<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1130-1473</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Neurocirugía]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Neurocirugía]]></abbrev-journal-title>
<issn>1130-1473</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Sociedad Española de Neurocirugía]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1130-14732006000100002</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Guías de práctica clínica sobre el tratamiento del traumatismo craneoencefálico leve en adultos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Practical clinical guides about treatment of mild head injuries in adults]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>02</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<volume>17</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>9</fpage>
<lpage>13</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1130-14732006000100002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1130-14732006000100002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1130-14732006000100002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El Grupo de Estudio del Traumatismo Craneoencefálico de la Sociedad Italiana de Neurocirugía establece las siguientes guías de práctica clínica para el tratamiento de los pacientes con traumatismo craneoencefálico leve. En este grupo se incluyen los pacientes orientados en tiempo, espacio y persona (GCS 15) y los pacientes desorientados (GCS 14). La presencia de déficits neurológicos focales, el traumatismo abierto y un GCS &le; 13 constituyen criterios de exclusión. Se identificaron seis categorías de factores de riesgo relevantes para el curso clínico (coagulopatías, enolismo, abuso de drogas, epilepsia, antecedentes neuro-quirúrgicos y pacientes ancianos incapacitados). Se distinguieron tres grupos de pacientes. Los pacientes del Grupo 0 (GCS 15, sin pérdida de conciencia, amnesia, cefalea difusa, vómitos) que pudieron darse de alta del Departamento de Urgencias tras un periodo de observación de seis horas con un informe de asistencia. Los pacientes del Grupo 1 (GCS 15, con pérdida de conciencia y/o amnesia y/o cefalea difusa y/o vómitos) requieren observación clínica (&ge; 6 horas) y valoración neurorradiológica. Según la disponibilidad del hospital, se realizará radiología simple de cráneo o tomografía axial computarizada (TAC). Ante una fractura de cráneo, es obligada la TAC. En caso de lesiones intracraneales, se consultará al neurocirujano. En ausencia de fracturas craneales o de lesiones intracraneales, se ingresa al paciente para observación ((&ge; 24 horas). Los pacientes del Grupo 0 y del Grupo 1 con un factor de riesgo (R) se ingresan (&ge; 24 horas) para realizar la TAC. En pacientes con coagulopatías o en tratamiento con anticoagulantes, deberá repetirse la TAC antes del alta incluso en ausencia de lesión intracraneal en la TAC inicial. En pacientes del Grupo 2 (GCS 14), se realiza TAC en todos los casos, independientemente de la existencia de factor de riesgo. [J Neurosurg Sci 1996;40:11-5]]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Traumatismo craneoencefálico]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Neurocirugía]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p> &nbsp;</p>     <p> &nbsp;</p>     <p> <B><font face="Verdana" size="4"><a name="top"></a>Gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica sobre el tratamiento  del traumatismo craneoencef&aacute;lico leve en adultos</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <P   ><font face="Verdana" size="2"><b>Grupo de estudio del traumatismo craneoencef&aacute;lico de la sociedad italiana    de neurocirug&iacute;a</b></font> </P >     <P   ><font size="-1" face="Verdana">   Refrendado por los miembros del GEN (Grupo Espa&ntilde;ol de Neurotraumatolog&iacute;a)<a href="#*">*</a></font>  </P >     <P   ><font size="-1" face="Verdana"><a href="#back">Correspondencia</a></font>  </P >     <P   >&nbsp;  </P >     <P   >&nbsp;  </P > <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ><font face="Verdana" size="2">El Grupo de Estudio del Traumatismo Craneoencef&aacute;lico de la Sociedad    Italiana de Neurocirug&iacute;a establece las siguientes gu&iacute;as de pr&aacute;ctica    cl&iacute;nica para el tratamiento de los pacientes con traumatismo craneoencef&aacute;lico    leve. En este grupo se incluyen los pacientes orientados en tiempo, espacio    y persona (GCS 15) y los pacientes desorientados (GCS 14). La presencia de d&eacute;ficits    neurol&oacute;gicos focales, el traumatismo abierto y un GCS &le; 13 constituyen    criterios de exclusi&oacute;n. Se identificaron seis categor&iacute;as de factores    de riesgo relevantes para el curso cl&iacute;nico (coagulopat&iacute;as, enolismo,    abuso de drogas, epilepsia, antecedentes neuro-quir&uacute;rgicos y pacientes    ancianos incapacitados). Se distinguieron tres grupos de pacientes. Los pacientes    del Grupo 0 (GCS 15, sin p&eacute;rdida de conciencia, amnesia, cefalea difusa,    v&oacute;mitos) que pudieron darse de alta del Departamento de Urgencias tras    un periodo de observaci&oacute;n de seis horas con un informe de asistencia.    