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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los malos tratos y vejez: un enfoque psicosocial]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[One of the most hidden forms of violence is the violence against older persons -a highly vulnerable population. It is a phenomenon that has long been silenced, misunderstood and hardly detected. Although professionals know this problem, great difficulties exist to address it. Actually, not much attention has been paid to this problem. Sometimes it is easier to deny events like these than to face them, even if they may become extremely shocking. Experts foretell an increasing number of ill-treatment events inflicted to aged persons owing to the increasing ageing of the population, life expectancy, physical and psychological dependence and the acknowledgement of old people’s rights. Social and cultural changes, along with negative stereotypes about ageing, favour age discrimination. The aforementioned factors are an indication that important social changes are taking place that need to be addressed quickly and creatively. As a result, current standards and conditions concerning family care and patterns of family duties are questioned. Therefore, older persons care is not clearly specified in social regulations, as is the case with children. This paper attempts to draw the attention of practitioners, especially psychologists, pedagogues, social workers, etc. about the importance of their role and the need that they get involved in prevention, detection, diagnosing and intervention to tackle this problem.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Malos tratos a personas mayores]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <P align=right><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"  size=2><B>DOSSIER</B></FONT></P>     <P>&nbsp;</P>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size=4><b>Los malos tratos y vejez: un enfoque psicosocial</b></font></p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size=4><b>Ill treatment and ageing: a psychosocial approach</b></font></p>     <P>&nbsp;</p>     <P>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>C. Mercedes Tabueña Lafarga</b><sup>*</sup></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>*</sup>Treballadora social, Psicóloga, Máster en Gerontología Social/UB), Profesora titular de la Universitat de Barcelona, membre el Grup EIMA. <a href="mailto:ctabuena@ub.edu">ctabuena@ub.edu</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>RESUMEN </b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estamos ante una de las formas de violencia más oculta, se trata de la inflingida a las personas de edad avanzada, grupo de población sumamente vulnerable. Es un fenómeno silenciado, desconocido, incomprendido y escasamente detectado. Los profesionales conocen su existencia, no obstante, existen grandes dificultades para su abordaje. La realidad es que no se le presta la necesaria atención, puesto que a menudo es más fácil creer que no existen que haber de afrontar aquello que puede llegar a ser una realidad extremadamente impactante y sumamente compleja.    <br> Los expertos auguran que el número de situaciones de malos tratos a los mayores irán en aumento a causa del progresivo envejecimiento de la población, de la esperanza de vida, del incremento de situaciones de dependencia física y psíquica y sobre todo por el mayor y mejor reconocimiento de los derechos de las personas mayores. No olvidemos los cambios sociales, culturales, los estereotipos negativos sobre el envejecimiento los cuales fomentan la discriminación por la edad (edadismo)    <br> Todos estos factores nos van indicando la presencia de importantes transformaciones en nuestra sociedad las cuales es preciso abordarlas con una gran dosis de creatividad y celeridad Ante esta emergencia surgen cuestionamientos sobre las normas y las condiciones respecto a los cuidados familiares. Modificaciones en las pautas de las obligaciones de los parientes (el sentido de la obligación) que cada vez más va dejando de ser vigente. El cuidado a los ancianos no está claramente definido en normas sociales explícitas como lo esta para los menores.    <br> Se pretende hacer una llamada de atención a los profesionales y de forma especifica a los psicólogos, educadores, trabajadores sociales y muchos otros, sobre la necesidad de sensibilizar e informar, puesto que su ámbito de acción es privilegiado para poder prevenir, detectar, diagnosticar e intervenir en estas situaciones.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ABSTRACT</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">One of the most hidden forms of violence is the violence against older persons –a highly vulnerable population. It is a phenomenon that has long been silenced, misunderstood and hardly detected. Although professionals know this problem, great difficulties exist to address it. Actually, not much attention has been paid to this problem. Sometimes it is easier to deny events like these than to face them, even if they may become extremely shocking.    <br> Experts foretell an increasing number of ill-treatment events inflicted to aged persons owing to the increasing ageing of the population, life expectancy, physical and psychological dependence and the acknowledgement of old people’s rights. Social and cultural changes, along with negative stereotypes about ageing, favour age discrimination.    <br> The aforementioned factors are an indication that important social changes are taking place that need to be addressed quickly and creatively. As a result, current standards and conditions concerning family care and patterns of family duties are questioned. Therefore, older persons care is not clearly specified in social regulations, as is the case with children.    <br> This paper attempts to draw the attention of practitioners, especially psychologists, pedagogues, social workers, etc. about the importance of their role and the need that they get involved in prevention, detection, diagnosing and intervention to tackle this problem.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Palabras clave </b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Malos tratos a personas mayores, Vejez, Abordaje integral.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Key words</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ill-treatment in older persons, Ageing, Comprehensive approach.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>Introducción</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Nuestra sociedad se enfrenta a un fenómeno único en la historia de la humanidad, el envejecimiento de la población que nos aporta nuevas situaciones que debemos afrontar con celeridad y creatividad. Una de ellas es el abordaje de la violencia y maltrato a las personas de edad avanzada.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La constatación de la existencia de maltrato y negligencia en torno a las personas mayores es generalizada entre los profesionales, así como la gran dificultad que ofrece la detección de evidencias a través de pruebas empíricas sistemáticas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estamos inmersos en una cultura de la violencia y ésta se manifiesta en todos los ámbitos: comunitario, institucional y familiar, afectando especialmente a las personas más débiles y vulnerables. La violencia no entiende de cultura, de clases sociales, ni de género, ni raza, ni por supuesto de edad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La sociedad española también evidencia su percepción sobre la posibilidad del maltrato a los ancianos como una realidad muy extendida entre nosotros.