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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Obesidad, hipertensión y riesgo renal en el cáncer de células en hombres]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font face="Arial" size="4">BIBLIOGRAFÍA COMENTADA</font></b><font size="2" face="Arial">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font size="2" face="Arial">L. Gil Sánchez, J. Valero Recio, A. Álvarez Urda</font></p>     <p align="center">&nbsp;</p> <hr>      <p align="left"><b><font face="Arial" size="4">Obesidad, hipertensi&oacute;n y riesgo renal en el c&aacute;ncer de c&eacute;lulas en hombres</font></b></p>      <p><font size="2" face="Arial"><i>Wong-Ho C, Ridley G, Fraumeni JF, Jarvholm B. Obesity, hypertension and risk of renal-cell cancer in men. N Engl J Med 2000;343: 1305-11.</i></font></p>  <hr>      <p><font size="2" face="Arial"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>      <p><font size="2" face="Arial">El c&aacute;ncer de c&eacute;lulas renales (CCR) es uno de los tumores que m&aacute;s est&aacute;n creciendo en incidencia, mientras que el c&aacute;ncer de pelvis renal (CPR) est&aacute; disminuyendo. La obesidad aumenta el riesgo de CCR, aunque esta asociaci&oacute;n no ha sido observada de forma consistente en hombres. La hipertensi&oacute;n arterial tambi&eacute;n es un factor de riesgo, pero hay pocos datos con respecto a la correlaci&oacute;n con las cifras de hipertensi&oacute;n. En general, el CPR no ha sido relacionado con obesidad ni con hipertensi&oacute;n. El tabaco aumenta ambos tipos de c&aacute;ncer, y a&uacute;n m&aacute;s el CPR.</font></p>      <p><font size="2" face="Arial"><b>MÉTODOS</b></font></p>      <p><font size="2" face="Arial">Se recogi&oacute; la informaci&oacute;n de una base de datos m&eacute;dica de 389.135 trabajadores suecos de la construcci&oacute;n obtenida entre 1971 y 1992. Despu&eacute;s de excluir a 19.418 mujeres (ya que s&oacute;lo 5 desarrollaron c&aacute;ncer de ri&ntilde;on) y a 5725 hombres que emigraron antes del primer examen f&iacute;sico, fueron incluidos en el estudio 363.992 hombres.</font></p>      <p><font size="2" face="Arial"><b>Seguimiento</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Arial">Los hombres que fueron diagnosticados de c&aacute;ncer de ri&ntilde;&oacute;n fueron identificados a trav&eacute;s del registro sueco de c&aacute;ncer. Los datos de mortalidad o emigraci&oacute;n fueron obtenidos a trav&eacute;s del registro de mortalidad y de migraci&oacute;n. Los hombres fueron seguidos desde la fecha de incorporaci&oacute;n a la cohorte (la fecha de la primera evaluaci&oacute;n) hasta la fecha de muerte, diagn&oacute;stico de c&aacute;ncer de ri&ntilde;&oacute;n, emigraci&oacute;n o final del periodo de observaci&oacute;n (31 diciembre de 1995).</font></p>      <p><font size="2" face="Arial"><b>An&aacute;lisis estad&iacute;stico</b></font></p>      <p><font size="2" face="Arial">El c&aacute;ncer de ri&ntilde;&oacute;n fue clasificado como CCR o CPR o ureteral. Los riesgos relativos (RR) de c&aacute;ncer fueron estimados mediante an&aacute;lisis de regresi&oacute;n de Poisson, ajustando por edad, tabaco (fumador, exfumador o no fumador en el momento de la fecha de incorporaci&oacute;n), &iacute;ndice de masa corporal (IMC) y tensi&oacute;n arterial diast&oacute;lica (TAD). El IMC y la tensi&oacute;n arterial, como variables continuas, fueron usadas para el ajuste y para probar las tendencias lineales. Para calcular los riesgos, el IMC fue dividido en ocho categor&iacute;as (desde &#8804;20,75 a &#8805;27,76 kg/m<sup>2</sup>), con un n&uacute;mero similar de hombres en cada grupo, y la tensi&oacute;n arterial fue dividida en intervalos de 10 mmHg (presi&oacute;n diast&oacute;lica de &lt;70 a 110 mmHg y la sist&oacute;lica de &lt;120 a &#8805;160 mmHg).    <br> El an&aacute;lisis principal se bas&oacute; en los datos de la primera evaluaci&oacute;n. Para proporcionar informaci&oacute;n m&aacute;s estable para IMC y tensi&oacute;n arterial, fueron elaborados an&aacute;lisis independientes con medias de los datos de la primera evaluaci&oacute;n y con el promedio de &eacute;stas con el primer seguimiento dentro de los tres primeros a&ntilde;os.