Los pacientes del Grupo 1 (GCS 15, con p&eacute;rdida de conciencia y/o amnesia    y/o cefalea difusa y/o v&oacute;mitos) requieren observaci&oacute;n cl&iacute;nica    (&ge; 6 horas) y valoraci&oacute;n neurorradiol&oacute;gica. Seg&uacute;n la    disponibilidad del hospital, se realizar&aacute; radiolog&iacute;a simple de    cr&aacute;neo o tomograf&iacute;a axial computarizada (TAC). Ante una fractura    de cr&aacute;neo, es obligada la TAC. En caso de lesiones intracraneales, se    consultar&aacute; al neurocirujano. En ausencia de fracturas craneales o de    lesiones intracraneales, se ingresa al paciente para observaci&oacute;n ((&ge;    24 horas). Los pacientes del Grupo 0 y del Grupo 1 con un factor de riesgo (R)    se ingresan (&ge; 24 horas) para realizar la TAC. En pacientes con coagulopat&iacute;as o en tratamiento con anticoagulantes, deber&aacute; repetirse la TAC    antes del alta incluso en ausencia de lesi&oacute;n intracraneal en la TAC inicial.    En pacientes del Grupo 2 (GCS 14), se realiza TAC en todos los casos, independientemente    de la existencia de factor de riesgo.</font>  </P >     <P ><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Traumatismo craneoencef&aacute;lico. Neurocirug&iacute;a</font>  </P > <hr size="1">     <P >&nbsp; </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">La gran mayor&iacute;a de pacientes con traumatismo craneoencef&aacute;lico (TCE)    atendidos en Urgencias de nuestros hospitales est&aacute;n completamente conscientes    en el examen inicial. El tratamiento de tales TCE leves se centra en el riesgo    de desarrollar un hematoma intracraneal traum&aacute;tico y en la necesidad    de detectar y evacuar el co&aacute;gulo precozmente<Sup>1</Sup>. Este hecho    es excepcional (del 1% al 3% de los pacientes ingresados con diagn&oacute;stico    de TCE leve<Sup>1-5</Sup>. Puesto que en Italia la frecuentaci&oacute;n hospitalaria    por cada 100.000 habitantes es de 300-400 casos/a&ntilde;o tras TCE<Sup>6</Sup>,    la b&uacute;squeda de un paciente con hematoma supondr&iacute;a un esfuerzo    organizativo considerable.</font> </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">Adem&aacute;s, a diferencia de EEUU y al igual que en muchos otros pa&iacute;ses    europeos, se dispone de unidades neuroquir&uacute;rgicas en unos pocos hospitales.    Por tanto, con relativa frecuencia, el tratamiento de los pacientes con TCE    leve no se realiza en dichos centros. Cualquier protocolo sobre TCE leve debe    tener en cuenta los recursos disponibles no &uacute;nicamente en los pocos hospitales    que disponen de unidades neuroquir&uacute;rgicas sino, m&aacute;s importante    a&uacute;n, de todos los hospitales en donde este tipo de pacientes ser&aacute;n    tratados. Unicamente tenemos conocimiento de un informe publicado en 1984 por    un grupo de neurocirujanos brit&aacute;nicos<Sup>7 </Sup>que pretendi&oacute;    establecer gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica nacionales (Gran Breta&ntilde;a)    para pacientes con TCE leve.</font> </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">El objetivo de este art&iacute;culo es establecer gu&iacute;as de pr&aacute;ctica    cl&iacute;nica para el tratamiento del TCE leve para la utilizaci&oacute;n en    la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica de nuestro pa&iacute;s (Italia).</font> </P >     <P >&nbsp; </P >     <P ><B><font face="Verdana" size="3">Material y m&eacute;todos</font> </b></P >     <P ><font face="Verdana" size="2">Los pacientes son atendidos en Urgencias por m&eacute;dicos de urgencias o por    neur&oacute;logos, neurocirujanos o cirujanos generales. La evaluaci&oacute;n    de los pacientes se realiza a trav&eacute;s de un examen neurol&oacute;gico,    la puntuaci&oacute;n de la Escala de Coma de Glasgow (GCS) y la existencia de    p&eacute;rdida de conciencia, amnesia, cefalea, v&oacute;mitos y v&eacute;rtigo.</font>  </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">Los pacientes con d&eacute;ficits neurol&oacute;gicos focales y traumatismo abierto    son excluidos del grupo de TCE leve, ya que el riesgo de hematoma intracraneal    es mayor<Sup>8</Sup>.</font> </P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ><font face="Verdana" size="2">Tambi&eacute;n se excluyeron los pacientes con puntuaci&oacute;n GCS de 3 a 8    (TCE grave) y de 9 a 13 (TCE moderado). La puntuaci&oacute;n GCS de 13 se incluye    en el grupo de TCE moderado (a diferencia de la clasificaci&oacute;n original    de Rimel y col.<Sup>9</Sup>, ya que el riesgo de deterioro es similar<Sup>10</Sup>.    Por tanto, al ingreso, estos pacientes est&aacute;n orientados temporoespacialmente    y no presentan d&eacute;ficits neurol&oacute;gicos (GCS=15) o est&aacute;n desorientados    con ausencia de d&eacute;ficits neurol&oacute;gicos (GCS 14).