<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1132-1296</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Index de Enfermería]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Index Enferm]]></abbrev-journal-title>
<issn>1132-1296</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Index]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1132-12962007000300014</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[No me da miedo la muerte, me da miedo el dolor]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[I am not afraid of pain, I am afraid of death]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gómez Arcas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Marina]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Universitario Virgen de la Victoria  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Málaga ]]></addr-line>
<country>España</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>11</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>11</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>16</volume>
<numero>58</numero>
<fpage>63</fpage>
<lpage>67</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1132-12962007000300014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1132-12962007000300014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1132-12962007000300014&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><B><a name="top"></a>MISCELÁNEA</B></font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><B>HISTORIA Y VIDA</B></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><B>No me da miedo la muerte, me da miedo el dolor</B></font></p>     <P><font face="Verdana" size="4"><B>I am not afraid of pain, I am afraid of death</B></font>    <P>&nbsp;    <P>&nbsp;    <P>     <P><font face="Verdana" size="2"><B>Marina G&oacute;mez Arcas<sup>1</sup></B></font></P>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Enfermera, Servicio de Urgencias, Hospital Universitario Virgen de la Victoria, M&aacute;laga, Espa&ntilde;a.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><a href="#bajo">Dirección para correspondencia</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p><hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La cultura de la muerte como parte inequ&iacute;voca de la vida, se ha ido perdiendo en post de una sociedad que valora mucho m&aacute;s el no envejecer, el cambiar lo viejo por algo nuevo, provocando un olvido cultural de algo tan inevitable como la vejez y la muerte, en la aportaci&oacute;n educativa y emocional, necesaria para completar el ciclo de la vida. La aportaci&oacute;n de la legislaci&oacute;n de voluntades anticipadas, ha empezado a dar luz a un aspecto tan dif&iacute;cil dentro de la &eacute;tica sanitaria, como el derecho a una muerte digna. Pudiendo cualquier ciudadano dejar reflejada de una manera institucional, la voluntad de no recibir atenci&oacute;n sanitaria que pueda provocar m&aacute;s dolor o alargar una agon&iacute;a imparable.    <br>La informante de este relato, cree tener todo el derecho legal para poder decidir por ella misma, c&oacute;mo y d&oacute;nde quiere morir. Ella quiere morir en casa, sin dolor. Es una persona que afronta la muerte como liberaci&oacute;n de una dependencia impuesta por una enfermedad, a la que ha tenido que aprender a adaptarse. Su experiencia de vida es enriquecedora, ya que muestra las fases de aceptaci&oacute;n de una enfermedad incapacitante y el afrontamiento de la muerte, como consecuencia natural de una vida plena.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave</b>: Muerte. Envejecimiento. Muerte digna. Voluntades anticipadas.  Ética sanitaria. Enfermedad incapacitante.