</font> </p>      <p><font size="2" face="Arial"><b>RESULTADOS</b></font></p>      <p><font size="2" face="Arial">En el momento de la incorporaci&oacute;n al estudio, la edad media fue de 44,2 a&ntilde;os, un 52% fumaban o hab&iacute;an fumado, el IMC era de 24,5 &plusmn; 3,1 kg/m<sup>2</sup>, la TAD 84&plusmn;13 mmHg y la TAS de 140&plusmn;18 mmHg. El tiempo medio de seguimiento fue de 16 a&ntilde;os, con un total de 5.783.888 personas/a&ntilde;o.    <br> El CCR fue diagnosticado en 759 hombres y el CPR en 136. Los fumadores o exfumadores ten&iacute;an un riesgo significativamente mayor de desarrollar CCR y a&uacute;n mayor de CPR que hombres que nunca hab&iacute;an fumado [RR 1,3 intervalo de confianza del 95% (IC 95% 1-1,6) para exfumadores y RR 1,6 (IC 95% 1,3-1,9) para fumadores].    <br> El RR para CPR fue de 1,6 (IC 95% 0,9-3,1) para exfumadores y 3,5 (IC 95% 2,1-5,8) para fumadores. El riesgo de CCR fue significativamente mayor para hombres con mayor IMC que para los m&aacute;s delgados (p &lt;0,001); el riesgo fue casi el doble para los hombres en el grupo m&aacute;s obeso (RR) comparado con el grupo m&aacute;s delgado de 1,9 (IC 95% 1,3-2,7).</font> </p>      <p><font size="2" face="Arial">La tensi&oacute;n arterial se relacion&oacute; positivamente con el riesgo de CCR; la relaci&oacute;n dosis respuesta fue m&aacute;s clara para la TAD (p &lt;0,001) que para la TAS (p = 0,007). El riesgo de CCR renal en hombres con una TAD de &#8805;90 mmHg fue m&aacute;s del doble que en hombres con &#8804;70 mmHg. Los riesgos asociados a IMC y a tensi&oacute;n arterial fueron independientes. En cambio, el riesgo de CPR no se relacion&oacute; ni con IMC ni con presi&oacute;n arterial, ni hubo una relaci&oacute;n dosis respuesta.    <br> Los hombres que inicialmente ten&iacute;an menos de 50 a&ntilde;os tuvieron los mayores riesgos. Para hombres de 60 a&ntilde;os o m&aacute;s el exceso de riesgo fue peque&ntilde;o. Aquellos con un IMC alto tuvieron un riesgo mayor a lo largo de todo el periodo de seguimiento, incluso m&aacute;s de 15 a&ntilde;os despu&eacute;s de la evaluaci&oacute;n inicial. La asociaci&oacute;n entre el riesgo de CCR y la TAD fue mayor durante los primeros 5 a&ntilde;os. Aparentemente el consumo de tabaco modific&oacute; la asociaci&oacute;n entre este riesgo y el IMC, vi&eacute;ndose el mayor incremento en no fumadores.</font> </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Arial">Tambi&eacute;n se evalu&oacute; el efecto combinado de IMC y tensi&oacute;n arterial sobre el riesgo de CCR despu&eacute;s de excluir a los hombres a los cuales se diagnostic&oacute; c&aacute;ncer durante los primeros 5 a&ntilde;os de seguimiento y a las personas seguidas durante esos mismos a&ntilde;os (para reducir el posible efecto del aumento de tensi&oacute;n arterial debido a c&aacute;ncer precl&iacute;nico). El riesgo de CCR se elev&oacute; consistentemente con aumentos de IMC para cada cifra de tensi&oacute;n arterial diast&oacute;lica. Al mismo tiempo, se elev&oacute;, aunque no consistentemente con aumentos de TAD para cada cifra de IMC analizada.    <br> Entre los hombres en los que se promediaron los resultados de las dos primeras evaluaciones dentro de los tres primeros a&ntilde;os, el riesgo de CCR aument&oacute; progresivamente con mayores cifras de TAD o TAS y fue mayor que el riesgo para la cohorte entera (calculada con datos solamente provenientes de la evaluaci&oacute;n inicial).