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</front><body><![CDATA[ <p align="left"><font face="Verdana" size="2"><b>INFORMACIÓN AL PACIENTE</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2">    <br><b>Sección coordinada por:</b>    <br>V.F. Moreira y E. Garrido    <br>Servicio de Gastroenterología. Hospital Universitario Ramón y Cajal. Madrid</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Seguridad de los inhibidores de la bomba de protones (IBP)</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Security of proton pump inhibitors</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los inhibidores de la bomba de protones, conocidos entre los m&eacute;dicos por su abreviatura IBP, constituyen un grupo de f&aacute;rmacos que act&uacute;an inhibiendo de modo muy eficaz la secreci&oacute;n &aacute;cida de est&oacute;mago. Se emplean habitualmente para tratar enfermedades muy comunes del aparato digestivo como son la enfermedad por reflujo gastroesof&aacute;gico (ERGE), las &uacute;lceras de est&oacute;mago y duodeno y para proteger al aparato digestivo de posibles lesiones provocadas por el uso de &aacute;cido acetil salic&iacute;lico (Aspirina<sup>&reg;</sup>) y los antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Por su eficacia y por la elevada prevalencia de las enfermedades en las que est&aacute;n indicados hace que estos f&aacute;rmacos sean muy prescritos por los m&eacute;dicos y que un gran n&uacute;mero de personas en todo el mundo los est&eacute;n consumiendo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El primer IBP fue el omeprazol y tras &eacute;l han ido apareciendo nuevas generaciones de este grupo farmacol&oacute;gico (en orden de aparici&oacute;n: lansoprazol, pantoprazol, rabeprazol y esomeprazol) que han aportado diferencias sutiles, pero importantes, en su eficacia para controlar la secreci&oacute;n &aacute;cida del est&oacute;mago y en mejorar su perfil de seguridad para el paciente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En t&eacute;rminos generales se trata de un grupo farmacol&oacute;gico muy seguro, con efectos secundarios poco importantes y poco frecuentes para los pacientes que los toman. Los efectos secundarios relacionados con la toma de estos medicamentos durante tratamientos cortos son poco frecuentes (tan s&oacute;lo aparecen en 1-3% de los casos) y se suelen manifestar en forma de dolor de cabeza, alteraciones del ritmo intestinal (estre&ntilde;imiento o m&aacute;s frecuentemente diarrea), n&aacute;useas, gas intestinal y, m&aacute;s raramente, aparici&oacute;n de alg&uacute;n tipo de erupci&oacute;n en la piel. Estos s&iacute;ntomas suelen ser poco intensos y raramente obligan a suspender la medicaci&oacute;n; desapareciendo, en cualquier caso, cuando el paciente suspende el tratamiento.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Recientemente se ha aprobado su empleo en ni&ntilde;os de alg&uacute;n IBP (esomeprazol en ni&ntilde;os mayores de 1 a&ntilde;o y con m&aacute;s de 10 kg de peso). En embarazadas, aunque su empleo no est&aacute; recomendado (especialmente en el primer trimestre del embarazo), distintos estudios han mostrado un buen perfil de seguridad para el feto.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En ocasiones, estos medicamentos necesitan ser empleados durante tiempo muy prolongado (durante varios meses e incluso a&ntilde;os) para tratar enfermedades de car&aacute;cter cr&oacute;nico (ERGE) o para prevenir lesiones del aparato digestivo en pacientes que toman ciertos medicamentos de forma continuada (Aspirina<sup>&reg;</sup> y/o antiinflamatorios no esteroideos). El uso de estos medicamentos desde hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os ha permitido estudiar y conocer su perfil de seguridad en tratamientos largos. No hay descritos casos de c&aacute;ncer asociado al consumo prolongado con estos medicamentos. Se han descrito casos aislados y poco importantes de infecciones intestinales en algunos pacientes; sin embargo, pudiera ser recomendable que pacientes que vayan a realizar viajes a pa&iacute;ses con elevado riesgo de "diarrea del viajero" y toman IBP de forma prolongada, utilicen un tratamiento antimicrobiano para prevenir infecciones intestinales. En personas mayores y en pacientes que requieren emplear altas dosis de estos medicamentos se ha descrito (ocasionalmente) carencias de vitamina B12; este hecho no impide su uso y tan s&oacute;lo hace recomendable vigilar peri&oacute;dicamente los niveles de esta vitamina en sangre y administrar suplementos en caso de ser necesario. En algunos estudios se ha tratado de relacionar el consumo prolongado de estos medicamentos con problemas relacionados con carencias del calcio en el organismo (osteoporosis, riesgo de fracturas); sin embargo, un an&aacute;lisis cuidadoso de esos estudios no permite afirmar esa asociaci&oacute;n, por lo que -con los datos disponibles hasta el momento- no se recomienda restringir ni limitar en el tiempo la toma de IBP (por estos supuestos riesgos) en pacientes en los que est&eacute; indicado este medicamento.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El perfil de seguridad de los IBP es tambi&eacute;n bueno en cuanto a la necesidad de tener que modificar la dosificaci&oacute;n en pacientes con determinadas enfermedades que puedan disminuir su degradaci&oacute;n y ante posibles interacciones cuando se emplean asociados a otros medicamentos. En relaci&oacute;n al primer aspecto, tan s&oacute;lo se recomienda reducir las dosis empleadas habitualmente en pacientes que padezcan una enfermedad del h&iacute;gado grave y en personas muy mayores. Las interacciones medicamentosas de los IBP con otros f&aacute;rmacos son escasas y generalmente con baja repercusi&oacute;n cl&iacute;nica. Hay que se&ntilde;alar, sin embargo, que recientemente se ha postulado una posible interacci&oacute;n que pudiera tener consecuencias importantes para el paciente si se emplea conjuntamente un IBP y clopidogrel (f&aacute;rmaco empleado en pacientes con problemas cardiovasculares). Los datos que se disponen al respecto son a&uacute;n confusos, recomend&aacute;ndose (hasta disponer de datos m&aacute;s concluyentes en este asunto) evitar en la medida de lo posible esta asociaci&oacute;n, previa valoraci&oacute;n de los riesgos/beneficios para el paciente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En resumen se puede afirmar que los IBP son una familia de medicamentos muy eficaces para curar y prevenir enfermedades frecuentes e importantes del aparato digestivo; y que poseen un buen perfil de seguridad para el paciente, tanto en administraciones cortas como cuando se administran (en aquellas personas que precisan una inhibici&oacute;n prolongada de la secreci&oacute;n &aacute;cida del est&oacute;mago) durante largos periodos de tiempo.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">C. Mart&iacute;n de Argila de Prados</font></b></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2">Servicio de Gastroenterolog&iacute;a. Hospital Universitario Ram&oacute;n y Cajal. Madrid</font></p>      ]]></body>
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