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El II Plan Nacional contra la violencia domestica (2001-2004), que consta de 58 medidas, 20 se refieren a la prevención y sensibilización, 17 a la asistencia e intervención social, 8 a la investigación y otras son legislativas y judiciales, pues bien en todo él no se hace referencia al ámbito del maltrato a personas mayores. Es un buen momento para introducir una visión holística del tema, no olvidando que también existen otros grupos de edad y de género, como son las personas mayores, que deben ser atendidas adecuadamente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La violencia es una forma de agresión, es un impulso genético programado para la supervivencia. Lo que ocurre es que progresivamente este impulso ha sido domesticado y se ha pasado de un estado natural a un estado de derecho. No obstante, el grupo familiar ha escapado a esta transformación de la violencia. En nombre del respeto a la vida privada, la familia continúa siendo un tabú, las leyes y la sociedad no se atreven a intervenir en sus dinámicas de violencia. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Pero, no debemos olvidar que en las sociedades democráticas una de las formas de generar violencia es silenciarla y a la vez consentir que se mantengan modelos inadecuados. Generalmente la sociedad tiene una reacción de insolidaridad ante este tema por el hecho de minimizar sus consecuencias.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>Origen del concepto de maltrato a las personas mayores</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El maltrato a las personas mayores se describió por primera vez en el año 1975 en una carta publicada por G.R Burston en la revista The British Medical bajo el título “Granny battering” (abuela golpeada), seguida por un artículo de Robert N. Butter’s titulado “¿Porqué sobrevivir? Ser anciano en América”, donde se describe por primera vez el Síndrome de la anciana apaleada, para llegar al de “maltrato de personas mayores” en 1993 (Bennett y Kingston). Posteriormente, en Estados Unidos, el Congreso se preocupó por el tema a nivel político y social, más tarde fueron los investigadores y los profesionales quienes abordaron el tema.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En los inicios de la década de los ochenta, el interés y la preocupación por los malos tratos a las personas mayores ha ido extendiéndose por varios países industrializados como Estados Unidos, Japón, Australia, Canadá, China (Hong- Kong), Noruega, Suecia y Argentina, India, Chile, Reino Unido y, Canadá, Gran Bretaña, Suecia, Noruega adquiriendo así el tema relevancia mundial, mediante artículos, encuestas y trabajos diversos. En la ultima década Francia destaca por su gran interés por intervenir en este tema tan emergente de los malos tratos a los ancianos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El hecho de considerar de una forma distinta el concepto social de anciano o persona mayor hace dificultoso el hacer comparaciones entre los estudios y los países.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">España destaca por su silencio y solo, de una forma muy tímida, desde el inicio del nuevo siglo, surge algún articulo, conferencia, mesas redondas o algún trabajo de investigación muy local y esporádico. El interés a escala política es del todo insuficiente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Uno de los aspectos más complejos y que más dificultad comporta es el de la falta de una definición universal y consensuada de los conceptos de abuso, negligencia, trato inadecuado, violencia y otros, ya que las diferentes definiciones que existen reflejan lo que se considera aceptable o no en materia de comportamiento interpersonal y comunitario en las diferentes sociedades.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Desde un punto de vista estratégico emergen dos prioridades:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La de conocer las dimensiones reales del problema con la finalidad de poder elaborar modelos de intervención y saber cómo utilizar nuestros recursos limitados, así como para conocer indicadores sobre la etiología de los malos tratos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Por otro lado realizar un estudio de prevalencia e incidencia a escala nacional para favorecer la planificación general sobre el tema. Hay tres elementos clave que explican esta complejidad (Tabueña 1999b).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La falta de consenso universal sobre la definición de abuso y maltrato.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— El abuso y el maltrato efectuado a las personas mayores tiene menos relevancia que el efectuado a los menores y a las mujeres. Hay una gran invisibilidad hacia las personas de edad avanzada.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Las características de las personas mayores y las de sus cuidadores no producen maltrato, pero en ocasiones coinciden con una situación de crisis y esto si que puede ocasionarlo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> Definir el maltrato es un ejercicio multifactorial que no puede tener una exactitud científica ya que se trata de una cuestión en la que los aspectos culturales, tradicionales, los valores y las normas de una sociedad adquieren una gran relevancia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">De las diversas definiciones que nos ofrece la literatura sobre el tema, nos inclinamos a aceptar la que corresponde a la Primera Conferencia Nacional de Consenso sobre el anciano maltratado en Almería el año1995 (Kessel et alt. 1996), donde se acordó la definición de maltrato a la persona mayor como:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">“Cualquier acto u omisión que produzca daño, intencionado o no, que ocurra en el medio familiar, comunitario o institucional, que vulnere o ponga en peligro la integridad física, psíquica, así como el principio de autonomía o el resto de los derechos fundamentales del individuo, constatado objetivamente, o percibido subjetivamente con independencia de la intencionalidad o no y del medio dónde suceda”.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Esta definición se ajusta a nuestro contexto y se centra con más especificidad a los malos tratos hacia los mayores. En la concepción de esta definición han participado profesionales de diversas disciplinas y ello queda reflejado en su redactado. Destaca la intencionalidad o no del acto, aspecto relevante para el diagnostico y posterior intervención. Se detallan también las diversas tipologías de los malos tratos e incorpora la participación de la propia persona víctima de maltrato haciéndola así protagonista de su propio acontecer.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es importante mencionar que el maltrato puede tener lugar en cualquier contexto, es decir puede darse en el ámbito familiar, el institucional (centros de día, hospitales, residencias), y en lugares públicos que pueden ser considerados como seguros. Asimismo, el maltrato puede ser estructural o social (acoso inmobiliario y otros).</font></p>     <P>&nbsp;</P>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>Tipos de los maltratos a las personas mayores</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En estos momentos y teniendo en cuenta nuestro contexto, se esta utilizando en los estudios que se llevan a cabo, una <a href="#cuadro1">clasificación </a>en la que se incluye ocho tipos de maltrato que pueden padecer las personas mayores en los diferentes ámbitos, familiar, institucional y estructural o social.