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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cuidadores familiares: ¿quién cuida de ellos?]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Family caregivers: who cares for them?]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontología (SEEGG)  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ 
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>EDITORIAL</b></font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="4"><b>Cuidadores familiares: ¿qui&eacute;n cuida de ellos?</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="4"><b>Family caregivers: who cares for them?</b></font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Ana Canga Armayor</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Profesora Enfermer&iacute;a Geri&aacute;trica. Escuela de Enfermer&iacute;a. Universidad de Navarra. Vocal SEEGG en Navarra</font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Hace unas semanas salt&oacute; a la prensa la noticia de que m&aacute;s de 300.000 personas mayores sufren maltrato y, de &eacute;stas, la mitad son cuidadas por su familia, con lo cual sufren el maltrato dentro del &aacute;mbito familiar. Aunque esto sea dif&iacute;cil de creer, ya que es algo invisible a nuestros ojos, los malos tratos a personas mayores existen y uno de los grupos de alto riesgo, susceptibles de padecerlos, es el de las personas dependientes.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Un experto en el tema, Alejandro Morl&aacute;n, miembro de la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Organizaciones de Mayores (CEOMA), asegur&oacute; que "en tres a&ntilde;os esta cifra se ha incrementado un 83,30%" pero incluso, seg&uacute;n este experto, las cifras manejadas no reflejan totalmente la realidad ya que, "seg&uacute;n estudiosos del tema, existe un efecto iceberg por el que no se declara o detecta m&aacute;s que un caso de cada seis existentes".</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">En Espa&ntilde;a, se estima que el porcentaje de ancianos que presenta una dependencia importante est&aacute; entre un 10%-15% de las personas mayores de 65 a&ntilde;os. Espec&iacute;ficamente en Navarra, se estima que residen unas 8.000 personas con dependencia severa o alta, que representan algo m&aacute;s de la mitad del total de personas que padece alg&uacute;n tipo de dependencia en dicha comunidad. Se calcula que el 83% de la ayuda prestada a estas personas es ejercida por la familia, y m&aacute;s particularmente por las mujeres.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Si no fuese por los cuidadores familiares, que dedican una importante parte de su vida a atender a sus familiares, alrededor de una media de 70 horas a la semana, la mayor&iacute;a de los ancianos con dependencia no ser&iacute;an capaces de sobrevivir. Es evidente, por lo tanto, que la familia cuidadora cumple una importante labor socioecon&oacute;mica para la sociedad.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Ahora bien, es verdad que existen casos en los que la calidad de los cuidados llevados a cabo por la familia no est&aacute;n garantizados e, incluso, pueden abocar en un maltrato. Esto es debido, en gran parte, al estr&eacute;s y a la carga que supone el cuidado para los cuidadores familiares.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Los profesionales de enfermer&iacute;a debemos tener presente que las familias est&aacute;n sometidas a una gran presi&oacute;n cuando tienen que cuidar a uno de sus miembros con dependencia, y esto repercute en todos sus componentes.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Cuando aparece una enfermedad/dependencia en la familia, &eacute;sta se ve afectada en su totalidad y su vida puede verse alterada de muchos modos, llegando incluso a conflictos maritales y/o familiares. En este sentido, se considera a los miembros de la familia como "pacientes ocultos" que necesitan ser valorados y atendidos por los profesionales de la salud para que la familia como unidad pueda abordar de forma satisfactoria el impacto que pueda tener en ella la dependencia de uno de sus miembros.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Ante esta realidad, es importante tener en cuenta que las dificultades a las que se enfrentan los cuidadores surgen en un contexto en el que los recursos disponibles para ayudar a las familias afectadas son escasos e insuficientes y, si existen, no se distribuyen ni se aplican con la intensidad que ser&iacute;a deseable. Aunque sin duda alguna la reciente aprobaci&oacute;n de la Ley de Dependencia supone un salto cualitativo y cuantitativo en lo que se refiere al esfuerzo realizado para atender a las personas en situaci&oacute;n de dependencia y a sus familias, todo parece indicar que el sistema de servicios sociales sigue siendo insuficiente y debe superar limitaciones graves como, por ejemplo, su falta de coordinaci&oacute;n y de complementaci&oacute;n con los servicios sanitarios, a&ntilde;adiendo a esto las dificultades econ&oacute;micas que, hoy en d&iacute;a, no est&aacute;n permitiendo su buen desarrollo.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">La idea de que las personas dependientes se encuentran mejor atendidas en el seno de la familia s&oacute;lo puede seguir manteni&eacute;ndose si la sociedad es capaz de generar unos servicios de calidad, con personal formado que sirva de apoyo y complemente la funci&oacute;n de los cuidados dentro de la familia.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En el proceso de la dependencia, por su trascendencia, es importante dirigir la atenci&oacute;n a la familia en su totalidad para conocer los cambios que suelen ocurrir en su seno. Para ello, debemos formar profesionales de enfermer&iacute;a con una preparaci&oacute;n para el trabajo con familias. Se anticipa que esta formaci&oacute;n tendr&aacute; una repercusi&oacute;n beneficiosa en la familias, consider&aacute;ndolas como cuidadoras de sus propios miembros y promoviendo en ellas la cooperaci&oacute;n, el apoyo mutuo y la coordinaci&oacute;n para fomentar la adaptaci&oacute;n a las diferentes situaciones a las que se deben enfrentar en el transcurso de su ciclo vital familiar, como ocurre en el caso de uno de sus miembros con dependencia.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Los profesionales de la salud, y concretamente los profesionales de enfermer&iacute;a, podemos actuar como mediadores para guiar a la familia, orientando la toma de decisiones en las posibles soluciones relacionadas con el cuidado de la persona dependiente, evitando en muchos casos que lleguen a producirse situaciones de falta de calidad del cuidado o incluso de maltrato.</font></p>
     ]]></body>
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