<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1132-1296</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Index de Enfermería]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Index Enferm]]></abbrev-journal-title>
<issn>1132-1296</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Index]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1132-12962008000100015</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El cuerpo humano y sus emergencias: Entrevista con el Prof. Miguel Guirao Pérez]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The human body and its emergencies: Interview with Prof. Miguel Guirao Pérez]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Amezcua]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Universitario San Cecilio  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Fundación Index  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Granada ]]></addr-line>
<country>España</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<volume>17</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>65</fpage>
<lpage>68</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1132-12962008000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1132-12962008000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1132-12962008000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><B><font size="2" face="Verdana">MISCELÁNEA</font></B></p>     <p align="right"><B><font size="2" face="Verdana">LA BÚSQUEDA</font></B></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><B><font size="4" face="Verdana"><a name="top"></a>El cuerpo humano y sus emergencias. Entrevista con el Prof. Miguel Guirao P&eacute;rez</font></B></p>     <p><b><font face="Verdana" size="4">The human body and its emergencies.  Interview with Prof. Miguel Guirao Pérez</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana"><B><font size="2">Manuel Amezcua</font><sup><font size="2">1</font></sup></B></font></p>     <p><font face="Verdana"><sup><font size="2">1</font></sup><font size="2">Jefe de B. de Docencia e Investigaci&oacute;n, Hospital Universitario San Cecilio. Presidente de la Fundaci&oacute;n Index, Granada, Espa&ntilde;a</font></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana"><a href="#back">Dirección para correspondencia</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><img src="/img/revistas/index/v17n1/65-68-1.jpg" width="212" height="253" border="0"></p>      <p>    <br> <font face="Verdana" size="2">Nacido en Granada el 20 de diciembre de 1924, Miguel Guirao P&eacute;rez realiz&oacute; su carrera de Medicina en la Facultad de esta ciudad, donde tras varias estancias en Par&iacute;s, Bruselas, EE UU y en el Instituto Nobel de Estocolmo, obtuvo en 1956 la plaza de catedr&aacute;tico de Anatom&iacute;a y T&eacute;cnica Anat&oacute;mica. Durante su carrera universitaria ha realizado una fecunda labor docente e investigaciones especialmente en los campos de la embriolog&iacute;a y la patolog&iacute;a cong&eacute;nita. Profesor honoris causa de la Universidad de San Marcos, en Lima, y de la de Recife, en Brasil, en la actualidad es profesor em&eacute;rito de la Universidad de Granada. Puso en marcha la Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna, su Escuela de Enfermer&iacute;a, y fue el fundador y primer director del Hospital Cl&iacute;nico de la isla, habiendo sido nombrado decano honor&iacute;fico de la primera y si&eacute;ndole concedida por el Cabildo la medalla de oro de Tenerife. Como director y por encargo del Rectorado de la Universidad de Granada, puso en marcha la Escuela de Estomatolog&iacute;a (luego Facultad de Odontolog&iacute;a). En 1974 fue nombrado presidente de la Diputaci&oacute;n Provincial de Granada y poco despu&eacute;s diputado de las Cortes Espa&ntilde;olas. En ese tiempo dedic&oacute; su principal esfuerzo a fortalecer las prestaciones culturales de la instituci&oacute;n y a mejorar las condiciones de vida de los deficientes mentales que ten&iacute;a a su cargo la Diputaci&oacute;n, y en su dilatada y variada labor ha obtenido muy diversos reconocimientos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tras su jubilaci&oacute;n fue encargado de poner en marcha el Aula Permanente de Formaci&oacute;n Abierta creada por la Universidad de Granada con la colaboraci&oacute;n de la Consejer&iacute;a de Asuntos Sociales, con programas para personas mayores, pionera en Andaluc&iacute;a y en cabeza en Espa&ntilde;a.