</font> </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">Se identificaron factores de riesgo relevantes en el curso cl&iacute;nico de    los pacientes. Entre estos factores se cuentan las coagulopat&iacute;as<Sup>11</Sup>,    enolismo<Sup>12</Sup>, abuso de drogas, epilepsia, antecedentes neuroquir&uacute;rgicos    y pacientes ancianos incapacitados<Sup>13</Sup>.</font> </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">Siempre que exista uno o m&aacute;s de estos factores, se a&ntilde;ade R a la    clasificaci&oacute;n.</font> </P >     <P >&nbsp; </P >     <P ><B><font face="Verdana" size="3">Indicaciones de tratamiento</font> </b></P >     <P ><font face="Verdana" size="2">En la <a href="#Figura1"> Figura 1</a>, se presenta el algoritmo para los pacientes del grupo 0. Estos    pacientes con traumatismo francamente leve pueden ser dados de alta desde Urgencias    tras un per&iacute;odo m&iacute;nimo de observaci&oacute;n de 6 horas con un    informe de asistencia. En estos casos no se requiere examen radiol&oacute;gico<Sup>7</Sup>.</font>  </P >     <P align="center" ><font face="Verdana"><a name="Figura1"><img src="/img/revistas/neuro/v17n1/2_1.jpg" width="433" height="251"></a></font></P >     <P align="center" ><font face="Verdana" size="2"><i><b>Fig. 1.-</b> Definici&oacute;n de pacientes    con traumatismo craneoencef&aacute;lico l    <br> eve: Grupo 0</i></font></P >     <P ><font face="Verdana" size="2">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> En las Figuras <a href="#Fig2"> 2</a> y <a href="#Fig3">3</a>, se presenta el algoritmo para los pacientes del grupo 1.    Estos pacientes son los m&aacute;s dif&iacute;ciles de evaluar. Las indicaciones    que aparecen en la literatura para tales casos son radiolog&iacute;a simple<Sup>7</Sup>,    TAC en los casos con deterioro cl&iacute;nico<Sup>2</Sup>, TAC en todo paciente    adulto con fractura de cr&aacute;neo<Sup>14</Sup>, TAC en todo paciente de cualquier    edad con fractura de cr&aacute;neo<Sup>1 </Sup>y TAC en todos los pacientes    con TCE leve.</font></P >     <P align="center" ><font face="Verdana"><a name="Fig2"><img src="/img/revistas/neuro/v17n1/2_2.jpg" width="423" height="255"></a></font></P >     <P align="center" ><i><font face="Verdana" size="2"><b>Fig. 2.-</b> Definici&oacute;n de pacientes    con traumatismo craneoencef&aacute;lico&nbsp;    <br>  leve: Grupo 1</font></i></P >     <P align="center" >&nbsp;</P >     <P align="center" ><font face="Verdana"><a name="Fig3"><img src="/img/revistas/neuro/v17n1/2_3.jpg" width="434" height="389"></a></font></P >     <P align="center" ><i><font face="Verdana" size="2"><b>Fig. 3.-</b> Algoritmo de tratamiento    de los pacientes con    <br> &nbsp;traumatismo craneoencef&aacute;lico leve: Grupo 1</font></i></P >     <P ><font face="Verdana" size="2">    <br> Obviamente, las indicaciones de la TAC depende de los recursos disponibles; en    toda Italia consideramos que no hay suficientes esc&aacute;neres disponibles    24 horas al d&iacute;a para estudiar toda la poblaci&oacute;n por este problema    cl&iacute;nico. A&uacute;n en el caso de que fuera posible realizar una TAC    en tales pacientes en unas pocas &aacute;reas y centros, se har&iacute;a necesaria    una selecci&oacute;n en el contexto de un protocolo nacional.</font> </P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ><font face="Verdana" size="2">En un paciente con TCE leve, la incidencia de deterioro cl&iacute;nico es del    0,2% al 0,7% en caso de ausencia de fractura de cr&aacute;neo y del 3,2% al    10% en adultos con fractura<Sup>2-5</Sup>. Uno de los objetivos de las gu&iacute;as    de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica no es identificar una lesi&oacute;n intracraneal    sino identificar pacientes portadores de una &quot;masa intracraneal relevante&quot;<Sup>16</Sup>,    principalmente hematomas epidurales antes del deterioro cl&iacute;nico. Por    tanto, es indudable el valor de la fractura de cr&aacute;neo para identificar    una poblaci&oacute;n de mayor riesgo de hematoma. En un amplio ensayo cl&iacute;nico    multic&eacute;ntrico sobre TCE leve (realizado en 2766 pacientes), Sackford    y col.<Sup>16 </Sup>demostraron que la existencia de fractura de cr&aacute;neo    triplicaba el riesgo de lesi&oacute;n intracraneal &quot;relevante&quot;. Adem&aacute;s,    un estudio multic&eacute;ntrico italiano sobre hematoma epidural asintom&aacute;tico    demostr&oacute; la existencia de una fractura de cr&aacute;neo en el 89% de    los casos en adultos<Sup>17</Sup>. No se dispone de indicadores cl&iacute;nicos    de hematoma epidural en fase asintom&aacute;tica<Sup>18,19</Sup>.</font> </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">La decisi&oacute;n es realizar la TAC de rutina a todo paciente<Sup>19 </Sup>o    &uacute;nicamente a los pacientes adultos con fractura de cr&aacute;neo<Sup>1,14</Sup>.    Incluso cuando es posible realizar la TAC, una prueba normal en las primeras    horas del traumatismo no descarta, cuando hay fractura de cr&aacute;neo, la    aparici&oacute;n de un hematoma epidural tard&iacute;o (2 casos de 31 pacientes)<Sup>20</Sup>.    