</font></p> <hr size="1">     <p><font face="Verdana" size="2"><b>ABSTRACT</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">The death culture, as an unequivocal part of live, has been disappearing in favor of a society that values in a positive way the fact of not getting older and changing the old for the new, missing into a cultural oblivion something so unavoidable, as the elder ness and the death in the exact measure, in the educational emotional and necessary contribution to complete the circle of life. The right of a dignity death, a difficult aspect in the sanitary ethic, is being contributed by the advance volonty laws, the own willing of deny the sanitary attention could be reflected in an institutional way in case of making a longer and non stop agony. People in full capacity may will what the administration has to do: the right of well-being.    <br>The writer believes in the legal right to decide herself how and when she wants to die, she wants to die at home and painless. She is a person who face the death as a liberation of an illness to which she had to get used to. Her experience is rich because it shows the different phases of a disability illness and the way she confronts die as a natural result of a fullness life.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Key words</b>: Death. Elder. Dignity death. Advance volonty laws. Sanitary ethic. Disability illness.</font></p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Como una nube que disipa o esconde algo, la sociedad ha estado oscureciendo la muerte en cada generaci&oacute;n, ocult&aacute;ndola a los ni&ntilde;os, rechaz&aacute;ndola como lo imperfecto, evitando lo inevitable. La sociedad se ha hecho vulnerable, y cuando necesita comprender el sentido de la muerte, en la vejez, no sabe como afrontarla, creando miedos e incertidumbre, impensable hace 30 a&ntilde;os cuando la normalidad de la vida era morir en familia. Seg&uacute;n encuesta del centro de investigaciones sociol&oacute;gicas (CIS) sobre la dependencia del a&ntilde;o 2005, cerca del 70% de los pacientes terminales prefieren morir en casa, pero sin dolor, con las garant&iacute;as de no ocasionar problemas a sus familiares.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En Andaluc&iacute;a cualquier persona mayor de edad, o menor emancipado, puede emitir su declaraci&oacute;n de voluntad vital anticipada. Los responsables sanitarios en la atenci&oacute;n de un enfermo que no pueda tomar decisiones por si mismo est&aacute;n actualmente obligados a comprobar si este paciente ha dejado constancia de su Voluntad de Vida Anticipada.<sup>1</sup> Un total de 1948 andaluces han formulado ya, su testamento vital. Este dato es el nexo de uni&oacute;n al relato biogr&aacute;fico. La informante es una mujer de 86 a&ntilde;os, que denominamos Mar&iacute;a, est&aacute; en plenas facultades mentales, presenta un accidente cardiovascular (ACV), con complicaciones respiratorias, y ha decidido poner por escrito aquello que ha asumido como normal, su muerte. Cree tener todos los derechos sobre su vida, y tambi&eacute;n sobre su muerte. No quiere morir con dolor,<sup>2,3</sup> considera que morir en un hospital es fr&iacute;o, y quiere morir en casa, con sus fotos, sus recuerdos, sus vivencias, que son muchas y son las que le dan fuerza para afrontar la muerte.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La actitud de la muerte est&aacute; condicionada por las situaciones personales, normalmente, las personas mayores la aceptan mejor que los j&oacute;venes, las mujeres mejor que los hombres, y las personas religiosas o creyentes mejor que los no creyentes, aunque lo que de verdad condiciona la aceptaci&oacute;n es la asunci&oacute;n cultural de la muerte en la sociedad donde se fallezca. La muerte se afronta positivamente cuando &eacute;sta se considera la liberaci&oacute;n de una situaci&oacute;n negativa, o se considera que la muerte proporcionar&aacute; una existencia espiritual o superior, mejor que la vida terrenal.<sup>4</sup> En cambio las actitudes negativas est&aacute;n ocasionadas por la asociaci&oacute;n del dolor y el sufrimiento, bien porque &eacute;sta suceda demasiado pronto, quedando cosas sin hacer o resolver, o bien por el dolor que pueda provocar en los dem&aacute;s.