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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La fibromialgia, en el mejor momento de la vida]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><b><font face="Verdana" size="2">HISTORIA Y VIDA</font></b></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="left"><font face="Verdana" size="4"><b><a name="top"></a>La fibromialgia, en el mejor momento de la vida</b></font></p>     <P><font face="Verdana" size="4"><B>Fibromyalgia, in the best moment of life</B></font>    <P>&nbsp;    <P>&nbsp;    <P> <font face="Verdana" size="2"><B>M. Elisa de Castro Peraza<sup>1</sup></B></font>    <p> <font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Enfermera. Bloque Quir&uacute;rgico, Hospital Universitario de Canarias, Espa&ntilde;a</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#back">Dirección para correspondencia</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La fibromialgia es una enfermedad de la que se oye hablar mucho pero de su etiolog&iacute;a, tratamiento y pron&oacute;stico se sabe aun muy poco. Este texto se divide en dos partes. Primero una contextualizaci&oacute;n que nos sit&uacute;a en el estado actual de la enfermedad. La otra parte narra la historia y las vivencias de una persona que, tras pasar varios a&ntilde;os sin saber lo que le suced&iacute;a es diagnosticada de fibromialgia. El camino hacia el diagn&oacute;stico, los tratamientos probados y fallidos y su convivencia con una enfermedad, que afecta todas las facetas de su vida, son el contenido de este relato.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>ABSTRACT</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Fibromyalgia is a very common disease. Everybody talks about it but there is still a little knowledge about its etiology, treatment and prognosis. This report is divided in two parts. The first one is related to the present knowledge about this problem whereas the second one is a narration of the story and life experience of a person that, after some years without knowing what was happening to her, is diagnosed of fibromyalgia. The hard way to the diagnosis, the probed and failed treatments and her life together with a disease that affects all her life are the contents of this story.</font></p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La fibromialgia (FM) fue definida escasamente hace 15 a&ntilde;os y no porque no hubiera existido antes sino porque no se diagnosticaba como tal. Es moderna hasta tal punto que hay profesionales sanitarios que afirman “no creer en su existencia”, como si se tratara de un acto de fe. Esto convierte al paciente, en su habitualmente largo camino hacia el diagn&oacute;stico, en un aut&eacute;ntico peregrino.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No ha ayudado la forma en que se  define este s&iacute;ndrome, basando en criterios reumatol&oacute;gicos a una enfermedad donde la causa autoinmune o reum&aacute;tica no ha podido ser demostrada: <i>dolor cr&oacute;nico generalizado de origen desconocido y sin alteraciones org&aacute;nicas demostrables seg&uacute;n los conocimientos de los que disponemos actualmente </i>(Rusell, 2001 citado por Gonz&aacute;lez Escalada). Criterios que deben cumplir los pacientes para ser diagnosticados de FM: dolor generalizado, presencia de puntos dolorosos a la presi&oacute;n (deben ser positivos m&aacute;s de 10 de los 18 descritos). Adem&aacute;s presencia frecuente de: trastornos del sue&ntilde;o, rigidez matutina, fatiga o cansancio, cefalea, problemas menores del equilibrio, parestesias y hormigueos en pies y manos, dificultad de concentraci&oacute;n, malestar abdominal y ansiedad, tristeza y depresi&oacute;n. Esta definici&oacute;n inconexa ha provocado que una importante parte de la poblaci&oacute;n cumpla los criterios diagn&oacute;sticos. Con ello la FM se convierte en un caj&oacute;n de sastre donde cabe todo: el enfermo de FM, el enfermo de otras patolog&iacute;as e incluso el farsante que busca