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<institution><![CDATA[,Hospital Universitario Puerta del Mar Servicio de Anestesiología y Unidad de Dolor Unidad de Dolor]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size=5><b>EDITORIAL</b></font></p> <hr color="#000000">     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font size=5><i>Debemos hacer mucho m&aacute;s</i></font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>Mediante este editorial, proponemos abrir un debate sobre la intolerable paradoja que representa el incuestionable y continuo reforzamiento del tratamiento conservador del dolor y la infrautilizaci&oacute;n que se hace, de este inmenso arsenal terap&eacute;utico, fuera de las cl&iacute;nicas del dolor, con el inevitable y dram&aacute;tico corolario de la alta incidencia de dolor cr&oacute;nico severo (especialmente no oncol&oacute;gico), infratratado y las dram&aacute;ticas consecuencia que ello conlleva.</p>     <p>Aunque aceptemos una cierta variabilidad, derivada de factores locales o regionales, si algo nos queda meridianamente claro, cada vez que convivimos con compa&ntilde;eros de otros pa&iacute;ses o participamos en foros internacionales, es que progresivamente, la "aldea global" en la que vivimos, diluye esas diferencias, hasta el punto de que podemos afirmar que en general, padecemos problemas muy similares, y en concreto en el campo que nos ocupa: el tratamiento del dolor, la falta de un adecuado entrenamiento del personal sanitario en el tratamiento del dolor y especialmente, una ancestral opiofobia, tan profundamente arraigada en la sociedad que conduce a la infrautilizaci&oacute;n de los analg&eacute;sicos opioides y sobre todo del arma m&aacute;s poderosa de que disponemos para el control del dolor: los opioides mayores.</p>     <p>Por si alguien albergara dudas respecto a lo expuesto, resulta de obligada referencia la macroencuesta sobre dolor cr&oacute;nico no oncol&oacute;gico (46.000 personas de los 16 pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados de Europa), realizada a finales del a&ntilde;o 2003 y que con el nombre de <i> "Pain in Europe&quot;</i>, se nos dio a conocer a principios del 2004. Se&ntilde;alemos algunos datos suficientemente elocuentes, respecto a la magnitud del problema:</p>     <p> -Un 20% de los europeos, sufre un dolor cr&oacute;nico no oncol&oacute;gico, intenso (VAS superior a 5), desde hace una media de 7 a&ntilde;os. Un 21%, de estos pacientes, dice padecer dolor cr&oacute;nico desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os.</p>    <p> -Un tercio de los pacientes padecen un dolor continuo: 24 horas al d&iacute;a, durante los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o. Tras Holanda (62%), Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s que presenta una mayor incidencia (61%) de este tipo de dolor.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> -Uno de cada seis pacientes reconoce haber deseado morir por la intensidad del dolor que sufren.</p>    <p> -Dos tercios de los pacientes manifiestan que el tratamiento que reciben no controla su dolor.</p>    <p> -<i>Se tard&oacute; en recibir un tratamiento adecuado, una media de dos a&ntilde;os</i>. La mayor demora se registr&oacute; en Espa&ntilde;a, que es tambi&eacute;n donde se constat&oacute; una mayor incidencia de depresi&oacute;n asociada.</p>    <p> -S&oacute;lo un 23% tuvo acceso a una Unidad Especializada en el tratamiento del dolor y un min&uacute;sculo 10% reconoce haber sido sometido a escalas de medici&oacute;n del dolor.</p>    <p> Pero la gravedad de la situaci&oacute;n se evidencia a&uacute;n m&aacute;s, cuando repasamos los tratamientos prescritos:</p>    <p> -Un 63% de los pacientes s&oacute;lo reciben AINE y/o paracetamol.