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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento del dolor neuropático: ¿Hemos dado un paso adelante?]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Clínica Sagrada Familia Unidad de Dolor Neuropático ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size=5><b>EDITORIAL</b></font></p> <hr color="#000000">     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font size=5><i>Tratamiento del dolor neurop&aacute;tico. ¿Hemos dado un paso adelante?</i></font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>En el a&ntilde;o 2002 escrib&iacute; una editorial titulada <i>"Tratamiento del Dolor Neurop&aacute;tico. Es necesario un paso adelante"</i> (1). Llevamos a&ntilde;os de estudio de los mecanismos fisiopatol&oacute;gicos del dolor neurop&aacute;tico y podemos decir, sin equivocarnos, que hemos realizado avances significativos en su comprensi&oacute;n. Adem&aacute;s, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han aparecido estudios adecuadamente aleatorizados y controlados con placebo estudiando el efecto de nuevos f&aacute;rmacos supuestamente eficaces en el dolor neurop&aacute;tico. Pero, ¿hemos dado ya ese paso adelante? Se ha pasado de una sensaci&oacute;n de impotencia a una sensaci&oacute;n de euforia en la resoluci&oacute;n del problema del dolor neurop&aacute;tico. Ambas alejadas, desde mi punto de vista, de lo que el an&aacute;lisis riguroso de la realidad de entonces y la de ahora nos permitir&iacute;a concluir. Ni la comprensi&oacute;n de los mecanismos del dolor neurop&aacute;tico era entonces tan pobre, ni los resultados de los nuevos estudios de ahora son tan brillantes.</p>     <p>Head, Davies y Trotter, Boring, Forster y alg&uacute;n otro investigador de finales del siglo XIX y principios del XX nos dejaron descripciones magn&iacute;ficas de la expresi&oacute;n cl&iacute;nica del dolor en casos de lesiones de nervio perif&eacute;rico, en ocasiones autoinflingidas. Sus aportaciones a los posibles mecanismos de los distintos fen&oacute;menos positivos que constituyen el dolor neurop&aacute;tico son a&uacute;n vigentes. Es una pena que las actuales limitaciones de b&uacute;squeda bibliogr&aacute;fica, sobre todo la restricci&oacute;n del sistema Medline a documentos posteriores al a&ntilde;o 1965, no nos permita disponer del bagaje cient&iacute;fico de tantos a&ntilde;os de investigaci&oacute;n en el dolor de origen neurop&aacute;tico. Leer, entender, y asumir lo que otros ya han hecho con anterioridad, es la base para el avance en cualquier disciplina. ¿Hemos superado el estancamiento en la descripci&oacute;n cl&iacute;nica de los distintos componentes del dolor neurop&aacute;tico? Rotundamente, no. Se requiere un esfuerzo adicional por parte de los cl&iacute;nicos en la descripci&oacute;n detallada de los s&iacute;ntomas y signos presentes en grupos de pacientes. No sabemos aun, por ejemplo, qu&eacute; es m&aacute;s importante en nuestros pacientes, si los s&iacute;ntomas espont&aacute;neos o los provocados, de qu&eacute; manera se combinan, o si conforman patrones estereotipados de presentaci&oacute;n.</p>    <p> Por otra parte, a pesar de los estudios (2,3) aparecidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el an&aacute;lisis sistem&aacute;tico de los mismos evidencia que los NNT (<i>&quot;number-needed-to-treat&quot;</i>) y las reducciones en el grado de dolor siguen siendo modestas (4). En la excelente revisi&oacute;n de Vidal Mart&iacute;nez y cols. (5) se pone claramente en evidencia que, efectivamente, disponemos de tratamientos seguros, como es el caso de la gabapentina en el tratamiento del dolor neurop&aacute;tico secundario a polineuropat&iacute;a axonal de causa diab&eacute;tica. Sin embargo, a&uacute;n est&aacute; por ser demostrado de forma concluyente que este nuevo tratamiento sea m&aacute;s eficaz que otras opciones de uso ya casi hist&oacute;rico, en este caso la amitriptilina.</p>    <p> Como apuntaba al inicio de esta reflexi&oacute;n, dos pasos siguen siendo necesarios para el avance definitivo de este campo de la Medicina. El primer paso es la implicaci&oacute;n definitiva, por nuestra parte, en la descripci&oacute;n detallada de los s&iacute;ntomas que nuestros pacientes presentan. Es necesaria a&uacute;n la descripci&oacute;n fenomenol&oacute;gica del dolor neurop&aacute;tico. No s&oacute;lo no todo est&aacute; dicho ya, sino que mucho aun est&aacute; por decir. ¿Cu&aacute;l es la proporci&oacute;n de nuestros pacientes que presentan cualquiera de los siguientes fen&oacute;menos?: dolor espont&aacute;neo urente, dolor espont&aacute;neo disest&eacute;sico, dolor espont&aacute;neo opresivo profundo, alodinia mec&aacute;nica din&aacute;mica, alodinia mec&aacute;nica est&aacute;tica, hiperalgesia mec&aacute;nica, alodinia al calor, hiperalgesia al calor, alodinia al fr&iacute;o, hiperalgesia al fr&iacute;o, disestesias evocadas por tacto, parestesias evocadas por tacto, signo de Tinel que provoca hormigueo, signo de Tinel que provoca dolor urente, dolor referido, distorsi&oacute;n de la cualidad de la sensaci&oacute;n evocada, sumaci&oacute;n temporal anormal del dolor, expansi&oacute;n extraterritorial de s&iacute;ntomas, etc. El segundo paso es la necesidad de una cr&iacute;tica constructiva de los resultados de los estudios con nuevos f&aacute;rmacos para el dolor neurop&aacute;tico, s&oacute;lo as&iacute; podremos utilizarlos con racionalidad, sin adscripciones entusiastas pero poco cient&iacute;ficas a la &uacute;ltima terapia aparecida como definitiva. Con esta actitud podremos seguir forzando a la industria a buscar nuevos y mejores tratamientos para el alivio de esta terrible causa de sufrimiento humano.</p>      <p align="right">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>J. Serra</b></p>     <p align="right">Unidad de Dolor Neurop&aacute;tico.    <br> Cl&iacute;nica Sagrada Familia. Barcelona</p>      <p>&nbsp;</p>     <p><b>BIBLIOGRAFÍA</b></p>     <p>1. Serra J. Tratamiento del dolor neurop&aacute;tico. Es necesario un paso adelante. Rev Soc Esp Dolor 2002; 9: 59-60.</p>    <p>2. Backonja MM, Serra J. Pharmacologic management part 1: better-studied neuropathic pain diseases. Pain Med 2004; 5: S28-47.</p>    <p>3. Backonja MM, Serra J. Pharmacologic management part 2: lesser-studied neuropathic pain diseases. Pain Med 2004; 5: S48-59.</p>    <p>4. McQuay HJ. Neuropathic pain: evidence matters. Eur J Pain 2002; 6: 11-8.</p>    <p>5. Vidal Mart&iacute;nez MA, Mart&iacute;nez Fern&aacute;ndez E, Mart&iacute;nez V&aacute;zquez de Castro J, Torres LM. Neuropat&iacute;a diab&eacute;tica. Eficacia de la amitriptilina y de la gabapentina. Rev Soc Esp Dolor 2004; 11: 490-504.</p>      ]]></body>
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