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<institution><![CDATA[,Distrito Sanitario Huelva-Costa  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><b>MISCEL&Aacute;NEA</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>CARTAS AL DIRECTOR</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Salud sexual y consulta de enfermer&iacute;a</b></font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="4">Sexual health and nursing consultation</font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Sr. Director:  </font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Recientemente hemos tenido la oportunidad de realizar un curso sobre formaci&oacute;n en salud sexual que nos ha hecho reflexionar sobre nuestra pr&aacute;ctica diaria a la hora de abordar temas de sexualidad con los pacientes en general y con los ancianos en particular. Cuando realizamos una valoraci&oacute;n de enfermer&iacute;a por Patrones Funcionales de Salud de Majory Gordon y abordamos el patr&oacute;n n<sup>o</sup> 9 sobre sexualidad y reproducci&oacute;n, con frecuencia, nos limitamos a preguntar si la persona tiene hijos, est&aacute; casada, etc.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la clasificaci&oacute;n de diagn&oacute;sticos enfermeros de la North American Nursing Diagnosis Association (NANDA), el dominio 8 est&aacute; dedicado a la sexualidad. Este dominio consta, a su vez, de 3 clases: identidad sexual, funci&oacute;n sexual y reproducci&oacute;n. En la clase 2 (funci&oacute;n sexual) aparecen dos diagn&oacute;sticos de enfermer&iacute;a: disfunci&oacute;n sexual (00059), que se define como el &quot;estado en el que un individuo experimenta un cambio en la funci&oacute;n sexual, que es considerada como insatisfactoria, inadecuada o no gratificante&quot;, y patr&oacute;n sexual inefectivo (00065), que es definido como &quot;estado en el que un individuo expresa preocupaci&oacute;n respecto a la propia sexualidad&quot;. Las otras dos clases pertenecientes a este dominio se encuentran a&uacute;n por desarrollar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">La sexualidad est&aacute; presente durante toda nuestra vida, desde el nacimiento hasta la muerte; tiene relaci&oacute;n con nuestras emociones, actitudes, pensamientos y sentimientos. Es por ello por lo que se debe dar educaci&oacute;n en sexualidad a lo largo de todas las etapas del ser humano. En este sentido, en la Cartera de Servicios de Atenci&oacute;n Primaria (AP) 2008 del Servicio Andaluz de Salud (SAS)<sup>1</sup> se habla de educaci&oacute;n sexual en la infancia y adolescencia, defini&eacute;ndola como aquellas actuaciones encaminadas a la educaci&oacute;n de los familiares en el desarrollo sexual normal en la infancia y adolescencia y orientada a la educaci&oacute;n sexual, prevenci&oacute;n del embarazo no deseado y de las infecciones de transmisi&oacute;n sexual de la poblaci&oacute;n adolescente. Adem&aacute;s, forma parte de esta cartera de servicios el &quot;Programa Forma Joven&quot;, que se define como el conjunto de actividades preventivas y de promoci&oacute;n de la salud dirigido a adolescentes y j&oacute;venes de ambos sexos. Estas actividades se realizan en centros educativos y en colaboraci&oacute;n con otros sectores institucionales (educativo, Instituto de la Juventud, Instituto de la Mujer, etc.). Entre los objetivos espec&iacute;ficos de este proyecto en materia de sexualidad se encuentran: favorecer una pol&iacute;tica de anticoncepci&oacute;n efectiva, promover una conducta igualitaria entre g&eacute;neros, alertar sobre las consecuencias de las conductas mediadas por el alcohol, as&iacute; como los efectos del tabaco y otras posibles adicciones.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los contenidos de Educaci&oacute;n para la Salud (EPS) han adquirido gran importancia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sobre todo porque se ha constatado que las enfermedades causantes de m&aacute;s muertes prematuras est&aacute;n relacionadas con estilos de vida y h&aacute;bitos individuales. Se sabe, por otra parte, que es en la infancia donde se van modelando las conductas que da&ntilde;an la salud; de ah&iacute; que el per&iacute;odo de ense&ntilde;anza obligatoria resulte el m&aacute;s adecuado para tratar de potenciar los estilos de vida saludables en sexualidad desde el sistema educativo. Se contribuir&aacute; as&iacute; a que, en el futuro, se alarguen los per&iacute;odos de bienestar personal y disminuya la incidencia de las enfermedades ligadas en mayor medida al tipo de vida y las conductas de riesgo de cada individuo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Como parte de este concepto de salud, la educaci&oacute;n sexual debe estar presente en los programas de salud escolar no s&oacute;lo como informaci&oacute;n sobre sus aspectos biol&oacute;gicos sino que tambi&eacute;n es preciso incluir informaci&oacute;n, orientaci&oacute;n y educaci&oacute;n sobre los aspectos afectivos, emocionales y sociales, de modo que las alumnas y los alumnos lleguen a conocer y apreciar los papeles sexuales femenino y masculino y el ejercicio de la sexualidad como actividad de plena comunicaci&oacute;n entre las personas. Una buena EPS debe pretender que el alumnado desarrolle h&aacute;bitos y costumbres sanos, que los valoren como uno de los aspectos b&aacute;sicos de la calidad de vida y que rechacen las pautas de comportamiento que no conducen a la adquisici&oacute;n de un bienestar f&iacute;sico y mental.