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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Contra los gusanos que pinchan el cuerpo]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Centro de Salud de Azpilagaña  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>MISCELÁNEA</b></font></p>     <p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>DIARIO DE CAMPO</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Contra los gusanos que pinchan el cuerpo</b></font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="4">Against the worms that sting the body</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Jos&eacute; Ram&oacute;n Loayssa Lara</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">M&eacute;dico de Familia. Centro de Salud de Azpilaga&ntilde;a, Pamplona, Navarra, Espa&ntilde;a.  <a href="mailto:jloayssal@papps.org">jloayssal@papps.org</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">“Siente que por todo el cuerpo se desplazan como unos gusanos que le ‘pinchan’ una vez aqu&iacute; otra vez all&aacute; sin ninguna localizaci&oacute;n precisa. Asimismo ocasionalmente siente calor o fr&iacute;o en brazos ni piernas”.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">La primera noticia que tuve de &eacute;l fue un informe enviado desde una consulta de neurolog&iacute;a. En &eacute;ste el especialista escrib&iacute;a un resumen de los s&iacute;ntomas que el paciente relataba: “siente que por todo el cuerpo se desplazan como unos gusanos que le ‘pinchan’ una vez aqu&iacute; otra vez all&aacute; sin ninguna localizaci&oacute;n precisa. Asimismo ocasionalmente siente calor o fr&iacute;o en brazos ni piernas”. El informe indicaba que se le hab&iacute;an realizado algunos estudios complementarios electrofisiol&oacute;gicos y de imagen cuyos resultados no indicaban patolog&iacute;a alguna y eran compatibles con la normalidad. El informe conclu&iacute;a afirmando que el enfermo no presentaba ninguna patolog&iacute;a de la especialidad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Pocas semanas despu&eacute;s el paciente de los gusanos que le corr&iacute;an por el cuerpo acudi&oacute; a mi consulta, ven&iacute;a a preguntar si hab&iacute;an llegado los resultados de las pruebas que le hab&iacute;an hecho en el Hospital. Como ocurre en muchas ocasiones en los servicios de atenci&oacute;n especializada, no se le hab&iacute;a citado para explicarle cual era la impresi&oacute;n del neur&oacute;logo ni sus conclusiones. La tarea era en estos momentos m&iacute;a, ten&iacute;a que convencer a un paciente al que no hab&iacute;a visto con anterioridad (llevaba poco tiempo en esa plaza) que sus quejas eran inexplicables desde el punto de vista m&eacute;dico con el riesgo de que se sintiera incomprendido e incluso rechazado. Podr&iacute;a pensar, como estamos acostumbrados con muchos pacientes, que mi no saber qu&eacute; es lo que le pasa, significa que niego la realidad de sus quejas e incluso que cuestiono su honradez y que de forma impl&iacute;cita afirmo que est&aacute; fingiendo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El d&iacute;a de la consulta un hombre se sent&oacute; frente a m&iacute;, no me pareci&oacute; demasiado desconfiado, e incluso el tono de su pregunta sobre los resultados reflejaba una cierta esperanza de una respuesta satisfactoria. Travis ten&iacute;a cuarenta a&ntilde;os, negro, proveniente de Nigeria y que llevaba seis a&ntilde;os en Espa&ntilde;a. Trabajaba en la construcci&oacute;n de forma legal, no se hab&iacute;a cumplido todav&iacute;a dos a&ntilde;os desde que hab&iacute;a obtenido los “papeles”. Viv&iacute;a con compa&ntilde;eros de origen africano, alguno de su pa&iacute;s, el resto no.