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<journal-title><![CDATA[Index de Enfermería]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Vivir al día: Experiencia de Carmen, cuidadora de su marido enfermo de Alzheimer]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[To live from hand to mouth: Carmen&acute;s experience, taking care of her husband diseased of Alzheimer]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[By means of the biographic report, we can observe and understand better the experience of people in the face of health and disease conditions. We come up with Carmen&acute;s report, who shares her life experience with us as caregiver of her husband since he began with the Alzheimer disease 11 years ago. She report to us how was the method toward the diagnosis, her ceaseless research of information, how she faced the disease and the appearance of a new complication, the loss of autonomy, the family and friends support, economics problems and of course, the future.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <P align="right"><b><font size="2" face="Verdana">HISTORIA Y VIDA</font></b></P>      <P>&nbsp;</P>      <p><b><font face="Verdana" size="4"><a name="top"></a>Vivir al d&iacute;a. Experiencia de Carmen, cuidadora de su marido enfermo   de Alzheimer</font></b></p>      <p><b><font face="Verdana" size="4">To live from hand to mouth. Carmen&acute;s experience, taking care of her   husband diseased of Alzheimer</font></b></p>      <p>&nbsp;</p>      <p>&nbsp;</p>      <p><font size="2" face="Verdana"><b>Candela Bonill de las Nieves</b></font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">Enfermera. Becaria de Investigaci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Index,   Granada, Espa&ntilde;a</font></p>      <p><font size="2" face="Verdana"><u><a href="#back">Dirección para correspondencia</a></u></font></p>      <p>&nbsp;</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  <hr size="1">      <p><b><font size="2" face="Verdana">RESUMEN</font></b></p>      <p><font size="2" face="Verdana">Por medio del relato biogr&aacute;fico podemos conocer y comprender mejor   la experiencia de las personas ante situaciones de salud-enfermedad. Se presenta   el relato de Carmen, quien comparte con nosotros su vivencia como cuidadora   de su marido desde que comenz&oacute; con la Enfermedad de Alzheimer hace 11   a&ntilde;os. Ella nos relata c&oacute;mo fue el camino hacia el diagn&oacute;stico,   su b&uacute;squeda incesante de informaci&oacute;n, c&oacute;mo afront&oacute;   la enfermedad y la aparici&oacute;n de una nueva complicaci&oacute;n, la p&eacute;rdida   de autonom&iacute;a, el apoyo de familiares y amigos, los problemas econ&oacute;micos,   y c&oacute;mo no, el futuro.</font></p>  <hr size="1">     <p><font size="2" face="Verdana"><b>ABSTRACT</b></font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">By means of the biographic report, we can observe and understand better the   experience of people in the face of &nbsp;health and disease conditions. We   come up with Carmen&acute;s report, who shares her life experience with us as   caregiver of her husband since he began with the Alzheimer disease 11 years   ago. She report to us how was the method toward the diagnosis, her ceaseless   research of information, how she faced the disease and the appearance of a new   complication, the loss of autonomy, the family and friends support, economics   problems and of course, the future.</font></p>  <hr size="1">      <p>&nbsp;</p>      <p><b><font face="Verdana" size="3">Introducci&oacute;n</font></b></p>      <p><font size="2" face="Verdana">La Enfermedad de Alzheimer (EA) es la principal representante de un grupo   de trastornos degenerativos del Sistema Nervioso Central llamados demencias.   Su comienzo es insidioso, progresivo e irreversible, caracteriz&aacute;ndose   por la p&eacute;rdida de diversas capacidades intelectuales, lo que conduce   a un comportamiento alterado: p&eacute;rdida de los h&aacute;bitos de cuidado   personal, deterioro de la relaci&oacute;n con las personas y el entorno. Como   resultado cada vez requieren m&aacute;s asistencia en muchos aspectos de su   vida, siendo este cuidado prestado por los familiares en la mayor&iacute;a de   los casos.