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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evaluación económica de un nuevo modelo de compra centralizada de apósitos: el caso del País Vasco]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Economic evaluation of a new model of dressings centralized purchase: the case of the Basque Country]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Osakidetza-Servicio Vasco de Salud Centro de Salud Buenavista-Portugalete Comarca Ezkerraldea-Enkarterri]]></institution>
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<institution><![CDATA[,Osakidetza-Servicio Vasco de Salud Hospital Universitario de Araba-Sede Santiago ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Osakidetza-Basque Health Service and the Basque Health Department invested 7 million € in 2009 only in dressings for prevention and treatment of chronic wounds. Interdepartmental working among expert nurses at these products and the Supply Department to conduct a centralized purchase of dressing and products for moisture enviroment in wounds (DPMEW). The aim is to describe the new methodology followed in the last centralized purchase of DPMEW in the Basque Country, and also analyze the economic impact that this has had on expense.]]></p></abstract>
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<kwd lng="en"><![CDATA[economic evaluation]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2">La creaci&oacute;n de un grupo de expertos en el cuidado y cura de heridas cr&oacute;nicas, como asesores t&eacute;cnicos en un concurso centralizado de APCAH, ha supuesto un valor a&ntilde;adido a dicho concurso, dado que ha aportado conocimientos sobre el mundo de las heridas cr&oacute;nicas a los gestores econ&oacute;micos, y esto les ha permitido tener una visi&oacute;n m&aacute;s amplia del concurso, evitando ce&ntilde;irse exclusivamente al &aacute;mbito econ&oacute;mico, as&iacute; como tener presentes las necesidades del personal de enfermer&iacute;a en su pr&aacute;ctica asistencial diaria.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">De esta manera se ha dado soluci&oacute;n a dos necesidades reales de las organizaciones de servicios de Osakidetza: por un lado la econ&oacute;mica, con la contenci&oacute;n del gasto en APCAH, y por otra la t&eacute;cnica, manteniendo y en algunos casos aumentando la calidad de los productos y el tama&ntilde;o del petitorio de estos en todos los centros.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En este momento, todas las organizaciones de servicios de Osakidetza disponen de un petitorio propio, con posibilidad de incluir en &eacute;l todas las familias y grupos de APCAH que existen en el mercado, con la posibilidad de adecuar su petitorio a su realidad asistencial, aumentando de esta forma la calidad de la atenci&oacute;n que se presta y la satisfacci&oacute;n de enfermer&iacute;a, manteniendo a su vez una contenci&oacute;n del gasto.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La reducci&oacute;n del porcentaje del gasto a trav&eacute;s de receta en las comarcas de AP ha sido espectacular, y la comarca que ha reducido en menor medida este porcentaje ya part&iacute;a de unas cifras m&iacute;nimas (2,91% en 2009) y aun as&iacute; lo ha reducido (1,89% en 2011).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En los centros sociosanitarios el descenso ha sido menor (del 5,75%), ya que en cada comarca de AP dichos centros se abastecen de diferente forma, bien desde los propios centros de salud, o a trav&eacute;s de receta. En cualquier caso, esta es un &aacute;rea en la que seguimos trabajando para ir disminuyendo el gasto y mejorando el abastecimiento de los centros sociosanitarios.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En cuanto a la difusi&oacute;n del conocimiento como herramienta de contenci&oacute;n del gasto, el esfuerzo realizado en este sentido ha permitido implicar a gran cantidad de enfermeras de Osakidetza en la gesti&oacute;n econ&oacute;mica y de la calidad asistencial al lograr poner a su disposici&oacute;n un petitorio de APCAH adecuado a sus necesidades asistenciales, lo que favorece de esta forma el uso racional de dichos productos, sin que ello suponga un merma en la calidad asistencial.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Como &aacute;reas de mejora, y para seguir avanzando, la Comisi&oacute;n T&eacute;cnica pretende continuar prestando soporte t&eacute;cnico a Osakidetza en todo lo relacionado con este tipo de productos y ofrece a las organizaciones de servicios los siguientes servicios:</font></p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Asesoramiento a las distintas organizaciones de servicios respecto a la creaci&oacute;n de una Comisi&oacute;n de &Uacute;lceras, a la confecci&oacute;n del petitorio o a la adquisici&oacute;n de productos fuera de petitorio.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Asesoramiento a la Subdirecci&oacute;n de Compras de la Organizaci&oacute;n Central sobre la clasificaci&oacute;n-codificaci&oacute;n de nuevos productos de este grupo.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Formaci&oacute;n del personal de enfermer&iacute;a de Osakidetza en uso racional de los APCAH, financiado por el propio concurso centralizado (sin coste extra).</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Creaci&oacute;n de distintos materiales gr&aacute;ficos que sirvan de ayuda a los profesionales: p&oacute;ster-petitorio para cada organizaci&oacute;n de servicios y cat&aacute;logo de productos de CAH de Osakidetza.</font></p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La metodolog&iacute;a utilizada en este expediente pone de manifiesto que la creaci&oacute;n de una comisi&oacute;n t&eacute;cnica de expertos y el trabajo interdepartamental es &uacute;til para lograr la mejora de la calidad de los APCAH de que disponen los profesionales y la reducci&oacute;n del gasto en las compras centralizadas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">La adquisici&oacute;n de APCAH a trav&eacute;s de compra directa es la f&oacute;rmula m&aacute;s barata y m&aacute;s controlada, y los esfuerzos deben centrarse en reducir el gasto en receta de estos productos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Si bien la compra centralizada permite adquirir estos productos a un precio m&aacute;s ventajoso que a trav&eacute;s de receta, el reto est&aacute; ahora en el uso racional de estos que hagan los profesionales sanitarios, por eso las estrategias futuras en este campo van orientadas a potenciar la formaci&oacute;n del personal de enfermer&iacute;a de Osakidetza y de los centros sociosanitarios.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Agradecimientos</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Queremos dar las gracias a todas aquellas personas que han hecho posible este concurso centralizado de APCAH:</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><i>Comisi&oacute;n t&eacute;cnica: </i>Paz Beaskoetxea (enfermera Comarca Interior), Juan Jos&eacute; Berenguer (enfermero Hospital de Cruces), Juan Jos&eacute; Cuesta (enfermero Hospital Galdakao), Rosi Garc&iacute;a (enfermera Hospital de Basurto), Susana D&iacute;az de Durana (enfermera Hospital Universitario Araba - sede Txagorritxu), Alexander Zubiaur (enfermero Comarca Uribe-Kosta), Ismael C&oacute;rdoba (enfermero Comarca Interior), Jos&eacute; &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez (enfermero Comarca Bilbao), Rafael Mu&ntilde;oz (enfermero Comarca Bilbao), Rosa Aguirre (enfermera Hospital Donostia), Teresa Beares (enfermera Hospital Donostia), Txus Ruiz de Ocenda (asesora en Enfermer&iacute;a de la Organizaci&oacute;n Central).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><i>Departamento Suministros Comarca Ezkerraldea-Enkarterri:</i> Jos&eacute; &Aacute;ngel Mart&iacute;nez, Jos&eacute; Antonio Gonz&aacute;lez, M.<sup>a</sup> Carmen Ramos, Olvido Orcajo, M.<sup>a</sup> Teresa Pe&ntilde;alva.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tambi&eacute;n un agradecimiento especial merecen Ram&oacute;n Delgado y Luis Arant&oacute;n, compa&ntilde;eros del SERGAS-Servicio Gallego de Salud, que compartieron generosamente su experiencia previa con nosotr@s y cuyos consejos fueron tan &uacute;tiles.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Soldevilla J, Torra JE, Posnett J, Verdu J, San Miguel L, Mayan JM. Una aproximaci&oacute;n al impacto del coste econ&oacute;mico del tratamiento de las &uacute;lceras por presi&oacute;n en Espa&ntilde;a. Gerokomos 2007; 18: 201-10.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602280&pid=S1134-928X201400030000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Drew P, Posnett J, Rusling L, on behalf of the Wound Care Audit Team. The cost of wound care for a local population in England. Int Wound J 2007; 4: 149-55.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602282&pid=S1134-928X201400030000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Vowden K, Vowden P, Posnett J. The resource costs of wound care in Bradford and Airedale primary care trust in the UK. J Wound Care 2009: 18:93-4, 96-8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602284&pid=S1134-928X201400030000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/geroko/v25n3/seta.gif" width="15" height="17"></a><a name="bajo"></a><b>Dirección para correspondencia:</b>    <br>Centro de Salud Buenavista-Portugalete    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Avda. Kanpazar s/n    <br>48920 Portugalete (Bizkaia)    <br>E-mail: <a href="mailto:CRISTINA.QUESADARAMOS@osakidetza.net">CRISTINA.QUESADARAMOS@osakidetza.net</a></font></p>     <a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sSoldevilla^nJ^rND^sTorra^nJE^rND^sPosnett^nJ^rND^sVerdu^nJ^rND^sSan Miguel^nL^rND^sMayan^nJM</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sDrew^nP^rND^sPosnett^nJ^rND^sRusling^nL</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sVowden^nK^rND^sVowden^nP^rND^sPosnett^nJ</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^1A01^nF. Javier^sGarcía-Díaz^rND^1A02^nRafael^sCabello-Jaime^rND^1A03^nMercedes^sMuñoz-Conde^rND^1A04^nInmaculada^sBergera-Lezaun^rND^1A05^nFrancisco^sBlanca-Barba^rND^1A06^nJosé M.ª^sCarrasco-Herrero^rND^1A07^nJosé Del^sCubo-Arroyo^rND^1A06^nElodia^sDumont-Lupiañez^rND^1A08^nAna Belén^sFernández-Sevilla-Leyva^rND^1A09^nJavier^sGálvez-Esquinas^rND^1A09^nJorge A.^sGarcía-Rubio^rND^1A10^nMaría^sGutiérrez-García^rND^1A02^nBeatriz^sMarín-Vallejo^rND^1A01^nF. Javier^sMesa-Santamaría^rND^1A11^nJulia M.ª^sMolina-Alonso^rND^1A12^nJavier^sRecio-López^rND^1A13^nFrancisco^sSánchez-Navas^rND^1A14^nM.ª Dolores^sValle-García</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^1A01^nF. 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Javier Garc&iacute;a-D&iacute;az<sup>1</sup>, Rafael Cabello-Jaime<sup>2</sup>, Mercedes Mu&ntilde;oz-Conde<sup>3</sup>, Inmaculada Bergera-Lezaun<sup>4</sup>, Francisco Blanca-Barba<sup>5</sup>, Jos&eacute; M.<sup>a</sup> Carrasco-Herrero<sup>6</sup>, Jos&eacute; Del Cubo-Arroyo<sup>7</sup>, Elodia Dumont-Lupia&ntilde;ez<sup>6</sup>, Ana Bel&eacute;n Fern&aacute;ndez-Sevilla-Leyva<sup>8</sup>, Javier G&aacute;lvez-Esquinas<sup>9</sup>, Jorge A. Garc&iacute;a-Rubio<sup>9</sup>, Mar&iacute;a Guti&eacute;rrez-Garc&iacute;a<sup>10</sup>, Beatriz Mar&iacute;n-Vallejo<sup>11</sup>, F. Javier Mesa-Santamar&iacute;a<sup>12</sup>, Julia M.<sup>a</sup> Molina-Alonso<sup>13</sup>, Javier Recio-L&oacute;pez<sup>14</sup>, Francisco S&aacute;nchez-Navas<sup>15</sup> y  M.<sup>a</sup> Dolores Valle-Garc&iacute;a<sup>16</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Enfermero en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Algarrobo. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    <br><sup>2</sup>Enfermero Coordinador de Cuidados en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. V&eacute;lez-Norte. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><sup>3</sup>Enfermera Coordinadora de Cuidados en Atenci&oacute;n Hospitalaria. UGC. Medicina Interna. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    <br><sup>4</sup>Enfermera en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Colmenar. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    <br><sup>5</sup>Enfermero Coordinador de Cuidados en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Colmenar. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    <br><sup>6</sup>Enfermera en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Ronda Sur. AGS Serran&iacute;a de M&aacute;laga.    <br><sup>7</sup>Enfermero en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Benamargosa. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    <br><sup>8</sup>Enfermera en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Torrox. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    <br><sup>9</sup>Enfermero en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Torre del Mar. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a    <br><sup>10</sup>Enfermera Gestora de Casos en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Algatoc&iacute;n. AGS Serran&iacute;a de M&aacute;laga.    <br><sup>11</sup>Enfermera en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. V&eacute;lez-Norte. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    <br><sup>12</sup>Enfermero Coordinador de Cuidados en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Algarrobo. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><sup>13</sup>Enfermera en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Vi&ntilde;uela. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    <br><sup>14</sup>Enfermero en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. V&eacute;lez-Sur. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    <br><sup>15</sup>Enfermero Coordinador de Cuidados en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Nerja. AGS Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a.    <br><sup>16</sup>Enfermera en Atenci&oacute;n Primaria. UGC. Benaojan. AGS Serran&iacute;a de M&aacute;laga.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#bajo">Dirección para correspondencia</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">    <p><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivo:</b> comprobar la fiabilidad de las escalas de Braden y EMINA (escalas de valoraci&oacute;n del riesgo de &uacute;lceras por presi&oacute;n) en atenci&oacute;n domiciliaria.    <br><b>M&eacute;todo:</b> estudio observacional de tipo transversal. &Aacute;mbito de estudio: &Aacute;rea de Gesti&oacute;n Sanitaria Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a y &Aacute;rea de Gesti&oacute;n Sanitaria Serran&iacute;a, ambas de M&aacute;laga. Sujetos de estudio: pacientes incluidos dentro del Programa de Inmovilizados sin &uacute;lceras por presi&oacute;n. Instrumentos: escalas de Braden y EMINA. Muestra: 30 pacientes, usando una t&eacute;cnica de muestreo aleatorio simple.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><b>Resultados:</b> Escala de Braden: Alfa de Cronbach de 0,78 para ambos observadores. Coeficiente de correlaci&oacute;n intraclase (CCI) para la puntuaci&oacute;n total de la escala, 0,968. El &iacute;ndice kappa ponderado para cada uno de los 6 &iacute;tems de la escala oscila entre 0,685 que es el m&aacute;s bajo y corresponde a fricci&oacute;n y deslizamiento y 1,00 para el m&aacute;s alto, que corresponde a percepci&oacute;n sensorial.    <br><b>Escala EMINA:</b> el Alfa de Cronbach oscila entre 0,69 y 0,73 entre observadores. Coeficiente de correlaci&oacute;n intraclase para la puntuaci&oacute;n total de la escala, 0,974. El &iacute;ndice kappa ponderado para cada uno de los 5 &iacute;tems de la escala oscila entre 0,750, el m&aacute;s bajo que corresponde a la actividad, y 1,00 para el m&aacute;s alto, que corresponde a nutrici&oacute;n.    <br><b>Conclusiones:</b> la escala de Braden tiene mayor consistencia interna, aunque el grado de acuerdo cuando se utilizan las escalas de manera categ&oacute;rica es superior en la EMINA. Ambas escalas son instrumentos fiables para el uso en atenci&oacute;n domiciliaria, aunque ser&iacute;a conveniente establecer nuevos puntos de corte, para definir o categorizar el riesgo en esta poblaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> &uacute;lceras por presi&oacute;n, escalas de valoraci&oacute;n, fiabilidad, escala EMINA, escala de Braden, atenci&oacute;n domiciliaria.</font></p> <hr size="1">    <p><font face="Verdana" size="2"><b>ABSTRACT</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objective:</b> Assessing reliability of the Braden and EMINA scales (Rating Scales for the Risk of pressure sores) in-home care.    <br><b>Method:</b> Cross-sectional study. Population of study from M&aacute;laga: area of Heath Management East M&aacute;laga-Axarquia and mountainous region. Subjects of study: Patients entered in the programme of immobilize persons without pressure sore. Questionnaires: Braden and EMINA. Sample: 30 patients selected by simple randomisation.    <br><b>Results:</b> Braden Scale: Cronbach's coefficient alpha 0.78 for both ratters. The Intraclass correlation coefficient (ICC) is 0.968. Kappa values for each of the 6 items vary from 0.685 for the friction and slipping item and 1 for the sensorial perception item.    <br><b>EMINA Scale:</b> Cronbach's coefficent alpha 0.69 and 0.73 for each of the two raters, respectively. The Intraclass correlation coefficient (ICC) is 0.974. Kappa values for each of the 6 items vary from 0.750 for the activity item and 1 for the nutrition item    <br><b>Conclusions:</b> The internal consistency of Braden scales is higher than the consistency of the EMINA scale. However, when the individual item agreement between raters was higher for the EMINA than for the Braden. Both scales, as continuous, are reliable instruments to be used for in-home care, although it would be convenient to establish new cut-off points for the scales in order to categorise the risk of pressure sores for this type of population.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> Pressure ulcers, risk assessment scales, reliability, EMINA scale, Braden scale, primary care.</font></p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las &uacute;lceras por presi&oacute;n (UPP) constituyen un gran problema, dimensionado en Espa&ntilde;a gracias a los estudios nacionales de prevalencia<sup>1-3</sup> realizados desde el seno del GNEAUPP. En el tercer estudio publicado en 2009<sup>3</sup> se estima la prevalencia en 7,21% para hospitales y 5,89% para atenci&oacute;n primaria. Estas lesiones tienen repercusiones en el sistema de salud, en los propios pacientes y sus cuidadores, y representa un importante problema de salud p&uacute;blica por el elevado n&uacute;mero de casos. Afectan mayoritariamente a personas mayores de 65 a&ntilde;os, tildado hasta ahora como un hecho inevitable, inherente a la edad, situaciones de terminalidad o inmovilidad del paciente, siendo hasta el 95% de ellas evitables<sup>4</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se estima que el 18% de las personas mayores de 65 a&ntilde;os presentan problemas para movilizarse sin ayuda y que a partir de los 75 a&ntilde;os esta cifra aumenta al 50%; de ellos, el 20% ya est&aacute; confinado en domicilio<sup>5,6</sup>. El problema tiende a adquirir una mayor importancia en los pa&iacute;ses desarrollados, debido al progresivo aumento de la edad de la poblaci&oacute;n y a la cronificaci&oacute;n de numerosas enfermedades, antes mortales<sup>7</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para el sistema de salud supone un impacto econ&oacute;mico importante (5,2% del gasto sanitario total de nuestro pa&iacute;s)<sup>8</sup>, consumo derivado de recursos materiales y humanos, as&iacute; como el ocasionado por las estancias hospitalarias o residencias sociosanitarias como consecuencia de las complicaciones de estas lesiones.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Asimismo, no podemos olvidar las posibles repercusiones legales cuando se determine que la aparici&oacute;n de una UPP deriva de una mala praxis profesional<sup>4</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Diversas publicaciones han puesto de manifiesto que estas lesiones presentan una morbimortalidad asociada importante (m&aacute;s de 600 pacientes anuales por muerte asociada &uacute;nicamente en Espa&ntilde;a)<sup>9</sup> y una disminuci&oacute;n en la calidad de vida tanto para las personas que las padecen, con merma en su imagen corporal y sufrimiento, como para sus cuidadores.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la actualidad, se acepta definir la calidad asistencial como el grado en que la atenci&oacute;n prestada se ajusta a los criterios y est&aacute;ndares basados en la evidencia cient&iacute;fica<sup>10,11</sup>. Uno de los indicadores establecidos como evaluador de la calidad de los cuidados de enfermer&iacute;a es el de las UPP, como queda referenciado en el 8.<sup>o</sup> plan de calidad para el Sistema Nacional de Salud (2006-2010), en el que se propone: "Mejorar la seguridad de los pacientes atendidos en los Centros Sanitarios del SNS", y dentro del objetivo 8.3 se plantea "implantar a trav&eacute;s de convenios con las Comunidades Aut&oacute;nomas proyectos que impulsen y eval&uacute;en pr&aacute;cticas seguras en 8 &aacute;reas espec&iacute;ficas". Una de ellas es la de "prevenir las UPP en pacientes en riesgo"<sup>12</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por todo lo anterior, se hace necesario utilizar herramientas validadas y fiables como las EVRUPP (escalas de valoraci&oacute;n del riesgo de &uacute;lcera por presi&oacute;n)<sup>13-14</sup>. Solo de esta forma podremos distribuir los recursos preventivos seg&uacute;n criterios de coste-efectividad, equidad y optimizaci&oacute;n. Realizar una prevenci&oacute;n a pacientes que no tienen riesgo de desarrollar UPP supone la utilizaci&oacute;n de unos recursos humanos y materiales de forma innecesaria<sup>15</sup>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En estudios llevados a cabo sobre esta materia se afirma que la utilizaci&oacute;n de una EVRUPP validada constituye una buena herramienta para predecir m&aacute;s eficazmente el riesgo de desarrollar este tipo de lesiones que el juicio c&iacute;nico de las enfermeras, lo que deriva en mayor eficiencia en la asignaci&oacute;n de recursos preventivos, siendo este el m&eacute;todo m&aacute;s efectivo para el abordaje de las UPP<sup>16</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las gu&iacute;as de pr&aacute;ctica cl&iacute;nica recomiendan realizar una valoraci&oacute;n del riesgo en todas las personas en su primer contacto con el sistema sanitario, en cualquier contexto asistencial, incluidos los pacientes atendidos en su domicilio<sup>10,11</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Aunque existen estudios de validaci&oacute;n de escalas de riesgo, son muy pocos los que est&aacute;n referidos al &aacute;mbito domiciliario. En un metaan&aacute;lisis sobre la efectividad de las EVRUPP se apunta, en la conclusi&oacute;n final, que las escalas de Braden<sup>17</sup> y EMINA<sup>18</sup> son escalas v&aacute;lidas y efectivas para valorar el riesgo de desarrollar UPP; adem&aacute;s, estas escalas son superiores al juicio cl&iacute;nico en la predicci&oacute;n de dicho riesgo, por lo que recomienda a las instituciones que incluyan una de estas escalas en sus protocolos. En relaci&oacute;n con la capacidad predictiva y los datos referentes a la validaci&oacute;n, es la escala EMINA, seguida de la de Braden, la que presenta mejor resultado, por lo que la escala EMINA puede considerarse tan v&aacute;lida como la escala de Braden. Los datos indican que puede ser una escala &uacute;til, con la ventaja de que ha sido desarrollada en Espa&ntilde;a y con validez cl&iacute;nica dentro de nuestro contexto sanitario. Actualmente, disponemos de escalas validadas en el contexto hospitalario y sociosanitario, como la escala de Braden; la EMINA solo ha sido validada en el &aacute;mbito hospitalario<sup>19</sup>. No obstante, seg&uacute;n concluye dicho metaan&aacute;lisis, se precisar&aacute; de m&aacute;s estudios de validaci&oacute;n, especialmente en el entorno de la atenci&oacute;n domiciliaria donde a&uacute;n no ha sido validada<sup>14,16</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En este estudio se aplican las escalas de Braden y EMINA a pacientes de atenci&oacute;n domiciliaria incluidos en el Programa de Inmovilizados, con el objetivo de comprobar su fiabilidad y comparar la aplicabilidad de ambas escalas en dicho &aacute;mbito, con lo que conseguir&iacute;amos tener un instrumento v&aacute;lido para la medici&oacute;n del riesgo de padecer UPP en todos los &aacute;mbitos asistenciales.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Metodolog&iacute;a</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se dise&ntilde;&oacute; un estudio observacional en el cual dos enfermeros realizaron la valoraci&oacute;n a un mismo paciente en un plazo entre 24 y 48 h para reducir en lo posible variaciones en el estado del paciente <sup>20</sup>. El estudio se desarroll&oacute; durante el mes de noviembre de 2011. Se opt&oacute; por un dise&ntilde;o de estudio exploratorio inicial, con el prop&oacute;sito de determinar la fiabilidad y consistencia de las escalas que posteriormente se proceder&iacute;a a utilizar en estudios posteriores con dise&ntilde;o longitudinal. Se determin&oacute; que para una estimaci&oacute;n del Alfa de Cronbach en dichas escalas y correlaciones del orden de 0,7 con un nivel de significaci&oacute;n del 5%, el tama&ntilde;o necesario era de 30 sujetos para una potencia de 0,98 y 0,8 en contrastes con hip&oacute;tesis nula 0 y 0,6. Con valores inferiores a 0,6 se considera que la escala no es fiable<sup>21,22</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Criterios de inclusi&oacute;n:</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Sujetos incluidos en el Programa de Inmovilizados de Atenci&oacute;n Domiciliaria, obtenidos de la aplicaci&oacute;n de historias cl&iacute;nicas del Servicio Andaluz de Salud, de la Junta de Andaluc&iacute;a (DIRAYA) a fecha de 1 de julio de 2011.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Sujetos pertenecientes a las &aacute;reas de gesti&oacute;n sanitaria (AGS) Este de M&aacute;laga-Axarqu&iacute;a y Serran&iacute;a de la provincia de M&aacute;laga.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">&bull; Sujetos que no presentaban UPP al inicio del estudio.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se establecieron como criterios de exclusi&oacute;n:</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Sujetos que presentaban una UPP al inicio del estudio.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Sujetos que a <i>priori</i> se supiese que no permanecer&iacute;an en el &aacute;rea de estudio, en el tiempo estimado para su realizaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La elecci&oacute;n de los 30 sujetos para la determinaci&oacute;n de la concordancia interobservadores se determin&oacute; mediante una muestra aleatoria simple del total de la poblaci&oacute;n elegible; para asegurar la representatividad, los sujetos se distribuyeron un 60% en las zonas semiurbanas y un 40% en la rural.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La participaci&oacute;n de los observadores en este estudio fue voluntaria, con el objeto de facilitar la accesibilidad a los sujetos del estudio; los profesionales se eligieron por cercan&iacute;a a la zona de recogida de datos o por trabajar en la misma zona.