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La consulta no termin&oacute; satisfactoriamente, el paciente no entend&iacute;a que afirmara que no se sab&iacute;a qu&eacute; es lo que le ocurr&iacute;a, pero que al mismo tiempo le dijera que no cre&iacute;a necesario realizarle nuevas pruebas. A esta consulta siguieron otras en las que el paciente plante&oacute; los mismos s&iacute;ntomas a los que se a&ntilde;adieron otros como “calambres” musculares nocturnos o “ataques” de sudoraci&oacute;n profusa. Nuevamente de produjeron momentos de confusi&oacute;n y de decepci&oacute;n por parte de Travis. El insist&iacute;a en sus quejas, y yo percib&iacute;a su desilusi&oacute;n por mi falta de respuesta, pero nunca detect&eacute; agresividad. Un d&iacute;a insisti&oacute; en que le pusiera un nombre a su enfermedad, le dije que mialgias (no es decir nada). Me pidi&oacute; que se lo escribiera y que se lo tradujera al ingl&eacute;s.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Su castellano no era bueno, en muchas ocasiones recurr&iacute;amos al ingl&eacute;s para intentar entendernos, aunque las dificultades de comunicaci&oacute;n iban mucho m&aacute;s lejos y eran m&aacute;s profundas que los problemas de lenguaje. Durante las sucesivas consultas intent&eacute; aplicar diversas estrategias comunicativas que hab&iacute;an comentado en diversos cursos y publicaciones de entrevista cl&iacute;nica. Una de ellas fue solicitar al paciente que me explicar&aacute; cual era desde su punto de vista el origen del problema. Me miraba sorprendido, manifestaba que no ten&iacute;a ninguna idea definida de que le pasaba (¿no se atrev&iacute;a a contarme sus elaboraciones?).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tambi&eacute;n intent&eacute; tranquilizar al paciente dici&eacute;ndole que aunque no sab&iacute;amos qu&eacute; es lo que ten&iacute;a, s&iacute; sab&iacute;amos lo que no ten&iacute;a y que hab&iacute;amos descartado cuadros graves. “Conforme m&aacute;s tiempo pasa m&aacute;s seguros estamos que lo que te pasa no va a tener consecuencias importantes en tu salud”, le comentaba. Su actitud me comunicaba que segu&iacute;a necesitando un nombre para la enfermedad, que “mialgias” no era suficiente, probablemente porque no lo asociaba a una causa que explicara porque le pasaba esto. La idea de los gusanos que le recorr&iacute;an la piel era sugerente pero no sab&iacute;a suficiente de su marco explicativo como para tratar de construir una explicaci&oacute;n que siendo compatible con &eacute;ste no tuviera consecuencias negativas para el control y seguimiento del paciente. Durante todo ese periodo, parcialmente fruto de una estrategia dirigida a buscar un foco paralelo de naturaleza m&aacute;s psicosocial, pero tambi&eacute;n del inter&eacute;s que me hab&iacute;a despertado esta persona, supe un poco m&aacute;s de su vida, hab&iacute;a llegado a la pen&iacute;nsula desde el norte de &Aacute;frica (no me precis&oacute; los detalles), le cost&oacute; varios meses, en fin, la historia habitual, tambi&eacute;n la raz&oacute;n por la que escogi&oacute; quedarse en esta ciudad: la presencia de un conocido de Nigeria. Los primeros a&ntilde;os de trabajo fueron en autoempleo y trabajos ilegales incluyendo temporadas en labores agr&iacute;colas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">De su pa&iacute;s s&oacute;lo me dijo que all&iacute; viv&iacute;a su madre que estaba enferma. Cuando lo comentaba parec&iacute;a muy abatido. Un d&iacute;a me dijo que si a su madre que tos&iacute;a podr&iacute;a mejorar con las pastillas que le hab&iacute;a prescrito a &eacute;l. Estaba tomando un tratamiento de quimioprofilaxis de TBC ya que ten&iacute;a un Mantoux positivo con im&aacute;genes pulmonares residuales. Este tratamiento lo cumpliment&oacute; correctamente y sin mostrar signos de preocupaciones a pesar de nuestras explicaciones, de hecho no hizo demasiadas preguntas. Creo que incluso parec&iacute;a como satisfecho porque est&aacute;bamos haciendo algo por &eacute;l.