<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1134-928X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Gerokomos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Gerokomos]]></abbrev-journal-title>
<issn>1134-928X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontológica]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1134-928X2012000100001</article-id>
<article-id pub-id-type="doi">10.4321/S1134-928X2012000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ancianos coraje, hoy]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Elderly courage, today]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Soldevilla Agreda]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. Javier]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2012</year>
</pub-date>
<volume>23</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>5</fpage>
<lpage>5</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1134-928X2012000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1134-928X2012000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1134-928X2012000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ 
    <p><b><font face="Verdana" size="2">EDITORIAL</font></b></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="4"><b>Ancianos coraje, hoy</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="4"><b>Elderly courage, today</b></font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>J. Javier Soldevilla Agreda</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Director de <i>Gerokomos</i></font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Hoy no son mis protagonistas aquellos medi&aacute;ticos veteranos que en justa lucha demostraron, en plaza p&uacute;blica o a cubierto, tes&oacute;n, paciencia y esperanza en encontrar respuesta y justicia, dando muestra y lecci&oacute;n de su f&eacute;rrea hechura y de su fe.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Estas p&aacute;ginas nos recuerdan hoy aquel retrato sobre un creciente grupo de mayores, modelados por sometimientos prolongados en misiones de custodia de nietos y otras labores dom&eacute;sticas, consentidos en inicio, impuestos, soportados y acallados por v&iacute;a gen&eacute;tica, en casos aborrecidos por la abusiva intensidad y responsabilidad no reconocida y que han alumbrado encubiertas nuevas formas de esclavitud.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Hoy, la m&aacute;s rigurosa y tr&aacute;gica actualidad da vida a la historia de dos nuevos grupos de ancianos que me van permitir presente como verdaderos "ancianos coraje".</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Se trata, las m&aacute;s de las veces, de progenitores en la s&eacute;ptima u octava d&eacute;cada de su vida que han visto c&oacute;mo en los &uacute;ltimos meses no les despierta la obligaci&oacute;n ya cotidiana de acudir a la llamada de ayuda para tareas dom&eacute;sticas o el cuidado de sus nietos, por estrictos "motivos laborales", sino que no son capaces de conciliar el sue&ntilde;o porque de la noche a la ma&ntilde;ana han visto c&oacute;mo se ha vuelto a poblar su vivienda con aquellos que marcharon y que construyeron un nuevo nido y n&uacute;cleo familiar, en el que hoy no pueden seguir viviendo. Llegan hijos y los hijos de los hijos cargados de p&eacute;rdidas en batallas cotidianas, sin trabajo, sin ahorros, solo deudas, y buscando a alguien que les ayude expresamente a sobrevivir. A menudo, recursos nulos, piso embargado, relaciones personales tambi&eacute;n en riesgo de quiebra por una situaci&oacute;n financiera inesperada y obligados a llamar en la puerta de los que bien saben que nunca les dejar&aacute;n de ayudar.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Un nuevo panorama, de convivencia forzada, de limitaciones de espacio, de ahorros y pensiones raqu&iacute;ticas que precisan elongarse como nunca para cubrir las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas, ahora hipotecadas. Admiro a esos muchos que hoy, abnegadamente y con la sonrisa eterna del progenitor, consuelan a los que han regresado, suavizan las tensiones que generan &eacute;pocas de dificultad, reclutan energ&iacute;as para seguir sosteniendo el equilibrio del grupo, olvidan sus necesidades, sus fatigas, sus padecimientos, como en otras &eacute;pocas, porque ahora no es posible. La mirada hacia delante, el objetivo, el de siempre, el de ayudar. Mis dolencias pueden esperar, ahora de nuevo me necesitan.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Pero todav&iacute;a, en este momento en el que la crisis es franca y sin claros en el horizonte que alimenten la esperanza, se est&aacute;n recreando nuevas historias que envuelven a algunos mayores y que parecen extra&iacute;das de la m&aacute;s pura ficci&oacute;n. Se trata de algunos mayores que llevaban tiempo atr&aacute;s viviendo en centros residenciales, porque entendemos, sin acritud, que las condiciones personales y su entorno de cuidados lo propici&oacute;, y que hoy son "rescatados", regresan a la casa de aquellos que no pudieron atenderlos en su momento, y que han descubierto que el costo de aquella plaza sufraga el gasto de toda la familia, ahora en serias dificultades. Bendito anciano, convertido en papel moneda, y que a pesar de su dependencia, sigue, como el Cid Campeador, resolviendo situaciones de horror.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Hoy, ante estas nuevas escenas sociol&oacute;gicas, que seguro tienen otras muchas r&eacute;plicas de igual rocambolesca, quisiera hacer un amplio llamamiento, por una parte de reconocimiento p&uacute;blico para esos ancianos coraje que reaparecen como h&eacute;roes en momentos de conflicto, de consideraci&oacute;n, respeto y buen trato por parte de los que est&aacute;n recibiendo su cuidado impreso con su &uacute;ltimo aliento, de detecci&oacute;n y protecci&oacute;n por parte de las administraciones y profesionales gerontol&oacute;gicos porque se agregan nuevos sumandos al amplio abanico de ancianos fr&aacute;giles. Un semblante vulnerable sobre el que de nuevo se sostiene una "gran familia".</font></p>
     ]]></body>
</article>