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Dentro de estos marcos de conceptos, la muerte en la informante es asumida como liberaci&oacute;n a una situaci&oacute;n de dependencia, en la cual no quiere encontrarse, y de la cual no va a mejorar. De igual manera la muerte es una liberaci&oacute;n de este “infierno terrenal”, que describe ella, para convertirse en un lugar maravilloso lleno de serenidad y luz. Este no sentir miedo por la muerte, el asumir que se ha vivido lo suficiente, proporciona una seguridad, afianzada en sus creencias religiosas, que beneficia su afrontamiento de la muerte.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Mar&iacute;a est&aacute; incluida en el programa de incapacitados del centro de salud, con una afectaci&oacute;n hemipl&eacute;jica del lado izquierdo a consecuencia de un ACV hace diez a&ntilde;os, que se repiti&oacute; hace seis. Complicada con una neumon&iacute;a que le ha dejado como secuela una insuficiencia respiratoria, que le obliga ha estar con oxigenoterapia domiciliaria, m&iacute;nimo doce horas al d&iacute;a. No tiene hijos, pero si hermanas y sobrinas en M&aacute;laga, aunque sus amistades est&aacute;n todas en Madrid. Dada su gran dependencia (Barthel 45) tiene cuidadoras formales durante todo el d&iacute;a, y otra los fines de semana. Mantiene relaciones diarias, telef&oacute;nicamente, con sus hermanas y sobrinas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La entrevista se llev&oacute; a cabo en su domicilio, con la intenci&oacute;n de completar el formulario de Voluntades Anticipadas, que se realiz&oacute; antes de la entrevista. Ha sido muy interesante la manera de desarrollarse la conversaci&oacute;n, y las frases que han ido dando forma al texto, ella sab&iacute;a que quer&iacute;amos hablar sobre la muerte digna, el testamento vital, pero a mi llegada, ten&iacute;a preparados los &aacute;lbumes de fotos de su vida, porque me hizo entender que no comprender&iacute;a su manera de afrontar la muerte sino conoc&iacute;a como hab&iacute;a afrontado la vida. Durante la entrevista ella relata acontecimientos familiares y situaciones de conocidos que no se incluyen en la trascripci&oacute;n por deseo de la informante.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ella me busc&oacute; a m&iacute;, su enfermera de familia. Ella me pidi&oacute; ayuda para hacer el testamento vital, y su entereza, su fuerza y su manera de asumir su derecho a una muerte sin dolor, a una muerte digna, me hicieron pensar que una investigaci&oacute;n a fondo a trav&eacute;s de un relato biogr&aacute;fico ayudar&iacute;a a comprender mejor, como se puede aprender a afrontar la muerte, y como podemos, desde la visitas domiciliarias de enfermer&iacute;a, enriquecer una relaci&oacute;n terap&eacute;utica, enfermera-familia-paciente terminal.<sup>5-7</sup> Debemos “reaprender” a morir con dignidad, en casa, con la familia, sin dolor, si esa es la voluntad del que muere. Pero tambi&eacute;n tenemos que disponer, los responsables sanitarios, los mecanismos necesarios para dar la misma satisfacci&oacute;n a aquel que quiere morir en el hospital, porque &eacute;l o su familia no se encuentran preparados para morir en casa.<sup>7-8</sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><b>Agradecimientos</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A los profesores del proyecto Quid- INNOVA, Manuel Amezcua, Cesar Hueso y Jose Miguel Morales, por su aportaci&oacute;n a la investigaci&oacute;n a trav&eacute;s de proyectos como &eacute;ste. Y a Enrique Terol Fern&aacute;ndez y Francisco J. Mart&iacute;n Santos por su apoyo incondicional.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">1. Declaraci&oacute;n de voluntad vital anticipada. Ley de la C.A. de Andaluc&iacute;a 5/2003, de 9 de octubre.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2">2. Santos de Unamuno C. Documento de voluntades anticipadas: Actitud de los pacientes en atenci&oacute;n primaria. Aten Primaria. 2003;32:30-5.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2">3. Mar&iacute;n Olalla F. Morir en casa, morir en paz, morir con dignidad. La asociaci&oacute;n ENCASA de cuidados paliativos. Index Enferm. 2002 invierno. A&ntilde;o XI(39):59-62.