</font></p>     <p align="center"><a name="cuadro1"><img src="/img/revistas/inter/v15n3/n3a03f01.jpg"></a></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los tipos tienen un carácter genérico pero no son excluyentes y son las siguientes:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>1.- Abuso físico</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es la utilización de la fuerza física la cual puede ocasionar heridas corporales, dolor físico y un deterioro en la salud. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se considera entre otras el uso inadecuado de fármacos, la alimentación forzada, los confinamientos y restricciones mediante medidas no adecuadas. El castigo físico de cualquier tipo. La privación de alimentos sólidos y líquidos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>2.- Abuso psicológico</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Consiste en ocasionar dolor, angustia, pánico o terror mediante actos verbales o no verbales, como las amenazas, la humillación, los insultos, la instigación y la intimidación. Es muy difícil de determinar debido a su gran carga de subjetividad que comportan los síntomas del mismo, pero pueden ser sumamente graves.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se puede detectar por: un estado de agitación en el plano emocional; actitud más distante de lo habitual o por la propia declaración de la persona objeto del mismo.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>3.-Abuso sexual</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se produce cuando hay un contacto sexual con una persona anciana sin tener el consentimiento, los atentados contra el pudor como los tocamientos y la pornografía. Es la violación, la sodomía, el desnudo forzado, la fotografía sexual explícita.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>4.- Explotación financiera o abuso económico</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i>Se trata de la utilización abusiva o ilegal de los bienes e inmuebles propiedad de la persona mayor.</i></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En la propia comunidad también las personas mayores son objeto de este tipo de explotación mediante practicas de ventas fraudulentas y engañosas, estafas coyunturales, manipulación de documentos para fines totalmente ajenos a la voluntad de las personas (subastas y otros).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>5.- La negligencia</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es un comportamiento nocivo, intencionado o no, por parte de una persona que esta obligada a cuidar a la persona anciana. Según el National Center Elder Abuse, se entiende por negligencia, el rechazo o la omisión de proporcionar a la persona anciana las necesidades de la vida, como el agua, los alimentos, el vestir, la vivienda, la higiene personal, la medicación, la seguridad personal y los otros bienes esenciales. Puede ser activa o pasiva. La activa se refiere a la falta de cuidados necesarios por parte del cuidador, de una forma consciente. La pasiva se centra en el olvido y el abandono.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>6.- La autonegligencia</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es el comportamiento de una persona mayor que amenaza la propia vida o su salud. Se excluye en esta tipología aquellas personas mayores competentes (con plena capacidad mental), que optan por decisión propia a cometer actos que amenacen su seguridad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es un concepto aplicable a una amplia gama de comportamientos y no sólo en situaciones extremas de falta de recursos o habilidades para llevar a cabo la actividades necesarias que garantizan la propia salud o bienestar. Existe un debate abierto en si debe ser o no considerado maltrato en cuanto no existe una persona que lo ocasione.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>7.- Abandono</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se considera abandono cuando una persona, que está encargada de prestar cuidados y atención a una persona mayor o de asegurar su atención física, la abandona. Se trata de la claudicación total.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>8.- La vulneración de los derechos</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Incluye los derechos elementales que no están contemplados en el resto de tipologías puesto que en todos los tipos de malos tratos a las personas mayores se da implícitamente una vulneración de derechos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Consiste pues en la agresión, privación o no reconocimiento de los derechos fundamentales como: dignidad y respeto; intimidad y confidencialidad; participa ción; libertad de elección y derecho a ser cuidado.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En nuestro país se observa un avance en la regulación y potenciación de algunos de estos derechos, un buen ejemplo lo tenemos en las leyes implementadas en las comunidades autónomas relativas a las Voluntades Anticipadas (Testamento Vital). Documento en el que una persona manifiesta libremente las instrucciones a tener en cuenta cuando se encuentre en su situación en la que no pueda ya expresar su voluntad. Otro ejemplo es la posibilidad de llevar a cabo la Autotutela, mediante el cual la persona puede decidir libremente quien será su tutor legal en caso de ser declarada incapacitada legalmente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A pesar del intento por clasificar los malos tratos en categorías surgen aspectos que no pueden ser ubicados con precisión y necesitan de una flexibilidad en función de las características de la situación, de la interpretación de los profesionales y también de la subjetividad de la persona que lo padece.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las controversias suelen aparecer también por los solapamientos de las diferentes tipologías y conceptos. Veamos a continuación algunos ejemplos:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">a. ¿El abuso sexual se incluye en los físicos? Hay autores que el abuso sexual lo incluyen en la categoría de los abusos físicos. No obstante, podemos observar que otros estudiosos consideran que este tipo de abuso tiene tanta importancia en si mismo que se merece una tipología especifica.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">b. ¿El encarnizamiento terapéutico es una vulneración de derechos, a la vez es un maltrato físico o debe considerarse como una tipología propia?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">c. La inframedicación o sobremedicación se incluye en el abuso psicológico, lo que ocurre es que también puede contemplarse como una vulneración de derechos y asimismo como un abuso físico. La cuestión es de si debe o no considerarse una tipología propia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">d. El aislamiento puede ser una autonegligencia (Síndrome de Diógenes) o una negligencia, a la vez una vulneración de derechos si se le niega la participación y también un abuso psicológico.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">e. Parecida controversia produce la falta de alimento que puede ser contemplada como una negligencia, una autonegligencia, un abandono y a la vez un abuso físico.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Mencionamos a continuación dos síndromes que están tomando relevancia debido a la cantidad de personas que se están detectando mediante la labor de los profesionales de primera línea, desde sus servicios de atención primaria, concretamente, médicos, psicólogos y trabajadores sociales.