beneficios laborales o sociales. Ser&iacute;a necesaria una nueva definici&oacute;n. Este ser&iacute;a el mejor camino para que se admitiese la FM como una absoluta realidad, como un s&iacute;ndrome nacido de la concatenaci&oacute;n persistente de unos s&iacute;ntomas que afectan a un grupo de poblaci&oacute;n que se siente enfermo y cuyo origen es aun desconocido (Gonz&aacute;lez Escalada, 2006). Algunos autores refieren haber observado una predisposici&oacute;n constitucional a desarrollar la FM. Otros sugieren la predisposici&oacute;n gen&eacute;tica al encontrar casos de FM con acumulaci&oacute;n familiar muy importante. Por otro lado muchos de estos pacientes tienen habitualmente alteraciones indefinidas del comportamiento y una vivencia y enfrentamiento a su dolor muy deteriorados. Esto hace que este s&iacute;ndrome sea encajable dentro de los trastornos psicosom&aacute;ticos del &aacute;rea afectiva. La teor&iacute;a del origen psic&oacute;geno podr&iacute;a dar sobrada explicaci&oacute;n a la ausencia de hallazgos org&aacute;nicos, a las respuestas an&aacute;rquicas a los tratamientos y a la imposibilidad de establecer pron&oacute;sticos por la amplia variedad evolutiva del cuadro. A pesar de todo, los m&uacute;ltiples abordajes realizados por psiquiatras y psic&oacute;logos no han sido capaces de demostrar la existencia de una psicopatolog&iacute;a concreta. Por otra parte, la cascada de procesos en los que se encuentran involucrados varios neurotrasmisores es tentadora. Esta teor&iacute;a permite relacionar los criterios cl&iacute;nicos con los hallazgos bioqu&iacute;micos para concluir que se trata de un fallo generalizado del proceso inhibitorio antinociceptivo y que se muestra especialmente deficitario durante la respuesta fisiol&oacute;gica al estr&eacute;s. Su preferencia por el sexo femenino y la forma en que se desarrolla induce a pensar en una enfermedad larvada, constitucional y con un cierto marcaje gen&eacute;tico que aparece en una situaci&oacute;n estresante de la vida del paciente. Esta situaci&oacute;n descompensa la homeostasis mantenida hasta ese momento y a partir de entonces se muestran deficitarios los neuromoduladores gastados por el combate con el estr&eacute;s (Gonz&aacute;lez Escalada, 2006).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Respecto al tratamiento farmacol&oacute;gico podemos decir que no existe ning&uacute;n f&aacute;rmaco espec&iacute;fico. Se emplean f&aacute;rmacos eficaces en otras patolog&iacute;as de caracter&iacute;sticas similares (Rivera, 2006). Son tratamientos puramente sintom&aacute;ticos para mejorar la calidad de vida del paciente, no curan la enfermedad y adem&aacute;s no existe un criterio un&aacute;nime de c&oacute;mo tratarla. En la FM es probable que exista una alteraci&oacute;n de los neurotransmisores del sistema nervioso central que conducen a un desequilibrio de los mecanismos de modulaci&oacute;n del dolor responsable del cuadro cl&iacute;nico. En este contexto, los f&aacute;rmacos analg&eacute;sicos, antidepresivos, antinflamatorios, anticonvulsivantes, los inductores del sue&ntilde;o y, en general, todos los que act&uacute;an de una manera u otra sobre el SNC pueden ejercer un efecto positivo en el tratamiento de estos pacientes (Rivera, 2006). No obstante el gran n&uacute;mero de efectos adversos de estos f&aacute;rmacos tambi&eacute;n incide en la sensaci&oacute;n de enfermedad y en la calidad de vida percibida por el paciente resultando en un equilibrio (beneficio potencial-efecto secundario) muy dif&iacute;cil de conseguir. La &eacute;poca actual est&aacute; marcada por una tecnificaci&oacute;n de la medicina y una ca&iacute;da en el pragmatismo. Aunque nuestra mente debiera de estar abierta al no absolutismo de la prueba nos seguimos sintiendo inc&oacute;modos ante lo que se escapa de nuestro control. Puede que con la FM nos est&eacute; pasando lo que en su momento debi&oacute; de sucederles a Hodgkin y a Parkinson cuando describieron sus respectivos s&iacute;ndromes o, m&aacute;s recientemente con el descubrimiento del Helicobacter pylori y el derrumbamiento de la idea de “la personalidad del ulceroso”. Quiz&aacute; podr&iacute;amos a&ntilde;adir una reflexi&oacute;n m&aacute;s. ¿Los trastornos afectivo-emocionales son factores causales como algunos autores apuntan o las personas con FM terminan rozando la depresi&oacute;n (o padeci&eacute;ndola) por sufrir dolor continuo, fatiga y sobretodo el no entendimiento por parte de la medicina?