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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La vida de cuidadora por oficio: El relato de una cuidadora familiar]]></article-title>
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<surname><![CDATA[Capilla Díaz]]></surname>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This fragment narrates the story of a family that looks after a brother born with a cerebral palsy, being totally disabled. It explains how the death of the father, eleven years before, implied a new stage in care, as well as her mother’s illness (three years before) that resulted in a permanent care for the brother and mother from all the sisters. The story of this familial caregiver helps us in approaching to a reality that is becoming more frequent in our society, which is the family implication in its member’s care when they are ill, especially when prolonged disabled situations.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center">MISCEL&Aacute;NEA</p> <hr>     <p align="center"><b><font size="4">HISTORIA Y VIDA</font></b></p> <table border="0" width="100%">  <tr>  <td width="24%" valign="top">&nbsp;</td>  <td width="1%" valign="top">&nbsp;</td>  <td width="75%" valign="top"><b><font size=5>La vida de cuidadora por oficio.    <br>  </font></b><font size="4">EL RELATO DE UNA CUIDADORA FAMILIAR </font>     <p><font size="4">Concepci&oacute;n Capilla D&iacute;az</font><sup><font size="4">1</font></sup></p>     <p>&nbsp;</p>      <p>&nbsp;</td>  </tr>  <tr>  <td width="24%" valign="top">      <p align="right"><sup><font size="2">1</font></sup><font size="2">DUE.  Becaria de la Fundaci&oacute;n Index, Granada, España</font></p>     <p align="right"><font size="2">CORRESPONDENCIA:    <br>  Apartado  de correos n&ordm; 18080 Granada, Espa&ntilde;a    <br> <a href="mailto:conchas1d@hotmail.com">conchas1d@hotmail.com</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font size="2">Manuscrito recibido el 29.03.2004    <br> Manuscrito  aceptado el 25.04.2004 </font></p>      <p align="right"><font size="2">Index Enferm (Gran) 2005;48-49:59-62</font></p></td>  <td width="1%" valign="top">&nbsp;</td>  <td width="75%" valign="top"><b>Resumen</b> Abstract    <p>El relato  narra la historia de una familia que cuida a un hermano con par&aacute;lisis  cerebral desde el nacimiento, quedando inv&aacute;lido total. Explica c&oacute;mo  a ra&iacute;z de la muerte del padre de familia hace once a&ntilde;os conlleva  a la familia al comienzo de una nueva etapa en el cuidado y ya desde hace tres,  cuando la madre cae enferma, deben realizar las hermanas un cuidado permanente  al hermano y a la madre. El relato de la cuidadora familiar permite acercarnos  a una realidad cada vez m&aacute;s frecuente en nuestra sociedad, como es la  implicaci&oacute;n de la familia en el cuidado de sus miembros cuando &eacute;stos  pierden la salud, especialmente en situaciones de invalidez que se prolongan  en el tiempo. </p>     <p>THE LIFE OF A CAREGIVER. THE STORY OF A FAMILIAL CAREGIVER</p>     <p>This fragment narrates  the story of a family that looks after a brother born with a cerebral palsy,  being totally disabled. It explains how the death of the father, eleven years  before, implied a new stage in care, as well as her mother's illness (three  years before) that resulted in a permanent care for the brother and mother from  all the sisters. The story of this familial caregiver helps us in approaching  to a reality that is becoming more frequent in our society, which is the family  implication in its member's care when they are ill, especially when prolonged  disabled situations.</p>  </td>  </tr> </table>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Introducci&oacute;n</b></p>     <p>Actualmente,  debido al aumento de la esperanza de vida, la poblaci&oacute;n se est&aacute;  constituyendo en un gran porcentaje por personas mayores dependientes o con  problemas de salud.