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>El síndrome de la abuela esclava</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El Síndrome de la Abuela Esclava (SAE) se puede definir como una enfermedad, grave, potencialmente mortal, que afecta a mujeres mayores con responsabilidades directas de ama de casa, voluntariamente asumidas, y con agrado, durante muchos años. Suelen disfrutar con los nietos, raramente se quejan aunque a menudo estén agotadas Algunas mueren en “acto de servicio”, otras sufren en silencio, llevan una carga con la que ya no pueden, pero resisten por miedo a perder el reconocimiento de los suyos. Fue descrito por el cardiólogo Dr. Antonio Guijarro en el año 2001 como consecuencia de una síntesis o abstracción de circunstancias comunes en pacientes atendidas durante décadas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este síndrome figura en la bibliografía básica del Instituto de Investigación y Capacitación de las Naciones Unidas para la promoción de la mujer como una tipología más de maltrato. El INSTRAW organismo de la ONU, ha reconocido el interés social del SAE y lo distingue como una de las más relevantes formas mundiales referidas al abuso de las mujeres mayores.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El SAE se produce por un agotamiento excesivo o sobreesfuerzo físico y emocional crónicos. El estrés se refleja por el agobio que nace de esa obligación, con responsabilidad directa de cumplir simultáneamente varias tareas con eficacia, puntualidad y acierto.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No existen muchos estudios al respecto, no obstante, destacamos uno que por sus resultados nos parece relevante. Un reciente estudio norteamericano demuestra que las abuelas anglosajonas no son ajenas a este problema sanitario y social. Lee, S. (2003) y colaboradores, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, han publicado recientemente, los resultados de un estudio prospectivo, realizado con 54,412 mujeres de 46-71 años. En el mismo comprueban que el cuidado de los nietos durante 9 o más horas semanales aumenta el riesgo de infarto de miocardio y otros eventos coronarios en un 55 por ciento. El cuidado de hijos propios tiene menos influencia patológica. Los autores apuntan al conflicto del papel o función de abuela y al estrés, como posibles factores determinantes de este fenómeno. Es un exponente de medicina basada en la evidencia, que supone un respaldo “científico convencional”.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>El síndrome de Diógenes</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se trata de una conducta de aislamiento comunicacional, ruptura de las relaciones sociales, negligencia de las necesidades básicas como la higiene, alimentación, cuidados de salud, vestido, reclusión domiciliaria, rechazo de las ayudas y negación de la situación patológica, que se presenta habitualmente en ancianos solitarios.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La denominación se debe a Clark et al. (1975) y se basa en el estilo de vida misantrópico y solitario del conocido filosofo griego.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se trata de un Síndrome que se produce con más frecuencia en ancianos como consecuencia de la interrelación de tres tipos de factores:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">a) Rasgos de personalidad previos, que implican tendencia al aislamiento, dificultades de adaptación social, rechazo de las relaciones humanas, misantropía (persona que se aleja del trato con la gente), etc.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">b) Factores estresantes propios de la edad tardía; dificultades económicas, muertes familiares, rechazo familiar, marginación social y otras.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">c) La soledad que, inicialmente puede surgir condicionada por las circunstancias y que posteriormente es buscada y deseada voluntariamente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tratar estos casos es una tarea sumamente compleja y difícil, no obstante, una vez conocido debe ser atendido en una Unidad de Geriatría para poder abordar todos los trastornos médicos, psicológicos y sociales. El trabajo interdisciplinar es fundamental puesto que intervienen muchos factores de personalidad y ambientales. En el plan de acción se debe considerar el hecho de evitar el regreso del enfermo a sus condiciones previas de vida. En algunos casos es preciso tratar la patología psiquiátrica asociada como depresión o delirios crónicos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es fundamental la coordinación entre los servicios de salud y los de servicios sociales para hacer un seguimiento y una evaluación de los casos.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>La detección de los malos tratos a las personas mayores</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Nos encontramos ante una tarea, la detección difícil, a menudo complicada por la negación que suelen hacer tanto la persona mayor como también la persona que comete los malos tratos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Detectar los malos tratos depende también de la concienciación, del conocimiento y de la comprensión tanto social o colectiva como individual que se tiene del problema. Estas premisas determinan aquello que pude ser considerado como maltrato a una persona mayor, aquello que se reconoce y por tanto, clasificado según unos criterios aceptados y hallados en la literatura existente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A pesar de ser reconocido como un problema de salud de primer orden (OMS,2002) y que afecta a muchas personas en el mundo, en cifras absolutas y relativas, la detección es compleja, de tal manera que se considera que por cada caso detectado y documentado hay cinco que no salen a la luz.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El porqué de la falta de detección obedece a múltiples causas. Así encontramos que, la mayoría de los abusos se comenten en lugares, de puertas a dentro, incluso en las instituciones, y por lo tanto se abren con mucha reticencia al escrutinio público. Conseguir que todo aquello que sucede en la esfera privada sea un tema de preocupación pública no ha sido fácil en ninguna de las formas de mal trato, nos referimos a todo aquello que ha tenido referencia a los menores y a la mujer, pero en el caso de las personas mayores, añadimos el factor del edadismo estructural y la ambivalencia respecto a los cambios de valores que se plantean por parte de la familia y por parte de la comunidad en cuanto a la clase y forma de cuidados que deben tener las personas mayores dependientes. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La detección está limitada por las normas y los valores culturales, los estereotipos negativos, el edadismo, las falsas creencias como pensar que lo que ocurre es siempre culpa de la edad, y por lo tanto no es susceptible de tratamiento.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los malos tratos a las personas mayores toman formas particulares que exigen de los organismos y de los profesionales formulas muy abiertas e imaginativas para poder llegar a captarlos. Las personas mayores no suelen presentar denuncia alguna.</font></p>     <P>&nbsp;</P>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>¿Ante qué debemos sospechar?</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">He aquí la relación de algunas señales o signos de alerta, precoces de maltrato, recogidos mediante las aportaciones de la literatura existente y de la observación de nuestro propio trabajo, que pueden ser útiles a los profesionales para ayudarles a intuir que alguna cosa está pasando ante una situación concreta. Los signos pueden ser:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La demora en solicitar asistencia social o médica. Suele haber un intervalo prolongado de tiempo entre el hecho concreto y la visita al profesional.