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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">INFORMACIÓN AL PACIENTE</font></b></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Sección coordinada por:</b>    <br>V.F. Moreira y A. López San Román    <br>Servicio de Gastroenterología. Hospital Universitario Ramón y Cajal. Madrid</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana" size="4">Hepatitis E</font></b></p>     <p><b><font face="Verdana" size="4">Hepatitis E</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">¿QU&Eacute; ES LA HEPATITIS E?</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La hepatitis E es una infecci&oacute;n viral de transmisi&oacute;n intestinal (m&eacute;dicamente se denomina "ent&eacute;rica"), fundamentalmente a trav&eacute;s de aguas contaminadas por restos fecales infectados. Sus caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas son las de una hepatitis aguda. La identidad del agente causante de la hepatitis E (virus de la hepatitis E, VHE) fue descrita por primera vez en 1990. Se trata de un ARN-virus, peque&ntilde;o, no envuelto, esf&eacute;rico y de genoma sencillo. Su mecanismo de transmisi&oacute;n es muy similar al de la hepatitis A y, al igual que esta, la hepatitis E no se cronifica. El virus alcanza el h&iacute;gado por mecanismos a&uacute;n desconocidos y, tras replicarse en este &oacute;rgano, se acumula en la bilis, desde donde alcanza el intestino a trav&eacute;s del conducto biliar para, posteriormente, ser excretado en las heces. Aunque la enfermedad generalmente presenta una baja mortalidad (0,2-0,3%), puede llegar a ser extremadamente grave en mujeres embarazadas, en las que con frecuencia origina un fallo hep&aacute;tico fulminante con tasas de mortalidad entre el 20-30%. Por otro lado, en pacientes con enfermedades hep&aacute;ticas cr&oacute;nicas, la infecci&oacute;n por el VHE puede desencadenar una descompensaci&oacute;n hep&aacute;tica grave.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">¿C&Oacute;MO SE TRANSMITE LA HEPATITIS E?</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La infecci&oacute;n se transmite principalmente por v&iacute;a "fecal-oral" a trav&eacute;s de aguas contaminadas y se manifiesta tanto en forma de casos aislados como de brotes epid&eacute;micos, especialmente en &aacute;reas con condiciones sanitarias y suministro de aguas inadecuados. El VHE es end&eacute;mico en muchas regiones de Asia, Oriente medio, norte de &Aacute;frica y Am&eacute;rica central. Las circunstancias &oacute;ptimas para que ocurran epidemias de hepatitis E se dan cuando las aguas residuales sin tratar entran en contacto con el agua potable durante las &eacute;pocas de fuertes lluvias, inundaciones, monzones, etc. El lavado, el riego y la preparaci&oacute;n de la comida con agua contaminada con el VHE pueden llevar a la aparici&oacute;n de brotes de hepatitis E, especialmente si la comida se consume sin cocinar o si los manipuladores de esta est&aacute;n infectados por el virus y no guardan las medidas higi&eacute;nicas apropiadas. Adem&aacute;s, en zonas consideradas como no end&eacute;micas, incluida Espa&ntilde;a, cada vez se describen m&aacute;s casos aut&oacute;ctonos no relacionados con viajes a zonas end&eacute;micas. Por tanto, se debe considerar la infecci&oacute;n por el VHE como una enfermedad emergente en nuestro pa&iacute;s. El VHE tambi&eacute;n infecta a diversos animales. La observaci&oacute;n de una elevada incidencia de la infecci&oacute;n por el VHE en el ganado porcino dio origen a los primeros estudios de vigilancia epidemiol&oacute;gicos en personas que estaban en contacto con cerdos. Actualmente existe evidencia de que la hepatitis E es una "zoonosis" (enfermedad que puede transmitirse desde los animales a las personas), cuyo reservorio principal es el cerdo. La incidencia de transmisi&oacute;n de persona a persona es baja: los casos documentados de contagio entre pacientes con hepatitis E miembros de una misma familia suponen tan s&oacute;lo entre el 1-2% del total de casos comunicados. Se ha postulado que el aumento de casos de hepatitis E podr&iacute;a estar relacionado con la llegada de poblaci&oacute;n inmigrante proveniente de &aacute;reas end&eacute;micas; sin embargo los datos obtenidos en nuestro pa&iacute;s no parecen indicar que dicho grupo poblacional deba considerarse una fuente clara de riesgo de transmisi&oacute;n del VHE.