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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><b>INFORMACIÓN AL PACIENTE</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Sección coordinada por:</b>    <br>V.F. Moreira, E. Garrido    <br><i>Servicio de Gastroenterología. Hospital Universitario Ramón y Cajal</i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Espasmo esof&aacute;gico</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Esophagic spasm</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Junto a la acalasia esp&aacute;stica y al es&oacute;fago hipercontr&aacute;ctil, el espasmo esof&aacute;gico forma parte de los trastornos esof&aacute;gicos motores esp&aacute;sticos, caracterizados por la presencia de una contractilidad hiperactiva o de gran vigor. El espasmo esof&aacute;gico consiste en la aparici&oacute;n de contracciones esof&aacute;gicas prematuras durante la degluci&oacute;n. A su vez, se define como prematura aquella contracci&oacute;n esof&aacute;gica que aparece brevemente tras la primera fase de la degluci&oacute;n, que es la relajaci&oacute;n del esf&iacute;nter esof&aacute;gico superior. Aunque durante d&eacute;cadas la terminolog&iacute;a aceptada para este trastorno era "espasmo esof&aacute;gico difuso", desde hace varios a&ntilde;os se prefiere su denominaci&oacute;n como "espasmo esof&aacute;gico distal" ya que la porci&oacute;n esof&aacute;gica afectada es la regi&oacute;n distal o inferior del es&oacute;fago, y no la que forma parte del esf&iacute;nter esof&aacute;gico superior y de la porci&oacute;n proximal o superior del cuerpo esof&aacute;gico.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los s&iacute;ntomas del espasmo esof&aacute;gico son muy inespec&iacute;ficos, ya que son comunes a otras enfermedades esof&aacute;gicas, esp&aacute;sticas o no. Los m&aacute;s frecuentes son el dolor tor&aacute;cico y la disfagia o dificultad para la degluci&oacute;n alimentaria, pero tambi&eacute;n pueden aparecer pirosis o ardor retroesternal y regurgitaci&oacute;n alimentaria. Caracter&iacute;sticamente la aparici&oacute;n de s&iacute;ntomas es intermitente. Suele aparecer en la edad adulta y afecta m&aacute;s al sexo femenino. Se la considera una enfermedad muy ligada a ciertas condiciones psiqui&aacute;tricas, como son la depresi&oacute;n y la ansiedad; no obstante la mayor cohorte publicada de pacientes con espasmo esof&aacute;gico muestra que s&oacute;lo afecta a un 30 % de estos enfermos. El espasmo esof&aacute;gico, al igual que los otros trastornos esof&aacute;gicos esp&aacute;sticos, es una enfermedad rara: s&oacute;lo de un 2 % a un 5 % de los pacientes remitidos a estudio manom&eacute;trico son diagnosticados de una enfermedad esp&aacute;stica del es&oacute;fago.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han hecho importantes avances en el conocimiento de la causa del espasmo esof&aacute;gico. A diferencia de la porci&oacute;n esof&aacute;gica superior, cuya capa muscular es de tipo estriado y voluntaria, la porci&oacute;n inferior, que es la implicada en esta enfermedad, presenta una capa muscular de tipo liso e involuntaria bajo control inconsciente dependiente de una red neuronal inserta en la propia pared muscular. Este plexo neuronal regula la contractilidad gracias a una v&iacute;a excitatoria, mediada por la acetilcolina, un neurotransmisor que favorece la contracci&oacute;n muscular, y a una v&iacute;a inhibitoria, mediada por el &oacute;xido n&iacute;trico, una sustancia que favorece la dilataci&oacute;n de los vasos sangu&iacute;neos. Seg&uacute;n parece, el espasmo esof&aacute;gico se producir&iacute;a por un defecto de dicha v&iacute;a inhibitoria, dando lugar a un predominio de la v&iacute;a excitatoria, a una vasoconstricci&oacute;n local que desencadenar&iacute;a el espasmo muscular, e incluso a un engrosamiento de la capa muscular, alteraci&oacute;n anat&oacute;mica observada en esta enfermedad. Finalmente, y al margen de alteraciones del sistema aut&oacute;nomo de la porci&oacute;n esof&aacute;gica inferior, se ha comprobado que el reflujo gastroesof&aacute;gico, que es una enfermedad muy frecuente y que se caracteriza por el paso de contenido, generalmente &aacute;cido, desde el est&oacute;mago hacia el es&oacute;fago, puede producir un espasmo esof&aacute;gico. De hecho, hasta un 40 % de los pacientes diagnosticados de espasmo esof&aacute;gico presentan adem&aacute;s reflujo gastroesof&aacute;gico.