</font></p>    <p> <font face="Verdana" size="2">4. Pedrero Garc&iacute;a E. Las personas mayores ante la muerte. Tiempo, documento electr&oacute;nico. Disponible en  <a target="_blank" href="http://www.psicomundo.com/tiempo/monografias/calidad.htm">http://www.psicomundo.com/tiempo/monografias/calidad.htm</a>  (Consultado el 23 octubre 2005).</font></p>     <p> <font face="Verdana" size="2">5. Gonz&aacute;lez Quijano A, Pina Roche F, Rojas Alc&aacute;ntara P y Santesteban de Mingo M. Estudio sobre la demanda del paciente ante la muerte. Enferm Cient&iacute;f. 1991 nov; 116:12-15.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <font face="Verdana" size="2">6. Pe&ntilde;a Tejeiro E, Herrero Olea A, G&oacute;mez Gal&aacute;n R, Garrido Gonz&aacute;lez J y Sanz de la Torre JC. Ayudar a morir: un reto para el enfermero/a. Enferm Cient&iacute;f. 2001 ene-feb; 226-227:5-6.</font></p>     <p> <font face="Verdana" size="2">7. Bay&eacute;s R, Limonero JT, Romero E y Arranz P. &iquest;Qu&eacute; puede ayudarnos a morir en paz? Med Cl&iacute;nica. 2000 nov; 115(15):579-582.</font></p>     <p> <font face="Verdana" size="2">8. Miguel Mart&iacute;n D, L&oacute;pez Palenzuela A, Legido Gonz&aacute;lez A, Calzada Hern&aacute;ndez V y Armenteros Yeguas V. Atenci&oacute;n domiciliaria al paciente terminal. Rev ROL Enferm. 2002 mar. 25(3):36-39.</font></p>     <p> &nbsp;</p>     <p> &nbsp;</p>     <p> <font face="Verdana" size="2"><b><a href="#top"> <img border="0" src="/img/revistas/index/v16n58/seta.gif" width="15" height="17"></a> <a name="bajo"></a>Dirección para correspondencia:    <br> </b><a href="mailto:marinagarcas@hotmail.com">marinagarcas@hotmail.com</a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Manuscrito recibido el 30.01.2007    <BR>Manuscrito aceptado el 4.04.2007</font></p>     <p>&nbsp;</p><hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>RELATO BIOGRÁFICO</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">MI VIDA COTIDIANA. Cuando estaba jubilada &iexcl;oh! &#091;expresi&oacute;n con los ojos de jubilo&#093; era enormemente activa, me faltaban horas, ten&iacute;a que tener una agenda para elegir, tal d&iacute;a con tal, tal d&iacute;a con tal, porque si no, no daba abasto. Me levantaba, desayunaba y me iba a la cancha de tenis de una amiga m&iacute;a, en vez de andar. Si era verano, me iba a la piscina, si era invierno iba a jugar, y luego por la tarde, me iba a casa de alguien, montaba a caballo, me gustaba montar en bicicleta... Dos d&iacute;as a la semana, estaba en la ONG que estaba ayudando. Cuando llegaba Semana Santa me ven&iacute;a a M&aacute;laga, cuando llegaba navidad me ven&iacute;a a M&aacute;laga, cuando ven&iacute;a el Roc&iacute;o, el &uacute;ltimo viaje lo hice con 73 a&ntilde;os jubilada. Y entre col y col he ido a B&eacute;lgica, he ido a Egipto, he estado tres meses en Paris, he estado en Italia, con amigas &#091;vemos fotos, muestra sus viajes con cara de satisfacci&oacute;n describiendo las fotos&#093; mira, echo de menos todo &#091;no expresa tristeza, sino convencimiento&#093; porque mi vida estaba tan llena.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">CUANDO ME DIO LA HEMIPLÉJIA<i> </i>pesaba 59 kilos, de tanta cortisona y la neumon&iacute;a, toda la cortisona que me hab&iacute;an puesto, se me ha hinchado la cara &#091;se toca la cara con la mano derecha&#093;, estoy como un globo, pero adem&aacute;s las piernas &#091;se&ntilde;ala las piernas&#093;, no tengo piernas de gorda, ni brazos &#091;ense&ntilde;a los brazos&#093; estoy como un “pavo trufado”. T&uacute; te crees que es normal, &iexcl;una mujer como yo! &#091;como exclamando, mirando al cielo&#093;, que he sido un rabo de lagartija como dec&iacute;a mi padre. Que ahora te vas t&uacute;, que hasta las nueve y media no viene la se&ntilde;ora, que a m&iacute;, por ejemplo, se me ocurre coger algo de encima de la mesa y no pueda, que no pueda ponerme de pie sola, que necesito ayuda, que no puedo ir al ba&ntilde;o. S&oacute;lo una vez me ha pasado, y para m&iacute; fue un bochorno horroroso &#091;la voz est&aacute; quebrada, de dolor&#093;, yo soy muy estre&ntilde;ida y tengo que tomar Duphalac, y la se&ntilde;ora que me cuida, me dice a m&iacute; “usted me llama cuando sea, que yo vengo corriendo”, pero aquel d&iacute;a la llam&eacute; y no estaba en su casa, estaba en casa de su madre que estaba m&aacute;s lejos y cuando lleg&oacute; se encontr&oacute; con la torta, mira me dio una verg&uuml;enza, que llor&eacute; &#091;llora, en toda la entrevista se ha mostrado alegre con fortaleza y de pronto aparece debilidad, llora, se seca las l&aacute;grimas con un pa&ntilde;uelo&#093; y lloro ahora al recordarlo. &iexcl;Dios m&iacute;o con lo que yo he sido! &#091;suspiros&#093; &iquest;me comprendes?