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</front><body><![CDATA[ <P align=right><B><FONT face="Verdana" size=2>RECENSIONES</FONT></B></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><b><FONT face="Verdana" size=4>Wolfgang Amadeus Mozart (La tr&aacute;gica independencia de un genio)</font></b></p>     <P><b><FONT face="Verdana" size=4>Wolfgang Amadeus Mozart (The tragic independence of a genius)</font></b></p>     <P>&nbsp;</p>     <P>&nbsp;</p>     <P><B><FONT face=Verdana size=2>Delgado,F.(2003). Madrid: Ed. Real Musical</font></b></p>     <P>&nbsp;</p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>¿Puede decirse de Mozart algo que no se haya dicho todavía?. Esta biografía de F. Delgado muestra que sí, que hay muchas cosas de Mozart que estaban por decir, por mostrar a los lectores. Como dice el propio autor, esta biografía comienza donde terminaron las anteriores. No estamos ante un relato de acontecimientos y sucesos de la vida de un artista, sino de la comprensión profunda y del significado que dichos acontecimientos han tenido para el artista.</font></p>     <P align=center><img src="/img/revistas/clinsa/v17n1/n1r06f1.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>El libro de F. Delgado muestra hasta qu&eacute; punto los datos biogr&aacute;ficos de Mozart han sido configuradores de la organizaci&oacute;n ps&iacute;quica y de su posicionamiento ante la vida . Hay en la obra, un profund&iacute;simo y riguroso rastreo de la dif&iacute;cil y pesada carga que para Mozart supuso la relaci&oacute;n con su padre. Es quiz&aacute; el aspecto m&aacute;s trabajado por F. Delgado del que ya da cuenta el titulo del libro "La tr&aacute;gica independencia de un genio". F. Delgado desmenuza y examina al microscopio del psicoan&aacute;lisis, "a la luz de la teor&iacute;a psicoanal&iacute;tica", seg&uacute;n propia expresi&oacute;n, el ingente esfuerzo al que el joven Mozart tuvo que dedicar una gran parte de su vida, para poder separarse, despegarse y desasirse de una figura paterna que no posibilitaba hacer buenas identificaciones masculinas. </font></p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>Leopoldo Mozart -padre del Wolfgang- no se nos presenta como valiosa figura de identificaci&oacute;n. Y aunque, seg&uacute;n leemos, vamos comprobando c&oacute;mo se pas&oacute; la vida intentando hacer a su hijo completamente dependiente de &eacute;l, atrap&aacute;ndolo constantemente en una red de culpas y proyecciones de sus conflictos con su propia madre no resueltos, y no facilit&aacute;ndole al hijo el despegue hacia la autonom&iacute;a y la propia libertad personal, en realidad nos damos cuenta de que era el propio Leopoldo el que depend&iacute;a de su hijo, m&aacute;s que &eacute;ste de su padre.</font></p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>Dice F. Delgado que en la personalidad de Leopoldo predominaban las tendencias a la paranoia y los mecanismos hist&eacute;ricos; yo a&ntilde;adir&iacute;a que tambi&eacute;n ten&iacute;a un punto psicop&aacute;tico, ¿c&oacute;mo entender si no que le dijera a su hijo "espero que ya que tu madre tuvo que morir malamente, no querr&aacute;s tener tambi&eacute;n la muerte de tu padre en tu conciencia"? Comparto con F. Delgado la tesis de que, a pesar de que a Mozart se le ha llegado a tildar, incluso de &quot;loco&quot;, no lo era, y no vemos ninguna conducta psic&oacute;tica en W. Mozart a lo largo del profundo estudio que ha realizado. </font></p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>W. Mozart tuvo que padecer elintenso sufrimiento interno de tratar de ser aceptado y querido por un padre que, no s&oacute;lo, pero si en gran parte, ve&iacute;a en &eacute;l una importante fuente de ingresos. </font></p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>Con todo, el joven Mozart tuvo capacidad de luchar por su independencia no dej&aacute;ndose atrapar en el mort&iacute;fero deseo de su padre, que repet&iacute;a en la relaci&oacute;n con &eacute;l la hostilidad y la culpa no resueltas hacia su propia madre. W. Mozart compon&iacute;a, creaba. Leopoldo proyectaba y desplazaba. ("Recuerdo, repetici&oacute;n y elaboraci&oacute;n", Freud). A pesar de las constantes consignas educativas que desde una posici&oacute;n narcisista paterna Leopoldo trataba de grabar "a sangre y fuego", el hijo pudo llegar a un nivel de madurez que le hizo posible tomar las riendas de su propia vida y no quedarse fusionado con el padre. </font></p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>Querr&iacute;a