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Casado con Mar&iacute;a Elisa Pi&ntilde;eyro Morales y padre de una familia numerosa, en su vida privada es muy aficionado al arte y a la historia y a las tradiciones, habiendo montado con la donaci&oacute;n de sus colecciones propias o partir de ellas tres museos, como la Galer&iacute;a M&eacute;dica de la Real Academia de Medicina de Granada, el Museo Miguel Guirao de la Facultad de Odontolog&iacute;a de la Universidad de Granada y el Museo Miguel Guirao de Arqueolog&iacute;a y Etnolog&iacute;a de V&eacute;lez Rubio (Almer&iacute;a), el pueblo del que procede su familia y al que se siente muy vinculado. Como no pod&iacute;a ser menos, el Dr. Guirao es una persona muy apreciada en Granada por lo mucho que ha hecho en su intensa vida por la ciudad y sus habitantes, desde lo m&eacute;dico, desde la ense&ntilde;anza y desde la cultura.&nbsp;</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Conoc&iacute; al Prof. Guirao en el a&ntilde;o 1990 en un congreso de cultura popular andaluza, en el que ambos compart&iacute;amos mesa con un historiador, un antrop&oacute;logo y un curandero, pues de medicina popular se trataba el asunto. Ya me llam&oacute; la atenci&oacute;n el hecho de que el Dr. Guirao aceptase estar all&iacute;, pero m&aacute;s me impresion&oacute; su visi&oacute;n del acto terap&eacute;utico y su manera de legitimar con fundamento cient&iacute;fico todo esfuerzo que los seres humanos realizamos para luchar contra la enfermedad y el dolor.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Escritor prol&iacute;fico, nos regala en estos d&iacute;as con un libro sorprendente que ya llev&aacute;bamos tiempo esperando, es en cierto modo una s&iacute;ntesis de su legado intelectual y trata precisamente sobre el cuerpo, aunque en este caso no habla el anat&oacute;mico, sino el ser humano que ha mantenido una actitud reflexiva en todo su quehacer. Por ello, en un monogr&aacute;fico que quiere profundizar sobre los significados del cuerpo, parec&iacute;a obligado invitar al profesor Miguel Guirao y compartir con &eacute;l su idea de la emergencia aplicada al cuerpo humano.</font></p>     <p align="center"><img src="/img/revistas/index/v17n1/65-68-2.jpg" width="447" height="186" border="0"></p>      <p><b><font size="2" face="Verdana">Pregunta</font></b><font size="2" face="Verdana">. Profesor universitario, en todo lo que el t&eacute;rmino puede expresar de compromiso con la instituci&oacute;n acad&eacute;mica (docente, investigador, gestor, fundador, reformador), pol&iacute;tico comprometido, solidario, amante del arte y de la cultura, mecenas, esposo y padre, jubilado inconformista, tal vez sea el inconformismo la constante que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n de una vida que impresiona por su sentido de plenitud, pero ¿qui&eacute;n es el Dr. Guirao para el Dr. Guirao?</font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">Respuesta</font></b><font size="2">. Pues no s&eacute;, porque adem&aacute;s en la familia hay tambi&eacute;n gente que est&aacute; haciendo cosas un poco raras, extra&ntilde;as. Tenemos en la casa cuatro ONGs funcionando por esos mundos, mis hijos. Es decir, debe ser un gen muy potente que se esparce por la familia.