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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Pueden sustituir los bloqueos periféricos de la extremidad inferior a los bloqueos espinales?]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Consorcio Hospital General Universitario de Valencia Servicio de Anestesia, Reanimación y Terapéutica del Dolor ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size=5><b>EDITORIAL</b></font> </p> <hr color="#000000">     <p>&nbsp;</p>     <p><font size=5><i><b>¿Pueden sustituir los bloqueos perif&eacute;ricos de la extremidad inferior a los bloqueos espinales?</b></i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>El plexo lumbar y el plexo sacro son responsables de la inervaci&oacute;n sensitiva y motora del miembro inferior. Los bloqueos perif&eacute;ricos del miembro inferior pueden utilizarse como t&eacute;cnica &uacute;nica, combinada con anestesia general o subaracnoidea, para realizar cirug&iacute;a de cadera, rodilla, tobillo y pie y para el control del dolor tanto pre como postoperatorio. Los bloqueos perif&eacute;ricos continuos permiten nuevas f&oacute;rmulas de analgesia postoperatoria como alternativa a la analgesia epidural postoperatoria.</p>     <p>El anestesi&oacute;logo est&aacute; obligado a tomar decisiones para ofrecer la mejor de las opciones anest&eacute;sicas al paciente, y para ello debe integrar la evidencia cient&iacute;fica y la experiencia. Los bloqueos perif&eacute;ricos del miembro inferior se emplean con escasa frecuencia por los anestesi&oacute;logos (1), a pesar del creciente inter&eacute;s en la utilizaci&oacute;n de estas t&eacute;cnicas. Esto lo demuestra el aumento del n&uacute;mero de publicaciones y comunicaciones en reuniones y congresos sobre los diferentes matices de los bloqueos perif&eacute;ricos de la extremidad inferior, tanto para la anestesia quir&uacute;rgica como para la analgesia pre y postoperatoria.</p>     <p>En la encuesta epidemiol&oacute;gica realizada en Catalu&ntilde;a en el a&ntilde;o 2003 (2), los bloqueos de plexos y tronculares perif&eacute;ricos representan alrededor del 11% de las anestesias realizadas frente al 31% publicado en Francia (3). El inter&eacute;s por los bloqueos perif&eacute;ricos del miembro inferior se extiende por toda Espa&ntilde;a, a juzgar por el origen de las comunicaciones presentadas en el XXVII Congreso de la SEDAR, donde aproximadamente el 20% de las comunicaciones del &Aacute;rea tem&aacute;tica de anestesia regional muestran las aplicaciones de los bloqueos perif&eacute;ricos en el miembro inferior. Este incremento manifiesta el creciente inter&eacute;s en el conocimiento y desarrollo de las diferentes t&eacute;cnicas y abordajes de los bloqueos del miembro inferior. </p>     <p>Dada la necesidad de conocer la utilizaci&oacute;n real de los bloqueos perif&eacute;ricos en Espa&ntilde;a, se ha propuesto realizar una encuesta de &aacute;mbito nacional a trav&eacute;s de la p&aacute;gina web de la ESRA-Espa&ntilde;a (<a href="http://www.esra-spain.org/" target="_blank">http://www.esra-spain.org/)</a> para cuantificar, entre otros aspectos: el porcentaje de empleo de los bloqueos perif&eacute;ricos, la cartera de tipos de bloqueos realizada habitualmente en cada servicio, el tipo de cirug&iacute;as en los que se han empleado, la finalidad (anestesia quir&uacute;rgica o analgesia postoperatoria), y con una atenci&oacute;n especial a las complicaciones, cirug&iacute;a ambulatoria y anestesia pedi&aacute;trica.</p>     <p>Para la realizaci&oacute;n t&eacute;cnica de los bloqueos perif&eacute;ricos es necesaria la comprensi&oacute;n espacial del trayecto anat&oacute;mico de los nervios y de sus relaciones con huesos, m&uacute;sculos, vasos y estructuras cut&aacute;neas, la respuesta segmentaria a los diferentes bloqueos complementarios, la correlaci&oacute;n con la neuroestimulaci&oacute;n y con las t&eacute;cnicas de imagen, y el conocimiento de las complicaciones y su tratamiento.