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— El anciano maltratado es llevado al centro de salud o de servicios sociales por otra persona que no sea el cuidador habitual.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Narraciones o relatos contradictorios o inverosímiles respecto el cómo ocurrió el incidente entre la persona cuidadora y la persona mayor.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Falta de comunicación de la víctima con el profesional, social o médico, cuando el cuidador está presente. Resistencia y negativa del cuidador a dejar solo al anciano con los profesionales.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Desnutrición, deshidratación, caídas reiteradas, todo ello sin motivo aparente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Actitud de retraimiento, miedo, inquietud de la persona mayor.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Alteración del estado de ánimo, ansiedad, confusión, insomnio, inapetencia, depresión.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Vivienda que presenta unas condiciones higiénicas inaceptables y es inadecuada para poder vivir en ella.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Historia previa de episodios sospechosos de malos tratos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En nuestra sociedad se producen situaciones de abuso y existe una especie de barrera para reconocer los malos tratos, ésta actitud repercute en las familias, en las instituciones, en los individuos que las componen y en última instancia en las organizaciones públicas del país. Este es, sin lugar a dudas el gran déficit que tiene la detección de las víctimas.</font></p>     <P>&nbsp;</P>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>El silencio cómplice de los malos tratos</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Considerando que las personas mayores no suelen denunciar sus situaciones de maltrato postulamos que el silencio (no solamente el de las víctimas sino también el de los profesionales y el de la sociedad en general) es cómplice de los malos tratos. Existe así, un círculo de silencio, de ignorancia y de vulnerabilidad</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los profesionales debemos comprender el silencio de las víctimas a fin de favorecer mejor la comunicación con ellas, teniendo en cuenta la difícil relación que se establece con el entorno. Se debe evitar el incremento de su inseguridad y el agravamiento de sus condiciones. En los procesos de detección, requerir la implicación y el testimonio de los testigos y cuidadores es a menudo fundamental y necesario. Estas personas también viven y comparten sentimientos de inseguridad unidas al contexto de la víctima.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Analicemos algunas de las dinámicas relacionales entre la victima y su entorno</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>A nivel de temores de las víctimas</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las personas mayores generalmente sienten unos temores que se sitúan en el exterior de la persona, son realidades percibidas provenientes del entorno. Las víctimas piensan que serán objeto de:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Sufrir represalias.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Ser abandonadas, ser ingresadas en un establecimiento residencial o miedo a perder la plaza que ocupan,</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Ser causa de un escándalo y ser el origen de un conflicto en la familia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Miedo a perder las relaciones significativas (nietos...)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Así de esta forma, se puede encontrar que las personas mayores víctimas de malos tratos se manifiestan mediante indicadores no específicos como: fugas, agitación, claudicación (autonegligencia), no ingesta de alimentos, depresión.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>A nivel de percepción de las propias víctimas</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Las percepciones son elementos cognitivos y/o emotivos que organizan la experiencia y la forma cómo evalúan las víctimas su situación. He aquí algunas manifestaciones:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Ellas no se dan cuenta de la gravedad de la situación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Excusan y justifican los comportamientos abusivos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Ignoran las posibilidades de ayuda y los recursos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Se sienten culpables e impotentes de su situación de dependencia y por lo tanto de la necesidad de precisar ayuda.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Creen poder resolver por si solas el problema.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Existe una indefensión aprendida. Se percibe un sentimiento de ser una carga para la familia y para el entorno. En ocasiones se sienten culpables de los comportamientos de maltrato recibido (alguna cosa habré hecho mal…)</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>A nivel de actitudes del entorno de la víctima</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La actitud del entorno es la reacción previsible del medio ambiente en términos de resistencia para reconocer la realidad de los malos tratos. ¿Por qué?</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Negación del problema por el entorno.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Minimización del incidente en el origen de la queja o denuncia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Temor a los conflictos y a las represalias.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Sufrir una presión para la conformidad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Desconocimiento de la existencia de recursos de soporte.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Creencia de la obligación de confidencialidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>A nivel de la revelación de la víctima</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Los sentimientos que surgen suelen ser:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La débil probabilidad que tiene la víctima de ser creída.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— El sentido que la víctima da a la situación de abuso.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La capacidad limitada de comunicar claramente los detalles de la situación-problema.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La ausencia de una persona de confianza en el entorno de la víctima.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La importancia de la relación afectiva con el abusador</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>El silencio de los cuidadores</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cuando los profesionales de cualquier categoría laboral, que ejercen su actividad en una institución dedicada a personas mayores perciben algún tipo de maltrato, por ejemplo, problemas de desnutrición, de abuso en la contención física o farmacológica, de infantilización u otro tipo de trato inadecuado, raros son aquellos que toman el riesgo de enfrentarse ante quien corresponda la responsabilidad del centro (los cuidadores o dirección).