</font></p>      <p><font size="2" face="Arial">Tambi&eacute;n se evaluaron los efectos de cambios (netos y porcentuales) en IMC o TAD entre la evaluaci&oacute;n inicial y la del sexto a&ntilde;o. El riesgo de CCR fue m&aacute;s del doble en hombres cuya TAD aument&oacute; en m&aacute;s de 14 mmHg (RR 2,3; IC95% 1,4-3,7) o m&aacute;s de 19% (RR 2,2; IC 95% 1,3-3,7) comparado con hombres que tuvieron poco cambio en TAD. Una disminuci&oacute;n de m&aacute;s de 14 mmHg redujo el riesgo en 40% (RR 0,6 ; IC 95% 0,3-1,3). Este patr&oacute;n persisti&oacute; a lo largo de cada periodo de 5 a&ntilde;os de seguimiento despu&eacute;s de la evaluaci&oacute;n del sexto a&ntilde;o. El riesgo de CCR en relaci&oacute;n a cambios en IMC entre la evaluaci&oacute;n inicial y la visita del sexto a&ntilde;o no fue estad&iacute;sticamente significativo. El riesgo en hombres con los cambios m&aacute;s importantes en IMC fue 1,6-2 veces el riesgo de los que tuvieron pocos cambios. Los riesgos relacionados con cambios en IMC o tensi&oacute;n arterial fueron independientes de aquellos asociados con el grado de obesidad o hipertensi&oacute;n arterial inicial.</font></p>      <p><font size="2" face="Arial"><b>DISCUSI&Oacute;N</b></font></p>      <p><font size="2" face="Arial">En este estudio se encontr&oacute; una relaci&oacute;n dosis respuesta entre el IMC y el riesgo de CCR y entre la TAD y TAS y el riesgo de CCR. Los cambios en la tensi&oacute;n arterial a lo largo del tiempo influyeron en este riesgo independientemente del riesgo inicial, sugiriendo que una reducci&oacute;n en tensi&oacute;n arterial podr&iacute;a contribuir a prevenir el CCR. La especificidad de la asociaci&oacute;n entre tensi&oacute;n arterial alta e IMC alto y el riesgo de CCR (al contrario del CPR), en esta poblaci&oacute;n relativamente homog&eacute;nea, apoya la inexistencia de factores de confusi&oacute;n.    <br> Estudios previos que investigaron la relaci&oacute;n entre tensi&oacute;n arterial y CCR se basaron en muestras relativamente peque&ntilde;as. En este estudio, el n&uacute;mero de personas es suficientemente grande como para demostrar aumentos de riesgo incluso para peque&ntilde;os aumentos de presi&oacute;n arterial. De especial inter&eacute;s es la reducci&oacute;n en el riesgo de CCR con disminuciones de la tensi&oacute;n arterial, aunque se necesitar&aacute;n m&aacute;s estudios para confirmarlo.    <br> El estudio apoya los hallazgos de otros estudios que demostraron que el tabaco aumenta la incidencia de ambos tipos de c&aacute;ncer renal.</font></p>      <p><font size="2" face="Arial">Mientras que el exceso de riesgo de CCR asociado a obesidad fue constante durante el seguimiento, el riesgo relacionado con hipertensi&oacute;n fue m&aacute;s alto durante los primeros 5 a&ntilde;os. En los estadios pre-diagn&oacute;stico, los tumores renales pueden causar aumentos en la presi&oacute;n arterial y as&iacute; contribuir al riesgo aparente asociado a hipertensi&oacute;n al inicio. Sin embargo, a&uacute;n excluyendo a los hombres a los cuales se les diagnostic&oacute; c&aacute;ncer durante los primeros 5 a&ntilde;os, el riesgo de CCR segu&iacute;a siendo significativamente mayor a presiones arteriales m&aacute;s altas.    <br> Estudios epidemiol&oacute;gicos no han podido distinguir entre los efectos de la hipertensi&oacute;n y los efectos de f&aacute;rmacos antihipertensivos sobre el riesgo de CCR. No se recogieron datos sobre el uso de antihipertensivos; de todos modos, varios de los hallazgos, la relaci&oacute;n dosis respuesta monot&oacute;nica asociada a incrementos en presi&oacute;n arterial, el exceso de riesgo visto con peque&ntilde;os aumentos de presi&oacute;n arterial (que no recibieron tratamiento), y el riesgo reducido asociado a descensos de presi&oacute;n en visitas sucesivas, sugieren que la hipertensi&oacute;n arterial podr&iacute;a ser un factor de riesgo para CCR.</font></p>      <p><font size="2" face="Arial">S&oacute;lo un subgrupo de los hombres acudieron a una segunda evaluaci&oacute;n. Sin embargo, los hombres que tuvieron m&aacute;s de una evaluaci&oacute;n ten&iacute;an una probabilidad mayor de estar m&aacute;s sanos. Por lo tanto parece poco probable que aumentos en el riesgo de CCR asociado con un empeoramiento de la hipertensi&oacute;n a lo largo del tiempo fuesen debidos a un sesgo de selecci&oacute;n en este grupo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> El hallazgo de que la obesidad e hipertensi&oacute;n aumentan independientemente el riesgo de CCR sugiere que estos factores lo hacen a