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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario del Sureste Sección Aparato Digestivo ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><b>INFORMACIÓN AL PACIENTE</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align=center><font face="Verdana" size="2"><b>Sección coordina por:</b>    <br><b>V.F. Moreira, E. Garrido</b>    <br><i>Servicio de Gastroenterología. Hospital Universitario Ramón y Cajal</i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Dolor de la pared abdominal</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Pain in the abdominal wall</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>¿QU&Eacute; ENTENDEMOS POR DOLOR DE LA PARED ABDOMINAL?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El dolor de la pared abdominal es una entidad cl&iacute;nica que comprende todas las patolog&iacute;as que afectan a las estructuras anat&oacute;micas de la pared abdominal (piel, tejido celular subcut&aacute;neo, peritoneo, aponeurosis, grupos musculares abdominales y terminaciones nerviosas). A pesar de que hasta un 20 % de los pacientes con dolor abdominal cr&oacute;nico inespec&iacute;fico o no diagnosticado pueden atribuirse a dolor de la pared abdominal, todav&iacute;a es un diagn&oacute;stico "olvidado" por muchos especialistas puesto que requiere de una elevada sospecha por parte del cl&iacute;nico. Antes del diagn&oacute;stico, muchos de estos pacientes est&aacute;n catalogados como enfermos funcionales, se han sometido a numerosas exploraciones y han recibido diferentes tratamientos sin &eacute;xito. Aparece en edades medias de la vida (40-60 a&ntilde;os) y es m&aacute;s frecuente en mujeres. No se ha conseguido demostrar relaci&oacute;n con ninguna patolog&iacute;a, aunque la obesidad, las enfermedades cr&oacute;nicas y el antecedente de cirug&iacute;as abdominales suelen ser hallazgos comunes en estos pacientes.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>¿C&Oacute;MO SE MANIFIESTA EL DOLOR?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El dolor es el s&iacute;ntoma fundamental y generalmente el &uacute;nico. La asociaci&oacute;n con s&iacute;ntomas "org&aacute;nicos" (v&oacute;mitos, fiebre, alteraci&oacute;n del ritmo intestinal, p&eacute;rdida de peso...) es rara y suele indicar una afectaci&oacute;n m&aacute;s profunda con compromiso visceral. Generalmente el dolor est&aacute; bien localizado en el abdomen e incluso el paciente es capaz de delimitarlo con exactitud ("a punta de dedo"). Se presenta en forma de molestia cr&oacute;nica, diaria, continua y de baja intensidad. Es m&aacute;s frecuente en el lado derecho aunque puede ubicarse en cualquier localizaci&oacute;n abdominal o en varias simult&aacute;neamente. En la exploraci&oacute;n abdominal suele detectarse dolor selectivo a la palpaci&oacute;n superficial con aumento de la sensibilidad en la piel cercana a la zona dolorosa (hiperestesia). Las maniobras posturales que aumentan la presi&oacute;n sobre el abdomen (toser, caminar, re&iacute;r, hacer ejercicio) suelen agravar los s&iacute;ntomas, as&iacute; como la obesidad y la presencia de cicatrices abdominales. Por el contrario las situaciones en las que la musculatura abdominal se relaja y donde no existe compresi&oacute;n sobre las estructuras de la pared como estar sentado o tumbado pueden proporcionar alivio. Estas caracter&iacute;sticas son la base de la principal maniobra exploratoria: el signo de Carnett. La realizaci&oacute;n del test de Carnett es t&eacute;cnicamente sencilla y aporta importante informaci&oacute;n cl&iacute;nica porque discrimina entre dolor visceral y dolor de la pared. Se realiza con el paciente tumbado hacia arriba (dec&uacute;bito supino); ejerciendo presi&oacute;n con el dedo sobre el punto abdominal doloroso se pide al paciente que realice una flexi&oacute;n de la cabeza y el tronco. Si el dolor aumenta o persiste (signo positivo) nos orienta hacia un dolor de la pared abdominal. Sin embargo, si el dolor disminuye (signo negativo) indica que la tensi&oacute;n muscular protege a los &oacute;rganos internos y por tanto el origen del dolor es visceral.