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Conozco de cerca a una persona que est&aacute; pasando por todo esto. Ha tenido que ir de m&eacute;dico en m&eacute;dico buscando diagn&oacute;stico y tratamiento. Al encontrarse con que no saben como explicar lo que le pasa, desconf&iacute;a del modelo m&eacute;dico hegem&oacute;nico. Esto la hace sentirse impotente y le origina un estado de incertidumbre ante su futuro. Como profesional sanitario me cuesta asumir la t&iacute;mida l&iacute;nea que separa la salud de la enfermedad. Conozco a mi informante desde antes de su FM, mientras pas&oacute; por los supuestos desencadenantes de su patolog&iacute;a y ahora con una historia de varios a&ntilde;os de enfermedad. Por ello creo que es importante la realizaci&oacute;n de este relato de vida. Primero por ella, porque lo merece. Luego por otros muchos que est&aacute;n en el camino hacia el diagn&oacute;stico. El enfermo agudo siempre encuentra una palabra de apoyo. El enfermo cr&oacute;nico, pasado el tiempo, comienza a ser considerado un pesado porque “todo el d&iacute;a est&aacute; quej&aacute;ndose y hablando de su enfermedad”. El enfermo cr&oacute;nico sigue enfermo pero no es consolado y muchas veces se queda solo. Ella no se queja, quiz&aacute; s&oacute;lo lo justo. Le encantar&iacute;a que otras personas pudieran verse reflejadas en sus palabras y no s&oacute;lo en los desalentadores art&iacute;culos escritos acerca de la FM donde la t&oacute;nica general (al no haber alteraci&oacute;n en las pruebas complementarias y al predominar entre las mujeres) es que se trata de un trastorno con un gran componente psicosom&aacute;tico. Como objetivo me propuse que me contara su historia en relaci&oacute;n con esta enfermedad. Al principio mi informante mostr&oacute; su personalidad comedida y me cuestion&oacute; el inter&eacute;s de su historia para otras personas. Una vez que hablamos y le expliqu&eacute; cual era mi objetivo estuvimos de acuerdo. Para comprender en profundidad este relato ayuda ser enfermero ya que ella tambi&eacute;n lo es: ayuda saber lo que sentimos los profesionales de la salud sobre el cuerpo de conocimientos que nos protege y ampara nuestros actos. Este contraste con los sentimientos del profesional-paciente decepcionado por el f&eacute;rreo encasillamiento actual a la tecnolog&iacute;a y la progresiva deshumanizaci&oacute;n de la medicina. Tras una vida ausente de FM llega un a&ntilde;o determinado en el que se enfrenta a tres hechos negativos muy importantes que ella se&ntilde;ala como posibles desencadenantes de su enfermedad. Despu&eacute;s comienza su lento peregrinaje por los distintos especialistas probando todo lo que le dec&iacute;an. Los comentarios que tuvo que o&iacute;r tild&aacute;ndola de depresiva o de ansiosa o, en cualquier caso, de psicosom&aacute;tica. Su actitud obediente se mantuvo tras el diagn&oacute;stico, tomando todos los tratamientos que le prescrib&iacute;an aunque le hicieran m&aacute;s da&ntilde;o que bien. Y as&iacute; durante un par de a&ntilde;os. El final de la historia coincide con el momento actual de la paciente. Ha tenido que tomar una dif&iacute;cil decisi&oacute;n, dejar de probar y estabilizarse en esta nueva etapa de su vida: la decisi&oacute;n final de dejar el tratamiento “psiqui&aacute;trico” y continuar s&oacute;lo con la analgesia. Volver a vivir, a re&iacute;r, a llorar. Volver a ser ella, con dolor, pero ella.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Gonz&aacute;lez Escalada J (2006). Editorial. Algia. 