<sup>1</sup> El  aumento del coste de la atenci&oacute;n<sup>2</sup>  hace que estos cuidados se realicen en casa, generalmente por alg&uacute;n miembro  de la familia, cre&aacute;ndose un sistema de cuidadores denominados cuidadores  familiares. A causa del aumento de este tipo de cuidados, cada d&iacute;a se  realizan m&aacute;s investigaciones que permitan poner a disposici&oacute;n  instrumentos validados que permitan identificar las tareas que realizan estos  cuidadores, as&iacute; como la repercusi&oacute;n en su salud,<sup>3,4</sup>  para poder as&iacute;, por una parte promover una atenci&oacute;n personalizada  desde el propio sistema de salud que permita una mejor calidad de vida del cuidador  y del cuidado y por otra proporcionar mayor calidad en los cuidados. Por esto  conocer la historia de una cuidadora, de un hermano totalmente inv&aacute;lido  desde que naci&oacute; y a una madre actualmente, permite acercarnos a una realidad  cada vez m&aacute;s frecuente en nuestra sociedad.</p>     <p>La  entrevista se la realic&eacute; a mi t&iacute;a, la mujer de un hermano de mi  padre, mediante preguntas que anteriormente hab&iacute;a escrito como gui&oacute;n  marcando los objetivos. Las razones por las que decid&iacute; hacerle la entrevista  a ella fue porque estando siempre muy cerca de ella y sabiendo su situaci&oacute;n  toda la vida pero desde un punto de vista ajeno, quise saber cual era la realidad  de su vida junto a su hermano desde el nacimiento y junto a su madre y a su  hermano desde hace tres a&ntilde;os. Otra de las razones fue porque tal y como  muestra el relato biogr&aacute;fico, me llamaba mucho la atenci&oacute;n ya  antes de realizar la entrevista, en las conversaciones familiares que manten&iacute;amos  c&oacute;mo mi t&iacute;a y sus hermanas (y su madre antes de caer enferma)  descubr&iacute;an sensaciones y emociones en su hermano, a pesar de que &eacute;ste  no puede hablar.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Muchos a&ntilde;os al cuidado  de una persona pueden parecer normal, pero es emocionante ver la paciencia al  intentar descubrir lo que &eacute;l pretende decirles con una mirada o una sonrisa.  Ahora con su madre ellas siguen la misma rutina, y ver c&oacute;mo un llanto,  un gesto significa para ellas por ejemplo el cerrar la ventana, as&iacute; como  tambi&eacute;n el indicarles que est&aacute; preocupada por su hijo, pues a  pesar del infarto cerebral que padece y que la ha dejado incapacitada totalmente  sigue con un lazo madre-hijo que jam&aacute;s pude imaginar. Sentados uno a  cada lado de una mesa frente al televisor las miradas de la "abuela" hacia su  hijo fueron y son totalmente expresivas.</p>     <p>Es  importante tambi&eacute;n ver c&oacute;mo ellas sin haber estudiado la profesi&oacute;n  de enfermer&iacute;a ni estudios relacionados, utilizan la l&oacute;gica de  los diagn&oacute;sticos enfermeros, no los nombran como tal pero s&iacute; que  los aplican. Como ejemplos puedo citar los que yo con mis propios ojos pude  advertir, como el saber si la madre se sent&iacute;a bien o mal, o al acostarla  c&oacute;mo notaba mi t&iacute;a que su madre no se sent&iacute;a c&oacute;moda  porque yo la estaba ayudando, o c&oacute;mo le quitaba unos <i> patucos</i> porque dec&iacute;a  que le pod&iacute;an hacer rozadura en los talones (correspondiendo perfectamente  al riesgo de alteraci&oacute;n de la integridad cut&aacute;nea). Por &uacute;ltimo  destacar la labor de ella y la de sus hermanas (y la de su madre hasta caer  enfermas) por cuidar.