</font></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Yo soy un hombre que adem&aacute;s, te confieso que a mis a&ntilde;os resulta que tengo ansiedad. Y si confieso que tengo ansiedad es porque muchas veces la ansiedad, que en mi caso es muy llevadera, dicen que es una causa suficiente para hacer a una persona absolutamente creativa, porque est&aacute; siempre pensando cosas, intentando hacer cosas. Yo el ocio me va muy mal, porque no s&eacute; disfrutarlo, quiz&aacute; porque no lo he disfrutado nunca, y entonces tengo que tener algo siempre haci&eacute;ndolo. Y por eso quiz&aacute; he buscado siempre en mi vida resquicios, motivos, que han hecho que sea capaz de hacer esas cosas, la mayor&iacute;a no buscadas. Yo soy un hombre que trato de ser sencillo en mis cosas, pero en fin, me ha pasado todo eso. Tambi&eacute;n es verdad que he tenido una carrera en la Universidad. La Universidad es una gran plataforma, en la Universidad surgen muchas obligaciones, y he tratado honradamente de cumplir con ellas.</font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">P.</font></b><font size="2"> Otro aspecto que llama la atenci&oacute;n en su personalidad es su sentido trasgresor. ¿Qu&eacute; hace un anatomista hablando de dimensiones del cuerpo que escapan a la corporalidad? Desde la &eacute;poca de Vesalio y su gran f&aacute;brica humana, la imagen tradicional del anatomista se asocia a la ense&ntilde;anza del cuerpo-cad&aacute;ver sobre las losas de disecci&oacute;n ¿Qu&eacute; nueva anatom&iacute;a hace posible mostrar el cuerpo en su emergencia?</font></font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">R.</font></b><font size="2"> Eso tiene m&aacute;s justificaci&oacute;n, y eso se basa en el sentido de profesionalidad que yo he tenido. Yo era alumno en el a&ntilde;o 42, y era profesor en el a&ntilde;o 49, y entonces han pasado muchos a&ntilde;os. Y en aquellos tiempos, la anatom&iacute;a se llamaba Anatom&iacute;a Descriptiva. La Universidad nos dec&iacute;a de una manera muy concreta que nuestra asignatura ten&iacute;a unos l&iacute;mites, que era lo puro descriptivo, la pura mec&aacute;nica. Y no pod&iacute;amos salir de all&iacute;. Despu&eacute;s se cre&oacute; la Anatom&iacute;a Funcional, donde ya se le daba cierto movimiento a ese mu&ntilde;eco que tiene tantas piezas. Pero era un mu&ntilde;eco que funcionaba, y a m&iacute; eso no me gustaba. Despu&eacute;s vino, o quiz&aacute;s la cre&eacute; yo en mi ambiente, una Anatom&iacute;a de la Acci&oacute;n, que es mucho m&aacute;s que la funci&oacute;n. La Acci&oacute;n es funciones encaminadas a un efecto, ese mu&ntilde;eco ya hace cosas, ya es m&aacute;s persona. Y por ese camino, luego he visto que esa persona ten&iacute;a en esa Acci&oacute;n un aspecto espiritual. Y entonces se me escapaba el cuerpo, y ya he llegado a hablar del hombre emergente, del cuerpo emergente, porque yo tengo el sentimiento de que estamos haciendo cosas que pueden trascender de nuestra propia vida.</font></font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">P.</font></b><font size="2"> Desde los a&ntilde;os 70, una constante en usted es su inter&eacute;s por explicar lo que ha llamado la “reconquista del cuerpo”. ¿Qu&eacute; ha cambiado en nuestra sociedad entre aquella “Anatom&iacute;a de la Consciencia” y la “Anatom&iacute;a de la Emergencia” de ahora? ¿Qu&eacute; justifica el libro con el que acaba de sorprendernos de nuevo?</font></font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">R.</font></b><font size="2"> La Anatom&iacute;a de la Consciencia est&aacute; a medio camino en esa historia que he contado. La Anatom&iacute;a de la Consciencia ya fue una conquista. Cuando yo empec&eacute;, si hubiera hablado de la Consciencia, pues no s&eacute; si me echan de la c&aacute;tedra o me tratan de loco. Porque en la persona s&oacute;lo hab&iacute;a una anatom&iacute;a, una fisiolog&iacute;a, si acaso un psiquismo que estaba naciendo, una mente que no se admit&iacute;a todav&iacute;a. En todo caso hab&iacute;a que irse a la psicolog&iacute;a, porque el ser humano, de tanta importancia como le hemos dado, resulta que lo