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<institution><![CDATA[,Grupo de Investigación en Historia y Pensamiento Enfermero Agora (GHIPEA)  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p><a name="top"></a><font face="Verdana" size="2"><b>MISCELÁNEA</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>LA MIRADA</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b><b>La muerte de los &aacute;ngeles</b></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Death of Angels</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">Ana Bel&eacute;n<i> </i>Rodr&iacute;guez Feij&oacute;o</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Diplomada en enfermer&iacute;a. PAC de Ourense. Grupo de Investigaci&oacute;n en Historia y Pensamiento Enfermero "Agora" (GHIPEA). Ourense, Espa&ntilde;a</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#back">Dirección para correspondencia</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><img border="0" src="/img/revistas/index/v19n2-3/mirada_f1.jpg" width="600" height="379"></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Fotografía: Ourense, Espa&ntilde;a, febrero de 1956    <br> 9x12 cm. Blanco y negro    <br> Autor desconocido</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">La fotograf&iacute;a que nos ocupa presenta una imagen que posiblemente nos genere una serie de preguntas y curiosidades que en alg&uacute;n caso podremos solventar al conocer m&aacute;s detalles de todo lo que la rodea, llam&eacute;mosle situaci&oacute;n, &eacute;poca, lugar, etc. La fotograf&iacute;a data del 4 de febrero de 1956, fue realizada en una vivienda familiar en un pueblecito ourensano perteneciente a la Galicia profunda.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">A primera vista lo que m&aacute;s nos llama la atenci&oacute;n es la presencia de dos beb&eacute;s, ambos en un mismo ata&uacute;d, que se corresponde con sus tama&ntilde;os. Sus caracter&iacute;sticas: tama&ntilde;o, aspecto facial y craneal, presencia de abundante pelo, delatan su corta edad, haci&eacute;ndonos pensar en reci&eacute;n nacidos. El peque&ntilde;o ata&uacute;d blanco simboliza la pureza e inocencia de sus ocupantes, cualidades que se ven m&aacute;s reforzadas al estar rodados por plantas y flores; el habitual rosario que muchos difuntos portan entre sus manos, en este caso se sustituye por una flor. El ata&uacute;d se encuentra apoyado sobre lo que parece una mesa cubierta por un mantel de color blanco a modo de los usados en la iglesia.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la Galicia de los a&ntilde;os 50, con sus costumbres, tradiciones, supersticiones…, el fotografiar a los familiares fallecidos era lo habitual, posiblemente en un intento de oponerse a la ruptura f&iacute;sica que supone la muerte. Tambi&eacute;n era com&uacute;n que el velatorio se realizase en el propio domicilio del finado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Esta fotograf&iacute;a es la imagen manifiesta del final fat&iacute;dico de un embarazo a la edad gestacional de 32 semanas. La parturienta, una mujer de 21 a&ntilde;os, casada hac&iacute;a tan s&oacute;lo 9 meses, trabajadora del campo, recuerda hoy en d&iacute;a ese momento de su vida con cierto grado de tristeza y al mismo tiempo con una incredulidad originada por la comparaci&oacute;n que establece con la actualidad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Relata c&oacute;mo empez&oacute; a tener sospechas de embarazo al ver que ten&iacute;a una "falta", sospechas que confirm&oacute; cuando a los pocos d&iacute;as asistiendo a misa, se mare&oacute; debido al olor desprendido por la cera de las velas al quemarse (las viejas del lugar siempre dec&iacute;an que era signo inequ&iacute;voco de pre&ntilde;ez). Con el paso de las semanas su barriga se iba agrandando cada vez m&aacute;s, en aquellos a&ntilde;os nadie hac&iacute;a ning&uacute;n control del embarazo. Su vida cotidiana transcurr&iacute;a igual que siempre, ten&iacute;a que ocuparse de las faenas del campo y del hogar, si bien es cierto que en las &uacute;ltimas semanas antes del parto, sus actividades se ve&iacute;an limitadas forzosamente por el tama&ntilde;o de su abdomen, ve&iacute;a como la piel parec&iacute;a no dar m&aacute;s de si y pensaba como se las arreglar&iacute;a para seguir trabajando.