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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario Reina Sofía Unidad Clínica de Aparato Digestivo ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">INFORMACIÓN AL PACIENTE</font></b></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Sección coordinada por:</b>    <br> V.F Moreira y A. López San Román    <br> Servicio de Gastroenterología. Hospital Universitario Ramón y Cajal. Madrid</font></p>     <p>&nbsp;</p>      <p>&nbsp;</p>      <p><b><font face="Verdana" size="4">Enfermedad de Crohn perianal</font></b></p>      <p><b><font face="Verdana" size="4">Perianal Crohn's disease</font></b></p>      <p>&nbsp;</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>      <p><b><font face="Verdana" size="2">¿QU&Eacute; ES?</font></b></p>      <p><font face="Verdana" size="2">Consiste en la aparici&oacute;n de lesiones en la zona del ano y del recto tales como repliegues cut&aacute;neos, fisuras, f&iacute;stulas y abscesos. La frecuencia con la que aparecen en pacientes con enfermedad de Crohn (EC) es de alrededor del 15-45%, siendo mayor cuando la enfermedad afecta al colon que al intestino delgado. No es raro que estas lesiones precedan o aparezcan simult&aacute;neamente con los s&iacute;ntomas intestinales. El repliegue cut&aacute;neo es la manifestaci&oacute;n m&aacute;s frecuente y consiste en el agrandamiento, congesti&oacute;n y desplazamiento hacia el exterior del revestimiento interno del canal anal. La f&iacute;stula, es la segunda anomal&iacute;a en frecuencia y se trata de un trayecto que comunica el ano o el recto con la piel de la zona perianal y, en ocasiones, con los gl&uacute;teos, los muslos o los genitales. Con frecuencia son simples, es decir, tienen un &uacute;nico trayecto, aunque hay una proporci&oacute;n relativamente alta de f&iacute;stulas complejas con varios orificios fistulosos externos. La fisura es un desgarro lineal del canal anal, y el absceso, la formaci&oacute;n de una cavidad rellena de pus que aparece como consecuencia de la infecci&oacute;n de una gl&aacute;ndula anal.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><b><font face="Verdana" size="2">¿QU&Eacute; S&Iacute;NTOMAS PRODUCE?</font></b></p>      <p><font face="Verdana" size="2">En la mayor&iacute;a de los pacientes con EC, las lesiones anales producen pocos s&iacute;ntomas a no ser que se compliquen con infecciones. As&iacute;, las fisuras y las f&iacute;stulas son indoloras en la mayor&iacute;a de los casos. El absceso es la principal causa de dolor anal en los pacientes con enfermedad perianal (EPA).</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><b><font face="Verdana" size="2">¿C&Oacute;MO SE DIAGNOSTICA?</font> </b></p>      <p><font face="Verdana" size="2">El diagn&oacute;stico de la EPA es f&aacute;cil en un paciente con EC conocida. Sin embargo, si las manifestaciones anales son los primeros s&iacute;ntomas de la enfermedad, el diagn&oacute;stico puede ser dif&iacute;cil o pasar desapercibido. La multiplicidad de las lesiones, su localizaci&oacute;n at&iacute;pica (a distancia del ano) y el ser poco sintom&aacute;ticas pueden sugerir su diagn&oacute;stico.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Dado que el tratamiento de la EPA difiere en funci&oacute;n del tipo de lesiones, es imprescindible una buena evaluaci&oacute;n inicial. Para ello comenzaremos explorando la regi&oacute;n anal y perianal conjuntamente con un cirujano experto. En la mayor&iacute;a de las ocasiones, esta exploraci&oacute;n no es suficiente y precisamos realizar t&eacute;cnicas complementarias como la ecograf&iacute;a endoanal/endorrectal (EEA) o la resonancia nuclear magn&eacute;tica de la pelvis. Ambas t&eacute;cnicas, juntas o por separado, nos van a identificar mejor todas las lesiones. La EEA consiste en la introducci&oacute;n de un tubo similar al endoscopio en el canal anal-recto inferior y nos permitir&aacute; no solo valorar su existencia sino en ocasiones tratarlas. En algunas circunstancias, la exploraci&oacute;n bajo anestesia del canal anal se considera la mejor opci&oacute;n ya que permite identificar de forma m&aacute;s precisa lesiones complejas y actuar sobre ellas en el mismo acto quir&uacute;rgico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">A todos los pacientes se les debe realizar un examen endosc&oacute;pico del recto si es posible (dado que en ocasiones el ano puede estar estenosado o es doloroso). La endoscopia nos permitir&aacute; valorar la existencia de inflamaci&oacute;n rectal que tambi&eacute;n ser&aacute; de ayuda para decidir la estrategia de tratamiento m&aacute;s adecuada.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Otro aspecto importante, sobre todo para monitorizar la eficacia al tratamiento, es medir la actividad de las lesiones. Se utilizan &iacute;ndices que no s&oacute;lo valoran aspectos relacionados con la actividad de las lesiones (supuraci&oacute;n, dolor perianal), sino su repercusi&oacute;n en aspectos personales como la actividad sexual y la restricci&oacute;n de actividades (calidad de vida).</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><b><font face="Verdana" size="2">¿CU&Aacute;L ES SU TRATAMIENTO?