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<institution><![CDATA[,Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP)  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p><font face="Verdana" size="2"><b>EDITORIAL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Heridas crónicas: La vista de veinte años</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="4"><b>Chronic wounds: a 20 years perspective</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>J. Javier Soldevilla-Agreda</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Director del GNEAUPP    <br>Director de <i>Gerokomos</i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font face="Verdana" size="2">Quiz&aacute; la edad tapiza las rudezas o suaviza y deja al descubierto una sensibilidad en esencia m&aacute;s pura, que siempre ha estado ah&iacute;, aunque a menudo encubierta para no ser interpretada como signo de flaqueza o feminizaci&oacute;n.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Unas primeras palabras y recuerdos de este tiempo pasado, labradas en tinta roja por el car&aacute;cter arriesgado, el de bregar, el del sonrojo juvenil y el de la cotidiana buena evoluci&oacute;n cicatricial, situar&aacute;n los comienzos de un movimiento asociativo en torno a las &uacute;lceras por presi&oacute;n donde todo estaba por hacer, donde lo que ignor&aacute;bamos superaba con creces al conocimiento y donde solo ese esp&iacute;ritu de querer ayudar a mejorar la atenci&oacute;n brindada a nuestros pacientes era con creces superior a las dificultades.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Con tinta azul, registramos en nuestros archivos vivenciales lo que en los siguientes a&ntilde;os fuimos cultivando, en una era donde los cantos de la evidencia eran incipientes, la investigaci&oacute;n reservada para unos pocos, los medios de comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica en papel y el desarrollo inform&aacute;tico todav&iacute;a en mantillas. Azul, por su fuerza y decisi&oacute;n fue la fragua de contactos con personas, con profesionales, con grupos que iban articul&aacute;ndose en torno a un problema de salud, al tiempo que oteando el panorama internacional y lo que otros estaban acometiendo en investigaci&oacute;n, en formaci&oacute;n, en coordinaci&oacute;n, en pol&iacute;tica sanitaria en torno a las heridas cr&oacute;nicas, todav&iacute;a enajenado de nuestro pa&iacute;s. Aquel punto de partida con la vista puesta en las &uacute;lceras por presi&oacute;n hab&iacute;a invitado a participar por las mismas necesidades e inquietudes a otras lesiones con ese mismo car&aacute;cter de cronicidad que, curiosamente, tampoco nadaban en la abundancia del inter&eacute;s de los profesionales y de las organizaciones cient&iacute;ficas como hubi&eacute;ramos sospechado y que han convivido desde entonces con maestr&iacute;a en este mismo viaje tripulado por el inter&eacute;s, la curiosidad y por un desmedido deseo de ayudar a cuidarse de estos pacientes de una manera mejor.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En tinta azul se registraron sumandos de muchas personas, grandes personas y buenos profesionales, que participaron de aquellas primitivas ideas y objetivos todav&iacute;a vigentes. La atenci&oacute;n de las heridas cr&oacute;nicas requer&iacute;a de la mejor preparaci&oacute;n, del mayor conocimiento, de las mejores dotes para dar a conocer y convencer a todos los adormecidos: responsables sanitarios, profesionales afectados por atributos como la inevitabilidad o la incapacidad de mejorar la atenci&oacute;n de procesos y personas abocados a un final irreversible y sufriente; adormecida la sociedad en general por desconocimiento de la profusi&oacute;n y severidad de estos problemas de salud muchos de ellos, prevenibles.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Con un ritmo m&aacute;s lento del deseado, pero ya habiendo pasado el punto de no retorno, se comenzaron a imprimir en tinta negra, momentos de la ciencia que hend&iacute;an realmente, no de soslayo, su inter&eacute;s en estas heridas, donde el m&eacute;todo cient&iacute;fico permiti&oacute; que muchas de las cuestiones cotidianas, inquietudes, dudas o comparaciones afloraran con m&aacute;s seguridad y fueran la materia prima para protocolos, documentos t&eacute;cnicos, consensos, gu&iacute;as de pr&aacute;ctica, y con ello alimentar el &aacute;nimo e inter&eacute;s para el desarrollo de muchos y nuevos materiales preventivos y curativos dirigidos a un sector de poblaci&oacute;n todav&iacute;a apenas visible.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En negro se escribieron, con buen ritmo, intenciones, pol&iacute;ticas, programas. Una tinta negra que no emborron&oacute; ideales de personas y grupos cient&iacute;ficos, sino que las afianz&oacute;. La Ciencia, el Conocimiento, la Evidencia, se han venido tejiendo en negro sin reversi&oacute;n. El desarrollo de materiales dise&ntilde;ados para ayudar a los pacientes, a sus cuidadores, a los profesionales con el encargo de su atenci&oacute;n se ha venido sosteniendo en negro, por la mayor parte de las empresas del sector que han querido escribir sus contribuciones en ese negro de la seriedad, y de la academia. En negro se ha ido inscribiendo el cada vez m&aacute;s numeroso elenco de profesionales cultivados, acreditados, expertos, con magisterio o doctorados en este &aacute;mbito, impensable hace tan solo dos d&eacute;cadas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Estos veinte a&ntilde;os recuerdan y festejan aquel primer encuentro, en esta misma ciudad, en unas jornadas fr&iacute;as de febrero, pero solo en lo climatol&oacute;gico, donde aspirantes voluntaristas inundados contagiosamente de intenciones e inquietudes, pusimos en com&uacute;n y en el rojo de la mayor vitalidad, un mismo deseo, sumando desde entonces listas cada vez m&aacute;s numerosas y amplias de colegas rese&ntilde;adas en azul y rubricado este devenir, gesta de seriedad, de contribuci&oacute;n documental y testimonial, de conocimiento, de respeto, de humildad, de ...en formal tinta negra.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Pero como empezaba esta breve rese&ntilde;a, me toca seleccionar un tono m&aacute;s suave para te&ntilde;ir mis reflexiones finales y qu&eacute; mejor que hacerlo con el gris perla, el que engalana el birrete acad&eacute;mico de nuestra disciplina enfermera y cuya serena tonalidad permite que fluya el mensaje m&aacute;s personal y sincero, que solo quiere agradecer y aplaudir todo el coraje, la fe, el trabajo sin l&iacute;mite, la ilusi&oacute;n, el tes&oacute;n, y especialmente, la amistad, de esta Gran Familia. En estos veinte a&ntilde;os se han forjado grandes ideas, modestas haza&ntilde;as, peque&ntilde;as conquistas, pero por encima de todo, una amistad infinita.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Uniendo puentes, acercando gentes y tierras. De aquellos pocos centenares que pusieron rumbo a Logro&ntilde;o para dar vida al 1<sup>er</sup> Congreso Nacional sobre &Uacute;lceras por Presi&oacute;n en febrero de 1996, con la &uacute;nica br&uacute;jula del deseo, a una singladura de a&ntilde;os de clamor y Ciencia dirigida a la atenci&oacute;n de las heridas en una amplia y fraterna Regi&oacute;n Iberolatinoamericana. Hoy haremos una parada para recordar la traves&iacute;a ante el cercano XI Simposio Nacional sobre &Uacute;lceras por Presi&oacute;n y Heridas Cr&oacute;nicas y IX Congreso Iberolatinoamericano sobre &Uacute;lceras y Heridas que nuevamente tendr&aacute; como sede la capital riojana el cercano mes de mayo. A todos los que la han hecho posible, gracias de coraz&oacute;n</font>.</p>     ]]></body>
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