</p>    <p> -Un 24% son tratados con opioides d&eacute;biles.</p>    <p> -<i>S&oacute;lo un 11% reciben opioides potentes</i> (a nadie sorprender&aacute; que "los &uacute;ltimos de la fila", en tasa de prescripci&oacute;n de opioides mayores, seamos Espa&ntilde;a e Italia).</p>    <p> Nos parece importante recordar que los "escandalosos" datos expuestos, provienen de la Europa m&aacute;s desarrollada (Reino Unido, Espa&ntilde;a, Dinamarca, Irlanda, Francia, Polonia, Holanda, Suiza, Alemania, Suecia, B&eacute;lgica, Austria, Italia, Noruega, Finlandia e Israel).</p>    <p> Como dec&iacute;amos al principio, resulta intolerable que, mientras el continuo reforzamiento del arsenal farmacol&oacute;gico posibilita el que la mayor&iacute;a de los pacientes que atendemos en Cl&iacute;nica del Dolor se encuentren controlados sin necesidad de t&eacute;cnicas especializadas, fuera de nuestro &aacute;mbito, la insignificante utilizaci&oacute;n de los analg&eacute;sicos opioides conduzca a una situaci&oacute;n similar a la que se deduce de los datos suministrados por <i> Pain in Europe</i>.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Nosotros realizamos an&aacute;lisis peri&oacute;dicos del perfil de prescripci&oacute;n en nuestra Unidad de Tratamiento del Dolor, de ah&iacute; proceden los datos expuestos sobre la prevalencia actual de los tratamientos conservadores (hasta hace 5 a&ntilde;os realiz&aacute;bamos mayoritariamente t&eacute;cnicas invasivas, hoy en d&iacute;a, estas s&oacute;lo suponen un 23% de nuestras consultas). Sin embargo, en el an&aacute;lisis de los tratamientos que reciben los pacientes <i> antes de acceder a nuestra Unidad</i>, la penosa realidad permanece inmutable: nuestro paciente t&iacute;pico es mayoritariamente mujer (68%), mayor de 60 a&ntilde;os, con un dolor de etiolog&iacute;a no oncol&oacute;gica (86,4%), gran intensidad (VAS &gt; 8), de m&aacute;s 6 meses de evoluci&oacute;n y que viene tratado con AINE (72%), frecuentemente infradosificados y/o asociados entre s&iacute;, s&oacute;lo un 21% se beneficia de un tratamiento con opioides menores y un rid&iacute;culo 7% recibe opioides mayores.</p>    <p> Pero lo m&aacute;s llamativo, es que tal situaci&oacute;n es pr&aacute;cticamente invariable: en los &uacute;ltimos 8 a&ntilde;os, s&oacute;lo cabe destacar que tramadol ha desplazado, hasta casi sustituirla, a la code&iacute;na, como opioide menor m&aacute;s prescrito y que los opioides mayores han pasado de un 5 a un 7%, y que los escasos pacientes que hace 8 a&ntilde;os nos llegaban con morfina de liberaci&oacute;n sostenida, hoy nos llegan mayoritariamente con parches transcut&aacute;neos.</p>    <p> Si esto es as&iacute; y no var&iacute;a desde hace muchos a&ntilde;os, seamos consecuentes y reconozcamos que los cientos de cursos y seminarios, dirigidos a m&eacute;dicos de familia y especialistas, no proporcionan los resultados esperados&hellip;<i>ergo</i> estamos utilizando una estrategia inadecuada: <i> debemos hacer mucho m&aacute;s</i>.</p>    <p> Desde estas p&aacute;ginas reclamamos una reflexi&oacute;n del conjunto de los que nos dedicamos al tratamiento del dolor, de la que emanen una serie de propuestas que alumbren una estrategia m&aacute;s adecuada.</p>    <p> A tal fin, iniciamos el debate con una serie de propuestas concretas:</p>     <p><b>En el &aacute;mbito nacional y supranacional</b></p>     <p>1. <i>Informar y comprometer a nuestros representantes pol&iacute;ticos</i>. Exposici&oacute;n adecuada de la magnitud del problema y exigirles su compromiso para arbitrar medidas tendentes a su soluci&oacute;n.