</p>     <p>Mi t&iacute;a, una mujer  de mediana edad, siempre ha llevado su casa, cuidado de su marido y sus dos  hijos y pasa temporadas que tambi&eacute;n trabaja fuera (como actualmente hace)  y a pesar de todo ello nunca deja el cuidado familiar, llev&aacute;ndolo todo  hacia adelante, quedando incluida en la descripci&oacute;n de cuidadora.<sup>1</sup>  Cuando le comuniqu&eacute; la intenci&oacute;n de realizarle una entrevista  para conocer de cerca c&oacute;mo hab&iacute;a sido su experiencia en los cuidados,  ella acept&oacute; sin problemas, siendo la entrevista en una de las guardias  que entre ella y sus hermanas realizan (como se comenta en la entrevista), ya  que era uno de los pocos momentos que ella ten&iacute;a tranquilos.</p>     <p>En  una tarde de oto&ntilde;o, sentadas en un mismo sof&aacute; una frente a otra,  con mucha naturalidad, y con la salvedad de realizar la entrevista con testigos  (su madre y su hermano) no hubo apenas interrupci&oacute;n (a excepci&oacute;n  de que tuvo que levantar al hermano del sill&oacute;n para moverlo un poco)  durante los primeros 45 minutos y a pesar de que los 5-10 primeros minutos  fueron introductorios (tanto para ella, pues not&eacute; que se encontraba un  tanto extra&ntilde;a al verse entrevistada por su sobrina, como para m&iacute;,  pues era mi primera entrevista). A partir de aqu&iacute;, lo siguiente que aconteci&oacute;  es que pude comprobar muchas de las an&eacute;cdotas que ella me hab&iacute;a  relatado anteriormente, como las miradas de la madre al hijo o el manejo para  mover al hermano. El resultado de la entrevista fue muy satisfactorio pues pude  apreciar aspectos de una cuidadora familiar que desconoc&iacute;a (sentimientos,  personalidad) y que vivirlos tan de cerca y as&iacute; relatados me supuso algo  muy emocionante.</p>     <p>Conforme iba transcribiendo  la entrevista me sent&iacute;a gratificada porque ya no era solamente yo quien  conoc&iacute;a su caso, sino que a partir de ahora al poder imprimirlo, lo podr&iacute;a  conocer todo el que estuviera interesado.</p>      <p><b>Bibliograf&iacute;a</b></p>     <!-- ref --><p>1. Escudero Rodr&iacute;guez B, D&iacute;az &Aacute;lvarez E, Pascual Cort&eacute;s O. Cuidadores informales. Necesidades y ayudas. Rev Rol Enf. 2001; 24(3):183-189.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2652917&pid=S1132-1296200500010001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>2. Alfaya G&oacute;ngora MM, Benbunan Bentata B. Calidad de los cuidados en el hogar y salud del cuidador informal. Centro de Salud, 1999;7(5):303.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2652919&pid=S1132-1296200500010001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>3. Amezcua M, Atrroyo L&oacute;pez MC, Montes Mart&iacute;nez N, L&oacute;pez S&aacute;nchez E, Pinto Reina T, Cobos Ruiz F. Cuidadores familiares: su influencia sobre la autonom&iacute;a del anciano incapacitado. Enfermer&iacute;a Cl&iacute;nica, 1996; 6(6):233-241.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2652921&pid=S1132-1296200500010001300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>4. Roca Roger M, &Uacute;beda Bonet I, Fuentelsaz Gallego C, L&oacute;pez Pisa R, Pont Ribas A, Garc&iacute;a Vi&ntilde;ets L, Pedreny Oriol R. Impacto del hecho de cuidar en la salud de los cuidadores familiares. Atenci&oacute;n Primaria. 2000; 26(4):217-223.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2652923&pid=S1132-1296200500010001300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <p><b><font face="Arial">RELATO BIOGRÁFICO</font></b></p>     <p>LA FAMILIA. Somos cinco hermanos, mi Manolo el mayor, yo, mi Paco, mi Charo y mi Mª Carmen,  que es la más chica. Cuando yo tenía trece meses nació mi Paco y nos hemos  enterado a la pila de tiempo de lo que se puso malo, siempre creíamos que era de  otra cosa y luego ya nos han dicho que fue en el momento del parto, que se quedó  sin oxígeno unos segundos y a raíz de eso fue por