En el tratamiento del paciente es relevante saber si existe fractura de cr&aacute;neo<Sup>16</Sup>.</font>  </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">Por tanto, los pacientes del Grupo 1 (<a href="#Fig3">Fig. 3</a>) requieren observaci&oacute;n cl&iacute;nica    y valoraci&oacute;n neurorradiol&oacute;gica. Seg&uacute;n la disponibilidad    del hospital, en un per&iacute;odo m&iacute;nimo de 6 horas de observaci&oacute;n,    se realizar&aacute; radiolog&iacute;a de cr&aacute;neo o TAC. Cuando exista    fractura de cr&aacute;neo, es obligado practicar TAC. En caso de lesi&oacute;n    intracraneal, se consultar&aacute; al neurocirujano. En ausencia de fractura    de cr&aacute;neo o de lesiones intracraneales, el paciente se ingresar&aacute;    para observaci&oacute;n m&iacute;nima de 24 horas.</font> </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">En las Figuras <a href="#Fig4"> 4</a> y <a href="#Fig5"> 5</a> aparece el tratamiento de los pacientes con desorientaci&oacute;n    persistente (GCS 14), grupo 2. Estos pacientes representan un peque&ntilde;o    subgrupo (menos del 7% de los casos)<Sup>18,21 </Sup>y presentan un mayor riesgo    de hematoma intracraneal. Por tanto, en estos casos se realizar&aacute; TAC    independientemente de la existencia de factores de riesgo.</font> </P >     <P align="center" ><font face="Verdana"><a name="Fig4"><img src="/img/revistas/neuro/v17n1/2_4.jpg" width="354" height="226"></a></font></P >     <P align="center" ><font face="Verdana" size="2"><i><b>Fig. 4.-</b> Definici&oacute;n de pacientes    con traumatismo&nbsp;    <br>  craneoencef&aacute;lico leve: Grupo 2</i></font></P >     <P align="center" ><font face="Verdana"><a name="Fig5"><img src="/img/revistas/neuro/v17n1/2_5.jpg" width="359" height="266"></a></font></P >     <P align="center" ><font face="Verdana" size="2"><i><b>Fig. 5.-</b> Algoritmo de tratamiento    de los pacientes    <br> &nbsp;con traumatismo craneoencef&aacute;lico leve: Grupo 2,    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &nbsp;sin    o con un factor de riesgo (R +-).</i></font></P >     <P ><font face="Verdana" size="2">    <br> Los pacientes del grupo 0 y del grupo 1 con un factor de riesgo, R (<a href="#Fig6">Fig. 6</a>) se    ingresan en el hospital durante al menos 24 horas y se realiza TAC. En pacientes    con coagulopat&iacute;as o en tratamiento con anticoagulantes, deber&aacute;    repetirse la TAC antes del alta, incluso en ausencia de lesi&oacute;n intracraneal    en la TAC previa.</font> </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">En estos casos es frecuente el hematoma intraparenquimatoso tard&iacute;o, especialmente    en los ancianos<Sup>22</Sup>.</font> </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">Siempre que exista una lesi&oacute;n intracraneal postraum&aacute;tica, se consultar&aacute;    un neurocirujano. Las lesiones extra-cerebrales peque&ntilde;as pueden evolucionar    en pocas horas<Sup>23 </Sup>y, en estos casos, la observaci&oacute;n cl&iacute;nica    puede ser m&aacute;s segura en la planta de neurocirug&iacute;a.</font> </P >     <P align="center" ><font face="Verdana"><a name="Fig6"><img src="/img/revistas/neuro/v17n1/2_6.jpg" width="356" height="285"></a></font></P >     <P align="center" ><font face="Verdana" size="2"><i><b>Fig. 6.-</b> Algoritmo de tratamiento    de los pacientes&nbsp;    <br>  con traumatismo craneoencef&aacute;lico leve: Grupo 0&nbsp;    <br>  y Grupo    1, sin o con un factor de riesgo (R +-).</i></font></P >     <P >&nbsp;</P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ><B><font face="Verdana" size="3">Conclusiones</font> </b></P >     <P ><font face="Verdana" size="2">El objetivo principal de estas gu&iacute;as de pr&aacute;ctica para el tratamiento    inicial de adultos con TCE en Italia es reunir los criterios globales que permitan    identificar pacientes con TCE leve con riesgo de desarrollar hematoma intracraneal.</font>  </P >     <P ><font face="Verdana" size="2">Las gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica incluyen la evaluaci&oacute;n    de la historia cl&iacute;nica traumatol&oacute;gica, los ex&aacute;menes cl&iacute;nicos    y neurorradiol&oacute;gicos y la identificaci&oacute;n de factores de riesgo.    Varios algoritmos muestran los criterios de valoraci&oacute;n neurorradiol&oacute;gica,    ingreso y alta hospitalarias, interconsulta a neurocirug&iacute;a seg&uacute;n    el riesgo de lesi&oacute;n intracraneal en diferentes grupos cl&iacute;nicos.    Como el tratamiento del TCE leve debe organizarse en todo el pa&iacute;s, las    gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica se dirigir&aacute;n a todos los    servicios de Urgencias y no &uacute;nicamente a unos pocos centros especializados.    Por consiguiente, las gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica deben tener    en cuenta los recursos disponibles en todos los centros del pa&iacute;s.