<sup>1-4</sup> Por todo esto se dice que la   EA tiene car&aacute;cter cr&oacute;nico, no s&oacute;lo para el que la padece   sino tambi&eacute;n para la persona que se encarga de su cuidado. Esta tarea   recae normalmente sobre uno de los miembros de la familia, lo cual puede generar   importantes cambios en la estructura y en los roles pudiendo desembocar en crisis   que amenacen la estabilidad familiar.<sup>5-7</sup></font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">El cuidado familiar ha sido objeto de diversos estudios, muchos de ellos   coinciden en se&ntilde;alar la importancia que este tipo de cuidado tiene para   el Sistema de Salud.<sup>5</sup> El perfil del cuidador   es el de una mujer de mediana edad, escasa formaci&oacute;n y una responsabilidad   a veces desmedida, lo cual puede repercutir en todos los &aacute;mbitos de su   vida, as&iacute; como dar lugar a dolencias tanto f&iacute;sicas como psicol&oacute;gicas,   corriendo el riesgo de convertirse en un segundo paciente, ya que en la mayor&iacute;a   de los casos realizan esta actividad sin contar con apoyo profesional ni con   un &quot;respiro&quot; de una actividad demandante f&iacute;sica, social y emocionalmente.   Wilson, en su estudio de teor&iacute;a fundamentada, indica que los cuidadores   de pacientes con EA se enfrentan continuamente a opciones negativas, para resolverlas   articulan un proceso de &quot;sobrevivir en el borde&quot;. Cuidar a un familiar   no es una tarea f&aacute;cil, los cuidadores deben resolver muchos y variados   problemas cotidianos, pues lo que hace m&aacute;s dif&iacute;cil el acto de   cuidar es que el paciente no es el &uacute;nico ni el que m&aacute;s sufre,   en muchos casos es el cuidador.<sup>5,6,8</sup></font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">La protagonista del relato que se presenta a continuaci&oacute;n se llama   Carmen, tiene 55 a&ntilde;os, lleva cuidando a su marido Antonio durante once,   desde que &eacute;l comenz&oacute; con la EA a los 52 a&ntilde;os. Ella se describe   como una persona muy trabajadora y a la que le ha gustado siempre ayudar a los   dem&aacute;s. Tiene una hija y dos hijos, &eacute;stos a&uacute;n viven en casa   y no est&aacute;n trabajando. A ra&iacute;z de la enfermedad de su marido, tuvo   que dejar el negocio que ten&iacute;an en com&uacute;n para dedicarse totalmente   a su cuidado y sacar adelante una familia de cuatro personas con enormes dificultades   econ&oacute;micas. La enfermedad de su marido ha ido avanzando y se ha complicado   con un proceso oncol&oacute;gico. Adem&aacute;s ella acarrea una serie de dolencias   que agravan a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n.</font> </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Cuando conoc&iacute; a Carmen y supe de su historia me pareci&oacute; interesante   hacerle una entrevista en profundidad y elaborar un relato biogr&aacute;fico   que recogiera sus opiniones, sentimientos y vivencias como cuidadora. Previo   consentimiento informado, la entrevista se realiz&oacute; en una sesi&oacute;n   de 45 minutos en la Asociaci&oacute;n de Familiares de enfermos de Alzheimer   (AFA). Carmen se mostr&oacute; muy colaboradora y participativa en todo momento.   La grabaci&oacute;n obtenida fue transcrita literalmente y para la elaboraci&oacute;n   del relato opt&eacute; por la metodolog&iacute;a propuesta por Amezcua et al.<sup>9</sup></font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">La historia de Carmen nos puede ayudar a comprender mejor la experiencia   del cuidado familiar en la EA y todo lo que conlleva, pues cuando esta enfermedad   llega a una familia de pocos recursos, como es nuestro caso, la situaci&oacute;n   de por s&iacute; dif&iacute;cil, se convierte en insostenible.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p><b><font face="Verdana" size="3">Bibliograf&iacute;a</font></b></p>      <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">1. Cuesta Benjumea C. Familia y cuidados a pacientes cr&oacute;nicos. El   papel de la enfermera en el cuidado familiar. Index de Enfermer&iacute;a (edici&oacute;n   digital) 2001; 34. Disponible en &lt;http: //www.index-f.com/index-enfermeria/34revista/ 34_articulo_20-26.php&gt; &#091;Consultado el 14 mayo de 2005&#093;.