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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Controles necesarios en el paciente tratado con azatioprina o mercaptopurina]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><b>INFORMACIÓN AL PACIENTE</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Sección coordinada por:</b>    <br>F. Moreira y A. López San Román    <br>Servicio de Gastroenterología. Hospital Universitario Ramón y Cajal. Madrid</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Controles necesarios en el paciente tratado con azatioprina o mercaptopurina</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Controls needed in azathioprine or mercaptopurine - treated patients</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>¿QUÉ ES ESTE TRATAMIENTO?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La azatioprina (AZA) y la 6-mercaptopurina (MP) son f&aacute;rmacos parecidos entre s&iacute;. Tienen actividad inmunosupresora, es decir, que regulan a la baja las defensas del organismo. Se emplearon mucho en el tratamiento preventivo del rechazo tras el trasplante de &oacute;rganos. Hoy se usan tambi&eacute;n en el tratamiento de enfermedades de origen autoinmune. Las enfermedades del aparato digestivo en las que m&aacute;s frecuentemente se indica el tratamiento con azatioprina son las enfermedades inflamatorias intestinales -enfermedad de Crohn (EC) y colitis ulcerosa (CU)- y las hepatitis autoinmunes.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>¿QUÉ DOSIS ES LA MÁS ADECUADA DE AZA/MP?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La dosis de AZA y de MP generalmente se ajusta en funci&oacute;n del peso de cada paciente, con el objetivo de obtener la mayor eficacia terap&eacute;utica y la menor incidencia de efectos secundarios. Las dosis que han demostrado ser m&aacute;s eficaces en la enfermedad inflamatoria intestinal son, en el caso de la AZA de 2,5-3 mg/kg/d&iacute;a y en el caso de la MP de 1-1,5 mg/kg/d&iacute;a. Estas dosis son algo m&aacute;s bajas en el caso de las enfermedades hep&aacute;ticas de origen autoinmune, en las que se suele utilizar una dosis de 50-100 mg/d&iacute;a de AZA. En el momento actual, la tendencia es a administrar la dosis completa desde el inicio, aunque algunos m&eacute;dicos prefieren subirla poco a poco.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En algunos centros se emplea la determinaci&oacute;n de la actividad de una enzima implicada en el metabolismo estos f&aacute;rmacos, llamada tiopurina metiltransferasa (TPMT). En la poblaci&oacute;n general, un 88% de las personas tiene una actividad alta de esta enzima, un 11% una actividad intermedia y un 0,3% una actividad baja. El d&eacute;ficit grave de TPMT implica un mayor riesgo de tener efectos secundarios, pero no justifica todos los casos en los que estos existen, por lo que una actividad de esta enzima normal no excluye que a largo plazo existan efectos adversos. Si bien al principio se dosificaban los f&aacute;rmacos seg&uacute;n los niveles de TPMT, se acepta hoy que su &uacute;nica utilidad es identificar a los pacientes con actividad muy baja (menor de 5 unidades), en los que la administraci&oacute;n de AZA/MP no estar&iacute;a en principio indicada. Teniendo en cuenta la baja probabilidad de tener una actividad baja de esta enzima (3 de cada 1.000 personas como mucho), la utilidad de esta medici&oacute;n es limitada y se admite que no es necesario conocer la actividad de la TPMT para empezar el tratamiento.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>¿QUÉ POSIBLES EFECTOS SECUNDARIOS TIENE EL TRATAMIENTO?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los efectos adversos relacionados con el tratamiento con AZA/MP se pueden dividir en dos grandes grupos: los de origen al&eacute;rgico y los no al&eacute;rgicos. Las reacciones de tipo al&eacute;rgico suelen aparecer en las primeras 3-4 semanas y los m&aacute;s frecuentes suelen ser: pancreatitis aguda (siempre leve), fiebre, dolores articulares intensos, erupci&oacute;n cut&aacute;nea, malestar o n&aacute;useas. Estas reacciones son independientes de la dosis y suelen reaparecer si se vuelve a tomar la medicaci&oacute;n. El otro gran grupo son las reacciones no al&eacute;rgicas, que son dependientes de la dosis administrada. Lo habitual es que ocurran m&aacute;s tard&iacute;amente, tras meses o a&ntilde;os de haber comenzado con el tratamiento. Entre estos efectos se incluye: disminuci&oacute;n de leucocitos (leucopenia) o de plaquetas (trombocitopenia), anemia, infecciones, algunos casos de hepatitis o, muy raramente, tumores. En muchas ocasiones estos efectos secundarios pueden solucionarse al ajustarse la dosis y es poco frecuente que obliguen a la retirada del f&aacute;rmaco.