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>¿CU&Aacute;LES SON LAS CAUSAS?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La mayor&iacute;a de las causas de dolor de la pared abdominal se deben a lesiones de estructuras de la pared, siendo las hernias de la pared la causa m&aacute;s frecuente. El "atrapamiento nervioso cut&aacute;neo", las lesiones o cicatrices quir&uacute;rgicas, los lipomas y los hematomas de la pared son relativamente habituales. Existen otras causas m&aacute;s raras producidas por el dolor referido al abdomen secundario a la afectaci&oacute;n de terminaciones nerviosas en los niveles tor&aacute;cicos de la columna (T7-T12), frecuentes en pacientes diab&eacute;ticos o con reactivaciones del virus varicela-zoster.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>¿C&Oacute;MO SE DIAGNOSTICA?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El diagn&oacute;stico se basa exclusivamente en la historia cl&iacute;nica, las caracter&iacute;sticas del dolor y la exploraci&oacute;n abdominal (signo de Carnett). La combinaci&oacute;n de una serie de signos y s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos (dolor a punta de dedo, localizaci&oacute;n constante de la zona dolorosa, hipersensibilidad superficial, di&aacute;metro de la zona menor o igual a 2 cm y el test de Carnett positivo) pueden ayudarnos a establecer el diagn&oacute;stico. La mejor&iacute;a cl&iacute;nica tras la inyecci&oacute;n de anest&eacute;sico t&oacute;pico puede ayudarnos a confirmar nuestra la sospecha. Generalmente el resto de exploraciones (an&aacute;lisis, endoscopias, estudios radiol&oacute;gicos) suelen ser normales o mostrar hallazgos inespec&iacute;ficos no relacionados con el diagn&oacute;stico. En ocasiones, la realizaci&oacute;n de una ecograf&iacute;a de partes blandas puede aportar informaci&oacute;n &uacute;til para completar el diagn&oacute;stico etiol&oacute;gico, descartando lesiones de estructuras de la pared (hernias, hematomas, lipomas...).</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>¿CU&Aacute;L ES EL TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD?</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Si el dolor no interfiere con la calidad de vida, la aplicaci&oacute;n de medidas locales (calor/fr&iacute;o) y la educaci&oacute;n postural para evitar la contracci&oacute;n abdominal mantenida pueden ser suficientes. De todas formas el tratamiento var&iacute;a en funci&oacute;n de la causa y la intensidad de los s&iacute;ntomas. Puede recurrirse al tratamiento farmacol&oacute;gico con uso de analg&eacute;sicos, aunque su efectividad es limitada. &Uacute;nicamente en casos de dolor asociado a las terminaciones nerviosas en pacientes diab&eacute;ticos, la amitriptilina ha demostrado eficacia. La aplicaci&oacute;n de anest&eacute;sico t&oacute;pico (bupivaca&iacute;na al 0,25 % o lidoca&iacute;na al 1 %) en inyecciones de 1-2 ml sobre la zona dolorosa puede ser eficaz a corto-medio plazo hasta en un 60-90 % de los pacientes y nos ayuda a confirmar el diagn&oacute;stico. Pueden ser necesarias varias sesiones y suele asociarse corticoides a la inyecci&oacute;n para prolongar el efecto analg&eacute;sico inicial. En casos seleccionados, la cirug&iacute;a puede ser &uacute;til para liberar nervios atrapados o extirpar lesiones de la pared.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align=right><font face="Verdana" size="2"><b>Miguel Rivero Fernández y Patricia Sanz Moya</b>    <br>Sección de Aparato Digestivo. Hospital Universitario del Sureste. Arganda del Rey, Madrid</font></p>      ]]></body>
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