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<institution><![CDATA[,Hospital 12 de Octubre Servicio de Aparato Digestivo ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <div align="center">       <center>   <table border="1" width="30%">     <tr>       <td width="100%" align="center"><font face="Arial"><b>INFORMACIÓN AL         PACIENTE</b></font></td>     </tr>   </table>   </center> </div>     <p align="center"><b>    <br> <font face="Arial" size="2">Secci&oacute;n coordinada por:    <br> </font></b><font face="Arial" size="2">V. F. Moreira y A. L&oacute;pez San Rom&aacute;n    <br> Servicio de Gastroenterolog&iacute;a. Hospital Universitario Ram&oacute;n y Cajal. Madrid</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font size=5>Hepatopat&iacute;a grasa no alcoh&oacute;lica</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>¿QUE ES?</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La hepatopat&iacute;a grasa no alcoh&oacute;lica (HEGNA) es una enfermedad del h&iacute;gado ("hepatopat&iacute;a") que se produce por el ac&uacute;mulo excesivo de grasa dentro de las c&eacute;lulas del h&iacute;gado ("hepatopat&iacute;a grasa"). Esta lesi&oacute;n se diagnostica al observar al microscopio una peque&ntilde;a muestra del h&iacute;gado obtenida mediante una biopsia. Los individuos que tienen el h&iacute;gado lesionado por beber mucho alcohol tambi&eacute;n tienen grasa en el h&iacute;gado. Sin embargo, las personas que tienen HEGNA no beben alcohol o lo beben en cantidades muy peque&ntilde;as, que no hacen da&ntilde;o al h&iacute;gado. Por eso, para diferenciarlas, a esta enfermedad se le ha a&ntilde;adido el apellido "no alcoh&oacute;lica".</p>    <p>   Aunque la grasa es lo m&aacute;s t&iacute;pico de esta enfermedad, en el h&iacute;gado de algunos enfermos pueden verse tambi&eacute;n otras alteraciones como son la inflamaci&oacute;n y las cicatrices. Por eso, seg&uacute;n lo que se vea al microscopio se distinguen tres tipos de enfermos con HEGNA. En el tipo 1 la lesi&oacute;n se llama "esteatosis simple", que significa que el enfermo s&oacute;lo tiene grasa en el h&iacute;gado. En el tipo 2 la lesi&oacute;n se llama "esteatohepatitis" que significa que adem&aacute;s de grasa, se ha encontrado inflamaci&oacute;n y, a veces, cicatrices (los m&eacute;dicos llaman "fibrosis" a estas cicatrices). En el tipo 3 la lesi&oacute;n se llama "cirrosis" y significa que el enfermo tiene el h&iacute;gado con muchas cicatrices (es el grado m&aacute;ximo de "fibrosis") rodeando a la poca grasa e inflamaci&oacute;n que quedan. Conocer en un enfermo concreto cu&aacute;l de estos tres tipos de lesi&oacute;n tiene es importante, ya que su gravedad es diferente y las visitas al m&eacute;dico y el tratamiento est&aacute;n condicionadas por ello.</p>     <p><b>¿ES UNA ENFERMEDAD RARA?</b></p>     <p>En absoluto, es una enfermedad muy frecuente en los pa&iacute;ses desarrollados como el nuestro. En ellos, aproximadamente el 20% de las personas adultas la sufren. Hoy en d&iacute;a, la HEGNA es la enfermedad del h&iacute;gado m&aacute;s frecuente, por encima de la producida por el alcohol y de la hepatitis C. Probablemente, el n&uacute;mero de personas con HEGNA aumentar&aacute; en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, a la vez que enfermedades como la obesidad y la diabetes a las que se asocia con mucha frecuencia. Por suerte, la mayor&iacute;a de los enfermos con HEGNA tienen una lesi&oacute;n de tipo 1 ("esteatosis simple"), que es la menos grave.</p>     <p><b>¿POR QU&Eacute; SE PRODUCE?</b></p>     <p>No se conoce la causa exacta de esta enfermedad. Se sabe que hasta el 90% de pacientes con HEGNA son obesos, el 75% son diab&eacute;ticos (con diabetes de tipo 2, que es la del adulto) y que un 30% tienen hiperlipemia, que quiere decir aumento de las grasas en la sangre (colesterol y/o triglic&eacute;ridos). Con frecuencia, el mismo enfermo tiene a la vez estas tres alteraciones (a veces tambi&eacute;n con la tensi&oacute;n arterial alta) y entonces se dice que tiene un "s&iacute;ndrome metab&oacute;lico", el cual adem&aacute;s predispone a la arteriosclerosis y a sufrir enfermedades del coraz&oacute;n (infarto) y embolias cerebrales. La obesidad, la diabetes tipo 2, la hiperlipemia y el s&iacute;ndrome metab&oacute;lico son los factores de riesgo principales para tener una HEGNA llamada "primaria". El mecanismo fundamental parece ser un defecto en la acci&oacute;n de la insulina sobre el metabolismo de las grasas ("resistencia a la insulina"), por lo que estas se acumulan en exceso en el h&iacute;gado, dando lugar a la lesi&oacute;n de tipo 1 o "esteatosis simple". Se cree que la grasa acumulada en el h&iacute;gado es la que provoca una serie de "reacciones de oxidaci&oacute;n", cuya consecuencia final es la aparici&oacute;n de inflamaci&oacute;n y cicatrices (lesi&oacute;n de tipo 2 o "esteatohepatitis"). Si las cicatrices ocupan la mayor parte del h&iacute;gado, es cuando el enfermo tiene la lesi&oacute;n m&aacute;s grave, la tipo 3 o "cirrosis". La HEGNA puede ser tambi&eacute;n "secundaria" a algunas situaciones: p&eacute;rdida r&aacute;pida de peso, administraci&oacute;n de algunos medicamentos (corticoides, hormonas, antiarr&iacute;tmicos, isoniazida, antivirales, etc.), operaciones del intestino, nutrici&oacute;n por vena, algunas enfermedades hereditarias raras, etc. En pacientes en que no se encuentra causa primaria ni secundaria, parece que la "resistencia a la insulina" tambi&eacute;n tiene un papel.