir la capacidad de las plaquetas para unirse y formar trombos (efecto antiagregante).</p>     <p><b>¿PUEDEN PRODUCIR EFECTOS NOCIVOS?</b></p>     <p>Pues s&iacute;. Estos medicamentos, por su mecanismo de acci&oacute;n, pueden producir efectos no deseables en el organismo y, muy especialmente, en el aparato digestivo. Entre ellos cabe destacar la producci&oacute;n de lesiones en la mucosa que recubre la superficie interna de todo el tubo digestivo, en especial del est&oacute;mago y duodeno, provocando la aparici&oacute;n de erosiones o &uacute;lceras que pueden llegar a sangrar, causando una hemorragia digestiva, o incluso a perforar la pared del &oacute;rgano donde asientan. Esto se produce porque debilitan unas prote&iacute;nas (enzimas) esenciales para mantener &iacute;ntegra la mucosa digestiva y para otras funciones del organismo como la funci&oacute;n renal. Por ello, tambi&eacute;n pueden alterar la funci&oacute;n de los ri&ntilde;ones en algunos pacientes que tienen alguna enfermedad predisponente como por ejemplo la cirrosis hep&aacute;tica.</p>    <p>   Es muy importante resaltar que la aparici&oacute;n de erosiones y &uacute;lceras puede producirse independientemente de cu&aacute;l sea la v&iacute;a de administraci&oacute;n del f&aacute;rmaco (oral, inyectable o rectal) y que su toma por v&iacute;a oral junto con alimentos o despu&eacute;s de las comidas no protege de su aparici&oacute;n. No obstante, el riesgo no es igual para todas las personas, depende de la dosis, de la duraci&oacute;n del tratamiento, de la utilizaci&oacute;n de otras medicaciones concomitantes, entre otros.</p>    <p>   Tampoco todos los AINE tienen el mismo riesgo de producir estos efectos secundarios y recientemente se est&aacute;n incorporando nuevos f&aacute;rmacos dise&ntilde;ados para que no lesionen la mucosa digestiva. Son los llamados &ldquo;AINE selectivos&rdquo; o Coxibs.</p>     <p>   <b>SÍNTOMAS</b></p>     <p>En torno a un 20% de los pacientes que toman AINE pueden sentir algunas molestias digestivas como pesadez, ardor o dolor en la regi&oacute;n del est&oacute;mago. En general estos s&iacute;ntomas no tienen trascendencia cl&iacute;nica y remiten al abandonar el f&aacute;rmaco o, cuando ello no es aconsejable, con la adici&oacute;n por parte del m&eacute;dico de un medicamento protector.</p>     <p>   Entre un 15-30% de los pacientes pueden presentar erosiones en la mucosa del tubo digestivo, que en muchos casos no llegan a producir s&iacute;ntomas, y que s&oacute;lo pueden diagnosticarse si en ese momento se les practica una gastroscopia. Estas erosiones tampoco suelen tener trascendencia cl&iacute;nica y cicatrizan muy r&aacute;pidamente al cesar el tratamiento.</p>    <p>   Sin embargo, un porcentaje mucho menor, de aproximadamente un 2%, presenta una complicaci&oacute;n cl&iacute;nicamente importante, como una verdadera &uacute;lcera en duodeno o est&oacute;mago, una hemorragia o una perforaci&oacute;n, que puede ser potencialmente grave para la salud del paciente y que requerir&aacute; tratamiento m&eacute;dico.</p>     <p>   <b>DIAGNÓSTICO</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es muy importante que el paciente informe al m&eacute;dico si tiene antecedentes de &uacute;lcera gastroduodenal, de hemorragia digestiva u otras enfermedades digestivas. Tambi&eacute;n es importante que le informe si padece enfermedades graves (de coraz&oacute;n, hep&aacute;ticas, renales, diabetes, etc.) o toma otros medicamentos, muy especialmente anticoagulantes (como el Sintrom<sup>&reg;</sup>) o corticosteroides, que podr&iacute;an potenciar el riesgo de efectos secundarios.