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2667740&pid=S1132-1296200600010001400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">2. Gallego de Diego R, Gil P&eacute;rez LM, Gallego de Diego JR. Alzheimer   y otras demencias. Rev Rol Enf 2003; 26(2):62-68.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2667741&pid=S1132-1296200600010001400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">3. Mouronte Liz P, S&aacute;nchez Pascual P, Olazaran Rodr&iacute;guez J,   Buis&aacute;n Pelay R. El apoyo a los cuidadores de pacientes con enfermedad   de Alzheimer -un programa desde la enfermer&iacute;a de atenci&oacute;n especializada-.   Enfermer&iacute;a Cient&iacute;fica 2001; 232-233:10-17.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2667742&pid=S1132-1296200600010001400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">4. Cejudo L&oacute;pez A. Envejecimiento, demencia y ruptura familiar. Relato   de una anciana en riesgo social. Arch Memoria 2005; 2. Disponible en: http://www.index-f.com/memoria/anuario2/a0514.php   &#091;Consultado el 2 de febrero de 2006&#093;.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2667743&pid=S1132-1296200600010001400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">5. Valles Fern&aacute;ndez MN, Guti&eacute;rrez Cillan V, Luquin Jaur&iacute;a   AM, Mart&iacute;n Gil MA, L&oacute;pez de Castro F. Problemas de salud y sociales   de los cuidadores de los pacientes con demencia. Atenci&oacute;n Primaria 1998;   22(8):481-485.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2667744&pid=S1132-1296200600010001400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">6. Sanchos Bueno V, Marco Ubeda M. La enfermedad de alzheimer y el cuidador.   Enfermer&iacute;a Integral 2004; 68:29-32.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2667745&pid=S1132-1296200600010001400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">7. Pe&oacute;n S&aacute;nchez MJ. Atenci&oacute;n de enfermer&iacute;a hacia   el cuidador principal del paciente con enfermedad de Alzheimer. Prevenci&oacute;n   y cuidados en el “s&iacute;ndrome del cuidador.” Enfermer&iacute;a &nbsp;Cient&iacute;fica   2004; 264-265:16-22.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2667746&pid=S1132-1296200600010001400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">8. Roca Roger M, &Uacute;beda Bonet I, Fuentelsaz Gallego C, L&oacute;pez   Pisa R, Pont Rivas A, Garc&iacute;a Vi&ntilde;ets L, Pedreny Oriol R. Impacto   del hecho de cuidar en la salud de los cuidadores familiares. Aten Primaria   2000; sep 26 (4):217-223.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2667747&pid=S1132-1296200600010001400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">9. Amezcua M, Hueso Montoro C. C&oacute;mo elaborar un relato biogr&aacute;fico.   Archivos de la memoria 2004; 1. Disponible en: <a href="http://www.index-f.com/" target="_blank">http://www.index-f.com/memoria/metodolog&iacute;a.php. </a>   &#091;Consultado el 29 de abril de 2005&#093;.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2667748&pid=S1132-1296200600010001400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>      <p><font size="2" face="Verdana">    <br><b>RELATO BIOGRAFICO</b></font></p>      <p><font size="2" face="Verdana"><i>De las sospechas al diagn&oacute;stico de alzheimer</i>. Mi nombre es   Carmen y mi marido se llama Antonio. El empez&oacute; con esa enfermedad con   52 a&ntilde;os. Ten&iacute;amos un negocio y yo estaba siempre con &eacute;l.   Me fui dando cuenta poco a poco de la enfermedad, yo no sab&iacute;a nada de   ella, pero vi que le pasaba algo raro: contaba a la gente cosas de sitios que   hab&iacute;amos estado que jam&aacute;s en la vida hab&iacute;amos ido, escond&iacute;a   las cosas y dec&iacute;a que se las hab&iacute;amos escondido nosotros o mis   hijos, cosa que tampoco ocurr&iacute;a porque mis hijos son muy formales, y   &eacute;l igual, mi marido era una persona muy correcta, muy educada, extraordinario.   