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Muchos profesionales cierran los ojos para no ver “historias”. Lo que cuenta es que el servicio continúe y que no existan quejas ni de los residentes ni de las familias. Lo que importa es la apariencia, aquello que se ve. El suelo debe estar limpio y brillante, las mesas bien puestas y las camas bien hechas. Poco importa si para obtener todo esto el personal ha realizado el cuidado y limpieza intima en un tiempo récord, nadie lo sabrá. Los residentes no dirán nada porque no podrán o por temor a represalias. Una institución bien arreglada no garantiza que en ella se viva con calidad y percibiendo un buen trato.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El silencio en las instituciones puede estar fundamentado en que:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La imagen es un valor importante a la vez que un recurso financiero. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La discreción es una regla implícita o explícita en la producción y la distribución de bienes y de servicios: el deber de reserva y de discreción profesional equivale a la obligación de guardar silencio respecto aspectos negativos que pueden dañar la imagen del centro.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El silencio de los cuidadores puede fundamentarse en:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Actitud eficaz para auto protegerse. Un conflicto no interesa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La ropa sucia se lava en casa. No se debe ensuciar la imagen de la casa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— No se rompe la rama de la cual dependemos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Los procedimientos de una denuncia son complejos, largos y con un final desconocido; en cambio el reglamento interior del centro dispone de un procedimiento habitual.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>El silencio de las familias</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Normalmente ocurre que las familias opinan que es impensable que, el padre o la madre alojado en una institución, que ellos mismos hayan contribuido a buscar y decidir, pueda afrontar peligro de sufrir algún tipo de maltrato. Las visitas suelen ser muy rutinarias, tanto en el día como en la hora e investigan poco acerca de los cuidados y atenciones personales que reciben, tales como saber que tipo de medicación y con que frecuencia la toman o pedir el contrato o expediente asistencial para ver las anotaciones realizadas. Recordemos al respecto que en el expediente deben constar todos aquellos aspectos de tratamiento, el tipo y el momento de aplicar una contención ya sea física o farmacológica.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por otro lado, es muy difícil encontrar un centro y una vez lograda una plaza el hecho de indagar y llegar a la conclusión de trato deficiente ocasionaría el problema de llevar a la persona de nuevo a casa y reiniciar la búsqueda de otro centro. De tal forma sería necesario revivir la crisis familiar producida por el ingreso en una institución, que se quiere obviar.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>El silencio de las administraciones</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Algunas políticas y valores sociales pueden influir sobre la probabilidad de que se produzcan malos tratos y también que se reduzca el potencial, tanto de detección como de prevención.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">También es una realidad constatable, en muchas ocasiones, el silencio de los organismos públicos estatales, autonómicos y municipales con responsabilidades para intervenir en situaciones de violencia, abuso y malos tratos dirigidos a los ancianos. Por este motivo se puede afirmar su complicidad y participación en mantener cuidados inadecuados y el maltrato a la población anciana expuesta a estas situaciones.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Numerosas organizaciones alzan su voz y recomiendan que se definan acciones dirigidas a la prevención, detección y tratamiento de los malos tratos a las personas mayores (OMS, Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, Declaración de Almería y otros), a las que en demasiadas ocasiones se les hace caso omiso.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es necesario poder identificar los riesgos previsibles para no exponer inútilmente a las personas mayores a un riesgo de padecer una situación de maltrato.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>Consecuencias psicológicas, sociales y de salud de los malos tratos a las personas mayores</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">El proceso de envejecimiento entraña la reducción de la capacidad de recuperación, por lo que las personas de edad que han sido víctimas de malos tratos pueden no llegar a recobrarse nunca del todo, física o emocionalmente, de la experiencia sufrida.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La mayor parte de la literatura sobre los malos tratos a las personas mayores está enfocada a cómo poder detectarlos y la forma más idónea de intervenir en ellos. No obstante, existen autores que han dedicado su reflexión a teorizar y buscar datos sobre el efecto de los malos tratos en las personas que los padecen.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Es relativamente fácil establecer una relación directa entre una lesión física y sus secuelas posteriores, avaladas por el seguimiento médico, pero es mucho más complejo establecer esta relación cuando se trata de un daño psicológico. En este caso, se plantea un modelo ecológico explicativo, en el que la personalidad de la propia víctima, las relaciones con el entorno y las experiencias sociales previas son los parámetros a tener en cuenta para poder efectuar una evaluación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En muchas ocasiones, en los informes no aparece la descripción de las consecuencias que han supuesto los abusos económicos, las humillaciones o las agresiones sexuales, es decir, el impacto que los distintos tipos de malos tratos hayan podido causar a la persona mayor, sino que solamente se suele detallar la consecuencia más grave a titulo de resumen global. Las víctimas pueden sufrir multitud de secuelas mucho más difíciles de apreciar, pero igualmente graves a corto y largo plazo. A pesar de todo, se apunta que la violencia y los malos tratos a los mayores, tanto en el medio familiar como institucional, causan morbilidad y mortalidad importantes. Lachs et al. (1998), afirman que el hecho de sufrir malos tratos acorta la vida.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si nos referimos a los trastornos psicológicos asociados a los malos tratos, podemos relacionar la ansiedad, la depresión y la baja autoestima entre otros, los cuales pueden producir disfunciones físicas en diversas áreas de la persona y afectar al descanso, producir mareos y dolor de cabeza o trastornos de la alimentación. También pueden producir disfunciones psíquicas como angustia, irritabilidad, reducción de la capacidad de memoria y de la expresión, aislamiento social, alteración de la percepción y de la valoración de lo que sucede y tentativas autodestructivas como el suicidio.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Se cita también el estrés postraumático, el cual aparece en muchas de las víctimas de violencia o de maltrato, las cuales suelen sentirse responsables de su situación. Tienen sentimientos de vergüenza y tienden a minimizar los efectos, por lo que no se conceden el derecho a pedir ayuda.