</font></P>      <P>&nbsp;</P>     <P><B><font face="Verdana" size="3">Addendum</font></b></P>     <P><font face="Verdana" size="2">De acuerdo con los criterios de un Grupo de Neurocirujanos del Reino Unido, los pacientes con herida de cuero cabelludo deber&iacute;an ser incluidos en el Grupo 1.</font></P>     <P><U><B><font face="Verdana" size="2">T&iacute;tulo de la referencia</font></b></U></P> <b><I><font face="Verdana" size="2">Guidelines for the initial management of head injuries</font> </I></b>     <P><b><font face="Verdana" size="2">Recommendations from the Society of British Neurological Surgeons</font></b></P>     <P><font face="Verdana" size="2">Members of the working party of the society of british neurological surgeons: J. Bartlett, R., Kett-White, A.D., Mendelow, J.D., Miller, J., Pickard &amp; G. Teasdale.</font> </P>     <P><font face="Verdana" size="2"><I>British Journal of Neurosurgery</I> 1998;12(4):349-352.</font> </P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P><B><font face="Verdana" size="3">Bibliograf&iacute;a</font></b></P>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Teasdale, G.M., Murray, G., Anderson, E. et al.: Risks of acute intracranial hematoma in children and adults: implications for managing head injuries. Br Med J 1990; 300: 363-367.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337382&pid=S1130-1473200600010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Dacey, R.G., Wayne, A.M., Rimel, R.W., Wim, R., Jane, J.A.: Neurosurgical complications after apparently minor head injury: assessment of risk in a series of 160 patients. J Neurosuerg 1986; 65: 203-210.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337383&pid=S1130-1473200600010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Edna, T.H.: Acute intracranial haematoma and skull fracture. Acta Chir Scand 19832; 149: 449-451.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337384&pid=S1130-1473200600010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. Mendelow, A.D., Teasdale, G., Jennet, B., Bryden, J., Hasset, C., Murray, G.: Risks of intracranial hematoma in head injured adults. Br Med J 1983; 287:1173-1176.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337385&pid=S1130-1473200600010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Miller, J.D.: Minor, moderate and severe head injury. Neurosurg Rev 1986; 9:135-139.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337386&pid=S1130-1473200600010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. Servadei, F., Ciucci, G., Piazza, G. et al.: A prospective clinical and epidemiological study of head injures in Northern Italy: the Comune of Ravenna. Ital J Neurol Sci 1988; 9: 449-457.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337387&pid=S1130-1473200600010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7. Briggs, M., Clarke, P., Crokard, A.: British Neurosurgeons Group. Guidelines for initial management after head injuries in adults. Br Med J 1984; 288: 983-985.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337388&pid=S1130-1473200600010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">8. Miller, J.D., Murray, L.S., Teasdale, G.M.: Development of a traumatic intracranial hematoma after a minor head injury. Neurosurgey 1990; 27: 669-673.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337389&pid=S1130-1473200600010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">9. Rimel, E.W., Giordani, B., Barth, J.T., Boll, T.J., Jane, J.A.: Disability caused by minor head injury. Neurosurgery 1981; 9: 221-228.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337390&pid=S1130-1473200600010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">10. Stein, C.C., Ross, S.E.: Moderate head injury: a guide to initial management. J Neurosurgery 1992; 77: 562-564.</font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337391&pid=S1130-1473200600010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">11. Olson, J.D., Kaufman, H.H., Moake, J. et al.: The incidence and significance of hemostatic abnormalities in patients with head injures. Neurosurgery 1989; 24: 825-832.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337392&pid=S1130-1473200600010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">12. Nath, F.P., Beastal, G., Teasdale, G.M.: Alcohol and traumatic brain damage. Injury 1986; 17: 150-153.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337393&pid=S1130-1473200600010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">13. Wilson, J.A., Pentland, B., Currie, C.T., Miller, J.D.: The functional effects of head injury in elderly. Brain Injury 1987; 1: 183-188.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337394&pid=S1130-1473200600010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">14. Servadei, F., Ciucci, G., Morichetti, A. et al.: Skull fracture as a factor of increased risk in minor head injuries. Surg Neurol 1988; 30: 364-369.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337395&pid=S1130-1473200600010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">15 Stein, S.C., Ross, S.E.: Mild head injury: A plea for routine early CT scanning. J Trauma 1992; 33: 11-13.