10(2): 69-70.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2">Gonz&aacute;lez Escalada J (2006). Fibromialgia. Conceptos y fisiopatolog&iacute;a. Algia. 10(2): 71-104.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2">Rivera J (2006). Tratamiento farmacol&oacute;gico en la fibromialgia. Algia. 10(2): 105-119.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><b>Relato biogr&aacute;fico</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">MI VIDA BREVEMENTE. Nac&iacute; en la Isla del Hierro hace 50 a&ntilde;os, la menor de cuatro hermanos. Por motivos de trabajo mi padre se traslad&oacute; a Tenerife y all&iacute; he vivido toda mi vida. Tuve una infancia feliz, una familia unida. Mi padre trabaj&oacute; mucho para darnos estudios a todos. Siempre quise estudiar una profesi&oacute;n sanitaria. Enfermer&iacute;a fue una carrera vocacional. A los 23 a&ntilde;os me cas&eacute; con mi novio de toda la vida y tuvimos un ni&ntilde;o. Mi marido ten&iacute;a un car&aacute;cter fuerte y agresivo. Cuando mi hijo ten&iacute;a tres a&ntilde;os y medio nos separamos. Me fui a vivir a una casa alquilada con mi hijo peque&ntilde;o. En un principio vac&iacute;a, poco a poco y con ayuda de mi madre y mucho trabajo, la fui arreglando y empec&eacute; a vivir intentando sacar adelante a mi hijo. Fue un ni&ntilde;o complicado desde peque&ntilde;ito, nunca comi&oacute; ni durmi&oacute; bien, siempre era desobediente y conflictivo, muy parecido a su padre respecto a la agresividad de car&aacute;cter. Tuvo muchos problemas de relaci&oacute;n. Siempre anduvo con gente como &eacute;l, agresivas y fuertes de car&aacute;cter. Hura&ntilde;os en casa y con las personas de su confianza, maravillosos ante los desconocidos. En ese tiempo conoc&iacute; a mi segundo marido. Tuvimos otro ni&ntilde;o totalmente diferente al anterior, un ni&ntilde;o muy d&oacute;cil, f&aacute;cil de criar, com&iacute;a bien, dorm&iacute;a bien, todo muy bien. Mi trabajo iba bien. Fui ascendiendo, trabajando en un hospital, en el &aacute;rea cl&iacute;nica, no hay muchas posibilidades de ascenso. El &uacute;nico camino es dedic&aacute;ndote a la gesti&oacute;n. Yo nunca pens&eacute; en hacerlo, pero me ofrecieron ser jefe de unidad y acept&eacute;. La gente opinaba que lo hac&iacute;a bien, y segu&iacute;. Fui subdirectora durante un tiempo, y al final, me ofrecieron ser la directora de enfermer&iacute;a. Lo acept&eacute; y estuve all&iacute; cinco a&ntilde;os de mi vida profesional. Cinco a&ntilde;os con sus mejores y sus malos momentos. Hubo de todo hasta el resultado final que fue lo m&aacute;s complicado y duro de llevar.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">LOS PRIMEROS SÍNTOMAS<i>.</i> Siempre he tenido dolores de espalda, desde que naci&oacute; mi hijo mayor hace 25 a&ntilde;os. En esa &eacute;poca yo trabajaba en la UVI, era un trabajo f&iacute;sicamente duro, pero lo soportaba. En mi segundo embarazo tambi&eacute;n tuve problemas de espalda. Hubo un momento a partir del cual yo empec&eacute; a notar que mi estado f&iacute;sico empeoraba. No s&eacute; si tiene que ver con una serie de cosas que me sucedieron todas juntas. Seg&uacute;n dicen la FM se activa, por as&iacute; decirlo, despu&eacute;s de un periodo con estr&eacute;s o gran dolor en tu vida. Buscando hacia atr&aacute;s recuerdo ese a&ntilde;o en el que tuve problemas con mi hijo mayor y tuve que decirle que se fuera de casa, dej&eacute; de fumar, dej&eacute; de beber el escaso alcohol de los fines de semana, me separ&eacute; de mi marido, dej&eacute; la direcci&oacute;n del hospital… En 12 meses, que empec&eacute; en enero dejando de fumar y termin&eacute; en diciembre separ&aacute;ndome de mi marido, pasaron una serie de hechos importantes en mi vida y muy duros. A partir de ese momento empec&eacute; a sentirme peor. Tambi&eacute;n es verdad que mi trabajo, hasta ese momento en la direcci&oacute;n, era m&aacute;s llevadero f&iacute;sicamente. Empec&eacute; en un trabajo en el que ten&iacute;a que levantarme antes de las seis de la ma&ntilde;ana porque ten&iacute;a que empezar a las siete menos cuarto, trabajar much&iacute;simo durante muchas horas, yo sola, con mucho estr&eacute;s y mucha gente presion&aacute;ndote alrededor. Puede ser que todo se uniera. A partir de ese momento, empec&eacute; a notarme otra serie de dolores. Mi espalda continu&oacute; siendo lo m&aacute;s doloroso, pero se unieron las mu&ntilde;ecas, los codos, los tobillos, las rodillas…</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">DESILUSIÓN CON LA MEDICINA<i>.