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A titulo de ejemplo exponemos que la hipotermia y la hipertermia también son causas potenciales que precipitan la muerte de las personas mayores, especialmente de las que padecen una discapacidad y que en muchos casos, con un buen seguimiento podría ser evitada. Respecto al estado nutricional y de hidratación, son también factores importantes para la defensa del organismo hacia posibles enfermedades y ante la respuesta inmunológica. La desnutrición favorece la aparición de úlceras de decúbito en los pacientes encamados, de la misma forma que la falta de higiene y la inmovilización postural.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Son desconocidos los efectos de los abusos sexuales en los hombres, por el contrario sí se conocen algunos de los efectos en las mujeres, las cuales desarrollan conductas fóbicas y de evitación, así como miedo, ansiedad, estrés postraumático, desintegración social respecto de sus relaciones afectivas y de ocio, entre otras.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La Organización Mundial de la Salud (OMS - Informe Violencia y Salud, 2002) ha calificado a la violencia como un problema de salud pública y de derechos humanos en todo el mundo y, a pesar de que no hay estudios específicos sobre el suicidio en personas mayores, las cifras globales de suicidio en este grupo de edad son tres veces superiores a las de otros grupos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Estas, entre otras consecuencias, son las que ponen en evidencia la gravedad del tema de los malos tratos a las personas de edad avanzada y también ponen de manifiesto la necesidad de aplicar actuaciones que vayan dirigidas, bien a la raíz del problema mediante acciones preventivas, bien a las fases iniciales del problema para una detección precoz o bien a eficaces intervenciones multidisciplinares acompañadas de los recursos idóneos y necesarios.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>La intervención</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Toda intervención debe estar regida por unos principios fundamentales que permiten llevar a cabo una estrategia que tiene como finalidad prevenir y evitar los malos tratos, al mismo tiempo que se preservan los derechos y los intereses de la persona mayor y sus relaciones personales. Estos principios fundamentales son:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">A. Las personas tienen derecho a:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Tener las necesidades básicas cubiertas (alimento, vestido, vivienda...).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Estar protegidas contra los malos tratos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— A ejercer su autodeterminación y poder conducir su vida como crean conveniente, siempre que no pongan en peligro o vulneren algún derecho a una tercera persona.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Tomar parte en las decisiones que le afecten, teniendo en cuenta sus capacidades.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Rehusar ayudas o prestaciones.</font></p>      <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">B. <i>Cada  caso debe ser analizado individualmente para poder determinar los deseos de la persona mayor y el grado de intervención que demanda.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La intervención ha de ser proporcional a la medida del riesgo al cual está expuesta la persona mayor.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Los perjuicios y convicciones de los profesionales pueden reflejarse en las decisiones que se tomen para llevar a cabo la intervención. Cada profesional ha de reconocer sus responsabilidades y evitar privilegiar o castigar comportamientos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">C.<i> La intervención tiene como finalidad acabar con el maltrato</i> y por tanto proteger a la víctima, pero también, la de mejorar la percepción del comportamiento propio, para lo cual se precisa de empatía.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">D. <i>Las intervenciones deben aplicarse con las medidas menos perturbadoras y restrictivas posibles para la persona mayor</i>. Se ha de elaborar un método de participación voluntaria de todas las personas implicadas, teniendo en cuenta sus personalidades y circunstancias, puesto que de otra forma se pueden generar reacciones negativas y como consecuencia, que la persona mayor rehúse la ayuda. Se han de clarificar las demandas de la víctima para determinar cual debe ser la estrategia de trabajo del equipo de intervención.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">E. <i>Se ha de comunicar al Ministerio Fiscal o al Juzgado e intervenir obligatoriamente en caso de que:</i></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Se trate de una persona mayor presuntamente incapacitada para tomar decisiones.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Exista una infracción del código penal.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— La persona mayor represente un peligro para una tercera persona.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">— Se ha de informar al Juzgado en el caso de que existan agresiones, amenazas, robos y abandono. En los otros supuestos las personas mayores pueden rehusar cualquier ayuda o intervención.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">F. Mantener <i>la confidencialidad respecto a la información de las situaciones de maltrato</i>. Todos los profesionales que intervienen en el caso, psicólogos, trabajadores sociales, médicos, abogados, se ven obligados a mantener confidencialidad y a obtener el permiso de la persona mayor para pasar información de un profesional a otro, a excepción de los casos en los que hay obligatoriedad de denunciar o comunicar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">G. Prestar el adecuado nivel de intervención.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Actualmente, el abordaje de una situación de maltrato a una persona mayor se hace, generalmente, desde los servicios sociales o servicios de salud de atención primaria, actuando sobre situaciones de riesgo (prevención primaria), sobre situaciones confirmadas de maltrato (prevención secundaria), o bien sobre las consecuencias del maltrato (prevención terciaria).</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ante situaciones tan complejas y multifactoriales como son los maltratos a las personas mayores, su intervención debe ser necesariamente diseñada y efectuada por profesionales de diversas disciplinas.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para poder intervenir integralmente en estas situaciones de maltrato, es conveniente construir un equipo interdisciplinar (reagrupamiento de miembros de personal de un solo organismo o de distintos organismos). Algunas de las metas del equipo serán:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">• Configurar el espacio en el que sean presentados los casos para formular diagnósticos y planes de intervención.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">• Asegurar que son aplicados los protocolos de intervención.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">• Atribuir la responsabilidad de las tareas a los miembros del equipo, así como dar soporte y sugerir actuaciones.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">• Si es necesario, canalizar casos a otros equipos para la intervención apropiada.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">• Evaluar la eficacia de las intervenciones y colaborar en la toma de decisiones relativas a los diferentes planes de acción.