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Adem&aacute;s, se hace referencia en la cartera de servicios a la &quot;atenci&oacute;n relacionada con la salud sexual y etapa reproductiva&quot; de la persona adulta,<sup>1</sup> haciendo especial hincapi&eacute; en temas de anticoncepci&oacute;n, prevenci&oacute;n de infecciones de transmisi&oacute;n sexual, etc, prestando una especial atenci&oacute;n a personas con pr&aacute;cticas de riesgo, mujeres en edad f&eacute;rtil, mujeres inmigrantes, parejas y hombres.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Pero ¿y las personas de la tercera edad? ¿Ya no necesitan saber nada sobre temas de sexualidad? No debemos olvidar el derecho de nuestros mayores a la sexualidad ya que el envejecimiento fisiol&oacute;gico no es una enfermedad que impida disfrutar de la sexualidad, sino que, para algunas personas, puede ser un volver a reencontrarse, por ejemplo tras la marcha de los hijos. Se queda la pareja sola, sin preocupaciones de embarazos no deseados y con tiempo para volverse a querer.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Adem&aacute;s, a nivel individual, en el d&iacute;a a d&iacute;a en los Centros de Salud acude un buen n&uacute;mero de personas con problemas de sexualidad a nuestras consultas. Pueden ser personas ancianas, mujeres en la menopausia y el climaterio, personas con determinadas enfermedades (cr&oacute;nicas o no) que cursan con dificultades sexuales, ya sea por su propia etiolog&iacute;a o bien como efecto secundario de los tratamientos que reciben, hombres con disfunciones sexuales. En este sentido, las enfermedades cr&oacute;nicas pueden afectar la salud sexual por m&uacute;ltiples razones, desde las meramente org&aacute;nicas hasta las psicol&oacute;gicas. Cualquier enfermedad cr&oacute;nica, sea del origen que sea, acaba afectando a diferentes &oacute;rganos y sistemas y, por tanto, tambi&eacute;n acaba produciendo problemas sociales, laborales, familiares, de pareja y de autoestima; esto, ineludiblemente, afecta tambi&eacute;n a la vida sexual.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se calcula que, alrededor del 80% de los problemas sexuales que presentan los pacientes, se debe a confusiones, a falta de informaci&oacute;n adecuada o a d&eacute;ficit educativos que pueden ser resueltos en el contexto de un adecuado asesoramiento en consulta. Esta particularidad hace que las enfermeras de AP tengan un acceso privilegiado a personas con determinadas alteraciones sexuales, convirti&eacute;ndose esta relaci&oacute;n en una relaci&oacute;n de continuidad, lo que supone una capacidad de seguimiento del progreso de las alteraciones as&iacute; como del proceso terap&eacute;utico, convirtiendo la propia consulta de enfermer&iacute;a en el lugar ideal para ofrecer educaci&oacute;n en salud sexual. Las enfermeras de AP pueden informar, asesorar y educar a sus pacientes en muchos de los problemas de &iacute;ndole sexual que pueden presentar o bien derivarlos a otros profesionales especializados si cuentan con la formaci&oacute;n adecuada.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La educaci&oacute;n sexual se hace cada vez m&aacute;s necesaria en una sociedad que parece estar muy bien informada. Sin embargo, a juzgar por datos objetivos, presenta altas dosis de desconocimiento y errores, tanto en j&oacute;venes como en adultos, que afecta gravemente al equilibrio emocional. Ense&ntilde;ar a conocer y aceptar el propio cuerpo, a buscar informaci&oacute;n o a demandar ayuda es educar para ser capaces de establecer con los dem&aacute;s unas relaciones m&aacute;s sanas y satisfactorias.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tenemos que romper tab&uacute;es empezando por los nuestros, pues nos hemos dado cuenta que con un sencillo consejo que se le d&eacute; a un paciente en la consulta podemos abrirle el camino para resolver sus problemas en sexualidad. En definitiva, debemos conseguir que hablar de sexualidad sea un tema m&aacute;s y lo abordemos con la misma naturalidad que cuando lo hacemos sobre diabetes o hipertensi&oacute;n.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2"><b>Gabriel V&aacute;zquez Hachero, Juana Ponce Dom&iacute;nguez    <br> </b>Distrito Sanitario Huelva-Costa, Huelva, Espa&ntilde;a.    <br> <a href="mailto:gvazquez21@enfermundi.com">gvazquez21@enfermundi.com</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Garc&iacute;a Rotl&aacute;n J. Direcci&oacute;n. Cartera de Servicios de Atenci&oacute;n Primaria 2008. Servicio Andaluz de Salud. Sevilla, 2008. Disponible en &lt;<a target="_blank" href="http://www.sas.junta-andalucia.es/principal/documentosAcc.asp?pagina=gr_cartera2008">http://www.sas.junta-andalucia.es/principal/documentosAcc.asp?pagina=gr_cartera2008</a>&gt; &#091;Consultado el 12.12.2008&#093;.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2683289&pid=S1132-1296200900030001500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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