destacar tambi&eacute;n los aspectos femeninos de W. Mozart, quiero decir los aspectos ligados a las identificaciones femeninas que W. Mozart tambi&eacute;n pudo hacer con su madre y que, en absoluto, son ajenos a su genialidad creadora musical. La primera m&uacute;sica que oye cualquier ser humano son los latidos del coraz&oacute;n de la madre. La imagen sonora de la madre precede a la visual en la constituci&oacute;n del primer objeto libidinal. El ni&ntilde;o reconoce el timbre de la voz de su madre, su ritmo al hablar, su cadencia..., quiz&aacute;s la primera y m&aacute;s rudimentaria de las melod&iacute;as. Menciono aqu&iacute; una tesis del Dr. Jos&eacute; Rallo ("Identificaci&oacute;n, desidentificaci&oacute;n a la luz de la vida y obra de Rossini", 1993), en la que dice, que el timbre y la melod&iacute;a, junto con el ritmo adquirido en el contacto corporal con la madre -tres elementos primarios de la m&uacute;sica- tienen un car&aacute;cter esencialmente femenino en su origen. Algunas personas, de estas identificaciones primarias con la madre que en principio son comunes a todos los seres humanos, son capaces de llevar a cabo la labor creativa de transformarlas en M&Uacute;SICA con may&uacute;sculas. W. Mozart fue uno de ellos. Seguramente que estos aspectos identificatorios femeninos pudieron ayudarle a no dejarse fagocitar por el padre. </font></p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>Ya dice F. Delgado c&oacute;mo en las operas - "espect&aacute;culo total"-la m&uacute;sica tiene importancia primordial como objeto intermediario para resolver el conflicto emocional. La palabra est&aacute; puesta al servicio de la m&uacute;sica. La m&uacute;sica (femenina).... la palabra (masculina), pero en una articulaci&oacute;n tan armoniosa que, como dice tambi&eacute;n el Dr. Rallo, W. Mozart es el m&uacute;sico perfecto, porque es el que mejor ha sabido reunir los aspectos femeninos afectivos con la parte intelectualizada masculina. Desde el punto de vista del psicoan&aacute;lisis se trata de la integraci&oacute;n de las identificaciones que provienen de los dos sexos y tambi&eacute;n de dos momentos del desarrollo libidinal: la inclusi&oacute;n de la sensualidad y el tono afectivo femenino en las estructuras formales super-yoicas masculinas. Despu&eacute;s de todo, sabemos que el Super-Yo es producto del edipo.</font></p>    <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>Es la &Oacute;PERA, por tanto, la composici&oacute;n musical en donde mejor se podr&iacute;a ver la resoluci&oacute;n de los procesos de identificaciones masculinas y femeninas de W. Mozart. </font></p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>Aunque tambi&eacute;n habr&iacute;a que decir que se dieron asimismo procesos de desidentificaci&oacute;n de cierto corte patol&oacute;gico. Lo se&ntilde;alo en el hecho de que, si bien W. Mozart no hizo un duelo patol&oacute;gico a la muerte de la madre, no ocurri&oacute; lo mismo con la muerte del padre, en donde s&iacute; se aprecian estos aspectos desidentificatorios, entrando en un estado depresivo m&aacute;s all&aacute; del propio de los duelos normales y entrando en otro tipo de identificaci&oacute;n que es la que se hace con el objeto amoroso perdido (el padre), "la sombra del objeto cae sobre el yo" en magistral frase de Freud de su trabajo "Duelo y melancolia". Podriamos hablar de duelo patol&oacute;gico propiciado por un objeto odiado (padre) que se transforma en persecutorio. </font></p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>Termino, agradeciendo a F. Delgado el trabajo que permite redescubrir a un W. Mozart in&eacute;dito . Y sobre todo, agradeciendo a Wolfgang Amadeus Mozart que haya sabido y tenido la capacidad de dejarse invadir y abrir su alma a la inspiraci&oacute;n de Euterpe, musa de la m&uacute;sica, que al igual que sus otras hermanas tiene como misi&oacute;n seg&uacute;n dice Hesiodo: "comunicar lo divino con lo humano gracias a la inspiraci&oacute;n de los artistas". El punto final es de otro grande de la m&uacute;sica: Rossini, quien dijo de W. Mozart en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida: "Mozart y su m&uacute;sica fueron la admiraci&oacute;n de mi juventud, la desesperaci&oacute;n en mi vida de adulto y el consuelo en mi vejez". </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2><b>Mª Teresa Mu&ntilde;oz Guill&eacute;n </b></font></p>      ]]></body>
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