hemos troceado. La anatom&iacute;a descriptiva, la fisiolog&iacute;a, la psicolog&iacute;a en otra facultad, es decir, una cosa extra&ntilde;&iacute;sima. Y entonces a m&iacute;, que no s&eacute; por qu&eacute; raz&oacute;n desde el principio quer&iacute;a ense&ntilde;ar una persona integral a los alumnos, yo no quer&iacute;a ense&ntilde;arles el cad&aacute;ver solo, yo quer&iacute;a darle a aquello una interpretaci&oacute;n, una funci&oacute;n. Yo no pod&iacute;a cuando empec&eacute; hablar de mente, por supuesto, la mente era una cosa que no se sab&iacute;a d&oacute;nde estaba, incluso en mis tiempos j&oacute;venes las enfermedades de la psique las trataba algunas veces el confesor. Hab&iacute;a mucha gente que ante escr&uacute;pulos y necesidades psicol&oacute;gicas se iban al confesor m&aacute;s que al m&eacute;dico. En aquella &eacute;poca, cuando yo me inici&eacute;, en los a&ntilde;os 50, aquello era tremendo. Y adem&aacute;s el cuerpo era fuente de pecado. De manera que, por decirte, en mi tiempo, los profesores que me ense&ntilde;aban a m&iacute;, yo s&eacute; que llevaban cilicios en las piernas, unos alambres para sufrir un poco, porque el cuerpo hab&iacute;a que someterlo, el cuerpo era una c&aacute;rcel donde estaba el alma, en fin, unas cosas complicad&iacute;simas. En clase, al principio, cuando yo ten&iacute;a que explicar el aparato genital femenino, se mandaba un mensaje sutil a las chicas, que hab&iacute;a una o dos, de que se iba a explicar eso por si no quer&iacute;an asistir. Una cosa extra&ntilde;&iacute;sima.</font></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Primero escrib&iacute; una cosa sobre la emoci&oacute;n, y luego llegu&eacute; a la Anatom&iacute;a de la Consciencia. El poder hablar de que el ser humano tiene consciencia, pero no conciencia moral del bien y del mal, sino consciencia de s&iacute; mismo, es decir, esas acciones del ser humano que son conscientes, tiene consciencia de lo que hace, y por tanto tiene responsabilidad, eso tiene que ver mucho con la libertad. Al tener consciencia, la persona es libre de hacer cosas y responsable de esas cosas. Eso es la consciencia, eso fue un gran paso, eso fue en los a&ntilde;os 60. Y luego se reedit&oacute; el libro.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pero ya &eacute;ste, como ya me voy, como ya he acabado y me ir&eacute; pronto, lo que me queda, la emergencia, pienso yo qu&eacute; estamos haciendo de m&eacute;rito o de dem&eacute;rito para que algunas personas creyentes puedan pensar que m&aacute;s all&aacute; hay algo. Bueno, pues yo como quiero que el cuerpo sirva para todo, esa es mi obligaci&oacute;n, explicarlo as&iacute;, pues explico una aproximaci&oacute;n al cuerpo que permitir&iacute;a entender qu&eacute; podr&iacute;a pasar despu&eacute;s. Eso es como un librillo escrito para m&iacute; mismo, para entenderme yo mismo, que no tiene pretensiones, ni ense&ntilde;ar a nadie ni nada de eso.</font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">P.</font></b><font size="2"> Hablar de emergencia necesariamente es partir de la inteligencia y de paso hablar tal vez del lado menos tangible de nuestro cerebro, ¿lleg&oacute; la hora de reivindicar la anatom&iacute;a del hemisferio derecho?</font></font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">R.</font></b><font size="2"> La inteligencia no basta, la inteligencia puede equivocarse, de hecho nos equivocamos tantas veces. Yo digo en el libro que hay una &eacute;poca, vital, social, despu&eacute;s de las guerras mundiales, donde los m&aacute;s listos, los dirigentes de los gobiernos, que deben ser los m&aacute;s inteligentes, llevan a las naciones a las guerras. Despu&eacute;s de nuestra Guerra Mundial hubo un movimiento de j&oacute;venes buscando no la inteligencia, buscando otra cosa, una vida mucho m&aacute;s serena, una vida que se pudiera vivir cada uno sin necesidad de seguir tanta ley. Eso se llama intuici&oacute;n. Entonces se impuso que en la vida no s&oacute;lo hay que ser inteligente, sino que hay que ser intuitivo. La intuici&oacute;n es una inteligencia que no necesita testimonios. La inteligencia necesita ver las cosas, la intuici&oacute;n supone las cosas, es una verdad adelantada.