Yo notaba cosas que no eran normales en &eacute;l. Nosotros tenemos un amigo   que es m&eacute;dico y se lo consult&eacute;. Me dijo que no me preocupara,   que eran cosas normales, cosas de la vida cotidiana. No me qued&eacute; conforme   y discrep&eacute; porque no me parec&iacute;a aquello normal. Entonces empec&eacute;   a investigar por mi cuenta. Tengo un seguro particular y llam&eacute; para que   me recomendaran a un m&eacute;dico. Empezaron a hacerle pruebas, lo ve&iacute;an   trastornado. Cada d&iacute;a hac&iacute;a m&aacute;s cosas, cada d&iacute;a   peor, m&aacute;s irritable y yo cada d&iacute;a m&aacute;s preocupada, ya me   preocupaba hasta el que atendiera al p&uacute;blico, se equivocaba much&iacute;simo   en las cuentas. Seguimos haci&eacute;ndole pruebas, hasta que uno de los m&eacute;dicos   le hizo el TAC y efectivamente, lleg&oacute; la palabra esta tan cruel: “tu   marido tiene Alzheimer” &#091;silencio&#093; y se me vino el mundo encima.</font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">    <br><i>La b&uacute;squeda de informaci&oacute;n</i>. Empec&eacute; a comprar   y a leer libros y me fui &nbsp;enterando de todo: &quot;esto le ha pasado”,   “esto era as&iacute; y no lo que yo cre&iacute;a” porque al principio te despista   much&iacute;simo, piensas muchas cosas raras: que est&aacute; echando mala idea,   que ya no te quiere. Por eso pienso que se deber&iacute;a hacer mucha publicidad   de lo que es esta enfermedad. En televisi&oacute;n, que pongan programas de   esto para que la gente se conciencie, porque hay mucha gente que todav&iacute;a   no lo sabe, una cosa es que t&uacute; escuches alg&uacute;n comentario y otra   vivirlo y verlo.</font> </p>      <p><font size="2" face="Verdana">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><i>El avance de la enfermedad y la nueva complicaci&oacute;n</i>. No   lo pod&iacute;amos soportar, la primera fase es tremenda &#091;se le saltan las l&aacute;grimas&#093;.   Despu&eacute;s vino la segunda fase, se le complic&oacute; otra cosa m&aacute;s   porque le sali&oacute; un tumorcito en la nariz, le operaron cuatro veces y   result&oacute; ser malo. En octubre del a&ntilde;o pasado, le not&eacute; aqu&iacute;   un bultito &#091;se&ntilde;ala la axila izquierda&#093; y lo llev&eacute; al mismo m&eacute;dico   que lo oper&oacute; de la nariz. Este me mand&oacute; a otro que le hizo una   biopsia y result&oacute; ser maligno. Le operaron corriendo. Ahora resulta que   tiene met&aacute;stasis: tiene en los dos lados del cuello, en las axilas, en   la ingle. No le pueden poner quimio ni radioterapia porque el Alzheimer lo tiene   muy avanzado, as&iacute; que lo est&aacute; viendo un equipo de paliativos.</font>   </p>      <p><font size="2" face="Verdana">Ahora estoy luchando con dos enfermedades muy gordas como el Alzheimer y   el C&aacute;ncer y lo estoy pasando muy mal porque &eacute;l ya est&aacute;   muy mal, seg&uacute;n el m&eacute;dico est&aacute; en la tercera fase, aunque   va andando. Cada d&iacute;a lo veo un poco peor, el habla la est&aacute; perdiendo,   todav&iacute;a anda pero hay d&iacute;as que est&aacute; torpecillo, tengo que   ir tirando de &eacute;l, y no lo puedo soltar porque en el momento que lo suelto   se me queda atr&aacute;s y se me despista.</font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">    <br><i>P&eacute;rdida de autonom&iacute;a</i>. Desde hace ya tiempo se lo   tengo que hacer todo porque se desconcierta mucho en la casa. Tengo un piso   de 100 metros y no sabe d&oacute;nde est&aacute; el servicio, la cocina, no   sabe d&oacute;nde hay un vaso, lo tengo que duchar, vestir, intento que vuelva   otra vez a aprender, hay d&iacute;as que se abrocha, d&iacute;as que no, hay   d&iacute;as que se pone un calcet&iacute;n encima de otro, y yo, aunque le ayudo,   pretendo que &eacute;l lo haga. Lo paso peor porque si se ha puesto un calcet&iacute;n   encima de otro al final tengo que terminar por quit&aacute;rselo y pon&eacute;rselo.   Lo estoy ba&ntilde;ando y le digo “dame la pierna” y me da el cable del tel&eacute;fono   de la ducha o no sabe lo que es la pierna. Me tengo que meter en el cuarto de   ba&ntilde;o con &eacute;l, y echo todas las ma&ntilde;anas dos horas mientras   lo ducho, tengo que llevarlo a que haga sus necesidades antes de nada, no se   quiere sentar en el servicio, se pone r&iacute;gido, tengo que estar un rato   con &eacute;l hasta que se sienta, el desayuno, sus medicamentos, ponerle crema   en todo el cuerpo pues como se arrasca tant&iacute;simo se hace heriditas…un   mont&oacute;n de cosas, termino mol&iacute;a. Quiero hacerle todas las cosas   que le gustan, aunque s&eacute; que luego no se acuerda, pero si le gusta una   cosa o ir a un sitio determinado lo llevo, si le gusta tomarse algo se lo doy.   