</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">MIS MÉDICOS DE MADRID TENÍAN UNA TEORÍA. El especialista dec&iacute;a que era de fumar, pero mi m&eacute;dico de cabecera, que me conoc&iacute;a, y sab&iacute;a que ten&iacute;a una salud de hierro, que hab&iacute;a visto las fotograf&iacute;as m&iacute;as &#091;refiri&eacute;ndose a las radiograf&iacute;as, ya que con las manos se se&ntilde;ala el pecho haciendo un cuadrado&#093;, piensa que no era de fumar. Yo iba un d&iacute;a para la peluquer&iacute;a y en la entrada hab&iacute;a un seto aqu&iacute; &#091;se&ntilde;ala una distancia unos 50 metros&#093; y otro all&iacute;, y unos ni&ntilde;os muy graciosos, pusieron un hilo de nylon de un lado a otro del seto, yo iba tan tranquila, como no se ve&iacute;a, enganch&eacute; un tac&oacute;n y me di de bruces y me di aqu&iacute; &#091;se se&ntilde;ala la sien derecha&#093;, no me hizo herida, no me hice nada, me desoll&eacute; un poquillo la mano, como llevaba pantalones tampoco me hice nada en las piernas. Fui al hospital, me vieron la mano, el codo, claro, le dije que me hab&iacute;a dado un golpe en la cabeza, dicen que no tiene ni chich&oacute;n, no tiene nada. Mes y medio &#091;silencio, con esa expresi&oacute;n, me quiere decir que el ACV se produzco en ese tiempo&#093;, me har&iacute;a un hematoma y al ir deshaci&eacute;ndose el co&aacute;gulo se me qued&oacute; ah&iacute; &#091;silencio, pensando lo que esta diciendo, se se&ntilde;ala en la sien derecha&#093;, y puede ser que s&iacute;.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">CREÍA QUE NO IBA A SALIR DE ALLÍ, ME DABA TODO  IGUAL porque estaba muy mal, si t&uacute; supieras la cantidad de cosas que yo he dado, que he regalado, porque pensaba que aquello era el final de mi vida, de ropas, de alhajas &iquest;sabes lo que he dado? Ni te lo puedes imaginar (...) Porque digo que vivir mucho te da muchos desenga&ntilde;os, las personas, mira las personas, muchas son como te dir&iacute;a yo &#091;silencio&#093; muy fuertes y muy duras, pero hay mucha gente que ranquea de mala manera. Yo que he hecho por mis sobrinos lo que no tienes ni idea, de regalos, de llev&aacute;rmelos, ahora no vienen a verme &#091;tristeza&#093;. Tengo gente porque la pago, porque si no, no tendr&iacute;a a nadie. Mis hermanas dec&iacute;an, vente, que aqu&iacute; estar&aacute;s mejor, m&aacute;s acompa&ntilde;ada &#091;silencio&#093;. Al principio lloraba mucho, ahora no. Lo que le doy gracias a Dios es por no haber tenido hijos, porque si adem&aacute;s de estar as&iacute;, tengo hijos y cada uno va a su bola, y no vienen a verme, hubiera sido un martirio horroroso.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">ESTO ES UNA ENFERMEDAD MUY CARA, esto me lo compro yo &#091;se&ntilde;alando el empapador que tiene cubriendo el sill&oacute;n&#093;, no se receta, yo tengo un buen sueldo, pero muy buen sueldo. A pesar de salir y de entrar, de gastar y de viajar, tambi&eacute;n he sido muy hormiguita. Yo cuando vine a M&aacute;laga tra&iacute;a (...) €, pero como tengo dos mujeres, una por la ma&ntilde;ana y otra por la noche, y luego tengo una los s&aacute;bados y domingos, porque no puedo quedarme sola (...) con el sueldo no da para todo, pues lo he ido cogiendo pellizco y pellizco y pellizco y a hora, en este momento me quedan (...) €, cuando se me acabe, mi sobrinos y mi gente que tienen &#091;hace se&ntilde;ales con los dedos indicando dinero&#093; dicen que no me preocupe &#091;silencio&#093;, ya veremos lo que pasa.