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337396&pid=S1130-1473200600010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">16. Schackford, S.R., Wald, S.L., Ross, S.E. et al.: The clinical utility of computed Tomographic scanning and neurological examination in the management of patients with minor head injury. J Trauma 1992; 33:22-29.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337397&pid=S1130-1473200600010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">17. Servadei, F., Faccani, G., Rocella, P. et al.: Asymptomatic extradural haematomas. Results of a multicenter study of 158 cases in minor head injury. Acta Neurochir 1989; 96: 39-45.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337398&pid=S1130-1473200600010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">18. Servadei, F., Ciucci, G., Loroni, L., Cuscini, M., Piola, C., Arista, A.: The diagnosis and management of minor head injury: a regional multicenter approach in Italy. J Trauma (in press), 1995.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337399&pid=S1130-1473200600010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">19. Stein, S.C., Spettel, C., Young, G., Ross, S.E.: Limitations of neurological assessment in mild head injury. Brain Injury 1993; 7: 425-430.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337400&pid=S1130-1473200600010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">20. Poon, W.S., Poon, C.Y.S., Li, A.K.C.: Traumatic extradural hematoma of delayed onset is not a rarity. Neurosurgery 1992; 30:681-686.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337401&pid=S1130-1473200600010000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">21.Miller, J.D., Jones, P.A.: The work of a regional head injury service. Lancet 1985; ii:1141-1144.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337402&pid=S1130-1473200600010000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">22. Stein, S.C., Young, G.S., Talucci, R.C., Greenbaum, B.H., Ross, S.E.: Delayed brain injury following head trauma: signicance of coagulopathy. Neurosurgery 1992; 30:160-165.</font> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337403&pid=S1130-1473200600010000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">23.Smith, H.K., Miller, J.D.: The danger of an ultra early computed tomographic scan in a patient with an evolving intracranial hematoma. Neurosurgey 1991; 29:258-60.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3337404&pid=S1130-1473200600010000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <P ><font face="Verdana" size="2"><a name="*">*</a> El Grupo Espa&ntilde;ol de Neurotraumatologia (GEN) est&aacute;    formado por los siguientes miembros: Alted, E., (Cuidados Intensivos), D&iacute;ez,    R., (Neurocirug&iacute;a), Dom&iacute;nguez, J.M., (Cuidados Intensivos), Garc&iacute;a,    R., (Anestesiolog&iacute;a y Reanimaci&oacute;n), Garibi, J., (Neurocirug&iacute;a),    G&oacute;mez, P.A., (Neurocirug&iacute;a), Gracia, R.M., (Cuidados Intensivos),    Jim&eacute;nez, R., (Urgencias y Emergencias), Mill&aacute;n, J.M., (Neurorradiolog&iacute;a),    Murillo, F., (Cuidados Intensivos), Puig, A., (Anestesiolog&iacute;a y Reanimaci&oacute;n), Sahuquillo, J., (Neurocirug&iacute;a), Soto, J.M., (Urgencias y Emergencias).</font></P >     <P >&nbsp;</P >     <P >&nbsp;</P >     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ><font face="Verdana" size="2"><a name="back" href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/neuro/v17n1/seta.gif" width="15" height="17"></a><b>Correspondencia postal:    <br> </b>Juan Sahuquillo.    <br> Servicio de Neurocirugía.    <br> Hospital Universitario Vall d'Hebron.    <br> Paseo del Vall d'Hebron 119-129.    <br> 08035 Barcelona</font></P >     <P ><font face="Verdana" size="2">Recibido; 2-01-05.&nbsp;    <br>  Aceptado:15-01-05</font></P >      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Teasdale]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Murray]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Anderson]]></surname>
<given-names><![CDATA[E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Risks of acute intracranial hematoma in children and adults: implications for managing head injuries]]></article-title>
<source><![CDATA[Br Med J]]></source>
<year>1990</year>
<volume>300</volume>
<page-range>363-367</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dacey]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wayne]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rimel]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.W.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wim]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jane]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Neurosurgical complications after apparently minor head injury: assessment of risk in a series of 160 patients]]></article-title>
<source><![CDATA[J Neurosuerg]]></source>
<year>1986</year>
<volume>65</volume>