</i> Empez&oacute; mi peregrinaje por distintos especialistas, no fue f&aacute;cil. Yo conoc&iacute;a la existencia de la enfermedad pero no pens&eacute; en ning&uacute;n momento que ese fuera mi problema. Lo empec&eacute; a relacionar con otra serie de cosas. Mi espalda, pues quiz&aacute; ten&iacute;a una hernia, con lo cual fui al neur&oacute;logo. Me dijo que ten&iacute;a tanto las cervicales como las lumbares fastidiadas, entonces decidi&oacute; hacerme una serie de pruebas y mandarme a rehabilitaci&oacute;n, las pruebas dec&iacute;an que lo que yo ten&iacute;a era artrosis, ning&uacute;n otro problema que no pudiera tratarse con ejercicio y con rehabilitaci&oacute;n. Al mismo tiempo, por mis dolores de mu&ntilde;eca, de caderas de rodillas, fui al traumat&oacute;logo. Llegu&eacute; a tener un mont&oacute;n de radiograf&iacute;as en mi casa de todos los sitios donde yo ten&iacute;a dolores en las que no aparec&iacute;a absolutamente nada. Empec&eacute; en rehabilitaci&oacute;n, d&aacute;ndome todo tipo de aparataje que ellos usan. Despu&eacute;s de mucho tiempo, decid&iacute; que hablaba con la m&eacute;dico y lo dejaba, pues no encontraba ning&uacute;n tipo de mejor&iacute;a y cre&iacute;a, que tanto yo como ellos, est&aacute;bamos perdiendo el tiempo. Ella decidi&oacute; que me viera una fisioterapeuta que llevaba la terapia postural. All&iacute; fui y empec&eacute; con estiramientos. F&iacute;sicamente me encontraba mejor, porque era capaz de hacer cosas que hasta ese momento no pod&iacute;a hacer, pero mis dolores segu&iacute;an iguales e incluso a veces se incrementaban con el ejercicio. Cuando me hac&iacute;an, por ejemplo, estiramiento de las caderas, me pasaba dos o tres d&iacute;as que no pod&iacute;a casi ni caminar, porque el dolor se incrementaba. Fui al reumat&oacute;logo. Me mand&oacute; una serie de pruebas y no se evidenci&oacute; absolutamente nada, con lo cual me dijeron que asumiera que lo que ten&iacute;a era una artrosis, que tomara alg&uacute;n tipo de antiinflamatorio y que pod&iacute;a mejorar con un poco de ejercicio. Sales de all&iacute; con esa sensaci&oacute;n de que no puede ser, de que no solamente son los dolores, sino que adem&aacute;s duermes mal, tienes problemas de concentraci&oacute;n, que ya no eres la persona que eras antes, cosas que antes pod&iacute;as hacer, no las puedes hacer ahora, que no es por el hecho de que hayan pasado los a&ntilde;os. Fue una etapa desesperante, lleg&oacute; un momento en el que me daba reparo ir a alg&uacute;n m&eacute;dico, porque cre&iacute;a saber lo que me iba a decir. Me entristec&iacute;a pensar que lo que a m&iacute; me pasaba, ten&iacute;a que ser algo m&aacute;s que eso tan simple que ellos me dec&iacute;an: una artrosis o problemas personales. Yo siempre he sido una persona muy activa, una persona a la que las adversidades no la afectaban hasta el nivel de sentirme mal f&iacute;sicamente, pues no est&aacute;bamos hablando de que estuviera triste, con sue&ntilde;o o cansada siempre, es que me dol&iacute;a, no pod&iacute;a caminar, cualquier cosa que hac&iacute;a era un sufrimiento. Yo no pod&iacute;a decir en mi trabajo que me dol&iacute;a la espalda, porque yo en la espalda, seg&uacute;n ellos, no ten&iacute;a nada, o no pod&iacute;a decir que estaba fatal, que no me pod&iacute;a levantar de la cama, porque no hab&iacute;a motivos f&iacute;sicos que justificaran que yo estuviera en esas condiciones. A partir de ese momento ya empec&eacute; a asumir que esa era la forma en la que me tocaba vivir, a intentar compartirlo con la persona con la que compart&iacute;a mi vida, con la que no tuve ning&uacute;n tipo de problema e intentar tirar para delante, aunque siempre te queda en la mente el darle vueltas. Me sent&iacute;a a veces tan mal que ten&iacute;a verdadera sensaci&oacute;n de enfermedad y era incapaz de asumir que eso era normal, que yo tuviera que seguir viviendo el resto de mi vida de esa forma.