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ahora me despierto muy temprano, me despertar&eacute; sobre las siete y media &#091;la voz vibra pensativa&#093; pero el reloj de la se&ntilde;ora que duerme aqu&iacute;, suena sobre las ocho y cuarto, espero que ella se levante y entonces cuando se levanta va a mi dormitorio, me quita... &#091;se&ntilde;ala a la parte baja de su cuerpo&#093;. Porque para dormir uso los dodotis, para aqu&iacute; no &#091;refiri&eacute;ndose cuando est&aacute; sentada en el sill&oacute;n del sal&oacute;n&#093;. Me lleva al ba&ntilde;o y me siento en el v&aacute;ter, porque en el bid&eacute; como est&aacute; tan bajo no puedo sentarme, me lavo la cara y el cuello, me lavo los dientes y luego ella me trae un barre&ntilde;ito y lo pongo en el filo, con el agua caliente, pegando al v&aacute;ter y abro las patitas y con las esponjas, estas jabonosas que me las compro, me las mojo, me lavo bien por delante, me inclino hacia delante y ella me lava por detr&aacute;s, luego me seco, me pone el pa&ntilde;al, la braga, me peina y despu&eacute;s me siento aqu&iacute; &#091;tiene un sill&oacute;n con motor reclinable en el sal&oacute;n delante de la televisi&oacute;n, una mesa camilla de 90cm en el lado izquierdo donde tiene el tel&eacute;fono, y una mesita auxiliar en el lado derecho donde tiene los mandos, la agenda de tel&eacute;fonos, el monedero, las cuentas... tiene una mesa auxiliar, con ruedas de cama, donde tiene la medicaci&oacute;n y la coca-cola, la bala de oxigeno est&aacute; en una esquina, detr&aacute;s del sill&oacute;n, para que lleguen bien las gafas, los aerosoles&#093;, me trae el desayuno, me tomo mi medicamento, enciendo la televisi&oacute;n que hay noticias siempre por la ma&ntilde;ana, hay una tertulia de pol&iacute;tica, que es toda mentira, que todos dicen lo mismo y luego se va &#091;se refiere a la cuidadora de la noche. Acent&uacute;a enfatizando el verbo irse&#093;. Sobre las diez o diez y media viene esta chica &#091;refiri&eacute;ndose a la cuidadora de la ma&ntilde;ana y tarde&#093;, y &eacute;sta, a la una, me da la comida, friega los cacharros y a las una y media se va &#091;haciendo otra vez fuerza en la palabra&#093;, y no viene hasta las cuatro. Su hora de irse son las siete. Cuando se va a las una y media, me cambia otra vez, y luego a las siete, cuando se va me cambia otra vez, y muchas veces cuando viene la se&ntilde;ora de por la noche, llega a las nueve y med&iacute;a (...), estoy &#091;hace el gesto con la mano hasta medio cuerpo&#093;.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">YO NO QUIERO IR A UNA RESIDENCIA, ANTES ME MATO, y yo puedo matarme f&aacute;cilmente, no es un pensamiento &#091;silencio&#093;. No, no lo har&iacute;a, &iquest;sabes por qu&eacute;?, porque yo soy muy cat&oacute;lica. Yo soy creyente, he estado en un colegio de monjas, desde que ten&iacute;a cuatro a&ntilde;os, cuando muri&oacute; mi madre hasta que cumpl&iacute; los 16. Yo tengo mucha fe de que no hay infierno, el infierno esta aqu&iacute; &#091;se&ntilde;alando aqu&iacute; como en esta tierra&#093;, yo adem&aacute;s creo en la reencarnaci&oacute;n, si en otra vida has hecho algo malo lo pagas en la siguiente. A lo mejor esto &#091;expresando en esto su situaci&oacute;n de enfermedad y dependencia&#093; es que yo en otra vida, yo he hecho algo que lo estoy pagando ahora. &iquest;Me entiendes?</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Yo a una residencia no me voy &#091;la voz cabizbaja, durante un momento guarda silencio&#093; porque me pas&oacute; una cosa en Madrid. Estando yo en mi casa, tropec&eacute; con la alfombra y me ca&iacute;, y me clav&eacute; el bast&oacute;n en la costilla, no me la romp&iacute;, me hice una fisura, eso duele &#091;expresi&oacute;n de dolor y con la mano derecha aspavientos&#093;. Entonces como yo estaba sola, me llevaron a una residencia, all&iacute; estaba a cuerpo de rey, si no me gustaba una comida dec&iacute;as “esto no me apetece”, te pon&iacute;an otra. Con delantalitos blancos, vestidas de negro, con su cofia. Pues mira, frente a