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Cuando las quejas iniciales fueron perdiendo fuerza, aunque siempre aclar&oacute; que no le hab&iacute;an desaparecido, le descubrimos una HTA a cuyos controles acud&iacute;a puntualmente y nos daba la impresi&oacute;n de que segu&iacute;a el tratamiento y las recomendaciones prescritas. La TA se control&oacute; a las pocas semanas. Tampoco en este caso insisti&oacute; pidiendo explicaciones. Esta enfermedad parec&iacute;a tener un nombre y ser conocida y habitual, no le preocupaba. Su “gusano” era algo m&aacute;s temido, siempre he pensado que para &eacute;l era algo que ten&iacute;a un significado que relacionaba con alguna causa, como algo que le hab&iacute;a “envenenado la sangre”. Nunca pude lograr que me comentara sus temores concretos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Durante unos meses las consultas se espaciaron. Segu&iacute;a con sus controles con la enfermera por la TA con una evoluci&oacute;n aceptable. Hasta que un d&iacute;a apareci&oacute; con un informe de la Mutua. Hab&iacute;a sufrido una lumbalgia mientras cargaba pesos en su trabajo. La Mutua hab&iacute;a aceptado tratarle inicialmente y despu&eacute;s de tres semanas de baja laboral le hicieron una Resonancia de Columna Lumbar. Ante los hallazgos poco significativos de esta exploraci&oacute;n le hab&iacute;an propuesto volver a trabajar. Travis se hab&iacute;a negado y ven&iacute;a a conocer mi opini&oacute;n. Manifestaba que segu&iacute;a con dolor y que ten&iacute;a algo muy malo en su espalda, que estaba “rota”.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Le cit&eacute; para una exploraci&oacute;n completa, indagu&eacute; sobre todos los antecedentes, sobre como hab&iacute;a comenzado el dolor, qu&eacute; estaba haciendo, etc. Luego le explor&eacute; y le&iacute; el informe de la Resonancia, que hablaba de desgarros en el ligamento amarillo y de ausencia de hernias discales. Un hallazgo sin gran trascendencia patol&oacute;gica. Nuevamente me encontraba en la misma situaci&oacute;n que un a&ntilde;o y medio antes con la dificultad a&ntilde;adida de una baja laboral. Nuevamente mis explicaciones sobre la necesidad de un manejo no farmacol&oacute;gico, de la inutilidad de nuevas exploraciones y pruebas chocaron con la incomprensi&oacute;n de Travis que protestaba (siempre de forma educada), e insist&iacute;a en que ten&iacute;a la espalda muy mal, que ten&iacute;a algo roto.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Un d&iacute;a me pidi&oacute; que le enviara a un servicio especializado en columna lumbar. Ese d&iacute;a deb&iacute; perder un poco los nervios, porque cuando le estaba explicando que no cre&iacute;a que fuera necesario, ni que fuera beneficioso para su salud, me pregunt&oacute; muy serio: “¿por qu&eacute; estas enfadado?”. Como he dicho, nunca se comportaba agresivamente, pero lo cierto es que las consultas eran muy prolongadas. Acced&iacute; a enviarlo, le hice un volante pensando que las listas de espera retrasar&iacute;an la consulta varios meses, pero por uno de esos sucesos que ocurren de vez en cuando (alguien hab&iacute;a anulado una cita) le vieron en pocos d&iacute;as.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Antes de que el paciente volviera me lleg&oacute; un e-mail del traumat&oacute;logo que le hab&iacute;a visto. Me dec&iacute;a que hab&iacute;a intentado explicarle al paciente que seguramente tendr&iacute;a que vivir con sus dolores de espalda el resto de su vida y que salvo cuidarse, evitando cargar pesos y posturas forzadas, hacer ejercicios (que le hab&iacute;a recomendado) y tomar analg&eacute;sicos cuando el dolor fuera intenso, no se pod&iacute;a hacer nada. Pero la raz&oacute;n del e-mail del especialista no era comunicarme sus apreciaciones m&eacute;dicas, sino comentarme el incidente que hab&iacute;a tenido con el paciente. Cuando &eacute;ste hab&iacute;a expresado sus objeciones a las recomendaciones que se le hab&iacute;an hecho, el especialista se hab&iacute;a tomado la molestia de explicarle detalladamente los resultados de la Resonancia e incluso cuando le pareci&oacute; que el paciente no parec&iacute;a convencido, le hab&iacute;a remitido a rehabilitaci&oacute;n y le hab&iacute;a dado un tratamiento antiinflamatorio con un f&aacute;rmaco reci&eacute;n comercializado. Pero ante la sorpresa del especialista, que me confesaba que se hab&iacute;a sentido triste por el desenlace, Travis le hab&iacute;a dicho: “Doctor no quiero sus tratamientos porque usted no me ha tratado con cari&ntilde;o”.</font></p>      ]]></body>
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