<page-range>203-210</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Edna]]></surname>
<given-names><![CDATA[T.H.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Acute intracranial haematoma and skull fracture]]></article-title>
<source><![CDATA[Acta Chir Scand]]></source>
<year>1983</year>
<month>2</month>
<volume>149</volume>
<page-range>449-451</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mendelow]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.D.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Teasdale]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jennet]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bryden]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hasset]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Murray]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Risks of intracranial hematoma in head injured adults]]></article-title>
<source><![CDATA[Br Med J]]></source>
<year>1983</year>
<volume>287</volume>
<page-range>1173-1176</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.D.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Minor, moderate and severe head injury]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurosurg Rev]]></source>
<year>1986</year>
<volume>9</volume>
<page-range>135-139</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Servadei]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ciucci]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Piazza]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A prospective clinical and epidemiological study of head injures in Northern Italy: the Comune of Ravenna]]></article-title>
<source><![CDATA[Ital J Neurol Sci]]></source>
<year>1988</year>
<volume>9</volume>
<page-range>449-457</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Briggs]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Clarke]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Crokard]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[British Neurosurgeons Group: Guidelines for initial management after head injuries in adults]]></article-title>
<source><![CDATA[Br Med J]]></source>
<year>1984</year>
<volume>288</volume>
<page-range>983-985</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.D.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Murray]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.S.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Teasdale]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Development of a traumatic intracranial hematoma after a minor head injury]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurosurgey]]></source>
<year>1990</year>
<volume>27</volume>
<page-range>669-673</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rimel]]></surname>
<given-names><![CDATA[E.W.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Giordani]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barth]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.T.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Boll]]></surname>
<given-names><![CDATA[T.J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jane]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Disability caused by minor head injury]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurosurgery]]></source>
<year>1981</year>
<volume>9</volume>
<page-range>221-228</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stein]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ross]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Moderate head injury: a guide to initial management]]></article-title>
<source><![CDATA[J Neurosurgery]]></source>
<year>1992</year>
<volume>77</volume>
<page-range>562-564</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Olson]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.D.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kaufman]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.H.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moake]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The incidence and significance of hemostatic abnormalities in patients with head injures]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurosurgery]]></source>
<year>1989</year>
<volume>24</volume>
<page-range>825-832</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nath]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.P.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Beastal]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Teasdale]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alcohol and traumatic brain damage]]></article-title>
<source><![CDATA[Injury]]></source>
<year>1986</year>
<volume>17</volume>
<page-range>150-153</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wilson]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pentland]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Currie]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.T.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.D.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The functional effects of head injury in elderly]]></article-title>