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">¿CU&Aacute;LES SON LAS PRINCIPALES MANIFESTACIONES CL&Iacute;NICAS DE LA HEPATITIS E?</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El periodo medio de incubaci&oacute;n de la hepatitis E es de unos 40 d&iacute;as. La elevaci&oacute;n de los valores s&eacute;ricos de enzimas hep&aacute;ticas se produce normalmente entre los 30 y 120 d&iacute;as despu&eacute;s de la infecci&oacute;n. La excreci&oacute;n fecal del VHE comienza alrededor de una semana antes del inicio de los s&iacute;ntomas de la enfermedad y contin&uacute;a durante 2 &oacute; 3 semanas despu&eacute;s. La fase "ict&eacute;rica" se caracteriza por la aparici&oacute;n de una coloraci&oacute;n amarillenta en la piel y mucosas, asociada a un cuadro similar a la gripe (malestar general, p&eacute;rdida del apetito, dolor de las articulaciones, fiebre, n&aacute;useas, v&oacute;mitos, dolor abdominal, diarrea, etc.). Tambi&eacute;n se pueden observar orinas amarillas, heces de color arcilloso, aumento del tama&ntilde;o del h&iacute;gado o del bazo, erupciones cutáneas, picores, etc. Sin embargo, la mayor parte de las infecciones por el VHE son asintomáticas.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font face="Verdana" size="2">¿C&Oacute;MO SE DIAGNOSTICA LA HEPATITIS E?</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La t&eacute;cnica ELISA (inmunoan&aacute;lisis enzim&aacute;tico) es la herramienta de diagn&oacute;stico principal para la detecci&oacute;n de anticuerpos frente al VHE. Durante la infecci&oacute;n aguda por el VHE los anticuerpos de clase "IgM" preceden a otros denominados "IgG". Los anticuerpos "IgM" aparecen al inicio de la enfermedad cl&iacute;nica y disminuyen hasta desaparecer transcurridos 4 &oacute; 5 meses. La respuesta "IgG" aparece despu&eacute;s de la "IgM" y su nivel se va incrementando desde la fase aguda hasta la de convalecencia, pudiendo permanecer elevados hasta 4 a&ntilde;os despu&eacute;s de la fase aguda de la enfermedad. Por ello, la determinaci&oacute;n de los anticuerpos de clase "IgM" es &uacute;til para el diagn&oacute;stico de infecci&oacute;n aguda, mientras que la presencia de "IgG" indica infecci&oacute;n pasada por el VHE. La determinaci&oacute;n de part&iacute;culas virales en heces mediante inmunomicroscopia electr&oacute;nica es poco utilizada por ser una t&eacute;cnica compleja y adem&aacute;s poco eficaz. El ARN del VHE (los "genes" del virus) puede ser determinado en heces y en suero mediante una t&eacute;cnica de amplificaci&oacute;n llamada PCR (reacci&oacute;n en cadena de la polimerasa). La detecci&oacute;n del VHE mediante PCR es un claro marcador de infecci&oacute;n activa. La determinaci&oacute;n del VHE en el tejido hep&aacute;tico se utiliza de manera pr&aacute;cticamente exclusiva en estudios experimentales.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">¿C&Oacute;MO SE TRATA LA HEPATITIS E?</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No hay un tratamiento espec&iacute;fico para la hepatitis E. Se ha valorado la administraci&oacute;n de inmunoglobulinas obtenidas a partir de suero procedente de habitantes de regiones end&eacute;micas para el VHE ("inmunizaci&oacute;n pasiva"), sin &eacute;xito. Tras la infecci&oacute;n por el VHE se produce un aumento de anticuerpos espec&iacute;ficos y, adem&aacute;s, las personas infectadas por el VHE est&aacute;n normalmente protegidas de sucesivas epidemias. Ambas evidencias apoyan la te&oacute;rica viabilidad de la vacunaci&oacute;n frente al VHE. Los grupos poblacionales que m&aacute;s se podr&iacute;an beneficiar de esta vacuna ser&iacute;an las mujeres embarazadas, los habitantes de las regiones end&eacute;micas y los viajeros a estas &aacute;reas. La ausencia de un cultivo celular susceptible al VHE ha impedido el desarrollo de vacunas con virus vivos atenuados o inactivados, de modo que, hasta la fecha, no se dispone de vacunas comerciales frente al VHE.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><B><font face="Verdana" size="2">L. Crespo Pérez y M. Rivero Fernández</font></B></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2">Servicio de Gastroenterología. Hospital Universitario Ramón y Cajal. Madrid</font></p>      ]]></body>
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