</p>     <p><b>¿C&Oacute;MO SE DIAGNOSTICA?</b></p>     <p>Algunos enfermos notan cansancio y/o molestias en la zona derecha y superior del abdomen. Pero la mayor&iacute;a no notan nada y se sospecha que tienen una HEGNA porque tienen en los an&aacute;lisis de sangre una alteraci&oacute;n de las pruebas hep&aacute;ticas como las transaminasas (sobre todo de GPT) y/o porque en la ecograf&iacute;a tienen un h&iacute;gado "brillante" (lo produce la grasa). Y todo ello en un individuo con obesidad y/o diabetes y/o hiperlipemia, que no bebe alcohol en cantidades t&oacute;xicas, y en el que el m&eacute;dico no encuentra otra causa de enfermedad hep&aacute;tica. Sin embargo, como ya se ha dicho, el diagn&oacute;stico definitivo s&oacute;lo lo da la biopsia hep&aacute;tica. No es obligatorio realizar esta biopsia en todos los casos, ya que es una prueba con riesgos y que la mayor&iacute;a de enfermos tiene una lesi&oacute;n de tipo 1 o "esteatosis simple", cuyo pron&oacute;stico es bueno. Se cree que debe realizarse una biopsia del h&iacute;gado cuando el m&eacute;dico sospeche que la lesi&oacute;n hep&aacute;tica puede ser importante (tipo 2 y tipo 3), lo que sucede cuando existe alguna de las siguientes circunstancias: edad mayor de 50 a&ntilde;os, sexo femenino, obesidad, diabetes, hiperlipemia, s&iacute;ndrome metab&oacute;lico, transaminasas muy elevadas, plaquetas o alb&uacute;mina bajas, o falta de mejor&iacute;a de las transaminasas despu&eacute;s de 6 meses de tratamiento.</p>     <p><b>¿ES UNA ENFERMEDAD GRAVE?</b></p>     <p>La mayor&iacute;a de los pacientes que tienen s&oacute;lo grasa en el h&iacute;gado (lesi&oacute;n de tipo 1 o esteatosis simple) tienen un buen pron&oacute;stico; el riesgo de que su enfermedad evolucione hasta una cirrosis es muy bajo. Los que tienen inflamaci&oacute;n y cicatrices (lesi&oacute;n de tipo 2 o esteatohepatitis) y, sobre todo, si son obesos, tienen un riesgo mayor de desarrollar con el tiempo una cirrosis: aproximadamente uno de cada tres pacientes puede llegar a tener una cirrosis entre 3 y 14 a&ntilde;os despu&eacute;s del diagn&oacute;stico. Por &uacute;ltimo, los enfermos que llegan a tener una cirrosis (lesi&oacute;n de tipo 3) pueden tener complicaciones graves.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>¿CU&Aacute;L ES SU TRATAMIENTO?</b></p>     <p>Por el momento no se ha encontrado un tratamiento que cure la enfermedad. Se ha probado con medicamentos que mejoran la acci&oacute;n de la insulina, que disminuyen el colesterol y/o los triglic&eacute;ridos, que neutralizan las "reacciones de oxidaci&oacute;n", o que protegen a las c&eacute;lulas del h&iacute;gado de sustancias que las puedan lesionar. Pero, los resultados no han sido siempre buenos y de momento s&oacute;lo se utilizan en estudios cl&iacute;nicos. En la actualidad, el objetivo principal del tratamiento es controlar los factores de riesgo. Para ello se recomiendan las siguientes medidas. Primera, los enfermos obesos o con sobrepeso deben perder peso modificando la dieta y la actividad f&iacute;sica; se aconseja perder un 10% del peso inicial en 6 meses (0,5-1 kg cada semana) y para conseguirlo es necesario caminar 30 minutos diarios durante 5 d&iacute;as a la semana y tomar una dieta rica en &aacute;cidos grasos poliinsaturados (aceite de ma&iacute;z o de soja, pescados como el at&uacute;n, sardina, trucha o salm&oacute;n), pobre en &aacute;cidos grasos saturados (mantequilla, embutidos, carne de cerdo, ternera o cordero, leche), y con antioxidantes (vitamina C), fibra, frutas y vegetales; en los enfermos con obesidad y lesi&oacute;n hep&aacute;tica importante puede intentarse un tratamiento con medicamentos que provocan p&eacute;rdida de peso o bien, en casos extremos, una cirug&iacute;a de la obesidad, aunque esta puede empeorar la lesi&oacute;n hep&aacute;tica. Segunda, los enfermos con diabetes deben tener la cifra de az&uacute;car (glucosa) en la sangre bien controlada. Tercera, los enfermos con hiperlipemia deben tratarse con medicamentos que disminuyen las grasas de la sangre, como el gemfibrozilo o la atorvastatina. Adem&aacute;s de estas tres medidas, los enfermos no deben beber m&aacute;s de 20 gramos de alcohol al d&iacute;a (una ca&ntilde;a de cerveza o un vaso de vino) para no a&ntilde;adir lesiones "alcoh&oacute;licas" al h&iacute;gado da&ntilde;ado. </p>     <p align="right">    <br> M. P&eacute;rez Carreras, G. Castellano Tortajada </p>     <p align="right"><i>Servicio de Aparato Digestivo. Hospital 12 de Octubre. Madrid</i> </p>      ]]></body>
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