Lo primero que entra en mi casa es para &eacute;l y todos pendientes a &eacute;l.</font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">    <br><i>Situaci&oacute;n econ&oacute;mica</i>. El negocio que ten&iacute;amos   lo tuve que cerrar porque &eacute;l ya no pod&iacute;a estar all&iacute; y yo   tampoco pod&iacute;a dejarlo s&oacute;lo en casa, ni meter a una persona para   cuidarlo o en la tienda. Pas&oacute; por el tribunal m&eacute;dico y le dieron   la jubilaci&oacute;n anticipada. A &eacute;l la paga que le ha quedado es muy   peque&ntilde;a, ciento y pico porque era aut&oacute;nomo.</font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">El local lo alquil&eacute; s&iacute;, pero es una miseria para tantos gastos   y vivimos con eso. Mis hijos no est&aacute;n trabajando porque han terminado   de estudiar hace poco, somos cuatro y ayudas no tengo ninguna. La ayuda que   vino de 150 euros al mes a m&iacute; me la han denegado porque mi marido no   tiene 65 a&ntilde;os, cosa que veo injusta porque cuando una persona es m&aacute;s   joven de 65 a&ntilde;os y tiene hijos que no est&aacute;n trabajando hay m&aacute;s   gastos en la casa que cuando una persona tiene 70 o75 a&ntilde;os y son dos.   No s&eacute; a qui&eacute;n le corresponde esto para que lo estudie un poquito   y se d&eacute; cuenta que esto no es as&iacute;, porque a ver d&oacute;nde va   una familia de cuatro personas una con Alzheimer y C&aacute;ncer con el gasto   que eso lleva porque s&iacute;, la seguridad social te da todas la medicinas   pero hay muchas cosas que no las da, ¿qu&eacute; pasa? con esos gastos   no puedo tirar. &nbsp;</font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">Yo tengo una minusval&iacute;a del 65% de invalidez y sin embargo no puedo   percibir nada, porque como entre la tienda y su sueldo tengo doscientas mil   y pico, parece ser que eso es mucho y me la han denegado porque me paso dos   o tres euros, &iexcl;vamos! a ver si esto es justo, yo creo que no, pero en   fin. Yo les deseo solamente que lo probaran un mes, ver&iacute;an el mes de   agobio que se tiraban. Yo he sido una persona muy trabajadora, el &uacute;nico   problema y fallo que he tenido es que no he estado dada de alta, y entonces   no puedo cobrar.</font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">&nbsp;Ahora tengo que venir a traerlo, como no puedo conducir, tengo que   coger un transporte que me sale por unas veinte mil pesetas al mes. &iexcl;Imag&iacute;nate   la cantidad de gastos que tengo en mi casa!, miles de cosas para salir de doscientas   mil y algo, imag&iacute;nate los n&uacute;meros que tengo que hacer.</font> </p>      <p><font size="2" face="Verdana">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><i>Afrontando la enfermedad</i>. El ambiente familiar ha cambiado much&iacute;simo.   Est&aacute;bamos todos muy unidos, ahora no es que no lo estemos, seguimos todos   unidos porque tengo una familia muy buena, pero el ver que se le cae la comida,   o que se le est&aacute; cayendo el moquito comiendo, o cositas as&iacute; que   &eacute;l antes pues… A lo mejor todas estas cosas les afectan much&iacute;simo,   aunque yo lo sobrellevo mejor pero a mis hijos les est&aacute; costando mucho   trabajo, a pesar de ya va para once a&ntilde;os. Lo seguimos pasando mal porque   a las cosas malas no se puede uno acostumbrar nunca en la vida, entonces pues,   muy mal &#091;silencio&#093;, muy mal. Si a m&iacute; esto me lo llegan a decir hace unos   cuantos a&ntilde;os, no puedo cre&eacute;rmelo: “mira &nbsp;para tal fecha a   tu marido le va a pasar esto, a ti esto, t&uacute; vas a tener esta vida” ¿Yo?   He sido siempre muy trabajadora, muy activa, &eacute;l igual, yo ahora verme   as&iacute;… incre&iacute;ble, incre&iacute;ble vamos, pero bueno me ha tocado   y tengo que seguir luchando, y adem&aacute;s cuid&aacute;ndolo al m&aacute;ximo.</font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">    <br><i>Problemas de salud y sobrecarga</i>. Yo tambi&eacute;n estoy mala.   