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">EL DIAGNÓSTICO. Mientras, si me dol&iacute;a m&aacute;s algo, lo consultaba con alg&uacute;n m&eacute;dico, hasta que una vez en el trabajo conoc&iacute; a una paciente que ven&iacute;a a operarse. Cuando le iba a canalizar la v&iacute;a venosa me coment&oacute; que tuviera cuidado, que le dol&iacute;a mucho porque ten&iacute;a una FM y entonces empec&eacute; a hablar con ella de mi problema. Result&oacute; ser la presidenta de la asociaci&oacute;n de enfermos de FM de la isla, le coment&eacute; mi situaci&oacute;n y le pregunt&eacute; si ella conoc&iacute;a a alg&uacute;n m&eacute;dico que me pudiera ayudar a diagnosticar lo que me estaba pasando. Ella me dio la direcci&oacute;n de un reumat&oacute;logo que trabajaba con ellos en la asociaci&oacute;n, ped&iacute; hora y fui. Por fin alguien me daba el nombre de la enfermedad que yo ten&iacute;a pero poco m&aacute;s, no hab&iacute;a un tratamiento y las posibilidades de mejor&iacute;a no eran demasiadas, ten&iacute;a que empezar a probar una serie de f&aacute;rmacos, pues al ser una enfermedad bastante joven no ten&iacute;an todav&iacute;a experiencia suficiente, tratamientos que a algunas personas les iba bien y a otras no.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">LA CARGA DE FÁRMACOS<i>.</i> Ah&iacute; empez&oacute; mi peregrinaje por los tratamientos m&eacute;dicos. Me met&iacute; de lleno en la fase m&aacute;s negativa del proceso. Empec&eacute; a obedecer las recomendaciones de los m&eacute;dicos, basadas no s&eacute; en qu&eacute; exactamente, pero que no tienen absolutamente en cuenta lo que a ti te vaya bien, o lo que a ti te vaya mal, simplemente se dice que ese es el tratamiento a seguir, y todo el mundo a seguirlo. Como tampoco los resultados son objetivables, si decides no tomarlo, te pueden comentar que no pones nada de tu parte, o que no quieres curarte. Empec&eacute; a probar antidepresivos, sobre todo porque mejoran la neurotransmisi&oacute;n que es uno de los motivos por los que tienes dolor. Tuve bastantes problemas. Sigo sin tener muy claro si los antidepresivos me disminu&iacute;an el dolor, pero s&iacute; estaba claro que lo que ten&iacute;a que pagar a cambio era much&iacute;simo peor para m&iacute; que ese dolor. Creo que en total he probado como 9 &oacute; 10 antidepresivos diferentes, de los cuales me daban todos los efectos secundarios que pone el prospecto, sobre todo decaimiento, no ser capaz de moverme y de llevar una vida normal. Si de las dos cosas complicadas de la enfermedad con la que mejor me llevo es con el dolor y la que peor llevo es la fatiga y el cansancio, si encima, el tratamiento que supuestamente es para calmarme el dolor, me produce m&aacute;s fatiga y m&aacute;s cansancio, no tiene mucho sentido que lo tome. Y eso que yo veo tan claro, es bastante complicado y dif&iacute;cil que los m&eacute;dicos lo entiendan. Despu&eacute;s de probar durante casi dos a&ntilde;os tratamientos y todo lo que me mandaban, he decidido, que lo mejor que puedo hacer, es dejar definitivamente los antidepresivos, y tomar la medicaci&oacute;n analg&eacute;sica de acuerdo a mis necesidades, yo me conozco y s&eacute; como me siento. Esto no solamente me pas&oacute; con los antidepresivos sino tambi&eacute;n con otra serie de medicamentos que se van estudiando y se cree que puede producir mejor&iacute;a en este tipo de patolog&iacute;a como pueden ser algunos anticonvulsivantes que dec&iacute;an que a otras personas les