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El plexo lumbar discurre entre el m&uacute;sculo iliaco y el psoas. Tras su salida de los agujeros de conjunci&oacute;n, los ramos del plexo lumbar se distribuyen en el interior del m&uacute;sculo psoas para formar los nervios crural, femorocut&aacute;neo y obturador. El compartimento del psoas se contin&uacute;a con los agujeros intervertebrales de L4 y L5, raz&oacute;n por la que los anest&eacute;sicos locales o los cat&eacute;teres pueden alcanzar el espacio epidural (4). Las ra&iacute;ces nerviosas est&aacute;n rodeadas por una extensi&oacute;n dural que se prolonga unos cent&iacute;metros hacia fuera de los agujeros intervertebrales (5), lo cual explica en parte la posibilidad de que los anest&eacute;sicos locales puedan alcanzar el espacio subaracnoideo. El plexo lumbar es adyacente al retroperitoneo y la cavidad peritoneal, y el polo renal inferior desciende hasta el nivel de L3 o hasta L3-4 durante la inspiraci&oacute;n profunda. </p>     <p>La cirug&iacute;a de cadera requiere un bloqueo metam&eacute;rico L2-S1 que se consigue satisfactoriamente con una anestesia neuroaxial, o mediante la combinaci&oacute;n de bloqueos del plexo lumbar a nivel del compartimento del psoas y el del plexo sacro. Puede requerirse una infiltraci&oacute;n subcut&aacute;nea o complementar con sedaci&oacute;n profunda para poder realizar la intervenci&oacute;n. En las fracturas de f&eacute;mur puede considerarse una alternativa a los bloqueos neuroaxiales, aunque controvertida (3). </p>     <p>La cirug&iacute;a de rodilla o de tobillo dolorosa requiere tratamiento analg&eacute;sico durante 2-3 d&iacute;as, y en estos casos los bloqueos perif&eacute;ricos continuos pueden ofrecer una analgesia postoperatoria igual que la epidural pero sin sus efectos secundarios (retenci&oacute;n de orina e inmovilizaci&oacute;n). Los bloqueos del plexo lumbar y sacro se est&aacute;n mostrando &uacute;tiles como alternativa a la anestesia general y a la neuroaxial en la cirug&iacute;a artrosc&oacute;pica de rodilla tanto con ingreso como en r&eacute;gimen ambulatorio por la analgesia postoperatoria, el grado de seguridad, y por el perfil de recuperaci&oacute;n postoperatoria (6,7). La colocaci&oacute;n de cat&eacute;teres a nivel femoral o lumbar es interesante tanto para la anestesia quir&uacute;rgica como para la analgesia postoperatoria, pero tiene una alta incidencia de malposiciones (8,9). El bloqueo femoral continuo ha sido utilizado como t&eacute;cnica para proporcionar anestesia quir&uacute;rgica de los procedimientos de la extremidad inferior y como t&eacute;cnica analg&eacute;sica en pacientes con fractura de f&eacute;mur, incluso en el &aacute;mbito prehospitalario (10).</p>     <p>Para la cirug&iacute;a mayor de rodilla se necesita bloqueo lumbar y sacro, y su efectividad es variable. El torniquete femoral, que es muy bien tolerado con anestesia epidural o subaracnoidea, puede que no se tolere correctamente con los bloqueos perif&eacute;ricos. El bloqueo del compartimento del psoas resulta controvertido dada su incidencia actual de complicaciones serias (3). Todo esto hace que tambi&eacute;n en la cirug&iacute;a mayor de rodilla nos inclinemos por la anestesia neuroaxial, aunque los bloqueos continuos de ci&aacute;tico/femoral se est&aacute;n mostrando muy efectivos en el control del dolor postoperatorio.</p>     <p>La anestesia subaracnoidea que es sencilla y es realizada por la mayor&iacute;a de los anestesi&oacute;logos, podr&iacute;a verse superada para la cirug&iacute;a ambulatoria distal del miembro inferior, ya que los bloqueos perif&eacute;ricos proporcionan seguridad, rapidez, comodidad, tolerancia del manguito de isquemia y permiten la deambulaci&oacute;n con muleta en los bloqueos popl&iacute;teos y mediofemorales, adem&aacute;s de propocionar una adecuada analgesia postoperatoria durante las primeras 19 horas. La estandarizaci&oacute;n de la t&eacute;cnica, la monitorizaci&oacute;n de la eficacia del bloqueo, as&iacute; como de sus complicaciones, permitir&aacute;n hablar en un futuro con m&aacute;s datos para apoyar la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Trabajos, como el de Palacios y cols., que se publica en este n&uacute;mero entre otros (11,12), permiten el desarrollo y progreso cient&iacute;fico de la anestesia regional del miembro inferior d&aacute;ndonos a conocer el porcentaje de aciertos de cada acceso y los detalles t&eacute;cnicos que nos permiten mejorar nuestra pr&aacute;ctica cl&iacute;nica.