Estoy operada de columna, tengo una placa puesta con seis tornillos, v&eacute;rtebras   artificiales, la parte de arriba de la cervical tambi&eacute;n para operar y   fibromialgia. Hay d&iacute;as que me levanto con ganas de llorar porque no he   pegado ojo de dolores que tengo. Duermo muy mal, porque todav&iacute;a estoy   en la misma cama. El tiene miedos, alucinaciones, ve bichos y me da mucha l&aacute;stima,   no quiero separar la cama. Da muchos botes dormido, mi columna la tengo muy   delicada y me dan muchos mareos, no duermo, entonces lo que hago es que me quedo   en el sof&aacute; hasta las tres, las cuatro de la ma&ntilde;ana, ah&iacute;   doy una cabezadita y ya, cuando no puedo m&aacute;s de dolores, me meto en la   cama y me levanto a las siete y cuarto. F&iacute;jate la tarea que tengo cuando,   dicho por los m&eacute;dicos, no puedo hacer absolutamente nada. ¿Qu&eacute;   pasa? Pues que un d&iacute;a dar&eacute; un explot&iacute;o porque ya no puedo   m&aacute;s, y eso me da mucho miedo, que me ponga peor, me tengan que meter   en un hospital y ¿qui&eacute;n lo cuida? Eso me tiene a m&iacute; muy   preocupada y muy nerviosa. ¿Relajarme yo? mira no, como lo tengo que   hacer todo: lo traigo, me voy r&aacute;pido al autob&uacute;s, llego a mi casa,   voy al supermercado, y me voy a preparar la comida. A la una y pico hay que   venir a recogerlo, hay veces que lo recoge mi hija pero si ella no puede tengo   que venir. Si ella viene, estupendo, porque sigo con la comida, tengo que planchar,   limpiar, tengo que hacerlo todo. La persona que tiene ayuda en su casa, ese   tiempo va a darse un paseo, a ver a una amiga, pero yo no puedo. Si yo me quedo   dando un paseo hasta la hora de recogerlo ¿qui&eacute;n me hace a m&iacute;   todas esas cosas? Lo que no me da tiempo por la ma&ntilde;ana lo hago por la   tarde, pero por la tarde tambi&eacute;n tengo que llevarlo a los m&eacute;dicos,   o a darle un paseo y cuando vuelvo tengo que hacer miles de cosas. Entonces   mi marido lleva para once a&ntilde;os con la enfermedad y todav&iacute;a no   he tenido un d&iacute;a para m&iacute;, eso la psic&oacute;loga nos lo dice   mucho pero ¿qu&eacute; hago con &eacute;l? En casa est&aacute; pegado   a m&iacute;, si estoy guisando est&aacute; pegado a m&iacute;, si voy para el   cuarto de ba&ntilde;o no me deja ducharme, no me deja entrar al servicio. Eso   es horroroso, imag&iacute;nate una persona todo el d&iacute;a pegado, que te   vuelves y est&aacute;s tropezando con ella.</font> </p>      <p><font size="2" face="Verdana">Hay d&iacute;as que estoy muy depresiva, la semana pasada fue mal&iacute;sima,   no quer&iacute;a llorar delante de mis hijos, quer&iacute;a estar sola, no quer&iacute;a   hablar con nadie. De vez en cuando tengo muchos altibajos, la tensi&oacute;n   emocional me sube y me baja, pero dentro de todo Dios me est&aacute; ayudando,   porque con lo mal que estoy, veo que Dios existe, de decir el m&eacute;dico   que yo no puedo hacer nada a yo ir tirando con esta carga. Cuando voy al m&eacute;dico   y le digo los dolores que tengo dice: “c&oacute;mo no vas a tener dolores, si   lo que no s&eacute; es como puedes estar de pie con la carga que tienes. Si   est&aacute;s para que te cuiden a ti”.</font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">Hoy estoy haciendo un esfuerzo muy grande de no ponerme llorica aunque ya   me he puesto antes, pero lo estoy pasando muy mal, y lloro mucho cuando no me   ve nadie, porque no me gusta que me vean llorar. Cuando mis hijos est&aacute;n   acostados me vengo abajo y empiezo a llorar, ya me desahogo, me acuesto y me   pongo a pensar, as&iacute; hasta las siete y cuarto de la ma&ntilde;ana que   me levanto. No puedo tomar pastillas para dormir porque tengo que estar pendiente   de &eacute;l porque se levanta, se va para la puerta, puede encender una hornilla   aunque yo procuro tenerlo todo cerrado, pero quien te dice que en un momento   dado le da por abrir la bombona. Tambi&eacute;n le ha dado por coger cositas,   com&eacute;rselas y tirarlas por la ventana, entonces tengo que estar pendiente   porque un d&iacute;a en vez de tirar una c&aacute;scara de pl&aacute;tano, le   da por tirar un vaso y le cae a alguien abajo; siempre tengo que estar pendiente   a &eacute;l.