iba bastante bien, pero que a mi, adem&aacute;s de no calmarme nada, me obligaron a estar en cama, cogerme bajas laborales, estar sin poder comer y bajar de peso e incluso llegar a tener alteraciones anal&iacute;ticas; hasta que al final tom&eacute; una decisi&oacute;n, me daba lo mismo lo que ellos dijeran, y si quer&iacute;an pensar que yo no me quer&iacute;a curar que lo pensaran, pero lo que yo no pod&iacute;a hacer era pagar un precio tan caro por conseguir una mejora que ni siquiera sab&iacute;a que exist&iacute;a, una mejora tan peque&ntilde;a. Yo no soy una persona depresiva pero despu&eacute;s de todos estos tratamientos y de un periodo tan prolongado, incluso llegu&eacute; a pensar que terminar&iacute;a deprimida por el hecho de tomar antidepresivos, con todo lo raro que puede sonar eso.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">ADAPTACIÓN A LA NUEVA FORMA DE VIDA<i>.</i> Ahora tomo la analgesia que necesito y la fatiga la llevo de la mejor manera que se, cuando puedo hacer cosas las hago y cuando no puedo hacerlas no las hago. Se que si alguna vez me esfuerzo demasiado, tengo que pagarlo con un par de d&iacute;as de descanso. Voy llevando la situaci&oacute;n m&aacute;s o menos por mi misma, sin dejar que nadie me vuelva a obligar a pasar por aquello. Mi m&eacute;dico de la seguridad social entiende lo que me est&aacute; pasando, me apoya en todas las cosas que yo decido, con lo cual si llega un momento en el trabajo, en el que se que tengo que parar, y lo tengo que hacer cada cierto tiempo, me respalda y me hace sentir segura el saber que puedo ir a mi m&eacute;dico de cabecera, que si necesito una semana, o un mes de baja, me los va a dar sin cuestionarme nada. As&iacute; voy llevando mi vida. Trabajando lo que me permite mi situaci&oacute;n, y descansando cada vez que llega un momento en el que no puedo m&aacute;s.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">LA VIDA LABORAL ACTUAL<i>.</i> Cuando sal&iacute; de la direcci&oacute;n me fui a trabajar a quir&oacute;fano para aislarme del resto del hospital, con un grupo de gente amplio pero el sitio en si, un poco cerrado. Empec&eacute; a tener alg&uacute;n problema f&iacute;sico. El ritmo y el horario de trabajo era bastante duro de llevar. En la actualidad trabajo en un lugar m&aacute;s adecuado para m&iacute;. Me ofrecieron un puesto en Admisiones que es un puesto, entre comillas, administrativo pero tambi&eacute;n te relacionas con pacientes aunque a otro nivel, no es un tema asistencial sino m&aacute;s de seguimiento, de citaciones y de control. Otro tipo de trabajo completamente diferente donde me siento bien f&iacute;sicamente, aunque, profesionalmente, echo de menos bastantes cosas. El ambiente de trabajo tambi&eacute;n es mejor y mi vida ha dado un cambio importante en lo profesional.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">LA VIDA FAMILIAR ACTUAL<i>.</i> La gente que me rodea est&aacute; bastante concienciada de lo que me pasa. La persona a la que m&aacute;s le cuesta entender que las cosas ya no son como antes soy yo misma. Me siento mal si quiero hacer algo y no puedo, si me tienen que ayudar para hacer determinadas cosas. Las personas que me rodean, a las que quiero, me entienden y me apoyan a todos los niveles. Cuando estaba tomando el tratamiento eran ellos los que estaban conmigo y los que me ayudaron a tomar la decisi&oacute;n de dejar este tipo de f&aacute;rmacos. Ellos me dijeron que mi car&aacute;cter cambiaba cuando los tomaba, que dejaba de ser yo misma, la persona activa que soy, incluso mi hijo me lleg&oacute; a comentar que si los medicamentos eran para curarme, y estaba peor con ellos por qu&eacute; me los segu&iacute;a tomando. Era algo que yo ten&iacute;a as&iacute; de claro, pero no encontraba el apoyo suficiente, por parte de los m&eacute;dicos para tomar esa decisi&oacute;n de dejarlos; no tomar ninguno m&aacute;s y plantearme mi vida sin esos tratamientos. Actualmente resumir&iacute;a mi vida familiar diciendo que soy una mujer doblemente separada, porque de mi segundo marido tambi&eacute;n me separ&eacute; despu&eacute;s de diez a&ntilde;os de matrimonio. Ahora vivo sola con mi hijo peque&ntilde;o. A pesar de vivir sola, sentimentalmente hablando, tengo una relaci&oacute;n estable con una persona, no vivimos juntos, estamos juntos cuando decidimos, o cuando estamos libres de nuestro trabajo o de nuestros hijos. Uniendo mi estabilidad sentimental con mi estabilidad profesional, creo que estoy pasando por el mejor momento de mi vida.