lo que está malo. Hace cinco  años o así nos enteramos arreglando unos papeles cuando se murió mi papá para  dar a mi Paco por disminuido, para que le manejaran sus bienes y sus cosas, lo  tuvo que ver la forense y le preguntó a mi mamá cómo fue el parto y ella se lo  contó y tal y cual y de momento la forense nos dijo que todo lo que tenía venía  desde entonces, que en el momento del parto le había faltado oxígeno, que hubo  un momentillo que el niño se quedó "coronao" que decían, y que de ahí venía  todo. Antes decía el médico que si era meningitis, que si unos ataques, que si  había no sé qué, porque el niño de aspecto nació bien y tal, pero luego ya por  la forense...</p>     <p>DESDE PEQUEÑA. Estaba acostumbrada, desde siempre me he criado con él y lo  hemos vivido desde que hemos nacido, siempre. Lo llevaba bien, mis hermanas y yo  veíamos a mi mamá y ha sido siempre pues lo más importante en la casa, lo  primero en mi casa. Como siempre lo he visto así pues yo no preguntaba nada,  siempre preguntaba la gente a mi mamá: "Dolores, ¿qué le ha pasado a tu niño?" y  tal , y de oírlo ella, pues sabía una todo. Mis padres, las criaturas siempre  dedicados a él, el más importante, que había fiestas que lo sacaban, que a todo  lo que le gustaba, porque le gusta mucho la música, todo lo que sea lo que le  guste, esté lloviendo, haga frío, haga calor, a todos los lados los han llevado,  y ya está, y ahora procuramos hacer con él lo mismo. Pero que siempre es lo que  has vivido, pues a lo mejor no sabes si ha marcado tu vida o no, la vida en la  casa, es la que has vivido, pues no puedes decir "si no hubiera estado, hubiera  sido de otra manera".</p>     <p>APRENDER  A CUIDAR. El no puede absolutamente nada, &eacute;l siempre en su sill&oacute;n,  o en la silla de ruedas pero atao, hemos tratado miles de veces que dijera si  ten&iacute;a gana, pero es que eso no, si vinieron unos curas de San Rafael,  que es donde siempre lo han visto a &eacute;l y dec&iacute;an que si aprend&iacute;a  a pedir uno o dos se iba con ellos, pero es que es enteramente tan inv&aacute;lido  que no ha podio, dec&iacute;an que con un poquito que aprendiera, ellos le ayudaban  un poco m&aacute;s y entonces pues que se lo llevaban, pero es que es inv&aacute;lido  total. Adem&aacute;s es muy nervioso, los medicamentos que toma son tranquilizantes,  y ahora est&aacute; m&aacute;s tranquilo, y antes intent&aacute;bamos ponerlo  en una sillilla para que hiciera sus cosas y pendiente de &eacute;l, pero &eacute;l  ya entonces no hac&iacute;a nada, por eso sus pa&ntilde;ales desde chico.</p>     <p>Cost&oacute;  un mont&oacute;n de tiempo reconocer que le daba verg&uuml;enza, pero ya cada  vez lo &iacute;bamos entendiendo mejor. Al principio s&oacute;lo era comer,  devolver y chillar, y la comida ya se la d&aacute;bamos poquito a poquito, porque  es que se pone tan nervioso como emocionado y se atraganta y por eso poquito  y con mucha paciencia.</p>     <p>Chico chillar, chillar,  no se entreten&iacute;a con nada, lo cog&iacute;amos y venga v&aacute;monos  y nos d&aacute;bamos un paseo, mi mam&aacute; nos cog&iacute;a a todos y nos  &iacute;bamos all&iacute; a los pinos, al cortijillo que viv&iacute;a mi t&iacute;a,  y luego ya le pon&iacute;amos la radio y se dio cuenta ella que con la radio  se entreten&iacute;a mucho y entonces siempre estaba la radio puesta y luego  pues vinieron las televisiones y sin poder las criaturas pues tuvieron que comprar  la televisi&oacute;n, claro antes no era desde por la ma&ntilde;ana como ahora,  antes empezaba al mediod&iacute;a, daban las noticias, la cortaba y luego era  hasta las cinco de la tarde, hasta la carta de ajuste y hasta que Franco sal&iacute;a  la televisi&oacute;n encendida y ahora ya es que no le puede faltar. Desde que  la inventaron no le puede faltar ni un segundo, con lo &uacute;nico que se distrae,  tambi&eacute;n le gusta mucho salirse a la puerta. Tambi&eacute;n la m&uacute;sica,  que le encanta y llevarlo a las fiestas le encanta.