</font> </p>      <p><font size="2" face="Verdana">    <br><i>Apoyo de familiares y amigos</i>. Mi familia, puedo contar con mis   hermanas que me apoyan much&iacute;simo, me ayudan much&iacute;simo y en un   momento dado puedo dej&aacute;rselo pero es que &eacute;l tampoco se quiere   quedar con ellas porque le gusta salir. Si se lo llevan a la calle est&aacute;   nervioso, si lo dejan en casa est&aacute; todo el tiempo busc&aacute;ndome y   preguntando por m&iacute; y entonces para que ellas no lo pasen mal no se lo   dejo, ver&aacute;s que si tengo que dejarlo lo dejo, no pasa nada, pero prefiero   que se venga conmigo. Tiene una hermana que lo saca de vez en cuando pero si   lo saca por la ma&ntilde;ana, tiene que faltar a la terapia y eso no me trae   a m&iacute; ninguna cuenta. Ella por la tarde no puede, que es cuando a m&iacute;   me vendr&iacute;a bien porque podr&iacute;a salir o simplemente quedarme en   mi casa descansando, viendo la tele, pero como cuando lo puede sacar es por   la ma&ntilde;ana, yo no lo traigo ese d&iacute;a para que vaya con la hermana.   Mis amigos cada uno tienen sus trabajos y sus cosas. Nos llaman mucho para salir   los domingos, “mira que vamos a recogerte y te llevamos” pero me estoy encerrando   mucho, no tengo ganas de salir a ning&uacute;n lado, no tengo ganas de nada.   A &eacute;l lo saco, yo salgo todos los domingos pero sota, caballo y rey. No   s&eacute;, yo tengo muy buenas amistades pero pienso que en un momento dado   &eacute;l no va a sentirse bien porque ya comete muchos errores comiendo, y   &nbsp;prefiero no salir. Salgo con mis hijos o mis hermanas, que s&eacute; que   no voy a tener problemas.</font> </p>      <p><font size="2" face="Verdana">    <br><i>La decisi&oacute;n de acudir a la asociaci&oacute;n</i>. Mi cu&ntilde;ado   me coment&oacute; que estaba aqu&iacute; el marido de una amiga, que hablara   con ella, yo era muy reacia a esto y no quer&iacute;a traer a mi marido aqu&iacute;   &#091;AFA&#093; porque no s&eacute;, yo pensaba que esto era otra cosa, que era como abandonarlo,   no me entraba en la cabeza… hasta que un d&iacute;a ya desesperada: “voy a ir,   voy a ver aquello”. Vine un d&iacute;a por la ma&ntilde;ana y entonces me atendieron   muy bien, me estuvieron explicando de qu&eacute; va esto y que lo trajera unos   di&iacute;tas para probar: “pues lo traes unos d&iacute;as de prueba, que no   te gusta pues no hay problema, que te gusta pues ya le hacemos su ficha”. Entonces   lo hice as&iacute;, me gui&eacute; por ellos. Los primeros d&iacute;as entraba   muy mosqueado, le costaba mucho trabajo, pero bueno, yo hac&iacute;a como cuando   llevas a un ni&ntilde;o al colegio, me quedaba un poquito esperando a ver lo   que pasaba, que ve&iacute;a que &eacute;l se quedaba conforme, me iba y luego   ven&iacute;a a recogerlo, que ve&iacute;a que no, me lo llevaba, pero no, no   dio lugar a ten&eacute;rmelo que llevar nunca, y ya pues seguimos as&iacute;,   ya llevo aqu&iacute; dos a&ntilde;os.</font> </p>      <p><font size="2" face="Verdana">La asociaci&oacute;n me est&aacute; ayudando much&iacute;simo porque yo cuando   entr&eacute; no sab&iacute;a nada, estaba metida en un pozo en el que no ve&iacute;a   nunca la claridad. Ahora me est&aacute; costando mucho trabajo pero estoy viendo   las cosas de otra forma, pero todos esos otros a&ntilde;os me los he aguantado   yo solita.</font> </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">    <br><i>En la unidad de memoria</i>. Antes de traerlo aqu&iacute; mis ni&ntilde;os   le compraron unas libretitas de dibujos para que &eacute;l hiciera en casa,   pero dec&iacute;a que lo hici&eacute;ramos nosotros. Le compraron unos juegos   y nos pon&iacute;amos de noche a las tantas a jugar un poquito para que &eacute;l   hiciera algo de terapia de memoria, pero &eacute;l no quer&iacute;a. Entonces   fue cuando me decid&iacute; a venir. El est&aacute; aqu&iacute; muy contento,   lo que pasa es que no se acuerda de nada. Pero vamos, as&iacute; y todo, estoy   muy conforme y muy contenta de que est&eacute; aqu&iacute; porque hace cositas:   aqu&iacute; hacen dibujo, gimnasia, muchas cosas que &eacute;l a m&iacute; no   me cuenta pero yo s&eacute; que las hace, porque hay veces que me he quedado   y lo he visto. Claro, aqu&iacute; es distinto, est&aacute; con un grupo de personas   que est&aacute;n como &eacute;l, entonces si ve la mesa llena de personas que   lo est&aacute;n haciendo, &eacute;l tambi&eacute;n lo hace. Las cosas que hacen   son cosas de ni&ntilde;os peque&ntilde;os, porque esto es volver otra vez a   la &nbsp;infancia, es un c&iacute;rculo: han nacido, han crecido y han vuelto   otra vez a ser peque&ntilde;os. Hay d&iacute;as que se le cambian los cables,   cuando venimos dice: “¿pero d&oacute;nde vamos?” y le digo: “a tus clases”,   “¿otra vez? &nbsp;¿esto hasta cu&aacute;ndo va a durar?”, “hasta   cuando termines la carrera” y ya se queda conforme.