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los datos fueron recogidos por profesionales enfermeros con una media de experiencia en atenci&oacute;n domiciliaria de 20 a&ntilde;os. Dichos datos se recogieron a trav&eacute;s de observaci&oacute;n directa en lo relacionado con el estado de la piel, y el resto a trav&eacute;s de la entrevista a los pacientes/cuidadores. Debido a la distancia entre las dos AGS, se realizaron diferentes sesiones de formaci&oacute;n con los observadores pertenecientes a las mismas. Se realiz&oacute; en ellas un adiestramiento sobre el uso de las escalas y la clasificaci&oacute;n de las UPP seg&uacute;n su estadio, siguiendo la clasificaci&oacute;n propuesta por el GNEAUPP (Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en &Uacute;lceras por Presi&oacute;n y Heridas Cr&oacute;nicas)<sup>23</sup>, la valoraci&oacute;n del estado de la piel y la correcta informaci&oacute;n a pacientes y cuidadores sobre el estudio a realizar, as&iacute; como la adecuada cumplimentaci&oacute;n del consentimiento informado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Una vez evaluado el paciente por un observador del equipo, otro de los observadores, en un plazo entre 24 y 48 h, volvi&oacute; a evaluar al paciente para medir la variabilidad interobservadores<sup>20</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se contempl&oacute; que en caso de sesgo de contaminaci&oacute;n o variaci&oacute;n del riesgo del paciente, este ser&iacute;a excluido del estudio, incorporando un nuevo paciente a la muestra. Hecho que no ocurri&oacute; en el estudio.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Recogida y tratamiento de la informaci&oacute;n</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">El equipo investigador elabor&oacute; un formulario, como instrumento para la recogida de datos, que inclu&iacute;a la escala EMINA y la versi&oacute;n en castellano de la escala de Braden.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para asegurar la confidencialidad de los datos recogidos, cada observador, tras cumplimentar el cuestionario, lo remiti&oacute; al investigador principal en sobre cerrado de tal modo que ning&uacute;n otro investigador ten&iacute;a acceso a la informaci&oacute;n de los cuestionarios. Este, tras comprobar la correcta cumplimentaci&oacute;n tanto del cuestionario como del consentimiento informado del paciente/cuidador, volc&oacute; los datos en una hoja de c&aacute;lculo. Posteriormente se export&oacute; al paquete estad&iacute;stico SPSS para su explotaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Instrumentos o cuestionarios</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las escalas seleccionadas para determinar el grado de riesgo de UPP en los pacientes fueron la escala de Braden y la EMINA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Escala de Braden<sup>17</sup>:</b> escala validada por estudios previos en atenci&oacute;n hospitalaria y sociosanitaria, y su puntuaci&oacute;n oscila entre 6 y 23; es una escala inversa (a mayor puntuaci&oacute;n, menor riesgo), y con definici&oacute;n operativa clara, es decir que los &iacute;tems est&aacute;n perfectamente especificados, lo que evita la variabilidad interobservadores. Esta escala se divide en varias subescalas, cuyas puntuaciones son: para la subescala "Percepci&oacute;n sensorial", de 1 a 4; para la subescala "Exposici&oacute;n a la humedad", de 1 a 4; para la subescala "Actividad", de 1 a 4; para la subescala "Movilidad", de 1 a 4; para la subescala "Nutrici&oacute;n", de 1 a 4, y para la subescala "Fricci&oacute;n y deslizamiento", de 1 a 3.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Escala EMINA<sup>18</sup>:</b> escala validada por estudios previos en atenci&oacute;n hospitalaria y su puntuaci&oacute;n oscila entre 0 y 15; se trata de una escala operativa directa, es decir, a mayor puntuaci&oacute;n, mayor riesgo, y con definici&oacute;n operativa clara, es decir que los &iacute;tems est&aacute;n perfectamente especificados, lo que evita la variabilidad interobservadores. Esta escala tambi&eacute;n se divide en varias subescalas, siendo las puntuaciones de las mismas las siguientes: para la subescala "Estado mental", de 0 a 3; para la subescala "Movilidad", de 0 a 3; para la subescala "Humedad r/c incontinencia", de 0 a 3; para la subescala "Nutrici&oacute;n", de 0 a 3, y para la subescala "Actividad", de 0 a 3.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En funci&oacute;n de las respuestas obtenidas para cada uno de los &iacute;tems que forman las escalas, se puede realizar una clasificaci&oacute;n posterior de los pacientes en cuatro posibles subgrupos de riesgo: sin riesgo, riesgo bajo, riesgo medio y riesgo alto, seg&uacute;n las puntuaciones de las escalas EMINA y de Braden, siguiendo como puntos de corte (<a href="#t1">tabla 1</a>) los definidos por sus autores<sup>17,18</sup>.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t1"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/08_helcos_comunicacion2_tab01.jpg"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>An&aacute;lisis de los datos</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Con el objetivo de comprobar la fiabilidad de los &iacute;tems que conforman las escalas de Braden y EMINA, estudiamos la consistencia interna de dichas escalas. Para ello, se calcul&oacute; el coeficiente Alfa de Cronbach<sup>24,25</sup> para cada una de las escalas y para cada observador. El coeficiente Alfa de Cronbach sirvi&oacute; para cuantificar qu&eacute; grado de correlaci&oacute;n parcial de los &iacute;tems incluidos existe, es decir, el grado en el que los &iacute;tems del constructo est&aacute;n relacionados. As&iacute; pues, si el valor de alfa es pr&oacute;ximo a 1, indica que los &iacute;tems est&aacute;n interrelacionados y por tanto proporcionan una medida fiable de lo que se quiere estudiar. A modo global, consideramos que los valores inferiores a 0,4 indican poca interrelaci&oacute;n entre los &iacute;tems y poco acuerdo entre ellas (la fiabilidad no ser&iacute;a adecuada). Cuando los valores se encuentran entre 0,41 y 0,6 indican relaci&oacute;n entre los &iacute;tems moderada (fiabilidad moderada); cuando est&aacute;n entre 0,6 y 0,8 indican relaci&oacute;n sustancial o fuerte (fiabilidad aceptable a buena), y cuando es mayor que 0,8 se consideran casi perfecto en cuanto a su relaci&oacute;n (fiabilidad muy buena)<sup>26,27</sup>. Puesto que el coeficiente alfa se ve influido por el n&uacute;mero de &iacute;tems de la escala y el tama&ntilde;o muestral, Ponterotto y Ruckdeschel (2007)<sup>28</sup> sugirieron el siguiente criterio: para escalas con menos de 7 &iacute;tems y tama&ntilde;o muestral inferior a 100 sujetos (caso que nos ocupa), un coeficiente de 0,7 es considerado como fiable, mientras que si la escala tiene m&aacute;s de 11 &iacute;tems y la muestra m&aacute;s de 300 sujetos, el valor del alfa tendr&iacute;a que alcanzar 0,9 para considerarse como fiable. Independientemente de estos valores es aconsejable que alfa no supere el valor de 0,9 para no incurrir en el problema de redundancia entre los &iacute;tems que forman la escala<sup>26</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para determinar el grado de relaci&oacute;n entre las medidas de la escala global entre observadores se utiliz&oacute; el coeficiente de correlaci&oacute;n intraclase (CCI). El CCI estudia la relaci&oacute;n entre observaciones m&uacute;ltiples de una misma variable o escala, es decir el grado de acuerdo o consistencia entre observadores<sup>24,26</sup>. El CCI se obtuvo utilizando un modelo de dos v&iacute;as con efecto aleatorio, en ambas v&iacute;as, para as&iacute; poder generalizar el efecto de correlaci&oacute;n a m&aacute;s observadores con similares caracter&iacute;sticas a los utilizados para el estudio piloto. Se obtuvo la estimaci&oacute;n de acuerdo absoluto y medidas individuales para as&iacute; poder estudiar la fiabilidad de un observador a modo individual (ya que en posteriores estudios se utilizar&aacute;n o analizar&aacute;n los resultados o medias obtenidos por observadores a modo individual)<sup>27</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La prueba de Shapiro-Wilk se utiliz&oacute; para comprobar la normalidad de las escalas de Braden y EMINA, y fue elegida por ser m&aacute;s potente que la ya conocida prueba de Kolmogorov-Smirnov. Tambi&eacute;n se utilizaron los gr&aacute;ficos Q_Q para tal fin<sup>27</sup>. Posteriormente se realiz&oacute; la prueba estad&iacute;stica de la <i>t</i> de Student para medidas pareadas, para contrastar la hip&oacute;tesis de igualdad de resultados entre los observadores para cada una de las escalas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Con el fin de determinar si exist&iacute;a acuerdo entre los observadores para los distintos &iacute;tems que conforman la escala, se calcul&oacute; el valor del coeficiente kappa que mide el acuerdo entre observadores cuando las respuestas son categ&oacute;ricas. Valores de kappa superiores a 0,6 indican un buen grado de acuerdo<sup>24</sup>. Por otro lado, para comprobar la similitud de la distribuci&oacute;n de respuestas por categor&iacute;as entre observadores se realiz&oacute; el test de Mc Nemar-Browker, cuya hip&oacute;tesis de contraste es la igualdad en la distribuci&oacute;n de respuestas<sup>27</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las escalas de Braden y EMINA son escalas continuas que indican el nivel de riesgo de UPP seg&uacute;n los valores obtenidos, y una es inversa de la otra, es decir, que a mayor valor observado de la escala EMINA mayor riesgo de UPP, mientras que a mayor valor observado de la escala de Braden menor riesgo de UPP. Para comprobar dicha relaci&oacute;n invertida entre ambas escalas, para cada uno de los observadores, se calcul&oacute; el coeficiente de correlaci&oacute;n de Pearson para las variables de Braden y EMINA con el objetivo de determinar si existe esa correlaci&oacute;n lineal entre las escalas. Finalmente, puesto que dichas escalas, seg&uacute;n las referencias cient&iacute;ficas revisadas, pueden categorizarse en cuatro grupos (sin riesgo, riesgo bajo, riesgo moderado y riesgo alto), se procedi&oacute; a categorizar los resultados continuos y posteriormente se estudi&oacute; el grado de acuerdo entre los dos m&eacute;todos de diagn&oacute;stico utilizando de nuevo los valores de kappa para medir de manera independiente para cada observador el grado de acuerdo entre la escala de Braden y la escala EMINA categorizada. Con esto se pretende comprobar si los puntos de corte ya definido por los autores citados anteriormente (v. <a href="#t1">tabla 1</a>) son consistentes para evaluar la poblaci&oacute;n de estudio.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Aspectos &eacute;ticos</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se ha contemplado la Ley Org&aacute;nica 15/1999 sobre Protecci&oacute;n de datos (LOPD) y los derechos ARCO recogidos en su t&iacute;tulo III (acceso, rectificaci&oacute;n, cancelaci&oacute;n y oposici&oacute;n), garantizando a los participantes el poder de control sobre sus datos personales.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El estudio cont&oacute; con la aprobaci&oacute;n de los responsables de ambas &aacute;reas sanitarias, as&iacute; como del Comit&eacute; Provincial de &Eacute;tica.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Este estudio fue realizado de forma independiente: los autores no recibieron ayuda econ&oacute;mica de ninguna instituci&oacute;n p&uacute;blica o privada.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Resultados</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Un total de 30 pacientes fueron incluidos en el estudio; el 62% eran mujeres y el 38% hombres, con una media de edad de 81 a&ntilde;os.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La consistencia interna, Alfa de Cronbach, para las escalas de Braden y EMINA por observador (<a target="_blank" href="/img/revistas/geroko/v25n3/08_helcos_comunicacion2_tab02.jpg">tabla 2</a>), supera en ambos casos el umbral de fiabilidad de la medida establecida en la metodolog&iacute;a. Tambi&eacute;n se observa que la consistencia interna de los &iacute;tems fue mayor en la escala de Braden que en la EMINA, lo que indica un mayor grado de interrelaci&oacute;n entre los &iacute;tems de la escala de Braden que ente los de la EMINA. Ambos resultados fueron similares en los dos observadores.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Con respecto al grado de acuerdo existente entre los dos observadores a la hora de completar los cuestionarios con los datos de los pacientes, se calcul&oacute; el CCI para las escalas de Braden y EMINA, que en ambos casos fue similar y superior a 0,9, lo que indica un acuerdo excelente  (v. <a target="_blank" href="/img/revistas/geroko/v25n3/08_helcos_comunicacion2_tab02.jpg">tabla 2</a>). La <a target="_blank" href="/img/revistas/geroko/v25n3/08_helcos_comunicacion2_tab02.jpg">tabla 2</a> muestra un resumen de las medidas descriptivas de cada una de las escalas seg&uacute;n el observador y la prueba estad&iacute;stica de la <i>t</i> de Student para medidas pareadas que contrasta la hip&oacute;tesis de igualdad de resultados entre los observadores. La prueba no result&oacute; ser significativa para ninguna de las dos escalas, lo que indica que los resultados obtenidos por los observadores no fueron significativamente diferentes y por tanto no se rechaza la hip&oacute;tesis de que ambos resultados fueron iguales (antes de aplicar la prueba de la <i>t</i> de Student de medidas pareadas se comprob&oacute; el supuesto de normalidad de las escalas mediante la prueba Shapiro-Wilk, el valor de <i>p</i> asociado a dicha prueba se muestra en la <a target="_blank" href="/img/revistas/geroko/v25n3/08_helcos_comunicacion2_tab02.jpg">tabla 2</a>).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las correlaciones de Pearson entre las dos escalas originales, la de Braden y la EMINA, para cada uno de los observadores nos indica una alta correlaci&oacute;n entre ambas: -0,939 y -0,942 para el observador 1 y observador 2, respectivamente. Dichas correlaciones son casi perfectas, y el signo negativo es el indicador de que la escala de Braden esta invertida (es decir, a mayor puntuaci&oacute;n menor riesgo).