</p>    <p> 2. <i>Disminuir/abolir las trabas administrativas</i>. Eliminaci&oacute;n de la receta de estupefacientes o al menos su sustituci&oacute;n por otro mecanismo de control que entorpezca menos la prescripci&oacute;n de opioides mayores. </p>    <p> 3. <i>Demandar la creaci&oacute;n de un mayor n&uacute;mero de Cl&iacute;nicas del Dolor</i>. Muchos de nuestros pacientes tienen que desplazarse desde 150 km, para acceder a nuestras unidades. Existen n&uacute;cleos poblacionales de m&aacute;s de 300.000 habitantes sin una Cl&iacute;nica del Dolor cercana.</p>    <p> 4. <i>Mejorar la docencia universitaria en el tratamiento del dolor. </i>Es evidente, que las promociones actuales acaban sus estudios de Medicina con un grado equivalente de ignorancia respecto al tratamiento del dolor, al que padecimos nosotros.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 5. <i>Informar a la ciudadan&iacute;a</i> de que el derecho a la salud, que recoge nuestra Constituci&oacute;n, conlleva inequ&iacute;vocamente el de recibir un adecuado alivio del dolor y alertar de la gravedad de la situaci&oacute;n actual.</p>     <p><b>En el &aacute;mbito local</b></p>     <p>1. <i>Perseverar con los programas de formaci&oacute;n/actualizaci&oacute;n en tratamiento del dolor.</i> Tanto en el &aacute;mbito de la Medicina Primaria como en la hospitalaria.</p>    <p> 2. <i>Fomentar periodos de rotaci&oacute;n de los MIR de otras especialidades por la Cl&iacute;nica del Dolor.</i> En la actualidad, s&oacute;lo los m&eacute;dicos de familia y reumat&oacute;logos, realizan un m&iacute;nimo rotatorio por nuestra Unidad. Entendemos que tales rotatorios deber&iacute;an ampliarse, en el tiempo y abarcar a otras muchas especialidades, muy relacionadas con el tratamiento del dolor, (Oncolog&iacute;a, Neumolog&iacute;a, Medicina Interna, Cirug&iacute;a Vascular, etc.). Deber&iacute;amos realizar gestiones a nivel de las Comisiones de Docencia de cada hospital, tendentes a solucionar este problema.</p>    <p> 3. <i>Establecer Comisiones intrahospitalarias interespecialidades para el tratamiento del dolor.</i> M&aacute;s de veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de iniciada su singladura, todav&iacute;a hay especialistas en nuestro propio hospital que piensan, que la Cl&iacute;nica del Dolor "es un sitio donde atiborran de morfina a los pacientes oncol&oacute;gicos, para fallecer entre la inconsciencia y el delirio".</p>    <p> 4. <i>Potenciar la coordinaci&oacute;n con la Medicina Primaria.</i> Ser&iacute;an muchas las medidas a proponer encaminadas a tal fin; pero lo m&aacute;s importante ser&iacute;a convencer a la propia Administraci&oacute;n Sanitaria, de que esto es necesario: hemos vivido la triste experiencia de que tras formar durante meses a m&eacute;dicos de familia, luego, las mismas autoridades que permitieron sus rotatorios no les proporcionaron los medios m&iacute;nimos para ejercer la importante funci&oacute;n complementaria para la que fueron entrenados.</p>    <p> Somos plenamente conscientes de la audacia potencial de nuestros planteamientos (algunos los calificar&aacute;n de inequ&iacute;vocamente osados) y que tras una sucinta presentaci&oacute;n guardamos nuestros mejores argumentos para los que quieran debatirlos en este foro (nuestra revista), ya que lo &uacute;nico que nos anima es encontrar v&iacute;as de soluci&oacute;n a la grave problem&aacute;tica aqu&iacute; expuesta.</p>     <p align="right">     <br> <b>F. Collado y L. M. Torres</b></p>     <p align="right"> Unidad de Dolor. Servicio de Anestesiolog&iacute;a y Unidad de Dolor    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Hospital Universitario Puerta del Mar. C&aacute;diz</p>      ]]></body>
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