</font></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Se consideraba que el hemisferio izquierdo era el inteligente, sobre todo el de los hombres, la &eacute;poca el machismo m&aacute;s tremendo. Pero luego hab&iacute;a un hemisferio derecho, que le llamaban el “dominado”, el “menor”, que se les dejaba mucho a las mujeres. Era m&aacute;s femenino, porque era un hemisferio de posibilidades, de ver que s&iacute;, pero que no.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Yo tengo un ejemplo muy claro, en mi casa mi padre, que era un buen padre, consultaba mucho las cosas con la familia, despu&eacute;s de cenar, pero siempre llevaba la voz cantante, y cuando alguna cosa se hab&iacute;a discutido ya mucho y los hijos ya se cansaba de que dij&eacute;ramos tonter&iacute;as, tocaba una campanilla, que no ten&iacute;a, hac&iacute;a con la mano til&iacute;n, til&iacute;n, o sea, cosa hecha. Pero me acuerdo que quer&iacute;a mucho a mi madre y le dec&iacute;a “Bueno Isabel, ¿y t&uacute; que piensas? Y mi madre, que no ten&iacute;a estudios, dec&iacute;a “que te has equivocado, que la cosa es m&aacute;s sencilla”. Esa era la intuici&oacute;n. Y la intuici&oacute;n es eso, algo que no necesita tantas complicaciones, y que unido a la inteligencia, hace que la persona se integre en una persona m&aacute;s positiva y m&aacute;s creativa.</font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">P. </font> </b><font size="2">Para comprender la emergencia es necesario retrotraerse a modos de pensamiento que en algunos casos muchos han dado por caducados (el humanismo, la hermen&eacute;utica, la asc&eacute;tica, la m&iacute;stica, la fenomenolog&iacute;a) remiti&eacute;ndonos a disciplinas con no demasiado predicamento en nuestros d&iacute;as, como la antropolog&iacute;a, la filosof&iacute;a, la teolog&iacute;a ¿estamos ante los albores de un nuevo humanismo?</font></font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">R.</font></b><font size="2"> Mi camino fue mi cuerpo, es decir, yo que era anat&oacute;mico, para llegar al cuerpo acci&oacute;n, a la conciencia, fue cuando yo vi que hab&iacute;a movimientos que recomendaban una meditaci&oacute;n, una interiorizaci&oacute;n. Es decir, yo acud&iacute; a muchos movimientos de esos, orientales o no orientales, yoga, budismo tradicional, budismo zen, meditaci&oacute;n trascendental, viaj&eacute;, fui, conoc&iacute; algunos l&iacute;deres, etc, buscando primero conciencia de m&iacute;, es decir, ver de d&oacute;nde pod&iacute;a salir de mi cuerpo todas esas cosas. Por que yo s&eacute; ciertamente c&oacute;mo se habla, c&oacute;mo se anda, c&oacute;mo se mira, c&oacute;mo se oye, pero ¿c&oacute;mo se sienten dentro de uno las cosas? Y entonces hice un camino interior, empec&eacute; a meterme dentro de m&iacute; mismo con las meditaciones y las interiorizaciones y entonces not&eacute; dentro de m&iacute; un cuerpo distinto. La experiencia del cuerpo, en salud, es pura armon&iacute;a. Cuando t&uacute; la atenci&oacute;n la quitas del ruido, de la prisa, y haces como una linterna y miras para adentro, esa atenci&oacute;n se vuelve a dentro de ti. Y empiezas a notar unos cambios, que son los que describen los m&iacute;sticos. Santa Teresa o San Juan de la Cruz, con la noche oscura o las moradas, hablaban de unas t&eacute;cnicas de interiorizaci&oacute;n donde el cuerpo te pone en una situaci&oacute;n de pre-&eacute;xtasis, primero se desligaba del ruido, pasaba a un silencio, luego una oscuridad, una tranquilidad, una armon&iacute;a, que luego sal&iacute;a en positividad. Para Santa Teresa, toda esa c&aacute;mara oscura, acababa en la c&aacute;mara del rey, de pura iluminaci&oacute;n, de luz.