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La <a href="#t3">tabla 3</a> muestra el grado de acuerdo entre observadores en funci&oacute;n de las categor&iacute;as de respuesta de los &iacute;tems. Se observa que todos los valores superan el 0,6, lo que indica un buen grado de acuerdo, por lo que existe concordancia entre las respuestas de ambos observadores. Por su parte, el estad&iacute;stico de McNemar-Bowker, que estudia la simetr&iacute;a en la distribuci&oacute;n de respuestas por categor&iacute;as entre los observadores, muestra que no son significativas dichas diferencias entre observadores para ninguna de las subescalas, aunque para el &iacute;tem "Fricci&oacute;n" de la escala de Braden la diferencia entre los observadores vari&oacute; m&aacute;s de lo esperado, con el resultado de encontrarse en el l&iacute;mite de la significaci&oacute;n para dicho &iacute;tem.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t3"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/08_helcos_comunicacion2_tab03.jpg"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n la categorizaci&oacute;n de las escalas, se procedi&oacute; a comprobar la concordancia entre las respuestas de los observadores una vez categorizadas las escalas de Braden y EMINA (v&eacute;ase la definici&oacute;n de los puntos de corte para la categorizaci&oacute;n en la metodolog&iacute;a). La <a href="#t3">tabla 3</a> muestra un &iacute;ndice kappa para la definici&oacute;n de riesgo seg&uacute;n la escala de Braden de 0,685 (buen acuerdo entre observadores), y para la definici&oacute;n de riesgo seg&uacute;n la escala EMINA el kappa es 0,849 (muy buen acuerdo entre observadores). Se observa c&oacute;mo la definici&oacute;n de los puntos de corte seg&uacute;n la escala de Braden producen un mayor desacuerdo entre observadores que los definidos para la escala EMINA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Retomando el an&aacute;lisis y los resultados de la <a target="_blank" href="/img/revistas/geroko/v25n3/08_helcos_comunicacion2_tab02.jpg">tabla 2</a>, cuando las pruebas estad&iacute;sticas entre observadores se realizaban sobre la escala original (escala continua sin categorizar) ambas eran v&aacute;lidas y el grado de acuerdo entre observadores era muy similar; sin embargo, cuando la escala se utiliza de manera categ&oacute;rica seg&uacute;n los puntos de corte ya definidos en otros estudios, el grado de acuerdo de la escala EMINA es superior al de la escala de Braden (<a href="#t3">tabla 3</a>).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Por otro lado, si utilizamos las categor&iacute;as para definir el riesgo seg&uacute;n los puntos de corte de la escala continua ya determinados, observamos que no existe acuerdo entre ambas escalas (<a href="#t4">tabla 4</a>). El grado de acuerdo entre dichas escalas parece mejorar cuando se reagrupan las categor&iacute;as de sin riesgo y riesgo bajo; sin embargo, dicha mejora en el acuerdo no llega a alcanzar el valor de 0,6, que indica el l&iacute;mite inferior para considerar que existe un buen acuerdo entre los m&eacute;todos (<a href="#t4">tabla 4</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t4"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/08_helcos_comunicacion2_tab04.jpg"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Discusi&oacute;n</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para la evaluaci&oacute;n de la fiabilidad de las escalas de Braden y EMINA, se han tenido presentes en este estudio estad&iacute;sticos que cuantifican la consistencia interna y el grado de acuerdo interobservadores, tanto para ambas escalas en su resultado global como para cada uno de los &iacute;tems que conforman cada una de las escalas. Se ha determinado la correlaci&oacute;n lineal de ambas escalas a trav&eacute;s del coeficiente de Pearson y se ha estudiado el grado de acuerdo entre los dos m&eacute;todos diagn&oacute;sticos intraobservador. El grado de acuerdo se estudio utilizando las categor&iacute;as de las escalas, definidas seg&uacute;n los puntos de cortes establecidos por su autores<sup>17,18</sup>: sin riesgo, riesgo bajo, riesgo moderado y riesgo alto.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La comparaci&oacute;n de este estudio con los que aparecen publicados se hace dif&iacute;cil. El &aacute;mbito donde se desarrolla este estudio es distinto: en la mayor&iacute;a de los estudios publicados su poblaci&oacute;n se refer&iacute;a a la atenci&oacute;n hospitalaria y sociosanitaria, mientras que en este trabajo su poblaci&oacute;n es la de atenci&oacute;n domiciliaria.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los art&iacute;culos sobre fiabilidad de la escala EMINA son escasos y ninguno referente al &aacute;mbito domiciliario. Esto podr&iacute;a ser debido a que es una escala espa&ntilde;ola y de dise&ntilde;o reciente. Los estudios publicados son sobre pacientes hospitalizados y concluyen que es una escala fiable para ser utilizada por enfermeras en centros hospitalarios<sup>18,19</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n los resultados del presente estudio, podemos afirmar que ambas escalas, definidas a partir de sus respectivas subescalas, son instrumentos fiables para la medici&oacute;n del riesgo de desarrollo de UPP en atenci&oacute;n domiciliaria, aunque la consistencia interna de los &iacute;tems fue mayor en la escala de Braden que en la escala EMINA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se ha obtenido un excelente grado de acuerdo interobservadores, ligeramente superior en la escala EMINA que en la de Braden, para la puntuaci&oacute;n global de las escalas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Comparando la cifra del estudio original<sup>8</sup> de fiabilidad en pacientes hospitalizados, respecto a la escala EMINA, se aporta un resultado de 0,93 seg&uacute;n el CCI, mientras que en el presente trabajo obtenemos una cifra de 0,97 para atenci&oacute;n domiciliaria.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Seg&uacute;n el estudio de Bermejo Caja y cols.<sup>29</sup> sobre fiabilidad de la escala de Braden, encontramos que para el CCI en hospital se obtiene la cifra de 0,91 y para domicilio de 0,8, siendo en el trabajo que presentamos de 0,96 en atenci&oacute;n domiciliaria.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Con el fin de determinar la correlaci&oacute;n lineal para la escala de Braden, encontramos diversos estudios que aplican el coeficiente de correlaci&oacute;n de Pearson<sup>17,20,29,30</sup> que oscilan entre 0,70 y 0,99.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el presente estudio hemos evaluado la correlaci&oacute;n entre las escalas de Braden y EMINA, y han resultado ser unas correlaciones casi perfectas (-0,939 y -0,942) para los observadores 1 y 2, respectivamente; el signo negativo es el indicador de que la escala de Braden esta invertida. Observando estos valores de correlaci&oacute;n, su proximidad a 1 y su similitud entre observadores podemos concluir que ambas escalas originales (es decir continua) eval&uacute;an el riesgo en la misma medida y con una fiabilidad similar.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Cuando los &iacute;tems que conforman cada una de las escala son evaluados seg&uacute;n categor&iacute;as, mediante el coeficiente de kappa y el estad&iacute;stico McNemar-Bowker, el grado de acuerdo entre observadores nos indica concordancia entre las respuestas de ambos para cada una de las escalas, aunque se observa una mejor concordancia en los &iacute;tems de la escala EMINA (escala dise&ntilde;ada por autores espa&ntilde;oles y posiblemente m&aacute;s compresible en la definici&oacute;n de las subescalas). Mejores resultados que en el estudio de Fuentelsaz Gallego<sup>18</sup>, donde el &iacute;ndice kappa ponderado para cada uno de los cinco &iacute;tems de la escala EMINA oscila entre 0,72 para la nutrici&oacute;n y 0,92 para estado mental y actividad. En el presente estudio oscila entre 0,75 para la actividad y 1 para la nutrici&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La concordancia del &iacute;tem de fricci&oacute;n en la escala de Braden result&oacute; encontrarse en el l&iacute;mite de la significaci&oacute;n, ya que la diferencia entre los observadores vari&oacute; m&aacute;s de lo esperado. Esto puede ser debido a que la informaci&oacute;n fue recogida mediante entrevista con el paciente/cuidador y no por observaci&oacute;n directa, y con la diferencia de 48 h la informaci&oacute;n dada por estos a cada uno de los observadores puede haber variado. En otros estudios se encuentran, asimismo, diferencias en observaciones de algunos de los &iacute;tems de la escala de Braden<sup>29,31,32</sup>. Se observa, por tanto, que la definici&oacute;n de los puntos de corte seg&uacute;n la escala de Braden produce un mayor desacuerdo entre observadores que los definidos para la escala EMINA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para concluir, destacamos que las pruebas estad&iacute;sticas entre observadores se han realizado sobre la escala original dise&ntilde;ada para contexto hospitalario (escala continua sin categorizar); ambas escalas, Braden y EMINA, eran v&aacute;lidas y el grado de acuerdo entre observadores era muy similar. Sin embargo, cuando las escalas se utilizan de manera categ&oacute;rica, seg&uacute;n los puntos de corte definidos por sus autores, el grado de acuerdo de la escala EMINA es superior a la escala de Braden. El grado de acuerdo entre dichas escalas parece mejorar cuando se reagrupan las categor&iacute;as de sin riesgo y riesgo bajo; sin embargo, dicha mejora en el acuerdo no llega a alcanzar valores aceptables como para considerar que existe un buen acuerdo entre los m&eacute;todos. Todo esto nos lleva a concluir que ser&iacute;a conveniente establecer nuevos puntos de corte para definir o categorizar el riesgo en la poblaci&oacute;n objeto de estudio. Por este motivo, aun siendo ambas escalas, la de Braden y EMINA, instrumentos fiables para su aplicaci&oacute;n en atenci&oacute;n domiciliaria, ser&iacute;a conveniente continuar con nuevas investigaciones sobre validaci&oacute;n de dichas escalas, con el fin de conocer datos referentes a su sensibilidad, especificidad y valores predictivos positivo y negativo, y al igual que se refleja en otros estudios<sup>20,33</sup>, poder establecer los mejores puntos de corte para esta poblaci&oacute;n (atenci&oacute;n domiciliaria).</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La escala de Braden tiene mayor consistencia interna, aunque el grado de acuerdo cuando se utilizan las escalas de manera categ&oacute;rica es superior en la EMINA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Ambas escalas son instrumentos fiables para el uso en atenci&oacute;n domiciliaria, aunque ser&iacute;a conveniente establecer nuevos puntos de corte, para definir o categorizar el riesgo en esta poblaci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Ser&iacute;a conveniente continuar con nuevas investigaciones sobre la validaci&oacute;n de dichas escalas, con el fin de conocer datos referentes a su sensibilidad, especificidad y valores predictivos positivo y negativo para su uso en atenci&oacute;n domiciliaria</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Torra JE, Rueda J, Soldevilla JJ, Mart&iacute;nez F, Verd&uacute; J. Primer Estudio Nacional de Prevalencia de &Uacute;lceras por Presi&oacute;n en Espa&ntilde;a. Epidemiolog&iacute;a y variable definitorias de las lesiones y pacientes. Gerokomos 2003; 14 (1): 37-47.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602423&pid=S1134-928X201400030000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Soldevilla JJ, Torra JE, Mart&iacute;nez F, Verd&uacute; J, L&oacute;pez P, Rueda J, et al. Segundo Estudio Nacional de Prevalencia de &Uacute;lceras por Presi&oacute;n en Espa&ntilde;a, 2005. Epidemiolog&iacute;a y variable definitorias de las lesiones y pacientes. Gerokomos 2006; 17 (3): 154-72.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602425&pid=S1134-928X201400030000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Soldevilla Agreda JJ, Torra i Bou JE, Verd&uacute; Soriano J, L&oacute;pez Casanova P. 3.<sup>er</sup> Estudio Nacional de Prevalencia de &Uacute;lceras por Presi&oacute;n en Espa&ntilde;a, 2009: Epidemiolog&iacute;a y variables definitorias de las lesiones y pacientes. Gerokomos (revista en Internet). 2011 Jun (citado 2011 Oct. 06) 22(2): 77-90. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1134-928X2011000200005&amp;lng=es. <a target="_blank" href="http://dx.doi.org/10.4321/S1134-928X2011000200005">http://dx.doi.org/10.4321/S1134-928X2011000200005</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602427&pid=S1134-928X201400030000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. Soldevilla JJ, Navarro S. Aspectos legales relacionados con las &Uacute;lceras por presi&oacute;n. Gerokomos 2006; 17 (4): 203-24.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602428&pid=S1134-928X201400030000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Lama J. S&iacute;ndrome geri&aacute;trico-caracter&iacute;stica de presentaci&oacute;n de las enfermedades en el adulto mayor. Revista Diagnostico 2003; 42(2):26. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.fihu.diagnostico.org.pe/revista/numeros/2003/marabr03/47-48.htm/">http://www.fihu.diagnostico.org.pe/revista/numeros/2003/marabr03/47-48.htm/</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602430&pid=S1134-928X201400030000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. Baena JM, De Alba C, Luque S, Molero M. Prevenci&oacute;n de la incapacidad en el anciano. DLXIX. El M&eacute;dico 2004. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.elmedicointeractivo.com">http://www.elmedicointeractivo.com</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602431&pid=S1134-928X201400030000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7. Garc&iacute;a FP, Pancorbo PL, Laguna JM. Gu&iacute;a para el cuidado del paciente con &uacute;lceras por presi&oacute;n o con riesgo de desarrollarla. Ja&eacute;n: H.U. Princesa de Espa&ntilde;a, Consejer&iacute;a de Salud, Junta de Andaluc&iacute;a, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602432&pid=S1134-928X201400030000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">8. Soldevilla JJ, Torra JE, Postt J, Verd&uacute; J, San Miguel L, May&aacute;n JM. The burden of pressure ulcers in Spain. Wounds 2007; 19 (7): 201-6.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602434&pid=S1134-928X201400030000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">9. Verd&uacute; Soriano J, Nolasco A, Garc&iacute;a C. An&aacute;lisis de la mortalidad por &uacute;lceras por presi&oacute;n en Espa&ntilde;a. Periodo 1987-1999. Gerokomos 2003; 14 (4): 212-26.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602436&pid=S1134-928X201400030000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">10. European Pressure Ulcer Advisory Panel and National Pressure Ulcer Advisory Panel. Prevention and treatment of pressure ulcers; quick reference guide. Washington DC: National Pressure Ulcer Advisory Panel; 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602438&pid=S1134-928X201400030000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">11. Garc&iacute;a F, Montalbo M, Garc&iacute;a A, et al. Gu&iacute;a de Pr&aacute;ctica Cl&iacute;nica para la Prevenci&oacute;n y el Tratamiento de la &Uacute;lceras por Presi&oacute;n. Sevilla: Servicio Andaluz de Salud, 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602440&pid=S1134-928X201400030000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">12. Ministerio de Sanidad y Consumo. Plan de Calidad para SNS. Agencia de Calidad del SNS. 2006. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.msc.es/organizacion/sns/plancalidadsns/pdf/pncalidad/notaprensa20060323textointegro.pdf">http://www.msc.es/organizacion/sns/plancalidadsns/pdf/pncalidad/notaprensa20060323textointegro.pdf</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602442&pid=S1134-928X201400030000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">13. Barbero FJ, Villar R. Mejora continua de la calidad en las lesiones por presi&oacute;n mediante la valoraci&oacute;n del riesgo de aparici&oacute;n. Enfermer&iacute;a Cl&iacute;nica 1998; 8 (4): 141-50.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602443&pid=S1134-928X201400030000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">14. Pancorbo PL, Garc&iacute;a FP, Soldevilla JJ, Mart&iacute;nez F. Valoraci&oacute;n del riesgo de desarrollar UPP: uso cl&iacute;nico en Espa&ntilde;a y metaan&aacute;lisis de la efectividad de las escalas. Gerokomos 2008; 19 (2): 84-98.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602445&pid=S1134-928X201400030000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">15. Mart&iacute;nez F, Soldevilla JJ, Verd&uacute; J, Segovia T, Garc&iacute;a FP, Pancorbo PL. Cuidados de la piel y prevenci&oacute;n de UPP en el paciente encamado. Rev. ROL Enf 2007; 30 (12): 801-8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602447&pid=S1134-928X201400030000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">16. Pancorbo-Hidalgo PL, García-Fernandez FP, López-Medina IM, Álvarez-Nieto C. Risk assessment scales for pressure ulcer prevention: a systematic review J Adv Nurs 2006; 54 (1): 94-110.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602449&pid=S1134-928X201400030000800016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">17. Bergstrom N, Braden B, Laguzza A, Holman V. The Braden scale for predicting pressure sore risk. Nursing Research 1987; 36: 205-10.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602451&pid=S1134-928X201400030000800017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">18. Fuentelsaz C, et al. Validaci&oacute;n de la escala EMINA<sup>&copy;</sup>: un instrumento de valoraci&oacute;n del riesgo de desarrollar &uacute;lceras por presi&oacute;n en pacientes hospitalizados Enferme Clin 2001; 11 (3): 97-103.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602453&pid=S1134-928X201400030000800018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">19. Rodr&iacute;guez MC, Garc&iacute;a FP, Plaza F, De La Casa F, Mart&iacute;nez C, Noguera A, et al. Validaci&oacute;n de la escala EMINA. Gerokomos 2005; 16 (3): 174-82.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602455&pid=S1134-928X201400030000800019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">20. Ramundo JM. Reliability and validity of de Braden scale in the home care setting. JWOCN 1995; 22 (3): 128-34.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602457&pid=S1134-928X201400030000800020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">21. Bonett DG. Sample Size Requirements for Testing and Estimating Coefficient Alpha. Journal of Educational and Behavioral Statistics (2002) 27: 335-340.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602459&pid=S1134-928X201400030000800021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">22. Johanson GA, Brooks GP. Initial Scale Development: Sample Size for Pilot Studies. Educational and Psychological Measurement 2010; 70 (3): 394-400.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602461&pid=S1134-928X201400030000800022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">23. GNEAUPP. Documento T&eacute;cnico II. Estadiaje de las &Uacute;lceras por Presi&oacute;n. Logro&ntilde;o, 2003. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.gneaupp.es/app/documentos-guias/">http://www.gneaupp.es/app/documentos-guias/</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602463&pid=S1134-928X201400030000800023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">24. Mc. Dowell I. Measuring health. A guide to rating scales and questionnaires. 3.<sup>a</sup> ed. Oxford: Oxford University Press; 2006.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602464&pid=S1134-928X201400030000800024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">25. Bland MJ, Altman DG. Statistics Notes. Cronbach's alpha. BMJ 1997; 22: 314.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602466&pid=S1134-928X201400030000800025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">26. Streiner DL, Norman GR. Health Measurement scales: a practical guide to their development and use. 4.<sup>a</sup> ed. Oxford: Oxford University Press; 2008.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602468&pid=S1134-928X201400030000800026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">27. Field A. Discovering Statistics, Using SPSS. 3.<sup>a</sup> ed. London: Sage; 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602470&pid=S1134-928X201400030000800027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">28. Ponterotto JG, Charter RA. Statistical extensions of Ponterotto and Ruckdeschel's (2007) reliability matrix for estimating the adequacy of internal consistency coefficients. Percept Mot Skills 2009;108 (3): 878-86.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602472&pid=S1134-928X201400030000800028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">29. Bermejo Caja CJ, Beamud Lagos M, de la Puerta Calatayud M, Ayuso Gil ME, Mart&iacute;n Iglesias S, Mart&iacute;n-Cocinas Fern&aacute;ndez MC. Fiabilidad interobservadores de dos escalas de detecci&oacute;n del riesgo de formaci&oacute;n de &uacute;lceras por presi&oacute;n en enfermos de 65 o m&aacute;s a&ntilde;os. Enferm Clin 1998; 8 (6): 242.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602474&pid=S1134-928X201400030000800029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">30. Bernal MC, Curcio CL, Chac&oacute;n JA, G&oacute;mez JF, Botero AM. Validez y fiabilidad de la escala de BRADEN para prevenir riesgo de UPP en ancianos. Rev. Esp de Geriatr&iacute;a y Gerontolog&iacute;a 2001; 36 (5): 281-86.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602476&pid=S1134-928X201400030000800030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">31. Kottner J, Halfens R, Dassen T. An interrater reliability study of the assessment of pressure ulcer risk using the Braden scale and the classification of pressure ulcers in a home care setting. Int J Nurs Stud 2009. doi:10.1016/j.ijnurstu.2009.03.014</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602478&pid=S1134-928X201400030000800031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">32. Kottner J, Dassen T. An interrater reliability study of the Braden scale in two nursing homes. Int J Nurs Studies 2008; 45 (10): 1501-11. Doi: 10.1016/j.ijnurstu. 2008.02.007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602479&pid=S1134-928X201400030000800032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">33. Bergquist S, Frantz R. Braden Scale: Validity in community-based older adults receiving home health care. Applied Nursing Research 2001; 14 1: 36-43.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602481&pid=S1134-928X201400030000800033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/geroko/v25n3/seta.gif" width="15" height="17"></a><a name="bajo"></a><b>Dirección para correspondencia:</b>    <br>F. Javier Garc&iacute;a D&iacute;az    <br>Urb. El Capit&aacute;n, 59    <br>29749 Almayate (M&aacute;laga)    <br>E-mail:  <a href="mailto:javierirma@hotmail.com">javierirma@hotmail.com</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sTorra^nJE^rND^sRueda^nJ^rND^sSoldevilla^nJJ^rND^sMartínez^nF^rND^sVerdú^nJ</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sSoldevilla^nJJ^rND^sTorra^nJE^rND^sMartínez^nF^rND^sVerdú^nJ^rND^sLópez^nP^rND^sRueda^nJ</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sSoldevilla Agreda^nJJ^rND^sTorra i Bou^nJE^rND^sVerdú Soriano^nJ^rND^sLópez Casanova^nP</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sSoldevilla^nJJ^rND^sNavarro^nS</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sLama^nJ</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sBaena^nJM^rND^sDe Alba^nC^rND^sLuque^nS^rND^sMolero^nM</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sSoldevilla^nJJ^rND^sTorra^nJE^rND^sPostt^nJ^rND^sVerdú^nJ^rND^sSan Miguel^nL^rND^sMayán^nJM</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sVerdú Soriano^nJ^rND^sNolasco^nA^rND^sGarcía^nC</a>]]></body>
<body><![CDATA[<a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sBarbero^nFJ^rND^sVillar^nR</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sPancorbo^nPL^rND^sGarcía^nFP^rND^sSoldevilla^nJJ^rND^sMartínez^nF</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sMartínez^nF^rND^sSoldevilla^nJJ^rND^sVerdú^nJ^rND^sSegovia^nT^rND^sGarcía^nFP^rND^sPancorbo^nPL</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sPancorbo-Hidalgo^nPL^rND^sGarcía-Fernandez^nFP^rND^sLópez-Medina^nIM^rND^sÁlvarez-Nieto^nC</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sBergstrom^nN^rND^sBraden^nB^rND^sLaguzza^nA^rND^sHolman^nV</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sFuentelsaz^nC</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sRodríguez^nMC^rND^sGarcía^nFP^rND^sPlaza^nF^rND^sDe La Casa^nF^rND^sMartínez^nC^rND^sNoguera^nA</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sRamundo^nJM</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sBonett^nDG</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sJohanson^nGA^rND^sBrooks^nGP</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sBland^nMJ^rND^sAltman^nDG</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sPonterotto^nJG^rND^sCharter^nRA</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sBermejo Caja^nCJ^rND^sBeamud Lagos^nM^rND^sde la Puerta Calatayud^nM^rND^sAyuso Gil^nME^rND^sMartín Iglesias^nS^rND^sMartín-Cocinas Fernández^nMC</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sBernal^nMC^rND^sCurcio^nCL^rND^sChacón^nJA^rND^sGómez^nJF^rND^sBotero^nAM</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sKottner^nJ^rND^sHalfens^nR^rND^sDassen^nT.</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sKottner^nJ^rND^sDassen^nT</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sBergquist^nS^rND^sFrantz^nR</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^1A01^nAntonio Erasto^sVillar Rojas^rND^1A02^nÁlvaro Rafael^sVillar Hernández</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^1A01^nAntonio Erasto^sVillar Rojas^rND^1A02^nÁlvaro Rafael^sVillar Hernández</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^1A01^nAntonio Erasto^sVillar Rojas^rND^1A02^nÁlvaro Rafael^sVillar Hernández</a>
    <p><a name="top"></a><font face="Verdana" size="2"><b>HELCOS</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>CASO CL&Iacute;NICO</b></font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="4"><b>"Unidad de Telecuidados": nuevas tecnolog&iacute;as al servicio de los cuidados enfermeros. Resoluci&oacute;n de &uacute;lceras por presi&oacute;n de paciente con domicilio en otra provincia</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="4"><b>"Telecare Unit": New technologies in nursing care. Resolution of a pressure ulcer of a patient who lives in another province</b></font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Antonio Erasto Villar Rojas<sup>1</sup>, &Aacute;lvaro Rafael Villar Hern&aacute;ndez<sup>2</sup></b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Enfermero jubilado. Unidad Integral de Heridas "Telecuidados". Hospital Virgen Macarena. Sevilla.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br><sup>2</sup>Enfermero. Debra Espa&ntilde;a. Marbella (M&aacute;laga).</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#bajo">Dirección para correspondencia</a></font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p>&nbsp;</p>