</p>     <p>   Cuando un enfermo en tratamiento con AINE presenta molestias digestivas (pesadez, ardor, dolor, etc., en el abdomen) o v&oacute;mitos de contenido oscuro o rojizo u observa que las heces son negras o rojizas, debe ponerse r&aacute;pidamente en contacto con su m&eacute;dico, quien valorar&aacute; que actuaci&oacute;n es la m&aacute;s aconsejable, que puede ser desde la suspensi&oacute;n del AINE, la prescripci&oacute;n de un medicamento protector, la realizaci&oacute;n de an&aacute;lisis o una gastroscopia para explorar el est&oacute;mago y duodeno.</p>     <p>   <b>TRATAMIENTO</b></p>     <p>En el caso de las lesiones digestivas producidas por AINE la mejor estrategia es la <i> prevenci&oacute;n</i>. Existen una serie de <i> factores de riesgo</i> que hacen que algunos pacientes sean m&aacute;s susceptibles, como tener antecedentes de &uacute;lcera o hemorragia digestiva; se trata de pacientes de edad avanzada (m&aacute;s de 65 a&ntilde;os), o que presentan enfermedades graves asociadas, o precisan dosis elevadas o combinaciones de m&aacute;s de un AINE, o que toman otros medicamentos que pueden incrementar el riesgo. En tales casos, el m&eacute;dico deber&aacute; valorar el a&ntilde;adir un medicamento protector (omeprazol o similar) o usar un AINE selectivo (Coxib).</p>     <p>   Cuando a pesar de todas las cautelas se llega a producir una complicaci&oacute;n, el tratamiento depender&aacute; de la entidad de la misma. Las &uacute;lceras producidas por estos medicamentos responden bien al tratamiento habitual. Otras complicaciones m&aacute;s graves, como una hemorragia o una perforaci&oacute;n, requerir&aacute;n hospitalizaci&oacute;n y un tratamiento m&aacute;s intensivo, que podr&iacute;a incluir la administraci&oacute;n de transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea, coagulaci&oacute;n de la lesi&oacute;n que sangra mediante una endoscopia digestiva y, afortunadamente con mucha menor frecuencia, una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica.</p>     <p>   <b>PUNTOS PRINCIPALES</b></p>     <p>Los AINE son unos excelentes medicamentos que han ayudado mucho al control de los s&iacute;ntomas de muchas enfermedades. Cada a&ntilde;o se dise&ntilde;an nuevos AINE m&aacute;s seguros que tienen menor riesgo de producir lesiones. Adem&aacute;s, conocemos algunas caracter&iacute;sticas de los pacientes que los hacen m&aacute;s susceptibles a padecer estas complicaciones (antecedentes de &uacute;lcera, edad superior a 65 a&ntilde;os, o con enfermedades graves asociadas, o que precisan dosis elevadas o combinaciones de m&aacute;s de un AINE, o que toman otros medicamentos que pueden incrementar el riesgo), lo que nos ayuda a establecer medidas de prevenci&oacute;n. Sin embargo, a d&iacute;a de hoy, no es posible garantizar que un paciente determinado no va a sufrir una complicaci&oacute;n si los toma. Incluso personas sin ning&uacute;n factor de riesgo, j&oacute;venes, que toman dosis bajas o aisladas de uno de estos medicamentos, pueden sufrir una lesi&oacute;n potencialmente grave. Por ello, es muy importante que informe a su m&eacute;dico si tiene los antecedentes que hemos citado y que, al menor s&iacute;ntoma, se lo comunique para establecer las medidas adecuadas lo m&aacute;s r&aacute;pidamente posible.</p>     <p align="right">E. Bajador Andreu y C. M. Pueyo Salavera<sup>1</sup></p>     <p align="right"><i>Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Universitario Miguel Servet.    <br>   <sup>1</sup>C.S. Almozara. Servicio Aragon&eacute;s de la Salud. Zaragoza</i></p>     ]]></body>
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