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">EL FUTURO. El futuro me preocupa. No s&eacute; qu&eacute; es lo que va a pasar conmigo. No s&eacute; si esta situaci&oacute;n progresivamente ir&aacute; a peor, o si se estabilizar&aacute;. No lo s&eacute;, tampoco lo sabe nadie, por lo que habr&aacute; que esperar a lo que vaya ocurriendo. Si en el futuro voy a estar peor, en ese momento me plantear&eacute; qu&eacute; es lo que tengo que hacer. Mientras tanto sigo intentando vivir, trabajar, porque me apetece seguir trabajando. Intento llevar una vida lo m&aacute;s normal que pueda, mantener mis aficiones, aunque cuando estoy en las &eacute;pocas de mucho dolor, o de mucho cansancio, me cuesta trabajo hacerlas, pero lo sigo intentando. En el futuro ya ir&eacute; viendo. Dependiendo de la situaci&oacute;n en la que est&eacute;, ya tomar&eacute; decisiones y har&eacute;. En algo s&iacute; les he hecho caso que es en el tema del ejercicio y de no quedarme quieta. No solamente para calmarme el dolor, sino para que mi mente se sienta bien conmigo misma, necesito seguir sintiendo que puedo hacer cosas: trabajar, mantener mis aficiones, hacer un poco de ejercicio y moverme aunque s&eacute; que si me excedo probablemente al d&iacute;a siguiente est&eacute; mucho peor de lo que estaba.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">REFLEXIONES FINALES<i>.</i> Al ser una enfermedad que no se ve con ninguno de los estudios que te hacen: no se altera para nada una anal&iacute;tica, ni una radiograf&iacute;a, algo que pueda probar por qu&eacute; te duele, no tienes las articulaciones inflamadas a pesar de que tienes sensaci&oacute;n de hinchaz&oacute;n, es bastante dif&iacute;cil demostrarle a la gente, que realmente te est&aacute; pasando algo que tiene un nombre y que efectivamente existe, no te lo est&aacute;s inventando. El pasar por tantos m&eacute;dicos, por tantas especialidades y el o&iacute;r comentarios como los que oyes, hace que llegue un momento en el que pienses que la medicina ha perdido su sentido. Antes era algo personalizado entre el m&eacute;dico y t&uacute;, basado en lo que t&uacute; cuentas, y lo que t&uacute; cuentas es verdad para &eacute;l. De esto hemos pasado a que si uno no tiene nada f&iacute;sico, o nada que salga en una anal&iacute;tica, o en una radiograf&iacute;a, pues “usted no tiene nada y su problema es de otro tipo”. Si adem&aacute;s coincide con que has tenido alg&uacute;n problema personal, pues al psiquiatra. Esto hace que te desilusiones, que pienses que la medicina, tal cual t&uacute; la hab&iacute;as visto y la hab&iacute;as elegido como profesi&oacute;n, ya no es lo que ha sido para ti. El futuro lo tomar&eacute; seg&uacute;n vaya viniendo. Si mientras tanto se descubre algo que termina calmando todos los s&iacute;ntomas que tenemos bienvenido sea, si no seguir&eacute; tal cual estoy, intentando llevarlo de la mejor manera posible y rogando para que mi estomago aguante tanta analgesia, porque si no lo hace, no s&eacute; que ser&aacute; de mi.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/index/v16n56/seta.gif" width="15" height="17"></a><font face="Verdana" size="2"><b><a name="back"></a>Dirección para correspondencia:</b>    <br> <a href="mailto:mcperaza@terra.es">mcperaza@terra.es</a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Manuscrito recibido el 13.11.2006    <BR>Manuscrito aceptado el 3.12.2006</font></p>      ]]></body>
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