<hr size="1">    <p><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Se expone el caso de un paciente de 18 a&ntilde;os de edad, domiciliado en otra provincia, cuyos padres cuidadores, tras 2 a&ntilde;os de b&uacute;squeda, consiguen contactar con la Unidad de Telecuidados del Hospital Virgen Macarena de Sevilla. El paciente presenta &uacute;lcera por presi&oacute;n (UPP) isqui&aacute;tica, tratada por el padre, quien claudica en la primera visita a la Unidad. Una necesidad b&aacute;sica, innegociable, del paciente son sus estudios universitarios, tanto la asistencia a clase como los ex&aacute;menes. Se han realizado curas de la herida y educaci&oacute;n sanitaria a madre cuidadora, a la que se instruye en el manejo del instrumental, los productos de curas, as&iacute; como las medidas preventivas relacionadas con la sedestaci&oacute;n, etc. Se ha abordado al mismo tiempo el problema postural origen de la UPP, resuelto con la adquisici&oacute;n por parte de los cuidadores de una superficie especial, un coj&iacute;n terap&eacute;utico estabilizador. Con este caso demostramos que con las unidades de telecuidados se puede realizar un abordaje a distancia en la salud y necesidades de los pacientes, utilizando los medios de telecomunicaci&oacute;n que tenemos a nuestro alcance para poder ofrecer una atenci&oacute;n integral orientada a pacientes y cuidadores.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> telecuidados, &uacute;lcera por presi&oacute;n, espina b&iacute;fida, educaci&oacute;n sanitaria, coj&iacute;n estabilizador.</font></p>
<hr size="1">    <p><font face="Verdana" size="2"><b>ABSTRACT</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">The patient set out below is 18 years old, resident in a different province, and to whom caregiver parents, after two years searching, managed to contact the Hospital Virgen Macarena Telecare Unit in Seville. The patient shows ischial pressure ulcers treated by the dad, who gave up any hope in the first visit to the Unit.    <br>A basic non-negotiable need for the patient was to attend to his college classes and exams. Wound cures have been performed and sanitary education has been given to the caregiver mom, as well as preventive measures related to the seating position, etc. Original pressure ulcer posture problems have been also dealt with the acquisition of a therapeutic stabilizing cushion by the caregiver parents. According to this case we prove that with the Telecare Units, we can remotely tackle patients' health and needs by using the telecommunication means within our reach in order to provide comprehensive patients and carers-oriented assistance.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> Telecare, UPP, spina bifida, health education, stabilizer pillow.</font></p>
<hr size="1">
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Paciente de 18 a&ntilde;os, nacido con espina b&iacute;fida dorsolumbar cerrada, hidrocefalia, intervenido de luxaci&oacute;n de cadera derecha; importante hiperlordosis por rehabilitaci&oacute;n con aparatos bitutores, extremidad derecha m&aacute;s corta que la izquierda. Progresivo deterioro de la movilizaci&oacute;n hasta que en el a&ntilde;o 2000 solo es capaz de desplazarse en silla de ruedas. La escoliosis neuromuscular le obliga a mantenerse apoyado sobre la cadera izquierda todo el tiempo que permanece en sedestaci&oacute;n. Padece de &uacute;lcera por presi&oacute;n (UPP) isqui&aacute;tica desde 2005 a 2009. En este a&ntilde;o reaparece la lesi&oacute;n, por lo que es atendido en unidades de cirug&iacute;a y cirug&iacute;a pl&aacute;stica en distintos hospitales. En noviembre de 2011, por iniciativa de la madre, desde una direcci&oacute;n de enfermer&iacute;a de otra provincia, se contacta con la Unidad Integral de Heridas y Telecuidados del Hospital Universitario Virgen Macarena. Los padres env&iacute;an fotos de la lesi&oacute;n a trav&eacute;s del correo electr&oacute;nico de la unidad el 23 de noviembre de 2011 (<a href="#f1">fig. 1</a>), y mediante contacto telef&oacute;nico con la madre se establece primera consulta con el paciente en la unidad el 1 de diciembre de 2011 para valoraci&oacute;n integral del caso.</font></p>
    <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f1"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/09_helcos_casoclinico_fig01.jpg"></a></font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Valoraci&oacute;n integral y de la lesi&oacute;n</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">El paciente presenta UPP de grado IV, en cara posterior del f&eacute;mur, muy exudativa. Se trata de una lesi&oacute;n cavitada y tunelizada, tejido muy friable con signos cl&iacute;nicos de infecci&oacute;n, borde perilesional muy engrosado, paciente con fiebre desde hace d&iacute;as y hueso expuesto (<a href="#f2">fig. 2</a>). Adem&aacute;s de hacer una valoraci&oacute;n inicial del paciente y de la &uacute;lcera, se realiza una entrevista con los cuidadores principales (sus padres); se observa un alto grado de iniciativa y capacidad para el abordaje de los cuidados de su hijo. El 14 de diciembre de 2011 se realiza por parte de la unidad de cirug&iacute;a limpieza quir&uacute;rgica de la &uacute;lcera eliminando parte de tejido friable (<a href="#f3">fig. 3</a>).</font></p>
    <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f2"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/09_helcos_casoclinico_fig02.jpg"></a></font></p>
    <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f3"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/09_helcos_casoclinico_fig03.jpg"></a></font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos generales</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Mejorar la calidad de los cuidados que ya se realizaban con anterioridad a la consulta, dando un papel relevante a la educaci&oacute;n para la salud de la familia en el &aacute;mbito del deterioro de la integridad cut&aacute;nea.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Identificar los problemas y las necesidades particulares del paciente y la familia y determinar el proceso de atenci&oacute;n de enfermer&iacute;a que se pueda aplicar con las medidas oportunas que tengamos a nuestro alcance.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Objetivos espec&iacute;ficos</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Para fomentar la calidad de vida y de los cuidados del caso que nos ocupa, se detallan los siguientes objetivos espec&iacute;ficos:</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Mejorar la calidad de vida del paciente y su familia.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Potenciar el crecimiento y desarrollo personal del paciente.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Mantener o aumentar la capacidad de participaci&oacute;n en la toma de decisiones del paciente y la familia.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Obtener el ambiente m&aacute;s adecuado que promueva la mayor independencia posible.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">&bull; Potenciar la regulaci&oacute;n del contacto social, a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n en sus actividades sociales habituales.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Potenciaci&oacute;n del control y la autonom&iacute;a.</font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Evaluaci&oacute;n</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Se deben tener en cuenta las metas propuestas, para que se visualicen los logros alcanzados o se reconsideren las intervenciones de enfermer&iacute;a, ya que el proceso de enfermer&iacute;a es continuo, adapt&aacute;ndonos a las necesidades espec&iacute;ficas del paciente y de la familia.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">La evaluaci&oacute;n constante del proceso permite establecer los cambios y ajustes que deben realizarse, para lograr un cuidado integral que intervenga en el bienestar del paciente y su familia.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">El objetivo de todas nuestras intervenciones ir&aacute; encaminado a la mejor&iacute;a en la calidad de vida del paciente y su familia, resolviendo la &uacute;lcera y privilegiando los cuidados para una vez resuelto el problema principal proporcionar medios para prevenir posibles recidivas.</font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Intervenciones y actividades</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">El primer paso para lograr la optimizaci&oacute;n en la consecuci&oacute;n de los cuidados y, por ende, en el tratamiento de la &uacute;lcera (motivo por el que el paciente acude a esta unidad) estar&aacute; dirigido hacia la educaci&oacute;n sanitaria al cuidador principal, la madre, -por claudicaci&oacute;n del padre-, pretendiendo aportar capacidad para la autonom&iacute;a en las curas. Para ello se contacta con el centro de salud de su provincia, donde le proporcionan los materiales necesarios para las curas; a destacar un instrumental: dos pinzas y tijeras que se esterilizan en dicho centro de salud. Las pautas de curas se instauran en la Unidad de Heridas, seg&uacute;n las necesidades del paciente y en contacto peri&oacute;dico con la familia tanto de manera telef&oacute;nica como por correo electr&oacute;nico (im&aacute;genes de la &uacute;lcera) donde se va valorando su evoluci&oacute;n y necesidades de tratamiento. Se consulta con la familia la posibilidad de realizar colgajo. Su neur&oacute;loga contacta con cirug&iacute;a pl&aacute;stica para tratamiento quir&uacute;rgico. En marzo es citado para realizar el colgajo a primeros de julio. Desde entonces y hasta el momento de la intervenci&oacute;n, el objetivo primordial que se persigue es evitar la infecci&oacute;n o colonizaci&oacute;n cr&iacute;tica de la &uacute;lcera.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Evoluci&oacute;n del caso</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Para evitar el menor impacto posible en sus actividades de la vida diaria (el paciente estudia una licenciatura y los estudios y la asistencia a clase son una prioridad en su vida; est&aacute; matriculado en dos cursos acad&eacute;micos simult&aacute;neamente y obtiene calificaciones muy destacables en todas sus asignaturas) se negocia con la familia varias visitas a la Unidad, en la que formamos a la madre para que realice las curas en domicilio; se ha abierto la Unidad en tardes y algunos s&aacute;bados, domingos y festivos para un efectivo seguimiento de la lesi&oacute;n y de los cuidados aplicados. Se persigue no solo los prop&oacute;sitos de mejora en la &uacute;lcera por presi&oacute;n, sino que dicho seguimiento influya lo menos posible en sus actividades de la vida diaria y evite un posible abandono en el r&eacute;gimen terap&eacute;utico.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Las curas se realizan introduciendo en la cavidad tiras de Hidrofibra de Hidrocoloide Ag., ap&oacute;sito secundario, gasas y compresas fijando con adhesivo, y cambio de ap&oacute;sitos seg&uacute;n saturaci&oacute;n. Se practican curas diarias en los inicios, que pasan a ser alternas en la &uacute;ltima fase. La &uacute;lcera ha evolucionado favorablemente, ha aumentado el tejido de granulaci&oacute;n, se ha reducido su tama&ntilde;o y en el mes de julio no presenta signos de infecci&oacute;n y est&aacute; preparada para la realizaci&oacute;n del colgajo; este se llev&oacute; a cabo con &eacute;xito el 2 de julio de 2012 (<a href="#f4">fig. 4</a>).</font></p>
    <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f4"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/09_helcos_casoclinico_fig04.jpg"></a></font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2">En los 7 meses de seguimiento en la Unidad, el n&uacute;mero de curas realizadas han sido: diciembre, 19; enero, 12; febrero, 5; marzo, 3; abril, 3; mayo, 1; junio, 1. El resto de curas han sido asumidas por la madre, realizando consultas por contacto telef&oacute;nico y correo electr&oacute;nico a demanda. Es importante destacar que el n&uacute;mero de curas en la Unidad disminuye con el transcurso del tiempo, lo cual demuestra la &oacute;ptima preparaci&oacute;n de la cuidadora principal.</font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">El paciente utilizaba coj&iacute;n antiescaras de silicona, insuficiente para la prevenci&oacute;n y tratamiento de su lesi&oacute;n. Siguiendo nuestro consejo, han adquirido un coj&iacute;n espec&iacute;fico de celdas de aire. Se trata de un coj&iacute;n terap&eacute;utico estabilizador que solventa los problemas de sedestaci&oacute;n asim&eacute;trica (<a href="#f5">fig. 5</a>). Permite aislar cada una de las celdas, creando zonas libres de contacto, lo que ayuda a disminuir la presi&oacute;n en la localizaci&oacute;n anat&oacute;mica m&aacute;s comprometida, con lo que se obtiene una mejora en el control postural (<a href="#f6">fig. 6</a>).</font></p>
    <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f5"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/09_helcos_casoclinico_fig05.jpg"></a></font></p>
    <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f6"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/09_helcos_casoclinico_fig06.jpg"></a></font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>
    <p><font face="Verdana" size="2">La coordinaci&oacute;n entre familia, paciente y enfermero ha derivado en la resoluci&oacute;n de un caso muy complejo; dadas las necesidades del paciente y su familia, el hecho de vivir en provincias distintas as&iacute; como los requerimientos de estudio del paciente, nos ha hecho potenciar la educaci&oacute;n sanitaria, consiguiendo plena autonom&iacute;a de los cuidadores y normalizando la vida del paciente. Se ha resuelto la UPP, y con el nuevo coj&iacute;n para silla de ruedas, la causa de la misma (<a href="#f7">fig. 7</a>).</font></p>