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>MI MADRE  Y LOS CUIDADOS. Cuidarlo, siempre mi mam&aacute;, la responsabilidad la tom&oacute;  mi madre y ya est&aacute;. Levantarlo y acostarlo siempre ella sola, aunque  han estado mi hermano, mi pap&aacute; fuertes y todo, pero quien lo ha cogido  ha sido ella o nosotras. Todas le hemos ayudado, porque a m&iacute; me recordaba  "ni&ntilde;a, las medicinas", desde chica, "recu&eacute;rdame la pastilla",  no s&eacute; qu&eacute;, claro si ella ten&iacute;a que ir de viaje, yo de seguida  ten&iacute;a que faltar al colegio porque antes no era como ahora, que ahora  Granada es un segundo, antes era echar el d&iacute;a, pues se pon&iacute;a alguno  malo, operaban a alguien, ella ten&iacute;a que ir la primera pues a m&iacute;  me tocaba, que era la m&aacute;s grande, y siempre lo que pasa, ni&ntilde;a  esto, ni&ntilde;a lo otro, pero que mis hermanas tambi&eacute;n las criaturas  han ayudado y mi abuela me ayudaba y as&iacute; nos apa&ntilde;&aacute;bamos.  Si era por algo justificado faltaba yo a la escuela, pero que si no, mi madre  ha sido la que se ha hecho cargo, que ten&iacute;an las faenas que quedarse  atr&aacute;s pues se quedaban, siempre mi madre pendiente de &eacute;l.</p>     <p>Ellos  [el hermano y el padre] no han ayudado nunca, que hay que llevarlo pac&aacute;  pay&aacute;, y pesa, pero ni chico ni grande, ellos no lo han cogido nunca y  se llevaban muy bien. Habr&aacute; sido la costumbre o lo que sea, hemos estado  m&aacute;s en la casa o lo que sea y ya est&aacute;, claro ya no es la fuerza,  es la ma&ntilde;illa, lo coges por aqu&iacute;, te lo apontocas por all&iacute;.  T&uacute; ves ahora ya s&iacute; que no podemos, y los chiquillos que son t&iacute;os,  lo tienen que acostar y levantar, pero que mi chico no puede, es que la ma&ntilde;illa,  el grande, ves t&uacute;, pues s&iacute; la tiene. Y aunque no se han criado  como yo desde chicos, pero que tambi&eacute;n ayudan, lo han visto desde chicos,  y ha sido un diario.</p>     <p>LA MUERTE  DEL PADRE. Hace once a&ntilde;os que muri&oacute; mi pap&aacute; y segu&iacute;a  ella sola, ven&iacute;amos todos los d&iacute;as, no una, sino tres o cuatro  veces al d&iacute;a, las que hicieran falta, incluso mi hermana M&ordf; Carmen  se vino aqu&iacute;, ella se qued&oacute; aqu&iacute; a vivir dos a&ntilde;os,  y ayudaba, pero que siempre mi madre cuidando de &eacute;l y pendiente de &eacute;l.  Ya le dijimos: "mam&aacute; la asistenta" y ella no quer&iacute;a, ella siempre  ha cre&iacute;do que lo que hac&iacute;a ella no lo iba a hacer nadie, ella  dec&iacute;a "esto es para m&iacute;", esto es suyo, se cre&iacute;a que nadie  lo iba a poder manejar, pero ya y a la pila de tiempo de morirse mi pap&aacute;,  estaba m&aacute;s mayor y entonces vino la muchacha, desde hace cinco a&ntilde;os,  es muy apa&ntilde;&aacute;. Ven&iacute;a dos, tres veces al d&iacute;a, porque  mi mam&aacute; dec&iacute;a: "lugar habr&aacute;", no ha querido molestar nunca,  y f&iacute;jate si lugar ha habido.</p>     <p>LA  ENFERMEDAD DE LA MADRE. Hace tres a&ntilde;os a mi mam&aacute; le dio  un derrame cerebral por la noche y por la ma&ntilde;ana nos la encontramos  en el suelo, estuvo 25 d&iacute;as en coma y ya est&aacute;, y luego dec&iacute;an  que la recuperaci&oacute;n es muy lenta, muy lenta, y se ha recuperado algo  pero lo m&iacute;nimo, nada, en fin que no. Ahora ya no nos queda m&aacute;s  remedio que hacer guardias, ya no es un enfermo, son dos y entonces como somos  cuatro, pues estamos 24 horas cada uno, porque de su casa no los puedes sacar,  porque aunque la casa no est&aacute; adaptada