</p>     <p>El dolor tras la cirug&iacute;a de tobillo o pie puede prolongarse hasta 7 d&iacute;as, y en estos casos los bloqueos perif&eacute;ricos continuos consiguen una eficacia anest&eacute;sica y analgesia duradera. Mediante la implantaci&oacute;n de la analgesia controlada por el paciente ambulatorio se puede proporcionar una analgesia de calidad, as&iacute; como prolongarla o modificarla en funci&oacute;n de la intensidad del dolor. Para ello es necesaria una infraestructura adecuada de cirug&iacute;a ambulatoria y el desarrollo de la faceta de analgesia domiciliaria o ambulatoria.</p>     <p>Finalmente, la anticoagulaci&oacute;n total es contraindicaci&oacute;n para las t&eacute;cnicas neuroaxiales, y para el bloqueo lumbar posterior deben asumirse las mismas recomendaciones que en las t&eacute;cnicas neuroaxiales y evitar la colocaci&oacute;n de cat&eacute;teres en pacientes anticoagulados. Las coagulopat&iacute;as inducidas por f&aacute;rmacos o intr&iacute;nsecas, la trombocitopenia y la inserci&oacute;n traum&aacute;tica de la aguja y cat&eacute;ter son factores de riesgo asociados a los hematomas epidurales o espinales, y en el caso del bloqueo del plexo lumbar hematomas/hemorragias retroperitoneales. Los bloqueos perif&eacute;ricos en accesos compresibles pueden representar una alternativa en estas circunstancias.</p>    <br>        <p align="right"><b>J. De Andr&eacute;s y J. Catal&aacute;</b></p>     <p align="right">Servicio de Anestesia, Reanimaci&oacute;n y Terap&eacute;utica del Dolor.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Consorcio Hospital General Universitario de Valencia </p>      <p>&nbsp;</p>     <p><b>Bibliograf&iacute;a</b></p>     <p>1. Hadzic A, Vloka JD, Kuroda MM, Koorn R, Birnbach DJ. The practice of peripheral nerve blocks in United Status: A nacional survey. Regional Anesth Pain Med 1998; 23: 241-6.</p>    <p>2. Villamar JM, Garc&iacute;a Serrano V, Vilanova, F, Sabat&eacute; S, Campos JM, Canet J. Utilizaci&oacute;n de t&eacute;cnicas de anestesia regional en Catalu&ntilde;a. Rev Esp Anestesiol Reanim 2005; 52 (N&ordm; Extr.): 421.</p>    <p>3. Auroy Y, Benhamou D, Bargues L, Ecoffey C, Falissard B, Mercier FJ, et al. Major complications of regional anesthesia in France: The SOS Regional Anesthesia Hotline Service. Anesthesiology 2002; 97: 1274-80.</p>    <p>4. De Biasi P, Lupescu R, Burgun G, Lascurain P, Gaertner E. Continuous lumbar plexus block: Use of radiography to determine catheter tip location. Reg Anesth Pain Med 2003; 28 (2): 135-9.</p>    <p>5. Reina M, De Le&oacute;n Casasola O, L&oacute;pez A, De Andr&eacute;s L, Mora M, Fern&aacute;ndez A. The origin of the spinal subdural space: ultrastructure findings. Anesth Analg 2002; 94: 991-5. </p>    <p>6. Weihrauch JO, Jehmlich M, Leischik M, Hopf HB. Are peripheral nerve blocks of the leg (femoralis in combination with anterior sciatic blockade) as sole anaesthetic technique an alternative to epidural anaesthesia Anasthesiol Intensivmed Notfallmed Schmerzther. 2005; 40 (1): 18-24.</p>    <p>7. Hadzic A, Karaca PE, Hobeika P, Unis G, Dermksian J, Yufa M, et al. Peripheral nerve blocks result in superior recovery profile compared with general anesthesia in outpatient knee arthroscopy. Anesth Analg 2005; 100: 976-81.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>8. Capdevila X, Macaire P, Dadure C, Choquet O, Biboulet P, Ryckwaert Y, et al. Continuous psoas compartment block for postoperative analgesia after total hip arthroplasty: new landmarks, technical guidelines, and clinical evaluation. Anesth Analg 2002; 94 (6): 1606-13.</p>    <p>9. Litz RJ, Vicent O, Wiessner D, Heller AR. Misplacement of a psoas compartment catheter in the subarachnoid space. Reg Anesth Pain Med 2004; 29 (1): 60-4.</p>    <p>10. L&oacute;pez S, Gros T, Bernard N, Plasse C, Capdevila X. Fascia iliaca compartement block for femoral bone fractures in prehospital care. Reg Anesth Pain Med 2003; 28 (3): 203-7.</p>    <p>11. Su&aacute;rez Ruiz P, L&oacute;pez &Aacute;lvarez A, Sarmiento Penide MJ, Barbeito Vilari&ntilde;o MJ, Bonome Gonz&aacute;lez C. Bloqueo del nervio ci&aacute;tico en el hueco politeo para cirug&iacute;as de hallux valgus en regimen ambulatorio: comparaci&oacute;n de los abordajes lateral y posterior. Rev Esp Anestesiol Reanim 2005; 52: 4-8.</p>    <p>12. Taboada M, Lavarez J, Carceller J, Rodr&iacute;guez J, Rodr&iacute;guez Forja MJ, Cort&eacute;s J, et al. Bloqueo del nervio ciatico por v&iacute;a lateral a nivel del hueco popliteo con ropivacaina 0,75%: ventajas de un abordaje m&aacute;s proximal. Rev Esp Anestesiol Reanim 2003; 50: 340-5.</p>       ]]></body>
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