    <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f7"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/09_helcos_casoclinico_fig07.jpg"></a></font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2">Al estudiar este caso se demuestra la posibilidad de aplicaci&oacute;n del proceso de enfermer&iacute;a en un contexto diferente, distinto al hospitalario o de atenci&oacute;n primaria. Los telecuidados que resuelven complicaciones a&ntilde;adidas, como puede ser la distancia, mediante el empleo de los medios de comunicaci&oacute;n que se tienen al alcance (correo electr&oacute;nico, tel&eacute;fono, <i>whatsapp</i>, etc.), y dando protagonismo a la actitud y el inter&eacute;s del cuidador principal y su entusiasmo en el aprendizaje y aplicaci&oacute;n de las curas, se ha logrado la cicatrizaci&oacute;n de la UPP procurando el menor impacto posible en las actividades de la vida diaria del paciente y su familia (ahorro en tiempo y desplazamiento, evitando p&eacute;rdida en la actividad laboral de la madre...). Dicho logro tambi&eacute;n se puede observar en el buen rendimiento de los resultados acad&eacute;micos, una de las principales preocupaciones del paciente: en junio del 2014, el paciente termina su licenciatura en derecho con el n.<sup>o</sup> 1 de su promoci&oacute;n, el 57% de las asignaturas de la carrera matr&iacute;culas de honor y el resto sobresaliente</font></p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a general</b></font></p>
    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Aranda &Aacute;lvarez de Lara MI, P&eacute;rez González J, Rosell Casarrubios MC. Plan de cuidados urol&oacute;gicos al paciente lesionado medular espinal con vejiga neur&oacute;gena. Enfuro 2006; (98): 6-11.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602595&pid=S1134-928X201400030000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Camona Vera MA, Lozano Nogales I. Calidad de vida en pacientes con &uacute;lcera de extremidad inferior (UEI). Enfermer&iacute;a M&eacute;dico-Quir&uacute;rgica Hyg&iacute;a. 2012; 79: 47-51.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602597&pid=S1134-928X201400030000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Gonz&aacute;lez Cancedo J, Fern&aacute;ndez Garc&iacute;a D. Proceso de cuidados en un paciente con espina b&iacute;fida. Caso cl&iacute;nico. Enfermer&iacute;a Cl&iacute;nica 2007; 17 (2): 90-5.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602599&pid=S1134-928X201400030000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. Ram&oacute;n Carvajal SME. El ni&ntilde;o con espina b&iacute;fida y su familia: el resto para el cuidado de enfermer&iacute;a. Universidad de Antioquia. Medell&iacute;n, 2005. <a target="_blank" href="http://www.im-ortomobility.com/">http://www.im-ortomobility.com/</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602601&pid=S1134-928X201400030000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>
    <p>&nbsp;</p>
    <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/geroko/v25n3/seta.gif" width="15" height="17"></a><a name="bajo"></a><b>Dirección para correspondencia:</b>    <br>Antonio E. Villar    <br>Unidad Integral de Heridas "Telecuidados"    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Hospital Virgen Macarena    <br>Avda. Dr. Fedriani, 3    <br>41007 Sevilla    <br>E-mail: 
<a href="mailto:antonioerasto@gmail.com">antonioerasto@gmail.com</a></font></p>
    <a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sAranda Álvarez de Lara^nMI^rND^sPérez González^nJ^rND^sRosell Casarrubios^nMC</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sCamona Vera^nMA^rND^sLozano Nogales^nI</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^sGonzález Cancedo^nJ^rND^sFernández García^nD</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^1A01^nCristina^sQuesada Ramos^rND^1A02^nIdoia^sBeistegui Alejandre</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^1A01^nCristina^sQuesada Ramos^rND^1A02^nIdoia^sBeistegui Alejandre</a><a href=http://scielo.isciii.es/cgi-bin/wxis.exe/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&nextAction=lnk&base=article^dlibrary&indexSearch=AU&exprSearch=../bases-work/geroko/geroko&lang=>^rND^1A01^nCristina^sQuesada Ramos^rND^1A02^nIdoia^sBeistegui Alejandre</a><p><a name="top"></a><font face="Verdana" size="2"><b>HELCOS</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>COMUNICACIONES</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Evaluaci&oacute;n econ&oacute;mica de un nuevo modelo de compra centralizada de ap&oacute;sitos: el caso del Pa&iacute;s Vasco</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Economic evaluation of a new model of dressings centralized purchase: the case of the Basque Country</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Cristina Quesada Ramos<sup>1</sup>, Idoia Beistegui Alejandre<sup>2</sup></b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>Responsable de Enfermer&iacute;a. Centro de Salud Buenavista-Portugalete. Comarca Ezkerraldea-Enkarterri. Osakidetza-Servicio Vasco de Salud. M&aacute;ster Universitario en Gesti&oacute;n Integral e Investigaci&oacute;n en los Cuidados de las Heridas Cr&oacute;nicas.    <br><sup>2</sup>Supervisora de Enfermer&iacute;a. Hospital Universitario de Araba-Sede Santiago. Osakidetza-Servicio Vasco de Salud.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><a href="#bajo">Dirección para correspondencia</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">    <p><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Solamente en ap&oacute;sitos para prevenci&oacute;n y tratamiento de las heridas cr&oacute;nicas en Osakidetza-Servicio Vasco de Salud y el Departamento de Salud del Gobierno Vasco se invirtieron 7 millones de euros en 2009.    <br>Fue necesario el trabajo interdepartamental entre profesionales de enfermer&iacute;a expertos en este tipo de materiales y el Departamento de Suministros para llevar a cabo un concurso centralizado de ap&oacute;sitos y productos de cura en ambiente h&uacute;medo (APCAH).    <br>El objetivo de este trabajo es describir la nueva metodolog&iacute;a seguida en el &uacute;ltimo concurso centralizado de estos materiales en el Pa&iacute;s Vasco, as&iacute; como analizar el impacto econ&oacute;mico que esto ha tenido en el gasto.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> heridas cr&oacute;nicas, ap&oacute;sitos, concurso centralizado, evaluaci&oacute;n econ&oacute;mica.</font></p> <hr size="1">    <p><font face="Verdana" size="2"><b>ABSTRACT</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Osakidetza-Basque Health Service and the Basque Health Department invested 7 million &#x20ac; in 2009 only in dressings for prevention and treatment of chronic wounds. Interdepartmental working among expert nurses at these products and the Supply Department to conduct a centralized purchase of dressing and products for moisture enviroment in wounds (DPMEW).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>The aim is to describe the new methodology followed in the last centralized purchase of DPMEW in the Basque Country, and also analyze the economic impact that this has had on expense.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> Chronic wounds, dressings, centralized pruchase, economic evaluation.</font></p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los principales determinantes de los costes de la atenci&oacute;n de las heridas cr&oacute;nicas son los ap&oacute;sitos y productos de cura en ambiente h&uacute;medo (APCAH) utilizados en las curas, el tiempo de enfermer&iacute;a empleado y la estancia hospitalaria atribuible a la herida. Los porcentajes del coste total de la atenci&oacute;n de heridas cr&oacute;nicas var&iacute;an seg&uacute;n los distintos estudios, pero coinciden en que el menor porcentaje corresponde al gasto en ap&oacute;sitos (15-22%), seguido del tiempo de enfermer&iacute;a (19-41%) y las estancias hospitalarias (37-52%)<sup>1-3</sup>.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Solamente en ap&oacute;sitos para prevenci&oacute;n y tratamiento de estas lesiones en atenci&oacute;n primaria (AP), especializada y sociosanitaria, Osakidetza-Servicio Vasco de Salud y el Departamento de Salud del Gobierno Vasco se invirtieron 7 millones de euros en 2009. Y esto no fue ni la cuarta parte del coste total de la atenci&oacute;n de estas patolog&iacute;as.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Hasta 2009, la adquisici&oacute;n de este tipo de productos por parte de las organizaciones de servicios de Osakidetza fue muy heterog&eacute;nea:</font></p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; En los hospitales, la compra directa a trav&eacute;s de almac&eacute;n o mediante concurso no centralizado ha sido la forma de abastecimiento predominante.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; En el &aacute;mbito de las comarcas de AP se desarroll&oacute; una dualidad en la distribuci&oacute;n de estos productos: en unas predominaba una distribuci&oacute;n directamente por Osakidetza y en otras el sistema dominante de distribuci&oacute;n fue la prescripci&oacute;n farmac&eacute;utica o receta.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">&bull; En atenci&oacute;n sociosanitaria era mayoritaria la distribuci&oacute;n por receta.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">Ambas formas de distribuci&oacute;n (directa a trav&eacute;s de Osakidetza y mediante receta) generaron precios de adquisici&oacute;n diferentes; la adquisici&oacute;n directa por Osakidetza result&oacute; la m&aacute;s econ&oacute;mica (hasta un 40% menos).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Por otro lado, la clasificaci&oacute;n de este tipo de productos en Osakidetza era ca&oacute;tica, por tratarse de un mercado, este de los APCAH, muy amplio y en constante cambio. A esto hay que sumar que ni la codificaci&oacute;n ni el precio de los productos eran &uacute;nicos para toda la red de Osakidetza.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">As&iacute; las cosas, se vio necesario el trabajo interdepartamental entre profesionales de enfermer&iacute;a expertos en este tipo de materiales y el Departamento de Suministros con el fin de llevar a cabo un concurso centralizado de APCAH que resolviera las cuestiones anteriormente comentadas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los objetivos del presente trabajo son:</font></p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Describir la nueva metodolog&iacute;a seguida en el &uacute;ltimo concurso centralizado de APCAH de Osakidetza.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Analizar el impacto econ&oacute;mico que esto ha tenido en el gasto en este tipo de productos en el Pa&iacute;s Vasco.</font></p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Metodolog&iacute;a</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En 2010 se convoc&oacute; un concurso centralizado con una metodolog&iacute;a distinta a la habitual para un per&iacute;odo de hasta 3 a&ntilde;os. Para encargarse de las tareas relacionadas con la calidad de los productos se cre&oacute; una Comisi&oacute;n T&eacute;cnica <i>ad hoc</i>, formada por profesionales de enfermer&iacute;a expertos en heridas cr&oacute;nicas, referentes en el Pa&iacute;s Vasco y algunos de ellos tambi&eacute;n a nivel nacional. De las tareas relacionadas con los aspectos econ&oacute;micos del concurso se ocup&oacute; el Departamento de Suministros de la Comarca Ezkerraldea-Enkarterri, una de las 7 comarcas de AP de Osakidetza.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tras un an&aacute;lisis de los productos disponibles en el mercado y la creaci&oacute;n de una propuesta de clasificaci&oacute;n de los APCAH por parte de la Comisi&oacute;n T&eacute;cnica en familias y grupos, que sirvieron para posteriormente constituir los lotes del concurso (<a href="#t1">tabla 1</a>), el Departamento de Suministros, con el apoyo de la Subdirecci&oacute;n de Compras de la Organizaci&oacute;n Central de Osakidetza, procedi&oacute; a estimar el consumo y el gasto de cada una de los futuros lotes, para as&iacute; poder calcular el n&uacute;mero de unidades y el importe de cada uno de los lotes.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t1"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/07_helcos_comunicacion1_tab01.jpg"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Una vez hecho esto, Suministros redact&oacute; el pliego de cl&aacute;usulas administrativas, a la vez que la Comisi&oacute;n T&eacute;cnica redact&oacute; el pliego de prescripciones t&eacute;cnicas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Posteriormente se public&oacute; el concurso centralizado para la adquisici&oacute;n de APCAH con 10 familias de productos y 98 lotes de productos por un valor de casi 5 millones de euros. Concursaron 16 empresas y en total se presentaron m&aacute;s de 370 productos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los criterios de valoraci&oacute;n fueron de &iacute;ndole t&eacute;cnica (m&aacute;ximo 50 puntos), econ&oacute;mica (m&aacute;ximo 45 puntos) y de disposici&oacute;n a financiar formaci&oacute;n por un valor del 1% de la cuant&iacute;a de los productos adjudicados (m&aacute;ximo 5 puntos), siendo posible adjudicar hasta 3 productos por lote.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Desde el punto de vista t&eacute;cnico, cada ap&oacute;sito fue valorado de forma independiente por los miembros de la Comisi&oacute;n T&eacute;cnica atendiendo a las caracter&iacute;sticas propias del tipo de producto, y las puntuaciones se determinaron de forma consensuada.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Desde el punto de vista econ&oacute;mico, la f&oacute;rmula empleada (<a href="#f1">fig. 1</a>) permiti&oacute; que no hubiera grandes diferencias de puntuaci&oacute;n en el criterio econ&oacute;mico entre los distintos productos ofertados en un mismo lote.