trav&eacute;s de diferentes mecanismos. Las personas obesas tienen altas concentraciones de factor de crecimiento <i> insulina-like I</i>, un mit&oacute;geno importante que ha sido relacionado con mayores riesgos de otros c&aacute;nceres. De momento, los niveles de este factor no han sido relacionados con un mayor riesgo de CCR. La obesidad tambi&eacute;n podr&iacute;a actuar aumentando el nivel de estr&oacute;genos, que han sido relacionados en animales con CCR, aunque estudios epidemiol&oacute;gicos en mujeres no han encontrado una asociaci&oacute;n entre este c&aacute;ncer y el uso de estr&oacute;genos ex&oacute;genos.    <br> Los cambios finos en la funci&oacute;n renal que preceden el desarrollo de hipertensi&oacute;n, pueden hacer al ri&ntilde;&oacute;n susceptible a carcin&oacute;genos como factores angiog&eacute;nicos y otros factores de crecimiento que est&aacute;n aumentados en la hipertensi&oacute;n.</font></p>      <p><font size="2" face="Arial"><b>COMENTARIOS</b></font></p>      <p><font size="2" face="Arial">En un estudio se ha sugerido que la asociaci&oacute;n con hipertensi&oacute;n puede ser en parte atribuible al hecho de que en personas hipertensas se detecta CCR en fases m&aacute;s tempranas que en personas no hipertensas<sup>1</sup>. La hipertensi&oacute;n, el uso de diur&eacute;ticos, b-bloqueantes y otros antihipertensivos han sido relacionados con CCR<sup>2,3</sup>, aunque en un estudio de cohortes de casi un mill&oacute;n de personas<sup>3</sup>, s&oacute;lo se vio un aumento significativo de riesgo en mujeres hipertensas que tomaban medicaci&oacute;n antihipertensiva.    <br> En un estudio internacional casos y controles<sup>2</sup>, se encontr&oacute; un riesgo aumentado de CCR en obesos (sobre todo en mujeres). Una dieta rica en grasa aumenta el riesgo de CCR<sup>4,5</sup>. Tambi&eacute;n se ha visto que una dieta rica en vitaminas C y E disminuye el riesgo de CCR, sobre todo en no fumadores<sup>6</sup>.    <br> En este estudio no se comparan hipertensos con no hipertensos ni obesos con no obesos (de hecho en el grupo con mayor IMC puede que ni haya obesos, ya que su criterio de inclusi&oacute;n es un IMC entre &#8804;20,75 y &#8805;27,76), pero s&iacute; que sugiere que cambios en TAD o IMC influyen en la aparici&oacute;n de CCR. Por lo tanto, este estudio no demuestra que la hipertensi&oacute;n arterial ni la obesidad sean factores de riesgo para CCR pero apoya a&uacute;n m&aacute;s la asociaci&oacute;n que se ha visto en otros estudios.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><font size="2" face="Arial"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>      <p><font size="2" face="Arial">&nbsp;1.&nbsp;&nbsp;Rosenberg L, Stephenson WP, Rao RS, Palmer JR, Strom BL, Shapiro S. The diagnosis of renal cell cancer in relation to hypertension (United States). Cancer Causes Control. 1998; 9 (6): 611-4.</font></p>      <p><font size="2" face="Arial">&nbsp;2.&nbsp;&nbsp;Tavani A, La Vecchia C. Epidemiology of renal-cell carcinoma. Journal of Nephrology 1997; 10 (2): 93-106.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Arial">&nbsp;3.&nbsp;&nbsp;Heath CW Jr, Lally CA, Calle EE, McLaughlin JK, Thun M. Hypertension, diuretics, and antihypertensive medications as possible risk factors for renal cell c&aacute;ncer. American Journal of Epidemiology 1997; 145 (7): 607-13.</font></p>      <p><font size="2" face="Arial">&nbsp;4.&nbsp;&nbsp;Boeing H, Schlehofer B, Wahrendorf J. Diet, obesity and risk for renal cell carcinoma: results from a case control-study in Germany [Abstract].</font></p>      <p><font size="2" face="Arial">&nbsp;5.&nbsp;&nbsp;Mellengaard A, McLaughlin JK, Overvad OK, Olsen JH. The role of diet for development of renal cell carcinoma [Abstract].</font></p>      <p><font size="2" face="Arial">6. Lindblad P, Wolk A, Bergstrom R, Adami HO. Diet and risk of renal cell c&aacute;ncer: a population based case control study. cancer Epidemiology Biomarkers Prevention 1997; 6 (4) 215-23.</font></p>      <p></p>      ]]></body>
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