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ante la presencia de dolor tor&aacute;cico es conveniente descartar en primer lugar una enfermedad cardiaca, dada su implicaci&oacute;n pron&oacute;stica. Una vez excluida esta posibilidad, para el diagn&oacute;stico de espasmo esof&aacute;gico es importante, adem&aacute;s de una adecuada historia cl&iacute;nica, descartar otras enfermedades de es&oacute;fago y est&oacute;mago, para lo cual es muy &uacute;til la gastroscopia, y la comprobaci&oacute;n de una contractilidad esof&aacute;gica esp&aacute;stica compatible. Sin embargo, dado el car&aacute;cter intermitente de su presentaci&oacute;n cl&iacute;nica, puede ser dif&iacute;cil su detecci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La prueba diagn&oacute;stica fundamental para la detecci&oacute;n de una contractilidad esp&aacute;stica es la manometr&iacute;a esof&aacute;gica. Esta prueba consiste en el estudio de la motilidad esof&aacute;gica mediante la colocaci&oacute;n, a trav&eacute;s de la nariz y en el interior del es&oacute;fago, de una sonda con unos detectores sensibles a los cambios de presi&oacute;n que acontecen durante la degluci&oacute;n. Con este procedimiento se define como espasmo esof&aacute;gico a la aparici&oacute;n de contracciones esof&aacute;gicas prematuras, esto es, de breve aparici&oacute;n tras la relajaci&oacute;n del esf&iacute;nter esof&aacute;gico superior.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Aunque la radiograf&iacute;a baritada tiene un papel muy secundario por su baja rentabilidad diagn&oacute;stica, puede mostrar una contractilidad aperist&aacute;ltica o desordenada y la cl&aacute;sica pero inhabitual imagen de "es&oacute;fago en sacacorchos". Finalmente, si se sospecha la presencia de reflujo gastroesof&aacute;gico conviene descartarlo. Para ello puede ser necesaria una pH-metr&iacute;a esof&aacute;gica, procedimiento similar al de una manometr&iacute;a pero con sensores sensibles al pH &aacute;cido.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para su tratamiento se han empleado f&aacute;rmacos con diferentes mecanismos de acci&oacute;n: calcioantagonistas (relajantes musculares), nitratos (vasodilatadores), inhibidores de la 5-fosfodiestersa como es el sildenafilo (donadores de &oacute;xido n&iacute;trico) y antidepresivos (analg&eacute;sicos viscerales). Dado que el espasmo esof&aacute;gico es una enfermedad infrecuente, los estudios acerca de su tratamiento son escasos, de baja calidad, con pocos pacientes y muchas veces entremezclados con casos de otros trastornos esp&aacute;sticos, por lo que no se conoce con exactitud cu&aacute;l es la mejor medicaci&oacute;n y su eficacia. No obstante, se considera que con estos f&aacute;rmacos una parte importante de los pacientes pueden mejorar sin efectos secundarios relevantes. Al menos en aquellos casos en los que se identifique reflujo gastroesof&aacute;gico est&aacute; indicada la toma de inhibidores de la bomba de protones, como es el omeprazol, dada su alta eficacia es paliar esta enfermedad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">S&oacute;lo en casos refractarios al tratamiento m&eacute;dico se emplean alternativas m&aacute;s invasivas. Estas son la inyecci&oacute;n esof&aacute;gica de toxina botul&iacute;nica y la cirug&iacute;a, que consiste en realizar un corte sobre la capa muscular del es&oacute;fago distal. Ambas parecen ser muy efectivas en casos seleccionados, presentando tasas de &eacute;xito cl&iacute;nico superiores al 70 %. La primera es m&iacute;nimamente invasiva y aunque efectiva puede requerir reinyecciones cada pocos meses ya que su efecto es temporal, y ambas pueden propiciar la aparici&oacute;n de reflujo gastroesof&aacute;gico.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>Jorge P&eacute;rez Lasala y Norberto Ma&ntilde;as Gallardo</b></font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2">Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Madrid Sanchinarro. Madrid</font></p>      ]]></body>
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