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f1"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/07_helcos_comunicacion1_fig01.jpg"></a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Una vez resuelto el concurso, cada organizaci&oacute;n de servicios confeccion&oacute; su propio petitorio seleccionando aquellos productos que deseaba de entre todos los adjudicados, teniendo presente el reducir el gasto por receta de este tipo de productos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Desde la Direcci&oacute;n Econ&oacute;mica-Financiera de Osakidetza se inst&oacute; a su vez a las comarcas de AP a abastecer de ap&oacute;sitos a las residencias sociosanitarias de su zona, que hasta ese momento lo hac&iacute;an a trav&eacute;s de receta, con el mismo objetivo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para dar a conocer en cada organizaci&oacute;n su petitorio y lograr un uso racional de estos productos, se impartieron sesiones formativas en los centros, en las que se difundi&oacute; el p&oacute;ster-petitorio de la organizaci&oacute;n concreta, elaborado por la propia Comisi&oacute;n T&eacute;cnica (<a target="_blank" href="/img/revistas/geroko/v25n3/07_helcos_comunicacion1_fig02.jpg">fig. 2</a>).</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Resultados</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Cabe destacar como principales novedades con respecto a otros concursos centralizados:</font></p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; La creaci&oacute;n de una comisi&oacute;n t&eacute;cnica <i>ad hoc</i>, formada por profesionales asistenciales expertos de la propia red de Osakidetza.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; La valoraci&oacute;n t&eacute;cnica de forma consensuada dentro de la comisi&oacute;n.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">&bull; La recaudaci&oacute;n de un 1% de cuant&iacute;a de cada lote destinado a sufragar los gastos de un programa formativo para el personal de enfermer&iacute;a de Osakidetza sobre el uso racional de estos productos, a impartir por los propios miembros de la comisi&oacute;n t&eacute;cnica.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; La creaci&oacute;n de una nueva clasificaci&oacute;n-codificaci&oacute;n en SAP (<i>Systems, Applications &amp; Products in Data Processing</i>) de estos productos, &uacute;nica para toda la red de Osakidetza.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; La unificaci&oacute;n de precios dentro de la red.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Tres productos adjudicatarios por lote, lo que permite a las distintas organizaciones cierta libertad a la hora de confeccionar sus petitorios en funci&oacute;n de sus necesidades y sus objetivos.</font></p> </blockquote>     <p><font face="Verdana" size="2">De los 380 productos ofertados por 16 empresas, resultaron adjudicados un total de 193; el resto quedaron excluidos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Teniendo en cuenta que en 2010 se desarroll&oacute; el concurso y se cambiaron todos los petitorios de las organizaciones de servicios, se han comparado los datos econ&oacute;micos de 2009 (preconcurso) con los de 2011 (posconcurso).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El gasto total de APCAH en el Pa&iacute;s Vasco ha pasado de 6 997 631,33 &#x20ac; en 2009 a 7 249 848,32 &#x20ac; en 2011, esto es, se ha incrementado un 3,6% (<a href="#f3">fig. 3</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f3"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/07_helcos_comunicacion1_fig03.jpg"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los centros de Osakidetza han pasado de gastar 4 997 631,33 &#x20ac; a 5 594 858,36 &#x20ac; (un 12% m&aacute;s), si bien se han adquirido el triple de ap&oacute;sitos (<a href="#t2">tabla 2</a>).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t2"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/07_helcos_comunicacion1_tab02.jpg"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">El gasto en receta se ha visto reducido en un 15,29% en los centros de Osakidetza y un 5,75% en las residencias sociosanitarias, en favor de la adquisici&oacute;n a trav&eacute;s de compra directa (<a href="#t3">tabla 3</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t3"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/07_helcos_comunicacion1_tab03.jpg"></a></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Todas las comarcas de AP han reducido el porcentaje de su gasto total en recetas, y 6 de las 7 comarcas lo han hecho en un porcentaje superior al 50% (<a href="#f4">fig. 4</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f4"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/07_helcos_comunicacion1_fig04.jpg"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Todas las residencias sociosanitarias han disminuido su gasto a trav&eacute;s de receta, siendo 345 010,04 &#x20ac; menor en 2011 en comparaci&oacute;n con 2009 (<a href="#t4">tabla 4</a>).</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="t4"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/07_helcos_comunicacion1_tab04.jpg"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En cuanto al tema de la difusi&oacute;n del p&oacute;ster-petitorio, 10 de los 13 miembros de la Comisi&oacute;n T&eacute;cnica impartieron 117 sesiones formativas sobre uso racional de APCAH en 3 meses a 2811 profesionales de enfermer&iacute;a (figs. <a href="#f5">5</a> y <a href="#f6">6</a>), sufragando los gastos con el dinero recaudado a trav&eacute;s del propio concurso.</font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f5"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/07_helcos_comunicacion1_fig05.jpg"></a></font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><a name="f6"><img src="/img/revistas/geroko/v25n3/07_helcos_comunicacion1_fig06.jpg"></a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Discusi&oacute;n</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La creaci&oacute;n de un grupo de expertos en el cuidado y cura de heridas cr&oacute;nicas, como asesores t&eacute;cnicos en un concurso centralizado de APCAH, ha supuesto un valor a&ntilde;adido a dicho concurso, dado que ha aportado conocimientos sobre el mundo de las heridas cr&oacute;nicas a los gestores econ&oacute;micos, y esto les ha permitido tener una visi&oacute;n m&aacute;s amplia del concurso, evitando ce&ntilde;irse exclusivamente al &aacute;mbito econ&oacute;mico, as&iacute; como tener presentes las necesidades del personal de enfermer&iacute;a en su pr&aacute;ctica asistencial diaria.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">De esta manera se ha dado soluci&oacute;n a dos necesidades reales de las organizaciones de servicios de Osakidetza: por un lado la econ&oacute;mica, con la contenci&oacute;n del gasto en APCAH, y por otra la t&eacute;cnica, manteniendo y en algunos casos aumentando la calidad de los productos y el tama&ntilde;o del petitorio de estos en todos los centros.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En este momento, todas las organizaciones de servicios de Osakidetza disponen de un petitorio propio, con posibilidad de incluir en &eacute;l todas las familias y grupos de APCAH que existen en el mercado, con la posibilidad de adecuar su petitorio a su realidad asistencial, aumentando de esta forma la calidad de la atenci&oacute;n que se presta y la satisfacci&oacute;n de enfermer&iacute;a, manteniendo a su vez una contenci&oacute;n del gasto.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La reducci&oacute;n del porcentaje del gasto a trav&eacute;s de receta en las comarcas de AP ha sido espectacular, y la comarca que ha reducido en menor medida este porcentaje ya part&iacute;a de unas cifras m&iacute;nimas (2,91% en 2009) y aun as&iacute; lo ha reducido (1,89% en 2011).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En los centros sociosanitarios el descenso ha sido menor (del 5,75%), ya que en cada comarca de AP dichos centros se abastecen de diferente forma, bien desde los propios centros de salud, o a trav&eacute;s de receta. En cualquier caso, esta es un &aacute;rea en la que seguimos trabajando para ir disminuyendo el gasto y mejorando el abastecimiento de los centros sociosanitarios.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">En cuanto a la difusi&oacute;n del conocimiento como herramienta de contenci&oacute;n del gasto, el esfuerzo realizado en este sentido ha permitido implicar a gran cantidad de enfermeras de Osakidetza en la gesti&oacute;n econ&oacute;mica y de la calidad asistencial al lograr poner a su disposici&oacute;n un petitorio de APCAH adecuado a sus necesidades asistenciales, lo que favorece de esta forma el uso racional de dichos productos, sin que ello suponga un merma en la calidad asistencial.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Como &aacute;reas de mejora, y para seguir avanzando, la Comisi&oacute;n T&eacute;cnica pretende continuar prestando soporte t&eacute;cnico a Osakidetza en todo lo relacionado con este tipo de productos y ofrece a las organizaciones de servicios los siguientes servicios:</font></p>     <blockquote> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Asesoramiento a las distintas organizaciones de servicios respecto a la creaci&oacute;n de una Comisi&oacute;n de &Uacute;lceras, a la confecci&oacute;n del petitorio o a la adquisici&oacute;n de productos fuera de petitorio.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Asesoramiento a la Subdirecci&oacute;n de Compras de la Organizaci&oacute;n Central sobre la clasificaci&oacute;n-codificaci&oacute;n de nuevos productos de este grupo.</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Formaci&oacute;n del personal de enfermer&iacute;a de Osakidetza en uso racional de los APCAH, financiado por el propio concurso centralizado (sin coste extra).</font></p> 	    <p><font face="Verdana" size="2">&bull; Creaci&oacute;n de distintos materiales gr&aacute;ficos que sirvan de ayuda a los profesionales: p&oacute;ster-petitorio para cada organizaci&oacute;n de servicios y cat&aacute;logo de productos de CAH de Osakidetza.</font></p> </blockquote>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La metodolog&iacute;a utilizada en este expediente pone de manifiesto que la creaci&oacute;n de una comisi&oacute;n t&eacute;cnica de expertos y el trabajo interdepartamental es &uacute;til para lograr la mejora de la calidad de los APCAH de que disponen los profesionales y la reducci&oacute;n del gasto en las compras centralizadas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">La adquisici&oacute;n de APCAH a trav&eacute;s de compra directa es la f&oacute;rmula m&aacute;s barata y m&aacute;s controlada, y los esfuerzos deben centrarse en reducir el gasto en receta de estos productos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Si bien la compra centralizada permite adquirir estos productos a un precio m&aacute;s ventajoso que a trav&eacute;s de receta, el reto est&aacute; ahora en el uso racional de estos que hagan los profesionales sanitarios, por eso las estrategias futuras en este campo van orientadas a potenciar la formaci&oacute;n del personal de enfermer&iacute;a de Osakidetza y de los centros sociosanitarios.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Agradecimientos</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Queremos dar las gracias a todas aquellas personas que han hecho posible este concurso centralizado de APCAH:</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><i>Comisi&oacute;n t&eacute;cnica: </i>Paz Beaskoetxea (enfermera Comarca Interior), Juan Jos&eacute; Berenguer (enfermero Hospital de Cruces), Juan Jos&eacute; Cuesta (enfermero Hospital Galdakao), Rosi Garc&iacute;a (enfermera Hospital de Basurto), Susana D&iacute;az de Durana (enfermera Hospital Universitario Araba - sede Txagorritxu), Alexander Zubiaur (enfermero Comarca Uribe-Kosta), Ismael C&oacute;rdoba (enfermero Comarca Interior), Jos&eacute; &Aacute;ngel Fern&aacute;ndez (enfermero Comarca Bilbao), Rafael Mu&ntilde;oz (enfermero Comarca Bilbao), Rosa Aguirre (enfermera Hospital Donostia), Teresa Beares (enfermera Hospital Donostia), Txus Ruiz de Ocenda (asesora en Enfermer&iacute;a de la Organizaci&oacute;n Central).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><i>Departamento Suministros Comarca Ezkerraldea-Enkarterri:</i> Jos&eacute; &Aacute;ngel Mart&iacute;nez, Jos&eacute; Antonio Gonz&aacute;lez, M.<sup>a</sup> Carmen Ramos, Olvido Orcajo, M.<sup>a</sup> Teresa Pe&ntilde;alva.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Tambi&eacute;n un agradecimiento especial merecen Ram&oacute;n Delgado y Luis Arant&oacute;n, compa&ntilde;eros del SERGAS-Servicio Gallego de Salud, que compartieron generosamente su experiencia previa con nosotr@s y cuyos consejos fueron tan &uacute;tiles.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Soldevilla J, Torra JE, Posnett J, Verdu J, San Miguel L, Mayan JM. Una aproximaci&oacute;n al impacto del coste econ&oacute;mico del tratamiento de las &uacute;lceras por presi&oacute;n en Espa&ntilde;a. Gerokomos 2007; 18: 201-10.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602729&pid=S1134-928X201400030000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Drew P, Posnett J, Rusling L, on behalf of the Wound Care Audit Team. The cost of wound care for a local population in England. Int Wound J 2007; 4: 149-55.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602731&pid=S1134-928X201400030000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>    <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Vowden K, Vowden P, Posnett J. The resource costs of wound care in Bradford and Airedale primary care trust in the UK. J Wound Care 2009: 18:93-4, 96-8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2602733&pid=S1134-928X201400030000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><a href="#top"><img border="0" src="/img/revistas/geroko/v25n3/seta.gif" width="15" height="17"></a><a name="bajo"></a><b>Dirección para correspondencia:</b>    <br>Centro de Salud Buenavista-Portugalete    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>Avda. Kanpazar s/n    <br>48920 Portugalete (Bizkaia)    <br>E-mail: <a href="mailto:CRISTINA.QUESADARAMOS@osakidetza.net">CRISTINA.QUESADARAMOS@osakidetza.net</a></font></p>      ]]></body><back>
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