m&iacute; hab&iacute;a otra mesa, hab&iacute;a una se&ntilde;ora tambi&eacute;n en silla de ruedas que estaba parapl&eacute;jica, yo no s&eacute; qu&eacute; tendr&iacute;a la se&ntilde;ora, porque siempre le sal&iacute;an babas &#091;expresi&oacute;n de asco&#093; y no era muy mayor, era una mujer que pod&iacute;a tener unos cincuenta y tantos a&ntilde;os, unas babas, unos mocos. Un d&iacute;a estaba yo comiendo y de pronto as&iacute;, flooort y vomit&oacute; en el plato, se me acab&oacute; la comida, llam&eacute; a la encargada del comedor, “mire, le agradecer&iacute;a si puede ser, que me sirvieran la comida en mi habitaci&oacute;n”, y desde entonces com&iacute;a en mi habitaci&oacute;n. Y lo que me han contado de las residencias, mira, la hija de la se&ntilde;ora que me cuida por las noches, ha estado trabajando en una residencia, porque es auxiliar de enfermer&iacute;a, y cuenta &#091;se lleva las manos a la cabeza&#093;, una de las que cuesta dinero, no te puedes imaginar las cosas que cuenta.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">YO TENGO PREMONICIONES, aunque la gente no lo crea, porque a m&iacute; me pas&oacute; una cosa curios&iacute;sima cuando estuve tan grave, porque yo estuve 28 d&iacute;as en coma, cuando lo de la operaci&oacute;n &#091;silencio&#093;. Yo no vi el t&uacute;nel que dice la gente que ve, no, mi cama estaba ah&iacute; &#091;se&ntilde;alando el lado derecho de la habitaci&oacute;n&#093; y ah&iacute; estaba la puerta &#091;se&ntilde;alando enfrente&#093;, y yo desde mi cama ve&iacute;a como si yo estuviera en el quicio de la puerta y me viera yo en la cama. Me ve&iacute;a a m&iacute; misma y ve&iacute;a a mi marido y a mis hermanas, una en una ventana y la otra sentada en un sill&oacute;n. Mi Marido, que estaba dando vueltas por el cuarto. Vi que entraba una enfermera con un carrito, dos enfermeras con un carrito, entraron dos m&eacute;dicos que me dieron... c&oacute;mo se llama, choques el&eacute;ctricos, y entonces, despu&eacute;s, yo todo esto lo vi, y de pronto no vi nada, me vi en un sitio muy luminoso &#091;alarga mucho muy y luminoso, lo expresa con gran serenidad y alegr&iacute;a&#093;. Yo que para salir a la calle necesito llevar gafas oscuras, porque me molesta mucho, much&iacute;simo el sol, no puedo tener una luz muy fuerte, porque me molesta. Aquella luz no me molestaba, era maravillosa &#091;se le llena la cara cuando habla de la luz&#093; y vi llegar a mi padre, a mi abuela, mi primo, a mi prima a toda la gente que hab&iacute;an muerto y todos alegres y muy contentos, y muy muy lejos &#091;vuelve alargar el muy&#093;, c&oacute;mo te dir&iacute;a yo, como de aqu&iacute; a la ventana de la cocina, aproximadamente unos 500 metros, ve&iacute;a una mujer vestida de blanco con el pelo suelto, mi madre lo ten&iacute;a as&iacute;, hasta las nalgas &#091;esto lo dice como pensamientos en voz alta&#093; y me hac&iacute;a as&iacute; &#091;expresa con la mano derecha la expresi&oacute;n de stop&#093;, p&aacute;rate, dec&iacute;a que me parara. Y yo iba charlando, recibiendo a todos, bueno saludando a todos, y la otra &#091;vuelve hacer la se&ntilde;al de stop&#093;. Me par&eacute; y al pararme, como si esto fuera un bordillo de las calles que traga agua, luego shuuur abr&iacute; los ojos y estaba en mi habitaci&oacute;n. Desde entonces me encontr&eacute; mejor, mejor, mejor y sal&iacute; por mi pie del sanatorio. Hab&iacute;a entrado con 74 kilos y sal&iacute; con 37. Estuve cuatro meses (...).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">YO NO QUIERO MÁS INGRESOS, te voy a decir el &uacute;ltimo, yo tengo una venas, &iexcl;Dios m&iacute;o de mi vida, qu&eacute; venas! &#091;elevaci&oacute;n de la vista hacia el cielo&#093;, no tengo venas tengo hilitos. La &uacute;ltima vez me han puesto hasta la mano morada. Cuando ingres&eacute;, me empezaron a hacer pruebas aqu&iacute; &#091;se&ntilde;alando el antebrazo&#093;, cada vez que ingreso me ponen como un cristo, no te lo puedes imaginar &#091;suspira recordando&#093;. Yo prefiero morirme antes que pasar..., &iquest;sabes lo que duele? Y para eso