</font> </p>      <p><font size="2" face="Verdana">    <br><i>La incertidumbre del d&iacute;a a d&iacute;a</i>. Cada d&iacute;a   le doy gracias a Dios cuando me levanto pero a continuaci&oacute;n digo: “Dios   m&iacute;o ¿hoy qu&eacute; me encontrar&eacute;?” Porque cada d&iacute;a   hay una cosa m&aacute;s. El d&iacute;a a d&iacute;a es muy duro, no te llegas   a acostumbrar. Ayer le preguntaba el m&eacute;dico: “¿d&oacute;nde te   duele? ¿te duele aqu&iacute;?”, porque estaba empezando a dolerle la   ingle y la pierna, “no, no”, el m&eacute;dico ”dime d&oacute;nde te duele” y   dice “ah&iacute;” se&ntilde;alando un pisapapeles. El todos los d&iacute;as   me coge la mano, me da besos y dice “si no fuera por ti, sino fuera por ti,   qu&eacute; buena eres conmigo” Cuando te est&aacute; diciendo esas cosas, piensas   “hay Dios m&iacute;o parece que est&aacute; mejor, se est&aacute; dando cuenta”   pero al momento te hace una barbaridad como quitarse unos calcetines sucios   y meterlos en un caj&oacute;n, quitarse unos slips y meterlos en un caj&oacute;n,   o quererse poner los sucios otra vez con los limpios, cosas as&iacute;, y te   vuelves a venir abajo, es una lucha contigo d&iacute;a a d&iacute;a tremenda,   no se puede explicar, hay que vivirlo, a m&iacute; me tiene los nervios destrozados.       <br>    <br><i>El futuro</i>. La psic&oacute;loga me est&aacute; ense&ntilde;ando   a no pensar en &eacute;l. Eso es muy complicado porque aunque t&uacute; no quieras,   lo piensas, me viene el pensamiento y como me dice ella: “t&uacute; lo rechazas”.   Intento rechazarlo pero hay d&iacute;as que estoy muy deprimida y no puedo rechazarlo   porque yo veo el futuro &#091;silencio&#093; muy oscuro, porque esta enfermedad no se   sabe el final que va a tener. Pienso mucho en el d&iacute;a que est&eacute;   metido en la cama, que yo no pueda tirar m&aacute;s, ¿qu&eacute; va a   ser de &eacute;l?, ¿de mis hijos? Tendr&iacute;a que buscar otros recursos,   algunas ayudas, que espero que si me llega ese momento me las den. Cuando me   pongo as&iacute; prefiero no seguir pensando porque me pongo fatal y como dice   mi psic&oacute;loga: “como t&uacute; no sabes c&oacute;mo va a ser ¿para   qu&eacute; te vas a poner a pensar si lo mismo el futuro te viene muy bien?   ¿de qu&eacute; te ha servido sufrir antes?” Entonces intento hacerlo   as&iacute; y cuando me pongo a pensar, quiero rechazarlo y pensar otra cosa.   Tendr&aacute; que venir, que venga como Dios quiera, lo que si le pido es que   me ayude a seguir adelante. &nbsp;No quiero angustiar a mis hijos con ese pensamiento   pero yo s&eacute; que lo piensan, porque algunas veces me dicen: “mam&aacute;   t&uacute; qu&eacute; piensas hacer cuando no puedas tirar de pap&aacute;, cuando   pap&aacute; est&eacute; peor” yo les digo: “mira vamos a dejar eso ahora, cuando   llegue el momento ya sabremos lo que elegir”, “No, es que t&uacute; todo lo   est&aacute;s dejando y esas cosas no se pueden dejar” y efectivamente, esas   cosas no se pueden dejar, pero ¿qu&eacute; hago?, ¿qu&eacute;   hago? Es que no s&eacute; lo que me puedo plantear. A lo mejor lo hago mal,   porque esperar a que llegue el momento tampoco es la soluci&oacute;n, pero ¿qu&eacute;   hago yo ahora? Lo &uacute;nico que hago es ir d&iacute;a a d&iacute;a y cuando   me levanto pienso ¿hoy que me tocar&aacute;? Y cuando me acuesto, ¿ma&ntilde;ana   qu&eacute; me tocar&aacute;? Y ya est&aacute;.</font></p>      <p>&nbsp;</p>      <p>&nbsp;</p>      <p><font size="2" face="Verdana"><u><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/index/v15n52-53/seta.gif" width="15" height="17"></a><a name="back"></a></u><b>Dirección para correspondencia</b>    <br>  C/ San Quint&iacute;n 16, 1&ordm;. 29009. M&aacute;laga,   Espa&ntilde;a    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> e-mail: <a href="mailto:candela_bonill@yahoo.es">candela_bonill@yahoo.es</a></font></p>      <p><font size="2" face="Verdana">Recibido: 13.09.2005    <br> Aceptado: 21.12.2005</font></p>       ]]></body><back>
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