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">La persona tratada con AZA/6MP est&aacute; inmunodeprimida, debe cuidarse ante posibles infecciones y recibir vacunas (por ejemplo, la antigripal anual), aunque las vacunas de virus vivos (triple v&iacute;rica, fiebre amarilla, varicela, antitifoidea oral, entre otras) est&aacute;n prohibidas.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>POR TANTO, ¿ES NECESARIO REALIZAR CONTROLES ANALÍTICOS? ¿CON QUÉ FRECUENCIA Y HASTA CUÁNDO?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El hecho de que en el transcurso del tratamiento puedan existir efectos secundarios potencialmente graves hace necesaria la realizaci&oacute;n de controles anal&iacute;ticos que permitan detectar estas posibles alteraciones en fases iniciales y, por tanto, poder solucionarlas lo antes posible mediante un ajuste de dosis o, si fuera preciso, con la suspensi&oacute;n del f&aacute;rmaco. Como ya se ha comentado anteriormente, una actividad normal de la TPMT no excluye la posible aparici&oacute;n de efectos secundarios por lo que, en todos los casos, es necesario realizar controles anal&iacute;ticos peri&oacute;dicos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El control anal&iacute;tico deber&aacute; incluir un hemograma (con recuento de hemat&iacute;es, leucocitos y plaquetas) con el objeto de valorar si el tratamiento ha afectado o no a la m&eacute;dula &oacute;sea. Tambi&eacute;n se deben determinar las transaminasas para descartar una posible afectaci&oacute;n del h&iacute;gado. Respecto a la frecuencia ideal no existe un consenso, aunque se est&aacute; de acuerdo en que al principio del tratamiento estos controles deben ser m&aacute;s frecuentes (sobre todo hasta la retirada de un posible tratamiento asociado con corticoides) para, posteriormente, aumentar esta frecuencia. Un pauta adecuada (pero no la &uacute;nica) ser&iacute;a la realizaci&oacute;n de un control anal&iacute;tico a las 2 semanas de iniciar el tratamiento, al mes y posteriormente cada dos meses durante los primeros 6 meses de tratamiento; posteriormente cada 3 meses hasta el primer a&ntilde;o de tratamiento y a partir de entonces, si no ha habido incidencias, se realizar&aacute;n controles cada 3-4 meses, o cada 6 meses como m&aacute;ximo. En el caso de que en el transcurso del tratamiento hubiera que realizar alg&uacute;n ajuste de dosis, esta frecuencia podr&iacute;a reducirse temporalmente. Pese a los controles anal&iacute;ticos, es muy importante que usted tenga en cuenta los posibles efectos secundarios que pueden aparecer (sobre todo infecciones) y acuda a su m&eacute;dico ante la aparici&oacute;n de s&iacute;ntomas extra&ntilde;os (fiebre, malestar, cansancio, infecciones repetidas, etc.).</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>PUNTOS PRINCIPALES</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">-El tratamiento con AZA/MP es, en general, seguro y bien tolerado. No obstante, existen unos posibles efectos secundarios que pueden aparecer durante el tratamiento y que hacen necesaria la realizaci&oacute;n de controles anal&iacute;ticos peri&oacute;dicos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">-El control debe incluir por lo menos un hemograma completo y una anal&iacute;tica hep&aacute;tica.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">-Los controles inicialmente ser&aacute;n m&aacute;s frecuentes (por ejemplo, a las 2 semanas, al mes y a los dos meses de iniciar el tratamiento) para m&aacute;s adelante disminuir la frecuencia de los controles (cada 2-3 meses al principio y cada 3-4 meses m&aacute;s adelante).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">-A pesar de los controles es de gran importancia que acuda a su m&eacute;dico si nota alg&uacute;n s&iacute;ntoma nuevo (infecciones de repetici&oacute;n, fiebre prolongada...) para que lo valore.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>R. Pajares Villarroya y N. Manceñido Marcos</b></font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2">Hospital Infanta Sofía. San Sebastián de los Reyes, Madrid</font></p>      ]]></body>
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