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Como consideración importante destacamos que la violencia es una lacra social contra la cual se debe enfrentar toda la ciudadanía, en especial las instituciones y sus profesionales. Por este motivo hay que tener muy en cuenta las reformas legislativas introducidas actualmente con la Ley 27/2003 de 31 de julio, reguladora de la orden de protección de las víctimas de la violencia doméstica y la Ley orgánica 11/2002 de 29 de septiembre, por la que se modifican determinados artículos del código penal. Asimismo, la ley regula que toda persona que, por razón de su cargo, tenga noticia o conocimiento de cualquier delito público (y la violencia doméstica lo es) tiene la obligación de comunicarlo inmediatamente al Ministerio Fiscal o al Juzgado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>Propuesta de algoritmo de intervención</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La actuación frente a un caso de maltrato a una persona mayor, se considera adecuado estratificarla en diferentes niveles:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">a) El grado de severidad de la situación.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">b) La capacidad de la persona mayor para tomar decisiones.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">c) La aceptación o no de la intervención por parte de la víctima, es decir la accesibilidad.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Cada nivel es determinante para elaborar la estrategia de la intervención.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En tanto que también fenómeno social y estructural, el problema de los malos tratos a las personas mayores ha de ser abordado desde el conjunto de la sociedad y especialmente debe ser liderado y coordinado por las administraciones públicas.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/inter/v15n3/n3a03f02.jpg"></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Conclusión</b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ante la aparición de nuevas necesidades en nuestra sociedad, como es el abordaje de los malos tratos dirigidos a las personas mayores (nuevas formas de exclusión social), se considera necesario reformar algunos aspectos como:</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">• Mejorar la coordinación entre las distintas administraciones y actuar conjuntamente en bien de las personas y de las situaciones, al margen de los intereses políticos del momento.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">• Potenciar la organización de los servicios sociales y de salud, mediante nuevas estrategias como pueden ser la transversalidad, el trabajo en red, dinámicas participativas, calidad de los servicios, coproducción de servicios, servicios personalizados y competitivos, entre otras. Todas ellas han de centrarse en una atención integral.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">• Replantear la función y la formación de profesionales como el trabajador social y el psicólogo, entre otros, que tan importantes han sido y continúan siendo, en el transcurrir de los servicios sociales, considerando el resurgir de nuevas profesiones como, los mediadores, los integradores sociales y los animadores socioculturales, entre otros.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">• Adaptarnos al nuevo perfil de usuarios de los servicios sociales, tanto en número como en características, mucho más informados de sus derechos y deberes, con más capacidad de crítica y con demandas mucho más estructuradas. Pensar en la generación de usuarios de clase media que no están necesitados como para acogerse a los criterios tan restrictivos de los servicios sociales públicos ni con tanta suficiencia económica, como para poder costear los servicios sociales privados.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">• Por último destacar el gran debate, todavía pendiente, acerca de las situaciones de dependencia, el cómo, quién y cuándo debe protegerse a las personas mayores víctimas de esta situación, a pesar del libro blanco de la dependencia y de la futura ley de dependencia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Para evitar que las personas mayores sean víctimas de maltrato es absolutamente necesario incidir en la concienciación social. El camino es largo pero ya estamos dado los primeros pasos.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica-Normal, sans-serif" size="3"><b>Referencias</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Burston, G.R. (1975).”Granny battering”. The British Medical Journal, 3:592-596.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320377&pid=S1132-0559200600030000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Coma, M., Muñoz, J., Orfila, F. y Tabueña, M. (2005). Los malos tratos a los ancianos. Barcelona: Mason.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320378&pid=S1132-0559200600030000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Clark, A., Mankikar, G., y Gray, I. (1975). Diogenes Syndrome. Lancet, 15, 366-368.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320379&pid=S1132-0559200600030000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Equipo Investigación Maltrato Ancianos (EIMA) 2002. Barcelona.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320380&pid=S1132-0559200600030000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Kessel, H., Marín, M., Maturana, N., Castañeda, L., Pageo, M., y Larrión, J.L. (1996). Primera Conferencia Nacional de Consenso sobre el anciano maltratado. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 31 (6), 367-372.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320381&pid=S1132-0559200600030000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Guijarro, A. (2001). El Síndrome de la Abuela Esclava Pandemia del Siglo XXI. Investigación Clínica, 4(4), 407-410.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320382&pid=S1132-0559200600030000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lee, S. (2003). Caring for grandchildren increases women’s heart disease risk. American Journal of Public Health, 93 (11),1939-44.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320383&pid=S1132-0559200600030000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Marin, N., Delgado, M., Aguilar, JL., Martinez, MA., Diez, A. y Soto, JA. (1991). Síndrome de maltrato y abuso en el anciano. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 26 (1),40-46.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320384&pid=S1132-0559200600030000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Organización Mundial de la Salud. (2002). Informe Violencia y Salud. Ginebra: OMS.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320385&pid=S1132-0559200600030000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Ruiz, A., Altet, J., Porta, N., Duaso, P., Coma. M., Requesens, N. (2001). Violencia doméstica: prevalencia de sospecha de maltrato a ancianos. Atención Primaria 27(5), 331-334.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320386&pid=S1132-0559200600030000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Tabueña, M. (1999b). Activitats preventives per a la gent gran. En Llibre Blanc . Barcelona: Generalitat de Catalunya. Departament de Sanitat i Seguretat Social.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4320387&pid=S1132-0559200600030000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><P>&nbsp;</P>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>Fecha de Recepción: 15-10-2006</font></p>     <P><FONT face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size=2>Fecha de Aceptación: 20-12-2006</font></p>       ]]></body><back>
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