ah&iacute; &#091;se&ntilde;alando la mu&ntilde;eca&#093;, y me hicieron dos, gasometr&iacute;as me hicieron dos &iquest;t&uacute; sabes lo que eso duele? Y eso que menos mal que yo no soy chillona, ni chillo, me aguanto. Con decirte que a m&iacute; me han hecho un legrado, con mi conocimiento, con un pa&ntilde;uelo aqu&iacute; &#091;se&ntilde;alando la boca&#093;, f&iacute;jate lo que aguanto, pero eso era para haberme hecho pis por la pastas abajo, era de desesperaci&oacute;n, no te lo puedes imaginar la gasometr&iacute;a lo que es, a m&iacute; me vuelven a meter en un sitio de esos para hacerme una gasometr&iacute;a y le digo “se lo hace usted en las pelotas” &#091;risas&#093;. No quiero ingresar, en ning&uacute;n hospital, la ultima vez vino el 061, el m&eacute;dico me estuvo preguntando, y me dio una pastilla ah&iacute; &#091;se&ntilde;ala debajo de la lengua&#093;, y se sent&oacute; ah&iacute; &#091;se&ntilde;alando enfrente de ella que tiene siempre una silla&#093;, y empez&oacute; a hablarme, y al cabo de un rato, no s&eacute; si me dieron tres pastillas. Y me quer&iacute;a llevar y yo que no, y le expliqu&eacute; el porqu&eacute;, por el da&ntilde;o de las pruebas. Yo le dec&iacute;a que lo que ten&iacute;a que pasar pasar&aacute;, “si yo ya soy vieja, ya he vivido mucho... adem&aacute;s he vivido muy a gusto, y he vivido muy bien, he hecho de todo menos subir en globo y otra cosa m&aacute;s fea” &#091;risas&#093;. He hecho de todo, as&iacute; que no, que no me lleva usted al hospital. Pero el t&iacute;o era un psic&oacute;logo que me estuvo dando las vueltas, en un momento de vacilaci&oacute;n m&iacute;a dijo &iexcl;vamos&iexcl; &#091;risas&#093;, y me llevaron y fue cuando me hicieron esas pu&ntilde;eter&iacute;as.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Al d&iacute;a siguiente cuando ten&iacute;a que venir, como estoy tomando anticongelante &#091;risas de las dos, le rectifico el termino anticongelante por anticoagulante&#093;, cuando me quit&oacute; la v&iacute;a, aquello era como una fuente donde los ni&ntilde;os que empujan con el chorrito para arriba y no me lo cortaban con nada, y me pusieron un tolondr&oacute;n de algod&oacute;n y luego una venda apretada muy apretada, y as&iacute; me mandaron para casa, pero no me quiero ni acordar de lo que pas&eacute;.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">YO MORIR EN UN HOSPITAL, NUNCA, eso es muy fr&iacute;o, y luego la losa abajo. No, de eso nada, aqu&iacute; en mi casa &#091;todo esto lo muestra como en pensamientos propios, no mantiene la mirada conmigo, sino que parece que est&aacute; pensando en voz alta&#093;. &#091;Me mira fijamente&#093; Me encantar&iacute;a, y rezo todas las noches para que as&iacute; sea, siempre digo “Dios m&iacute;o, que sea el &uacute;ltimo”. Adem&aacute;s, si yo pudiera salir, entrar y ver, hubiera hecho igualmente el testamento vital, porque cuando ya se ha vivido tanto, qu&eacute; se espera ya de la vida, ilusiones, futuro ninguno, es una bobada, es un absurdo. Que muchas veces pienso que hay hospitales llenos de viejos, te voy a decir una cosa, a lo mejor te perece una bobada, yo si hubiera un plebiscito para que se votara a favor o en contra de la eutanasia, yo votar&iacute;a a favor, para quien quiera. Si a m&iacute; me veis que ya no sirvo para nada, todo lo que se van a gastar en m&iacute; para reanimarme, en intentar curarme, que a lo mejor no voy a tener arreglo, le va a hacer falta para otra pobre chica que sea m&aacute;s joven y que le haga m&aacute;s falta que yo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">UNA MUERTE DIGNA ES UNA MUERTE QUE TE DEJEN  TRANQUILA, si es necesario estar sedada, pues estar&eacute; sedada. Que no me doy cuenta de las cosas, pues bueno, si dentro de media hora no me voy a dar cuenta de nada, qu&eacute; m&aacute;s me da. Me aterra el dolor pero la muerte no me da miedo, como ya te he dicho, el infierno esta aqu&iacute;, y la muerte es un descanso, maravilloso. No me da miedo la muerte, a m&iacute; lo &uacute;nico que me da miedo es el dolor.</font></p>      ]]></body>
</article>