totalmente, pero las habitaciones  tienen ya sus camas, sus cosas, y todas queremos atenderlos, c&oacute;mo, pues  un mes salirte de tu casa es m&aacute;s gravoso que un d&iacute;a, un mes sin  moverte, si no te toca hasta dentro de otros tres meses, pero un mes entero  fuera de tu casa, mejor son 24 horas, luego llegan otra vez pronto, pero no  es tan gravoso, porque faltas de tu casa un d&iacute;a pero no pasa nada, lo  que una semana, quince d&iacute;as, un mes, no puedes faltar, y entonces lo  vimos as&iacute; mejor todas. Por las noches se viene alguno de los tuyos porque  por las noches solas no.</p>     <p>Tengas que hacer lo  que tengas que hacer, aqu&iacute; no falta uno, y no s&oacute;lo uno sino con  los tuyos, para que te ayuden a levantarlo, acostarlo y si no puedes pues llamas  a un vecino si es que te hace mucha falta en ese momento. Ni un minuto solos,  no es que tengas a tu madre mala, esto es toda la vida, a veces te vas con dolores  hasta en el coraz&oacute;n, porque a &eacute;l es que tienes que levantarlo  del sill&oacute;n, para moverlo, para que eructe, y si ajustaras la cuenta pues  lo pones 40-50-60 veces o yo qu&eacute; s&eacute; la de veces desde que llegas  y ya est&aacute; y como no puede ser otra cosa, pues el tironcillo.</p>     <p>Aunque  todas trabajamos, pero adaptas tu trabajo, yo voy todos los d&iacute;as al bar,  pero el d&iacute;a que me toca a m&iacute;, pues no voy, pero que si puedo trabajar  trabajo, pero que si no le dan por ah&iacute; al trabajo, y as&iacute; nos apa&ntilde;amos.</p>     <p>LA ORGANIZACI&Oacute;N.  Ahora los cuidados son todos los que podemos. Por la ma&ntilde;ana viene  la asistenta dos horas menos cuarto, todos los d&iacute;as menos los s&aacute;bados  y los domingos y festivos. Se levanta a uno, se ba&ntilde;a de alto a bajo y  hasta que no se toma la manzanilla y las medicinas no nos pasamos a la otra.  Luego ya nos vamos a la otra habitaci&oacute;n y con ella hacemos lo mismo.  Siempre estamos dos personas, porque una sola no puede. Cuando est&aacute;n  limpios y las habitaciones arregladas pues la asistenta ya se va. Luego t&uacute;  vas haciendo las faenillas, pero nada m&aacute;s pendientes de los dos, por  que son dos personas que no mueven nada, que es agua, que son pa&ntilde;ales,  que son medicamentos, que es todo. No pueden tel&eacute;fono, no pueden nada.  Ella no come de nada, ella toma nada m&aacute;s un alimento que nos han dado,  que toma por sonda, cada tres horas, se le da un batido, un vaso de agua y las  medicinas que le toquen, empezamos a las 8, a las 11, 14, 17, 20 y a las 23  la &uacute;ltima toma. Eso nos han ense&ntilde;ado, en Alimentaci&oacute;n,  en Nutrici&oacute;n, en Ruiz de Alda [el hospital]. Pendientes de ellos todo  el d&iacute;a.</p>     <p>LA COMUNICACI&Oacute;N.  Te das cuenta cuando ella se orina, pues que empieza: "eeemmm" as&iacute;, porque  ella es muy expresiva, y le cambia la cara cuando quiere algo, empezamos: "dame  una pista" y as&iacute; un rato hasta averiguamos, pues que cerremos la ventana,  que le demos de comer a mi Paco. Ella tiene momentos que le notas pues que piensa  nada m&aacute;s que en ella, ella dice: "mmm" y se le pasa. Al principio le  dec&iacute;amos: "mira a Paco, c&oacute;gele la mano, t&iacute;rale un  beso" y no quer&iacute;a pero ahora, si estornuda mi Paco y le decimos: "vayas  a resfriarte Paco" ella llora, y no para de mirarlo, es que la cosa esa que  ha tenido siempre con &eacute;l, pues mala como est&aacute;, y en su mundo como  est&aacute;, siempre pendiente de &eacute;l. Esto es lo que hay, qu&eacute;  vamos a hacer, nos ha tocado esto y otras cosas habr&aacute; peores, a lo mejor  lo que tienes de siempre no es tan gravoso como si se te presenta de repente.</p>       ]]></body><back>
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