</font></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Y entonces yo vi para m&iacute; mismo, que yo cuando me met&iacute;a dentro de m&iacute; me sent&iacute;a m&aacute;s espiritual, m&aacute;s tranquilo, me sent&iacute;a m&aacute;s feliz, y vi que ese era el camino de plantearme cosas que sal&iacute;an un poco de mi, cosas distintas, cosas espirituales. Vi entonces que cualquier persona que quiera salir a emergencias no tiene que mirar al cielo con los brazos abiertos, sino que trata de buscar un camino interior que acaba siendo exterior. Esto que parece un serm&oacute;n en realidad no es nada, son t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n. Yo tengo un casset, que me siento en mi butaca, que lo oigo y me quedo all&iacute;, y al final he pasado una media hora de una situaci&oacute;n que se llama de duermevela, es decir, que no es ni dormir, ni estar despierto, ni so&ntilde;ar…</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ya tenemos dos cuerpos, dir&iacute;amos, vivimos un cuerpo que es el cuerpo descriptivo, pero ahora tenemos la experiencia de un cuerpo interior que es completamente distinto. Los dos van juntos, no hay m&aacute;s que un cuerpo, son dos aspectos de un mismo cuerpo. Y entonces, ese cuerpo que tenemos cualquiera de nosotros, tiene una vida interior, que podemos verla, podemos buscarla, y lo mismo que caminamos y corremos porque tenemos gana de hacer ejercicio, tambi&eacute;n podemos tener un sendero interior, que lo sigue por ejemplo la persona que entra en una orden religiosa contemplativa, esa persona ha renunciado a todas sus cosas y se dedica exclusivamente a caminar por la senda interior que tiene el cuerpo.</font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">P.</font></b><font size="2"> En el libro habla de tradiciones, y hablar de tradiciones espirituales nos remite necesariamente a las formas de pensamiento oriental, incluso al esoterismo, ¿cu&aacute;l es su papel en la construcci&oacute;n de la emergencia?</font></font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">R.</font></b><font size="2"> Yo en una &eacute;poca de mi vida, era una &eacute;poca de religiosidad, a m&iacute; me pill&oacute; la Guerra Civil con 11 a&ntilde;os, de 11 a 13 a&ntilde;os, all&iacute; todo eran ejercicios espirituales y meditaciones y cosas de esas. Digo “yo voy a mediar”, y me voy a una iglesia tranquila, con un amigo m&iacute;o, que era el que me llevaba con un libro tremendo, y nos sent&aacute;bamos all&iacute; por la tarde y medit&aacute;bamos, y le&iacute;a unas cosas all&iacute; llenas de adjetivos calificativos, muy cursis muchas de ellas, y me cansaba. Y cuando me di cuenta y me enter&eacute; que otras religiones orientales meditaban con el cuerpo (el yoga, primero el cuerpo; el zen, primero el cuerpo; el budismo, el cuerpo, posturas) cuando yo vi aquello, vi que el cuerpo serv&iacute;a para eso que yo buscaba, me encant&oacute;, y entonces estudi&eacute; muchas cosas de esas. Porque yo conozco entonces la espiritualidad, la m&iacute;stica espa&ntilde;ola, la m&iacute;stica del cristianismo, pasaba sencillamente por eso, por una situaci&oacute;n de espera, sin hacer nada. Dec&iacute;a Santa Teresa que ped&iacute;a a sus hermanas que la sujetaran porque sent&iacute;a que hab&iacute;a una elevaci&oacute;n, yo no hablo de esa m&iacute;stica, yo no me he elevado as&iacute;, no, pero de todas maneras me he sentido otro.</font></font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">P. </font> </b><font size="2">Dicen los fil&oacute;sofos de la ciencia que acabamos de inaugurar el siglo de la gen&eacute;tica, y que dejamos el siglo de la f&iacute;sica, que ha aportado grandes avances al conocimiento de lo que somos y de nuestra posici&oacute;n en el universo, ¿es posible la revalorizaci&oacute;n espiritual del cuerpo humano en este tiempo que nos ha tocado vivir?</font></font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">R.