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<institution><![CDATA[,Universidad de Granada Facultad de Ciencias de la Salud ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><b>BIBLIOGR&Aacute;FICA</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>ELUCIDARIO</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>D&iacute;a E: merced a la lengua que nos une</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Day E: through the language that unites us</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Manuel Amezcua</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Fundaci&oacute;n Index. Granada, Espa&ntilde;a.    <br> Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Granada, Espa&ntilde;a.  <a href="mailto:mamezcuam@ugr.es">mamezcuam@ugr.es</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2"><i>"As&iacute; tuvieron por cierto y averiguado que todos los caballeros andantes, de que tantos libros est&aacute;n llenos y atestados, llevaban bien herradas las bolsas, por lo que pudiese sucederles, y que as&iacute; mismo llevaban camisas y una arqueta peque&ntilde;a llena de ung&uuml;entos para curar las heridas que receb&iacute;an, porque no todas veces en los campos y desiertos donde se combat&iacute;an y sal&iacute;an heridos hab&iacute;a quien los curase, si ya no era que ten&iacute;an un sabio encantador amigo, que luego los socorr&iacute;a, trayendo por el aire en alguna nube alguna doncella o enano con alguna redoma de agua de tal virtud, que en gustando alguna gota della luego al punto quedaban sanos de sus llagas y heridas, como si mal alguno hubiesen tenido; m&aacute;s que en tanto que esto no hubiese, tuvieron los pasados caballeros por cosa acertada que sus escuderos fuesen prove&iacute;dos de dineros y de otras cosas necesarias, como eran hilas y ung&uuml;entos para curarse".</i></font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">Miguel de Cervantes. <i>El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha</i>. Madrid, 1605. Libro I, cap. 3.</font></p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Esto ocurri&oacute; un s&aacute;bado tan luminoso como el de una primavera en Andaluc&iacute;a, mientras admiraba las olorosas cebollas cultivadas en las riveras de la laguna de Tota, en la altiplanicie boyacense. El prof. Lu&iacute;s Barreto, que por entonces era responsable de relaciones internacionales de la Universidad Tecnol&oacute;gica y Pedag&oacute;gica de Colombia, solicitaba a una anciana campesina que vend&iacute;a en el mercado semanal: "reg&aacute;leme sumerc&eacute; un manojito para aderezar el sancocho". En una misma frase aparecieron una palabra totalmente desconocida para m&iacute; (sancocho), que designa la sopa que tal vez m&aacute;s versiones ofrece en Am&eacute;rica Latina, y una expresi&oacute;n que solo conoc&iacute;a de leer a Cervantes, Lope o Calder&oacute;n: su merced.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Toda una sorpresa, comprobar el uso vivo de palabras que pensaba reposaban en el camposanto de los cl&aacute;sicos. Por ello, cuando el Instituto Cervantes nos invita en la lluvia de palabras del d&iacute;a del espa&ntilde;ol a identificar las que consideramos m&aacute;s bellas del idioma, se me ocurre proponer &eacute;sta: merced.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">MERCED, porque en su significado recto se asocia con otras palabras tan bellas como premio, d&aacute;diva, beneficio, voluntad, gracia, misericordia o perd&oacute;n. Porque su plural se convierte en nombre de mujer. Porque en su acepci&oacute;n religiosa dio lugar a una congregaci&oacute;n de gentes dedicadas a devolver la libertad a las personas cautivas. Y porque sabemos que a&uacute;n se usa, al menos entre el campesinado de Boyac&aacute;, para tratar con cortes&iacute;a a aquellos que no tienen t&iacute;tulo o grado por donde se les debieran otros tratamientos superiores.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El D&iacute;a E, como se le ha llamado a la fiesta de todos los que hablamos espa&ntilde;ol, es una iniciativa promovida en 2009 por el Instituto Cervantes, celebr&aacute;ndose en el s&aacute;bado m&aacute;s cercano al solsticio de verano. ¿En qu&eacute; se fundamenta tal celebraci&oacute;n? Los siguientes datos son altamente elocuentes: el espa&ntilde;ol es la segunda lengua de comunicaci&oacute;n internacional, siendo idioma oficial en 21 pa&iacute;ses, contando con un total de 441 millones de hispanohablantes. Se estima que en tres generaciones el 10% de la poblaci&oacute;n mundial podr&aacute; comunicarse en espa&ntilde;ol, y que ser&aacute; Estados Unidos el primer pa&iacute;s hispanohablante del mundo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">El D&iacute;a E viene activando actos culturales en todo el mundo, y la Fundaci&oacute;n Index no pod&iacute;a permanecer al margen de este movimiento cultural, no en balde, entre sus postulados reconoce expresamente que "Se parte del reconocimiento de la validez del espa&ntilde;ol y otros idiomas aut&oacute;ctonos para la expresi&oacute;n cient&iacute;fica y reivindica su potencialidad para generar conocimiento propio y universalmente v&aacute;lido, adoptando una posici&oacute;n cr&iacute;tica ante la hegemon&iacute;a excluyente de otras &aacute;reas ling&uuml;&iacute;sticas y geogr&aacute;ficas". En unos tiempos en que una parte importante de los cient&iacute;ficos hispanohablantes, agencias de investigaci&oacute;n y gestores del conocimiento dan la espalda a su lengua vern&aacute;cula, en favor del idioma en que se expresa el capital, es obligado hacer al menos una parada para contribuir al homenaje universal al espa&ntilde;ol. Y lo haremos leyendo a aquellos que m&aacute;s y mejor lo utilizaron, hasta hacerlo inmortal.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La propuesta que lanzamos en el D&iacute;a E a todos los hispanohablantes que son a la vez simpatizantes y colaboradores de la Fundaci&oacute;n Index es que durante los pr&oacute;ximos d&iacute;as lean un pasaje del espa&ntilde;ol escrito m&aacute;s bello que conozcan, de su autor o autora favoritos, si es que lo tiene, sea en prosa o verso, en texto literario o intelectual, da igual, con tal que sirva para estimular un leve pensamiento sobre el valor y la belleza de la lengua que nos une. Y luego pensemos por un momento en la importancia del lenguaje, el que se ve porque est&aacute; escrito y el que se oye cuando lo hablamos, y en c&oacute;mo utilizamos las palabras para organizar nuestros pensamientos, para construir realidades m&aacute;s all&aacute; de nuestras sensaciones, y poder as&iacute; compartirlas con otros. Y c&oacute;mo de todo ello surge el conocimiento.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Si alguno anda con falta de tiempo, en el Elucidario de este n&uacute;mero le dejamos un breve texto en el que regocijarse, procedente de la obra cumbre de la literatura espa&ntilde;ola. El pasaje nos narra c&oacute;mo antes de hacerle de la orden de caballer&iacute;a en la venta, el caballero de la triste figura da cuenta del equipaje que hab&iacute;an de llevar los caballeros andantes, donde no han de faltar bastimentos para curarse las heridas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Si el espa&ntilde;ol ha conseguido once premios Nobel en literatura, confiemos en que lograr&aacute; tambi&eacute;n conquistar el espacio que le corresponde en el mundo del conocimiento cient&iacute;fico, para mayor beneficio de la propia ciencia, de los cient&iacute;ficos y de los ciudadanos.</font></p>      ]]></body>
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