</font> </b></p>      <p><font face="Verdana" size="2">El tratamiento de la EPA debe ser individualizado en funci&oacute;n del tipo de lesiones y la existencia de inflamaci&oacute;n intestinal, siendo fundamental la colaboraci&oacute;n entre el gastroenter&oacute;logo y el cirujano. Desde un punto de vista pr&aacute;ctico, se puede resumir que la cirug&iacute;a en la EPA puede ser de dos tipos: cirug&iacute;a local, m&aacute;s o menos complicada para el tratamiento espec&iacute;fico de las lesiones perianales como el drenaje de abscesos, fistulectom&iacute;a y colocaci&oacute;n de sedales y, cirug&iacute;a mayor o radical, mucho menos frecuente y reservada para casos graves de EPA, como la ileostom&iacute;a derivativa temporal (abocar el intestino a la pared abdominal de forma provisional) o protectom&iacute;a (extirpaci&oacute;n del recto) e ileostom&iacute;a definitiva.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El tratamiento quir&uacute;rgico local ser&aacute; siempre necesario, asociado al tratamiento m&eacute;dico, ante una EPA compleja y, en algunas ocasiones ante la presencia de f&iacute;stulas simples que no responden a una terapia m&eacute;dica adecuada. El drenaje de los abscesos consiste en una incisi&oacute;n de la zona tumefacta que permitir&aacute; limpiar la cavidad llena de pus y colocar un drenaje (gasas u otros materiales), procediendo a repetir las curas diarias con lavado y reposici&oacute;n del drenaje hasta la curaci&oacute;n completa de la lesi&oacute;n. La fistulectom&iacute;a es la escisi&oacute;n de la f&iacute;stula con el objeto de ponerla a plano y que pueda cicatrizar libremente. Y por &uacute;ltimo, la colocaci&oacute;n de sedales consiste en la introducci&oacute;n de hilos de seda u otros materiales en el trayecto de la f&iacute;stula (desde el orificio interno al externo) con el fin de que controlemos su drenaje y limpieza mientras el tratamiento m&eacute;dico permite el cierre de la misma. La decisi&oacute;n para realizar una fistulectom&iacute;a o colocaci&oacute;n de sedales se basar&aacute; fundamentalmente en la presencia o ausencia de inflamaci&oacute;n rectal.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En cuanto al tratamiento m&eacute;dico asociado, los aminosalicilatos y los corticoides son eficaces para controlar la actividad inflamatoria intestinal pero no la EPA en s&iacute; misma. Los antibi&oacute;ticos como el metronidazol y el ciprofloxacino, solos o en combinaci&oacute;n, son la primera opci&oacute;n de tratamiento sobre todo en pacientes con f&iacute;stulas simples. En aquellos que presentan recidivas frecuentes o precoces o en pacientes con f&iacute;stulas complejas, se deben utilizar f&aacute;rmacos inmunosupresores tales como la azatioprina o 6-mercaptopurina. Estos medicamentos act&uacute;an intentando poner en orden la respuesta inmunol&oacute;gica o defensiva del organismo que est&aacute; alterada y favorece la aparici&oacute;n de estas lesiones. Aunque estos f&aacute;rmacos han demostrado cerrar y mantener el cierre de los orificios fistulosos, tienen el inconveniente de que su acci&oacute;n es lenta y que a veces son ineficaces. Por ello, en algunos pacientes est&aacute; indicado utilizar otro inmunomodulador de acci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida y espec&iacute;fica como es infliximab. Este f&aacute;rmaco ha supuesto un avance importante en el tratamiento de la EPA compleja consiguiendo cerrar y mantener el cierre de los orificios fistulosos en un porcentaje importante de pacientes. La dosis recomendada es de 5 mg/kg (perfusi&oacute;n endovenosa) administradas inicialmente y a las 2 y 6 semanas y posteriormente a intervalos de 8 semanas para prevenir su reaparici&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Otros tratamientos tales como la ciclosporina y el tacrolimus podr&iacute;an tener cabida en circunstancias especiales y otros como la nutrici&oacute;n enteral o parenteral, micofenolato, metotrexato, talidomida y ox&iacute;geno hiperb&aacute;rico, no se recomiendan en la pr&aacute;ctica habitual.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La cirug&iacute;a mayor o radical puede estar indicada en algunos pacientes con la finalidad de mantener el recto aislado de las heces y facilitar la cicatrizaci&oacute;n de las lesiones perianales como ser&iacute;a el caso de la ileostom&iacute;a derivativa. S&oacute;lo el 9-18% de los pacientes con EPA precisar&aacute;n una protectom&iacute;a e ileostom&iacute;a definitiva por falta de respuesta a las anteriores estrategias terap&eacute;uticas.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font face="Verdana" size="2">PUNTOS PRINCIPALES</font></b></p>      <p><font face="Verdana" size="2">1. Ante la aparici&oacute;n de dolor o supuraci&oacute;n en el ano o regi&oacute;n perianal deber&aacute; consultar con su m&eacute;dico especialista.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">2. La buena clasificaci&oacute;n de las lesiones perianales mediante los procedimientos diagn&oacute;sticos necesarios es la clave para el &eacute;xito terap&eacute;utico.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">3. El tratamiento de la EPA debe individualizarse para cada paciente siendo una combinaci&oacute;n del tratamiento m&eacute;dico y de la cirug&iacute;a la mejor aproximaci&oacute;n a su manejo.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>V. Garc&iacute;a S&aacute;nchez y E. Iglesias Flores</b></font></p>      <p align="right"><font face="Verdana" size="2">Unidad Cl&iacute;nica de Aparato Digestivo. Hospital Universitario Reina Sof&iacute;a. C&oacute;rdoba</font></p>      ]]></body>
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