</font></b><font size="2"> La f&iacute;sica para m&iacute; es muy importante, yo le llamo la ciencia de la vida, me ha ense&ntilde;ado muchas cosas. Por este camino de salir de dentro, los idearios orientales le dan muchos nombres, hablan de lo absoluto, del vac&iacute;o. Y ¿por qu&eacute; dicen que es el vac&iacute;o? Porque para cambiar una botella de agua, tienes que vaciarla y llenarla de vino. El ser humano tiene que llegar a ese vac&iacute;o interior donde no se siente nada, sino armon&iacute;a, para plantearse ser distinto, para proponerse algunas cosas distintas, para ver que hay otro camino interior. Entonces dicen que el vac&iacute;o, que lo absoluto, es una salida a lo c&oacute;smico, donde todas las personas, t&uacute; y yo, y ella, somos mucho m&aacute;s distintos ahora que si meditamos los tres. Llega un momento en que tenemos los mismos sentimientos, las mismas sensaciones, las mismas cosas.</font></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Dicen que es una salida a lo absoluto, a lo c&oacute;smico, se interpreta que somos m&aacute;s seres c&oacute;smicos. Los seres c&oacute;smicos somos seres iguales, es decir, todos nosotros somos lo mismo, hemos venido del cosmos. Nosotros somos c&eacute;lulas y &aacute;tomos unidos por energ&iacute;a, que nos atrapan, venimos del cosmos, que lo mismo esas energ&iacute;as se han reunido y han construido un &aacute;rbol, una gota de agua, o un gato, o han hecho una persona. Nosotros no vayamos a presumir de que somos distintos, s&iacute;, tenemos una conciencia m&aacute;s desarrollada, pero vivimos cien a&ntilde;os. El Universo tiene quince mil millones de a&ntilde;os de vida.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">A m&iacute; me ha gustado mucho la f&iacute;sica, para ver de d&oacute;nde venimos, para poder entender despu&eacute;s a d&oacute;nde volvemos. El origen del universo y el origen de las criaturas es muy interesante porque empieza por el Big Bang, una explosi&oacute;n de energ&iacute;a y de materia, en mil&eacute;simas de segundo, y de ah&iacute; se va enfriando y de ah&iacute; empiezan las part&iacute;culas m&aacute;s chicas, luego empiezan a unirse y son los &aacute;tomos, y luego las mol&eacute;culas, y las mol&eacute;culas replicantes que es la vida, y de ah&iacute; empiezan a unirse cosas, energ&iacute;a y sustancia, y nacen las estrellas y los planetas y todas esas cosas. No somos nada, el planeta Tierra es uno entre miles de galaxias.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">En la emergencia, ¿c&oacute;mo puede emerger el cuerpo humano? El cuerpo humano emerge, primero, por lo que hace. El testimonio de sus acciones, cuando llegue el fin de su trayecto, es una cosa que queda ah&iacute;, es un testimonio que no es material. Lo mismo que las personas recuerdan a los l&iacute;deres, nosotros nos acordamos de nuestros padres, y los vemos y los vivimos.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Pero es que, adem&aacute;s, ese cuerpo material, que llega al fin, que deja libre la acci&oacute;n, tambi&eacute;n me da a mi pena que se pudra. Me molesta. Yo he explicado un cuerpo no para que se pudra, para que se muera s&iacute;. ¿Qu&eacute; significa la putrefacci&oacute;n? El cuerpo humano cuando se muere, eso lo dice la f&iacute;sica, produce una degradaci&oacute;n de la materia que consiste en que la energ&iacute;a que atrapan nuestras c&eacute;lulas empieza a escaparse, empieza a disolverse, empieza a destruirse, y empieza a no quedar nada. Y no es que no quede nada, es que las part&iacute;culas m&aacute;s peque&ntilde;as vuelven a quedar disponibles en un cosmos infinito para una nueva criatura.