<source><![CDATA[Brain Injury]]></source>
<year>1987</year>
<volume>1</volume>
<page-range>183-188</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Servadei]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ciucci]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Morichetti]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Skull fracture as a factor of increased risk in minor head injuries]]></article-title>
<source><![CDATA[Surg Neurol]]></source>
<year>1988</year>
<volume>30</volume>
<page-range>364-369</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stein]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ross]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Mild head injury: A plea for routine early CT scanning]]></article-title>
<source><![CDATA[J Trauma]]></source>
<year>1992</year>
<volume>33</volume>
<page-range>11-13</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schackford]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.R.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wald]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.L.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ross]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The clinical utility of computed Tomographic scanning and neurological examination in the management of patients with minor head injury]]></article-title>
<source><![CDATA[J Trauma]]></source>
<year>1992</year>
<volume>33</volume>
<page-range>22-29</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Servadei]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Faccani]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rocella]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Asymptomatic extradural haematomas: Results of a multicenter study of 158 cases in minor head injury]]></article-title>
<source><![CDATA[Acta Neurochir]]></source>
<year>1989</year>
<volume>96</volume>
<page-range>39-45</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Servadei]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ciucci]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Loroni]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cuscini]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Piola]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Arista]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The diagnosis and management of minor head injury: a regional multicenter approach in Italy]]></article-title>
<source><![CDATA[J Trauma]]></source>
<year>1995</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stein]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Spettel]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Young]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ross]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Limitations of neurological assessment in mild head injury]]></article-title>
<source><![CDATA[Brain Injury]]></source>
<year>1993</year>
<volume>7</volume>
<page-range>425-430</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Poon]]></surname>
<given-names><![CDATA[W.S.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Poon]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.Y.S.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Li]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.K.C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Traumatic extradural hematoma of delayed onset is not a rarity]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurosurgery]]></source>
<year>1992</year>
<volume>30</volume>
<page-range>681-686</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.D.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jones]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The work of a regional head injury service]]></article-title>
<source><![CDATA[Lancet]]></source>
<year>1985</year>
<volume>ii</volume>
<page-range>1141-1144</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stein]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Young]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.S.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Talucci]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.C.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Greenbaum]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.H.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ross]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Delayed brain injury following head trauma: signicance of coagulopathy]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurosurgery]]></source>
<year>1992</year>
<volume>30</volume>
<page-range>160-165</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Smith]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.K.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.D.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The danger of an ultra early computed tomographic scan in a patient with an evolving intracranial hematoma]]></article-title>
<source><![CDATA[Neurosurgey]]></source>
<year>1991</year>
<volume>29</volume>
<page-range>258-60</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