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la madrugada del 2 al 3 de febrero de 1956, comenz&oacute; a tener unos dolores de vientre raros, adem&aacute;s le parec&iacute;a que no daba retenido la orina ya que se estaba "mojando". Al principio descart&oacute; el parto porque seg&uacute;n sus cuentas a&uacute;n le faltaban sobre dos meses de gestaci&oacute;n, pero a medida que los dolores iban aumentando comprendi&oacute; que hab&iacute;a llegado la hora.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ya hab&iacute;a amanecido cuando avis&oacute; a su marido para que fuese a buscar a la partera del pueblo. Mientras tanto, a aquellos horribles dolores, ahora se le un&iacute;an unas ganas incontenibles de empujar, no ten&iacute;a descanso, era incapaz de estar en cama; en uno de esos intentos de conseguir una posici&oacute;n de alivio, prob&oacute; a ponerse en cuclillas agarr&aacute;ndose a la cama, y de repente not&oacute; como algo ca&iacute;a al suelo, era el beb&eacute;; en ese momento lleg&oacute; la partera, justo a tiempo para recoger al ni&ntilde;o, atar el ombligo, limpiarlo un poco y arroparlo. Con el nerviosismo del momento, la partera se olvid&oacute; de atar el cord&oacute;n proveniente de la madre, y "fue la suerte" que al acostarla, el extremo distal del cord&oacute;n quedase aprisionado y se produjera una hemostasia natural. Pero el dolor no ced&iacute;a, era insoportable, la partera pronto se dio cuenta de que algo no iba bien, por eso decidi&oacute; que deb&iacute;a ser vista por un m&eacute;dico. Sali&oacute; el compungido padre, en su caballo, en busca de un m&eacute;dico, al que consigui&oacute; ya entrado el mediod&iacute;a; al explorar a la paciente lo primero que dijo fue: "aqu&iacute; hay otro". Acord&oacute; con el marido que si a la ma&ntilde;ana siguiente el ni&ntilde;o no hab&iacute;a nacido, vendr&iacute;a &eacute;l para sac&aacute;rselo. Tambi&eacute;n les dijo que los ni&ntilde;os no sobrevivir&iacute;an debido a su prematuridad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Mientras tanto las ancianas de la familia se ocupaban de mantener caliente y alimentar al primer beb&eacute;, esto &uacute;ltimo lo hac&iacute;an mojando una peque&ntilde;a tela de lino enrollada en caldo de gallina con az&uacute;car, y se la aproximaban a los labios del neonato para tratar de provocar su succi&oacute;n. El beb&eacute;, aunque f&iacute;sicamente ten&iacute;a un aspecto aceptable, incluso se puede decir que estaba "gordito", ten&iacute;a una respiraci&oacute;n dificultosa que a medida que pasaban las horas empeoraba, esto sumado a las previsiones realizadas por el m&eacute;dico, llev&oacute; a la familia a tomar la decisi&oacute;n de que deb&iacute;a de ser llevado a bautizar a la iglesia y as&iacute; se hizo al atardecer.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La madre sigui&oacute; con su interminable pelea, hasta que por fin durante la madrugada consigui&oacute; parir al segundo ni&ntilde;o; al contrario de su hermano, &eacute;ste a penas llor&oacute;, el aspecto f&iacute;sico era m&aacute;s d&eacute;bil, m&aacute;s delgado, su respiraci&oacute;n era tan superficial que casi no se apreciaba, a las 2-3 horas de su nacimiento, falleci&oacute;, s&oacute;lo dio tiempo a rociarlo en casa con agua bendita. A la ma&ntilde;ana siguiente lo acompa&ntilde;&oacute; en tan fatal destino su hermano mayor.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Comenta la madre que fue un duro golpe, tanto f&iacute;sica como psicol&oacute;gicamente, pero la recuperaci&oacute;n fue r&aacute;pida, ten&iacute;a que ser r&aacute;pida, hab&iacute;a mucho trabajo que hacer para poder seguir teniendo alimentos que llevarse a la boca, y si Dios lo quer&iacute;a ya vendr&iacute;an m&aacute;s hijos, aunque no dejaba de pensar que el cielo ten&iacute;a dos angelitos m&aacute;s.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b><a name="back"></a><a href="#top"><img src="/img/revistas/index/v19n2-3/seta.gif" border="0"></a>Dirección para correspondencia:</b>    <br>R&uacute;a do Ensino    <br>11-3<sup>o</sup>D,    <br>32002 A Valenz&aacute;-Barbad&aacute;s (Ourense), Espa&ntilde;a    <br> <a href="mailto:caranabel@hotmail.com">caranabel@hotmail.com</a></font></p>      ]]></body>
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