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Los orientales lo tienen muy claro y hablan de la reencarnaci&oacute;n, un se&ntilde;or se muere y est&aacute; ah&iacute; volando y se reencarna para cumplir su karma. Yo pienso perfectamente que somos materia y energ&iacute;a atrapada en el cosmos un d&iacute;a, donde no somos nada y nuestra energ&iacute;a que ni se crea ni se destruye, sino que se transforma, nos transformar&aacute; en otra cosa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">As&iacute; que del cuerpo que yo buscaba, me he encontrado este cuerpo, me he encontrado un cuerpo interior, me he encontrado un cuerpo que emerge, un cuerpo que se restituye. Menos mal que parto de la base que no hay m&aacute;s que un cuerpo, que tiene su aspecto espiritual, tiene su origen, tiene su fin, pero un cuerpo, un cuerpo tan rico que se pueden ver en &eacute;l todas esas aproximaciones.</font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">P.</font></b><font size="2"> Ya para terminar, su pensamiento sobre la emergencia supongo que habr&aacute; condicionado su sentido de la trascendencia.</font></font></p>     <p><font face="Verdana"><b><font size="2">R.</font></b><font size="2"> Pues ya que no pude dejarles a mis hijos nada, les he ayudado en lo posible, pero no les he dejado fincas ni nada, quiero dejarles un testimonio de mi paso por la vida, que es el paso de su vida tambi&eacute;n. Yo les he dejado adem&aacute;s todos los apellidos de mi familia, cinco o seis apellidos, los he investigado y los he editado, estoy con el &uacute;ltimo, Pi&ntilde;eyro, que era m&aacute;s complicado. Para dejarles de d&oacute;nde vienen, cuarenta o cincuenta p&aacute;ginas, he trabajado en eso. Pero es que adem&aacute;s les dejo doscientos &aacute;lbumes, con &iacute;ndices, desde principios de siglo, con los abuelos y tal, ah&iacute; est&aacute; la vida completa. Tiene problemas porque ah&iacute; est&aacute;n las novias que no fueron, que querr&iacute;an quitarlas, las pego en las p&aacute;ginas con cemento, nada de esquinitas para que las quiten. Y eso es un poco lo que yo he querido hacer, no ser importante, que creo que no he sido, pero en mi familia s&iacute; quiero ser importante porque es un reto y una obligaci&oacute;n. Ser importante yo es por satisfacer el compromiso de tener una familia y dejarles algo.</font></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Y luego tengo tambi&eacute;n mis aficiones, me gusta pintar, pero lo he dicho muchas veces, me gusta reciclar basura, cosas rar&iacute;simas. Tengo mi casa llena de cosas raras. Siempre digo que mi mujer es una santa, porque un hombre as&iacute; tan complicado, con tanto libro, con tantos papeles, con tanto jaleo, con tanta suciedad, es un hombre inaguantable. Y mi mujer, pues me ha aguantado. Tenemos siete hijos, y once nietos, y cinco negros en la familia, uno adoptado, y una vida un tanto curiosa. No paso yo por ser una persona curiosa en mi familia, al contrario, un tost&oacute;n, pero en fin, la familia parece que la vamos a superar positivamente.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Y he llegado a mis ochenta y dos a&ntilde;os que tengo y no me preocupa en absoluto nada. Y adem&aacute;s como s&eacute; qu&eacute; va a pasar conmigo, d&oacute;nde voy a ir, qui&eacute;n me va a recibir, qu&eacute; voy a hacer, pues nada. Adem&aacute;s s&eacute;, pensando en todo, en un cristiano profundo, que quisiera serlo, pero no s&eacute; si lo soy o no, que all&iacute; no puede haber m&aacute;s que gente buena, ¿esper&aacute;ndote con un palo van a estar?, ¿pero qui&eacute;n va a hacer eso? Que me borren. Lo que haya, pero ser&aacute; con buena gente.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/index/v17n1/seta.gif" width="15" height="17"></a><font size="2" face="Verdana"><b><a name="back"></a>Dirección para correspondencia:    <br> </b>Fundaci&oacute;n Index.    <BR> Apartado de correos núm. 734,    <BR> 18080 Granada, Espa&ntilde;a    <BR> <a href="mailto:manuel.amezcua.sspa@juntadeandalucia.es">manuel.amezcua.sspa@juntadeandalucia.es</a></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Manuscrito recibido el 5.07.2007    <BR> Manuscrito aceptado el 22.09.2007</font></p>       ]]></body>
</article>
